terewee: Esme nunca desepciona.

nydiac10: A ustedes por leer.

roberouge: La situación de ellos se pone cada vez más intensa, es evidente la intención de Edward de avanzar y la tensión que genera no poder hacerlo.

mony17: El calor es completamente intencional, Edward lo sabía desde antes y Bella parece ser su compañera perfecta ;) La tensión por la situación que pasan es imposible de ignorar.

jupy: El problema es que ese poco a poco sea suficiente para Edward.

Mapi13: A ustedes por leer :D

Noriitha: Totalmente, Bella encuentra mucha compresión en los padres de Edward y eso es algo que ella necesita.

Tata XOXO: Hay dos cosas a tener en cuenta, Edward quiere salir de las sombras pero no está seguro de que Bella lo soporte. El problema es que si Edward empieza a dudar... veremos que hace Bella.

saraipineda44: Que lo va a lograr se los aseguro, peeeero veremos como sale el proceso.

PaolaValencia: Y va a explotar, Edward va a explotar en algun momento.

Lore562: Sumamente lindo.

aliceforever85: Tiene crianzas muy diferentes y eso hace que todo sea muy diferente, todo paso para Bella es grande y Edward sabe eso.

Cinthyavillalobo: Yesss, avanzamos. Esperemos que sea suficiente.

EmilyChase: Eso es definitivo que si, unos padres con el modo de pensar de Edward va a ser bueno.


Capítulo 13

Edward's P.O.V

El timbre de casa sonó y Bella quedó adherida al suelo completamente inmóvil.

— Relájate —pedí lavando mis manos— No van a comerte —

Besé los labios de Bella tirando de su cuerpo hacia la puerta.

— No puedo hacer esto —negó

— Puedes —respondí apoyando mis labios en los suyos— Puedes porque te amo y porque eres maravillosa, ¿Lo has entendido? —

— Eso creo —asintió

Tomó una profunda respiración antes de abrir la puerta, mamá nos saludó con una muy amplia sonrisa y papá se veía feliz también detrás de ella. Apreté mis manos en la cintura de Bella haciéndola moverse.

— ¡Bella! — saludó mamá tomando a mi novia en un abrazo— Al fin nos conocemos como es debido —

— Que ya se conocen —señalé

— Aclaré como es debido —respondió mamá soltando a Bella

— Un gusto verla señora Cullen —habló Bella

— Nada de señora —negó

Papá entró junto a ella al departamento, él fue menos eufórico con Bella pero cálido.

— Es bueno verlos chicos —saludó

— Hola papá —respondí

Besé a mamá en la mejilla haciéndolos caminar por el departamento rumbo a la cocina.

— ¿Necesitan ayuda con la cena? —preguntó mamá

— No, todo está bajo control —aseguré

Tomé el cuchillo nuevamente cortando el resto de las verduras.

— ¿Quieren algo de tomar? —ofreció Bella

— Estamos bien —señaló papá tomando asiento en la mesa de la cocina

— Pero si me gustaría saber cómo es que se dio todo esto —pidió mamá acomodándose junto a papá

— Mamá, ya te conté eso —respondí

Bella intentó ayudarme con la cena pero la aparté tomándola de la cintura y sentándola sobre la encimera.

— Edward —protestó

— Shh bebé, tengo todo bajo control —prometí dejando un suave beso en sus labios

— Son adorables —murmuró mamá. Las mejillas de Bella se ruborizaron por completo. — Y Edward me contó el cómo comenzaron a hablar pero me gustaría también conocer tu versión —

— Bueno… comenzamos a hablar en un bar —comentó Bella— Y nos hicimos amigos y luego novios —

— Esa es la versión resumida cariño —respondió mamá

— Mamá quiere saber de las veces que te llevé por cerveza y te tatué —expliqué a Bella

— Bueno… no hay mucho que decir sobre eso —rio Bella avergonzada— Él lo ofreció y no me pude resistir —

Miré a Bella guiñándole un ojo.

— A que mi hijo tiene la mano genial para tatuar, ¿Verdad? —aventuró— Yo misma tengo uno —

— ¿Estás tatuada? —preguntó Bella completamente asombrada

— Por supuesto —asintió mamá— El nombre de Edward, su fecha de nacimiento y la fecha de nuestro matrimonio —

— Wow —murmuró Bella

— Y también yo —señaló papá— Lo mismo, solo que también tengo el nombre de Esme —

— Doble wow —repitió Bella

— Como veras amor llevo a todos por el mal camino —reí

— ¿Puedo ver…?—aventuró mamá

— No mamá —negué— No puedes ver el tatuaje de Bella —

— ¿Por qué no? —preguntó Bella

— Bueno, no creí que quisieras —señalé

Bella se bajó de la encimera y subió su blusa bajando un poco su pantalón. Mis ojos se fueron a su tatuaje, mi marca en su piel.

— Es realmente bonito —aseguró mamá

— ¿Tiene algún significado? —preguntó papá

— Si, es la libertad —explicó Bella regresando a su lugar sobre la encimera

— Cariño, una vez que conoces esa libertad ya nada puede quitártela —prometió mamá

— Lo sé —asintió Bella— Por eso quise tatuármela —

— ¿No es la misma que…?—

— Si, es la misma —asentí viendo a mamá

— Eres todo un romántico hijo —señaló papá

— Es todo un romántico —repitió Bella. Sonreí escuchando su tono de voz.

— Te amo —hablé besando sus labios

— Te amo —murmuró. Le guiñé un ojo regresando mi atención a la cena.

Comimos delicioso, la carne al horno con verduras había sido todo un éxito y Bella se había ido soltando poco a poco con mis padres. Ambos estaban siendo cuidadosos y amables con Bella, incluso yo me había sorprendido cuando fue Bella quien buscó un beso de mis labios durante la cena.

— Te vez feliz —habló papá entrando a la cocina. Dejó la fuente de la carne dentro de la pileta.

— Quería que ella se quedara esta noche —expliqué

— Y ese tatuaje es el que vimos en Forks, ¿Cierto? —preguntó

— Si, Bella no lo había visto antes de irme —señalé

— Tu madre me dijo cuando nos lo mostraste que era especial —

— Lo es —

— Cariño, ¿Qué hay de postre? —preguntó mamá entrando a la cocina

— Busca en la nevera, yo voy a robar un par de besos de mi novia —avisé saliendo de la cocina

Entré al comedor encontrando a Bella mirando unas fotografías.

— Mira, las trajo tu mamá —habló

Me senté a su lado viendo lo que señalaba, eran unas fotos mías de bebé.

— No puedo creer que las trajera —reí

— Te ves precioso —murmuró

Rosé mi nariz por su mejilla.

— ¿Me besas? —pregunté suavemente

— Siempre —prometió

Se movió besando mis labios con dulzura, deslicé mi lengua por sus labios buscando más contacto.

— Están tus padres —señaló

— Están cortando el pastel —susurré deslizando mis manos por sus muslos

Bella sonrió sacudiendo la cabeza y reí dejando un beso en su nariz.

— Luego —prometió. Asentí.

Luego de que mis padres se fueran nos dispusimos a ordenar la cocina lavando lo último que quedaba de la cena.

Bella ahora estaba silenciosa, acomodaba y guardaba sin hacer otro ruido que no fuera los platos o puertas de la alacena. Con mis padres había estado muy conversadora.

— ¿Ocurre algo? —pregunté. Bella no respondió guardando otro plato— ¿Bella? —

— ¿He? ¿Me hablaste? —

— Si amor, ¿Estás bien? —

— Si, solo pensaba —respondió. Recargó sus manos en la encimera soltando un suspiro— Mis padres me aman, a su modo y con sus creencias, pero quisiera poder llevarte con ellos, quisiera que ellos entendieran que pensar distinto no me hace una mala hija —

— Creo que tus padres consideran malo todo aquello que es distinto —señalé recargándome a su lado— No eres una mala hija pero ellos no tienen un estándar muy sano de hijos o incluso de personas, sé que no cumplo con sus estándares y probablemente tampoco mis padres siendo que yo hice lo que quise con mi vida —

— Nunca me han hablado mal de ti o de tu familia —señaló

— No significa que no lo piensen —negué

— Lo sé —suspiró— Probablemente piensen mal de ti, no sé qué pensaran de tus padres pero de ti…—

— ¿Quisieras que cumpliera con sus estándares? —pregunté— ¿Que fuera un respetable médico y que no me acercara a ti antes de que seas mi esposa? —

— Si quisiera eso hubiera dejado que mis padres eligieran a mi esposo —señaló

— No digo eso —negué— Quisieras que yo, Edward, ¿Fuera así? —

— Solo si lo fueras por apariencia como hago yo —asintió— Si realmente pensaras como ellos probablemente fuera una relación aburrida, sin orgasmos y sin tatuajes —

— Puedo fingir algunas veces —comenté— Si se necesita podemos fingir que nunca hubo sexo, que todas nuestras citas son al mediodía y que jamás he entrado a tu habitación, llegado al caso de ser necesario —

— Lo sé pero no quiero pensar en eso ahora —respondió

— Solo tenlo en mente —pedí

— Lo sé —asintió— No vas a ser un secreto siempre —

Besé su frente retomando la limpieza de la cocina.

Aunque Bella me asegurara que no siempre iba a ser un secreto la realidad es que sabía que no iba a ser pronto la oficialización de nuestra relación frente a sus padres. Aún así nuestra improvisada conversación en la ducha se repetía en mi mente, iba a tener todo lo que quería con ella, a su debido tiempo. Solo debía ser paciente.

Bella's P.O.V

Luego de que Alice se enterara de que había tenido una cena con Esme y Carlisle no había logrado hacerla callar sobre cenar junto a Edward y Jasper, cada día recibía un mensaje de ella sobre de como si había aceptado la cena con mis suegros y no con ella. Incluso había enviado algunos mensajes al móvil de Edward sobre lo mal cuñado que era por no convencerme de aceptar la cena.

Hoy finalmente había accedido a que Alice y Jasper vinieran a mi departamento y temía que esta noche Edward me delatara ante Alice por mi tardanza, él había estado más que dispuesto a aceptar la propuesta de mi hermana.

Alice había puesto mucho esmero en conseguir el permiso de nuestros padres para poder pasar la noche en mi departamento, finalmente lo había obtenido con la excusa de ir mañana conmigo a la universidad y familiarizarse con la escuela que a partir del próximo año iba a ser su lugar de estudio. Por supuesto que mamá me había llamado, había escuchado todas las precauciones que debía tener con Alice: nada de chicos, nada de citas, ni de bares, ni alcohol ni nada que corrompiera a mi dulce hermanita. Yo debía ser ejemplo para mi hermana menor, palabras de mi madre.

Debía admitir que el conocimiento de que tanto yo como Alice íbamos a romper todas las reglas de mi madre esta misma noche me tenía emocionada. Había un divertido cosquilleo de emoción en mi estómago. Iba a haber chicos, iba a hacer alcohol y sabía que iba a haber montones de sexo. Alice y Jasper nunca habían pasado toda una noche juntos y yo aún no lograba controlar lo que Edward me hacía sentir.

El timbre sonó y me acerqué al portero eléctrico.

— ¿Quién? —pregunté

— Soy yo bebé —Respondió Edward

— Sube —pedí presionando el botón que destrababa la puerta de abajo

Regresé a la preparación de las costillas agridulces, era la segunda vez que preparaba esta receta, la primera había recibido muchos elogios de Edward. No iba a negarlo, estaba algo nerviosa, era algo así como la presentación oficial de los novios. Por partida doble.

Sabía que Edward y Jasper ya tenían cierta amistad luego de que Edward se acercara a Jasper en el supermercado, sospechaba que algo de eso tenía que ver con la situación de mi hermana teniendo el número de Edward. No había dicho nada al respecto, se sentía agradable tener un pequeño grupo donde tener novio era aceptado.

Golpearon la puerta del departamento y me encaminé hacia ella abriéndola rápidamente.

La amplia sonrisa de Edward apareció del otro lado y besó mis labios adentrándonos al departamento.

— Hola bebé —saludó

— Hola —repetí dejando otro beso en sus labios— ¿Qué tal el día? —

— Cargado del trabajo —respondió

— Te duchaste —señalé deslizando mis dedos por su cabello húmedo

— Lo hice, pasé por casa antes de venir —asintió— Pero si quieres una ducha juntos estoy dispuesto —

— La cena a está a medio hacer —señalé

— Luego de la cena —insistió

— Esa si está dentro de las opciones —admití. Rio besando mis labios.

— Dime en que te ayudo —

Continuamos con la preparación de la cena hasta que el timbre sonó nuevamente, esta vez eran Alice y Jasper, destrabé la puerta de abajo y luego de escuchar el golpe en la puerta del departamento Edward y yo nos dirigimos allí.

Alice chilló saltando sobre nosotros, Edward rio sosteniéndonos a ambas antes de que mi hermana pusiera los pies sobre el suelo nuevamente.

— ¡Quiero presentarte a Jasper! —chilló tomando a Jasper de la mano y colocándolo junto a ella

Jasper parecía estar algo pálido.

— Buenas noches Bella —saludó. Estaba tenso.

— Es un gusto conocerte finalmente de forma oficial Jasper —aseguré

— Lo mismo digo —aseguró

— No creo que tú y Edward necesiten presentaciones —señalé divertida

— Hablé un par de veces con Jasper —asintió Edward extendiendo la mano hacia mi cuñado. Jasper la tomó algo temeroso.

— Vamos, entremos antes de que alguno de mis vecinos llame a la policía por tus gritos Alice —pedí

— Pues que tus vecinos se acostumbren Bella —señaló Alice entrando al departamento— El próximo año me mudo contigo —

— No me van a renovar el contrato —murmuré

Alice me sacó la lengua y Jasper rio.

— No te preocupes Alice, eres bienvenida en mi departamento si Bella no te acepta —prometió Edward

— ¿No será que con esa excusa tú te vengas con mi hermana? —preguntó divertida

— Bueno, dije que te acepto en mi departamento —repitió— No que fuera a quedarme allí contigo —

Sacudí la cabeza divertida empujando a Alice a la cocina.

— Ed, muéstrale a Jasper el departamento —pedí alejándome de los chicos

— Ven Jasper —pidió Edward

— Oye —protestó Alice una vez estuvimos en la cocina— ¿Por qué me alejas de Edward tan pronto? —

— Porque esa conversación no nos iba a llevar a nada bueno —prometí

Edward's P.O.V

— Realmente no hay mucho que mostrarte —comenté

— Descuida, eso me da igual —aseguró Jasper

— También a mí —admití— Aunque este departamento me ha dado mucho y apuesto que también va a dártelo a ti —me burlé

Las mejillas de Jasper se ruborizaron por completo.

— Cierra la boca, Bella te va a oír —pidió

— Bella no es como sus padres —respondí— No te preocupes por eso, estás nervioso por nada —

— Pero quiero su aprobación —señaló— Siendo que la de los padres no voy a tenerla —

— Tú no estás tatuado, vas a tenerla —señalé divertido

— Estar aquí infringe básicamente todas sus reglas —respondió

— Eso es lo divertido, ¿No crees? —

— Me da igual —admitió— Solo quiero a Alice —

— Por eso no debes preocuparte por Bella —señalé— Ella lo sabe —

Bella y una muy alegre Alice entraron a la sala, mi cuñada por poco y saltó sobre Jasper.

— Oficialmente enloqueciste Alice —negó Bella divertida

— Solo estoy muy feliz que en poco menos de un año esta vaya a ser mi vida —

— Y te entiendo mejor que nadie —prometió Bella— Pero intenta no matarnos antes de que eso ocurra —

La cena transcurrió de forma relajada, Alice no se detuvo al comentar cada uno de los planes que tenía una vez se mudara a Seattle incluyendo a Jasper en cada uno de ellos y Bella entendía a la perfección la alegría de su hermana. Luego de la cena Alice me hizo voluntario para lavar los platos junto a ella, sabía que lo había hecho de forma intencional y el rostro de Bella al escucharla me lo confirmaba.

— ¿Cuándo planeas hablar con mis padres? —preguntó Alice pasándome un plato ya limpio— Necesito prepararme —

— La única que tiene la respuesta a eso es Bella, Alice —expliqué secando el plato— Necesito que ella esté lista —

— Ella nunca va a estarlo —negó— Conoces a mi hermana, pueden pasar años —

— Porque la conozco es que voy a esperar —respondí guardando los platos secos— No voy a presionar a Bella, cuando sea que ella quiera va a pasar, me ama, la amo y ya accedió a ver a mis padres, no necesito más —

— No seas una persona conformista Edward — pidió cerrando el agua y recargándose en la encimera— Bella lo es —

— Sé y Bella también sabe que la forma que tienes tú de ver las cosas es muy distinta a ella —señalé — Es… ¿Jasper quien demanda que tus padres lo sepan? —

— No —negó— Pero sé lo difícil que es y apuesto a que tú quieres mucho más que lo que Bella está dispuesta a dar, eres realmente alguien bueno para mi hermana, te ama, no quiero que la dejes porque ella no se decida —

— Alice —hablé apoyando mis manos en sus hombros— Amo a tu hermana, le hago el amor, la adoro —señalé — Créeme que tus padres no cambian demasiado nuestra dinámica, lo ves de ese modo porque vives bajo su techo pero Bella no y yo jamás voy a permitir que ella vuelva bajo su techo —aseguré— Me voy a encargar de que nunca deba volver a vivir bajo las reglas de tus padres, ¿De acuerdo? —

Alice bajó la mirada y un par de lágrimas cayeron por sus mejillas. Solté un suspiro y pasé mi mano por el cabello de Alice atrayéndola a mi pecho.

— Es tan injusto —murmuró

— Lo sé Ali —aseguré— Y si me necesitas también puedes contar conmigo, también quiero ser tu amigo —

Alice asintió contra mi pecho y aferró sus manos en mi playera.

— Si Jasper me ve llorar va a hacer un escándalo —admitió aparatándose y secando sus mejillas

— Bella también, te lo aseguro —

— No le digas nada de esto, ¿Puede ser? —preguntó

— Por supuesto, queda entre nosotros —acepté

— Y hablando de entre nosotros…—dudó abriendo el agua y tomando otro plato— ¿Por qué razón tardaste tanto en aceptar la cena? —

— Yo no tardé —negué— Solo estaba esperando que Bella quisiera —

— ¡Bella! —chilló Alice

Reí tomando el último plato.

— No te enojes Alice —pedí— Vamos, toma el postre y vayamos a la sala —

Durante todo el tiempo que duramos comiendo el postre Alice fue la única que habló reclamándole a Bella por lo mala y egoísta que era por no aceptar la cena antes.

— ¡Ya entendí Alice! —exclamó Bella. Tosí escondiendo mi risa y Bella me miró molesta— Ahora, ¿No tienes algo mejor que hacer que fastidiarme? —

— De hecho si, lo tengo —asintió Alice— Jasper, hora de estrenar nuestra cama —

Jasper se ruborizó por completo escondiendo su mirada de Bella.

— Lo que me espera —murmuró Bella

Alice soltó una risita y tomó la mano de Jasper arrastrándolo fuera de la sala. Solté una risa comenzando a recoger las compoteras que habíamos utilizado. Bella me siguió a la cocina.

— No quiero escuchar a mi hermana teniendo sexo —señaló Bella guardando el resto del helado

— No creo que Jasper permita que eso pase—respondí— Pero en caso de que ocurra podemos hacer nuestros propios ruidos —

— Creo que la ducha debemos dejarla para cuando ellos no estén —señaló

— Podemos hacer ruido en la cama —murmuré besando sus labios

Pasó sus brazos por detrás de mi cuello y apretó su cuerpo contra el mío, deslicé mi mano por su espalda rodeando su cintura.

— Esta tarde pensaba en todo el sexo que este departamento va a ver —admitió

— No solo esta noche —comenté

Bella se mordió el labio inferior viendo mis labios antes de besarme nuevamente.

— Cuando quiera, cuanto quiera y donde quiera, ¿Cierto? —

Gruñí atrapando sus labios entre los míos, tiró de mi cuerpo conduciéndonos a la habitación. Entramos y cerró la puerta con su pie empujándome a la cama, me sentó allí y tomó mi playera alzándola. Me dejé desnudar por ella, parecía completamente decidida a algo esta noche. Bella me recostó en la cama y bajó sus labios por mi pecho, lamió mi vientre y cerré los ojos con fuerza preparándome para ella, me tomó en su boca y gemí.

— Recuerda que tenemos visitas —señaló divertida

Murmuré molesto y mordí mi labio inferior disfrutando de la dulce tortura. Ella se volvía cada día más experta en tocarme.

— Bebé, lo haces perfecto —prometí

Sus labios besaron mi cadera mientras su mano continuaba jugando conmigo.

— Eso es porque me dejas practicar —señaló

Solté una risa entrelazando mis dedos en su cabello.

— Ven conmigo, por favor —supliqué

Subió sus besos por mi pecho y besó mis labios con una bonita sonrisa.

— Te amo —murmuré— Amo como eres conmigo —

Bajé mis labios por su cuello tirando de su blusa hasta quitarla de su cuerpo.

— Te amo —respondió

Solté sus jeans y ella misma terminó de desvestirse antes de colocarse sobre mi. Sus labios besaron los míos.

— Hazme el amor bebé —pedí

Recargó su frente en la mía y se deslizó llevándome a su interior. Mordió su labio inferior echando la cabeza hacia atrás, me aferré a su cintura guiándola en los movimientos, un bonito lloriqueo salió de sus labios y dejó de importarme si alguien nos escuchaba. Me alcé atacando su boca con labios y dientes completamente necesitado de ella.

— Edward —gimió

— Estoy aquí bebé, siempre aquí —respondí

Aumentó la velocidad de sus movimientos aferrándose con fuerza a mis hombros y la ayudé a mantener el ritmo exigente que estaba buscando. Deslicé una de mis manos por su estómago hasta nuestra unión e hice círculos sobre su clítoris. Gimió arqueándose y mordí la piel de su hombro derecho.

— Edward —lloriqueó estrechándose a mi alrededor

Gruñí contra su piel sintiéndola correrse y pocos movimientos después me corrí en su interior.

Me dejé caer llevándola conmigo, la rodeé con mis brazos y solté una larga respiración intentando recuperarme. Deslicé mis dedos por su espalda hasta su cabello.

— Gracias —habló unos cuantos minutos después

— ¿A mí?—pregunté— La que ha hecho todo fuiste tú, lo amé —

Soltó una risa negando contra mi pecho.

— Lo digo por ser paciente conmigo —respondió— Por ser bueno con Alice, por ser simpático con Jasper —

— Te amo bebé, es todo —señalé

Negó alzándose y viendo mi rostro.

— Es mucho más —

— Algunas veces es difícil no descontrolarme —admití— Honestamente algunas veces me cuesta entender cómo es que las cosas son, para mí son tan diferentes que…—

— Lo sé —aseguró— Por eso te doy las gracias, porque nuestra realidad es tan diferente y aún estás aquí, otro se hubiera ido hace tiempo —

Me moví tomando sus labios en un beso.

— Porque no te amaría —señalé— SI lo hiciera seguiría aquí, como yo, porque te amo y puedo estar aquí tanto tiempo como ese proceso te lleve —

— Aún hay mucho por delante —recordó

— Al momento solo veo victorias —prometí deslizando mis manos por su espalda— Veo un sexo increíble, veo buenas relaciones familiares que comienzan a crearse —

— Edward…—negó

— Shh —la silencié besando sus labios— Solo disfruta, ¿De acuerdo? Preocupémoslo de lo demás cuando venga —

Me centré en besar sus labios, en besar su piel. Amaba el sabor de su piel y me perdí entre los suaves y sexys sonidos de su boca mientras le hacía el amor.

Bella's P.O.V

La mañana siguiente fui la primera en despertar, me puse una blusa antes de colocarme unos jeans y tenis. Me dirigí a la cocina y reí lentamente sintiendo todo mi cuerpo deliciosamente adolorido.

Alice entró a la cocina poco después.

— Hermana, necesito un ibuprofeno —admitió. Reí sacudiendo la cabeza divertida.

— Arriba de la heladera hay una caja —señalé— También lo necesito algunas veces —

Alice rio tomando la pastilla y dando un trago a su botella de agua.

— Jasper se lució anoche —admitió— ¿Hicimos ruido? —

— Hermana, estaba concentrada en mi novio —respondí— Si hubieran hecho ruido no lo hubiéramos notado —

— Tenemos mucha suerte —aseguró

— La tenemos —asentí

Comenzamos a hacer el desayuno, Jasper fue el primero en despertar y se unió a nosotros besando la mejilla de Alice.

— Buenos días —saludó

— Hola Jazzy —respondió Alice con una amplia sonrisa

— Buenos días Jasper, espero que hayas descansado bien —señalé

— Muy bien —admitió con sus mejillas ruborizándose. Solté una risa divertida.

— Voy por un suéter —hablé saliendo de la cocina

Entré a la habitación en silencio y rebusqué un suéter en mi armario.

— Mmm, buenos días —Edward murmuró

— Buenos días lindo —respondí acercándome a él y besando sus labios

Rodeó mi cintura con su brazo y tiró de mí dejándome sobre su cuerpo.

— Necesitaba mi beso de buenos días —explicó

Reí alzándome y dejando mis rodillas a cada lado de su cadera, apoyó sus manos en mi cintura y me meció suavemente. Negué la cabeza divertida y pasé el suéter por mi cuerpo.

— No sueles vestirte cuando estás sobre mi —señaló— Te desnudas —

— Alice y Jasper despertaron —expliqué— Y están preparando el desayuno —

— ¿Tengo tiempo para una ducha? —preguntó

— Lo tienes —asentí

Me levanté de la cama dejando un ligero beso en su frente antes de salir de la habitación.

Al entrar a la cocina no esperaba encontrar a Jasper besando el escote de mi hermana, tampoco esperaba ver la mano de Alice sobre el trasero de Jasper.

— Se nos va a quemar el desayuno —avisé

— ¡Bella! —exclamó Alice

— Lo-Lo siento —murmuró Jasper

— Relájate, no voy a golpearte —hablé— Pero para eso tienen el cuarto de Alice, cuando ella viva aquí pondremos horarios para la cocina —

— ¿Significa que ya has usado la cocina? —preguntó Alice divertida

— No voy a responder a eso —señalé

Jasper se mantuvo en silencio regresando la atención a nuestro desayuno. Veinte minutos después Edward entró a la cocina con una amplia sonrisa, saludó a los chicos antes de dejar un pequeño camino de besos por mi cuello.

— ¿Ves Jazzy? Edward también besa a Bella frente a nosotros —habló Alice

Edward alzó la mirada hacia Alice.

— ¿De qué me perdí? —preguntó

— Encontré a Alice y Jasper algo acaramelados cuando regresé luego de que despertaras —expliqué

— Este departamento debe ser afrodisiaco —señaló Edward divertido— Cuando quieran me llevo a Bella a mi departamento y les queda solo —

— Edward —lo regañé

— A mi me encanta la idea —aseguró Alice viendo a Jasper — ¿A ti? —

— ¿No conoces esa respuesta? —preguntó Jasper suavemente

— Amor, luego de desayunar nos vamos —habló Edward besando mi frente

Miré a Alice y ella se encogió de hombros divertida.

— Ventila antes de que yo regrese —pedí

Jasper se mantuvo silencioso por el resto del desayuno pero la sonrisa de Alice lo decía todo. Entendía porque Edward me había quitado del camino rápidamente, intentaba facilitar la vida de Alice igual que hacía conmigo.

El viernes por la noche finalmente Edward y yo volvimos a estar solos, adoraba a mi hermanita y Jasper me simpatizaba bastante pero la libertad de acurrucarme con Edward en cualquier rincón de la casa era lo mejor que me había pasado. Sobre todo considerando que a partir de la semana que viene todo mi tiempo iba a verse muy reducido, iniciaba el periodo de estudio para mis exámenes de final de semestre.

Mañana Rose y Emmett iban a venir al departamento, íbamos a tener un gran fin de semana de juegos, películas, cerveza y comida deliciosa recargándonos de energía para lo que venía. Emmett había asegurado que Rose y yo necesitábamos un fin de semana de pura diversión antes de las maratones de estudio.

Edward y yo habíamos encontrado un nuevo lugar para acurrucarnos, el pequeño balcón de mi edificio al atardecer. No había mucha producción, solo una manta y nuestros cuerpos en un estrecho abrazo. Allí era donde estábamos ahora.

— Entonces… ¿Cómo vamos a manejar las semanas que vienen? —preguntó Edward

— Tengo que estudiar —expliqué— Pero sacando eso no va a variar mucho —

— No quiero molestar cuando estudies —negó

— Tu no molestas Edward —prometí

— ¿Eres de las que estudian en silencio o necesitan estar solas? —preguntó

— Me gusta el silencio pero no me molesta la compañía —respondí dejando un beso en su cuello— Mucho menos la tuya amor —

— De acuerdo —asintió

— Dime que piensas —pedí

— Que probablemente vaya a sentir celos de tus libros —señaló divertido— Van a hacerte estar cansada y acaparar toda tu atención pero sin orgasmos —

Alcé una ceja en su dirección.

— No estás diciendo nada con sentido —aseguré

— Lo sé —aceptó besando mis labios— Son pensamientos sueltos, no me hagas demasiado caso —

— ¿Intentas decirme que vas a extrañar entretenerme y cansarme? —pregunté

— No te puedo hacer el amor sobre tus libros bebé —respondió— Y estoy pensando en que voy a tener que pasar tiempo en mi departamento, no me agrada tanto —

— Puedes venir igual Edward —prometí— No puedes hacer una fiesta en mi sala pero puedes venir —

Sus ojos se mantuvieron fijos en los míos pero no respondió. Comenzaba a preocuparme su mutismo.

— ¿Ocurre algo? —insistí

— Nada —negó

— Dímelo, por favor —pedí besando sus labios suavemente— Estoy aquí, para ti —

— ¿Quisieras que estudiara algo? —preguntó

— Estudias, todo el tiempo te perfeccionas en tu trabajo —aseguré

— Me refiero a algo como lo tuyo —explicó

— ¿Te refieres a algo más tradicional? —insistí. Asintió— Edward, te lo dije al regresar de Forks, no dejes que mis fantasmas se vuelvan tuyos, te quiero del modo en que eres —

— No hice de tus fantasmas los míos —negó

— Pero desde el primer día has dejado en claro que esto es todo lo que quieres de tu vida —le recordé— ¿Aún esperas que diga que Seattle no es suficiente para mí? —

Se encogió de hombros intentando parecer despreocupado.

— Cuando se trata de mi, de lo que quiero para mi como persona, tu haces parte fundamental de mi meta —expliqué— No te preocupes por lo demás, yo me encargo de eso —

— ¿Yo me encargo de orgasmos increíbles, tatuajes sexys y disfrutar la vida? —preguntó. Una bonita sonrisa se expandió en sus labios.

— Si, un precioso novio, un entorno que te acepta, amor y diversión —asentí con una sonrisa— No pienses en nada más, Seattle no limita mis expectativas, lo hace perfecto porque tu estás en el —

Los labios de Edward fueron dulces al besar los míos. Deslicé mis dedos por el cuello de Edward hasta llenar a su nuca y masajeé suavemente. Dejé besos por sus mejillas.

— ¿Qué ocurre? —preguntó

— Nada, me gusta mimarte —respondí

— No te creo —murmuró

— ¿No me crees que me gusta mimarte? —insistí

— Eso si —asintió— No te creo que no te pase nada —

— Ya somos dos —señalé

— Hablamos de lo mío —

— No quiero lastimarte Edward —admití

Una bonita sonrisa se deslizó por sus labios.

— Bebé, lo único que necesito es que me ames —respondió— Que me ames, me beses, me hagas el amor y haces todo eso —

— Voy a hacer eso, siempre —prometí

— Es lo único que necesito —aseguró escondiendo el rostro en mi cuello

Sé que debí decir algo más pero nada salió de mis labios. Edward esperaba escuchar que iba a contarles a mis padres sobre él pero sabía que aún no tenía la valentía suficiente para hacer eso.

Esa misma noche me encargué de amar a Edward, mucho, y él lo permitió buscando amarme mucho también. Era lo único que podía hacer por ahora.

El sábado por la mañana nos despertamos escuchando el timbre del departamento sonar, Edward protestó contra mi hombro y me moví abandonando las mantas. Caminé fuera de la habitación llegando al portero eléctrico.

— ¿Quién? —pregunté adormilada. Tenía frío.

— Rose y Emm —habló mi amiga— ¿Aún duermen? —

— ¿Qué hora es? —pregunté— Maldición, si, nos dormimos, ya les abro —

Luego de abrirles con el portero eléctrico y dejar la puerta del departamento entornada me dirigí a la habitación nuevamente.

— ¿Quién es? —preguntó Edward sentándose sobre la cama. Se veía delicioso adormilado.

— Son las 12 amor, son Emm y Rose —expliqué

— ¿Las 12? —preguntó asombrado— ¿A que hora nos dormimos anoche? —

— No lo sé —admití sintiendo mis mejillas ruborizarse

Edward soltó una risilla sabiendo el motivo de nuestro desvelo. Mi intimidad también me recordaba el porqué hoy estaba tan cansada.

Tomé algo de ropa dirigiéndome al baño, me adentré a la ducha rápidamente y unos pocos minutos después Edward entró junto a mi.

— Solo una ducha —prometió dejando un beso en mi hombro— Emm y Rose trajeron el desayuno —

— Estupendo, tengo hambre —asentí

— También yo —respondió

Me giré dejando de ver su rostro y concentrándome en lavar mi propio cuerpo. Anoche habíamos tenido mucho, mucho sexo pero sentía como mi cuerpo estaba listo para recibir más. No podíamos, no con Emm y Rose esperándonos.

— Terminé, nos vemos en el desayuno —avisé saliendo de la ducha

— Voy en dos minutos —respondió

Me envolví con la toalla y caminé hasta el cuarto dónde me vestí rápidamente antes de ir a la cocina.

— Buenos días —saludé

— Buenos días Bella —respondió Emmett. Rose sonrió dejando sobre la mesa dos tazas.

— Asique… ¿Se entretuvieron anoche? —preguntó Rose

— Algo —asentí abriendo la heladera

Emmett y Rose soltaron una risita, sentí mis mejillas calentarse.

— Buenos días amigos —saludó Edward

Dejé el jugo de naranja sobre la mesa tomando mi asiento. Rose se sentó a mi lado mientras que Edward y Emmett servían sus bebidas. Mi amiga me sonrió guiñándome un ojo.

— Luego —susurré

Edward se sentó frente a mi y me sonrió, sonreí dando un trago de mi bebida. Mi novio era hermoso. Luego del desayuno Emmett arrastró a Edward hacia la sala mientras Rose y yo lavábamos las tazas y guardábamos las sobras.

— Entonces… ¿Qué fue todo eso? —preguntó divertida

— Tuvimos sexo anoche —expliqué

— Tienen sexo hace tiempo —señaló

— Tuvimos sexo, mucho —aclaré

— Se más específica —gruñó

— Lo hicimos antes de la cena, después de la cena y cuando me levanté hoy a las 8 al regresar al cuarto me atrajo a él de nuevo —murmuré

— Vaya —rio— Está haciendo las cosas bien —

— Si —admití— Pero me preocupa un poco —

— ¿Por qué? —

Solté un suspiro recargándome en la encimera.

— Quiere que enfrente a mis padres —expliqué

— ¿Te lo dijo? —

— No, pero ofrece soluciones, como fingir que no hay sexo frente a ellos o pregunta si quisiera que fuera distinto —

— ¿Y qué le respondes tú? —

— Que lo quiero justo como es —aseguré— Le prometí que iba a decírselos, que no iba a ser siempre un secreto y le prometí darle todo lo que quiere solo que no ahora —

— Amiga, Edward es un buen hombre —señaló— Y ha sido sumamente paciente contigo pero no va a serlo eternamente —

— No pido eso Rose —negué— Solo que no sé cómo hacerlo, no quiero que lo lastimen. ¿Es tan difícil entender que quiero mantener todo así como está? —

— Amiga, por mucho que quieras eso no es posible —explicó pasando un brazo por mis hombros— Son tus padres, es tu novio, no es posible mantener el secreto por mucho tiempo —

— Solo el necesario para prepararme —repetí

— Te ha demostrado que va a esperar por ti Bella, pero también merece que lo hagas por él —aseguró— Asegúrate de que ese tiempo no sea demasiado, ¿De acuerdo? —

— De acuerdo —asentí

— Ven, vayamos —pidió tomando mi mano

Me dejé llevar a la sala donde Emmett y Edward discutían por cual película ver.

— Esa película es aburrida Emmett —gruñó Edward— Y muy vieja —

— Pero es un maldito clásico adolescente amigo —

Me senté sobre las piernas de Edward y besé sus labios.

— ¿Qué quiere ver? —

— American Pie —respondió

— Aburrida y viejísima —señaló Rose

— Y asquerosa —comenté— Hasta yo supe de su existencia aunque nunca la haya visto —

— Por eso quiero verla —explicó Emmett— Me divierte eso de mostrarte la parte divertida de la adolescencia que tus padres no te dejaron ver —

Me removí incomoda, demasiado hablar de mis adres últimamente.

— Ese es mi trabajo Emm —respondió Edward divertido— Yo le muestro la parte divertida —

La mano de Edward se apretó en mi cintura y reí sintiendo mis mejillas calentarse.

— Como sea, déjame la parte asquerosa —

— Y la parte de los senos no tienen nada que ver, ¿Cierto Emm? —preguntó Rose

— Los tuyos son los perfectos Rose —prometió Emmett— Solo me quiero divertir con Bella —

— Ya, déjenlo poner la estúpida película —pedí— Luego podemos buscar una mejor —

— ¡Si! —festejó Emmett

Emmett hizo de ese fin de semana un gran fin de semana. Por mi parte me dediqué a hacer a Edward sentirse amado. Era, ciertamente, mi pasamiento favorito.


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Bella se queda sin tiempo.

¿Que opinan de las indirectas de Edward?