—Diálogos

—"Pensamientos"

—Acciones—

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. —Habitación de Rogue.

No se movía de su lugar estaba sentada en la cama, miraba fijamente su celular sin poder comprender que había pasado, trato de remarcar tan pronto como Remy le había colgado siendo enviada directo al buzón de voz, lo intento una y otra vez, llamaba con insistencia, pero era en vano su celular estaba apagado.

Podía sentir una gran molestia, quería soltar un grito de frustración, estaba tratando de reprimir las ganas de aplastar su celular hasta hacerlo añicos, lo tiro sobre su cama llevando su mano a su pecho respirando profundamente para calmarse, frunciendo el ceño ante la sensación de pesadez.

Había tratado de contactarlo durante toda la semana y no había obtenido respuesta y ahora que charlaban fueron apenas un par de palabras quedando nuevamente a un lado, por voz de Storm sabía que seguía en la ciudad lo que significaba que la ignoraba apropósito, lo cual la llenaba de una mayor frustración, era una tontería sentirse así lo sabía, seguramente había una razón justificada, siempre había una razón para que no le hablara y quería escucharlo, necesitaba escucharlo y entonces podría enojarse y reprocharle.

Por un momento pensó en irlo a buscar hasta su casa era la solución más práctica, pero tenía miedo, miedo a que la rechazara cerrándole la puerta frente a su cara o que se mostrara molesto por su presencia.

Él no lo haría, jamás lo haría—se reprochaba a ella misma, negándose a creer aquella posibilidad, se sentía como una tonta, al mismo tiempo que se consolaba nuevas preguntas venían a su mente para torturarla en el proceso — … pero… ¿porque me evita?

Se levantó con pesadez de su cama caminando hasta su tocador recargándose contra este, miraba en el espejo su reflejo notando como aquella incertidumbre la hacía perder su cara de póker, se notaba cada vez más su cansancio.

Era como si estuviera apunto de llorar en cualquier momento, por eso mismo se había encerrado en su habitación evitando convivir con su equipo, no necesitaba que nadie le estuviera haciendo preguntas vergonzosas e incomodas sobre su vida personal, prefería ser la chica fuerte delante de las otras personas, dejando toda esa debilidad dentro de su habitación.

Vamos chica reacciona —observaba su reflejo tratando de darse el valor que necesitaba, era tiempo de actuar lo sabía —Eres una adulta entonces pon tus cosas en su lugar.

Se regañaba a la vez que trataba de darse valor, el valor de salir de su habitación e irle a sacarle las respuestas a Gambito, aunque fuera atraves de la violencia.

Pero todo el coraje que pudo reunir en ese momento se fue tan rápido como llego, miraba su reflejo, agachando la mirada avergonzada, odiaba toda la situación, pero no podía dejar de sentir aquella opresión en su pecho, podrían llamarlo intuición o sexto sentido, pero estaba segura que algo malo estaba pasando, siempre que sentía eso llegarían los problemas, podía recordar la primera vez que sintió esa misma pesadez en el pecho.

Era como si se repitiera la historia, un gran secreto, un gran error que los separaba, así fue su tiempo en la Antártida, su primera vez juntos, su primera vez confesando su amor y también fue su primera decepción.

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.― .― .― .― .― .― .― .― . ― Flash Back ―. ―. ― .― .― .― .― .― .― .―

. — Fortaleza de Erik el Rojo – Antártida.

Su equipo se había separado quedando todos varados en diferentes lugares de la tierra salvaje, por su parte Rogue, Gambito y Joseph lograron agruparse, aunque habían caído en una trampa siendo encarcelados en una cueva, Joseph había sido separado por Nanny dejando a ambos sureños encadenados evitando que escaparan neutralizando sus poderes.

Con sus poderes bloqueados escapar era una cosa imposible, aunque lo trataran, para empeorar todo Rogue comenzaba manifestar destellos de recuerdos robados y no podía controlarlos gritando en ocasiones al revivir esos momentos, Remy la consolaba lo mejor que podía prometiéndole que todo estaría bien.

Los sureños no pudieron evitar caer en el deseo que sentían mientras se encontraban en los brazos del otro buscando consuelo, vieron quizás esta como la única posibilidad para expresar ese amor que sentían con acciones y no solo con palabras, por un momento olvidaron ser prisioneros, estar atrapados y encadenados, olvidaron todo excepto ellos mismos.

Rogue fue capaz de tocarlo sin temor absorber sus poderes y su mente, incluso en medio de una cueva y a punto de morir habían podido disfrutar de ese toque, le era casi eufórico poder pasar sus manos desnudas por las mejillas y torso de Remy, tenía miedo a lo desconocido, pero también sentía una gran adrenalina correr por sus venas, sabía que no había nada que pudiera detenerla ahora, se maravillaba de la sensación de sus labios contra los suyos, el poder entregarse por completo al hombre que amaba.

Rogue no había logrado resistir el impulso de quedarse dormida una vez habían terminado de hacer el amor, quedando exhausta debido a todo ese mar de emociones que la embargaba.

Gambito por su parte se había quedado despierto sintiendo como su cabeza no dejaba de trabajar sintiéndose culpable, solo el toque de sus labios lo había hecho adicto a ella, cada suspiro, cada gemido de sus labios lo habían hecho avaricioso queriendo obtener más de ellos y lo peor fue descubrir que sería su primer amante, el primer hombre en reclamarla como suya, haciéndolo desear ser el único.

Con cuidado se separó de ella poniéndose solo los pantalones y botas saliendo de la cueva que les había servido de habitación, se fue a sentar frente a una fogata improvisada, tenía los brazos cruzados contra sus rodillas, su mirada se enfocaba en la forma en que el fuego bailaba.

Gambito se recriminaba mientras apretaba sus puños queriendo golpearse en la cabeza, por primera vez fueron capaces de expresar su amor el uno por el otro, pero eso solo acabaría en una tragedia lo sabía y aun así no lo detuvo.

Estaba tan sumido en sus pensamientos que no estuvo atento al tiempo que había transcurrido, no escucho a Rogue acercarse no fue hasta que lo sujeto de los hombros que noto su presencia, ella se agacho para quedar a su altura, estaba completamente vestida con una sonrisa calmada y ensoñadora, haciéndola lucir más radiante para él.

Parece que ahora estas a millones de kilómetros de distancia, Remy. —le decía con cierta preocupación mirando al cajun quien no le contesto solo asintió con la cabeza volteando de nuevo a ver la fogata. —¿Piensas como escapar?

En esta ocasión no obtuvo respuesta se mantuvieron callados, Rogue no pudo contenerse pasando sus brazos por sus costados para abrazarlo recargando su cabeza contra su espalda descubierta, sonriendo ante el simple tacto de su mejilla contra su piel, sentía su espalda subir y bajar por su respiración y era la sensación más grande y la más placentera que hubiera vivido antes.

No me interesa, en verdad nada me importa excepto nosotros dos —le confesaba sintiendo sus mejillas sonrojarse ante la vergüenza que sentía como si fuera una colegiala hablando de su amor. —Casi desde la primera vez que fuimos a pasear por la ciudad en tu moto pude sentirlo, por primera vez en toda mi vida siento… esperanza. —Rogue no se molestó en esperar alguna respuesta dejando que aquellos sentimientos salieran por fin, tenia que aprovechar aquel arranque de valor que tenía para confesarse. — Sé que debajo de todo ese cabello… de toda esa actitud hay una persona que se interesa en mí. Una persona que me ama. Una persona a la que puedo Amar.

Rogue decía cada palabra con el mayor cariño besando su espalda maravillándose con la facilidad con la que todo se desarrollaba, pero Gambito sentía todo lo contrario, seguía callado queriendo ser un niño para cubrirse los oídos con sus manos y no escuchar esa confesión, sabía que no podía corresponderla, porque era indigno de ser el dueño de su corazón.

Y lo hago Remy. —declaro su secreto en un susurro acercándose más a él hasta quedar cerca de su oído para que la escuchara —Yo… te amo.

Remy se tensó apenas la escucho, su corazón brinco por un momento llenándose de alegría, para después sentir como se hundia en su pecho sintiendo ganas de vomitar, se separó bruscamente levantándose de su lugar dándole la espalda, sorprendiendo a la sureña ante su rechazo quien le miraba asustada por su reacción.

No digas eso, chérie. —le menciono con seriedad dejando un par de pasos de distancia entre ellos, aun sin verla a los ojos, había sido un iluso al creer que podría evitar que su pasado lo atrapara y arruinara su vida, sobre todo arruinara su relación con la mujer que amaba.

Pero es la verdad.

No puedes amarme Rogue, porque no me conoces —le declaro con molestia frunciendo el ceño. Remy se odiaba en ese momento por no poder corresponder a su amor, no ahora que estaba a punto de enfrentarse a los fantasmas de su pasado, todo caía encima suyo ahogándolo.

Sé que tienes secretos, pero sé que con el tiempo los compartirás...

¡¿Y después qué?! —la interrumpió enfrentándola, se mostraba exaltado —¿Qué pasara cuando no puedas perdonarme?... — le reclamaba dejando salir ese miedo, formándose un nudo en su garganta, no pudo seguir viéndola por lo que le dio la espalda dando por terminada la conversación, no quiso decir nada más moviéndose hacia el otro extremo del lugar dejando a Rogue parada a mitad de aquel lugar.

.― .― .― .― .― .― .― .― . Fin del Flash Back ―. ― .― .― .― .― .― .― .―

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Toda esa escena se repetía en su cabeza, creándole una migraña, en aquel entonces había descubierto la matanza de los Morloks atraves del juicio que tuvieron en la base, la habían forzado a besarlo para que no solo supiera la verdad, sino que también fuera testigo de esos recuerdos, y aunque ahora entendía lo que había sucedido realmente, ahora sabia del engaño en el que Gambito había sido víctima por parte de Siniestro y lo comprendía, pero...

En aquel momento estaba tan dolida, tan enojada que no había medido las consecuencias de sus acciones y había hecho cosas de las que ahora se arrepentía. La culpa hasta la fecha seguía molestándola se había dejado llevar por todas esas emociones que le gritaban que Remy no merecía ser salvado, merecía el peor destino y ella se había asegurado de dárselo.

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.― .― .― .― .― .― .― .― . ―. Flash Back ―. ― .― .― .― .― .― .― .― .― .―

. — Fortaleza de Erik el Rojo – Antártida.

Rogue lo sujeto por las manos ayudándole a escapar volando fuera de la fortaleza mientras esta comenzaba a derrumbarse, el viento helado azoto sus caras apenas salieron a la superficie, pero no podían detenerse debían encontrar un espacio libre para que pudieran reagruparse todos y planearan como regresar a casa o al menos eso pensó Gambito, le había agradecido a Rogue por salvarlo, pero aquello fue un error.

¿Quién dijo que te creo, Remy? —la voz de Rogue era fría, su mirada seria no demostraba sus emociones, Remy volteo a verla luciendo consternado notando entonces lo equivocado que estaba al pensar que sería salvado por ella.

¿Rogue…?

Antes que pudiera decir otra cosa, ella había tomado la decisión, lo soltó de las manos provocando que cayera en picada sin que pudiera hacer algo por evitarlo, chocando contra de la nieve rodando cuesta abajo siendo incapaz de detenerse al no tener de que sostenerse, rodo por la colina siendo detenido únicamente por un montículo de nieve, pero incluso en medio del aturdimiento y dolor Gambito alzo la mirada para buscar a la sureña, Rogue se mantenía flotando lejos de su alcance, pero esta vez lo miraba herida.

Aquí afuera depende de ti si vives o mueres. —Rogue le decía queriendo mantenerse fuerte evitando caer en el sentimentalismo frente suyo, mantenía la cara seria mostrando una combinación de decepción y repulsión por el francés — A mí ya no me importa.

¡Rogue! — le grito con desesperación gateando sobre de la nieve hacia donde ella estaba estirando su mano en su dirección— No me importa si me dejas aquí, querida, pero tienes que entender…

¿Tú crees que puedo entenderte? —le reclamo con enojo negando con su cabeza burlándose de aquella petición. — Crees mal ladrón.

Bien, me he ganado tu desprecio, pero al menos déjame en algún lugar en donde tenga la oportunidad de regresar a casa. —le suplicaba con la voz más suave que pudo tener aun manteniendo su mano estirada hacia ella, le suplicaba que se acercara.

¿Casa? Tú no tienes casa, cariño… no conmigo… no con los X-men. —le declaro con frialdad mientras de su cinturón sacaba la reina de corazones, carta que antes le había entregado como muestra de su amor, miraba aquella carta para luego mirar a Gambito quien había logrado ponerse de pie.

—…Pero yo te amo. —le confeso lleno de culpa, pero aquella confesión solo hizo enojar más a Rogue quien negó con la cabeza lanzando aquella carta a sus pies.

Uno es honesto con la gente que ama Gambito, de otra forma solo es un juego —le declaro y sin esperar una respuesta salió volando lo más rápido que le era posible y sin mirar atrás, tan solo dejando que sus lágrimas corrieran por sus mejillas.

.― .― .― .― .― .― .― .― . Fin del Flash Back ―. ― .― .― .― .― .― .― .―

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Aquel recuerdo amargaba su corazón, no podía creer lo que había hecho, cuando recobro la calma y pudo ver su error ya era tarde, cuando regreso por el francés este ya no estaba y tampoco la fortaleza. Se había tomado la libertad de ir en varias ocasiones sin avisarle a nadie, había ido en su búsqueda revisando toda la Antártida sin resultado alguno.

Pasaron varios meses donde lo creyó muerto, antes que supiera alguna noticia de Remy, fue hasta que se involucraron en una misión para encontrar a Juggernaut donde los caminos de Gambito, Storm y Kitty se unieron y fue la misma Ororo quien lo convenció de volver al equipo, apegando a su sentido común.

Pero su relación nunca se recuperó, había mucho dolor y muchos resentimientos en ambos, tuvieron que tomarlo con demasiada calma para que se sintieran a gusto uno cerca del otro, pero nunca hubo reproches al menos no directos.

Fue el mismo Gambito quien le había asegurado que todo había sido culpa de él, que al absorberlo durante el juicio no fue solo su mente y recuerdos lo que absorbió sino también el odio que sentía por sí mismo, y era ese odio quien le había obligado a dejarlo en la Antártida porque él quería que lo hiciera, él quería morir.

Le tomo tiempo poder perdonarse y en ocasiones aun podía sentir la culpa dentro de ella, pero también había aprendido una gran lección sobre Gambito en esos días, había aprendido a leer su comportamiento, cada vez que se sentía culpable o sabía que estaba en algún problema que no podía manejar se cerraba, y la trataba de manera brusca y amargada para provocar que se alejara de su lado.

Lo sabía y justo por eso podía sentir ahora que la necesitaba, toda esa fachada de indiferencia solo era una gran señal de auxilio lo sabía, pero lo que no podía averiguar era el cómo manejarlo.

Ambos eran parecidos y por lo mismo sabía que imponerse podría ser contra producente, podrían pelear claro, pero eso solo provocaría que se gritaran, que se lastimaran y se cerraran.

Dime como ayudarte Remysoltó una súplica mientras se acariciaba los cienes de su cabeza queriendo tranquilizarse.

Estaba tan concentrada en su problema que cuando llamaron a su puerta salto de su lugar dejando escapar un leve grito junto a una maldición, se tomó un momento respirando profundamente recobrando su postura y mascara de indiferencia, al caminar hacia la puerta pudo notar que quien la buscaba era el Capitán América luciendo un semblante serio.

Rogue te perdiste de la reunión —le menciono como un soldado regañando a su subordinado por su falta.

Steve lo siento tengo mucho en la cabeza, no me acorde de la reunión —se disculpó sinceramente regalándole una sonrisa cansada.

Sí, puedo notarlo —le contesto manteniendo aquel tono serio, se movió incomodo sobre su lugar, aunque habían llegado a un punto intermedio en su relación, seguía chocando con los ideales mutantes y sus antecedentes — Lamento lo que te esté molestando, pero debes tener en claro tus prioridades.

Las tengo claras —le contesto aun con la sonrisa forzada en sus labios.

Aunque no lo dijera directamente Rogue pudo adivinar el significado de sus palabras y solo le regalo una sonrisa tensa en respuesta. El Capitán América era uno de los héroes más grandes del planeta no lo negaría, sentía cierta admiración por el hombre, pero era una persona seria y responsable a veces a un nivel insoportable.

No tenemos tiempo para discutir —le menciono cortando el tema regresando su atención a su objetivo inicial, dando el tema por terminado — Alista tu equipaje deberás acompañar al equipo en una misión —el capitán le menciono con una voz neutral, haciendo que Rogue se exaltara.

¿Viajar a dónde? —le pregunto desconcertada.

Es largo de explicar podrás leer el informe en el avión.

¿Cuánto tiempo?

Deberán obtener información y registrar el lugar, máximo un mes —le contesto mientras trataba de calcular el tiempo que su equipo podría tardarse, aunque solo era una cuestión de recolección de información nunca se era lo suficientemente cuidadoso por lo que prefería que lo tomaran con calma y verificaran cada pista que obtuvieran.

¿Un mes? —le contesto con una mueca en los labios, negando rápidamente con la cabeza —Lo siento, yo no puedo ir.

¿Disculpa?

Debo arreglar un asunto aquí primero, es importante —le menciono incomoda ante la situación —Quizás otro podrá reemplazarme tal vez Wanda o…

Espera no entiendes —le corto antes que continuara — Hydra es nuestra prioridad sabes lo que pasaría si…

Lo entiendo —ahora fue ella quien le interrumpió antes que comenzara y no podía evitar sentirse culpable por anteponer sus propios deseos al bien mayor, ponía en peligro toda la misión por una simple corazonada, pero era igual de cierto que no podría trabajar como debería si su mente no estaba concentrada en la misión —Pero necesito hacer esto

¿Puedo saber al menos el motivo?

Es privado —le contesto con cierto recelo, no quería hablar sobre Gambito porque sabía que descartarían su importancia — Tengo que ayudar a un amigo

Un amigo… —pregunto con cierto escepticismo rascando su barbilla como si meditara sobre la propuesta. —Creo que cometes un error, esto no suena tan importante como la misión —Steve se mantuvo callado, pero no retrocedió manteniendo su mirada fija en ella.

¿Qué dijiste? —le cuestiono confundida, ladeando su cabeza sintiéndose casi perdida ante la declaración.

Rogue pudo sentir de nuevo aquella punzada de molestia borrando aquella falsa sonrisa apretando sus labios y los puños, no era impotencia era rabia lo que estaba sintiendo, nadie tenía el derecho de juzgar a Gambito.

Steve era una de las personas que no la perdonaban después de que se atreviera a sugerir traer a su novio al equipo, seguía juzgándola por haberse atrevido tan solo mencionar el nombre de Remy como un prospecto para ganarse un lugar entre los Avengers.

Las indirectas no dejaron de circular a su alrededor, el capitán América podría ser un niñato en algunos casos, Rogue no se sentía de ánimos para escuchar el sermón de la justica y los valores, lo último que necesitaba era recibir un trato pasivo agresivo de parte de Steve.

Creo que no es tu asunto decir que es o no es importante para mí. —le declaro de manera tajante, demostrando que no estaba abierta a discutir el tema.

No quise que sonara como una acusación. —se disculpó manteniendo la calma.

¿Enserio? ¿No querías? —le contesto con burla, cruzándose de brazos. —Solo cuestionas mi juicio.

Eres un excelente líder nunca he juzgado tus decisiones en el campo.

Pero si en mi vida personal —Rogue lo enfrento frunciendo el ceño ante la acusación —Y sabes está es mi vida y nadie, absolutamente nadie tiene derecho a meterse

Solo protejo al equipo.

¿De qué? ¿Crees que seré una traidora? ¿Qué los venderé? — le volvió a contestar seriamente apretaba sus puños queriendo controlar su enojo.

Quizás tu no, pero LeBeau…

Nunca lo haría — le hablo de manera cortante, Rogue no podía creer que enserio pensara que serían capaz de traicionarlos, sus amigos eran parte de ese equipo y estaba segura que Remy ni ella podrían hacer algo contra de ellos.

Debes entender la información que manejamos no puede caer en las manos de cualquiera menos de un criminal —Steve se mantuvo firme en su posición, lo menciono de manera calmada, pero pronto algunas cabezas habían girado para ver la discusión por el pasillo, pero ninguno se atrevía en acercarse o quedarse cerca, todos prefieran seguir su camino a sus habitaciones, algunos asentían con la cabeza dándole la razón al Capitán, algunos otros se sentían incomodos ante las acusaciones — Debes aceptar que él una vez nos hackeó, que robó una armadura de Tony sin mencionar el escape de prisión que provocó.

Rogue no contesto, pero era por auto conservación podía sentir su sangre hervir dentro suyo y sabía que si contestaba seria solo para terminar en una pelea, Remy había hecho todo eso — ¡Sí! — pero se lo había explicado le había dado sus razones para hacerlo era una lástima que no pudiera compartir esa información, aunque tampoco es que le importara sería una gran pérdida de tiempo y una migraña para ella.

¿Quieres renunciar a tu futuro aquí? — Steve dejo caer aquella declaración como su última carta manteniéndose estoico.

Rogue no ocultó su sorpresa abriendo sus ojos ampliamente, ¿La había amenazado?, Eso era una amenaza, la hacía elegir entre ambas cosas.

Tu…

Hey… yo puedo tomar su lugar —Johnny les llamo interrumpiendo la discusión, atrayendo la atención de ambos. Rogue solo dijo una maldición en un tono bajo al notar como su discusión había atraído la atención de la Antorcha Humana, respiraba profundamente queriendo controlarse.

Te das muchas libertades Johnny, no es cuestión de voluntarios, elegimos al equipo pensando en sus características y…

Debes ser más flexible Cap. —Johnny le volvió a cortar luciendo una media sonrisa alzando sus brazos queriendo relajar el ambiente —Ella tiene cosas que hacer y yo no, en eso se limita todo.

El capitán América miro a ambos por un largo momento, pero ninguno pareció retroceder en su decisión por lo que se limitó en aceptar indicándole a la Antorcha que saldrían en la tarde.

Esperaron un momento asegurándose de que estaban solos, Johnny no dudo en cerrar la puerta de su habitación acercándose a donde ella estaba, quedando a su lado regalándole una cálida sonrisa.

Gracias Johnny —Rogue le agradeció y aunque quiso ser amable su rostro solo mostro una mueca, manteniendo un semblante serio, aquella discusión había amargado su estado de ánimo.

Ni lo menciones —le contesto mientras se acercaba. Sujetándola del hombro apretando este mostrando su apoyo, ambos tomaron asiento en la cama. — ¿Te encuentras bien?

Solo me hace enojar eso —le menciono señalando con su cabeza hacia la dirección en donde se había ido Steve.

Sí, es difícil vivir con un soldado ni Red era tan autoritario conmigo —le menciono en medio de una broma provocando una sonrisa en Rogue por ello. — Los Avengers son el equipo A entre los supers, creen que todo es competencia para estar con los populares.

Siempre supe que los populares eran unos idiotas— le contesto arqueando una de sus cejas con una sonrisa burlona, obteniendo una sonora carcajada de su acompañante. —Enserio te agradezco que hagas esto por mí, te lo compensare la siguiente te lo aseguro.

No te preocupes, además ya estaba aburrido me vendrá bien conocer nuevos lugares—contesto con calma encogiéndose de hombros — Tómalo con calma y arregla tus asuntos y si necesitas ayuda siempre puedes llamar a mi puerta —le contesto con un guiño provocando que ambos comenzaran a reír de nuevo, se había hecho una rutina para ellos aquellos comentarios de coquetería, pero ambos sabían que era solo en broma.

Eres terrible —le contesto regalando le una leve sonrisa mientras lo abrazaba.

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Hola.

Espero estén bien y gracias si llegaron hasta aquí, espero el capítulo les haya gustado.
Me he puesto a leer para recabar información y en varios comics la interacción entre El Capitán, Logan y Rogue es bastante tensa y me gusto incluir eso.

Ya saben cualquier sugerencia o duda será bienvenida.

Comics:
Uncanny X-Men #350