Feliz lunes! Les traigo otra actualización :D
roberouge:Ciertamente es un gran paso y si vamos a ver algo más de Jasper y Alice :D
alejandra1987: Bella tambien está completamente confundida, por eso el alejamiento. Cada persona procesa las situaciones de una forma distinta justo como pasa con Alice, hermanas criadas del mismo modo sin embargo sus reacciones no son las mismas.
jupy: Ciertamente Bella tiene que contarselos
Sanveronica: No sé si Edward ya se dio cuenta de lo profundos que son sus sentimintos por Bella.
terewee: Son unos lindos
Car Cullen Stewart Pattinson: Ciertamente todos tenemos nuestros limites, Edward los va a poner con respecto a Bella también pero el tiene claro su objetivo.
angi marie cullen: Edward mismo lo dice, el la quiere, es todo.
Tata XOXO: Esa es mi intención, hacer crecer la relación entre Edward y Alice tambien a medida que la relación de Bella y Edward avanza.
Lizzye Masen: A ustedes por leer :D
Noriitha: Sabemos poco de René y Charlie por el momento, Edward está presente sin ser invasivo, me encanta eso de él.
tulgarita: A ustedes por leer :D
Peerla Salvatore Swan: Como dice Edward, Bella lleva su proceso.
saraipineda44: Bella se está abriendo y su entorno la ayuda a eso.
Estefania Rivera: Alice toma las cosas de otra forma, tambien Bella es la mayor. De René y Charlie sabemos poco por ahora pero el daño que le han hecho a Bella es evidente, por suerte quiere superarse y Edward acompaña.
aliceforever85: Bella es centrada, Alice quiere disfrutar su vida independientemente de sus padres. Todo va fluyendo y Bella se abre más.
Mapi13: Puffff, los padres va a ser un tema dificil cuando toque.
EmilyChase: Totalmente, procesar todo y ver que hace ahora.
Wenday 14: A ustedes por leer :D
Capítulo 5
Edward's P.O.V
Había extrañado la cercanía de Bella horrores, un mes completo había estado lejos de mí y no había podido evitar analizar mi comportamiento una y otra vez. Ella me había asegurado de que nada la había molestado, que yo no había hecho nada incorrecto pero aun así ella se había distanciado.
Junto a Bella me sentía caminar a ciegas, la deseaba y ella lo sabía pero no había modo en este maldito mundo que eso fuera todo lo que quisiera de ella, adoro hablar con ella, adoro acompañarla en sus inocentes rebeldías y adoro sentirme como quien la cuida en sus travesuras.
Bella parece una niña que está descubriendo su libertad y sé que voy a incentivar toda su curiosidad, alcohol, tatuajes, besos, sexo, lo que sea que ella quiera experimentar la voy a acompañar y cuidar de que nada de eso la lastime. Quiero que sus experiencias sean increíbles, si algo sale mal ella va a simplemente aceptar que sus padres tienen razón y va a cerrarse a disfrutar, justo como ocurrió con un estúpida ex pareja.
Conduje hasta la pizzería y entramos dirigiéndonos a una de las mesas al fondo del establecimiento, ordenamos cerveza y una pizza. La conversación se dirigió a lo que habíamos estado ocurriendo en nuestra vida este mes distanciados.
El móvil de Bella comenzó a sonar.
— Esto es tu culpa —señaló mostrándome la pantalla de su móvil "Rose" — No ha parado de sonar —
— No sé de qué hablas —mentí dando un trago a mi cerveza
Rose y yo habíamos mantenido algo de comunicación frecuente debido al silencio de Bella, ambos estábamos preocupados y parecía que no habíamos sido tan discretos como suponía.
— Claro, tú no tienes idea—respondió de forma sarcástica. Tecleó rápidamente en su móvil antes de enfocar su atención nuevamente en mí
— ¿Te contó Rose sobre el viaje que está planeando con Emm? —pregunté
— Me comentó algo de pasada en una de nuestras conversaciones —señaló dando una mordida a su pizza— Me invitó de hecho —
— Emmett también me invitó —respondí
— ¿Y vas a ir? —preguntó
— No quiero ser testigo de su romance —negué— Si tu fueras iría —
— Bueno, ir puede ser complicado —señaló— Mis padres —
— Hasta donde Emmett me explicó Rose se encargaría de tus padres —respondí
— ¿Cómo exactamente? —
— No lo sé, esa parte no me fue informada —comenté
— ¿Qué dices de llamarlos y ver qué es lo que traman? —
— Por mí adelante —asentí
Bella tomó su móvil y marcó a Rose dejando el móvil en altavoz.
— Bella, hasta que te dignas a responder —gruñó Rose
— Hola Rose, estoy con Edward —avisó— Y te está escuchando —
— Hola Rose —saludé
— Bien, al menos alguno de los dos la hizo moverse de su departamento —señaló Rose
Bella alzó una ceja en mi dirección.
— En realidad ella se movió por si sola —expliqué
— Eso es aún mejor —aseguró Rose
— Ya, dejen la bobería —pidió Bella— Quiero saber de qué se trata el viaje y sobre que le hayas dicho a Edward que puedes encargarte de mis padres —
— ¡Muy bien Edward! —chilló Rose— Planeo decirle a tus padres que tú y yo nos vamos de viaje espiritual —
— Disculpa, ¿Qué? —preguntó Bella
— Eso Bella, necesitas hacer un viaje —
— ¿Yo necesito? ¿O tú quieres? —insistió Bella
— Yo quiero, tú necesitas, Emmett está encantado con la idea y Edward no quiere ser el tercero del viaje —explicó Rose
— Discúlpame por no querer escucharlos tener sexo Rose —hablé
— Por eso Bella te necesito llevar como distracción para Edward —comentó Rose
— Vaya, gracias —murmuró Bella
Solté una risa y Bella me miró, le guiñé un ojo.
— Yo me encargo de tus padres Bella —aseguró Rose
Bella mantuvo su mirada en mí, tomé el móvil silenciando nuestro micrófono para que Rose no escuchara.
— No tienes que ir si no quieres Bella —prometí
— ¿Tú quieres ir? —preguntó
— ¿Oigan? ¿Siguen allí? —preguntó Rose. La ignoramos.
— Un viaje siempre es divertido —asentí— Si quieres ir voy, sé que la voy a pasar muy bien pero también sé que hay muchos otros viajes —
Bella tomó el móvil activando nuevamente el micrófono.
— Voy a pensarlo, ¿De acuerdo Rose? —ofreció Bella
— Acepto, en otro momento me hubieras dado un no rotundo —señaló Rose
Bella rodó los ojos antes de despedirse de Rose y cortar la llamada.
Bella's P.O.V
Me llevó otras dos sesiones con mi psicóloga procesar la invitación de Rose, lo que implicaba el viaje junto a Edward y tomar la valentía de llamar a Rose para aceptar.
Eran 4 días en la playa, el abuelo de Emmett tenía una cabaña en la zona costera lo suficientemente lejos de Seattle para que el sol y el calor se sintieran.
De algún modo Rose logró que mis padres se creyeran lo del viaje espiritual, no indagué mucho en como lo había obtenido pero mamá me llamó feliz de que fuera a asistir a ese viaje con Rose. En lo que si indagué junto a mi terapeuta fue en la culpa que me generó su llamada.
Ni siquiera lograba mirar el contenido de mi maleta sin avergonzarme y sentir los nervios en mi estómago, Edward iba a verme en toda esa ropa que Rose había elegido para mí, mi único puerto seguro eran dos Jeans que había logrado meter a último momento. El resto eran shorts, vestidos cortos y bikinis.
Edward's P.O.V
Estaba emocionado, muy emocionado con este viaje. Jamás había visto a Bella bajo el sol y mucho menos en ropa acorde a ese clima.
La distancia que yo mismo había impuesto para la comodidad de Bella se mantenía en cada una de las salidas que habíamos tenido, no habían sido pocas pero ninguna de ellas había sido una cita y porque negarlo, también temía de mis propias reacciones frente a ella, razón más que valida para solo dejar que ella avanzara cuando así lo quisiera.
Era bastante irónico teniendo en cuenta la cantidad de veces que le había dicho que no temiera de sus reacciones, era yo quien temía de las mías ahora, pero si había algo que me gustaba era besarla y acariciarla, extrañaba hacerlo, aún recordaba nuestro beso en la fiesta de cumpleaños de papá. No había vuelto a besarla de ese modo, no luego de la distancia que ella había tomado.
El miércoles por la tarde luego de terminar con nuestros últimos clientes Emmett llegó a mi casa con Rose de copiloto en su jeep, cargamos mi bolso y condujo hasta el edificio de Bella.
— Yo voy por ella —hablé antes de que ninguno pudiera hablar
Bajé del jeep dirigiéndome hasta el portal de Bella y toqué el timbre.
— ¿Emmett? —preguntó
— Edward, bebé —respondí— Pero puedo llamar a Emmett si lo prefieres, no soy celoso —
— Me quedo contigo, no me molesta —rio— Bajo en un minuto —
— ¿Necesitas ayuda con las maletas? —
— No, estoy bien —prometió
Esperé algunos minutos frente a su puerta hasta que finalmente se abrió, Bella llevaba consigo una valija roja con carrito y una pequeña mochila.
— Hola —saludó antes de alzarse por un pequeño beso
— Hola —respondí tomando su maleta— Ven, Emmett está demasiado ansioso —
Bella asintió caminando junto a mi hasta el jeep, cargamos su maleta y nos subimos en la parte trasera.
— ¿Lista para la aventura, Bella? —preguntó Emmett arrancando el motor
— Tanto como pueda estarlo —respondió Bella algo nerviosa
Pasé mi brazo por sus hombros y froté su brazo mimándola.
— Va a ser el mejor retiro espiritual de tu vida Bella —prometió Rose con una amplia sonrisa— Y lo mejor es que no permiten cámaras ni celulares, solo leer la biblia y meditar —
Bella rio sacudiendo la cabeza, la noté temblar pero no supe su era de un buen modo.
Las horas de viaje pasaron entre estúpidas canciones puestas por Emmett, algunas paradas por combustible y comida basura que nos entretuviera. El cuerpo de Bella se mantuvo cerca del mío durante todo el trayecto pero jamás se acercó lo suficiente por un beso.
Esa misma noche llegamos a la que iba a ser nuestra residencia por los próximos 4 días.
Emmett y yo subimos las maletas al cuarto mientras las chicas se dedicaban a llenar las alacenas, habíamos comprado lo suficiente para no tener que preocuparnos. Nos dimos una ducha rápida antes de tomar el lugar de las chicas en la cocina y permitir que ellas ocuparan el baño.
Buscamos en la alacena los ingredientes para las pizzas comenzando a prepararlas.
— Traje preservativos si necesitas —señaló Emmett
— No voy a necesitarlos —negué
— Si, se algo de que Bella tiene cierta aberración al sexo —admitió Emmett llenando la pizza de queso— Pero si los necesitas tengo, los dejé en el baño principal —
— Traje, solo por precaución —aseguré— Pero sé que no va a ocurrir Emm —
— ¿Y estás bien con eso? —insistió
— La deseo —admití— Pero si estoy bien con los tiempos de Bella —
— Exactamente… ¿Por qué no quiere? —indagó
— Creo que Rose estaba hablando demasiado de Bella contigo —respondí— No voy a traicionar la confianza de Bella, Emm —
— Soy tu mejor amigo —respondió— Apuesto que Bella sabe hasta cual es mi posición favorita con Rose —
— No lo dudo —reí— Pero Bella es mucho más reservada, no voy a traicionar su confianza —
— Bien amigo, pero hay preservativos en el baño y mucho papel higiénico —señaló— Puedes llevarte un par de rollos al cuarto —
— Cierra la boca Emmett —pedí— Voy a hacer algo más que solo aventar esperma estos días —
— También yo, por supuesto —aseguró— Pero también lo otro —
— Solo intenta que Bella y yo no vomitemos —supliqué rodando los ojos
Una vez que las pizzas estuvieron listas nos acomodamos alrededor de la mesa de café de la sala, Rose y Bella estaban antojadas de comer sobre la cómoda alfombra y nos pareció bien.
Emmett y Rose tomaron la habitación principal mientras que Bella y yo tomamos las secundarias, por separado. Las habitaciones eran amplias, la cama era grande y el gran ventanal te permitía disfrutar de las vistas a la playa.
La mañana siguiente desperté algo desorientado hasta recordar donde estaba, tenía calor. Luego de una rápida ducha me puse el traje de baño negro y pasé una playera por mi cuerpo antes de dirigirme a la cocina.
— Buenos días Edward —saludó Bella
Se movía muy cómodamente por la cocina preparando unos emparedados. Estaba utilizando un short de jean y una blusa blanca.
— Buenos días bebé —respondí besando su mejilla— ¿Necesitas ayuda? —
— Si quieres haz jugo con esas frutas —pidió
Asentí tomando la naranja, frutilla y sandía comenzando a preparar los jugos. Emmett y Rose bajaron poco después.
— Hombres, sigan con el desayuno —ordenó Rose— Bella y yo tenemos cosas que hacer —
— ¿Cosas que hacer? —preguntó Bella alzando una ceja
— Tu sígueme —pidió tomando su mano
Miré a Emmett curioso y escuché la carcajada de Rose junto al grito de Bella subiendo las escaleras.
— Rose quiere que Bella use maquillaje —explicó Emmett tomando su lugar en la preparación de emparedados
— Bella no usa maquillaje —señalé— Y vamos a la playa, al agua —
— Lo sé, creo que solo va a ponerle protector solar y esa cosa de las pestañas a prueba de agua —explicó— Creo que solo quería tiempo con ella —
— De acuerdo —suspiré
Cuando el desayuno estuvo preparado lo pusimos en la bandeja llevándolo hacia la playa, había allí 4 tumbonas y dos pequeñas mesas, repartimos los emparedados y jugos esperando a las chicas.
Bella y Rose salieron de la casa vistiendo un solero, el de Bella era blanco y podía notar el bikini negro debajo. La adoraba, la deseaba.
— Amigo, estás jodido —rio Emmett a mi lado
— No necesito que me lo digas —murmuré
Las chicas tomaron asiento en las tumbonas junto a las nuestras, se quitaron los soleros y se pusieron bloqueador. Aparté la mirada de Bella concentrándome en mi desayuno.
— Necesitábamos un descanso —comentó Rose recostándose en la tumbona
— El trabajo ha estado duro —asintió Emmett
— Además la falta de sol de Seattle me pone de mal humor —respondió Rose bebiendo de su jugo de frutilla
— Curioso viniendo de alguien que nació en Forks —rio Bella
— Por eso lo digo —explicó— Me agrada Seattle pero me agradaría más si nos diera unos días de sol a la semana —
Miré nuevamente a Bella, tenía los ojos cerrados y el sol bañaba su cuerpo a penas cubierto por ese precioso bikini. Sentí la excitación de mi cuerpo crecer, la boca se me secó. Me puse de pie camino a la casa.
— Voy por agua —avisé— ¿Alguien quiere? —
— ¡Yo! —pidió Rose
Entré a la casa dirigiéndome a la cocina, me recargué en la encimera tomando el tiempo de serenarme antes de buscar las dos botellas de agua en la heladera, cerré girándome hacia la puerta. Bella estaba allí, al menos había vuelto a ponerse el solero.
— ¿Necesitas algo? —pregunté
— No, solo quería saber si estabas bien —
— Lo estoy, no te preocupes —respondí
— Sé que no tengo derecho a preguntar —señaló caminado hacia mí— No luego de haber desaparecido pero no te ves bien —
Mis ojos estaban en sus labios, era lo único en lo que podía pensar en este momento.
— Bella, ve afuera —pedí— Estoy bien, solo ve afuera —
Bella bajó la mirada pero asintió saliendo de la cocina. Me sentía horrible por haberla tratado de ese modo pero de lo contrario iba a asaltarla con un beso y no iba a ser suave.
Luego de serenarme salí de la casa rumbo a las tumbonas. Rose estaba a espaldas de Emmett colocándole protector.
— ¿Y Bella? —preguntó Rose
— Creí que había vuelto con ustedes —señalé pasándole a Emmett el agua de Rose
— No, entró detrás de ti y no regresó —negó Emm
Abrí la botella de agua tomándola rumbo a la casa, aventé la botella vacía sobre el sillón de la sala camino a las habitaciones del piso superior. Toqué la puerta de Bella y esperé unos cuantos minutos hasta que ella finalmente abrió.
— ¿No quieres ir a la playa? —pregunté
— No, el sol no me gusta tanto —negó caminando nuevamente hasta su cama. Tomó el libro que había allí.
— No te creo —respondí
— No tienes que creerme —negó
— Bella, escucha —pedí caminando hacia ella— Lamento lo de la cocina, no debí hablarte así —
— No tienes que explicar nada Edward —aseguró— Tu no lo pediste cuando me alejé —
— Es distinto —señalé
— No lo es, lo entiendo —comentó. Gruñí pasando las manos por mi cabello.
— Tú no me querías cerca, yo si te quiero cerca —expliqué
— Eso no tiene sentido, me pediste que saliera —recordó alzando la mirada
— Porque de lo contrario iba a besarte, Bella —respondí— Y has mantenido la distancia, apuesto que si te beso ahora vas a golpearme —
— No lo haría —negó dejando su libro en la mesa de noche— Solo es… complicado —
— No quiero hacerlo más complicado —prometí acercándome a la cama. Me senté frente a Bella.
— Sé que no, no lo haces intencional —aseguró con la mirada baja
— Entonces dime que es lo que hago —pedí alzando su rostro desde el mentón— Explícame como hacer esto más fácil para ambos —
— No puedes —negó
— ¿Por qué no? Dímelo Bella, dime que hago que hace que te alejes —
— Solo ser tú —suspiró
— No te estoy siguiendo —admití
Soltó un suspiro alejándose de mi agarre, se puso de pie y la seguí con la mirada viéndola caminar por la habitación.
— Empecé terapia —admitió finalmente— Porque me gusta estar contigo pero siento culpa por eso —
— ¿Por tus padres? —pregunté
— Si, hace poco más de dos meses que voy —comentó— Tu y Alice dejaron en mi mente la posibilidad de que hubiera razones médicas para mi comportamiento, descartado eso empecé terapia para lograr aceptar que todo lo que mi madre me dijo no es más que una táctica para controlar a una adolecente, al menos eso dice mi terapeuta —
— ¿Y cómo te sientes con ir? —pregunté
— Bueno, bien, creo —señaló viéndome— Hemos estado hablando de las cosas que mi madre me ha dicho y he estado comprendiendo que simplemente fue el modo en que fue criada y que luego lo trasladó a mí y a Alice —explicó— Pero no es correcto, al menos no en este tiempo pero si eran las creencias de tiempo atrás —
— Coincido con eso —respondí
— El problema es que al haber crecido con esas reglas me siento muy culpable cuando…—dudó— Bueno, cuando reacciono a ti, cuando disfruto que me beses —
— No tienes porque —negué
— Lo sé y ha sido duro repetirme eso —aseguró— Ha sido duro extrañar tu compañía y repetirme que es normal querer estar contigo pero es esa lucha lo que me hace alejarme porque mi mente no logra concentrarse cuando estás cerca —
Me puse de pie caminando hacia ella.
— Es curioso, tampoco logro concentrarme demasiado cuando estás cerca —admití
— No, no entiendes —negó— Edward, mis pensamientos son un desastre, mis deseos, mis anhelos —
— Cuando te pedí que salieras de la cocina era por eso —señalé— Porque solo pensaba en ti, en tu boca —
— Y eso no está mal, ¿Cierto? —preguntó
— No bebé, no está mal —prometí rosando mis dedos en su mejilla— Pero aunque no esté mal no quiero hacer algo que te dañe y eso es lo que me limita, el miedo a que te de más de lo que quieres en este momento —
— No puedo prometer no reaccionar de un modo que te moleste —
— No va a molestarme —aseguré— Pero estoy caminando a ciegas, sin saber qué hacer y por eso necesito que seas honesta conmigo —
Cerró los ojos respirando hondo y los abrió nuevamente.
— Mi cuerpo reacciona a ti, te quiero más cerca pero en mi mente hay una voz que me recuerda que eso está mal —
— No, no lo está —respondí lentamente. Noté como su mente procesaba mis palabras.
— Y yo lo sé —admitió— Pero saberlo y asimilarlo es distinto, imagina que toda tu vida has sabido que el blanco se llama verde y cuando compras pintura verde resulta no ser lo que has visto toda tu vida —señaló— Eso pasa en mi mente cuando te acercas, debería quererte lejos pero eso no ocurre —
— Solo dime que necesitas —pedí. Tomó mi mano llevándonos a la cama, me senté frente a ella.
— Quiero ser honesta contigo —explicó— La psicóloga me hizo entender que negarme estar cerca de ti no va a evitar lo que siento y que sea honesta —
— Hazlo entonces, puedo con lo que sea que quieras decir —prometí
— Bien, yo…—suspiró— Si, me excitas Edward —
— De acuerdo —asentí lentamente. No esperaba algo tan directo e intenté que mi mente obviara la parte sexy de eso.
— Y sé que te excito —continuó— No me molesta, al contrario, lo disfruto y luego cuando te vas mi mente me reprocha lo que ocurre —
— No lo hagas —negué
— Eso intento —aseguró— Y tomo mi bala y disfruto —
— Santo cielo —murmuré girándome y tomando una almohada. La puse en mi regazo cubriendo mi excitación.
— ¿Para qué quieres la almohada? —preguntó confundida
Solté una risa nerviosa aferrándome a la almohada.
— Necesito algo que nos separe antes de saltar sobre ti, Bella —admití
Bella se inclinó sobre mí, sus manos se aferraron a las mías.
— ¿Sería malo? —preguntó
— Para ti si —asentí— Probablemente saldrías corriendo —
Sus labios se presionaron sobre los míos, mi cuerpo se tensó y mi erección dolió.
— Me gusta saber que también te causo cosas —admitió
— Estás torturándome —admití
— Muéstrame un poco de eso —pidió
— Bella, no quiero que esa voz te haga daño —expliqué
— Deja que me haga cargo con la terapeuta de eso —señaló
— No, quiero acompañarte —negué
— Es algo que tengo que hacer sola —explicó— Pero contigo puedo tener la parte práctica —
— Bella…—dudé
Se inclinó sobre mí y cuando mordió suavemente mi labio inferior lo perdí, atrapé sus labios en un beso y aparté la almohada acercándola a mi cuerpo. Gimió contra mis labios, me aferré a su cintura recostándonos sobre nuestros costados en la cama. Sus brazos se aferraron a mis hombros manteniendo nuestra cercanía. Me presioné contra ella pero mantuve mis manos en zonas de bajo riesgo, la poca ropa que traíamos ya hacía las cosas lo suficientemente difíciles. Podía notar la piel de su espalda debajo del pobre vestido de sol.
Bajé mis labios por su cuello desesperado por su piel, soltó un lloriqueo.
— Edward —gimió
Bajó sus dedos por mi piel y mordí la suya, sus uñas se enterraron en la parte baja de mi espalda estremeciéndome y bajé la intensidad de mis besos antes de no poder parar.
Alcé el rostro viendo a Bella, sus ojos se abrieron y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.
— ¿Demasiado? —pregunté
— No, estuvo bien —aseguró— ¿Por qué lo detuviste? —
— Porque bebé no voy a lograr parar si continuamos —admití
Soltó una risa y bajó la mirada avergonzada. Besé sus labios alzando su rostro.
— Tus ojos en los míos bebé —pedí— Siempre —
Asintió y sus dedos subieron nuevamente por mi espalda hasta mi mejilla.
— Estas últimas semanas descubrí algunas cosas —confesó
— ¿Si? Dime cuales —
— Bueno, desde que empecé a notar que reaccionaba a ti miro a la gente —explicó— Miro a las parejas, investigo en internet —
— Bella, ten cuidado con internet —pedí— No quisiera que te encontraras con videos que te asusten —
— ¿Porno Edward? —preguntó divertida
— Si, porno pequeña curiosa —respondí
— Los libros eróticos son mejores —admitió
— Espera, ¿Qué? —preguntó
— Eso, que son mejores —asintió— Ese es el tipo de lectura que va bien con las cervezas —
— De acuerdo… ¿Y hace cuanto los lees? —
— Los descubrí poco después de mudarme aquí —señaló— Solo leo por kindle, alguno que otro me he animado a pedirlo por correo —
— Y a riesgo de traer la voz… ¿Eso es rebeldía a tus padres? —pregunté
— Bueno, probablemente si —aceptó— Pero hay una laguna, eso es ficción, no hay diferencia con leer un libro de cualquier otro género, no existe, es solo fantasía —
— Pero apuesto que algo de lo que allí ocurre debe ser real —señalé
— Apuesto que si —admitió— Pero ya saben lo que dicen, "La curiosidad mató al gato" —
— También dicen que cuanto más te nieguen algo más lo quieres —comenté
— Puede funcionar —asintió con una sonrisa. Deslizó sus dedos por mi mejilla— También descubrí que me gustan los ojos verdes y los tatuajes —
— Me alegro de eso —respondí besando sus labios— ¿Qué dices de ir a la playa? —
— ¿No quieres quedarte aquí? —
— Quiero, pero no creo que Rose y Emmett aguanten demasiado sin venir a corroborar que sigamos vivos —expliqué— Luego, en la noche, podemos continuar nuestra conversación —
— Me parece bien —aceptó apartándose de mí. Se puso de pie.
— ¿Puedo ser honesto también? —pregunté acercándome a ella
— Por supuesto —
— No me quiero perder la oportunidad de verte en traje de baño —admití lentamente— ¿Está bien eso? —
Bella rio ruborizándose y tomó mi mano entrelazando nuestros dedos antes de sacarnos de la habitación rumbo a las escaleras, salimos de la casa caminando hacia las sillas donde Emmett y Rose estaban juntos en una de ellas. Bella me miró y le sonreí antes de juntar dos de las tumbonas para que pudiéramos estar cerca.
— ¿Ya calmaron sus humores? —preguntó Emmett
— Solo no se toquen frente a nosotros —respondí acomodándome en la tumbona
Noté a Bella dudar antes de sacarse el vestido de playa, se recostó sobre su propia tumbona y cerró los ojos.
— Eso amiga, hay que tomar color —asintió Rose recargándose en el pecho de Emmett e imitando a Bella
Miré unas veces a Bella viendo su rostro pacífico y di alguna mirada a su cuerpo, realmente tenía un cuerpo hermoso. No era algo que pudiera negar ni planeaba ocultar de ella. Solo una cosa me molestaba, este traje de baño en particular cubría su tatuaje.
— Comienza a darme hambre —habló Emmett
— Pues ve a cocinar osito —señaló Rose— La alacena está llena, prepara lo que quieras —
— Edward, amigo, ¿Me ayudas? —preguntó
— Claro, vamos —asentí
Bella me miró y le guiñé un ojo antes de entrar a la casa con Emmett.
— Asique… ¿Qué preparamos? —preguntó entrando a la cocina
— Vengo a ayudarte, no a pensar por ti —respondí recargándome en la encimera
— Por supuesto que no vas a pensar, Bella ya te secó el cerebro —rio abriendo la alacena
— Solo un poco —señalé
— Espaguetis, crema y jamón, ¿Qué dices? —preguntó
— Por supuesto, lo que quieras —asentí
— Y amigo, Bella te secó por completo —rio dejando los ingredientes en la encimera— Vamos, ¿Me vas a decir que solo hablaron el rato que estuvieron aquí?
— Nos besamos —admití abriendo el paquete de jamón— Pero solo eso —
— Ya la tatuaste, ¿Qué te detiene al resto? —preguntó poniendo una olla sobre el fuego
— Emmett, no te metas —pedí. Comenzamos a preparar la comida.
— Siempre has tenido ideas raras sobre el sexo —señaló— Siempre le das más importancia de la que tiene, solo es sexo —
— Para mi suerte para Bella el sexo también significa algo importante —comenté— No tenemos apuro, estamos bien —
— ¿Estamos? ¿La hiciste tu novia al menos? —preguntó
— Dije que no te metas Emm —respondí
— Vaya amigo, estás lento —rio
— La tatué donde tú quieres tatuar a Rose —me burlé— Eso es mío —
— Espera, tu solo espera —pidió— Estoy buscando el modo de convencer a Rose —
Sacudí la cabeza divertido.
— Cierra la boca —ordené
— Solo digo que ha pasado tiempo —señaló— Y cómo te comentaba anteriormente hay mucho papel higiénico si necesitas —
Emmett hoy estaba particularmente fastidioso.
— No fastidies —gruñí echando la crema en la sartén
— ¿Y… que planeas hacer con los Swan? —
— ¿Qué quieres decir? —pregunté echando el jamón en la crema
— No van a aceparte con su dulce y virginal niña —señaló
— No me importa —negué encogiéndome de hombros— Bella dirige, todo va a ser como y cuando ella quiera, incluso el asunto de sus padres —
Emmett asintió poco convencido pero se mantuvo en silencio por el resto de la preparación.
Luego de almorzar y hacer la digestión nos metimos en el agua y tonteamos por el resto del día. Por la noche pedimos comida y jugamos cartas acomodados alrededor de la mesa de la sala hasta que Emmett arrastró a Rose a la habitación.
— Ya me preguntaba cuanto más iba a tardar Emmett —señalé guardando las cartas en su estuche
— También yo —admitió Bella— Quería quedarme contigo —
— No lo decía por eso —reí divertido. Me puse de pie extendiendo una mano hacia ella— Emmett estaba impaciente hace unas horas por llevarse a Rose, pero me alegro de que tú también quieras estar a solas conmigo —
Bella tomó mi mano dejando que la ayudara a ponerse de pie.
— Bueno, tengo curiosidad sobre lo que querías continuar —señaló
— Ven —pedí llevándola fuera de la casa
En el porsche había una hamaca colgante, nos acomodamos allí viendo la noche y las olas. Rodeé a Bella con mis brazos y suspiró acurrucándose contra mí, sus dedos se dirigieron a mi brazo y por debajo de mi playera encontrando la tinta en mi piel.
— ¿Cuál es tu libro favorito? —pregunté
— Orgullo y prejuicio —respondió. Solté una risa inclinándome sobre ella.
— No bebé, del estilo que descubriste luego de mudarte —señalé
Se estremeció acurrucándose más contra mí y apreté nuestro abrazo.
— "Rompiendo las reglas"* —confesó— Es un libro con el que me puedo sentir identificada, con ella y con la autora —
— ¿Si? ¿Por qué? —indagué
— Porque la autora nunca se acercó al chico que le gustaba hasta después del instituto —explicó— Y parece ser que la historia de su vida inspiró esa historia —
— ¿No decías que todo era ficción? —pregunté
— Probablemente por eso me guste —aceptó alzando la mirada hacia mi rostro— Porque ella esperó años para poder hacer lo que realmente quería y cuando obtuvo el valor fue por ello, supongo que estoy esperando también tener el valor —
— Yo puedo ayudarte con el valor —murmuré contra sus labios— Puedo mostrarte que vale la pena tomar lo que quieres —
— Hazlo —susurró
Besé sus labios deslizando mi lengua por su piel, gimió aferrándose a mis brazos y el beso se profundizó. Sus manos bajaron por mi pecho y se adentraron bajo mi playera.
— Bella —murmuré
— ¿Se siente bien? —preguntó
— Muy bien —asentí
Sus labios me besaron y me estremecí cuando se movió hasta colocarse sobre mí. Una rodilla a cada lado de mi cuerpo sin acercarse demasiado, dejé mis manos en su espalda permitiendo que ella controlara lo que quisiera hacer. Mi excitación estaba presente, por supuesto, y sabía por su respiración que la suya también, ella quería explorar y yo no me iba a negar el placer que ella quisiera darme. Ella guiaba y ambos disfrutábamos.
Sus besos fueron esparcidos por mis mejillas, mi nariz y mi frente. Escondió el rostro en mi cabelló y me aferré a su cintura apretando nuestro abrazo.
— ¿Estás bien? —pregunté luego de varios minutos
— Deberíamos estar haciendo lo mismo que Emmett y Rose —señaló
— Podemos hacer lo que sea que queramos Bella —respondí— Solo hablar, solo besarnos o lo que sea que queramos, no importa que hagan los demás —
Se alejó sentándose sobre mis muslos.
— Si importa —señaló— Porque si estoy yendo a terapia es porque no es normal, si tienes miedo de acercarte es porque no soy normal —
— Bella cada uno tiene sus propios tiempos —expliqué— Eso es todo —señalé. Bajó la mirada. Tomé su rostro del mentón alzándolo— Te dije que tus ojos en los míos, siempre —
— No puedo evitar pensar que no puedo hacer esto rápido, no antes de que te aburras de no poder tocarme —
— Estoy tocándote —señalé haciendo presión sobre su cintura
— Sabes a lo que me refiero —respondió
— Bella —
— No, si no puedo darte placer ¿Por qué vas a quedarte aquí? —insistió
— Porque te quiero —expliqué— Porque me gustas, más allá del sexo —
— El sexo inexistente —gruñó
— ¿Y eso qué? —pregunté— Me haces sentir una emoción diferente, haces que busque otros medios, haces que me sienta atraído a ti solo con lo que dices, solo con verte como hoy en ese bonito bikini —
— Pero sin tocar —murmuró
— Sin tocarte a ti —señalé— Tú te encargas de ti y yo de mi —
— La balita —respondió mordiendo su labio inferior
— Si, la envidio, mucho —admití— Pero está bien, cuando sea que te sientas cómoda con que esté contigo en esos momentos dímelo mientras estoy bien como estamos ahora —
— ¿Seguro? —insistió
— Si, no me agrada que te aísles como las semanas pasadas porque me preocupo pero en lo referente a tocarnos estoy bien con esto —
Se inclinó escondiendo el rostro en mi cuello y soltó una larga respiración.
— Voy a intentar no volverá distanciarme tanto —prometió
— Agradecería eso —asentí— Pero si lo necesitas dímelo, voy a respetarlo —
Asintió contra mí y su cuerpo fue relajándose poco a poco hasta quedar contra mí, no tan cerca como quisiera pero mucho más de lo que hubiera esperado. No recuerdo el momento en que me dormí.
Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen
www . facebook . c o m groups / 350954842735251
Mucha tensión en este viaje, el deseo es evidente y realmente no creo que puedan soportarlo más.
Bella le debe a Edward una cita. ¿Listas?
