Fic

Historias de Albert y Candy

Por un Beso

Por Mayra Exitosa

Reto Cumpleaños

Mi primer novio me apreciaba aun siendo humilde, no tenía padres ni familia, pero eso no lo sabía, confiaba mucho en él, más no para ponerlo más triste, su madre había fallecido y su padre lo dejó encargado con su tía abuela. Anthony no le faltaba nada, amigos, primos, y me tenía a mí que lo admiraba y comprendía, cuando me pidió ser su novia, acepte encantada, sin embargo, él pensaba que vivía feliz con mi familia, pero la realidad el desprecio de otras personas me enseñó a ocultar mi vida de los demás, al principio para no causar lastima, después para no ser humillada.

Yanina era la encargada de la posada que hospedaba señoritas y no aceptaba personas del sexo varonil, por lo que, al no ser adoptada, el gobierno nos entregaba a ella para establecernos en la sociedad, éramos muy pocas, por lo que nuestro hogar era tranquilo, Marilyn era cajera en un super mercado, Nayeli era asistente en un consultorio dental, Osiris era asistente en una guardería infantil, Annie trabajaba en una tienda de instrumentos musicales y yo estudiaba y trabajaba como enfermera. Por mi estatura pensaban que era la hija menor de la casa, pero ninguna nos parecíamos en nada.

Anthony me conoció saliendo de paseo por un parque, le gustaban las rosas y era agradable encontrarlo ahí. Nuestro noviazgo comenzó bien, hasta que fue pasando el tiempo, era celoso, posesivo y en parte lo comprendía por estar solo, una tarde tuvo que salir de viaje y por primera vez conoció a Yanina en la que creía mi casa, asegurándose que vivamos solo mujeres y éramos una familia, eso fue lo que entendió por la forma cariñosa en la que se expresaba Yanina.

Se fue de viaje al parecer hubo problemas con un tío y su padre, por lo que fue llamado a irse a Europa, me mandaba cartas, hacia llamadas y en ocasiones recibía rosas con un mensaje de su parte.

En el hospital tuve varios heridos traídos de fuera por un accidente y llegó él, un hombre muy alto rubio, de mirada azul, sospechoso de pertenecer a la mafia, por decisión de la directiva lo enviaron a una habitación privada y así fue ocultándose por si había problemas, la policía se deslinda de él dejándolo como responsabilidad en el hospital hasta que se recuperará y se investigará si era buscado.

Por los temores y sospechas nadie quería hacerse cargo de él, tenía herida de bala en un hombro, golpes en cabeza y piernas por lo que fue difícil cuidarlo, ya que mi talla era muy pequeña y mi buen paciente era muy grande.

Cuando despertó los médicos se dieron cuenta que padecía amnesia temporal, también que no era buscado por la mafia ni el FBI, pero no se hizo notificación a las enfermeras y otros médicos debido a que no había nada por escrito y solo nos aclaraban eso a los involucrados directos, por lo que nadie se le acercaba, al continuar las semanas me dejaron a mi exclusivamente su cuidado, sus aseos, comidas y lo que pudiera hacer para convencerlo de cuidarse y comer.

- Vamos somos amigo, quizás no recuerdes nada ni nadie te haya reclamado, pero me tienes a mí. Con su tono enronquecido y grave se sentía extraña al ser un hombre que podía hasta cantar como un tenor con esa voz, pero ella le sonreía animada, era la primera vez que le daban a cargo un paciente directamente y deseaba con todas sus fuerzas que se recuperara ya que con él obtendría su certificado de enfermera. - ¿me tienes miedo? - no, para nada. Si hasta pareces un ángel, sé que no me conoces, pero desde este momento me haré tu familia de acogida, seré tu amiga, hermana, lo que desees que sea, pero prométeme que me ayudaras a que te recuperes. Sus miradas se fijaban una a la otra, el desconfiado y ella segura, para que supiera que no tenía una doble intención y que podía contar con ella realmente, le tomaba sus manos y las acariciaba con su suave rostro, sorprendiendo al rubio por su gentileza, desde que había llegado nadie lo trataba bien y ella era un remanso de paz, que aseguraba que no lo dejaría y que lo ayudaría.

- Tus compañeras del turno de noche dicen que pertenezco a la delincuencia. - Eso no es verdad, solo que es extraño que no hayan venido a buscarte, pronto te darán de alta y no has recuperado tus recuerdos, eso es muy desalentador y propicia que crean que no quieres recordar, pero confío en ti, ahora come, te traje fruta fresca, yo misma la seleccioné. - Come conmigo, por favor. - por supuesto, soy muy glotona. Sus sonrisas le sorprendían, era la joven más hermosa que haya visto y que le brindaba tranquilidad con su sola presencia, tan transparente como las compañeras que reflejaban su odio y su repulsión hacia él.

El turno de noche le tenía miedo, por lo que en sus alimentos pusieron pastillas para dormir y eso lo reporte, detalles como ese hicieron que mis compañeras ya no quisieran acercarse a él. Más nuestra amistad se fue estrechando día con día y me di a la tarea de buscar un departamento para que viviera al ser dado de alta, eso le agradaba sobre todo cuando platicábamos por mucho tiempo en las noches que me tocaba el turno, no recordaba y se frustraba mucho, el gobierno ya no podía continuar solventando su estancia, pero ese fue el motivo por el que nos unimos para apoyarnos uno al otro, cuando más lo necesitábamos, lo lleve al departamento el mismo día que fue dado de alta, el departamento era muy pequeño pero era lo que alcanzaba y lo pague con mi sueldo al principio.

Marilyn y Osiris ya se habían ido para independizarse, por lo que la presión recaía sobre mí, cuando llegaban más compañeras a la casa, así al tener una habitación con litera en el departamento de mi paciente, tome la decisión de irme a vivir y formar una familia para él, mientras recordaba.

Yanina por seguridad me pidió que usará anticonceptivos para que no trajera hijos no deseados, asegurando que esto se lo recomendaba a todas, por lo que en mi trabajo hablé con una ginecóloga y me recomendó lo más suave para empezar, pero al darse cuenta de que no tenía relaciones, no fue necesario, por lo que el medicamento podría tomarlo después, cuando me sintiera segura y tuviera pareja. Recibí solo una vacuna y por mi delgadez me colocaron un parche ya que sangre un poco, nunca imaginé que eso iba a tener algo significativo para mis compañeras o para quien me viera ese parche

Mi paciente decidió llamarse Bert, por un sueño que tuvo y así ambos nos apoyamos al usar mi apellido como suyo, consiguió trabajo en un restaurant de ayudante de cocinero. Esa tarde regreso mi novio, me vio en la salida del hospital, le llamo la atención que saliera de ginecología y con un parche en mi brazo, dio la creencia de que el parche era anticonceptivo. Bert fue por mí al hospital, me dio un saludo al llegar con un beso en la mejilla, gire al sentir la mirada de alguien con eso fue suficiente, Anthony pensó que era mi nueva pareja al vernos a la distancia, note lo enfurecido que estaba, incluso el rechinido de las llantas al arrancar el auto en el que se había subido.

Por un simple beso termino mi relación con Anthony, me enteré por Yanina, que había ido a buscarme, se enteró que era un hogar de acogida y no mi casa, ni mi familia, comento que había fallecido su padre y ahora estaba más solo que antes, porque su viaje fue por un atentado de su padre y su tío. Estuve triste por un tiempo, lo peor era saber que fui juzgada sin dar una explicación, por lo que Bert me apoyo y me dijo que el amor era libertad y si el eligió irse, era mejor así.

En el hospital se dieron cuenta que vivía con mi paciente y que continuaba sin recordar, se hicieron comentarios y con el pasar de los días, fui despedida por falta de ética al vivir con Bert, no se lo dije para que no se preocupara, pero si tuve que conseguir otro trabajo, esta vez ganaba menos sueldo. Bert me apoyo con su trabajo a pagar la renta del departamento, y yo cuidaba adultos mayores en un asilo donde me aceptaron como enfermera de apoyo para trabajar.

Los meses pasaron un día Bert dejo una nota, había recordado y se iba a ver a su familia, me prometió volver y pago un año de renta del departamento por adelantado, su partida me dejó muy triste y sola. Le había tomado cariño, éramos amigos y confidentes, había coincidido con una capacitación del asilo por lo que me fui unas semanas a un hospital geriátrico para prepararme y al regresar Bert ya no estaba, lloré más por él que por mi noviazgo con Anthony. Ahora que se había ido era distinto, sin él las cosas no las veía tan bien, habiendo pagado la renta del departamento, me quedaba un poco más de mi sueldo, pero eso no me alegraba de la nostalgia que me dio al no ver a Bert junto a mí.

Cerré el departamento, todos los recuerdos que ambos teníamos, no soportaba la tristeza de no verlo al llegar, me cambié para otra ciudad, el asilo estaba en remodelación y no podía seguir ganando tan poco, quería superarme, la realidad, quería buscarlo, pero él se había ido sin mirar atrás.

continuara...


Muchas gracias por leer está historia, dedicada a la imagen de Kitten White y al Reto cumpleaños en el que me toco basar está historia.

Gracias por su apoyo, por respetar y leer las historias que escribo sin copiar ni adaptar.

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa