Capitulo 7
Operación peligrosa
En Chicago
Anthony traía unos planos estaba en un consorcio muy entretenido cuando la secretaria lo llamaba
-Ing. Johnson, tiene llamada por la seis
-Gracias Tifany.
-Albert que sorpresa, ¿sucede algo?
-No Anthony quede de verme con Ster para comer y pensé que si deseas puedes comer con nosotros.
-Si dime donde y ¿a qué horas?
Mientras tanto, trabajando Andy conversaba con Annie y Paty
-Si supieran como Honey y Sweet están tan celosas cuidando a Albert para Candy. Paty sonrió
-No necesitan cuidarlo, desde que Candy se fue se ha vuelto muy serio, casi ni lo veo, ya me estaba acostumbrando a verlo y los chicos el fin de semana dijeron que se la paso con ellas. Annie asombrada preguntaba,
- ¿En serio? Qué bien, ya tiene quien la espere al menos que donde está conozca a alguien
Los cuatro hermanos reunidos en un restaurant sonriendo conversaban entre ellos Albert traía más dinero ahora y estaba emocionado, tenía planes y estaba buscando cambiar la situación. En la mesa para seis personas triangulada, Albert y Ster estaban en un costado viendo hacia el resto de las mesas junto a la pared, frente a ellos Archie y Anthony sonrientes por estar reunidos fuera de casa y un poco sorprendidos,
-Me fue bien en una transacción, tal vez estoy mal pero tengo un presentimiento muy extraño, quiero viajar y buscar a Papá
-Sabes cómo es la situación y todo lo que pasa es porque George se llevó a Candy, dijo Ster.
-No lo creo, nunca había sentido tanta tensión, es cuando debería estar bien, la semana pasada me jugué todo en la bolsa de valores, hoy vendí todo multiplique mis ganancias, nunca lo había hecho, odio jugar con el alza y la baja de valores, pero quería el dinero para viajar y saber si puedo encontrar a Papá.
-Albert déjame hablar con George, sabes estoy enterado de que los negocios tienen complicaciones, nos necesitan. Dijo Ster con preocupación. Archie agregó
-No debemos investigar nada. Ster le mostro el periódico dijo
-No necesito investigar sé dónde estamos, donde puedo saber de lo nuestro sin mucho investigar. Anthony vio el periódico sonrió.
-El que debe estar preocupado es George, esto debe terminar no podemos dejar todo así, debemos hacer algo pero ya. George entraba por la puerta los vio.
-Aquí estoy Albert ¿qué sucede?, Alister tomo el periódico dijo
-Tienes que detener esto, dile que nos necesitas y que debemos estar con él. George sonrió apretando los labios e hizo un suspiro,
-Ahora dependo de Candy, si ella me ayuda tendremos a tu Padre antes de tiempo aquí. Albert estaba recargado en la silla en el momento en que mencionó a Candy, se sentó correcto y dijo
-Está con mi Padre.
-Si Albert, le dije lo mucho que los necesito conmigo, le avise de todo esto, espero que Candy lo saque de allá porque realmente los necesito a los cuatro de manera urgente. Ster dijo
-Que puede hacer ella es demasiado bondadosa, no creo que pueda tener suficiente fuerza para hablarle y obligarlo a reaccionar, mi padre hará lo que sea por salirse con la suya. George sonrió dijo
-No lo creo… apenas llegó Candy y William me llamó alteradísimo. Albert abrió los ojos preguntó asustado
- ¿Qué te dijo?
-Lo que pasa es que le dije a Candy que usará lo que fuera pero que lo convenciera y tu padre me gritó algo de que Albert, Candy y sus hijas…. La verdad no le entendí bien, solo le dije que había dicho que un año y le colgué… no se que esté pasando, que le haya dicho Candy si tenía hijas si son de Albert o no sé que se le ocurrió pero lo cierto es que después de meses es la primera llamada que hace…
Los cuatro estaban asombrados observaban a Albert, este respiraba tranquilo hizo una media sonrisa comenzó diciendo,
-Cuando conocí a Candy se veía muy maternal con sus hermanas, nos topamos con un joven compañero de la escuela de Honey, nos saludo y casi huía, Honey nos explicó que podía pensar que soy el Padre de Sweet y tal vez hermano de ella, lo cierto es que huyó por verme, Candy no le gustan las mentiras es muy transparente, tal vez mencionó a sus niñas, que realmente son sus hermanas y le dijo que estaba con ellas… con eso es suficiente. Ster dijo
-Podemos conseguir niños y decirle que son tus hijos si con eso vuelve hermano, Anthony soltó una carcajada, Ster agregó - Podemos también decir que Anthony dejo embarazada a alguien y con eso vendrá a matarlo. Anthony se dejo de reír, se molestó poniéndose serio. George sonriendo agregó
-Apuesto lo que gusten a que Candy estará aquí con William para la fiesta de Honey. Archie dijo
- 1,000 y Anthony dijo
-3,000 Albert y Alister se vieron sonrieron sin decir nada.
En Escocia en Glasgow
Candy oraba en una capilla del hospital por que la operación fuera un éxito y saliera bien, de la angustia comenzó a llorar, un hombre llevaba flores y vio el cabello rizado de Candy por la espalda, entró sigilosamente se sentó en una banca cercana, Candy se limpio los ojos y salió
- ¡Candy!
- si.
-Me recuerda, nos conocimos en la disco hace unas semanas
-Oh si, disculpe es que estoy un poco preocupada, gusto en volver a verlo, permiso.
- Espere, como puedo volver a verla, prometió llamarme.
- Lo siento, lo olvide… ¿Cuál es su nombre?
- Terry… Terrance Grandchester, ¿Tiene un familiar en el hospital?
-Oh si… disculpe tengo que irme.
Terry se quedo asombrado, ella en el hospital en Glasgow, se fue a dejar las flores y ver a su amiga, para buscarla después e invitarla a comer.
Candy se fue al área de quirófano salía William, donde ella se acercaba lo observaba
-Srita. Andrew fue un éxito su Padre se va a salvar no se preocupe, dijo amablemente el cirujano que pensó que Candy era su hija, porque el Sr. Andrew le decía hija todo el tiempo, lo pasaban a recuperación y ella estaba ahí fuera de la habitación, esperando que saliera en un silloncito afuera del área.
Después de horas de angustia, era llevado a su habitación, ella no se despegaba de él. Se sentó a su lado, le tomaba los signos vitales, William abrió los ojos y con voz baja dijo
-Lo logramos hija, ella sonrió
-Si, lo logramos. Derramando lagrimas, ella no se despegaba para nada estaba muy angustiada. William notaba que había llorado, le tomo la mano y la acercó a su boca para darle un beso.
Candy no salía de la habitación, todo el tiempo estaba con él, este lo notaba y sonreía, era distinta a cualquier chica, pensaba que si él fuera Albert también se hubiera enamorado de alguien así, ella tan detallista y cuidadosa, la notaba preocupada y solo podía imaginarse que por sus niñas, porque son dos… suspiraba.
El doctor llegó después de horas sonriendo, ambos hablaban, se recuperaría en su casa, si requería tratamientos lo verían, pero estaba muy seguro que todo había sido extirpado por completo. Las instrucciones fueron mucho reposo, sus medicamentos en sus horas, una lista de indicaciones que Candy estaba atenta por llevarlas en orden, el doctor iría diario a verlo.
Días después Terry sonreía la veía feliz y sonriente, la vio con un hombre de inmediato vio que era mayor, no se parecía a Candy pero aun así los siguió a la distancia.
-Mire ya llegamos a casa, estos días extrañe la cama. William sonreía, extrañaba la cama, ella con que ocurrencia decía no haber dormido bien.
- ¿Solo extrañas la cama hija?
- Señor William usted sabe que era necesario estar aquí, ahora que se recupere podemos volver y buscar a sus hijos. William sonrió, estuvo a punto de perder la vida y Dios lo dej aquí, ella con dos hijas y preocupada por cuidarlo, por atenderlo, por supuesto tenía que cancelar todo.
En la mansión Andrew una semana después Candy estaba sonriente de nuevo, quería llevarse a señor William a los jardines para que tomara el sol en una silla de ruedas para que no hiciera ningún esfuerzo, pero no estaba en su habitación.
-René no encuentro al Sr. William
- Ha estado atendiendo varias cosas en su estudio.
-Gracias René iré a buscarlo, se ve mejor con el cabello suelto señora René
- Gracias Candy, te hice caso, me siento mejor y hasta creo que ya no se me cae mucho el cabello, estoy tomando las vitaminas que me dijiste gracias.
Candy se acercó al estudio y escuchaba
- Suspende el documento, si puedes venir a recoger mi firma, ya no tiene caso seguir con esto, no será un año, busca a George y que me llame. Gracias
Candy sonreía, el señor William suspendió el año separado con sus hijos. Candy toco la puerta,
- Haber, haber… ¿Quién le dio permiso a usted de salir de la habitación?
- El doctor dijo que podía salir hoy a tomar el sol.
- Si pero no a trabajar, usted tiene una enfermera muy estricta Señor William, eso es lo que usted necesita.
-No Candy, necesito a mis hijos, realmente los necesito a ellos y a ti. Candy se le brotaban las lagrimas y lo abrazo con cariño
- Es usted increíble, le dio besos por su cara y el estaba sorprendido, realmente esa chica lo apreciaba.
Salieron al jardín y entraba un ramo de rosas sorprendiendo a los dos al ver al Mayordomo acercarse con las flores para ellos.
-Srita. Candy, le llegaron estas rosas
- ¿Para mí? Pero nadie sabe que estoy aquí. William dijo
- Pásame esa tarjeta, a mi hija no la ofende nadie.
-Señor William, nadie sabe que estoy aquí, se lo aseguro.
- ¿Quién es Terrance Grandchester?
- ¿Quién?
- Un tal Grandchester.
- Ah sí lo vi en el hospital, es un joven que conocí en una disco en Chicago.
- ¿Una Disco? -Hija conoces a este tipo.
- Lo conocí en un baile
- ¿Baile? Y mi hijo estaba contigo
- Si. ¿Por qué?
- No por nada. Sonrió con satisfacción, recordó que su hijo ahora era para ella un hombre sencillo, al menos estaban en un baile y si este hombre quería acercarse… no ella tiene dos hijas de Albert… pero mi hijo no se casó con ella.
Le dio la tarjeta y el mayordomo se llevó las flores hacia la sala.
Salieron a tomar el sol, los jardines eran extensos, pero el pensamiento de William era muy rápido, si llegaron rosas no tardaría en presentarse a saludarla, ese tipo estaba tras su hija, todo porque su hijo no estaba ahí, el estaba cuidando de las niñas, mientras que ella estaba trabajando, era un hecho que Albert no sabía que estaba ahí con él, pero George es muy listo y la mando con él, tenía que saberlo de algún modo y no podía preguntarle mucho, pues ella estaba muy renuente a hablar de su vida y de cosas de Albert al saber como lo había dejado, podía comenzar a llorar de nuevo, con qué derecho su hijo y el podían prohibirle a ella que se tratara con otras personas, si su hijo no se casó con ella, ahora Grandchester estaba tras su futura nuera y Albert no estaba ahí para protegerla, al menos estaba conmigo.
Candy estaba inquieta porque le envió rosas Terry, tal vez porque la vio angustiada en el hospital, pero como dio con ella en la mansión, la siguió.
William la observaba feliz porque ella estaba tranquila, desde que llego se sentaban en el salón juntos, le leía libros, conversaban mucho, algo si es que para que Candy no huyera o se pusiera nerviosa, ya no decía nada de Albert y sus hijas. Ella no quería que se preocupara por nada, o qué pensara en preguntarle de nuevo por Albert.
Candy sonreía el aire estaba cálido y corría moviendo su cabello sonreía y pensaba al final no eran nada Albert y Terry no eran ni novios ni había nada formal.
William la sacó de sus pensamientos, dijo
-Hija hay ropa de mi esposa en la habitación del fondo, quítate ese uniforme de enfermera, haces que me sienta muy incomodo. Candy le sonrió se fue a cambiar de ropa, pero por la de ella. Llegaba la hora de comida y la vio en un vestido sencillo, le dijo
-Hija no te gustó la ropa de mi esposa
-Traje ropa normal Sr. William
- Esa ropa no se va a volver a usar y me gustaría que saliéramos a pasear a Pollock Park, para que conozcas lo hermoso que es mi Escocia.
- Está bien iré a ver ¿cómo quiere que me vista?
- Muy hermosa como la señora de esta casa hija.
- ¿Cómo dice usted?
- Quiero que te vean a mi lado como mi hija, no es bueno que vayan a pensar mal y digan a mi edad que tengo a una joven conmigo. Candy estaba desconcertada, pero su Tío era empleado de confianza, tal vez por eso lo decía, tal vez ya había hablado con él.
- Como guste.
Candy vio el majestuoso cuarto, la ropa que había era muy elegante y hermosa. Tenía razón el señor William no se va a volver a usar esa ropa, pero no estaba guardada, estaba en orden y limpia, ahí como se podía ensuciar con tanta gente haciendo limpieza, vio vestidos vaporosos y uno de ellos, se lo probaba, realmente le quedaban un poco grandes de su cintura, pero como tenía una hermosa banda y la tela se ajustaba al talle era fácil de adaptarse.
Salieron en el auto Candy vestía un hermoso vestido corto bajo las rodillas en blanco con poco de vuelo tenía florecillas tenues, ahora William lo bajaba el chofer para ayudarlo a sentarse en la silla de ruedas y ambos paseaban por el sendero sonriendo, muchos conocían y saludaban al Sr. William, su escolta estaba con ellos. Candy se detuvo en una banca y conversaban con el aire corriendo. Saco un libro romántico hermoso y el suspiraba sonriendo, después de horas, cambiando su punto de vista se retiraban.
A lo lejos Terry caminaba observándola sonriente, pensaba se ve hermosa, debe ser su padre.
-Hola Candy ya no la vi en el hospital, William lo vio medio molesto, ella sonrió
-Hola, el es William Andrew
-Un placer, Terrance Grandchester
-Grandchester… mucho gusto, hija ya vámonos.
- Si. - Me dio gusto verte de nuevo, gracias por las rosas, con permiso.
El guardia de inmediato se acercó cubriendo a Candy y a William, Terry sonrió pensaba Hija de William Andrew, ¡perfecto! Padre celoso eh.
