Capitulo 4

Cambio de casa

Al salir de su turno sonreía viendo el reloj estaba segura que se quedaría dormido, no era de esos jóvenes que se levantaran temprano, más bien era de los que se dormía tarde, pero era agradable que lo intentara sonreía y salía del registro, para ir a la puerta de salida, el no estaba sonrió comenzó a caminar y alguien bajo de un salto del árbol.

-Lista para irnos

- ¡Albert!

- ¿Esperabas a alguien más?

- Por supuesto que no solo que me sorprendiste, gracias por venir.

-Bueno no quería estar a la vista de todas las enfermeras solo de la tuya, para que me quedaba en la banca mejor en el árbol, hay una buena vista desde ahí.

-No pareces un chico que suba arboles Albert, pero veo que ahora vistes más informal

-Iré a la oficina mientras duermes, no necesito vestirme formal para acompañarte, a menos que lo prefieras

-Vamos Albert lo que prefiera no es lo que debes hacer, es lo que te sea más cómodo para ti, porque habrías de vestirte formal si lo prefiriera

-Pues porque vine por ti, tal vez te incomode que venga en jeans y camiseta.

-Te equivocas. Es agradable que alguien se levante temprano solo por acompañarme, eso es independientemente de cómo vistas, es un esfuerzo que tengo que agradecer, ¡Mira! Albert volteo y estaba el doctor viendo que Candy se iba con él, este de inmediato coloco su brazo en la espalda de Candy posesivo, viendo al Dr. Stefan que supiera que Candy no estaría sola.

Llegaban al departamento, Albert por alguna razón volvía a abrazarla y la acompañaba a su departamento después de haber bajado el auto y ella se sentía protegida, no sabía porque lo hacía sin embargo era agradable, tal vez por su Tío tan severo con ellos que se sentía con la obligación de protegerla, pero eso era agradable.

-Candy ¿cómo te fue? pregunto una Paty que se preparaba para salir a su trabajo.

-Muy bien gracias Paty, creo que el pervertido ya no molestará conoció a Albert

- ¡Albert! Te acompañó Candy

- Si, fue a dejarme al hospital anoche y hoy fue por mí.

- ¡Wow! ¿Le interesas Candy?

- No lo creo, es solo que le deben tanto a mi Tío, que ahora nos quieren cuidar, hoy se va Honey y Sweet, debo dormir un poco para que pueda ayudarlas al cambio de casa, creo que me sentiré sola, sin ellas.

-Candy estamos contigo deja que las consienta un poco su padre, tu siempre serás su hermana.

-Lo sé, es solo que nunca me he separado de ellas, no sé si pueda acostumbrarme a no tenerlas conmigo.

- Vamos Candy hace cuanto que no sales, no has tenido novio solo trabajar y cuidar a tus hermanas, podemos tener salidas por la noche cuando cambies de turno.

-No lo sé, mi contrato se acaba pronto y mi Tío tiene planes para mí, los cuales me dan mucha curiosidad, ¿qué planes puede tener mi Tío para mí?

-Bueno si Albert lo conoce, el puede contestarte todo eso ¿No lo crees?

-Tal vez. Candy sonrió se fue a dormir.

Más tarde despertaba se daba un baño y veía a Sweet emocionada por empacar sus cosas.

-Candy voy a tener mi propia habitación es lila, mi Tío George me dijo que de qué color la quería y compró peluches para decorarla para que me sintiera bien, que todo lo que necesitara no nos haría falta nada.

-Sweet no debes pedir nada, su presencia es muy importante, es lo mejor no lo que se puede comprar.

-Lo sé Candy, por eso le dije que solo lo que él quisiera, que cuando regresara de la escuela, conversaríamos,

-Eso suena mejor sonreía Candy.

-Si Candy, Honey me dijo que el dinero no lo es todo en la vida, debemos cuidar a mi tío que se sienta bien con nosotras, no que gaste mucho sino que sea feliz.

-Eso es así debe ser Sweet. Honey tiene muy buenos pensamientos, ella quiere que nuestro Tío nos quiera sin tener que gastar tanto.

-Si eso dijo ella también.

Candy se arreglo se vistió juvenil, un pantaloncillo pegado, una blusita, tenis para luego ayudar a empacar a sus hermanas llegaba George.

-Candy, el vencimiento de tu contrato es muy importante, en cuanto termine tengo trabajo para ti, es particular ganarás mejor y también gozaras de unas buenas vacaciones de todo lo que has pasado.

- ¡Oh Tío George! no es necesario, mi trabajo me mantiene ocupada, no es necesario vacacionar ahora.

-Candy lo mereces hija, donde vas a trabajar también será parte de tus vacaciones, me ayudaras en un pendiente que tengo.

-Esta bien Tío, pero por favor cuida mucho de mis hermanas.

-Por supuesto son mis hijas, Candy no quiero que te preocupes por nada, ellas son mi familia, ahora necesitas cumplir con ese contrato, avisa que te vas a retirar y pide una carta de recomendación para tu expediente personal.

-Ya tienes la información de donde están tus hermanas, ahora me las llevo esta es la nueva escuela de Sweet y esta la de Honey, solo espero que ellas se adapten bien, no es un internado, a Honey le fascinará por como llevan ahí su desempeño será mucho mejor, sin embargo, no sé si las amistades sean de su agrado que espero que sí.

-Tío ellas se saben adaptar a todo, lo único que no desean es volver a estar sin familia, conversa seguido con ellas, desayuna y come o cena con ellas eso les agradará mucho, se sentirán tomadas en cuenta, de la fiesta te recomiendo que lo hables con Andrea, ella conoce mucho a mi hermana, sabe lo seria y conservadora que es como también que ella la toma en cuenta y a Sweet le fascinará.

-Perfecto. Te llamaré, hija si pasas por algo urgente habla con Albert te apoyará por mí, pero cuentas conmigo para lo que necesites.

-Lo sé Tío. Gracias.

-Este es tu nuevo celular, con ello podremos estar en comunicación constante, están los números de mi celular, el de la casa con las niñas y el de los colegios, también está el de los chicos y Albert quien se comprometió a cuidarte, si lo requieres. Creo que te aprecia de manera personal Candy.

- ¡Oh Tío! no lo sabía.

-Bueno es buen chico. Lo conozco desde niño, solo le advertí que no te hiciera daño, es abogado así que si te molestan, el podrá apoyarte.

-Gracias tío. Se acercaron sus hermanas, se despedían de ella, ambas se abrazaban.

-Honey, Sweet cuídense mucho llámenme ya me dijo mi Tío que el celular fue idea de ustedes.

-Candy no podemos estar lejos de ti eres nuestra familia, debes estar bien mi Tío no nos va a separar de ti al contrario, en cuanto termines tus proyectos, ya tiene una habitación para ti en su casa. Candy vio a su Tío ella lo abrazó se emocionó por no separarla de sus hermanas y que cuando ella quisiera podía irse con ellas.

Candy estaba en la calle despidiendo a sus hermanas, sus amigas estaban trabajando, Alister y Albert llegaban y la veían, sus ojos lucían tristeza, ambos lo notaban.

-Alister llevare a Candy a tomar un café te veo al rato.

-Por supuesto Albert. Este se acercó a Candy

-Candy te parece tomar un café.

-Si, pasa pondré un poco de café.

-Bueno te estaba invitando a tomarlo fuera, pero si deseas que sea en tu departamento.

-Estaba mudando a mis hermanas no estoy arreglada para salir, además no tardo en volver a entrar a trabajar.

-Bueno un café, pero yo lo hago.

-Gracias, sirve que me cambie y arregle un poco. Albert sonreía, estaría en su departamento y eso no era tan propio, pero el tiempo y su tristeza, el arreglo, vaya buenos pretextos pensaba Albert.

Candy lo pasó ambos conversaban, le mostraba la cocina muy arreglada y limpia, definitivamente femenina, Candy se retiró se fue y se escuchaba el baño, se cambiaba rápidamente, se cepillaba y dejaba su cabello suelto para que se secará, se vestía sencilla con un vestido, zapatillas.

-Huele bien, pensé que solo tomaríamos café

-Bueno es que este café no es valiente

- ¿Ah no? Candy sorprendida porque el café tenía miedo.- ¿El café tiene miedo?

- No, pero no se dejo venir solo, sino muy bien acompañado, por sus amigas las galletas, los panecillos y los canapés. Ambos sonreían por como Albert decía que eran sus amistades.

-Albert conoces a mi Tío desde hace tiempo, puedo hacerte algunas preguntas.

-Las que gustes Candy, George es un buen hombre.

-Lo que sucede es que desde que llegó, me dijo que me sacaría de trabajar del hospital, hoy me volvió a decir que termine y avise que me iré, que donde voy a trabajar es de forma particular, que me servirán de vacaciones, créeme me da mucha curiosidad, me imagino que como lo conoces bien, sabes los planes que tiene para mí.

Albert pensaba, querrá alejarla de él, sabe que le interesa, porque ahora se la llevaría, porque no le dijo con quien la llevaría, trataba de acomodar sus pensamientos para indagar y que Candy no se alejará de él.

-Candy ¿tu Tío es celoso? Ella se sonrió nerviosamente, porque lo preguntaba, acaso la quería alejar de los chicos, si le acababa de informar que Albert estaba interesado de forma personal, que pasaba aquí.

-No lo sé Albert no lo creo, de hecho me pidió que si tenía problemas acudiera a ti, que me ayudarías si algo necesitaba.

-Por supuesto, solo que si tiene otros planes quisiera saberlos, no me ha dicho esos planes particulares que tiene para ti, realmente no me gustaría que apenas te conozco nos alejen de ti a mis hermanos y a mí.

- ¿A tus hermanos? Dijo Candy sorprendida,

- ¿Y a mí? Lo dijo observando a Candy donde ella se ruborizó por completo y Albert se sonrió, ella era fascinante, como hacía eso de ponerse rosita de sus mejillas de esa forma tan simpática, ahora comprendía porque le pusieron Candy, era realmente dulce.

-Compraste las galletas están muy ricas. Dijo Candy tratando de cambiar el tema, a lo cual Albert sonrió abiertamente, estaban solos y ella estaba curiosa, acudía a el por saber de su Tío y esos planes que a él también le dieron curiosidad.

-Sabes Candy, tengo tiempo de no ver a mi Padre, George es su amigo, pero mi padre le pidió que nos alejará de él, la verdad estoy preocupado por no saber donde está, ahora que me dices que tiene planes para ti, posiblemente sea con alguien de los conocidos, me gustaría mucho que nuestra amistad creciera, si sabes algo acerca de William mi Padre me lo informes, investigaré sobre a donde te enviará, pero si no logro saberlo no me dejes esperando saber de ti, ya es bastante no saber de mi Padre como ahora que te acabo de conocer también te alejen de mi.

- ¡Alejarme! Lo dijo en un tono de tristeza Candy, eso le agradó a Albert quien volvió a notar lo transparente que es ella.

Pasaron los días, Candy avisó en el hospital que no renovaría su contrato, todos se comenzaron a dar cuenta, hasta el doctor Stefan que lucía molesto pues le habían quitado a su enfermera, el de molesto cambio a Candy de área, pero ahora ella era más feliz en el área de pediatría que todas las enfermeras evadían, Albert no faltaba ni una sola ocasión por ella, ahora estaba en el turno de día, salían juntos, paseaban y conversaban de sus gustos, Candy por su parte conversaba a diario con sus hermanas, le sobraba mucho el dinero, compró un nuevo uniforme, perfume, hacía tanto que deseaba uno, ahora podía comprarlo, salía con las chicas los fines de semana, Albert aprovechaba para verla y salir con ella.

-Si Candy iremos a la disco a bailar, ya verás conocerás chicos muy agradables. Dijo Annie

-Gracias, le comente a Albert y sus hermanos, les dije el lugar al que me invitaron. Paty agregó

- ¿Irá Ster? Y todas se comenzaron a reír.

-No lo sé Paty, ellos salen tarde en ocasiones por el trabajo, Archie y Anthony trabajan juntos, Ster trabajan en una compañía muy estricta y Albert parece que trabaja en su hogar, porque entra y sale como desea. Annie dijo

-Suena extraño pero los abogados trabajamos por fuera y nos va bien, en ocasiones mejor, pero para eso debemos ser muy buenos, como abogado no me lo imagino muy bueno para un debate. Candy dijo

-Tampoco me lo imagino, es tan diferente a los abogados que no lo parece.

Se quedaron pensativas, pero no sabían mucho de sus vecinos, solo que eran profesionistas y que eran conocidos del tío George.

Estaban en la disco estaban en la barra, Annie de inmediato fue captada por un chico guapísimo Andrea igual, estaban más seguido en la disco que sabían de cómo se manejaban ahí sin embargo Paty y Candy estaban juntas, conversaban un poco y al oído la música no las dejaba escucharse.

Un joven muy atractivo miraba a Candy, sin embargo ella estaba en la conversación que no lo notaba era realmente atractivo, castaño de ojos intensos un rostro atractivo y por mucho de buen porte, este insistía en esperar a que ella lo viera, sin embargo Candy sonreía por lo que Paty conversaba con ella y el caballero no dejaba de verla estaba emocionado, Candy se veía muy atractiva, su pantalón unido al cuerpo, si blusa brillante y su sonrisa, el cabello suelto en cascada, en eso llegaban los vecinos entraban los cuatro viendo a Paty y a Candy a las que de inmediato se acercaron,

- ¡Paty! ¡Candy! Anthony y Archie muy contentos saludaban de beso a las chicas, donde Alister y Albert se sentaban a los lados de ellas y las saludaban después.

- ¿Que están tomando? Preguntó Alister y Paty dijo

-Solo soda soy quien maneja el auto de Andrea. Candy sonrió y agregó

-No tomo bebidas con alcohol. Albert sonrió, dijo

-Te parece bailar Candy

- Si me encantaría.

El hombre que la observaba ahora estaba molesto, se la ganaron cuatro caballeros juntos y el menos atractivo, bailaba con ella, eso pensaba él. Pero los cuatro se veían muy atractivos, lucían ropa sencilla, pero muy bien vestidos no eran conocidos en la ciudad, Archie llamaba la atención de todas las chicas, Andy lo vio y notaba como varias se embobaban con sus vecinos, le hizo un seña a Annie y ambas dejaron de bailar, visitando la mesita donde Paty conversaba con Ster. Ellas si tomaban bebidas sonreían, jugaban y ambas se llevaban a Archie y Anthony a bailar, eran los jóvenes más atractivos del lugar, no se los dejarían a las chicas bobas, eran vecinos de su amiga Candy, como era posible que otras se los llevaran, eso no era la conversación entre Andy y Annie.

Alister se llevó a bailar a Paty, pero la diversión era lo simbólico, nadie los conocía ahí, ellos estaban felices, las chicas eran compañeras de Candy, sobrina de George, que podía pasar, ellas no sabían su apellido, cumplían con el tratado, todo era tranquilidad. Candy y Paty fueron al tocador, ambas sonreían al salir, Candy fue captada por el caballero castaño,

-Hola, ¿quieres bailar?

- Está bien. Paty se regresó a la mesa, Albert notaba que venía sola, la buscó con la mirada y reconoció al chico, por supuesto que lo conocía, era muy conocido, podía delatarlo a él y a sus hermanos, ahora si estaban en problemas, tenía que buscar a Candy sacarla de ahí, si era posible los demás también, de inmediato Albert le dijo a Alister, este de inmediato planeo algo,