Diálogos

— Acciones—

"Pensamientos"

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

.-

Ciudad de Londres.

.-

La luz del sol se podía ver atravesando las persianas iluminando el cuarto de hotel, la luz de la mañana junto con la alarma del despertador la cual no dejaba de sonar comenzó a molestar a cierto cajun que se encontraba acostado bocabajo en la cama, con mucha pereza estiro su brazo hacia la mesita que había aun costado de su cama, estaba buscando a tientas aquel despertador para apagarlo.

Cuando logro atraparlo lo jalo para poder ver la hora, 8:23 a.m. se levantó de la cama casi de un brinco asombrado de la hora, pero al instante soltó una maldición al sentir como su cabeza estallaba como si algo le hubiera golpeado con fuerza, pero no era nada más que la resaca del día anterior.

Merde —se levantó gruñendo ante el dolor en su cabeza, pero no podía perder el tiempo había quedado con su padre para verse en el vestíbulo a las 8 en punto y conociéndolo él si había llegado a tiempo lo que significaba que ahora estaría molesto esperando por él. —No debí haber tomado tanto

Lo primero que hizo fue buscar su ropa dentro de una maleta que estaba casi a la entrada del cuarto poniéndose sus bóxer y pantalones se tambaleo un poco ante los mareos mientras iba hacia el baño para poder refrescarse un poco para luego buscar sus zapatos, no podía recordar nada de la noche anterior lo que significaba que había bebido posiblemente mitad de un bar, pensándolo mejor no sabía ni siquiera como es que había llegado al hotel antes que pudiera seguir con su tortura por recordar algo escucho el golpeteo de la puerta y no era un suave golpeteo, era de esa clase de golpees que indicaban que si no abría con rapidez esa puerta pronto se convertiría en basura.

¡Un momento! —Gambito grito desde el cuarto mientras terminaba de ajustarse los pantalones, podía sentir como su cabeza le daba vueltas mientras lograba caminar con cierta normalidad tan solo chocando contra las paredes un par de veces hasta llegar a la entrada principal abriendo la puerta, estaba dispuesto a maldecir al sujeto que hubiera golpeado a esa hora, pero se quedó callado al reconocerlo — ¿Padre? —pregunto algo confundido al verlo justamente en la puerta quizás harto de tener que esperarlo.

Por su parte Jean-luc tan solo empujo a Remy a un lado entrando a la suite donde su hijo se hospedaba, como siempre se hospedaba en la mejor suite del hotel la que parecía más que una habitación un departamento con una sala, baño completo y recamara incluso con un pequeño estudio.

Pensé que estarías listo a esta hora —su tono de voz no era nada amable estaba molesto mientras observaba a su hijo. Jean-luc vestía un pantalón café junto una playera de manga larga de color negro y la gabardina clásica de cualquier ladrón al menos de los ladrones LeBeau.

Lo sé, yo me q-quede d-dormido es todo —le comento con la voz algo temblorosa tratando de sonar lo más sobrio o serio que pudiera negando con la cabeza, empezando a buscar por todas partes su camisa evitando ver a su padre.

Buscas esto —una suave voz se hizo presente en aquella habitación, ambos hombres voltearon a ver de quien se traba, Emma se encontraba en la entrada de la habitación con una sonrisa seductora adornando su rostro portando tan solo la sabana blanca de la cama la cual usaba en modo de toalla alrededor de su cuerpo desnudo y en su mano colgaba una camisa blanca perteneciente a Gambito.

Si… yo… —Remy estaba confundido al verla de ese modo, pero en su mente comenzaron a llegar algunas imágenes de la noche anterior recordando parte de ella, sorprendiéndose al instante había cruzado la línea con Emma, ni si quiera estaba seguro de lo que había provocado que ambos terminaran en la cama, se acercó a ella tomando la camisa de su mano mientras se la ponía no estaba seguro sobre si debía verla a la cara o no, se apresuró a ponerse su camisa— Gracias, debo salir llegare algo tarde.

Le había dicho mientras tomaba su gabardina la cual colgaba del respaldo de uno de los sillones empujando entonces a su padre hacia la salida de la suite, dando un último adiós a Emma antes de cerrar la puerta detrás de ellos. Caminaron por el pasillo para tomar el ascensor, iban en total silencio hasta que abordaron el elevador.

Y bien… me dirás que paso —Jean-Luc le dijo queriendo mantenerse neutral ante lo visto, nunca había sido de su incumbencia la vida amorosa de su hijo, nunca les había puesto atención a las mujeres con las que él se relacionaba pues bien sabia que serian la cita de una noche o al menos la mayoría ya que con Belladona y Rogue aquella regla había faltado.

No sé de qué hablas — le contesto manteniéndose firme ignorando las palabras de su padre pues ni si quiera él sabía que había pasado o en lo que se había metido en ese momento.

Hijo yo te respeto y nunca me metería en tus asuntos, pero…. —se quedo callado unos momentos tratando de encontrar las palabras para darse a entender —…. Era la mujer de tu amigo ¿n'est-ce pas?

Lo era —comento aun serio saliendo del ascensor mientras caminaba hacia el lobby del hotel acercándose al encargado en turno pidiendo que les trajeran su auto para poder irse a la primera reunión del día una vez este se fuera para poder traer su coche, se volteo a ver a su padre quien seguía esperando una respuesta. — Ella era la esposa de Scott

Y tú decidiste acostarte con ella —le recrimino con los brazos cruzados negando con su cabeza.

No me acosté con ella…—le contesto con irritación apenas lo había dicho, pero algo en su mente le había dicho lo estúpido que sonaba frunciendo el ceño al instante, estaba molesto al sentirse enjuiciado y su padre lo sabía — Y si paso qué importancia tiene, ella sigue siendo una mujer…

¿Enserio? —su padre pregunto con molestia ante aquella declaración, pensando en lo cínico que su hijo podría llegar a ser— Si, una mujer casada.

Scott murió hace meses y lo sabes —le contesto de mala gana, lo último que quería en ese momento era pelear sobre la moral con su padre, ni si quiera él sabía en qué momento había cruzado la línea —Si ella quiere estar conmigo no veo tu problema.

Y qué pasa con Ann….

¡Terminamos!... Ella y yo no somos nada —Remy lo interrumpió antes que pudiera si quiera terminar su oración no entendía la necedad de su padre por nombrar a Rogue en cada conversación que tenían— Y no debería ser un problema si me acuesto o no con alguien.

Su padre no dijo nada en ese momento tan solo guardo silencio podía notar como su hijo solo le daba evasivas, tratando de evitar hablar del tema. Ya no era sorpresa para él aquella reacción llevaba meses estando a la defensiva y no lograba descubrir de que se trataba y el confrontar a Remy nunca había sido lo mejor pero ahora podía darse una idea del problema, soltó un suspiro mientras veía como traían el auto abordando en el junto a su hijo, descubriría la verdad tarde o temprano quisiera Remy o no.

-.

.-

Por su parte en aquella suite se quedó Emma acostada en la cama de tamaño Queen, aquella habitación sin duda era de la clase de cosas que le gustaban, ella prefería estar en los mejores hoteles con los mejores lujos. Volteo hacia la ventana notando la vista que tenia de la ciudad dejando salir una leve sonrisa de sus labios.

Quizás era otra cosa en común que tenia con Remy el gusto por lo elegante, se estiro sobre las sabanas, no podía esperar por descubrir todo lo que el cajun le diría a su regreso suponía que su padre le pediría una explicación. Aunque podría simplemente dejarlo pasar en fin de todo el historial de su hijo no era para nada corto ni si quiera estaba segura de que pudiera acercarse a la cifra correcta y que ella fuera un número más no tenía mayor importancia.

Pero le daba risa recordar el rostro del Jean-luc al verla medio desnuda en la habitación, en más de una ocasión escucho decirle a Remy sobre lo bien que sería para él que regresara con Rogue y por fin sentara cabeza con ella y que ahora su padre la viera compartiendo habitación, seguro le había afectado.

Pero aquella sonrisa se había borrado de sus labios apenas el recuerdo de Scott se había hecho presente en su mente. —Me gustaría que estuvieras aquí —no se engañaría a si misma lo extrañaba quizás más de lo que jamás aceptaría.

La noche anterior si bien había decidido acostarse con Gambito, ella lo había hecho conscientemente no estaba ebria como lo estaba el francés.
Muchos pensarían que había abusado de su estado, pero no era así ambos necesitaban desahogarse y lo habían logrado, por su parte ella solo imaginaba que cada beso que le daba, cada caricia que le daba era Scott quien lo hacía, ella no veía a Remy ella solo veía a Scott.

Y estaba segura que Gambito solo veía a Rogue mientras le hacia el amor, cada suspiro, cada palabra de amor de sus labios solo eran para la sureña. Ninguno de los dos se enfocaba en el otro y quizás eso era lo mejor para los dos, una noche para recordar y dejar de sentirse rotos por dentro. Dejo escapar un suspiro mientras se levantaba de su lugar caminando hacia el baño necesitaba relajarse y nada era mejor que un buen baño.

-.

.-

Remy se encontraba sentado frente a una gran mesa de madera el salón donde se efectuaba la reunión no era más que una bodega industrial, podía ver a la gente en aquella sala, podía ver sus rostros algunos con molestia, otros con odio o quizás desprecio hacia su persona la verdad era que ya no le importaba estaba acostumbrado a esas miradas, el recibir ordenes de un "bastardo" no era lo que muchos cabecillas del clan querían, pero no tenían opción.
Él era el jefe de todos ellos les gustara o no.

Pero desde hacía unos momentos dejo de escuchar las quejas y reclamos de todos en la sala, había dejado que su padre hablara y tomara el control de la reunión su mente no podía hacer otra cosa que pensar en la noche anterior quería recordar algo, pero nada venía a su mente.

Ver a Emma de esa forma y saber que se había acostado con ella solo hacía que su corazón se oprimiera lastimándolo, no sabia explicarlo pero algo en su mente lo hacia sentirse culpable como si se hubiera traicionado a si mismo, por un lado estaba el hecho de que él aun queria a Rogue y se sentía culpable por haberle sido infiel con Emma, algo era salir con mujeres que no conocía y no volvería a ver pero esto era diferente en todos los niveles y por otro lado no podía dejar de pensar en Scott, era su amigo pese a todo el caos que había pasado en su caída a la locura seguía siendo su amigo y no podía evitar sentirse enfermo al pensar en lo que había hecho.

Pero lo peor era lo satisfecho que se sentía, había estado irritado, frustrado los últimos días, pero ahora no podía evitar sentir una paz inmensa todo ese estrés se había esfumado de su vida o al menos en ese momento así lo sentía. Estaba perdido.

.-
.-

.-

.-

.-

Hola de nuevo después de una ausencia algo larga…
Pero sigo tratando de darle continuidad a la historia.

Gracias Legna por leer la historia espero te siga gustando y si estoy al pendiente del comic me encanto el final que por cierto me ha dado ideas para aún más historias de ellos.
Cuídate.

Como es costumbre para la continuación solo deben dejar un nuevo Review.