Capitulo 2
Tío George
-Candy el departamento donde estamos es de tu tío George Johnson, es el dueño, y viene mañana. Si gustas le digo que están aquí. Las tres lo vieron y abrazaron a Albert por lo que les dijo. Honey lloraba, dijo
-Candy si mi tío aparece nadie nos quitará la custodia, somos de él. Candy le brillaban los ojos le contestó,
-Tranquilas, no vamos a molestarlo, solo le diremos que se presente por ustedes para que no me las quiten y me seguiré encargando de ustedes, no pasará nada. Sweet dijo
-Albert, mi tío es buena persona.
-Si, es muy bueno, es como un padre para mis hermanos y para mi, ha estado todo el tiempo con nosotros, desde hace mucho, no sabíamos que tuviera familia. Lo consideramos nuestro. Candy dijo
-Entonces ustedes son los que secuestraron a mi tío, que no lo encontrábamos, sonreían, Albert dijo
-Yo invito los helados, esto se va a poner muy bien mañana cuando venga George y sepa que tiene tres hijas y otras tres agregadas, después de vivir siempre con puros hombres ahora tendrá solo mujeres, eso lo tengo que ver. Honey dijo
-Realmente me parezco a él Albert.
-Si, ahora que lo dices, tu si pasas por hija de él, pero creo que va a ponerse muy triste por saber que no está su hermana, y dices que su hija mayor es igual a su madre. Sweet dijo
-Candy mi tío George no sabe que mi mamá murió.
-Pequeña, lo que sucede es que nos fuimos a Canadá, Papá se molestó con él, no dejo que lo volviéramos a ver, ahora que no está Papá y sepa mi tío que se caso con una mujer que le quito todo a sus sobrinas es probable que sepa lo mal que se portó papá. Lo mejor es no hablar de esto y querer mucho al tío George, acuérdense que dijo mamá que el perdió a su familia, somos lo único que tiene y el es lo único que tenemos. Sobre todo Honey y tú, que necesitan que no nos quite su custodia legal.
Albert veía a Candy tan maternal con sus hermanas, cómo decía no molestar a George, solo que no les quitarán la custodia. Sentía que George estaría muy orgulloso de ellas. Compraron los helados y regresaron con los demás Candy sonriente dijo
-Andrea, Albert me dio una hermosa noticia, Alister abrió los ojos y vio a Albert, mientras que los demás lo voltearon a ver haciendo reír a las niñas, por sus caras de sorpresa, Anthony dijo
-Albert, ¿qué sucede? ¿Qué le dijiste a Candy? Haciendo reír a todos. Candy dijo
-Mañana llega por fin mi tío, Candy lloró y abrazó a Paty, Annie y Andrea se unieron al abrazo, dejando mudos a los caballeros Sweet se subió a una banca le dio un beso en la mejilla a Albert, le dijo a Anthony.
-El es mi príncipe, es más bueno que tú, me compró un helado, haciendo sonreír a Anthony, porque Archie había visto a Sweet muy enamorada de él. Y ahora lo había cambiado por Albert. Annie dijo
-Candy y crees que quiera aceptar la custodia legal de tus hermanas, no será mucha responsabilidad para él. Candy le dijo
-Es solo por papeles, me seguiré haciendo cargo de ellas, solo es para no tener miedo de que me las quiten, sobre todo por Rebeca, que ya vez como presionó al juez de que no era apta para cuidar de mis hermanas. Albert dijo
- ¿Quien es Rebeca? Honey dijo
-La que fue esposa de mi papá y se quedo con todas nuestras cosas. Nos dejo en la calle la abusiva, hace más de tres años, Candy tuvo que dejar de estudiar medicina solo estudio enfermera, nos sacó del orfelinato desde entonces nos cuida. Los chicos se asombraron, ellos que se sentían mal por lo que les hizo su padre, ellas realmente habían quedado sin nada, aun así salieron adelante. Alister dijo
- ¿Y quién es tu tío? Honey dijo
-El hombre que han secuestrado ustedes todos estos años, al que no lo encontrábamos porque lo tenían escondido. Archie y Anthony se quedaron con cara de asombro, Honey sonreía, las chicas los voltearon a ver Paty dijo
- ¿Cómo es eso Candy?, ellos son secuestradores. Candy sonrió, dijo
-Mamá lo decía jugando, es que siempre lo tenían de un lado a otro sin poder verlo, después la discusión con mi padre y el no encontrarlo, es jugando Paty, Alister insistió
- ¿Y quién es? Candy dijo
-Nosotras somos sobrinas de George Johnson, el es hermano de nuestra madre. Las caras de los tres era de susto, con boca abierta, con sorpresa miraban a Albert quien sonreía al ver sus caras. Por la mañana llegaba George a visitar a los chicos, Albert le abrió, le dijo
-Te esperábamos, pasa. Anthony salió, fue por sus sobrinas para sorprender a George. Las tres estaban emocionadas, salieron dejando a las demás en el departamento, subieron, pasaban y vieron a George quien en cuanto vio a Candy, dio unos pasos y la abrazó
-Candy mi bebita linda, ¡Honey! Están aquí, vio a la pequeña y sonriente le dijo
-Soy Sweet, no nos habían presentado, George la abrazó y la elevo en sus brazos a pesar de no ser muy pequeña, le dio besos por toda su cara, le dijo
-Eres igual a Georgina tu madre mi niña, eres igual a ella, la abrazaba llorando, mientras todos observaban como ahora George tenía tres hijas nuevas. Albert sirvió café, escuchó a George quien de inmediato le dijo
-Candy cuando naciste le dije a tu madre que no había niña más dulce y tierna que tú en el mundo, tu parecido a nuestra madre era único, por eso te puse Candy, después cuando nació Honey, tu padre se enfadó porque le decía Honey de cariño, tu madre te puso así el quería que te llamarás Eugenia como su madre, pero Georgina quería un nombre bello por eso te pusimos Honey viendo a Sweet dijo -no supe de ti hasta después por una carta de ella que tenía una pequeña tan dulce y bella como sus hermanas, fue que me dijo que te llamaría Sweet. Tu padre puso el grito en el cielo, se molestó mucho porque él quería ponerle Rebeca a la pequeña, pero ese nombre no nos agradaba a Georgina y a mí, pues fue una mujer perversa que siempre molestó a tu madre.
Albert estaba serio con los ojos abiertos, Candy lo vio aguantando una sonrisa, Sweet quería llorar abrazó muy fuerte a George dijo
-Gracias tío por qué no dejaron que me llamará Rebeca, tu si nos quieres verdad tío.
-Con todo mi corazón, pequeña si eres igualita a tu madre como no te voy a querer, mira a Honey parece mi hija, tu padre se molestó porque se parecía a mí cuando nació. Tomó el rostro de Honey y esta se le brotaban las lágrimas, dijo
-Tío te hemos buscado mucho tiempo, a Sweet y a mí nos metieron a un orfelinato feo porque no te encontramos, Candy sufrió mucho por culpa de Rebeca que casi la mata cuando quiso reclamarle que nos quitará la casa de mi familia, ahora tuvimos que salir de Canadá porque si nos encuentra Rebeca dejará sin empleo a Candy para que nos devuelvan a un orfelinato, tu no estabas con nosotras. George se levantó de la mesa
-Que tiene que ver con ustedes Rebeca Thompson
-Después de que mi madre murió, mi padre se caso con ella y nos dejo en la calle, dijo Candy con tranquilidad, vivimos en el departamento de abajo que estaba a nombre de mi madre, mi carro dejo de funcionar lo vendimos para comprar muebles y cosas mientras trabajo como enfermera, pero si vas con el juez, te darán la custodia de Honey y Sweet porque eres nuestro tutor, me encargare de los gastos de mis hermanas, solo necesitamos que aceptes que ellas pueden ser vigiladas por ti, aunque me haga cargo de ellas, ya no correríamos el riesgo de que vayan de nuevo al orfelinato. George abrió los ojos dijo,
- ¡Candy por Dios! claro que me haré cargo de ustedes, no vas a seguir trabajando, me tienen a mí, no necesitan nada, ustedes no están solas, ya verá esa Rebeca como le va a ir por tratar mal a mis niñas. Albert sonrió, dijo
-Me imagino que harás lo que ella dijo. George volteo a ver a Albert, este agregó – Candy dijo que te la comerías viva, soltando una risa juguetona. Mientras George serio dijo
-Y muerta también. Haciendo que sus sobrinas lo abrazaran. Los demás que escuchaban asombrados por todo lo que tuvieron que pasar se sentían felices por como ellos no tuvieron que pasar eso, los tres comentaban aparte que si su padre se hubiera casado con una mala mujer y los dejará en la calle, Albert sería quien fuera como Candy y ellos cuidados por el de la bruja madrastra, sonreían cómplices de lo que Anthony y Archie imaginaban haciendo reír a Alister. George dijo
-Y ustedes de que se sonríen
-De imaginar si no contáramos contigo, que mi padre se hubiera casado cuando éramos niños y Albert de enfermero cuidando de nosotros tres. Albert los vio asustado. Candy soltó las carcajadas, dijo
-Se vería muy bien con una cofia en la cabeza, haciendo reír a Albert y a todos. George estaba pensativo sentado con Sweet en sus piernas abrazándola, protector de su pequeña. Mientras observaba a Candy y Honey como sufrieron todo ese tiempo que no lo tuvieron con él. Recordaba a la tal Rebeca, como molestaba a su hermana y el estúpido de su cuñado irse a casar con una mujer de la vida alegre, que se dedicaba a trabajar en un burdel de mala muerte, le faltaba mucho cerebro a su cuñado, estaba mal económicamente, pero no quiso que ayudara a mi hermana, ni que pagara los colegios para mis sobrinas, ahora el muy imbécil deja en la calle a mis niñas, y pensando en que las estaría cuidando, soy un imbécil, si desde que nacieron siempre se quejó de que mis niñas no se parecían a él, como si mi hermana fuera capaz de engañarlo. Tratando de dejar de pensar le dijo a Candy
-Hija de que murió tu Padre. Candy lo observó bajo la voz dijo
-Una enfermedad venérea. Honey lo escuchó hizo cara de disgusto, dijo
-Tío la mujer esa es una vulgar, era lógico que mi padre se fuera con ella, le faltaba cerebro. Notándose que Honey también gozaba del carácter de George. Candy trato de cambiar de tema sonrió un poco, preguntó
-Tío como es que el departamento estaba a nombre de mi madre.
-En el vivimos los dos cuando jóvenes, ella se casó con tu Padre, no tenían como iniciar le deje el departamento a su nombre antes de casarse, compré este y realmente están de forma provisional los muchachos, ellos viven en otra ciudad, fue una coincidencia que tengo que agradecer para dar con ustedes.
-Eso quiere decir que después se irán de aquí
-Si hija, ¿Por qué?
-Mis compañeras están iniciando un proyecto nuevo, cuando ellos se vayan podrías rentarles o venderles el departamento, así estarían cerca de nosotras.
-Quien dice que voy a dejarlas aquí, me las llevaré a vivir conmigo, a mi casa es más grande.
-Tío eso tendría que ser después, ahorita tengo contrato como enfermera, no vas a permitir que sea una incumplida tomando en cuenta que gracias a ese trabajo es que no mantuvimos vivas, además Honey y Sweet están estudiando este lugar me queda cerca de ellas, es así como he podido hacerme cargo todo este tiempo.
-Bueno, Sweet es mi hija, ella no está a discusión, el caso de Honey es una señorita y tu igual, pueden decidir pero a mi niña no la van a tener que cuidar de ella me encargo yo, mi bebita no tiene por qué estar sola mientras estudian o trabajan.
-Tío, Sweet está acostumbrada a nosotras, para mí no es problema, ellas son mi vida, Honey le gusta tomar sus propias decisiones, no se le obliga a nada, Sweet dice que Albert es su príncipe puedes tener problemas. Haciendo reír a Archie y Anthony. Mientras George buscaba con la mirada a Albert quien sonreía de lado. Sweet lo miraba con cara de pícara dijo
-Tío tu eres mi Rey, haciendo sonreír a George,
-Mi niña eres tan hermosa hija.
-Albert me compró un helado ayer.
-Por eso es tu príncipe
-Bueno es que Tony también sonríe muy bonito. George la vio haciendo una mueca mientras Alister hacía señas cortando el cuello a Anthony y a Albert.
