Bievenidas al segundo cap! Voy a actualizar todos los fines de semana (Sabado o domingo)
Gracias por el recibimiento a la nueva historia! :)
twilight-love1694: Una vez a la semana tenemos acto, los findes :D
Lizzye Masen: Muchas gracias! Me tiene bastante entusiasmada.
roberouge: Tambien los amo, originariamente iba a ser un OS pero me enamoraron. Bella disfruta de las cosas ahora pero con Edward se va a replantear otras.
jupy: Es el avance de su libertad.
Tata XOXO: Edward es un alma libre y Bella no, el tatuaje es un buen inicio.
Car Cullen Stewart Pattinson: Siii es de la que tanto te hablaba jajajaja Sos la culpable de que me haya ido por este Edward y tambien está bueno explorar nuevas cosas. Actualizaciones los findes :D
KRISS95: Gracias! Me tiene muy enganchada.
Maribel 1925: Bella nos va a ir contando más.
Nancy: ¿Que te tatuaste? Si se puede saber, me gusta el modo en que Edward habla del respeto a sus clientes.
Guest: Los findes actualización :D
Diana: Si! Eso quiero mostrar justamente, el confort de personas que acepten tus creencias y tus propias ideas estén o no de acuerdo con ellas. Y que Edward le de la seguridad de mantenerse firme en lo que quiere.
Noriitha: Si, Bella sabe lo que quiere pero le han hecho creer que eso está mal. Me gusta el Edward que se está construyendo.
Adriana Molina: Muchas gracias!
Lilia: Poco a poco vamos a ver como Bella va cambiando su actutid frente a lo que quiere hacer.
Cinthyavillalobo: Es un Edward divertido pero sobre todo respetuoso con el proceso de Bella.
tulgarita: Muchas gracias! Actualización todos los findes :D
Nadeshiko Himuro:Yeeeei, todavía no hice las correcciónes que me pasaste jajajaja
Mapi13: Muchas graciassss
Wenday 14: A ustedes por leer :D
saraipineda44:Todos son como son pero deben respetar que los demás no sean iguales ni tengan sus mismos pensamientos.
EmilyChase: Tambien a mi :D
Capítulo 2
Edward's P.O.V
Me llevó un par de horas terminar con los tatuajes de mis clientes, se tatuaron su fecha de aniversario y un par de símbolos. Una vez terminamos regresamos al salón principal y como hacía con cada uno de mis clientes les repetí los cuidados que debían tener hasta que su tatuaje cicatrizara por completo.
— Yo cierro Leah, puedes irte, nos vemos el lunes —saludé
— Claro, adiós Edward —se despidió tomando sus cosas — Adiós —repitió viendo a Bella
— Dame un minuto y estoy contigo —pedí a Bella
Apagué las luces delanteras del salón luego de que Leah se fuera y trabé la puerta.
— Ven —hablé tomando la mano de Bella
La llevé al apartado en el que había trabajado todo el día y desinfecté todo lo que había estado utilizando con la última pareja.
— Vaya —murmuró viendo mis herramientas
Tomé nuevos insumos para el tatuaje de Bella acomodándolos en su lugar antes de ir por las carpetas con diseños.
— Relájate, intimida un poco pero es todo —prometí
— ¿Me muestras primero el tuyo? —preguntó
— Claro, si quieres —asentí
Me quité el suéter y la playera dejándola ver mis tatuajes, tenía el dragón en el hombro, la estrella cardinal en la espalda y un par que simbolizaba a mis padres en mis costillas.
— Bien, si pudiste con eso puedo con esto —aseguró tomando valentía
Solté una risa colocándome mi ropa nuevamente.
— ¿Has pensado dónde lo quieres? —pregunté
— La cadera —asintió— Del lado izquierdo, debe poder ser cubierta con un pantalón —
— Bien, como prefieras —asentí— Solo ten en cuenta que va a molestarte un tiempo, no puedes cubrirla de forma inmediata con un jean, una venda y unos leggins puede servir pero debes darle tiempo a que cure correctamente —
— Tengo una semana antes de tener que ver a mis padres —comentó— ¿Es tiempo suficiente? —
— Suficiente, pero poco —respondí— Lo ideal sería dos semanas —
— Lo máximo van a ser 9 días —
— De acuerdo, 9 días en que debes ser cuidadosa y humectar mucho la piel —
— Bien, de acuerdo —aceptó
Asentí tomando una de las sillas y colocándola junto a la mía frente al escritorio
— Ven, elijamos el diseño —pedí
Pasamos media hora frente a mi pequeño escritorio eligiendo y ajustando el tamaño que deseaba.
— Necesito ver la zona, luego dibujarla sobre tu piel y cuando estés de acuerdo voy tatuar —expliqué
— Cla-Claro —asintió
Bella se puso de pie caminando hasta la camilla, se recostó sobre la camilla y bajó sus leggins lo suficiente para despejar la zona a tatuar, ignoré el trozo de ropa interior azul que logré alcanzar a ver.
Toqué con mis dedos la zona donde ella me marcó y justo como la vez del beso se estremeció, ignoré lo que ese estremecimiento me provocó y alcé la mirada hacia su rostro.
— ¿Estás bien? —
— Si, ¿Va a doler mucho? —preguntó
— Esta zona es más incómoda que dolorosa —expliqué— Pero eso va a depender de tu nivel de dolor, es tu primer tatuaje asique vamos a ser suaves —
— De acuerdo, eso se oye bien —prometió cerrando los ojos
— Voy a dibujar el diseño que elegiste y una vez listo vas a decirme que te parece antes de hacerlo permanente —avisé
— De acuerdo —asintió
Me moví por la habitación preparando e imprimiendo el diseño acorde a la zona y tamaño que ella quería y luego de lavarme las manos limpié la zona de su piel para pegar la plantilla del tatuaje.
— Bien, ven a verlo —pedí
La ayudé a bajarse de la camilla y la dirigí al espejo.
— Es justo lo que quiero —prometió
— ¿Segura? Este es el único momento para ajustar algo, por más pequeño que sea —señalé
— No, está perfecto —respondió
— Bien, vuelve a la camilla —asentí
Bella obedeció y luego de preparar la tatuadora con una nueva aguja comencé a trabajar, escuché los primeros sonidos de los labios de Bella pero todo marchó bien. El tatuaje no contenía relleno, solo eran los contornos de las tres mariposas.
— Estuve leyendo que debo humectarlo —comentó
— Así es, debes mantenerlo limpio por las próximas dos semanas mínimo para evitar infecciones pero siempre llevar muy hidratada la zona —respondí finalizando la mitad de la primer mariposa— Te voy a dar un par de pomadas que quiero uses los próximos quince días, luego puedes usar la que gustes —
— De acuerdo y…ouch —murmuró
Sonreí haciendo una pausa luego de terminar la zona que la había molestado.
— ¿Quieres una pausa? —
— No, estoy bien —negó
— De acuerdo, sigamos —asentí retomando el tatuaje— ¿Qué ibas a decir? —
— ¿Se necesitan retoques? —
— Por lo general mis clientes no lo necesita —expliqué— Pero deben seguir al pie de la letra mis indicaciones, sobre todo para que cicatrice bien —
— Está bien —asintió
— Voy a empezar la tercera —avisé
Una hora después de haber iniciado el tatuaje finalmente quedó terminado, me alejé para ver el resultado, se veía precioso y sexy.
— ¿Terminó? —preguntó Bella
— Si, ¿Cómo te sientes? —pregunté
Terminé de limpiar la zona y la ayudé a ponerse de pie.
— Bien, pero ouch —
Reí llevándola al espejo
— ¿Qué dices? —pregunté
Miró atenta las tres mariposas que estaban en su piel.
— Se ven preciosas —murmuró
— Y eso que aún está colorado y molesto —expliqué— Ven, deja que te ponga pomada y un protector para que puedas subir tus leggins —
— Claro —
Se recostó nuevamente en la camilla y esparcí una generosa cantidad de crema antes de cubrirla.
— Te estremeces cada vez que te toco —murmuré
Me aparté buscando una toalla húmeda para limpiar mis manos luego de no escuchar respuesta de su parte.
— Dime cuanto te debo —pidió
— Te lo dije, no voy a cobrarte —señalé
— Es tu trabajo —corrigió
— Y tu eres mi amiga —respondí
— De acuerdo —asintió— Gracias —
Le guiñé un ojo tomando las cremas que quería que usara.
— Vamos, te llevo —avisé
— No tienes que molestarte —negó
— No es molestia —aseguré— En todo caso eres tu la que tiene que esperar a que cierre todo correctamente —
— ¿Necesitas que te ayude en algo? —insistió
— No, tengo todo bajo control —prometí— Relájate —
— Te espero afuera —respondió saliendo del apartado
Rápidamente terminé de arreglar todo lo necesario para poder irnos, estaba algo ansioso por volver a su lado. Caminé al salón principal y la encontré viendo su nuevo tatuaje frente a uno de los espejos que había allí.
— ¿Arrepentida tan pronto? —pregunté
— No tienes idea de lo que esto significa para mi —murmuró
Me acerqué a ella deslizando uno de mis dedos por su cabello.
— Probablemente no —acepté— Pero se lo que significa para mi —
Bella bajó la mirada y acomodó sus leggins, apagué el resto de las luces antes de salir del estudio. Cerré con llaves y bajamos por las escaleras hasta el volvo. Luego de que Bella me diera la dirección de su casa conduje hacia allí.
— Gracias Edward — agradeció cuando detuve el auto
— SI vuelves a agradecerme voy a enfadarme —prometí
— Pero aún así…—
— No, nada de aún así —pedí
— De acuerdo —asintió
— SI necesitas algo, lo que sea, háblame —insistí
Asintió antes de despedirse y bajar del auto, la miré caminar hasta su edificio y una vez que entró conduje rumbo a mi casa
Quince días pasaron en los cuales Bella solo me habló consultándome por su tatuaje, todo marchaba bien por lo que no tenía una razón válida para pedir verla. Aún no estaba del todo seguro de si ella se encontraba cómoda a mi lado por lo cual no insistí.
Me encontraba trabajando en mi estudio, un nuevo cliente había llegado pidiendo un diseño sumamente complejo y quería que la plantilla estuviera perfecta antes de que viniera a verlo.
La puerta se abrió y alcé la mirada viendo a Emmett entrar.
— Hola amigo —saludó Emmett
— Hola Emm, ¿Cómo andas? —pregunté regresando mi mirada a la pantalla
— Bien, todo bien —asintió sentándose frente a mí — No fuiste al gran evento del cumpleaños del jefe de policía —
— ¿Tú fuiste? —pregunté
— Si, alguien de por allí me interesa —comentó
— ¿Quién? —pregunté
— Rose Hale —respondió
Alcé la mirada hacia él.
— Rose Hale es hija de Hale —
— No me había dado cuenta, idiota —comentó
— Ese hombre es conservador, está con los Swan —
— Pero no lo es con su hija —negó— Solo aparenta porque eso le da muchas ventas dentro de Forks, Port Angels y Seattle, todos quieren que un hombre tan correcto como él venda sus casas —
— Emm, vas a meterte en problemas —señalé
— Hablé con el hombre —respondió— Me pidió que si tatúo a Rose que no sea vea, que sea respetuoso con ella y que no sea un idiota —
— ¿Hale? ¿El imbécil ese te acepta? —
— Al parecer su hija si y eso es suficiente —
— Que suertudo —murmuré
— ¿Qué intentas decir? —
— Nada, olvídalo —respondí. Tomé mi móvil revisando el chat de Bella, su último mensaje había sido hace ya cinco días.
— Entonces… ¿Tu? —preguntó
— ¿Yo que? —pregunté volviendo a concentrarme en al diseño del tatuaje
— No lo sé, no has aparecido por Forks por al menos quince días —señaló— Tus padres me preguntaron por ti, les dije que estás trabajando —
— Y es la verdad —
— Pero sueles ir a verlos seguido —recordó— Ni siquiera has ido al estudio de Port Angels —
— No estoy de humor para estar en cercanía a Forks —negué
— No estás de humor… ¿O alguien no te pone de humor? —preguntó
— No sé de qué hablas —negué
— Amigo, conozco tu estilo al tatuar —respondió— Rose me trajo la foto de una bonita cadera tatuada con tres mariposas —rio. Alcé mi mirada a él— Dime, ¿A quién tatuaste? —preguntó— Al parecer una amiga de Rose fue tatuada, ella no quiere decirme quien es su amiga pero si quiere saber quién la tatuó, sé que fuiste tú —
— Respeto la privacidad de mis clientes, Emmett —señalé
— No le digas a Rose, pero esa cadera es realmente preciosa para tatuar —comentó— Y ella está realmente interesada en saber quién hizo ese trabajo, sobre todo porque lo hiciste de forma gratuita —
Gruñí en su dirección y sonrió.
— Eh intentado que Rose se deje tatuar allí, es sexy —prometió
— Cierra la boca Emmett —pedí— Y déjame tranquilo —
— Bien, en ese caso voy a decirle a Rose quien es el tatuador —comentó poniéndose de pie
Cerré los ojos soltando un suspiro.
— Dame hasta la noche para que pueda avisarle —pedí
— Claro, a las 7 voy por mi Rose, tienes hasta entonces —asintió saliendo del estudio
Tomé mi móvil enviándole a Bella un mensaje.
[El trabajo de mañana tiene una falla, necesito hablar contigo urgentemente] Bella
Como Bella me había pedido inicié nuestra conversación con algo referente a la universidad, prefería seguir sus pautas.
Unos pocos minutos después mi móvil sonó, atendí la llamada.
— ¿Edward? ¿Qué ocurre? —preguntó rápidamente
— ¿Le mostraste el tatuaje a tu amiga Rose? —pregunté
— Si, ¿Cómo sabes? —preguntó
— Rose y Emmett se conocen, ella le pidió que le dijera quien te había tatuado —expliqué
— Espera, ¿Emmett sabe de mí? —
— No, no sabe quién eres tú y Rose no sabe quién te tatuó —comenté— Emmett quiere unir piezas, ¿Estás lista? Emmett es alguien seguro, no va a ir con tus padres pero ciertamente sé que no te vas a sentir cómoda con él sabiendo eso —
— Maldición, Rose va a escucharme —gruñó— No digas nada a Emmett, yo me encargo —
— Claro, pero Emmett sabe quién te tatuó y va a decirle a Rose —
— Maldita Rose, hablamos luego —
Cortó la llamada de forma apresurada y miré el móvil confundido.
Emmett era un idiota, andar diciendo que Bella tenía bonitas caderas.
Para las 5 de la tarde terminé con mi último cliente y cerré el estudio antes de dirigirme a casa, entré dirigiéndome directamente a la ducha. Mientras me vestía el timbre sonó, aventé la toalla al tacho de ropa sucia antes de caminar a la puerta.
— Hola amigo —saludó Emmett entrando a mi departamento— Toma tu chaqueta, nos vamos —
— No tengo ánimos —negué
— Vamos a ver a mi chica y a tu chica —comentó
— ¿Quién es mi chica? —
— Swan, la chica de las mariposas —sonrió
— ¿Cómo lo sabes? —
— Rose y ella hablaron —explicó— Me asombró que fuera Bella, ella siempre es tan obediente a sus padres, pero me agrada —aseguró— Hablé con ella cinco minutos y me envió al diablo tres veces —
— Eso te pasa por imbécil —
— Y dijo que te invita una cerveza por no haberle cobrado —señaló
— ¿Bella me invita una cerveza? —pregunté confundido
— Si, camina —
— ¿Y cómo voy a volverme después? —pregunté
— Tú vas a traerte mi coche y yo voy a irme con Rose en el suyo —
— Bien —gruñí
Me dirigí a mi habitación tomando mi chaqueta y salí del departamento junto a Emmett, bajamos hasta su auto y nos montamos en el.
— Entonces, no le cobraste —señaló Emmett incorporándonos al trafico
— No, no lo hice —negué
— Realmente te gusta —rio. No respondí— Lo pregunto cómo tu socio, no puedes ir por allí regalando tatuajes a quien quieras sin cobrar —
— Puedes descontar de mi parte lo que gasté en ella —respondí
— Vamos amigo, sabes que eso no me importa —rio— Solo saber si te gusta, además tatuar a Swan…—
— Silencio Emmett —pedí
— No te gusta, estás fascinado —rio— ¿No era ella la razón de tus erecciones en la iglesia? ¿Cuántas veces te corriste pensando en ella? —
No respondí, Emmett tenía razón pero ahora no me sentía tan cómodo recordando esos momentos. Afortunadamente se mantuvo callado hasta que bajamos del auto.
— Ella no va a matarme, ¿Cierto? —pregunté caminando hacia el bar
— Bella no, Rose creo que sí —señaló
— ¿Qué? ¿Por qué? —pregunté confundido— A penas la conozco —
— Porque lograste que Bella se tatuara —explicó— Al parecer Rose es la que siempre tiene como tarea que Bella pruebe cosas nuevas —
Entramos al bar en que las chicas nos esperaban y Emmett me llevó a uno de los apartados saludando a Rose con un beso en la mejilla.
— Hola preciosa —sonrió
— Bella —saludé sentándome a su lado. Emmett estaba enfrente con Rose.
— Hola —gruñó
— Oye, no fue mi culpa —aseguré
— Lo sé, fue de mi supuesta amiga —
— Bella, me conoces lo suficiente —intercedió Rose
— Pero no tenía idea de que Emmett y tú se conocían —negó— Mucho menos que se pudiera reconocer el trabajo del tatuador —
— Bueno, solo cuando uno lo conoce mucho —señaló Emmett
— ¿Tu sabías eso? —preguntó Bella viéndome
— Por supuesto, reconozco el trabajo de Emmett —aseguré— Pero en ningún momento se me ocurrió que Emmett pudiera llegar a verlo, menos donde está —
— Ese era el punto del lugar, Rose —gruñó Bella viendo a su amiga
— Puedes ocultarlo de tus padres, no de mi Bells —sonrió ampliamente
— Necesito una cerveza —murmuró Bella dejándose caer contra el respaldo
Emmett rio pidiendo la primer ronda de cervezas junto a papas fritas, aros de cebolla y su infaltable orden de nachos con queso.
Una amena charla se instaló entre los cuarto, me enteré de que Bella y Rose habían sido amigas por toda la vida y eran muy unidas, por supuesto que las había visto muchas veces en Forks juntas pero no esperaba que fueran tan, tan unidas.
Un par de horas después Emmett se llevó a Rose a la improvisada pista de baile, los seguí con la mirada antes de regresar a Bella. Sus propios ojos se mantenían en su segunda cerveza de la noche.
— ¿Estás bien? —pregunté
— Si, por supuesto —asintió
Estiré mi mano hasta su rostro sujetando su mentón.
— Bella, dímelo —pedí
— Es viernes, debería estar rumbo a casa —admitió
— ¿Y qué ocurrió? —
— Preferí quedarme aquí con Rose —respondió
— ¿Te regañaron en casa? —
— No, bueno más o menos —señaló— Creen que me quedé estudiando asique mucho no importa —
— ¿Quieres ir afuera? —
— Quiero otra cerveza —respondió terminando su bebida
— Bella —
— No, son ellos los que me lo prohíben, no tu —gruñó
— Bella, ven —pedí poniéndome de pie
— ¿Dónde van? —preguntó Rose llegando a nosotros
— A hablar un minuto afuera —respondí
— No voy a ir a ningún lado —negó Bella
— Necesitas aire, no cerveza —señalé tomando su mano y tirando de ella
— Rose, en lo que vuelvo pídeme otra —pidió siguiéndome
Salimos el bar y caminamos unos pocos metros hasta alejarnos del resto de la gente.
— Bella —
— ¿Qué crees que haces? —preguntó molesta— ¿Con que derecho me haces salir? —
— Soy tu amigo, Isabella —respondí— Y como tu amigo quiero saber qué te pasa, luego puedes beber todo lo que quieras —
— Nada, déjame en paz —
— Bella, dime, no voy a decirle a nadie —prometí
Se recargó en la pared y soltó un suspiro. Me acerqué unos pocos pasos más a ella.
— No voy a decirte, es demasiado humillante —murmuró
— Bella, jamás creí que fueras así —negué— Estoy descubriendo una parte de ti que no esperé jamás y que ahora necesito conocer, por favor, dime —
— De verdad, es tan humillante —gimió cerrando los ojos
Un par de lágrimas cayeron por sus mejillas, sequé su piel y pasé un brazo por sus hombros acurrucándola contra mí.
— Estoy aquí, no importa que sea —prometí
— ¿Luego? Prometo decirte luego —asintió— Pero necesito algunas cervezas más, por favor —
— No es bueno que uses el alcohol de ese modo —negué— Es algo para disfrutar no para evadir la realidad —
— Mi madre no quiere que beba y justo hoy lo que necesito es desobedecerla —pidió
Solté un suspiro besando su cabello, sus manos se aferraron con fuerza a mi playera.
— De acuerdo, vamos por cerveza —asentí— Luego conduzco yo —
Bella asintió alejándose de mí y luego de secar sus mejillas regresamos dentro del bar.
Tomó otras dos cervezas mientras que yo me mantuve con la segunda por el resto de la noche. Como Emmett prometió él se fue en el auto de Rose dejándome el suyo, Bella entró del lado del copiloto y luego de abrochar su cinturón me monté frene al volante.
Conduje en silencio hasta el departamento de Bella, una vez allí me detuve y Bella soltó un suspiro.
— ¿Subes? —preguntó
Asentí bajando del auto, la rodeé con mis brazos ayudándola a mantener la estabilidad y subimos a su departamento. Al entrar se dejó caer sobre el sofá, fui por agua a la cocina y le llevé hasta el sillón. Tomó un par de tragos antes de que me sentara junto a ella.
— ¿Vas a decirme que ocurrió? —pregunté
— Si, ahora si —murmuró con la voz patosa por el sueño y el alcohol— Intenté tener un orgasmo con el… el vibrador —
Ignoré la excitación de mi propio cuerpo, no era momento viendo el estado de Bella.
— ¿Y? —insistí
— Me puse a llorar —rio adormilada— Se comenzó a sentir bien y cuando mejor se ponía… empecé a asustarme y lloré —
— Bueno, que lo hayas sentido bien es un buen paso —prometí acariciando su mejilla. Su cuerpo se estremeció y se acomodó contra mi hombro.
— Pensaba en ti —suspiró— En tus ojos y en tu tatuaje —
— ¿En mi…?—
— Si, me relajé y pensé en ti…—
— ¿Bella…? ¿Qué significa eso? —
Escuché un suave murmullo pero finalmente se durmió. No sabía cuál había sido su respuesta pero no podía ignorar la imagen que mi mente me mostraba, Bella desnuda dándose placer a sí misma.
La acomodé en el sofá cubriéndola con una manta y me apresuré a ponerme de pie y salir del departamento, no estaba seguro de que estupidez podía hacer con esas imágenes en mi cabeza.
Conduje a casa con un poco más de la velocidad recomendada, entré y solté un suspiro sintiéndome finalmente a salvo de los impulsos que Bella comenzaba a provocarme, luego de una ducha fría me metí en la cama.
Había algo que realmente me preocupaba, el cumpleaños de mi padre se acercaba y debía ir a Forks, eso solo significaba cruzarme con los padres de Bella y no estaba seguro como iba a hacer para no gritar en sus estúpidas caras todo el daño que le hacían a Bella.
Ella probablemente fuera a estar allí, mis padres hacían un gran evento al que todo Forks asistía sin falta, verla al lado de la mujer que le había dicho que "el placer es solo de los hombres" me iba a poner extremadamente furioso, solo esperaba que Emmett estuviera cerca para golpearme antes de que fuera por los Swan.
Al otro día desperté al escuchar mi móvil sonar, lo tomé de mi mesa de noche viendo el nombre de Bella en la pantalla.
[Sea lo que sea que haya dicho anoche, olvídalo, por favor] Bella
[¿Quieres ir desayunar? Tengo tiempo libre] Edward
[No quiero humillarme más] Bella
[Anoche pensé muchas cosas, menos en que fuera humillante, ¿Podemos desayunar?] Edward
[No vengas] Bella
[De acuerdo] Edward
Soltando un suspiro de resignación pedí mi desayuno desde una de las apps de deliverys, también pedí una segunda orden que fuera llevada a casa de Bella.
El fin de semana pasó sin noticias de Bella y no insistí, ni siquiera supe si la elección que había hecho de su desayuno había sido buena.
El lunes fue uno de los días cargados de trabajo, arrancando a las 9 de la mañana no me detuve hasta las 7 de la tarde. Luego de terminar con el último cliente me dirigí al salón principal, Bella estaba allí esperando por mí. Se acercó a pasos lentos.
— Hola —saludó
— Hola, no esperaba verte tan pronto —admití
— Bueno, no iba a venir —negó
— ¿Necesito decir que me alegra de que lo hayas hecho? —
— Eso creo —asintió bajando la mirada— Realmente me siento muy humillada y necesito saber que hice bien al venir —
Pasé un brazo por sus hombros y la atraje a mi pecho.
— No te sientas así Bella —pedí
— ¿Cómo no luego de mi estúpida confesión? —
— Porque mi mente solo registró una parte de tu confesión —
— ¿La del estúpido llanto? —
— No, la de ti desnuda buscando placer —murmuré
— Algo estúpido —
— No, algo natural Bella —respondí
— No interesa eso, ya no —aseguró— Venía a invitarte la cena, ¿Qué dices? Tengo que compensar el desayuno y por haberme cuidado la otra anoche —
— No te veías muy feliz por mis cuidados —negué divertido
Bella rodó los ojos caminando hacia la salida.
— Tengo que cerrar —avisé
— Vi tu auto abajo, te espero allí —respondió saliendo del establecimiento
Luego de cerrar todo caminé hasta mi volvo encontrando a Bella recargada sobre la puerta del copiloto.
— ¿Dónde vamos? —pregunté
— Mi departamento —comentó— Tengo la cena casi lista —
— Eso se escucha bien, vamos —asentí
Destrabé las puertas del auto y conduje rumbo al departamento de Bella. Una vez allí caminamos hacia el edificio y subimos por el ascensor, Bella abrió la puerta para ambos, la seguí hasta la cocina.
— Tu en el taburete, yo me encargo del resto —avisó
Asentí tomando asiento y viéndola trabajar.
Mi mirada se perdió en su atuendo, un jean azul apretado y una blusa roja.
— ¿Ha cambiado tu forma de verme? —preguntó
— ¿Sobre qué? —
— Lo que te dije la otra anoche —murmuró— Lo que hice —
Me bajé del taburete caminando hacia ella y recargando mis manos a sus costados, cuidé que mi pecho no tocara su espalda.
— Quiero preguntarte algo —admití— Algo que no he podido quitar de mi mente —
— ¿Qué es? —preguntó cortando tomate
— Suelta el cuchillo, por favor —pedí. Dejó el cuchillo sobre la encimera— ¿Qué intentaste decir con que te relajaste y pensaste en mí? —
— Edward, por favor —murmuró— Es demasiado vergonzoso —
Aparté el cabello de su cuello y rosé mis dedos por su piel. Su cuerpo tembló.
— Dímelo, por favor —pedí— No he podido dejar de pensar en eso —
— Aléjate —
Asentí apartándome y me acomodé a su lado.
— No puedes decir que pensabas en mí mientras te relajabas —señalé— Mucho menos si no eres clara sobre ello —
— Sé que es estúpido —respondió— Sé que no tengo derecho a pensar en ti de ese modo —
— ¿Qué modo? —
— Olvídalo, ¿De acuerdo? —insistió— Sé que estás aquí por lastima, sé que es solo eso y lo lamento —
— ¿Lastima? —
— Si, admítelo —pidió alzando el rostro. Sus ojos estaban completamente rojos por los lagrimas contenidas— Desde que me viste en ese bar has cuidado a la estúpida hija de los Swan, la que ni siquiera puede beber una cerveza sin sentir culpa —
— Bella —
— No, es la verdad —aseguró— Lo lamento, lamento lo que dije y realmente quisiera ser la clase de chicas que se atreven a llamar tu atención pero sé que no lo soy, ni siquiera puedo…—
— Ven aquí —pedí rodeando su cuerpo con mis brazos— Maldición Bella, no sé qué diablos hacer contigo asique escúchame bien porque solo voy a decirlo una sola vez —
— ¿Que…?—
— No he podido dejar de pensar en ti desnuda, tocándote —admití— Sé que nuestras formas de ver el sexo son muy diferentes y realmente odiaría afectarte con mis palabras pero Bella llamas mi atención sin hacer nada, creí que era solo porque eras la chica tranquila del pueblo pero maldición, ver todo lo que ocultas de ellos está destrozando mi cabeza —
— Lo lamento —murmuró escondiendo el rostro en mi hombro
— Bella, ¿Te sientes cómoda bebiendo a mi lado? —pregunté— ¿Te sentiste bien dejando que te tatuara? Dijiste que confiabas en mí —
— Lo hago —aceptó
— ¿Por qué? —
— No lo sé —negó— Creo que es porque perteneces a Forks —
— Eso no tiene mucho sentido —señalé
— Claro que lo tiene —explicó alejándose de mi— Porque fuiste criado en el mismo ambiente que yo, te conozco desde pequeño y tú a mí —
— Nuestras crianzas han sido muy diferentes, eso es evidente —le recordé— Nunca hemos sido amigos —
— Pero perteneces a un circulo que me hace sentir cómoda —admitió— Eres el mejor amigo del novio de Rose, así rebuscado como suena, hace que me sienta segura de buscar lo que necesito —
— ¿Y que necesitas Bella? —
— Vivir —murmuró— Vivir, disfrutar, beber, no quiero cumplir 80 años y mirar atrás y ver que jamás disfruté mi vida —
— ¿Y crees que puedo ayudarte con eso? —
— Eso espero —admitió— Vas bien, cerveza y un tatuaje, me hace sentir libre —
Deslicé mi mano por su espalda sintiéndola estremecerse, entrelacé mis dedos en el cabello de su nuca y alcé su rostro.
— Dime como hago para no destrozar a tus padres la próxima vez que los vea —rogué— Dime cómo diablos pretendes que te vea a su lado y no quiera apartarte de ellos —
— No son malos padres —negó— Me aman y…—
— Maldición Bella, no puedes beber, no puedes dejar de ir a la iglesia —señalé— No puedes tener un maldito orgasmo por ellos ¿Y son buenos padres? —
— Me aman —repitió. Su voz se quebró.
— Pero no son tus dueños Bella —negué secando sus lágrimas— Maldición, no son tus malditos dueños —
— Vas a quedarte callado Edward —respondió volviendo a su tono duro— Vas a verlos y no vas a decir palabra sobre todo lo que hemos hablado —
— Voy a raptarte —prometí
— ¿Qué? —
— Voy a encontrar el modo de raptarte el día del cumpleaños de mi padre —repetí— ¿Vas a ir? —
— Si, no sé si mis padres ya recibieron la invitación pero si ocurre voy a ir —
— Bien, si quieres que no diga nada esa noche quiero que te alejes una hora de ellos —
— ¿Cómo pretendes que haga eso? —
— No lo sé, pero debes hacerlo —señalé— Y esa hora la vas a pasar conmigo —
— Edward —
— Es mi condición Bella, no voy a verte al lado de la mujer que dice que el placer es solo de los hombres y no hacer nada —negué— No cuando todo tu precioso cuerpo reacciona ante mí —
— Mi cuerpo no debería reaccionar de ese modo —
— ¿Disculpa, que? —pregunté incrédulo— El cuerpo es sensible Bella, no puedes no reaccionar frente a la caricia, ¿Reaccionas a tu propia caricia? —
— Te lo dije, intenté y me asusté —lloriqueó
— ¿Confías en mí? —pregunté
— Dejé que me tatuaras —asintió
— Bien, ven —pedí tomando su mano y llevándola a la sala. La senté frente al sofá y me arrodillé frente a ella — Vamos a hacer algo, vas a sentarte aquí y vas a relajarte —
— ¿Qué vas a hacer? —
— Nada que no quieras —prometí— Vas a detenerme cuando sea que quieras, ¿De acuerdo? —
— ¿Qué vas a hacer? —
— Un mimo, solo quiero que sientas —pedí— ¿Confías en mí? —
— Lo hago —aceptó
— Bien, tu solo di que me detenga y voy a hacerlo, ¿De acuerdo? —
— Si —asintió
Bella cerró los ojos y la dejé respirar unos minutos antes de alzar mi mano a su rostro, rosé su mejilla con suavidad, subí por su nariz y acaricié sus parpados, bajé mis dedos por su rostro hasta rosar sus labios con suaves caricias. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios y me acerqué un poco más a ella.
— Dime, ¿Cómo se siente? —
— Se siente bien —admitió— Eres suave —
— Bueno, ciertamente las caricias pueden ser como te guste —expliqué— ¿Recuerdas el beso del bar?, tu cuerpo tembló, ¿Te desagradó ese beso? —
— No —admitió
— ¿Puedo volver a besarte? —
— Es-Es que me asusta —protestó
— Lo sé —acepté— Por eso quiero que me permitas besarte, las razones de ese beso fueron muy distintas a las actuales —
— ¿Cuáles son las razones ahora? —preguntó abriendo los ojos
— Disfrutar —respondí— Yo lo disfruté, mucho, pero es algo que tú también debes disfrutar —
— No vamos a tener sexo —negó
— No estoy diciendo eso —aseguré— No se trata de mi, lo prometo, se trata de que tu disfrutes —
— Intenté y sabes lo que pasó —
— Te asustaste, lo sé —respondí interrumpiéndola— Eso es lo que está mal, que te asustes de tus propias reacciones, guíame, pide lo que necesites y si te incomodas podemos detenernos —
— No creo poder —negó bajando la mirada
— Tu madre dice que el placer es solo para los hombres —comenté— No es así, quiero que sientas como es en realidad —
— Sabes que lo intenté, con mí…con ese, pensé en ti y en tu tatuaje —
— ¿Te causo placer Bella? —pregunté
— Bueno, eres apuesto —aseguró— Y eres suave al tocarme, eso me gusta —
— Y tú eres preciosa, Bella —señalé— Si no es conmigo… puedes conocer a alguien más, no voy a pretender que soy el único hombre que puede mostrarte el placer Bella —
— Duele…—murmuró
— No, ese hombre al que le diste la oportunidad es un imbécil Bella —señalé— También está la opción de ir a medico si duele realmente, ver que todo esté bien —
— ¿Se puede ir a médico para eso? —preguntó confundida
— Por supuesto bebé —respondí deslizando mis dedos por su mejilla— Si tienes dudas un medico puede ayudar —
Su mirada se mantuvo en mi rostro unos cuantos minutos antes de cerrar los ojos.
— ¿Qué… debo hacer? —preguntó
— Nada, solo relájate y detenme si lo necesitas —pedí
Me acerqué a sus labios y la besé suavemente, su respiración se detuvo y su cuerpo se tensó, froté sus mejillas relajándola poco a poco. Suspiró contra mis labios y sus manos se aferraron a mis brazos. Muy suavemente moví mis labios acariciando los tuyos, succioné su labio inferior y un sexy estremecimiento recorrió su cuerpo.
Detuvo nuestro beso alejándose de mí, su respiración era rápida y sus mejillas estaban completamente ruborizadas.
— ¿Estás bien? —pregunté
— Si, yo…—dudó— ¿A ti te gusta? —
— Por supuesto —asentí— ¿A ti no te gusta? —
— Bueno… de hecho si —admitió
— ¿Puedo volver a besarte? —
— Hazlo —murmuró
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
(Imagenes orientativas de la historia)
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La incomodidad de Bella es evidente pero tambien la atracción que siente por Edward, lo bueno es que Edward está intentando entender lo que pasa por la mente de Bella y busca hacerla sentir comoda.
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