MANSIÓN TAISHO…
Dentro de esa gran mansión, un hombre albino y alto, se encuentra mirando detenidamente la gran fotografía de su madre la cual está en la sala principal. La mira detenidamente sintiéndose confundido y aturdido, deseaba sentir el cálido abrazo de su madre mientras es consolado como un bebé.
—Madre… ¿Qué debo hacer?... —bajó la mirada con tristeza —Rin… ¿Cómo estarás en estos momentos?...
Mientras pensaba sobre la situación que está atravesando, unos pasos algo bruscos se escuchan en la entrada de aquella gran casa haciendo eco. Sesshomaru hace caso omiso, suponiendo de quien se trata.
—¿Nuevamente viendo la pintura para tener respuestas, Sesshomaru?.
El albino levantó la mirada hacia el cuadro de su madre, no se limitó a dar la vuelta ni nada, simplemente puso sus manos en sus bolsillos del pantalón. El joven que preguntó solo miraba la espalda de su hermano mayor.
—Así es… solo así puedo encontrar respuestas, y… ¿Cómo está papá?...
Él menor exhaló cansado —Igual… no hay señales de que quiera despertar. Vine a darme un baño y después regresaré al hospital…
—Tómate tu tiempo, iré ahora mismo para estar con él…
—¡No hace falta Sesshomaru! Zero… está con él, justo cuando estaba por retirarme ella llegó y se ofreció a cuidarlo.
—Entiendo —exhaló cansado.
Inuyasha lo observó por unos segundos y después levantó la mirada, observando el cuadro de la madre de su medio hermano y, a un lado de ella, el cuadro de su madre, Izayoi.
—¿Sabes Sesshomaru?... Te tengo cierta envidia… ¡De la buena claro!.
—¿Y a qué se debe?. —preguntó confundido.
—Se debe a qué… tú tuviste la fortuna de conocer a ambas… a tu madre y a la mía, a pesar de que fue poco tiempo pero fuiste afortunado de escuchar sus voces, conocer sus gustos entre otras cosas más… yo era un bebé cuando mi madre se fue de este mundo…
—Nuestro padre sufrió mucho con la pérdida de ambas, primero mi madre y después Izayoi… Fue muy irónico y extraño.
—¿Lo dices por la forma en cómo fallecieron las dos?.
—Así es… yo nunca creí que mi madre se hubiera golpeado accidentalmente la cabeza… e Izayoi… sufría de depresión posparto, tenía a muchos enfermeros a su cuidado y una doctora como para que haya hecho eso… ¿En dónde rayos consiguió una botella de ácido si todo lo de limpieza estaba muy bien guardado en la bodega?.
—No lo sé Sesshomaru… puede que también haya sido… el destino de nuestro padre queda solo…
—Quien sabe…
El menor decidió cambiar de tema, era muy doloroso hablar de ello, y del cruel destino de su padre que al parecer, siempre fue quedar solo.
—¿Y como va todo en las empresas?, ya sabes que yo también puedo ayudar en eso… —comentó el menor, jugando con sus dedos.
—Estás estudiando, te falta un año para terminar la universidad, cuando eso suceda quizá me ayudes en la empresa automotriz, por ahora solo enfócate en tus estudios… no quisiera que… tuvieras distracciones… —Inuyasha se acercó a él y le dio un leve golpe en la espalda.
—Tranquilo hombre, yo sé cómo ayudar, debes de estar muy estresado trabajando como profesor y haciéndote cargo de las dos empresas, la automotriz y la de telas.
—Aun así seguirás enfocándote en lo tuyo, no pienses abandonar tus estudios y obligaciones por esto… —el menor estaba por decir algo pero Sesshomaru alzó un poco la voz para no ser interrumpido —¡Y! Todo lo tengo solucionado… así que…
—¡¿Qué solucionado Sesshomaru si la empresa automotriz está por quebrar?!.
Sesshomaru miró fijamente a su hermano sin decir nada por unos minutos. Claro que está solucionado… pero de la forma en la que él no quiere, no hay vuelta atrás, es su deber y obligación tener que tomar está dura y difícil decisión. Suspiró cansado.
—Si Inuyasha… si tengo una y… es una alianza… —Inuyasha abrió sus ojos hasta más no poder, está totalmente incrédulo por la última palabra que dijo su hermano… "alianza".
—Sesshomaru… —llamó temeroso —No querrás… casarme con alguna chica tonta y engreída de la élite ¿Verdad?, Recuerda que tengo a Kagome y…
—¡No tonto! —interrumpió —El que se va a casar soy yo… por varios motivos… —respondió incómodo.
Inuyasha al escuchar aquellas palabras de su medio hermano, sintió que la sangre se le congelaba y también unos terribles escalofríos por toda la espalda, no lo imagina casado con alguien, pues su carácter da a demostrar varias cosas y no solo eso, también recordó que su medio hermano estaba saliendo con una joven ¿Qué pasó entonces?, Y lo peor de todo es… ¿Con quién piensa casarse?... ¿Y cuáles serán esos motivos a parte de la alianza?. Temeroso preguntó.
—Sesshomaru… ¿Cómo que te vas a casar?, ¿Con quién, y… de qué motivos hablas?.
Sesshomaru lo miró cansado —Me casaré con Kagura, la hija de Naraku.
—¡¡¿Qué?!! ¡¡¿Pero cómo?!! Si tú…
La sorpresa del menor era evidente, pues hace algunos meses atrás, Zero la tía de Kagura y hermana menor de Naraku, ofreció una poderosa alianza la cual beneficiaria a ambos, dicha alianza se trataba de casar a Kagura con el mayor de los Taisho, el cual fue rechazada rotundamente por Sesshomaru pues en ese entonces él seguía en su romance clandestino con su amada alumna.
—Sesshomaru ¿En verdad está tan jodida la situación en la empresa automotriz?, Habías rechazado casarte con Kagura por dos motivos, la primera era que tú podías con toda la responsabilidad de la empresa y la segunda era porque Kagura es tu amiga desde la infancia —se tomó el tabique de la nariz mientras fruncía el seño —Sesshomaru, en serio yo no soy un idiota, tengo 20 años y puedo entender perfectamente está situación, por favor hermano… —posó su mano derecha en el hombro del mayor mientras lo miraba con comprensión. Sesshomaru solo le respondió con una mirada triste —Si no quieres darme alguna responsabilidad, mínimo… dime qué es lo que está pasando…
Sesshomaru desvío la mirada y apretó con fuerza sus párpados derramando lágrimas. ¡¡Todo esto era una completa mierda!! Tuvo que dejar al amor de su vida por su estupidez que cometió, en estos momentos se siente el peor hombre de todos, por cometer ese error, por no ser lo suficientemente fuerte y… por tener que lidiar con los problemas de su familia. Miró nuevamente a su hermano menor, con sus ojos llenos de lágrimas y ligeramente hinchados.
—Inuyasha… violé a Kagura. —soltó sin más.
El menor, al escuchar aquella confesión, quedó totalmente helado, fue como si un balde de agua fría traída directamente de los polos le cayera encima. Sin pensarlo más, se acercó a su medio hermano mayor y lo tomó del cuello, sacudiéndolo con agresividad.
—¡¡¿QUÉ MIERDA HICISTE SESSHOMARU?!!.
—Ni siquiera yo sé… —la mirada de Sesshomaru estaba apagada y sin emoción alguna —Soy una completa mierda…
Inuyasha lo soltó.
—¡¡Exijo que me expliques!!.
—Bien… —respondió mientras caminaba en dirección al sillón, Inuyasha lo siguió con la mirada llena de irá, tenía ganas de partirle toda la cara a su medio hermano, pero decidió escuchar su explicación —Yo… —exhaló, no sabía cómo comenzar —Hace un mes, en la fiesta de aniversario de la empresa de Naraku yo… asistí por invitación de Zero, esa noche… bebí demasiado… lo único que recuerdo fue irme a una habitación y dormir… solo recuerdo eso pero… al siguiente día… desperté desnudo y… —tragó con dificultad —Kagura… estaba en un rincón de esa habitación, llorando y maldiciéndome… yo no sabía qué hacer, no sabía qué era lo que estaba pasando. Ella me dijo que fui un hijo de perra con ella, la forcé Inuyasha… yo estaba dispuesto a pagar mi crimen pero, jamás me denunciaron, esperaba la furia de Naraku pero… fue Zero la que llegó a mi oficina, me dijo que era necesario casarme con Kagura ya que está esperando un hijo mío y que no están dispuestos a caer en la vergüenza por mi culpa, no podía negarme, así que acepte y con ello vino la alianza.
Inuyasha quedó totalmente atónito al escuchar aquella terrible confesión, no sabía ni que decir, en un inicio juzgo mal a su medio hermano, y por supuesto que cree en todas sus palabras, sabe perfectamente bien que Sesshomaru no es de ese tipo de hombres que da mucho de qué hablar. Está situación es realmente complicada.
—Hermano… no se que decir… —el menor desvío la mirada, y es que en verdad no sabía que decir ante esa confesión —¿Qué opina de todo esto Naraku?, ¿Realmente aprueba que su hija se case con… su violador? —preguntó incómodo
—Él no sabe nada Inuyasha… —respondió —Me casaré con ella dentro de una semana. No será la gran cosa, solo una simple celebración.
—Hermano… —puso su mano en el hombro izquierdo de Sesshomaru —Te juzgué mal… lo que pasó… si fue terrible pero tú estabas ebrio ¿En serio no recuerdas nada?.
—Te juro que no… lo único que recuerdo es cuando llegué a esa habitación porque me sentía mareado.
Inuyasha lo miró pensativo —Por cierto Sesshomaru… ¿No sé supone que estabas saliendo con alguien? Bueno… —se rascó la cabeza —Si mal no recuerdo, es tu alumna ¿Cierto?.
Sesshomaru cerró con fuerza sus ojos, solo recordar aquellas palabras que le dijo, se sintió el peor de todos, era necesario ya que la vida de su amada alumna corría peligro a manos de Kagura y Zero. Ambas mujeres lo amenazaron, si Sesshomaru no dejaba a Rin, ella moriría. Esto alarmó al albino y tuvo que sacrificarse, aunque en sus planes no estaba decirle esas feas palabras, quería decirle la verdad, sabía que ella lo entendería pero… no tenía previsto que Kagura estaría presente.
FLASHBACK…
En los pasillos de la preparatoria Hanami Sesshomaru camina apresurado y enojado con Kagura detrás de él. Cuando ambos llegaron a la salida, el albino la reprendió.
—¿Por qué estás haciendo todo esto Kagura?.
—¡Ja! ¿Crees que me iba a tragar el cuento de que terminarías con esa escuálida mocosa?, No soy tan estúpida Sesshomaru, se muy bien qué tipo de relación tenías con ella. Recuerda, tu deber es serme fiel ¿O acaso no recuerdas lo que me hiciste?.
—Por favor Kagura, si estás tan enojada por lo que te hice ¿Por qué no mejor me denuncias, y acabamos con todo esto?.
Kagura río sarcástica —No te la dejaré fácil Sesshomaru ¿Te imaginas lo que las personas van a decir? Que vergüenza ¡La hija del gran Naraku fue violada por Taisho Sesshomaru y la dejó embarazada! Perderías muchas cosas Sesshomaru, tu pobre hijo te vería tras las rejas, y las empresas de tus padres quedarían en la ruina, también tu profesión.
Sesshomaru quedó completamente pensativo, ¡Maldita sea! Tiene razón, sería un gran escándalo y metería en problemas a su familia.
Kagura lo miró con una media sonrisa y le dio la espalda para caminar en dirección al auto que los esperaba.
—Hmph…
FIN DEL FLASHBACK…
El mayor vio a su medio hermano mientras se ponía de pie. —Así es, era mi alumna —respondió —Nuestra relación terminó —sonrió con tristeza —Supongo que ya debe de estar en la universidad, estudiando lo que más le apasiona…
—Y por cierto ¿Dónde estará tu prometida? Se supone que debes de estar con ella.
—Quien sabe, seguramente debe de estar de compras con sus amigas.
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HOTEL "F.O.T"
En la sala 412 de aquel gran hotel perteneciente a la familia Ozaki, una mujer de orbes rojizos y cabellera negra se encuentra parada y cruzada de brazos frente a un hombre moreno con un parche en el ojo, ambos se miraron retadoramente. Por parte de la mujer, mira al hombre con desinterés y fastidio, mientras que el moreno, la mira con furia, ganas no le faltan de amarrarla a la cama y no permitir que se vaya.
—¡¡¿Cómo piensas dejarme de esta manera Kagura?!! ¡¡¿Qué significó para ti todos estos años de romance que tuvimos?!!.
Al escuchar aquellas palabras llenas de desesperación por parte de su amante, la pelinegra se echó a reír tapándose la boca levemente y con elegancia.
—¿Romance? No digas estupideces Koga, lo que hubo entre nosotros no fue más que aventuras de sexo y ya. Salías muy beneficiado ya que te pagaba muy bien.
El moreno, furioso, se acercó más a ella y la tomó de los hombros sacudiéndola con fuerza y desesperación.
—¡¡Dejé todo por ti maldita sea!! ¡¡Dejé a mi esposa por estar contigo!! ¡¡No permitiré que me dejes, estoy dispuesto a matar a ese estúpido ricachón para que no te cases con el!!
—¡¡Suéltame!! —lo empujó y le dio una bofetada —¡¡No permitiré que te metas en esto!! ¡Y no es mi problema si dejaste a tu mujer y a tu "hijo" ya que no lo es. Fue tu propia decisión! así que… —tomo su bolso —No te quiero ver cerca, me casaré dentro de una semana con Taisho Sesshomaru. Y si te atreves a interceder —lo miró con una mirada asesina —Acabarás tras las rejas para toda tu asquerosa y puta vida.
Sin más, la pelinegra salió de aquel departamento dejando a Koga totalmente furioso. Quería arrancarle la cabeza aquella mujer, pero no podía, a pesar de todo el la ama y no sería capaz de hacerle eso, no obstante, no dejaría las cosas así de fácil, Kagura debía ser de él, a las buenas o a las malas.
—Maldita vieja… pero me las vas a pagar, esto no se va a quedar así Kagura.
Koga tomó un cigarro y lo encendió para empezar a fumar, por el coraje comenzó a lanzar todas las cosas que habían en ese departamento, y por accidente, en su vieja billetera, encontró una fotografía de su ex esposa y a un lado de ella, un pequeño pelirrojo y moreno de orbes verdes como su madre. Koga sonrió con ironía al ver esa fotografía vieja, en estos momentos tal vez ese niño pelirrojo ya ronde entre los 17 o 18 años.
—Hmph… malditas viejas, todas son iguales. Primero tu Ayame, me mentiste diciéndome que ese hijo era mío y ahora… Kagura… me dejaste por un estúpido ricachón ¡Ja! Estúpida, jamás te va a amar.
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KIOTO.
En las estaciones del tren en la gran ciudad turística de Kioto, Rin sale de las puertas con sus pertenencias entre sus manos, suspira con agotamiento, pues en el viaje tuvo algunas complicaciones, por fortuna ya estaba en el lugar destinado. Comenzó a caminar con sus cosas para poder encontrar a la hermana de Kohaku que supuestamente ya la debería de estar esperando.
—¡Hola! ¿Tú debes de ser Rin, cierto?—saludó una mujer de unos 27 años, y con ella, unas pequeñas gemelas que rondan los 5 años.
—Ho… hola —Rin miró fijamente aquella mujer, comprendiendo de quién se trataba —Así es… Soy Rin —dio una leve reverencia —Yamanaka Rin, un placer conocerla… señora Sango.
—El placer es mío Rin-Chan, mi hermano me enseñó una foto tuya para no equivocarme —dio una leve reverencia —Soy Lee Sango y ellas son mis hijas Kin'U y Gyokuto —Las pequeñas se presentaron educadamente.
—¿Sabías que tenemos un hermano menor?. —exclamó Kin'U.
—Se llama Hisui y tiene tres años —respondió Gyokuto.Rin les sonrió con ternura —Me alegra mucho, cuiden a su hermano menor.
—¡¡Si!! —respondieron al mismo tiempo las dos.
—"Son tan lindas, sería genial tener hijas gemelas, y hacerles coronas de flores" —pensó muy entusiasmada Rin.
—¿Nos vamos ya? —preguntó con amabilidad Sango.
—Si —contestó Rin.
Las cuatro comenzaron a caminar en dirección a la salida para abordar un taxi e ir a su destino. Por fortuna encontraron uno y se subieron al vehículo, anunciando cuál sería su destino.
—Mi esposo es dueño de un pequeño edificio con departamentos no tan grandes, pero si acogedores que traen lo necesario. Afortunadamente queda uno y lo apartamos para ti Rin-Chan, mi hermano me contó tu situación, así que no te preocupes, pagarás la mitad de lo que cobramos para la renta.
—¿En Serio señora Sango? Pero…
—No hay problema, lo único que pido es que seas puntual y responsable en el trabajo, serás mesera por las tardes, y los fines de semana lo tendrás libre.
—¡Muchas gracias señora Sango! ¡No la decepcionaré!
Sango sonrió —Estoy segura que no.
A los pocos minutos, el taxi en donde iban, anunció que ya habían llegado a su destino. Las castañas salieron del vehículo para poder ingresar en aquel pequeño edificio de tan solo cuatro pisos, eso sí, elegante y con buena presentación.
Al momento de ingresar, Sango le iba dando explicaciones de cómo eran las cosas ahí y como funcionaban, también le presentó a sus nuevos vecinos, los cuales eran personas muy amables y respetuosas.
—Este es tu departamento Rin-Chan, no es tan grande pero tiene lo necesario, agua, electricidad, internet, dos recámaras, la principal con un baño y la segunda que no cuenta con uno, también hay otro baño y tienes también una cocina con todo lo necesario.
Rin miraba con mucha ilusión aquel departamento que, a pesar de no ser tan grande contaba con todo lo necesario.
—Me encanta, es muy bonito y acogedor señora Sango.
—¡Me alegra mucho que te haya gustado! Y aquí tienes —le extendió unas llaves —Cuídalas muy bien, si en algún dado caso la llegas a perder, puedes hablarme, siempre tenemos repuestos. —Rin los tomó y dio una reverencia.
—Gracias señora Sango, cuidare muy bien de estas llaves.
—Bien. —se tomó de las cinturas como si fuese una heroína —Este será tu departamento, y el día de mañana, quiero que te presentes en mi restaurante, te daré instrucciones, por ahora descansa, estás embarazada y debes cuidarte.
—Muchas gracias, estaré presente y puntual mañana.
—Esta es la dirección —le extendió un pequeño papel —Nos vemos mañana a las diez Rin-Chan. —dio una reverencia —Tengo que retirarme, llevaré a mis hijas al templo. Siéntete cómoda y diviértete Rin-Chan.
—Vaya con cuidado Señora Sango.
—Solo dime Sango.
La mujer junto con sus pequeñas gemelas, se retiraron de aquel departamento acogedor, dejando a una Rin solitaria y tumbandose en el suelo frío. Pensaba varias cosas, ¿Qué más debía hacer?, Sabe que debe luchar para poder darle un futuro digno a su pequeño que lleva adentro, trabajar duro y no rendirse, aunque… se siente triste al no poder estudiar y perder su oportunidad en la universidad, había estudiado mucho para poder ingresar y lo logró pero… ahora está embarazada, no podía culpar del todo a Sesshomaru, pues ella sabía las consecuencias sin embargo, fue demasiado irresponsable.
Suspiró —Solo espero… que todo salga bien…
A pesar de tener varios retos por enfrentar en un futuro, la sonrisa de Rin no se desvanece por nada en el mundo, manteniendo la cara en alto y sonriéndole a la vida, a pesar de no ser fácil.
CONTINUARÁ…
Si el capítulo te gustó… qué bien, me alegro mucho ;)
