Minific

Quiero un novio de Regalo

Por Mayra Exitosa

La llegada de sus primos, amigas y algunos conocidos fue constante, el arreglo de la fiesta ya no sería sorpresa, Candy los esperaba y sabía que le celebrarían como cada año lo hacía Albert, siempre se acordaba y cuando estaba fuera los llamaba a todos y él enviaba algún regalo por paquetería que llegaría el mero día de su cumpleaños. Candy estaba en su habitación, jugaba y bromeaba con sus compañeras de clases. Paty tenía días de haber llegado y como Stear llegaba ese día se había desaparecido con él, ni que se diga Annie apenas vio a Archie y los dos no los encontraba por ninguna parte. Cuando vio a Anthony fue como si volviera a la vida y ver a su novia la hizo sentir como si recibiera a una hermana, claro está que venía el hermano de Clarissa, Connor y este irradiaba de alegría al tener razón Anthony al describir a su prima como una belleza irlandesa, por lo que este se emocionaba y le hacía un guiño a Anthony para aceptar en tratar a su prima.

En Chicago, George salía para ir por su regalo y William tomaba un auto a parte para pasar por la joyería donde le habían seleccionado algunas gemas para el regalo que llevaría. - Si George saldré en veinte minutos, nos cruzaremos en le camino. - Bien necesito de tu ayuda.

La señorita Winter miraba con cierto gesto preocupado al joven Connor que no le quitaba la vista a la Señorita Candy y esa mirada en particular le dio una mala espina, pues el joven se veía mayor y un poco extraño, no le terminaba de gustar esa mirada clavada en la señorita, por lo que mandaba un mensaje a William, contándole sus dudas del joven que había llegado con Anthony y que no le quitaba la mirada intensa y un poco malévola para su muy personal punto de vista a Candy.

Albert manejaba y se estacionaba en una gasolinera a colocar combustible al auto, así aprovechaba en comprar algunos dulces en la tienda anexa, cuando leía el mensaje este se alteraba. Era cierto que Candy quería un novio, pero un hombre mayor y que la viera de mala manera no lo permitiría.

George por su parte manejaba e iba mas adelantado que William, mandaba también un mensaje de que se había estacionado cerca de la casa y requería verlo, por lo que este accedía ya que había acelerado su auto y deseaba llegar cuanto antes.

La llegada de Niel y su hermana Elizabeth fue de sorpresa a lo que Candy los recibía gustosa y Niel era un pretendiente constante de Candy al que ya había rechazado hacía tiempo, Elizabeth adoraba a Anthony y verlo con su novia no le fue muy grato a lo que Candy la abrazaba y se la llevaba a su habitación para que se desahogara de sus sentimientos al verlo volver con una mujer. - Tranquila Elizabeth es solo una novia, no es su mujer ni su esposa. - ¡Candy! Yo lo quiero. Y siempre pensé que me pelearía contigo por él no con esa mujer tan fea. - Con mayor razón tienes todo para conquistarlo es solo que a nosotras nos ve muy seguido Eliza, comprende, tal vez ahora se de cuenta de que tu eres mejor y solo no seas tan cercana, hazle algunos desaires y aléjate de él, para que te extrañe y sepa lo que esta perdiendo. - ¡Candy! Esa mujer lo besaba frente a mí. - También lo hizo frente a mi y trajo un hermano que parece que le caigo mal.

La puerta de la habitación, tocaban y Candy aseguraba que pasara y era Niel, al ver a su hermana - No llores por ese, la mujer ni lo quiere, se les nota a leguas interés solamente. - ¡Oh Niel! Dice Candy que trajo también a un hermano bien feo y la mira mal a Candy, para que no dejes que ese le haga daño. - Candy ya llegó Tom y Diana, créeme esos dos sacaran de quicio a todos. Elizabeth se reía al recordar a Tom lazándola el primer día y le decía a Candy, - Ojalá Tom le haga lo mismo que a mi a esa tipa. - ¡Oh Elizabeth! Recuerda que ahora viene Diana. - Es muy niña, Candy, no se como se atreve a ver a Tom como si fuera posible que ella lo conquistara. - En su hogar las mujeres son presentadas para casarse y Tom desea ser feliz. - Esos amiguitos que tienes, Candy. Decía un Niel disgustado y negándose, a lo que ella con una sonrisa orgullosa comentaba, - Ellos te caen bien, ahora que veas a los amigos que trajo Anthony a ver si piensas igual y no quieres más a Diana y Tom.

Elizabeth se arreglaba y Candy le pasaba cosméticos para que se pusiera bella, salía y la estrategia era poner celosa a Diana, como era muy pequeña, no notaría que estaba jugando Elizabeth y Niel, quien cuidaría a Candy de que ese cuñado de Anthony no se le acercara.

Tom estaba en la caballerizas y Niel le comentada sobre el hombre que estaba atentando o deseaba hacerle algo malo a Candy - Si Tom, para que me ayudes con ese tipo si hace alguna jugada y quiere acercarse a Candy. - Ella no es una chica que se aleje de la casa, con personas que apenas conoce. Pero lo veremos.

Diana abrazaba a Candy y esta le ayudaba a ver los arreglos y miraba que habría música. - ¡Oh Candy! Podremos bailar. Tom le dijo a mi mamá que hoy bailaríamos. - Que bien, a ver que estilo de música ponen. - deja les digo nuestras preferencias, Candy. - Por supuesto Diana.

Elizabeth veía que venía Tom y esta lo saludaba muy efusiva al ver que Anthony se acercaba y a él no lo había saludado como siempre. - ¡Tom! - ¡Elizabeth! No te había visto, le dijo un Tom sonriente y esta lo tomaba del brazo lo jalaba y le daba un beso, - ¡Oh Tom! Que bueno que llegaste, ahora no me toca que me lases, tendrás que lazar a alguien más.

En la carretera George tenía un problema y William lo ayudaba, - Si se escapó por este camino, trae un enorme moño rosa. - ¿Moño Rosa? - Si, contigo no huira, solo atrápala, y deja llevo el resto de las cosas mientras le llamo a más personas, por favor William que no se te escape.

La fiesta comenzaba y la música dejaba sorprendidos a todos, pues Diana había pedido una música campirana y tomaba del brazo a Tom, pero Elizabet que no deseaba que se lo quitara tomaba del brazo al recién llegado Connor y lo metía en el baile a giros de brazos y lo dejaba bailando con Diana. Candy se reía y giraba a ver que llegaba George, esta salía y le preguntaba por Albert, - Ya viene detrás de mí, no tardará en llegar.

Paty y Stear se unían al baile dinámico y Diana giraba su cabeza buscando a Tom y este lo tenía atrapado la colorada, a lo que jalaba a su pareja para que fuera a cambiarlo y Elizabeth se movía para que no se lo quitara y miraba a Anthony que estaba desconcertado porque Elizabeth no los había saludado - ¿Que sucede Anthony? - Nada, es que mi prima no nos saludó. - Nos estábamos besando cuando llegó. Dijo satisfecha Clarissa al saber que ella se había alejado porque ella no lo soltaba. - ¿Esta bailando con Tom? - Pues es tu prima, que baile con quien desee. Archie salía con los labios sonrosados y Annie con él y entraban a bailar para no llamar la atención.

Albert llegaba en su auto apenas lo hacía, se volvía a escapar el regalo y chiflaba, con sus habilidades para que se detuviera el regalo de George y le dejaba el moño suelto en el suelo, a lo que este lo tomaba y lo colgaba en un brazo y se iba tras ella, pero al no alcanzarla les pedía a los empleados que la atraparan, sacaba su estuche de regalo y el portaba el moño rosa enorme en el hombro que fuera del regalo de George y subía las escaleras.

Candy que esperaba que llegara, lo vio y al verlo con el moño corrió hasta él y gritaba, - ¡Oh Albert! eres el mejor regalo de mi fiesta ¡qué bello!

Como este todavía no subía las escaleras y Candy se lanzaba caía en sus brazos, ella lo besaba, pero con el vuelo terminaba besándolo en la boca y Albert la estrechaba respondiéndole el beso, que de manera sorpresiva lo había tomado. Los que estaban en el salón por los ventanales observaban la escena, Albert y Candy con un enorme moño rosa estaban besándose en las escaleras de la entrada. La música terminaba y todos se quedaban asomándose por la ventana.

Próximo Epilogo


Deseando sea de su agrado, continuamos escribiendo más historias de Albert y Candy

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa