Car Cullen Stewart Pattinson: No te olvides de que Bella es una experta escondiendo cosas de sus padres, creo que depende más del aguante de Edward.

roberouge: No nos olvidemos que Bella ya tenía la sospecha de que lo que su madre le decía no era tan así al menos en los temas que no eran el sexo, las terapias y Edward le dieron el empujoncito que necesitaba. Todavía estoy trabajando en los padres de Bella, veremos que pasa con eso.

alejandra1987: Bella necesitaba contensión y que la aseguraran que lo que quiere hacer no está mal, es normal. Y ahora tiene esa contensión.

terewee: La bala es un paso importante para Bellaaaaa, ya va a aparecer JAJAJAJ

jupy: Pasos lentos pero firmes, eso es lo que los va a llegar a un buen lugar.

Lilia: Ciertamente Edward actúa mucho más seguro, sigue preguntando a Bella si está comoda pero ya no se cuestiona tanto.

Lore562: Me alegro mucho :D

tulgarita: A ustedes por leer :)

Noriitha: Eso es porque Edward sabe que si la deja ser Bella va a avanzar, no la presiona y la acompaña en cada cosa que ella quiere hacer.

Diana: Por eso necesitamos que Edward cree pilares muy firmes antes de que sus padres lo sepan.

Peerla Salvatore Swan: Nuestra chica se lo merece.

Tata XOXO: Es justamente la falta de presión de Edward lo que anima a Bella, hace lo justo y necesario para que ella quiera más sintiendose segura. Edward ya quiere que sea su novia.

Mapi13: A ustedes por leer :D

Wenday 14: Me alegro! :)

Adriana Molina: Lento pero seguro, ese es el lema de Edward.

EmilyChase: Bella solo necesitaba un epunjoncito

saraipineda44: Lo disfruta y sabe que no está mal, Bella va a irse soltando mucho más ;)


Capítulo 7

Edward's P.O.V

Había estado pensando en distintas opciones de citas, quería llevar a Bella a algo diferente pero no sabía que tanto podía improvisar y no quería incomodar a Bella. Emmett había estado hablando de un restaurant donde el menú era internacional, tanto de comidas como de bebidas. Luego de ver la página donde mostraban el lugar y el menú opté por hacer reservación.

El viernes a las 8 de la noche el taxi se detuvo frente al edificio de Bella, luego de avisarle que estaba abajo salí del auto y esperé por ella. Una preciosa mujer enfundada en un vestido verde se acercó a mí. Sus mejillas estaban completamente ruborizadas, probablemente mi mirada no esté siendo muy caballerosa. El escote era cerrado y no muy corto, se ajustaba preciosamente a esos senos que ya había tenido el placer de mimar.

— Oh, wow —murmuré

— Alice insistió —señaló

Tomé una de sus manos haciéndola girar. La espalda estaba descubierta.

— Estás hermosa —prometí— Me encanta —

— Gracias —asintió algo avergonzada— ¿Un taxi? —

— Si, hoy vamos a combinar algunas bebidas —expliqué abriendo la puerta para ella— No quiero preocuparme por el auto —

— Uuhm, alcohol —asintió entusiasmada

— De hecho hoy es un poco más que eso —señalé acomodándome junto a ella antes de que el chofer iniciara el viaje— Es un restaurant de comida internacional y acompañan cada comida con su bebida recomendada —

— Bebida alcohólica —aseguró

— Apuesto que tienen opciones sin alcohol —comenté— Podemos pedirlas, no te sientas presionada a ello, de hecho nuestra próxima cita va a ser en un café, lo prometo —

— Aún no termina esta y piensas en la próxima —rio

— Yo siempre pienso en la próxima vez —admití tomando su mano— No puedo evitarlo —

— ¿En todas las próximas veces? —preguntó suavemente

— En todas —acepté— ¿Tu? —

— Solo en algunas —admitió apartando su mirada hacia la ventana

Me incliné sobre ella besando detrás de su oreja.

— Pienso en esas también —murmuré

Sus dedos apretaron los míos y besé su cabello alejándome nuevamente.

El taxi se detuvo y pagué al chofer antes de bajar, sostuve la mano de Bella ayudándola a salir y la conduje al restaurant. Luego de anunciarnos nos condujeron por las escaleras hacia una terraza cubierta

— Aquí tenemos dos opciones —señalé acomodándome en mi lugar— Podemos dejar que nos traigan en el orden que a ellos les parezca mejor o podemos pedir que países queremos —

— ¿Están todos los países? —preguntó

— Casi todos —asentí

— Creo que prefiero que ellos elijan —respondió

— ¿Algo que no desees probar? —

— Caballo, insectos y huevo crudo, paso de eso —respondió

— Acepto tu sugerencia —aseguré

Cuando nuestra mesera de la noche llegó le dimos nuestras preferencias y la primera orden llegó, era una entrada española, pinchos* variados acompañados con pan y vino.

— Entonces, dices que Alice insistió en usar el vestido —comenté comiendo un trozo de queso

— Sí, recuerdas que te dije que le comenté que había alguien —señaló. Asentí — Aún no le digo quien pero mucho más no va a soportarlo, ¿Te molestaría que lo haga? —

— No, para nada —prometí— Dale las gracias de mi parte, te ves preciosa —

— Bueno… es una cita que realmente quiero que funcione…—dudó— Y quería verme bien —

Estiré mi mano hacia ella y rosé su mejilla.

— Te quiero bebé —admití— Mucho y si puedo hacer un comentario completamente egoísta…—dudé. Bella asintió— Lo quiero todo para mí, las citas que funcionen y las que no, las quiero todas, no tiene que ser perfecto —

— Y también quieres las próximas —señaló riendo

— Por supuesto, próximas veces también —asentí

Nuestro segundo plato fue una segunda entrada, solo que está vez fue de la cocina china, sopa wantán* junto a un vino de arroz fermentado.

— Y volviendo a lo de Alice, no va a aguantar mucho en querer saber quién eres —admitió— Pero me agrada que seas algo que solo yo sé por el momento, siento que de ese modo puedo protegerlo de un mejor modo —

— No tienes que proteger nada de nadie —prometí

— Lo sé, pero por ahora estoy bien así —explicó

— Estoy bien con eso —asentí

— De casualidad… ¿Le dijiste a Emmett sobre hoy? —preguntó

— No, no quería escuchar sus estúpidos comentarios —negué tomando de mi sopa

— Eso es bueno, porque no le dije a Rose —negó— Probablemente vaya a odiarme porque no estoy siendo muy comunicativa con ella —

— ¿Te refieres a nosotros dos en tu departamento? —consulté

— Exacto, eso también es mío por el momento —asintió bebiendo de su vino

— Nuestro —corregí entrelazando nuestros dedos— Siempre nuestro, somos dos, ¿De acuerdo? —

— Nuestro —asintió con una amplia sonrisa

Al final de la noche habíamos comido delicioso, habíamos probado platos de 7 países diferentes y Bella estaba algo más que alegre por la cerveza irlandesa, el sake y los vinos que habíamos probado. Yo también estaba lo suficientemente alegre para no poder conducir con claridad.

Bella soltó una carcajada mientras se aferraba a mi pecho esperando el taxi.

— ¿Qué voy a hacer contigo traviesa? —pregunté divertido— No dijiste que no a ninguna de las bebidas que nos ofrecieron —

— ¿No se supone que te tengo a ti para que me cuides? —preguntó divertida

— Si bebé, pero mañana te vas a sentir muy mal —señalé

— Entonces quédate hoy conmigo y cuídame —pidió rosando sus labios con los míos

— Esta vez sí que no bebé —negué— Estás muy tomada, no quiero confusiones —

— Quédate, por favor —pidió dejando pequeños besos en mis labios— Prometo que voy a portarme bien —

— Bella…—dudé

— Quédate, acurrúcate toda la noche conmigo —pidió

— No esta noche —negué frotando mis manos en su espalda— Voy a subir contigo y asegurarme de que llegues a salvo, luego voy a irme —

— Edward…—protestó con un bonito puchero

— Ahí viene un taxi —señalé alzando una de mis manos

El taxi se detuvo a nuestro lado y abrí la puerta para Bella, se deslizó aun protestando por mi negativa y me uní a ella dándole la dirección al taxista.

— Edward —habló

— No voy a quedarme —repetí

— Bien —murmuró molesta. Pasé un brazo por sus hombros divertido.

Cuando el auto estacionó frente del departamento de Bella abrí la puerta.

— Espéreme aquí por favor, enseguida bajo —avisé

— Por supuesto —asintió el taxista

Bajé del auto junto con Bella y caminamos hasta el edificio, abrió la puerta y entramos rumbo al ascensor, bajamos en el piso de Bella hasta su entrada. Se giró viéndome.

— Quédate —pidió

— No, porque se lo que va a pasar si entro —respondí besando sus labios

— Quédate —

— Me lo haces muy difícil bebé —admití— Háblame mañana, ¿Si? —

— Edward…—lloriqueó

— Ve a jugar con la bala por mí —pedí besando sus labios— Yo voy a hacer algo cuando llegue —

— ¿Me mandas una foto? —

— No —reí— Luego, hoy no —

Hizo un pequeño puchero que besé, su mano se enredó en mi cabello atrayéndome a ella y me presioné atrapándola contra la puerta.

— Te quiero —murmuró

— Y yo bebé —prometí— Descansa —

Me aparté de ella y esperé a que entrara antes de dirigirme hacia el ascensor, bajé y salí por la puerta, caminé al taxi nuevamente dándole al conductor mi dirección y cerré los ojos echando la cabeza hacia atrás. Mi excitación pulsaba y saber que probablemente ella estuviera ahora desvistiéndose no me ayudaba para nada.

Cuando el taxi se detuvo pagué por el viaje y bajé caminando hacia casa, entré dirigiéndome directamente a la ducha y me masturbé justo como le había dicho a Bella.

Una vez limpio y satisfecho me dirigí a mi habitación secándome el pelo con una toalla, la aventé a la silla del costado y me dejé caer sobre la cama. Odiaba que la cama estuviera vacía, pero sabía que había hecho la elección correcta esta noche.

Al otro día desperté con el sonido de una llamada entrante. Tomé el móvil y atendí.

— ¿Quién? —pregunté bostezando

— Lo siento, te desperté —saludó Bella

— Hola bebé, no pasa nada, ¿Cómo te sientes? —pregunté

— Mal, horrible —respondió— Me duele la cabeza —

— Pobre mi bebé —reí— ¿Tomaste algo para el dolor?

— Si, recién —asintió— Y me traje agua a la cama —

— Está bien, vas a sentirte mejor pronto —respondí

— ¿Tu como te sientes? —

— Tengo dolor de cabeza —admití— Pero la luz no molesta —

— ¿Quieres venir? —preguntó— Ven a acurrucarte el resto del día conmigo —

— Claro —asentí— Deja que me termine de despertar, ¿De acuerdo? —

— Por supuesto, yo voy a arrastrarme a la ducha —señaló

— De acuerdo —reí— Nos vemos en un rato —

Luego de despertarme por completo me vestí y tomé un par de pastillas antes de bajar hasta el auto, me monté y conduje el edificio de Bella. Me abrió la puerta de su departamento con el pelo húmedo y una botella de agua en la mano, sonreí inclinándome sobre ella por un beso.

— Habla bajo —pidió tomando mi mano y entrándome al departamento

Reí cerrando la puerta y me dejé llevar por ella hasta la cama donde nos recostamos y pronto se quedó dormida. Ese día nada físico pasó entre nosotros, nuestras cabezas dolían y nuestros estómagos no estaban siendo del todo amables tampoco. Aun así esa noche regresé a mi departamento.

El lunes por la mañana me sentía mucho mejor y Bella también, inicié a trabajar con una pareja que nunca se había tatuado antes, estuve toda la mañana con ellos hasta que fue hora de almorzar.

Me acomodé en mi escritorio para comer, di una mordida a mi emparedado y mi móvil sonó. Me estiré por él.

[¿Me quieres acompañar a algo que nunca hice?] Bella

[Por supuesto, ¿A dónde?] Edward

[Una fiesta de la universidad, Rose quiere que vaya con ella y me dijo que iba a decirle a Emmett] Bella

[¿Hoy?] Edward

[Si, sé que trabajas mañana y yo tengo clases pero Rose dice que es parte de la experiencia desvelarse] Bella

[Por supuesto que sí, ¿A qué hora paso por ti?]Edward

[A las 10] Bella

[¿Voy antes y llevo pizzas?] Edward

[Claro, a las 8 entonces, yo compro las cervezas] Bella

Luego de mi comida salí al salón buscando a Leah.

— ¿Necesitas algo Edward? —preguntó

— Si, ¿Tengo alguna cita mañana por la mañana? —pregunté

— Creo que no —respondió revisando la agenda— Bueno si, pero a las 11 recién —

— ¿Y Emmett? —pregunté

— Él a las 9 —respondió

— Bueno, él va a tener que desvelarse —señalé regresando a mi estudio

Pasé el resto de la tarde con dos clientes más hasta finalmente irme a casa, tomé una ducha antes de vestirme con un jean negro, una playera blanca y una chaqueta de cuero negra. Era un buen atuendo para una fiesta universitaria. Había ido a algunas, Emmett siempre conseguía invitaciones aunque nosotros no asistiéramos a clases.

Una vez listo bajé al volvo y pasé por la pizzería antes conducir hasta el departamento de Bella, detuve al auto y caminé hasta el edificio. Cuando Bella abrió la puerta de su departamento estaba usando jeans negros y blusa roja.

— Hola —saludó

— Hola bebé —respondí besando sus labios— ¿Tienes hambre? —

— Algo sí —aceptó dejándome pasar

— ¿Nerviosa? —insistí caminado hacia la sala

— Si, nerviosa —respondió yéndose a la cocina. Unos pocos minutos después regresó con dos cervezas.

— No estés nerviosa —pedí— Nosotros estamos contigo —

— Lo sé —asintió

— ¿Nunca fuiste? — pregunté pasándole una porción de pizza

— No, Rose lo intentó pero no tenía ningún motivo para ir —explicó

— ¿Y ahora? —pregunté

— Te tengo a ti —respondió encogiéndose de hombres

Sonreí dejando un beso en sus labios.

— Un placer ir contigo —prometí

Luego de la cena Bella terminó de prepararse y tomando un chaqueta marrón salimos del departamento, bajamos al volvo y nos montamos en el antes de iniciar nuestro camino a la fiesta. El viaje fue corto y silencioso, los alrededores de la casa dónde debíamos entrar estaba atestado de autos, encontramos algo de espacio para dejar el volvo.

— ¿Lista? —preguntó apagando el motor

— Eso creo —asintió— Hoy no voy a beber, al menos no más de una o dos cerveza —

— Bien, te acompaño con la idea —acepté bajando del auto

Llegamos a la casa y Bella se aferró a mi mano, estaba muy concurrido y el alcohol se olía en el aire.

— No hay solo alcohol aquí —señalé

— Lo sé —asintió— ¿Crees que sea buena idea que esté aquí? —

— Claro, ¿Por qué no? —pregunté avanzando entre la multitud

— ¿Y si alguien que me conoce le dice a mis padres? —

— Nadie va a estar lo suficiente sobrio al final de la noche —expliqué— Y nadie va a creerle —

— Eso es cierto —murmuró

— ¡Edward! —escuché a Emmett

— Ven, por allí —señalé guiando a Bella hasta donde estaban Emmett y Rose

— No puedo creer lo que mis ojos ven —señaló una chica de cabello negro

— Culpa de Rose —admitió Bella— Edward, ellos son Ángela su novio Ben, él es Edward —

— Un gusto conocerte Edward —aseguró Ángela

— Lo mismo digo, a ambos —asentí viendo a Ben

— No importa cuál sea el motivo, adoro que estés aquí —confesó Ángela

— Lo que necesitamos son bebidas —señaló Ben

— Vamos por cervezas —asintió Emmett— ¿Bella? —

— Solo una —aceptó ella

— Aburrida —murmuró Emmett. Bella rodó los ojos.

— Asique Edward, ¿Estudias aquí? —preguntó Ángela

— No, soy amigo de Bella, Rose y Emm —expliqué

— Edward tatúa junto con Emmett —explicó Rose— Trabajan en el mismo estudio —

— Uh, entonces he visto tu trabajo en redes —aseguró Ángela— Me gustan —

— Gracias —asentí— ¿Tienes alguno? —

— Lamentablemente no, soy alérgica a la tinta —

— Vaya, jamás conocí nadie que lo fuera —admití— ¿Has probado alternativas y marcas? —

— El problema es que debería hacerme una pequeña línea de prueba —señaló

— Por lo general más que alergia a la tinta del tatuaje es mala calidad de su composición —expliqué— Algunas son tóxicas pero podrías probar con algunas de las nuevas que están saliendo al mercado, presumen ser hipoalergenicas y veganas —

— Primero debo quitarme el pánico de la primera experiencia —señaló alzando su muñeca

Podía notar la cicatriz de lo que debía ser un tatuaje con forma de sol, su piel estaba desagradablemente quemada.

— Ouch —admití— Si alguna vez te atreves no dudes en consultar con nosotros —

— ¿Coqueteando con Ángela, Edward? —preguntó Emmett divertido llegando a nosotros. Tomamos las cervezas que Emmett y Ben ofrecían.

— Claro que no idiota —respondí rodando los ojos

— Soy alérgica a las tintas de los tatuajes —explicó Ángela enseñándole a Emmett la cicatriz y repitiendo lo mismo que me había comentado a mi

— Si, nos llevamos un buen susto ese día —admitió Ben— Su mano comenzó a hincharse —

— Ah, ya veo porque Edward ofrecía su ayuda —comentó Emmett— Por supuesto, búscanos cualquier duda —

— Gracias chicos —asintió Ángela

— Oigan, acaba de llegar Tyler —avisó Ben

— Me dijeron que no venía —gruñó Bella viendo a Rose

Escaneé la fiesta intentando ubicar a ese Tyler pero claramente no tenía idea de quien era.

— Eso me dijeron a mí —susurró Rose

— ¿Quién diablos es Tyler? —preguntó Emmett

— Un idiota que quiso invitar a Bella a una cita —explicó Rose— Probablemente haya recibido unos cincuenta rechazos y sigue insistiendo —

— Creo que esa información no la sabía —señalé

— Porque es información sin importancia —respondió Bella

— Pero que evidentemente te pone incomoda —aclaré

— Descuida Edward, ya le puse un alto —aseguró Rose

— Podemos irnos —comentó Bella viéndome— Ya no quiero estar aquí —

— Podemos irnos si quieres —acepté— Pero no parece del todo justo —

— Bella, no pasa nada —aseguró Rose— Luego de mi pequeña platica con él no va a acercarse —

— Relájate Bella, estoy aquí —comentó Emmett— No me molesta dar unos golpes si lo pides —

— No vas a golpear a nadie Emmett —señalé— De ser necesario yo me encargo —aseguré. Bella alzó la mirada hacia mí con rapidez, la miré— Relájate, dije solo de ser necesario —

Bella asintió entrelazando nuestros dedos con fuerza.

Ángela tomó la conversación nuevamente llevándola a terrenos más agradables, supe que ella estudiaba lo mismo que Bella mientras que Ben diseño de videojuegos. La conversación se mantuvo animada por otro par de horas hasta que Bella insistió en caminar por la casa y ver que tanto ocurría en esas fiestas.

— Bella, puedes encontrar muchas cosas aquí —admití— Desde sexo hasta drogas —

— Bueno, no vamos a tomar ninguno de los dos —negó— Solo caminar por allí —

La casa era grande, muy grande y los cuartos del piso superior tenían sonidos fáciles de reconocer. Bella rio apresurando sus pasos hasta que llegamos a uno de los balcones, allí una pareja hablaba bebiendo unas cervezas. La música y el griterío de la gente se escuchaba pero en mucho menor escala.

— Asique…—dudó recargándose en la baranda del balcón— ¿Si alguien va a golpear a Tyler eres tú? —

— Es curioso que seas tú quien trae el asunto a colación —respondí apartando el cabello de su rostro— Teniendo en cuenta que no supe nada de eso —

— Bueno… eso ocurrió cerca de nuestro viaje a la playa —confesó— Todo ya era lo suficientemente confuso como para comentarte lo que ocurría —

— Pero sé que eso no ayudó a tu estado en ese entonces —

— En realidad no me afectó —aseguró— No del modo en que piensas, solo me incomodó —

— ¿Segura? —insistí

— Segura —asintió— Pero obviando eso —

— ¿Obviando eso? —pregunté alzando una ceja— No quiero obviar eso, quiero que me cuentes cuando algo así ocurra —

— Voy a hacerlo desde ahora —prometió— Pero hay algo que me interesa más, ¿Qué sobre eso de que ibas a ser tú en lugar de Emmett el que lo golpeara si fuera necesario? —

— No soy violento —aseguré— Simplemente soy yo quien te cuida —

— Pero sonó de un modo tan…—

— ¿Tan…?—indagué

— ¿Posesivo? —

— Bueno, puede haber sonado así —admití— Lo lamento si te incomodó pero la idea de él o cualquier otro molestándote es…—

— No, no me molestó —corrigió— Solo me asombró —

— ¿Por qué? —pregunté

— Eres tan pacífico y relajado conmigo —señaló. Sonreí tomando su mentón y besando sus labios.

— En primer lugar creo que ir despacio y ser relajado en lo mejor en nuestra situación —señalé— Darte tu espacio es algo que quiero, no quiero invadirte o sobreprotegerte porque temo que eso te altere —

— ¿Del mismo modo en que no haces demasiados comentarios sobre nosotros juntos? —preguntó suavemente

— Podría decirse —asentí

— Dime, ¿Eres un hombre posesivo? —preguntó— En una ocasión comentaste que solo tu podías tatuarme —

— Bueno, los tatuajes en ti ciertamente son un punto —

— ¿Solo en mí? —preguntó

— Bella —murmuré besando sus labios. Esta vez el beso fue mucho más demandante— Todo en ti me enloquece pero quiero y necesito mantener las cosas calmadas, todo es más fácil de ese modo —

— Estás reprimiéndote —farfulló

— Todo a su tiempo bebé, por ahora disfruto de esto —

— Y ahora estás siendo esquivo —protestó

— Nunca antes había sido alguien celoso, posesivo solo un poco —admití— No puedo evitar querer enviar al diablo a tus padres del mismo modo en que no puedo evitar querer golpear a tu ex o a Tyler —

— Ya veo —asintió

— Quiero ser el único que te tatúe —acepté— Quiero ser el único que te vea desnuda Bella —continué apoyando mi frente en la suya— Y si, también evito hablar sobre nosotros porque no quiero presionarte pero nunca te negué lo que me ocurre junto a ti —

— Bien —asintió bajando la mirada

— Bebé, no bajes la mirada, por favor —pedí— Es por eso que no lo digo, no quiero incomodarte y —

Sus labios silenciaron mis palabras.

— Shh, lo entiendo —murmuró contra mis labios— No lo haces, no me incomodas, solo que yo no sé cómo traer el tema a nuestras conversaciones —

— ¿No? Yo creo que lo haces muy bien —respondí deslizando mis dedos por su cuello. Bella suspiró cerrando los ojos.

Alcé la mirada buscando a la pareja que estaba junto a nosotros pero ya no estaba. Miré a Bella antes de inclinarme sobre ella y besarla atrapando su labio inferior entre los mios, se sobresaltó pero pronto respondió a mi beso deslizando su lengua.

— No estamos solos —murmuró

— Lo estamos —asentí. Bella miró a nuestro alrededor— Tampoco sé en qué momento se fueron —

— Eso parece —rio

— Ven —pedí atrayéndola más hacia mí

Caminé escondiéndonos en una de las esquinas del balcón, estábamos lo suficientemente resguardados de las luces o miradas curiosas, nos giré haciendo que cualquier que mirara solo viera mi espalda.

Besé sus labios apresándola entre mí y la pared antes de deslizar una de mis piernas entre las suyas.

— Edward…—murmuró

— Detenme ahora si no quieres —pedí

— Maldición, si quiero —asintió besándome

Alcé mi pierna presionándola justo sobre su intimidad, gimió contra mis labios.

— Shh, no quiero que nadie te escuche —pedí— Solo yo, ¿De acuerdo? —

— Edward — lloriqueó

— Solo yo —repetí volviendo a presionarme contra ella

Se deslizó frotándose contra mí, sus dedos se aferraron a mis hombros y metí mis manos bajo su blusa dándole atención a sus duros pezones. Lloriqueó contra mis labios, se movió más rápido y pronto un gemido se perdió en mis labios.

— Edward —murmuró de forma temblorosa

Quité mis manos de debajo de su blusa y rodeé su cuerpo acurrucándola contra mí.

— Entonces… ¿Está bien que quiera ser el único en tatuarte y escucharte gemir? —

Rio contra mi pecho.

— Lo está —prometió

Recargué mi frente en la suya y cerré los ojos, sus dedos frotaron mis mejillas.

— Eres muy hermoso, ¿Lo sabes? —preguntó

— Me agrada que me lo digas —admití— Me agrada escuchar lo que piensas de mi —

— Que eres un hombre realmente sexy —admitió. Abrí los ojos — Que eres un hombre que podría estar aquí con cualquier mujer pero estás conmigo —

Me incliné besando sus labios.

— Nuestra conversación sobre Tyler implica que tú también podrías estar con cualquier otro hombre pero estás aquí conmigo —señalé utilizando sus propias palabras

— No podría —negó

— ¿No puedes o no quieres? —pregunté— Porque yo sé que aunque podría estar con otra mujer no quiero, esa es la diferencia fundamental —expliqué— Entonces… ¿Tú no puedes o no quieres estar con otro hombre? —

— ¿Quieres saber si de poder estaría con otra persona? —preguntó. Asentí. Sus labios besaron los míos dulcemente— Si yo fuera normal y tuviera la valentía de estar cerca de otros hombres tampoco quisiera estar con nadie que no fueras tu —

Rosé mi nariz con la suya y besé sus labios.

— Que me elijas sobre ellos es todo para mí —murmuré— Como te dije cuando esto empezó, no soy el único hombre que puede darte placer y amor, pero quiero ser el único hombre del que quieras recibirlo —

— Lo eres —aseguró

Bajó la mirada y deslizó su mano por sobre mi pecho.

— Alza los ojos bebé —pedí. Obedeció— Y tú eres la única mujer de la que quiero recibir placer y amor, ¿Lo entiendes? No dudes eso —

— Pero yo aún no me he animado a tocarte —señaló

— ¿Crees que es el único modo? —pregunté— Porque créeme, estoy disfrutando mucho contigo —

— Eso no es cierto —negó

Me incliné besando sus labios y deslicé mi mano por su espalda.

— Entonces explícame cómo has hecho para que los orgasmos más poderosos los haya tenido desde que tú me besas, desde que pienso en ti —pedí rosando mis labios con los suyos

— No estoy segura —negó

— Yo sé por qué —asentí— Es porque jamás había deseado a alguien tanto como me ocurre contigo, ¿Te molesta que te diga eso? —

— No-o —negó. Su mano se deslizó aferrándose a mi cintura— Jamás había deseado a nadie Edward y contigo…—

— Lo sé —admití— Me pasa igual Bella —

Asintió escondiendo el rostro en mi cuello, apreté nuestro abrazo y recargué mi mentón en su cabello. Eventualmente tuvimos que regresar a la casa luego de que mi excitación hubiera pasado. Bajamos al primer piso y deambulamos un poco antes de encontrar a nuestro grupo.

— ¿Se perdieron? —preguntó Rose

— Estuvimos en un balcón que está arriba —expliqué

Rose dirigió una mirada hacia Bella y ella solo se acurrucó más contra mí.

Luego de que todos estuvieran lo suficientemente alcoholizados Bella y yo nos las arreglamos para poder llevar a todos en el volvo. El auto de Ben quedó aparcado en las cercanías de la fiesta, podía volver mañana a buscarlo. Una vez que todos estuvieron a salvo en sus respectivas casas conduje hasta el departamento de Bella y bajé junto a ella caminando hasta la entrada.

— Gracias por venir conmigo —agradeció

— No tienes que dar las gracias —aseguré

— Entonces… ¿Voy a conocer otros aspectos de ti como hoy? —preguntó

— ¿El que quiere golpear a quien te fastidie? —indagué divertido

— Ese y el que me quiere solo para ti —asintió

Besé sus labios atrayéndola hacia mí y mordí su labio inferior.

— Si quieres si — asentí. Soltó una risa besándome nuevamente, esta vez de forma suave.

— Descansa —

— Descansa —me despedí

Esperé que entrara antes de regresa a mi auto, me monté en el y conduje hasta casa. Lo primero que hice fue darme una ducha, apestaba a humo de cigarrillo y cerveza, lo siguiente fue meterme bajo las mantas.

Pensé en el tatuaje de Bella, aquel que yo había dejado en su piel, pequeñas y bonitas mariposas, me encontraba algo turbado con la intensidad de lo que Bella provocaba en mi.

Solté un suspiro girándome en la cama, la luna estaba cubierta por nubes pero alcanzaba a ver su luz.

Adoraba a Bella, de eso no había duda y lo poco que había probado de su piel me tenía enloquecido. Algo que si conocía eran sus gemidos y esos definitivamente se habían convertido en una necesidad. Esperaba pronto lograr que Bella olvidara sus temores antes de que el deseo me consumiera por completo.

El martes por la tarde debí salir de improvisto hacia Port Angels alejándome de Bella, había ciertos papeles y asuntos de los que Emmett y yo debíamos encargarnos además de un cliente que me quería a mi como su tatuador. Estaba quedándome estos días en casa de mis padres.

El miércoles por la noche luego de la cena me recosté en mi cama y llamé a Bella ansioso y curioso por como estuviera yendo su semana.

— Hola Edward —saludó

— Hola bebé, ¿Cómo va tu semana? —pregunté

— Cansada —admitió— La fiesta del lunes y las tareas atrasadas me tienen durmiendo mal —

— Lo lamento bebé, podemos hablar mañana —ofrecí

— No, de hecho quería hablar contigo también —admitió— ¿Cómo va tu semana? —

— Va bien, espero estar en casa para el viernes —señalé— Hoy empecé el tatuaje por el que vine, mañana tengo ciertos detalles que terminar pero finalmente está listo —

— ¿Muchas horas? —preguntó

— 4 diarias —asentí soltando un largo suspiro

— Vaya, ¿Cómo soporta 4 horas de tatuarse? —preguntó

— El hombre tiene varios ya y su umbral del dolor es alto —señalé— De cualquier modo probablemente me lleve una sesiones terminarlo —

— ¿Vas a estar yendo a Port Angels seguido en ese caso? —preguntó— ¿O no vas a regresar hasta que lo termines? —

— ¿Por qué? ¿Me extrañarías? —pregunté

— Eso podría decirse —admitió

— También yo bebé —sonreí— Pero no, algunas veces voy a venir otras va a ir él —

— Oh, está bien eso —asintió— Oye, quería contarte sobre Tyler —

— ¿Qué ocurre con él? ¿Te fastidia de nuevo? —

— Habló conmigo hoy y como dijiste que querías que te contara sobre él…—dudó— Bueno, hoy lo hizo, me dijo que ahora entendía porque lo rechazaba, te vio conmigo el día de la fiesta —

— ¿Estás bien con eso? —pregunté

— Si pero no entiendo el por qué tuvo que verme al lado de un hombre para dejarme en paz —señaló— Me parece muy estúpido de su parte —

— Los hombres solemos ser estúpidos —admití

— Tu no —negó

— Solo porque me esfuerzo en no dejarlo notar a tu lado —reí— Las personas son algo básicas, no solos los hombres son insistentes —

— ¿Alguna vez te ocurrió? ¿Qué te insistieran aunque tú no quisieras? —

— Bueno no como lo que te ocurrió a ti —negué— Pero a decir verdad hubo una mujer que me pidió a mi exclusivamente para tatuarla, quería una luna y un sol en la parte baja de la espalda y cuando entré a mi apartado la encontré desnuda —

— Para el tatuaje… ¿Cierto? —

— De hecho no —negué— Esperaba que tuviéramos sexo antes, según ella para que su cuerpo estuviera relajado —

— ¿Aceptaste? —preguntó

— ¿Tienes que preguntar? —insistí

— Solo quiero asegurarme —respondió

— No, no acepté —negué— Le dije amablemente que solo tatuaba, ¿Por qué necesitas asegurarte? —

— Me gusta —admitió— Me gusta escuchar de tus propios labios lo que piensas del sexo y de las relaciones amorosas —

— Como sabes, el sexo es más que placer para mí —asentí— Es placer pero también es entregarse al otro en el momento de mayor vulnerabilidad —

— Y me gusta esa forma de pensar —respondió

— Dime, ¿Rose ya te preguntó por lo de la fiesta? —pregunté

— No me hagas acordar de eso —gimió. Reí— Según ella estaba muy ruborizada para la temperatura que hacía, estuvimos hablando sobre ti —

— ¿Puedo saber que le dijiste? —

— No —negó rápidamente

— Está bien —asentí— Solo era curiosidad —

— Lo siento, es que Rose me hizo hablar de más ese día —murmuró

— Está bien bebé —repetí

— De acuerdo —asintió— Hoy me llamo mamá —

— ¿Y? —insistí

— Bueno… no lo sé —admitió— Me preguntó lo de siempre, que como estoy, como van los estudios, si estoy manteniéndome lejos de los hombres y todo eso pero… cuando le mentí en la parte de los hombres no me sentí tan mal —

— Bueno, me alegro por eso —aseguré

— Es que… ella no habla del tipo de hombres que eres tu —

— ¿El tipo de hombre que soy yo? —indagué curioso

— Si, ella habla de un tipo de hombre egoísta, un tipo de hombre que no parece querer a su pareja —señaló— Un hombre que solo busca su propia satisfacción y me pregunto si se refiere a mi padre cuando habla de eso —

— ¿Es algo que quieres saber? —

— No lo sé —admitió con un suspiro— ¿Pero qué tal si ella solo intenta protegernos? ¿Qué tal si ella intenta protegernos de algún tipo de maltrato o abuso que puede haber sufrido? Y cree que mantenernos a mí y a Alice lejos de los hombres es el modo correcto para hacer eso —

— Bueno, no soy padre —negué— Y no voy a suponer que se cómo educar a un hijo pero prohibir algo no hace que no quiera saber que ocurre, sería mejor ir de frente y decirle la realidad del mundo —

— Si, pensé en eso también —asintió— Quizá si me hubiera dicho que había hombres que solo buscaban su propio placer y otros que iban a ser buenos compañeros y que tenía que elegir bien hubiera sido mejor —

— Eso creo —respondí— Pero tampoco es como si pudieras saber quién es malo o bueno Bella —

— Entonces… ¿Es solo suerte? —preguntó

— Puede ser suerte —acepté— Claro que también puedes conocer a la persona, al menos un poco antes de avanzar, no es como que puedas saber todo de la otra persona. No sabes todo de mi —

— Ni tú de mi —señaló

— Pero lo que sé me gusta, mucho—admití— Tú me gustas mucho Bella —

— Me gustas mucho también —rio— Y me siento algo extraña diciéndolo —

— ¿Por qué? —pregunté

— Creo que es porque en realidad no creí que fuera posible —admitió— Creo que siempre esperé algo aburrido y sin mucho sentido —

— Yo siempre busqué algo divertido y reconfortante —respondí

— ¿Te doy eso? —preguntó

— Has superado mis expectativas bebé —prometí

Bella soltó un suspiro que estremeció mi alma, algo en ese suspiro me hizo saber que ella pensaba lo mismo. ¿No era algo irónico que yo hubiera tatuado mariposas en su piel y ella me las hiciera sentir?

Mamá intentó curiosear un poco entre mis asuntos el tiempo que estuve en Forks, siempre había sido muy abierto con mis asuntos frente a mi madre y ella sabía que yo ocultaba algo pero no insistió demasiado. Tampoco ayudó que mi madre me pidiera ir con ella hasta la iglesia a llevar algunas donaciones y que allí estuvieran Alice, René y Charlie Swan ayudando en la colecta.

Entré al depósito de la iglesia guardando allí las 2 cajas de latas en conserva que mi madre había traído. Alice entró detrás de mí dejando una caja con lo que parecía ropa en una de las estanterías del depósito.

— Hola Edward —saludó

— Hola Alice —respondí

Reí viendo que no alcanzaba y me acerqué a ella terminando de subir la caja.

— Gracias —asintió con un bostezo

— De nada —aseguré— ¿Estás bien? —

— Si, solo cansada —explicó

— ¿Segura? —insistí

— Si, todo bien —sonrió

— ¿Alice? ¿Todo bien cariño? —escuché a René preguntar desde afuera

— Ya entiendo —asentí

— ¡Voy mamá! —exclamó— Gracias por tu ayuda Edward —

— Cuando quieras —respondí

Acomodé las últimas cajas que mamá había traído al depósito antes de ir hacia la iglesia nuevamente. Vi a Alice y su madre hablar en uno de los costados, Alice se veía realmente aburrida y cansada.

— ¿Todo bien hijo? —preguntó mamá viendo donde yo miraba

— Si, todo bien —asentí— Ayudé a Alice en el deposito —

— A esa niña algo le pasa hoy —señaló mamá

— Si, lo mismo pienso —respondí

— ¿Y eso? ¿Desde cuánto te preocupas por ella? —preguntó

— No me preocupo mamá —negué— Pero la vi, hablamos y la noté cansada —

— Cada casa es un mundo cariño, no olvides eso —comentó mamá

Asentí caminando junto a ella y fuimos por un almuerzo rápido al merendero de Forks antes de dirigirme al estudio de Port Angels. Por la noche regresé a casa de mis padres y subí a mi habitación antes de marcarle a Bella.

— Hola Edward —saludó

— Hola bebé, ¿Cómo estuvo el día hoy? —

— Bien, estuve con un grupo de estudios haciendo tarea y nada que reportar —comentó— ¿Tu? —

— Estuve en la iglesia hoy, vi a tu madre y a Alice —expliqué— ¿Hablaste con Alice hoy? —

— No, anoche —señaló— ¿Por qué? —

— No te preocupes, ¿De acuerdo? Pero la vi triste —respondí

— Eso es porque ella y Jasper cumplen diez meses y no van a poder verse —suspiró— Al menos no del modo en que ellos quieren, solo en el instituto —

— Eso apesta —murmuré

— Lo sé —asintió

— Intenté hablarle —admití— Saber que le ocurría pero tu madre la llamó y no quise darle problemas —

— Hiciste bien, no te preocupes, ella va a estar bien —aseguró— Está molesta con la situación pero ya estamos viendo que hacer para que ella y Jasper tengan su momento, probablemente vaya a decir que está aquí conmigo y salga a una bonita cita con él —

— Eso me agrada —asentí— Yo puedo estar contigo el día que ella esté con Jasper —

— De acuerdo —rio— Quiero estar contigo también —


*Pincho: Se llama pincho a una pequeña rebanada de pan sobre la que se coloca una pequeña porción de comida.

*Sopa wantán: Esta rica sopa china está hecha con un caldo de pollo, huevo, tofu, champiñones y salsa soya. Es muy rica y tiene un toque de picante.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

(Subo adelantos y encuestas que guían la historia)

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Bella está haciendole saber a Edward que está muy comoda con él y va a hacerselo saber más en el proximo cap. Vamos subiendo de nivel, despacio pero firme.

Rose va a dar un par de buenas ideas para el próximo capitulo ;)