Car Cullen Stewart Pattinson: Amo a esta Esme, no puedo hacerla de otro modo. Creo que este Edward tiene como un lenguaje del amor más fisico, ¿No?

PaolaValencia: Tienen su propio modo de pasar sus obstaculos, se acoplan bien.

Perla Vianeidy Ramon: Siiiii, Esme es la idealización de la madre creo jajaja

nydiac10: A ustedes por leer :D

roberouge: Si, Alice se resiste más a ir. Te asombraría la cantidad de gente que se tatua el nombre de su pareja JAJAJAJA pero por eso les puse solo las iniciales.

mony17:Me gusta intentar que sean de ese modo❤️ Siempre bienvenida a regresar

Tata XOXO: Si son esposos pero los lazos familiares se mantienen y es algo que van a llevar siempre. El tema es como lo afronten.

Guest: A ustedes por leer :D

Wenday 14: A ustedes por leer :D

Mar91: Intenté hacer a una Esme menos comprensiva pero no me sale ajaja

jupy: Creo que esta pareja está llena de simbolismos con sus avances.

Noriitha: Todos queremos al hijo y a la suegra jajaja

saraipineda44: Nunca mejor dicho, una nueva vida.

piligm: A ustedes por leer :D

Lore562: Me alegro :D

Diana: Por tu review me di cuenta que no había hecho la aclaración de Green Eyes jajajaja

EmilyChase: Tambien me gustaron los tatuajes pero solo iniciales.


Capítulo 19

Bella's P.O.V

El frescor sobre la caliente piel de mi intimidad fue sumamente agradecida, Rose me había salvado una vez más en mi ya no tan escasa experiencia con el sexo pero ciertamente no sabía como calmar la irritación y la maravillosa crema que me había recomendado había hecho su trabajo. No que Edward hubiera sido brusco, para nada, yo había sido participe de cada vez que mi sexy esposo me había arrinconado pero no esperaba la actual irritación.

Edward me había asegurado que muchas cosas iban a pasar en él ahora que sus iniciales estuvieran en mi piel pero no esperaba la explosión que había sido desde que mi tatuaje había terminado de curar, mi nuevo tatuaje había sido besado y adorado hasta el cansancio mientras mi esposo embestía una y otra vez en mi interior. Su propio tatuaje no había sido adorado menos.

Guardando la maravillosa crema en la heladera me dirigí a la habitación, solo quería estar echada, al entrar a la habitación mi celular sonó sobre mi mesa de noche, lo tomé viendo el whatsapp de mamá. Un escalofrío me recorrió el cuerpo al abrir el whatsapp, mamá querría vernos, solo a mi y a Alice. Borré el mensaje antes de hablarle a Alice y decirle lo que mamá me había enviado.

[¿Quieres verla?] Alice

[Honestamente si, esta vez va a ser diferente] Bella

[¿Qué hay con Jazz y Edward? No quieren que la veamos solas] Alice

Pensé cuidadosamente en mi respuesta, no quería enfadar a Edward pero la última vez no había estado lista para enfrentarla, no había podido prepararme para ella pero ahora era diferente, había cosas que yo quería decir.

[Quiero verla, por mi parte le voy a decir a Edward luego de verla, tu puedes decirle a Jazz si prefieres] Bella

[Si tú no le dices Jazz tampoco puede saberlo Bella] Alice

[Yo decido no decirle, tu puedes hacer lo que quieras] Bella

[Sabes que eso no es cierto] Alice

Sabiendo que tenía razón acepté que ninguna de las dos dijera nada pero acordamos que Rose iba a ir con nosotras el día que viéramos a René. Al otro día luego de que Edward se fuera de casa le envié a mamá un whatsapp y acordamos para reunirnos las tres esa misma tarde, René parecía apresurada de vernos y eso funcionaba para mi, no quería ocultar esto de Edward demasiado tiempo.

Con una profunda respiración abrí la puerta de mi antiguo departamento donde sabía mi hermana esperaba, entré caminando a la sala con Rose caminando junto a mi

— Hola —saludó Alice

— Hola, ¿Jazz? —pregunté

— En la universidad —explicó— ¿Edward en el estudio? —

— Si —asentí

— Esto es una mala idea —negó Rose— Y no porque René intente algo contra ustedes, somos tres contra una, pero cuando ellos se enteren…—

— Lo sé pero es algo que tenemos que hacer Rose —expliqué

— Solo digo que ni Jasper ni Edward se merece que les oculten esto —comentó— Pero son mis amigas y si quieren hacerlo de este modo las apoyo —

Su protesta había sido evidente desde que le contamos nuestra conversación con mamá, Rose siempre había sido de las amigas que te dicen las verdades sobre tus errores pero que te acompaña en cada uno de ellos y por eso la amaba.

Alice, Rose y yo esperamos en el sofá de mi antiguo departamento a que el timbre sonara, ninguna tenía demasiado que decir. Cuando el timbre sonó me puse de pie y fui a abrir con Rose siguiendo mis pasos.

— Hola hija —saludó mamá

— Hola —respondí

— No sabía que Rose iba a estar aquí —negó

— No había razón para decírtelo —aseguró Rose.

— Entiendo —asintió mamá

Me hice a un lado dejándola pasar y la seguí hasta la sala sentándome junto a Alice. Rose se acomodó cerca pero nos dejó nuestro espacio.

— Gracias por recibirme niñas —habló René sentándose en el sofá individual

— Espero sea importante, vamos a tener problemas por aceptar verte —señaló Alice

Apreté mis labios evitando detener la hostilidad de Alice, René se la merecía y siempre había sido ella la del carácter fuerte.

— ¿Por qué van a tener problemas? —preguntó mamá— Soy su madre —

— Abofeteaste a Bella solo por haberse casado —explicó Alice— Edward la encontró en ese estado, ¿Cómo crees que reaccionó? —

— Respecto a eso quiero disculparme —asintió mamá— No estaba pensando, solo reaccioné —

— No debías pensar —negué— Solo ser feliz por mí —

— ¿Feliz por ti? —preguntó de forma irónica— Esperaba mucho para ustedes, una gran boda y votos maravillosos —

— Yo no la quiero —negué— Quiero a Edward, nada más —

— ¿Y tú? —preguntó René viendo a Alice

— Si quiero una boda grande —asintió— Pero no porque sea lo correcto como tú crees sino porque siempre quise organizar mi boda a mi gusto —

— Pero vives con Jasper —respondió mamá— Sin casarte —

No cuestioné como René sabía eso, ya no importaba honestamente.

— Y tenemos sexo, mucho sexo —aseguró Alice

— Allie —hablé apoyando mi mano en la suya— Creo que esos detalles no son necesarios —

— Y Bella también tiene sexo —continuó Alice— Y ambos lo disfrutamos, mucho, ¿Por qué demonios nos hiciste creer que el sexo no se disfruta? —

Esta vez no interrumpí a Alice.

— Porque el sexo las puede hacer confundirse —explicó— El sexo es algo natural pero las personas pueden perder mucho buscándolo, una familia puede ser destruida por el sexo y en tanto ustedes entiendan que eso no vale la pena el costo de una familia su familia va a ser larga y feliz —

— ¿Disculpa? —pregunté— Eso no tiene el más mínimo sentido, una mujer que no disfruta no es feliz, ¿Cómo su familia va a serlo? —

— Los niños merecen una familia unida —respondió mamá— Ustedes merecían una familia unida, el sexo no es importante para eso —

— ¿Y hacernos sentir miserables por querer conocer algo fuera de tus creencias también iba a hacernos felices? —pregunté— Porque eso hiciste conmigo, hacerme sentir miserable y culpable por querer pasar tiempo con el hombre que amo —

— ¿El único modo de pasar el tiempo con él es el sexo Bella? —preguntó— Si eso es lo único que él busca en ti entonces no es amor —

— No te atrevas a cuestionar a Edward —respondí

— ¿Y tú Alice? ¿Jasper busca el sexo contigo? —

— De hecho si —sonrió ampliamente— Mucho, disfruta y yo también y eso mamá nos hace felices, no reprimirnos, asustarnos y obligarnos a esperar al matrimonio —

— Una vez casadas no importa si hay o no sexo, lo que importa es la familia que unieron frente a Dios —aseguró

— ¿Eso te mantuvo con papá al día de hoy? —pregunté— ¿Incluso aunque fueras infeliz? —

— Yo soy feliz —aseguró— Tengo una familia unida —

— No es lo que preguntamos —negó Alice— ¿Eres feliz con papá? ¿Lo amas? —

— Lo amo —admitió mamá— Y soy feliz con él, quiero lo mismo para ustedes y del modo en que conmigo funcionó por esperar hasta el matrimonio quería que funcionara con ustedes —

— Pero el hombre no debe esperar —señaló Alice

— El hombre es distinto —respondió— Ellos si necesitan el placer para ser feliz, la mujer es feliz con ser besada y adorada —

— En eso te equivocas —negué— Créeme que soy mucho más feliz ahora, casarme no garantiza que sea feliz —

— Pero te casaste incluso aunque fuera en las vegas —

— Porque Edward quería que ustedes supieran de nosotros —expliqué— Quería evitar lo que ocurrió cuando te enteraste, supongo que no fue suficiente para ti —

— Él podía haber venido a hablar con nosotros, pedir nuestra aprobación y…—

— Es mi vida, mi relación, mi matrimonio y mi intimidad —gruñí— Ese fue su intento de que lo aceptaras, de que vieras que podía ser un buen hombre para mí y no debí haber dejado que me convenciera, te conozco lo suficiente para saber que jamás íbamos a estar a la altura de lo que querías —

— Eso no es cierto —negó

— Tú querías que fuera virgen hasta mi matrimonio, que me casara con un hombre imbécil que solo me usara para su propio placer y que fuera infeliz creyendo que solo por unirme bajo de Dios alcanza —respondí— Eso no es suficiente —

— Nuestra familia es unida —aseguró— Tu padre cometió errores y fue gracias a Dios e ir a la iglesia que nuestra familia continua unida asique si, quería que ustedes también se unieran bajo a Dios en sus reglas —

— ¿Realmente crees que nuestra familia está unida? —pregunté— No queremos ir a casa, ¿Eso es para ti ser una familia unida? —

— Su etapa de rebeldía no hace que dejemos de ser una familia Bella —

— No es ninguna etapa de rebeldía —negué— ¿Quieres que te muestre el papel que firmamos con Edward? Quizá así comiences a tomarme en serio mamá —

— ¿Qué errores cometió papá, mamá? —preguntó Alice

No me había percatado de eso, la mención de Edward me había segado pero Alice había notado algo allí.

— Eso es historia vieja hija —señaló René— Lo importante que quiero que sepan es que mientras hagan las cosas bajo las reglas de Dios todo va salir bien —

— ¿Qué errores? —insistí

— Su padre… tuvo un tiempo en que se alejó de la iglesia —admitió— Ustedes eran unas niñas aún, fue un momento difícil y yo oré mucho para que el regresara, para que él volviera a ser feliz en casa y fue así, hablamos y regresó a la iglesia, estaba allí cada domingo y entendió que solo allí y con su familia era feliz —

— ¿Papá tuvo sexo con otra mujer? —indagó Alice

— ¿Es por eso que nos dices que el placer es solo para los hombres? —insistí

— Yo había enfermado, no podía hacer nada de lo que mi marido necesitaba —explicó mamá— Y él buscó eso en otro lado, los hombres necesitan el sexo y…—

— No, no lo necesitan —negó Alice— Al menos no de un modo distinto a como la mujer lo necesita, no hay justificación alguna para lo que él hizo —

— ¿Por qué no te divorciaste? —pregunté— Nosotras hubiéramos podido con eso —

— Pero yo no —negó— ¿Ser conocida porque mi marido me engañó por no poder complacerlo? Que humillación, además mi madre me lo había pedido, solo debía estar con mi marido igual que ella, igual que mi abuela —

— Estamos hablando de generaciones atrás mamá —respondí— Tu abuela tuvo su primer hijo a los 14 —

— Casada, bajo las reglas de Dios y fue feliz—

— Maldición , ¡Eso crees tú! —exclamó Alice— También creí que tú eras feliz y ahora veo que no lo eres, mi padre te engañó con una mujer y tú no hiciste nada —

René bajó la mirada, un par de lágrimas cayeron por sus mejillas.

— ¿Fue solo una vez? —pregunté

Alice me miró con asombro y susto mezclado en sus ojos.

— No —admitió mamá secando sus mejillas— Pero él se disculpó y arreglamos las cosas y me pidió que jamás lo supieran ustedes dos, hicimos que nuestra familia tuviera valores y ustedes sean dos mujercitas de bien —

— En otras palabras que no fuéramos amantes de ningún hombre —señaló Alice

— El sexo es solo sexo, no tiene nada de espectacular —aseguró René— Lo importante es que haya amor y amor nunca faltó entre su padre y yo —

— A papá le faltó mucho amor —respondí

— Si alguna vez Jasper o Edward nos engañan, aun estando casadas, vamos a divorciarnos —advirtió Alice

— ¡No pueden hacer eso! —exclamó mamá— Tu hermana ya tomó su decisión, ahora debe atenerse a ella —

— Si Edward me engaña voy a divorciarme —aseguré— No me importa bajo que nos casamos, mientras nos amemos y respetemos vamos a continuar, luego de eso no —

— El matrimonio no es un juego —respondió mamá— Es una decisión de por vida —

— Quiero que sea una decisión de por vida —asentí— Durante el tiempo que me haga feliz —

— El matrimonio no es una sentencia de muerte —explicó Alice— Es un compromiso y si falla puede romperse —

— Que van a saber ustedes del compromiso y del matrimonio —señaló

— Evidentemente mucho más que tu —prometí

— No seas insolente Isabella —me reprendió

— Tu la golpeaste —respondió Alice— Ella puede ser todo lo insolente que quiera —

— Niñas, escuchen —pidió soltando un suspiro— Podemos hacer como que nada de esto ocurrió, su padre no tiene porque enterarse y —

— No nos interesa lo que papá se entere o no —negué— Solo digo lo que es, él te engaña y tu crees que solo con ir a la iglesia alcanza, que no va a volver a hacerlo —

— No lo ha vuelto a hacer —aseguró

— O aprendió a ocultarlo —comentó Alice— Yo y Bella no somos tu, nos respetamos, nos amamos, no vamos a permitir que un hombre nos haga lo que tu te haces —

— No voy a permitir que me faltes el respeto niña —aseguró

— Tu nos has faltado el respeto primero René —hablé— También a mi esposo y a Jasper. Quieras o no, estés de acuerdo o no Edward es mi esposo ante todas las leyes —

— No bajo buenos valores, no bajo valores que los van a mantener unidos por la vida —negó— Aunque en este caso me alegra —

Me puse de pie y caminé lentamente hacia ella.

— Quiero que escuches algo de mi propia boca y esta vez no voy a permitir que me golpees —aseguré— Estoy casada, soy feliz, tengo a un gran hombre a mi lado, como dijo Alice tengo sexo y lo disfruto y nada, absolutamente nada de lo que digas va a hacer que pierda lo más maravilloso que me ha pasado en la vida René —

— ¿El sexo es lo mejor? ¿Tan poco vales como mujer? —

— ¿Es lo único que escuchas? —pregunté divertida— Un hombre como Edward es lo mejor que me pasó en la vida, un hombre que satisface a su esposa en todos los aspectos y no solo en apariencias es lo mejor que me ha pasado —

Me aparté de René intentando que sus lagrimas no me conmovieran.

— No puedo entenderlo —negó mamá— No puedo ver el sexo como ustedes lo ven, no es algo que debe ser tomado a la ligera —

— No tienes que entenderlo —aseguré— Solo no juzgarnos por el modo en que decidimos vivir nuestra sexualidad —

— Es la única forma en que aceptemos volver a verte —habló Alice— Estas son tus hijas, dos mujeres con parejas que disfrutan del sexo y de sus hombres, que si quieren divorciarse o casarse en las vegas van a hacerlo. Si quieres mantenernos en tu vida es lo que hay mamá —

René cerró los ojos y se puso de pie caminando hacia el ventanal del departamento.

— Creo que necesito un tiempo para pensar —pidió

— Ve a terapia mamá —recomendé— Ellos te hacen entender tu cabeza mejor que tu —

— No estoy de acuerdo en el modo en que lo hacen pero espero que realmente sean felices de este modo —habló

— No he sido más feliz en mi vida —aseguré

— Tampoco yo —comentó Alice

— No eran felices en casa —comentó

— No, no lo éramos —negó Alice

— Y no es porque no los queramos a ti y a papá —señalé— Pero amamos nuestra libertad —

Mamá asintió antes de caminar hacia la salida, el suave ruido de la puerta fue muy diferente al portazo que había dado la ultima vez al estar aquí. Rose se puso de pie y caminó a la cocina.

— Entonces… papá es básicamente un imbécil —habló Alice

— Lo es —acepté— Pero los problemas que hayan entre ellos como pareja es eso, entre ellos —

— Pero fuimos juzgadas y educadas en consecuencia —corrigió

— Probablemente nosotras también juzguemos a mamá en base a lo vivido —

— Bella, no se compara —negó. Rose regresó pasándonos una cerveza fría a cada una.

— No, pero es lo mismo que digo —expliqué— Ella tuvo sus propias experiencias, nosotras las nuestras y actuamos en consecuencia —

— Sea como sea no la veas sin mi —pidió— Y a todo esto… ¿Cómo vamos a decirles a los chicos que vimos a René? —

— Edward va a enfadarse —lloriqueé

— Se los dije —canturreó Rose

— Y va a dejarte sin sexo hermanita —rio

— Eso tiene fácil solución —prometí— Se cual es su conjunto de ropa interior favorito en mi —

Alice soltó una carcajada y sonreí agradecida de haber cuestionado las creencias con la que había sido criada.

— Debemos ir de compras —habló Rose— Bella y tu van a tener que esmerarse en sus atuendos —

— Bella va a tener que esmerarse mucho más que yo —rio Alice— Probablemente debas hacerle la mejor mamada de la vida hermanita —

Rodé los ojos ruborizándome pero la idea no era mala.

— ¿Creen que volvamos a saber de ella? —preguntó Alice bebiendo de su cerveza

— No creo que volvamos a saber por un tiempo —negué— Y honestamente creo que es lo mejor, solo quiero paz y disfrutar de mi matrimonio —

— ¡Necesitamos vacaciones! —chilló Rose

— Necesito recibirme amiga —respondí— Prometo que luego de este semestre podemos irnos —

— ¿Cómo va el asunto del trabajo? —preguntó Rose

— Solo ando con las practicas, me da algo de dinero pero no demasiado —acepté— Edward está pagando casi todo y estoy aprovechando cada momento libre para no atrasarme con el estudio —

— Tranquila hermana, vas a poder —prometió

— Lo sé, pero ya quiero comenzar a trabajar —admití

— Por cierto, amo el sexo —comentó Alice

— Entonces creo que tengo una crema que recomendarte hermana —

Rose soltó una carcajada y me encogí de hombros. También amaba el sexo y ya no me acomplejaba.

— Sexo caliente y constante con su tatuado esposo —comentó Rose divertida

— ¡No hagan chistes privados entre ustedes! —chilló Alice— ¡También quiero saber! —

Luego de una larga charla de chicas regresé a mi departamento, al entrar a la silenciosa estancia me explotaron los nervios burbujeantes en mi estomago.

Cuando el descubrimiento de que mis nervios estaban siendo mayores ahora que debía decirle la verdad a Edward y no el esperar a René me golpeó fue algo abrumador. Saber que mi valor ya no dependía de la aprobación de nadie no significaba que quisiera decepcionar, o peor aún, lastimar a Edward.

Mucho trabajo me había costado a lo largo de los años admitir el deseo por Edward y la satisfacción que el sexo traía a mi vida, de una forma mucho más profunda y completa que el simple sexo que René mencionaba, por otro lado tampoco me quejaba cuando Edward olvidaba la dulzura.

Realmente me esmeré en la cena, en como preparé el departamento y en como había elegido mi atuendo, muchos volados, transparencias y los tatuajes visibles.

— Oh, vaya —habló Edward al entrar a la sala

Me acerqué a él besando sus labios.

— ¿Qué tal el día? —pregunté

— Bien, creo —respondió aún confundido— Lo siento amor, tengo miedo de preguntar pero… ¿Habíamos planeado algo? —

— Nop —negué— Pero tengo algo que decirte y —

— Bella, ¿Qué hiciste? —preguntó. Su ceño se frunció— Me corrijo, ¿Por qué diablos creo que lo que hiciste no va a gustarme? —

— Porque se que no va a gustarte —negó

— Y vuelves a usar el sexo como modo de arreglar las cosas —comentó

— No, no tienes que perdonarme con el sexo —aseguré— Solo pensé que esto iba a hacerte más receptivo —

El ceño de Edward se frunció aún más.

— ¿Tu estás bien? —preguntó

— Lo estoy, me siento muy bien —acepté

Dio un paso atrás mirando el apartamento y dirigió otra mirada a mi.

— Da una vuelta para mi —pidió

Me giré lentamente mostrándole todo lo que el atuendo dejaba a la vista, escuché su gemido pero al verlo nuevamente su rostro volvía a estar serio.

— Bien, dime que hiciste —insistió. Intenté acercarme él pero retrocedió un paso —Ah no, de lejos —

— ¿Por qué? —pregunté divertida

— Porque pareces estar bien y vestida así si estás cerca no voy a mantenerme enojado —negó. Rodé los ojos— Dime, ¿Qué hiciste? —

— Vi a René —

— Espera, ¿Tu qué? —preguntó apresurándose a envolverme en sus brazos— ¿Qué ocurrió? ¿Qué te hizo? —

— Nada, hablamos —prometí— No estuve sola, Alice y Rose estaban conmigo, hablamos, aclaramos algunas cosas y nos pidió tiempo—

— ¿Por qué no me dijiste? ¿Por qué no estaba allí contigo? —insistió

— Quería hacerlo sola —expliqué— No quise lastimarte haciéndolo de este modo ni quiero preocuparte pero creo que has hecho suficiente con mis miedos y a diferencia de la última vez que la vi este vez estaba lista para ella —

Cerró los ojos y recargó su frente en la mía.

— Estás preciosa pero no vas a evitar mi enojo Bella —negó

— Lo sé —asentí

— No te tocó, ¿Cierto? —

— No, no lo hizo —prometí— Y le aseguré que tengo a un gran hombre a mi lado, que tengo sexo, que lo disfruto y la envié a terapia —

— Bella…—dudó abriendo los ojos

— He llegado muy lejos mi amor —prometí— He llegado demasiado lejos —

Sus labios cubrieron los míos con dulzura y pronto sus manos de deslizaron por mi piel cubriendo los dos tatuajes que él me había hecho.

— Estoy tan orgulloso de ti bebé —murmuró— Tan, tan orgulloso —

— ¿Y enfadado? —pregunté suavemente

— Oh, no tienes idea cuando Bella —gruñó alzándome de los muslos

Solté una carcajada cuando me dejó sobre mis pies delante del sofá antes de él sentarse allí.

— Y vas a arreglarlo justo ahora —prometió— Luego vamos a hablar, pero ahora se me antoja lamerte hasta que me pidas que me detenga pero primero vas a desnudarte para mí —

— Edward —chillé avergonzada

— Armaste esto para que no me enfade, ¿Cierto? —preguntó— Ve por tu bala, quiero que la uses y verte —

Todo en mí se contrajo y me apresuré a ir a nuestra habitación, pocas veces habíamos usado la bala y siempre había sido increíble.

A pesar de que Edward se había tomado bien la noticia de anoche y había dejado de disfrutáramos de la agradable cena y nuestros juegos el día siguiente fue diferente.

Al abrir los ojos lo primero que vi fue a Edward, deslizaba lentamente sus dedos entre mis senos.

— Buenos días —murmuré

— Buenos días —respondió dejando un ligero beso en mis labios— Ahora si, dime que ocurrió ayer —

Con un suspiro le conté todo lo que René nos había dicho, incluyendo nuestra charla con Rose y Alice luego de que ella se fuera.

— Deja de distraerme con sexo Bella —pidió

— Querías la información completa —respondió. Alzó una ceja cuestionando mi respuesta— Lo siento, solo quiero que veas que está todo bien y que no me afectó haberme reunido con ella —

— Pero hacerlo a mis espaldas Bella…—

— Lo sé, pero no ibas a dejar que lo hiciera sola —

Edward's P.O.V

Admitir que tenía razón no era fácil de hacer pero pensar que había estado frente a ella cuando le había pedido que no lo hiciera sin mí tampoco lo era. Sin embargo su rostro mostraba decisión, sus ojos estaban calmos, eso me había hecho aceptar el sexo anoche y la conversación hoy, luego de que su hermoso cuerpo hubiera sido adorado por mis labios nuevamente.

Mi preciosa bebé era fuerte, cada vez más fuerte, pero pensamientos sobre ella siendo manipulada por su madre durante todos estos años venían a mi mente de forma constante. Cuestionándome, culpándome por qué más hubiera podido hacer y si en realidad era así como debía ser su proceso de curación a pesar de todo el dolor que nos había traído.

Besó mis labios con dulzura.

— Probablemente no te hubiera dejado —admití

— He estado pensando, intentando entenderla, perdonarla —confesó

— Si el perdón es algo que quieres darle me parece bien —comenté lentamente— ¿Pero entenderla? —

— Ella lo dijo, solo conoció esto Edward —señaló

— Igual que tu —respondí— Y aquí estás, cuestionando cada cosa —

— ¿Y si no hubiera escuchar a mis compañeras del instituto hablar de sus novios? —preguntó— ¿Y si en lugar de estar contigo me hubiera enamorado de alguien con sus pensamientos? —

— Bella, lo pones en un contexto en el cual nadie te mostrara algo diferente —comenté— Tu misma ayer la enfrentaste a un pensamiento diferente y simplemente parece no querer hacerlo, no lo hagas ver como que para ti fue fácil —

— No, no lo fue —aceptó

— Y ella sabe que lo que hiciste no es fácil —aseguré— Y no quiere trabajar en eso, no es tu culpa que tu si lo hayas hecho —

Bella bajó su mirada, sus dedos se deslizaron hasta mi cadera acariciando mi tatuaje mas reciente.

— Solo tenía la esperanza de que quizá aunque no lo aceptara pudiera haber el modo de mantenerla en mi vida sin que nos hiciera daño —

— Lo sé bebé —murmuré— Es tu mamá, no va a dejar de serlo. Y pidió tiempo —

— Presiento que no va a ser poco —

— Probablemente no —negué

Bella se acurrucó contra mi pecho y dejó besos en mi pecho.

— ¿Sabes? Nunca organicé una cena —comentó apoyando su mentón en mi pecho— Y se me antoja una para mi nueva familia —

Sonreí rosando mi nariz con la suya.

— ¿Cuándo? —

— ¿Próximo fin de semana? —preguntó— Creo que le debemos a tu mamá una celebración, podemos preparar una cena deliciosa y brindar mucho por el amor —

— Mi parte favorita es brindar mucho por el amor —respondí deslizando mi mano por su espalda

— ¿Y respecto a tu enojo…?—

— Entiendo que haya cosas que quieras hacer sola —admití lentamente— No deja de doler eso pero si es parte de que sanes prometo que mi enfado va a pasar pronto —

— Eso es que sigues enfadado —señaló

— No va a ser fácil que olvide el rencor que tengo hacia tus padres Bella —acepté— Pero prometo que voy a respetar cada decisión que tomes aunque preferiría que me las informaras —

— Lo prometo —aseguró dejando besos por mi pecho— No más secretos —

— No más secretos —repetí besando su cabello

La ilusión y emoción de nuestra primera cena como anfitriones luego de habernos convertido en marido y mujer había empujado poco a poco el enojo de Edward fuera de su cuerpo, diluyéndolo de forma sutil hasta finalmente desaparecer. Estaba encantado involucrándose en cada comida que quería preparar y en cada compra que faltaba por hacer.

Eso nos llevaba a esta noche, el departamento prolijamente acomodado, la cena ya cocinándose mientras que los anfitriones ya estaban bañados y perfumados ajustando los últimos detalles. Solo quedaban 45 minutos antes de que nuestros invitados llegaran, la ensalada estaba en proceso siendo lo único que faltaba para esta noche.

Me había puesto un bonito vestido verde oscuro, Alice lo había comprado para mi hace algún tiempo y de algún modo supe que era perfecto para hoy. Edward había gemido al verme, era corto, ajustado y con un bonito escote. Sexy para llamar su atención, no para verme vulgar frente a la familia.

Edward entró a la cocina, sentí su respiración pesada sobre mi cuello.

— Lo siento, tengo que tenerte, lo siento —suplicó contra mi cuello. Sus manos se aferraron fuertemente en mi cintura.

— Ya no hay tiempo —negué

— Por favor bebé —suplicó contra mi oreja— Estoy enloqueciendo, no voy a poder esperar a que se vayan, por favor —

Cerré los ojos sintiendo la humedad crecer en mí, las suplicas que salían de su boca enviaba olas de placer a mi cuerpo y podía notar mi intimidad queriendo complacerlo.

— Por favor —repitió presionando su erección contra mi

Gemí dejando caer mi cabeza hacia delante, solté el cuchillo de mis manos y alcé mi falda hasta rodear mi cintura. Edward gimió soltando rápidamente sus jeans y bajando su bóxer lo necesario.

— Mierda, necesito preguntarlo —habló frustrado— Quieres ¿Cierto? No estoy siendo un imbécil presionándote, ¿Cierto? —

— Maldición, siempre quiero —prometí girando mi rostro hacia él— Todo el tiempo te quiero —

Sus labios tomaron los míos con fuerza antes de apartar mi ropa interior deslizarse en mi interior, gemí y me aparté de sus labios buscando el soporte de la encimera, no quería suavidad, no luego de la sed de su voz. Afianzándome de la encimera empujé contra él cada vez que el empujó contra mi, fue rápido y sucio, su mano se deslizó entre mis piernas buscando mi clítoris y todo dejó de existir hasta que ambos bajamos de la burbuja de placer.

— Eres perfecta para mi, ¿Lo sabes? —preguntó dejando pequeños besos en mis hombros

— Y tu para mi —confesé

— Lo siento, siento si esto te hace sentir incomoda el resto de la noche —comentó alejándose de mi, rápidamente tomó una servilleta limpiándome— Solo pasó de repente, la necesidad, el deseo —

Sus manos acomodaron mi ropa con dulzura, casi con culpa y odié eso.

Me giré tomando sus mejillas y uniendo nuestros labios.

— Y no sabes lo sexy, deseada y amada que me hiciste sentir —prometí — Que no puedas controlar tu deseo por mí, que no puedas esperar —

— Nunca puedo esperar pero hoy…—

— Lo sé —asentí besando sus labios— Lo sentí —

— Tomate tu tiempo, yo termino aquí —

Asentí besando sus labios nuevamente antes de dirigirme al baño.

Analicé los daños frente al espejo del baño luego de lavarme y honestamente no pude encontrar algo que me molestara. ¿Me veía como si me hubieran hecho el amor? ¿Mi maquillaje estaba un poco batido? ¿Mi intimidad ardía y mi cuerpo aún temblaba?

Si, si y si.

Y no podía estar más feliz con eso.

Las miradas de Edward habían sido intensas y duras de procesar durante toda la noche, sus constantes y pequeños toques habían hecho vibrar mi cuerpo, no sabía si era la expectativa de lo que parecía prometer cuando nos quedáramos solos o si era lo que ya había pasado. Se que todos lo notaron y no me importó.

Tres meses después cuando finalmente obtuve mi título universitario mis padres no fueron a mi ceremonia pero al bajar del escenario un radiante y sonriente Edward me recibió junto a la familia que habíamos construido. Ese abrazo grupal que Emmett insensivo junto al gran brindis que tuvimos luego de la ceremonia hizo que olvidara el dolor que se había instalado la noche anterior cuando había enviado a mi madre la invitación a asistir a mi ceremonia, el mensaje ni siquiera había sido recibido, mi madre me había bloqueado.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Andamos entrando al final :D

Publico esto mientras me quedo dormida y pensando en hacer una siesta, ni sé porqué se los cuento pero es lo que hay jajaja