Fic
Historias de Albert y Candy
Por un Beso
Por Mayra Exitosa
Reto Cumpleaños
Desde que mi hermana había fallecido, me comprometí con Vicent a cuidar de Anthony, más nuestro modo de vida se fue complicando. Mi cuñado temía por mí, el sentía que era mayor y que no vería a Anthony realizado, más también supe que ya traía novia por una carta que me escribió meses antes, estaba muy entusiasmado con su primera novia.
Vicent pensaba que Bianca no era una mujer para mí, estaba interesada en mis bienes y si el me avisaba era porque sabía de buena fuente que estaba relacionada con personas de mala reputación. No quería creerle que me diera consejos sobre mi novia, cuando mi padre casó a mi hermana con él sin amor, solo por compromiso.
Salíamos de un restaurant cuando fuimos atacados por dos autos, casualmente uno de esos hombres lo había visto antes en la empresa de Bianca. Los disparos eran para Vicent, en ese instante lo comprendí, me atravesé para cubrirlo y cuando me dieron le grité que corriera y no se detuviera.
Alguien me atrapó, escuché a Bianca molesta, daba órdenes de deshacerse de mi sin que me eliminarán. Luego ella me buscaría y me llevaría al médico. Las cosas se complicaron, en vez de esperar al plan de mi novia, me escapé y al hacerlo caí y volví a caer. una caja amortiguó mi caída, pero mis piernas, mi hombro y ... mi cabeza, no sé cuánto tiempo paso, solo sé que la caída era encima de un camión y este iba en movimiento.
Pasaron tantos días y por fin estaba en un sanatorio, no sabía nada, no recordaba nada, me trataban como si apestara y me dolía moralmente las miradas de doctores y enfermeras, hasta que llegó ella... como una brisa fresca de verano, me cuidaba y lavaba y oh por Dios, tenía todo y más.
Era pequeña con porte y carácter de una niña, sus bustos se querían salir cuando me daba la ducha, fue la única que se atrevió en hacerlo, sin temor me limpio por entero y se ruborizada avergonzada por verme desnudo, estaba seguro de que no le era indiferente. No sabía mi nombre, ni recordaba nada, los médicos parecían detectives y yo estaba estúpidamente enloquecido por la más linda y bella chica que poseía un corazón enorme y una sonrisa sincera.
Me propuso irnos a vivir juntos, juraba que le gustaba, hasta ese día en que fui por ella y resultó que espante al tonto ingenuo que deseaba a mi enfermera, porque era mía, pero ella no lo sabía aún.
Me fui haciendo más indispensable para ella, me respetaba y jamás se insinuó, pero no pude evitarla ver bañarse y secarse, recordando que me hacía el herido cuando ella me secaba la entrepierna y como se giraba a otro lado, pero me tentaba y tocaba con sus manos pequeñas, la mejor de las agonías al no saber ni mi nombre ni nada de mí. Fue esa noche que vi en sueños a una hermosa mujer, tal vez era casado y tenía un hijo que aseguraba se parecía a mí, fue entonces que me separé un poco de ella, pues soñé a la dama que me nombraba Bert, otro tiempo después me di cuenta de que era de mi sangre, de mi familia y que estaba en su boda vestida de blanco con un hombre mayor. Más tarde supe que no estaba casado y que seguía deseando a la mujer con la que dormía todas las noches, ella se subía a la litera y yo la soñaba conmigo en mis brazos, desnuda y soportaba la más loca de las torturas, hasta que salió a un taller de capacitación de su trabajo, casi enloquecí, la veía en todas partes, me mareaba y entonces descubrí que no era ella, sino otra mujer y su voz era una orden, Bianca...¡Bianca!
Tarde una semana de tormenta extrañando a Candy y otra deseándole locamente. Ella no regresaba y por fin recordé todo, esa mujer era mi novia y dio la orden de matar a Vicent para que no advirtiera sobre quién era realmente, pero ya lo había hecho y no le creí. Tonto de mí. Deje una carta diciéndole a Candy que ya había recordado, pague la renta y regresaría por ella, pero antes tenía que arreglar cuentas con la loca de mi novia
Vicent estaba con vida, mi sobrino lo estaba apoyando, Johnson me buscaba como loco y al aparecer todo se fue desenmascarando. Mi querida novia tenía un acta falsa de matrimonio y estaba reclamando mi herencia. y yo llegue en el preciso momento en el que la culpe del intento de asesinato.
Se complicaron las cosas, ella fue detenida y el hospital en el que estuve, paso a ser investigado. Por no dar las atenciones correctas, se le considero negligencia y los policías buscaban donde no debían. Las disculpas concluyeron que Candy había pagado mi salida del hospital, que vivía con ella y que éramos amantes cuando yo no recordaba nada por la amnesia temporal. Todo eso ensuciaba a mi pequeña salvadora, quién dio muestra de ser la única en darme las atenciones adecuadas y los cuidados requeridos, a pesar de que por ello fuera despedida solo por las sospechas de nuestra relación.
Mi sobrino me contó que ella era su novia y que vio cuando yo la besaba, que desde ese día se obligó a olvidarla, no le recrimine su estupidez, mi enfermera siempre se dio su lugar, nunca hizo el más mínimo movimiento para conquistar y si lo hizo, fue inocente porque quién se enamoró de ella perdidamente solo fui yo.
- Realmente lo lamento, Anthony. - No tienes la culpa, ella por lo que dicen te llevo a vivir a su lado, recuerdo que estuvo en ginecología y portaba un parche, al parecer estaba en una cita preventiva para no tener hijos y en ese tiempo estaba contigo... supongo que, no pudieron esperarse. También la amaba, pero de hacerla mía, solo sería hasta llevarla al altar, no de esa manera.
No me dejó explicar y salió, negándose a escuchar, quería decirle, explicarle que Candy era mi enfermera, mi amiga y compañera. Que solo en mis sueños la amaba como un depravado desesperado, que no había noche que no aguantará mi tortura por poseerla y hacerla mía, si, fui egoísta y no le dije nada, el dio por hecho, al igual que todos que viviendo como vivíamos, éramos ante el mundo tras esa puerta, de un departamento tan pequeño, ardientes y apasionados amantes. Realmente la amaba y deseaba tanto mucho más que para eso.
Desde que recordé solo lamentaba tener el compromiso con la maldita mujer que creía que debía amar y casarme con ella, por suerte no lo había hecho, antes bien invento y creo todo para desfalcar me, sin imaginar que llegaría a tiempo para sacar a la luz toda la planeación que tenía para atraparme y convencerme de que ella me rescataría de los secuestradores que equivocadamente no lograron asesinar a mi cuñado.
Regresar a buscarla fue lamentablemente tarde, entre las pesquisas, el juicio, ella no estaba, había cerrado, con el casero me enteré de que tuvo que ir a trabajar a otro lado, que estuvo buscándome y espero mucho tiempo mi regreso, dijo que volvería, más en todo ese tiempo, no lo había hecho.
Continuará...
Muchas gracias por leer y comentar está historia.
Gracias por su apoyo, al respetar y leer las historias que escribo sin copiar ni adaptar.
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
