—¡¡Rin!! ¡¡Rin por favor despierta!! ¡Rin!

—¡¡Rin!!

La joven abrió lentamente sus ojos al escuchar las voces de sus amigos, se incorporó y se dio cuenta que estaba en la enfermería de la escuela. Moe se lanzó a abrazar a su mejor amiga, mientras que Kohaku la miraba aliviado.

—¿Rin qué pasó?, ¿Te encuentras bien?.

Rin, al sentir el cálido abrazo de su amiga y recordar lo que había pasado con Sesshomaru hace unos minutos comenzó a llorar, hundiendo su rostro en el cuello de Moe y abrazándola con más fuerza.

—¡¡Moe!! ¡¡Él me mintió!! ¡¡Él me dijo que me amaba y no era verdad!! ¡¡Me mintió!! —confesó entre lágrimas. Moe y Kohaku se sorprendieron de sobremanera al escuchar aquella confesión ¿Cómo era esto posible? Se preguntaron a sus adentros. ¿A dónde había ido ese amor que supuestamente Taisho-Sensei le tenía a Rin?, Ambos amigos se llenaron de rabia al suponer varias cosas.

—¡Rin! —Moe tomó de los hombros a su mejor amiga y se separó de ella viéndola a los ojos, los cuales estaban enrojecidos, llenos de lágrimas de tanto llorar y de dolor —¡¿Qué es lo que sucedió?! ¡¿Cómo que te mintió?! ¡¡Dime!!.

—Moe… el… el… se va a casar y… —tragó con dificultad para seguir hablando y tratar de no llorar —Y me dijo que… ¡¡QUE SOLO JUGÓ CONMIGO!! ¡¡QUE LE INTERESABA SEXUALMENTE Y JAMAS SE ENAMORARIA DE UNA ADOLESCENTE COMO YO!! ¡¡MOE FUI UNA TONTA!! ¡¡UNA TONTA!! ¡¡UNA IDIOTA!! ¡¡UNA…

—¡¡Ya basta!! —Kohaku gritó junto con Moe al mismo tiempo para que su amiga dejara de insultar, pues no era su culpa ser víctima de un desgraciado como el profesor.

—¡Rin escúchame! —el castaño se acercó a ella y posó su mano sobre el hombro de su amiga —¡Tu no tienes la culpa de lo que te hizo Taisho-Sensei, el te mintió al igual que nosotros, haciéndonos creer que de verdad te amaba! —exhaló frustrado —No te culpes, y en este caso… hay que denunciar al profesor y…

—¡Kohaku no seas tonto! —interrumpió Moe —No servirá de nada si hacemos eso ya que Rin accedió a tener algo con el, la denuncia vendría bien pero si se tratara de una violación entre profesor y alumna, cosa que no hay en este caso y…

—Chicos… —llamó Rin en un tono cansado —No quiero saber nada de él… por favor… quiero ir a casa —suplicó nuevamente llorando.

—Rin… —Moe se acercó y abrazó nuevamente a su mejor amiga —Todo saldrá bien… ya verás… tranquila…

—Moe… ¿Cómo puedo estar tranquila si estoy esperando un hijo de él?...

—¡¡¿QUÉ?!! ¡¡¿ESTAS EMBARAZADA RIN?!! ¡¡NO PUEDE SER!! —Kohaku se tomó de la cabeza con frustración y desespero.

—No hagas tanto escándalo Kohaku, por favor… ella necesita nuestro apoyo…

—Pero Moe… está situación sí que es complicada y…

—Chicos… no se preocupen… veré qué podré hacer más adelante… ya no quiero saber nada de él, será feliz ya que… formará una familia con una mujer que es de su talla la cual está esperando un hijo de él…

—¡Desgraciado! —escupió con rabia Moe.

—Si… y… a pesar de que me hizo esto… ojalá que le vaya bien… yo seguiré adelante y ahora debo preocuparme por mi abuelita la cual… le debo confesar todo esto y en el pequeño o pequeña que llevo adentro…

Moe y Kohaku miraron con lástima y tristeza a su mejor amiga la cual le tocó un destino desgraciado, y todo por culpa de ese maldito quien le arruinó la vida por completo. Ambos estaban dispuestos en apoyar a su tierna y gran amiga del alma, sobre todo Kohaku, quien ya está planeando en como ayudarla por si en algún dado caso ella lo llegara a necesitar.

~~~~~~~~~

—¿Estás segura Rin?, te veo un poco debilitada, lo mejor sería llamar a tu abuela y no tener que caminar ya que estás embarazada…

Los tres ya se encontraban fuera de la escuela, la tarde pintaba el cielo de color naranja y amarillo, una vista espectacular pero… nostálgica para Rin, quien aún seguía teniendo ese mismo semblante de tristeza y sin ánimo.

—Tranquila Moe, ya estoy mejor, ahora solo quiero regresar a casa… por cierto ¿Cómo me encontraron?.

—Íbamos hacia la azotea para despedirnos de ti pero Moe quería entrar al baño, así que fuimos y pues… Allí es en donde te encontró tirada en el suelo, tuve que entrar al baño para ayudarte y te llevamos a la enfermería que por cierto no había nadie así que Moe utilizó un algodón con alcohol para despertarte, tardaste en reaccionar y eso fue todo.

—Gracias chicos… no se que haría sin ustedes —Rin se reverenció levemente en símbolo de agradecimiento.

—No te preocupes Rin, para eso estamos los amigos ¡Y no hace falta que hagas una reverencia!. —dijo con cierta vergüenza Moe.

Los tres siguieron su camino con destino al hogar de Rin. La joven estaba muy nerviosa y repleta de emociones, sentía que se desmayaría nuevamente pero a la vez se mantenía fuerte, no negaba que quería irse a un rincón a llorar nuevamente pues lo que le había hecho su profesor no tenía nombre.

FLASHBACK…

—¡¡Sesshomaru ¿Qué significa esto?!! ¡¡¿Cómo que tú prometida?!!.

—Rin… lo nuestro aquí termina. Me casaré y no puedo seguir a tu lado. —oír eso me quebró por completo el corazón, ¿Cómo es esto posible?.

—Pero… tú me prometiste que…

—Y tu fuiste tan tonta de creer todas esas absurdas promesas. Rin… yo jamás te amé —sonrió con ironía, ¿Se está burlando de mí? —Solo me interesaste sexualmente… jamás sentimentalmente, un hombre de veintinueve años como yo no sé interesaría por una mocosa de diecisiete años como…

—¡¡¡Basta!!!

FIN DEL FLASHBACK.

Recordar nuevamente eso hizo que sus hermosos ojos pardos se llenarán de lágrimas, pero todo llanto se esfumó al tragar todo su dolor, tan solo quería un abrazo de su abuelita Kaede, un abrazo lleno de amor, palabras llenas de tranquilidad y sabiduría, tan solo buscaba eso para sentirse un poco mejor.

—Llegamos a tu casa Rin. —Avisó Kohaku quien miraba extrañado a la señora Kaede tirando ropa y cajas llenas de cosas.

Rin al ver a su abuelita afuera de la casa corrió hacia ella para poder abrazarla y poder llorar para ser consolada, pero en lugar de eso… recibió algo que ni ella misma podía creer.

Kaede le dio una bofetada.

—¡¡CÓMO TE ATREVISTE RIN!! ¡¡ESTOY TAN DECEPCIONADA DE TI!!. —gritó la anciana eufórica y desesperada. Rin se tomó la parte afectada y miró a su abuela con sorpresa y tristeza. Kohaku y Moe al ver eso, se acercaron a su mejor amiga y la sostuvieron de los hombros.

—¿Estás bien Rin? —preguntó preocupadamente Kohaku, la joven asintió con la cabeza.

—¡Señora este no es el momento! —exclamó Moe.

—¡¡CALLENSE!! —su mirada se posó en su nieta, la miraba con decepción y desdén — No puedo creer que me hayas hecho esto Rin, yo confiaba en ti y tu solo… ¡¡ME SALISTE CON ESTA PENDEJADA!! —de entre sus bolsos, saco la prueba de embarazo la cual marcaba positivo y las semanas de gestación.

Rin al ver qué su abuela había descubierto su secreto, sintió que sus sangre se congelaba instantáneamente, sus ojos nuevamente se llenaron de lágrimas, al parecer su abuela no sería nada gentil con ella.

—Abuelita yo…

—¡¡CALLATE!! —le propinó otra bofetada, más fuerte que la anterior —Tu más que nadie sabes las necesidades que tenemos en este hogar, me la paso trabajando como idiota ¿Para que? ¿Para que me salgas con tus pendejadas?, ¡Estoy tan decepcionada de ti! ¡¡¿Dime quién es el padre de ese niño?!!.

Rin no sabía que responder ante esa pregunta, si le decía la verdad tal vez todo esto se volvería un caos, ¿Qué debía decir?, ¿Qué su profesor la dejó embarazada y solo jugó con ella? No podía decir eso, si lo hacía seguramente su abuela haría un gran escándalo.

—A… abuelita de… déjeme explicarle…

—¡¡Yo soy el padre de ese niño!!.

Las tres mujeres miraron a Kohaku con asombro. Moe no sabía que decir, sus ojos estaban totalmente abiertos a pesar de que todo el tiempo se mantienen cerrados. Rin estaba igual que Moe, comprendió rápidamente que su amigo la está ayudando, sonrió levemente ya que a pesar de todo, él se está arriesgando ante una situación bastante complicada y tensa.

Por otra parte, Kaede miraba con frialdad y coraje a Kohaku, no podía creer que el mejor amigo de su nieta haya hecho eso. Tomó su sandalia y se acercó al joven para darle un golpe fuerte en la cabeza, Kohaku se protegió levemente, no obstante, el golpe fue demasiado fuerte que hizo una mueca de dolor.

—¡¡CÓMO TE ATREVISTE A HACERLE ESO A MI NIETA KOHAKU!! ¡¡Siempre pensé que eras como el hermano que ella nunca tuvo pero ahora me doy cuenta de tus feas intenciones!! —volteo a ver nuevamente a Rin y se acercó a ella. Moe la abrazó para que no fuera agredida nuevamente por Kaede —Y tu —señaló a su nieta —Quiero que te largues en este instante, llévate tus cosas de aquí, no te quiero volver a ver. Ahora sí aprenderás lo que es trabajar duro para sostener un techo y llevar el pan a la mesa, ahora sí verás lo difícil que es la vida. Estoy tan decepcionada de ti Rin —la anciana sonrió con ironía y tristeza —Me maté trabajando en la fábrica para ganar dinero y darte una digna educación… ¿Y me pagas de esta manera?... No Rin… yo no te enseñé esto, tus padres estarían decepcionados al igual que yo…

—Abuelita… Perdóname… se que no actué de la forma adecuada y…

—¡¡Basta!! ¡Ya basta Rin! —la interrumpió y comenzó a caminar hacia su hogar —Saqué todas tus cosas, quiero que te vayas y nunca más vuelvas por acá… y tú —señaló a Kohaku —Hazte responsable de tu error…

Kohaku miró a la anciana decidido y sin bajar la mirada, a pesar de decir una mentira peligrosa está dispuesto en ayudar a su mejor amiga, pues le debe muchos favores. La anciana caminó hacia su hogar y cerró la puerta con enojo, los vecinos que estaban por ahí solo miraron por un rato y después decidieron seguir su camino, no querían incomodar.

Rin no sabía que hacer, fue rechazada por las dos personas que tanto ama, Sesshomaru y Kaede… esos dos seres que… no tuvieron compasión alguna con ella.

—Rin… —habló Moe al notar que su amiga estaba en una especie de trance —Rin… —la volvió a llamar hasta que por fin, la joven reaccionó.

—Moe… —Rin llamó a su amiga y después de puso a llorar, Moe la abrazó con fuerza, le dolía verla así de destrozada, era injusto pues Rin es un ser de luz que fue dañada por culpa de ese desgraciado del profesor Taisho, daba gracias al cielo que por fin se habían graduado y no lo volvería a ver, de lo contrario, lo mataría con sus propias manos.

Kohaku miró con tristeza a su amiga, casi hermana, se acercó para estar junto a ellas y posó su mano en el hombro de Rin en símbolo de apoyo.

—Tranquila Rin… tienes nuestro apoyo… todo estará bien…

—Gracias Kohaku —Rin se separó con cuidado de su amiga —Veré qué podré hacer… creo que iré a algún albergue para…

—¡Ni lo sueñes! —interrumpió Moe —Tu no irás a esos sitios, eres mi amiga Rin, es mi deber ayudarte, vendrás a mi casa y te quedarás el tiempo que necesites ahí.

—Pero Moe… no quiero incomodar a tus padres.

—Por ellos no te preocupes, les contaré tu situación y estarán dispuestos en ayudarte.

—Vamos Rin, no te avergüences tu has hecho mucho por nosotros es nuestro turno de pagarte. —la joven sonrió al escuchar las palabras de Kohaku y de Moe.

—Gracias chicos, estoy tan agradecida…

Kohaku y Moe le sonrieron a su amiga para que no se preocupara y se sintiera un poco mejor. A pesar de todo el problema, Rin se siente tan agradecida y afortunada en tener a tan amables amigos como lo son Kohaku y Moe, se juró a sí misma, pagarles por todo lo que están haciendo ya que amistades como esas, casi nunca se encuentran…

~~~~~~~~~~~~~~~

Por fin habían llegado a la casa de Moe, Kohaku se despidió de sus amigas para poder irse a casa, no sin antes decirle a Rin que la ayudaría y apoyaría en todo, la castaña agradeció de todo corazón a su mejor amigo por haberle ayudado en este problema.

Moe ingresó a su casa junto con su mejor amiga, los padres de la joven se vieron sorprendidos al tener una visitante, pues cuando alguien llega siempre avisan.

—Mamá, Papá, ella es mi mejor amiga Rin y… se quedará aquí está noche por… varios motivos.

Rin al ver a los padres de Moe, se reverenció y se presentó como debía de ser

—Soy Yamanaka Rin, señores Tanaka… Discúlpenme por las molestias, juro que solamente será está noche.

Los padres de Moe, al ver a la joven tan educada sonrieron amablemente, no obstante, se dieron cuenta que Rin escondía algo más y pronto lo sabrían al entrevistar bien a su hija Moe.

—Mucho gustó Rin, soy la madre de Moe y por supuesto que te puedes quedar acá, mi hija me ha contado que eres una persona maravillosa.

—¡Muchas gracias señora Tanaka!.

—Supongo que debes estar hambrienta y cansada, se puede reflejar en tus ojos. —comentó con cierta preocupación el padre de Moe.

—No se preocupe señor Tanaka, estoy bien.

—Mamá papá, iré a mi habitación con Rin para que descanse, ella…— miró con tristeza a su amiga —Tuvo un día difícil.

Sin más, las jóvenes salieron del sitio para ir a la habitación, al llegar, Rin se tiró a la cama tratando de no volver a llorar, odiaba tener que hacerlo pero era inevitable, su abuelita la corrió, Sesshomaru solo jugó con ella y la dejó embarazada y ahora debía hacer algo al respecto para poder sobrevivir.

—Puedes quedarte en mi cama Rin, yo dormiré en el suelo… —al escuchar esas palabras por parte de su amiga, la castaña se levantó rápidamente y la miró a los ojos con preocupación.

—¡¿Cómo crees?! ¡No haré eso, en este caso dormiré en el suelo!. —Moe sonrió.

—No tengo ningún problema en dormir en el suelo, estás embarazada y debes cuidarte ¡Por cierto! —se acercó a su mesa de noche y entre los cajones, sacó una botellita de color verde —¡Toma! Es ácido fólico, lo compré ayer pero se me olvidó dártelo. Debes beberlo te hará muy bien. —Rin miró a su mejor amiga y tomó aquel frasco lleno de vitaminas, es tan afortunada de tener amigos tan grandiosos como ellos.

—Gracias Moe…

—Tranquila Rin, eres como mi hermana y siempre te apoyaré en todo.

TRES DÍAS DESPUÉS…

En las calles transitadas de Tokio, Rin camina lentamente, con la mirada baja y triste al no poder tener suerte y encontrar un buen trabajo. En todos los lugares que iba, era rechazada por ser una embarazada ya que en su estado no es recomendable trabajar, según los gerentes de restaurantes, bares, etc. Ya llevaba dos días así, sin tener suerte, quería tener un trabajo de lo que sea lo antes posible para no seguir siendo un estorbo en el hogar de su amiga Moe; no quería seguir incomodando ya que los padres de su amiga, la han visto como un bicho raro desde que supieron que está embarazada.

Mientras seguía caminando, a lo lejos pudo ver una tienda de remedios caseros, inciensos y muchas cosas más para practicar brujería de lo que sea. Al ver que esa tienda necesitaba una empleada, corrió rápidamente para probar suerte.

Al entrar, millones de olores llegaron a sus fosas nasales haciendo que la castaña hiciera una mueca de desagrado, pues el olor que emanaba la tienda no era de su gusto.

—¡Hola! ¡Disculpen, vengo por el empleo! —La castaña se adentra aún más a la tienda para verificar si se encontraba alguien.

Una anciana con cierto aspecto horroroso, salió a recibirla con una cara de pocos amigos. Rin al verla inmediatamente se reverenció y se presentó con educación, la anciana no miraba con buenos ojos a la muchacha.

—¿A qué vienes? —preguntó con frialdad. Rin sonrió amablemente.

—Vengo por el empleo señora, soy muy eficiente.

La anciana solo alzó una ceja y la miró de arriba hacia abajo, Rin se sintió incómoda, toda esperanza de ser contratada se esfumaba lentamente por la mirada y actitud de esa mujer que tiene enfrente.

—No digas estupideces niña, mejor vete no quiero a una mujer embarazada en mi negocio, mujeres así solo traen mala suerte —espetó con frialdad aquella anciana. Rin se sorprendió bastante ¿Cómo era posible qué esa anciana supiera que está embarazada si no le dijo nada?.

—Di… disculpe pero… en ningún momento dije que estaba embarazada señora…

—No hace falta que lo digas, lo puedo notar desde aquí, soy muy vieja niña y se ver cuándo una mujer está así —respondió con la misma frialdad. Luego se dio la vuelta —Ahora lárgate, no quiero que mi negocio se vaya a la quiebra por culpa de la presencia de una embarazada.

Al escuchar aquellas crueles y frías palabras, a Rin no le quedó de otra más que retirarse. No podía creer que sería tan difícil encontrar un simple empleo solo por estar embarazada, en todas partes le decían lo mismo, que una mujer en ese estado no puede trabajar. Mientras caminaba, pensando en todo eso, se detuvo un rato y bajó su mirada hacia su vientre, su mano derecha se posó encima y sonrío al imaginar cómo sería, a pesar de todo ella ama con todo su ser aquel pequeño o pequeña que crece en su interior.

—No te preocupes mi amor… mami te dará un gran futuro…

Rendida y cansada, decidió volver a casa de su mejor amiga. Al llegar se quitó rápidamente los zapatos ya que sus pies estaban ligeramente hinchados de tanto caminar; la madre de Moe, al ver a la joven cansada se acercó a ella para brindarle un vaso de agua. Rin no sabía cómo pagarles a aquellas personas que han sido tan amables y consideradas con ella.

—Gracias señora.

—Debes cuidarte… —respondió con seriedad, siempre le respondía de esa manera.

—¿Moe no ha llegado?.

—No… sus clases de violín tardan.

—Entiendo… Muchas gracias Señora.

En ese instante, el timbre de la casa suena, por lo que Rin se levanta para abrir pensando que tal vez se trata de Moe. Pero fue todo lo contrario, se trataba de su mejor amigo Kohaku.

—¡Hola Rin! —saludó con una gran sonrisa el castaño.

—Emmh… Moe no está y…

—No te preocupes, ¿Podemos platicar aquí afuera? —se acercó más a ella y le susurró —No queremos incomodar a sus padres ¿Cierto? —comentó con sarcasmo.

—Tienes razón… —contestó con una leve risita.

Rin cerró la puerta de la casa y junto con su amigo, se sentaron en una pequeña banca que estaba ahí cerca.

—Y… ¿De que quieres platicar?. —preguntó curiosa.

—¡Rin! —Kohaku unió sus manos en un aplauso —¡Te tengo una solución!.

—¿Eh? ¿Una solución?.

—Así es. Verás, mi hermana vive junto con su familia en Kyoto, su esposo es dueño de varios departamentos y mi hermana tiene un restaurante bar el cual necesita una mesera de medio tiempo, el pago que da es muy bueno. Les platiqué de tu situación y están dispuestos en ayudarte, mi hermana te dará el empleo y mi cuñado un departamento el cual pagarás la mitad de lo que él cobra, ¿Qué dices? ¿Aceptas?.

Al escuchar esa gran noticia, Rin se lanza a los brazos de su mejor amigo, quien la recibe gustoso y con una sonrisa, sabía que ese gesto significaba un sí.

—¡Kohaku eres grandioso! ¡Sin Moe y sin ti no sabría qué hacer! Pero… —se alejó lentamente de él —Como iré a Kyoto si… no cuento con el suficiente presupuesto…

—¡No te preocupes por eso, Rin! —los castaños se dieron la vuelta para ver a su mejor amiga quien venía con su instrumento y con una gran sonrisa. Moe se acercó más a ellos —Yo puedo ayudarte Rin, te ayudaré para que puedas viajar, eres mi amiga y no quiero que desperdicies está gran oportunidad, te darán un departamento y un empleo aún sabiendo toda tu situación.

Rin miró a sus amigos, sin ellos dos tal vez en estos momentos ya se encontraría en algún albergue para embarazadas, sus lágrimas no tardaron en caer, trataba de ser fuerte y no llorar pero… con todo lo que había pasado y lo que le está sucediendo… era inevitable no llorar.

—Chicos… ustedes… han hecho demasiado por mi… son mi familia… estoy tan agradecida que no sé cómo pagarles…

Moe y Kohaku la miraron con tristeza, les dolía verla en esa situación tan difícil, y todo por culpa del maldito profesor Taisho… si ese bastardo no hubiese jugado de esa manera tan cruel con su amiga… todo esto no estaría pasando. No obstante, ayudan a su mejor amiga que es como el mismo sol ya que en diversas ocasiones ella también los ayudaba. A Moe siempre le daba ánimos para que fuera la mejor violinista, también la sacaba de apuros en la preparatoria, cuando no llevaba la tarea Rin siempre la ayudaba con una sonrisa amable. Mientras que Kohaku, el joven se siente rotundamente agradecido con ella, pues hace dos años, estaba por morir en un accidente de auto el cual no tenía frenos, afortunadamente Rin pudo salvarlo y a partir de ese día, el se sintió con el deber de devolverle el favor, también por qué en diversas ocasiones le daba los apuntes de matemáticas para poder comprender mejor la materia.

—Tranquila Rin, tú has hecho mucho por nosotros ¿Cierto Moe?.

—A si es… no te sientas con la obligación de pagarnos Rin.

La joven sonrió con ternura…

DOS DÍAS DESPUÉS…

Por fin había llegado el momento en el que Rin comenzaría a vivir una nueva vida, con varios obstáculos quizá, pero eso a ella no le importaba, tenía que aprovechar y aprender, pues quiere un futuro prometedor para su pequeño o pequeña que viene en camino.

—¿Estás lista Rin? —preguntó muy animado Kohaku. La joven asintió con la cabeza.

—Más que lista Kohaku, aprovecharé está gran oportunidad. Chicos les agradezco por todo lo que han hecho conmigo, sin ustedes… no sé qué sería de mí en estos momentos —las muestras de afecto no son tan comunes entre ellos, pero está vez fue un excepción para Rin quien se lanzó hacia sus amigos abrazándolos fuertemente. —¡Gracias!... ¡Gracias amigos, los quiero tanto! —Moe y Kohaku se vieron muy sorprendidos ante aquella acción, pero le correspondieron con amor y amabilidad.

—No Rin… Gracias a ti por ser nuestra amiga y por ayudarnos en todo. Lo que estamos haciendo por ti es porque te queremos. —contestó con ternura Moe, tratando de no llorar.

—Eres como mi hermana Rin… jamás te dejaría sola y siempre te apoyaré… —igualmente Kohaku le contestó tratando de no llorar.

Rin se separó lentamente de sus amigos, entre lágrimas les sonreía en símbolo de agradecimiento. Se prometió a sí misma superarse ante cualquier circunstancia y pagarles por todo lo que han hecho por ella.

—Me comunicaré constantemente con ustedes… —miró a Moe —Gracias amiga, por brindarme un techo donde dormir en estos días, también te agradezco el ácido fólico y las vitaminas que me regalaste, las tomaré todas. También estoy muy agradecida con tus padres, se que les incomodaba mi presencia al saber de mí situación pero… ellos no se negaron en ayudarme también. Gracias… —Moe sonrió entre lágrimas y asintió con la cabeza. Luego Rin miró a Kohaku —Y tu Kohaku… estoy tan agradecida por brindarme está gran oportunidad, me conseguiste un empleo y un hogar donde vivir por al menos una temporada, te prometo no, ¡Les prometo! Que me superaré y no abandonaré mis sueños de ser una gran diseñadora de modas, juro que triunfaré, es una promesa amigos.

Ambos no aguantaron más las lágrimas y abrazaron nuevamente a su mejor amiga, ella correspondió entre lágrimas, los extrañaría. Extrañaría a su abuelita, quien la cuidó con amor pero la decepcionó con la noticia de su embarazo. Extrañaría todos los momentos vividos en esa gran ciudad. Extrañaría a sus buenos y mejores amigos, Kohaku y Moe. Y también extrañaría a aquel albino que, a pesar de engañarla cruelmente… lo amó como nunca nadie había amado, él es y será para siempre… su primer amor, aunque para él ella no signifique nada.

A los pocos minutos, Rin se separó de sus amigos y comenzó a dirigirse hacia la entrada del tren, y una vez llegando, nuevamente miró a sus amigos y se despidió de ellos moviendo su mano derecha.

—¡Cuídate mucho Rin! —gritó Moe mientras se despedía con el mismo gesto de mano.

—¡Adiós Rin! ¡Mi hermana te esperará en la entrada junto con mis sobrinas!.

—¡Adiós Moe! ¡Adiós Kohaku! ¡Y gracias por todo!.

Sin más, las puertas del tren se cerraron para por fin abordar. Rin echó un vistazo a todo el lugar, sin duda extrañaría todo por ahí, después se fue a sentar en su lugar mientras miraba la ventana del tren y su paisaje reflejado.

—Mi amor… mami te dará una gran vida… todo saldrá bien ya verás…

Y así, una nueva vida le espera a Rin, llena de retos y obstáculos para salir adelante y poder darle una vida digna a su bebé. Sin ella saberlo, son dos preciosas niñas que le llenarán de amor y orgullo…

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MANSIÓN TAISHO…

Dentro de esa gran mansión, un hombre albino y alto, se encuentra mirando detenidamente la gran fotografía de su madre la cual está en la sala principal. La mira detenidamente sintiéndose confundido y aturdido, deseaba sentir el cálido abrazo de su madre mientras es consolado como un bebé.

—Madre… ¿Qué debo hacer?... —bajó la mirada con tristeza —Rin… ¿Cómo estarás en estos momentos?...

CONTINUARÁ…