El cuerpo lleno de sangre estaba tirado en el suelo, Moroha ya no reaccionaba y sus ojos estaban levemente cerrados. Los hombres miraban sorprendidos la escena pues no estaba en sus planes. Byakuya muy enfadado, se acercó al tipo que apuñaló a la azabache y lo tomó de la camisa del cuello.
—¡¡Imbécil ¿Sabes lo que hiciste?!!— le dio una bofetada —¡¡Zero se pondrá furiosa si no llevamos la mucosa intacta!!.
—¡¡Lo… lo siento yo…!!— Byakuya le dio un puñetazo rompiéndole el labio.
—¡¡CÁLLATE PEDAZO DE PENDEJO!!.
Y justamente en ese instante, para mala suerte de los hombres, el teléfono de Byakuya comenzó a vibrar y al ver de quién se trataba, se puso más pálido de lo que su piel ya está. Con sus manos temblorosas por los nervios, contestó la llamada, sabe lo peligrosa que es Zero si no llega a cumplirse algo que ella desea.
—¡Jefa!— llamó apresurado.
—¡¿Ya traen a la mocosa?, ¿Se resistió?!— preguntó. Byakuya se rascó la cabeza nervioso ¿Ahora cómo le diría?.
—Eh… bueno yo…
—¡Byakuya!— lo interrumpió —El tono con el que me hablas no es nada bueno… dime ¿Todo salió bien?.
—Jefa…— suspiró —Todo saldría bien si el tonto de Totetsu no hubiese apuñalado a la mocosa…
Un silencio incómodo se formó a través de la llamada telefónica. Byakuya sabía perfectamente que Zero estaba enfadada, cerró con fuerza sus ojos al sentir la pronta llegada del sermón por parte de la albina. Por otra parte, Zero sostenía el teléfono con todas sus fuerzas descargando su furia y frustración en el dispositivo ¿Cómo era posible que hayan sido tan tontos? ¡Se supone que ella mataría a la azabache si era necesario!.
—¡¡Tu y tus hombres son unos IDIOTAS!! ¡¡¿Cómo es posible que no hayan hecho bien las cosas bola de imbéciles?!!— exhaló tratando de controlar su ira —¡¡De nada me servirá esa mocosa apuñalada!!.
—¡¿Y… que sugiere que hagamos Zero?!.
Ella pensó por unos segundos, el secuestro de la azabache serviría para darle una lección por abrir la boca y exponerla de esa manera, la regresaría a sus padres totalmente dañada como un anuncio para que no la buscaran o la familia Taisho conocería las consecuencias. Pero ahora… esa niña ya estaba apuñalada y ya no le serviría de nada… suspiró.
—Déjenla tirada hasta que se muera, hagan de su cuerpo lo que sea, pero antes… quiero que escribas en su piel un pequeño anuncio…— Byakuya sonrió, al parecer sería divertido.
—¿Y que le escribiremos a la mocosa?— preguntó con una media sonrisa diabólica.
—El apellido de mi familia… y una advertencia…
—¡Muy bien!.
Complacidamente Byakuya colgó la llamada telefónica y se dirigió hacia sus hombres quienes lo miraban expectantes a lo que diría. El pelinegro creyó que el sermón sería más fuerte y que quizá… Zero lo mataría por hacer mal el trabajo, no obstante fue todo lo contrario y solamente se encargaría del cuerpo de la joven, sin duda él y sus hombres se divertirán con una chica de preparatoria…
—Tenemos a la mocosa para nosotros estúpidos— vociferó y los hombres sonrieron con morbosidad, sabían lo que significaba. —Pero antes— sacó una daga —Le daremos un anuncio a la familia Taisho.
Comenzaron a reír sarcásticos y malévolos. Byakuya se acercó al cuerpo de la joven y comenzó a desabrochar la camisa de la joven dejando expuesto sus senos cubiertos por una lencería roja. Byakuya se relamió los labios, rompiendo con la daga el sostén de la joven, dejándola completamente expuesta.
—Que desilusión…— comentó con tristeza fingida —Creí que sería algo espectacular pero son demasiado pequeños— pegó una carcajada —Muy bien jovencita, este tatuaje te marcará de por vida.
Nuevamente comenzaron a reír, los hombres se acercaron para ver el espectáculo que Byakuya estaba haciendo. El pelinegro con la ayuda de la daga escribía el apellido Ozaki y un anuncio para la familia Taisho, la sangre rodaba por todo el pecho de la joven y esa afilada daga penetraba su suave y juvenil piel.
—Hmph…— sonrió de lado —Ya quedó. Ahora— se dio la vuelta, guardando su daga y caminando hacia la salida del callejón —Es toda suya muchachos, háganle lo que quieran.
Los hombres sonrieron con morbosidad y se acercaron a la joven desangrada para comenzar a quitarle las bragas y abrirle las piernas contemplando un espectáculo que los dejó relamiéndose los labios, uno de ellos comenzaba a desabrocharse el cinturón con desesperación. Sin darse cuenta, un tipo joven y pelirrojo los observaba con repudio al notar que esos tipos pretendían hacerle algo asqueroso a la joven que se encontraba en el suelo apuñalada y desangrada.
—¡¿Qué pretenden bola de asquerosos?!— gritó enfadado mientras sujetaba con fuerza una espada de bambú, no podía permitir que le hicieran algo grotesco a la joven…
—¡¡Qué te importa mariquita!!— uno de los hombres le respondió mientras se acercaba a el, dispuesto a darle una lección —¿No te quieres unir?— preguntó sarcástico. Riku rió.
—¡¡No sean enfermos!!.
Y sin más preámbulos, el joven pelirrojo atacó al tipo que le insinuó esa aberración, lo dejó completamente noqueado. Los otros tipos se pusieron en guardia pero Riku era mucho más habilidoso y fuerte acabando con todos ellos, dejándolos golpeados, noqueados y algunos sin dientes o con la nariz torcida.
—Hmph… idiotas...— su mirada se posó en la joven que yacía en el suelo desangrada, con la ropa levemente desgarrada. Al acercarse más a ella pudo ver qué sus pechos estaban descubiertos y con un mensaje escrito. —Mierda…— murmuró enojado. Se puso en cuclillas para verificar si la joven estaba viva, por fortuna su pulso seguía. —Esa maldita familia sigue haciendo daño a más gente…
Ozaki
No se metan en lo que no deben o les irá peor.
Eso es lo que está escrito en el pecho de la azabache.
Riku se puso de pie y sacó su móvil marcando el número de una ambulancia, cuando le respondieron, el joven dio el número de calle para que pudiesen localizar más rápido a Moroha. Al terminar la llamada, Riku se acercó a la azabache para cubrirle los senos, al terminar, miró el cuerpo de los tipos tirados en el suelo aún inconscientes por la paliza que les dio, sonrió de lado, seguramente estos tipos tendrían mucho información acerca de la familia Ozaki.
—Creo que vendrán conmigo muchachos…
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Después de pasar todo el día haciendo el amor con la mujer que tanto ama y soñó con volverla a encontrar, ambos se despiden en la entrada de la casa con un beso lleno de amor, no querían separarse pero era necesario seguir adelante, ya después estarían juntos.
—Sesshomaru— llamó la castaña acariciando con sus manos la espalda ancha del albino, ambos mirándose fijamente después de romper el beso.
—¿Qué sucede?— preguntó posando su mano derecha en la mejilla suave de Rin.
—Bueno… Aún hay cosas que quisiera saber pero… mis hijas están por llegar.
—Entiendo— sonrió de lado —Quisiera hablar con nuestras hijas y poder abrazarlas pero… aún no es momento…— le dio un tierno beso en la frente. Sesshomaru sabe perfectamente bien que debe ir con calma y Rin tiene que explicarles primero como se dieron las cosas para no crear malos entendidos con sus hijas. —Quiero pasar más tiempo contigo Rin y… he pensado en algo.
—¿Y qué es?.
—Estoy viviendo en un departamento, y quizá… podrías llegar para que hablemos— ella asintió y le dio un beso en los labios.
—Está bien, mañana por la mañana iré…— él la tomó de la cintura para acercarla más a su cuerpo y darle otro beso en los labios.
—Solo espero que… no caigamos en la tentación como hoy...— comentó y ambos rieron.
—Ojala que no profesor Taisho…
Se dieron otro último beso como despedida. Sesshomaru se subió a su auto dejando con todo el dolor de su corazón a su amada Rin, ella lo despedía con la mano derecha, sin dejar de mirar al vehículo mientras se alejaba, su corazón aún seguía palpitando, no podía creer que hace algunas horas en ausencia de sus hijas hizo el amor con su amado Sesshomaru, fue precipitado pero era necesario para ambos…
—Sesshomaru…— suspiró enamorada, con la mano en el pecho tratando de tranquilizar su agitado corazón.
Las mellizas llegaron un poco exhaustas a su hogar, al ingresar pudieron olfatear el sabroso aroma a café, comida y… ¿Pan?, Ambas dejaron a un lado sus pertenencias de la escuela, y se acercaron a la cocina encontrándose con su madre extrañamente muy feliz cocinando mientras tarareaba una canción lo cual es típico de ella. Rin lucía radiante y enérgica, sus hijas miraban sorprendidas al cambio radical que tenía su madre, hace apenas unas horas ella estaba muy distraída y triste pero ahora… ¿Qué rayos le pasó a su madre?. Rin dejó encima de la mesa el pan recién horneado y alzó la vista, mirando con una amplia sonrisa a sus hijas.
—¡Towa! ¡Setsuna!— las llamó y se acercó a ellas, abrazándolas con amor. Las mellizas aún mantenían el semblante incrédulo.
—Mami…— habló Towa, correspondiendo el abrazo de su madre. Setsuna hizo lo mismo sin articular alguna palabra.
—Deben de estar hambrientas— se alejó y a cada una les regaló un beso en la frente —Vallan a cambiarse para que coman.
Las mellizas asintieron y se fueron a sus respectivas habitaciones, en el camino, Setsuna jaló del brazo a Towa para hablar con ella, había algo extraño en Rin y ambas no lo pasaron desapercibido, sobre todo Setsuna.
—¡Mamá le ocurre algo Towa!— la albina asintió.
—Tienes razón Setsuna ella…— ambas miraron desde lejos a su madre muy sonriente. —Ella está muy radiante el día de hoy…
—Seguramente no fue a la boutique o… quizá le pasó algo bueno hoy.
Ambas exhalaron y se retiraron a sus habitaciones aún muy confundidas por el comportamiento de Rin, ¿Qué rayos le sucedía a su madre?...
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Sesshomaru estacionó su auto enfrente de la mansión que anteriormente compartía con Kagura, debía hablar con ella seriamente pues esa mujer no permite que sus pertenencias sean extraídas, sabe que Naraku y Kanna la dejaron sola y se llevaron a Hakudoshi.
Ingresó a la mansión sin tocar la puerta, no había personal y lucía desolada con las cortinas cerradas y con un terrible olor a podrido, miró el suelo sucio, los sillones desorganizados y muchos trastes con comida tirados, Kagura se encargó de correr a todo el personal y por ende la casa luce sucia y maloliente.
Miró a todas partes sin encontrar rastros de ella, subió las escaleras hasta llegar a la habitación que anteriormente compartían como pareja, la puerta estaba levemente abierta y al abrirla completamente halló a la mujer sentada en el suelo mirando la nada, parecía terrorífico pero su mirada estaba perdida…
—Kagura— llamó.
La pelinegra enseguida giró su rostro al escuchar aquella voz grave que la estremecía. Era Sesshomaru, el amor de su vida está frente a ella de pie llamándola, ¿Será un sueño?. Se puso de pie y se acercó al albino para tratar de abrazarlo ¿Acaso volvería con ella?, ¿Estarían juntos de por vida?. Sesshomaru la tomó de los brazos para impedir que lo abrazara, no quería que esa mujer lo tocara, ella le arruinó la vida por completo… ella y su tía.
—Aléjate Kagura— la pelinegra lo miró con el ceño fruncido.
—Mi amor has vuelto ¿Me amas no es así?, ¿Estaremos juntos?— sus preguntas eran ansiosas. Sesshomaru la miró enojado, ¿Está loca?, ¿Cómo volver con la persona que te arruinó la vida por su obsesión?, ¿Cómo volver con una persona que te mintió toda la vida e hizo que mintieras a tu gran amor y perdieras dieciséis años con tus hijas?.
—No digas estupideces Kagura ¿Cómo quieres que vuelva contigo si arruinaste mi vida por completo?— ella rió irónica.
—Ya entiendo… estás con otra ¿No es así?— su mirada mostraba ansiedad —¡¡Por eso me estás dejando, seguramente tienes a tu zorra esperando haya fuera!!.
—¡¡Ya basta Kagura!!— la tomó del cuello hasta arrinconarla a la pared. Kagura trataba de soltarse del agarre —¡¡Tu y tu asquerosa tía se aprovecharon de mi debilidad para hacerme esto, me vieron la cara de idiota todo este tiempo!!— la azotó con fuerza en la pared —¡¡¿Y todavía tienes el descaro de decir que tengo una amante, y que si es así?, No pienso estar con una obsesionada y loca como tú!! ¡¡¿Por qué?!! ¡¡¿Cómo fue que lo hiciste Kagura?!!.
Ella tenía la cara roja y los ojos llorosos, Sesshomaru la tiró al suelo caminando hacia un mueble para comenzar a tomar sus pertenencias. Kagura se puso de pie angustiada y lo abrazó desde atrás hundiendo su rostro enlagrimado en la ancha espalda del albino.
—¡¡Hice todo esto porque te amo Sesshomaru, siempre te he amado y siempre lo haré!!— él la miró inexpresivamente.
—¿Amor?— rió sarcástico —¡¡Tú estás obsesionada Kagura!!.
—¡¡DEBÍAS SER MÍO CUESTE LO QUE CUESTE!!— lo tomó de la camisa enterrando sus puños en la tela —¡¡Yo siempre te he amado, desde que éramos niños siempre te mire con otros ojos, no podía soportar que tú salieras con otra, tú debías ser mío ERES MÍO SESSHOMARU!!— nuevamente lo abrazó con fuerza —¡¡Tenemos un hijo y no me puedes abandonar QUÉDATE CONMIGO!!.
—¡¡SUÉLTAME!!— se alejó de ella —¡¡Eres una enferma, no metas a Hakudoshi en tus locuras Kagura, el divorcio ya está en proceso y quieras o no lo firmaras, no pienso seguir con una persona lunática que arruinó mi vida como tú!!— se acercó más a ella —¡¡Zero y tú irán a la cárcel por sus crímenes!!.
—¡¡No!!— gritó fuera de si —¡¡Yo no soy una asesina!!— se tapó sus oídos con las manos, caminando de un lado a otro repitiendo eso, en su mente apareció Koga ensangrentado y muerto —¡¡Zero lo es, ella mató a tu madre y a…!!— lo miró —¡¡Ella me ayudó para estar contigo yo… esa noche te hice el amor mientras dormías…!!.
Sesshomaru rechinó los dientes con enojo, ¡¡Ese par son unas malditas!!
—¡¡Así que el violado fui yo y no tu Kagura!!— la tomó del brazo lanzándola al suelo —¡¡TODO ESTE TIEMPO PENSÉ QUE YO ERA EL MALDITO VIOLADOR CUANDO TU FUISTE LA QUE SE APROVECHÓ DE MÍ MALDITA SEA ERES UN ASCO!!.
Suspiró tratando de controlar su ira, ser la víctima de dos personas enfermas era lo peor. Sesshomaru ya no iba a soportar estar más tiempo ahí, así que lo único que tomó de la habitación fue el collar de su madre que se encontraba en una gaveta, lo metió en su bolsillo y salió de la habitación a toda prisa, no podía soportar estar más tiempo enfrente de ella, esa mujer que le arruinó la vida por completo. Kagura iba tras de él gritando que no se fuera, pero todo era en vano. Sesshomaru ya estaba dentro de su auto, se puso el cinturón de seguridad y lo arrancó dejando atrás a Kagura.
—¡¡SESSHOMARU!!.
Se tiró al suelo con el rostro lleno de lágrimas, su primer amor lo deja nuevamente, todo mundo la dejó y por culpa de su tía quien reveló todo.
—¡¡Maldita Zero!!.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Mansión Ozaki.
Dentro del despacho de trabajo, Naraku está frente a Inuyasha conversando seriamente sobre el paradero de Zero, pues es extraño que no haya pista alguna de ella.
—Así es Inuyasha, el investigador que contraté no ha podido encontrar a mi hermana…— se reclinó en su mesa —Y tampoco ha encontrado pruebas necesarias sobre el asesinato de Irazue…— Inuyasha asintió.
—Comprendo Naraku, a Sesshomaru le urge saber dónde se encuentra Zero… él quiere que— miró a Naraku con un poco de incomodidad —Que tu hermana pague por lo que hizo— el pelinegro negó con la cabeza.
—No hay problema Inuyasha, estoy tan decepcionado de mi hermana y de mi hija… se encargaron de hacer mucho daño a personas que no lo merecían— en su mente visualizó a Sesshomaru y posteriormente a Toga cuando era joven y ambos iban a la universidad. —Créeme, sé como es Zero y… la creo capaz de esto… y mi hija…— recordó también la actitud tan rebelde y mala que tiene su hija —Odio admitirlo pero Kagura es igual… Kikyo estaría tan decepcionada de su hija como yo.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Mientras los adultos seguían conversando, Hakudoshi ingresó a la mansión Ozaki con un aspecto bastante lamentable, su rostro tenía sangre y estaba inflamado, su ropa estaba sucia y olía mal. Antes de ser descubierto, subió las escaleras de la mansión hasta llegar a su habitación, se quitó la ropa, se dio una ducha rápida y al terminar, buscó con desesperación entre sus cajones tratando de hallar un poco de dinero.
FLASHBACK…
—¡¡Niño imbécil!!.
Un tipo fuerte y alto le dio una bofetada hasta tirar al suelo a Hakudoshi, quien se quejaba del dolor. El tipo calvo lo miró con una sonrisa y luego le escupió en la cara.
—¡¡Idiota, si quieres de la buena tienes que dar una gran cantidad!!.
Hakudoshi lo miró con los ojos rojos y no solo del coraje… el seguía consumiendo esas sustancias ilegales, el necesitaba más para evadir lo que le está pasando. El hombre calvo se puso de cuclillas y tomó al joven albino del cabello, levantando su rostro.
—No debes tener problemas para conseguir una buena cantidad— sonrió —Escuche que la zorra de tu mami se divorciará de tu papi… y también sé que actualmente estás viviendo con tu abuelo, el gran Ozaki Naraku, así que…— le puso una navaja en el cuello —No te costaría nada pedirle una buena cantidad de dinero ¿No crees?.
Hakudoshi no respondió al respecto, el necesitaba esas sustancias a toda costa, solo así él… acabaría con su horrible infelicidad. Asintió con la cabeza, y los tipos lo dejaron ir.
FIN DEL FLASHBACK.
El albino seguía buscando entre sus cajones algún dinero que tuviese guardado, al no poder encontrar nada, en su mente vino una gran idea… o al menos es lo que piensa. Salió de su habitación en busca de la de su abuelo, al llegar notó que estaba cerrada bajo llave ¿Qué rayos?.
—¡Mierda!.
No pudo ingresar, y tampoco pudo ingresar al de su tía Kanna, pues ella estaba ahí dentro. Fue en busca de otras alternativas pero, se detuvo en ese instante al pasar a la habitación de Zero. Él miró con el ceño fruncido la puerta grande y café oscuro. Tomó la perilla para poder abrirla, lográndolo con éxito.
—Es grande…— comentó para sí mismo al ver semejante habitación con un toque gótico.
Un mueble grande le llamó la atención, el albino supuso que tal vez… hubiese algo ahí dentro. Se acercó para abrir las puertas del mueble, al hacerlo, notó que únicamente había ropa juvenil, joyas y… una caja grande y negra.
—Hmph… ojalá haya dinero aquí dentro.
Abrió por completo la caja y frunció el ceño al ver qué únicamente había cartas, fotografías y… un diario…
—¡¿Qué mierda?!.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
—Y dime algo Naraku… ¿Zero siempre ha estado enamorada de mi padre no es así?— el pelinegro asintió.
—Si… tu eres muy joven y quizá no conozcas del todo la historia, por lo que se, Sesshomaru sabe una cierta parte pero tú no. Verás, yo conocí a tu padre en la secundaria, éramos grandes amigos casi hermanos, Zero en ese tiempo estudiaba en un internado para señoritas en Europa, por lo que conocía a Toga únicamente por fotografía. Ella regresó a Japón a los dieciocho años para estudiar la universidad, en ese entonces yo me encontraba cursando el segundo año de universidad junto con tu padre, al estar los tres estudiando en la misma institución, Zero tuvo la oportunidad de conocer a tu padre… pero nunca sucedió nada entre ellos…
—Según se…— interrumpió Inuyasha —Mi padre se fijó en la mejor amiga de Zero ¿No es así?— Naraku asintió.
—Así es, Zero conoció a la madre de Sesshomaru en la universidad, ambas se hicieron grandes amigas pero… al final su amistad no duró mucho y rompió cuando Toga comenzó a salir con Irasue… A Zero le dolió tanto ese hecho que hizo muchas cosas para separarlos pero nunca logró nada… y fue aún peor cuando se casaron.
—Ya entiendo— se puso de pie el albino —Seguramente por ese mismo motivo Zero mató a Irasue— Naraku exhaló.
—Supongo que sí… ella aún seguía a Toga cuando este estaba casado… así que… seguramente ella cometió ese crimen…
Ambos permanecieron en un gran silencio por algunos minutos, de pronto, fueron interrumpidos por el sonido vibrante del teléfono de Inuyasha. El albino contestó enseguida al notar que era su esposa.
—¿Kagome?— llamó y del otro lado del teléfono, pudo escuchar el sollozo de su esposa.
—¡¡Inu debes venir en seguida!!— él frunció el ceño.
—¡¿Qué sucede Kagome?!.
—¡¡Moroha… nuestra hija… la apuñalaron!!.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
EN ALGÚN LUGAR DE JAPÓN
Tres tipos ensangrentados e inconscientes se encuentran atados con cuerdas gruesas, sentados sobre sillas de metal. Un joven pelirrojo sonríe al saber que por fin, podrá sacar suficiente información acerca de la familia Ozaki, unas cuantas torturas y obtendrá lo que quiere.
—¡Riku!— una voz grave llamó al joven, proviniendo desde la entrada del departamento en donde se encontraban.
—¡Kirinmaru, por fin llegas!— contestó y volvió su vista a los tipos atados —Estos idiotas tienen información valiosa acerca de la familia Ozaki.
—Hmph— sonrió de lado —Por eso me llamaste— miró a los tres hombres —Bien hecho hermano.
Riku tomó un balde de agua fría con hielos y se los arrojó en la cara de los tipos, haciendo que estos despierten de golpe. Miraban incrédulos el lugar ¿En donde se encontraban?, ¿Qué estaban haciendo en ese lugar?, ¿Zero les daría una lección por ejecutar mal el plan?. Comenzaron a temblar por lo que les esperaría, sobre todo al ver a esas dos personas pelirrojas en frente de ellos, sonriendoles con maldad.
—¿Qui… Quienes son ustedes?— preguntó uno de ellos completamente aterrorizado.
Riku junto con Kirinmaru sonrieron sarcásticos al ver el evidente miedo que tenían esos tipos en el rostro. Kirinmaru se acercó más al hombre que preguntó y lo tomó de los cabellos para mirarlo a los ojos.
—Eso no importa ahora. Están aquí porque quiero saber todo acerca de Ozaki Zero… y si se niegan a responder…— estiró su brazo hacia Riku, quien comprendió la señal que le hizo su hermano e inmediatamente le dio una pinza grande. Kirinmaru lo tomó y lo colocó en el dedo índice del tembloroso hombre que está frente a él. —Perderán un dedo…
Los tres hombres comenzaron a temblar de miedo ante tal amenaza, juraban que esos dos pelirrojos daban más miedo que Zero y todos sus aliados.
—¡E… está bien señor!— contestó uno de ellos. Kirinmaru tomó su compostura sin perder su sonrisa sarcástica.
—Bien… Primero que nada me dirán sus nombres, para no decirles idiotas o imbéciles— los tres tipos asintieron.
—Mi… mi nombre señor es… Konton…
—El… el mío es… Totetsu…
—Y el mío es… Tokotsu…
—Hmph… nos divertiremos mucho chicos…
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Inuyasha salió lo más rápido posible de la mansión Ozaki para llegar al hospital en donde su pequeña estaba siendo tratada en urgencias. Un extraño presentimiento lo acompañaba y temía que eso fuera. Sacó su móvil para buscar el número de su hermano y al hallarlo presionó rápidamente el botón para hablar con él.
—¡Mierda Sesshomaru contesta!— exclamó apresurado. Tres tonos después…
—¿Qué sucede Inuyasha?.
—¡¿Dónde estás Sesshomaru?!— el albino mayor frunció el ceño.
—Estoy en mi departamento arreglando algunas cosas, Kagura se niega a darme el divorcio y el día de hoy hace unas horas tuvimos una discusión… no sabe dónde está esa mujer…
—¡Mierda!.
—¡Ya dime qué sucede, la encontraste!.
—¡No es eso, a mi hija la apuñalaron y lo peor de todo es que un número desconocido me envió la fotografía de mi hija apuñalada y con un horrible mensaje en el pecho, esa mujer quiso matar a mi única hija!.
—¡Carajo!— golpeó la pared con su puño —¡¿Dónde está tu hija en estos momentos?!.
—¡Moroha está en el hospital privado de Tokio, voy para halla en estos momentos, Kagome está embarazada y no puedo permitir que a ella le pase algo también.
—¡Perfecto, en uno segundos te alcanzo!.
—¡Bien!.
Ambos hermanos contaron la llamada telefónica y exhalaron casi al mismo tiempo, esa maldita mujer quería seguir haciendo más daño de lo que ya ha hecho.
¡¡Maldita Zero!!.
Inuyasha por fin llegó al hospital encontrando a Kagome llorando sentada en la sala de espera junto con Rita. Al ver a su esposo se acercó a él y lo abrazó hundiendo su rostro en el amplio pecho del albino, él la abrazó tratando de no llorar y ser fuerte para su esposa e hija.
—¡¡¿Por qué?!! ¡¡¿Por qué esa mujer le haría algo tan grave a nuestra hija?!! ¡¡Es solo una niña!!— Inuyasha se preguntaba lo mismo, Moroha no tenía porque sufrir las consecuencias ¡Esa maldita!.
—¡Tranquila Kagome, esa mujer pagará por lo que le hizo a nuestra hija!— se alejó levemente de su esposa para mirarla a los ojos —¡Te juro que la encontraré, cueste lo que cueste esa maldita sufrirá por tantos daños que ha hecho!.
Ambos se volvieron a abrazar para brindarse consuelo, lo más perturbador de un padre es ver cómo sus hijos sufren.
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
Sesshomaru conduce su auto a toda velocidad para poder llegar a tiempo al hospital, no podía creer que esa mujer le hiciera daño a Moroha ¿Por qué?, ¿Por qué desquitarse con una pequeña que no tenía la culpa de nada?. Su teléfono sonó sacándolo de sus pensamientos, lo tomó y contestó en seguida era…
—Hola Sesshomaru, no te he llamado desde que te fuiste de mi casa… ¿Cómo llegaste a tu departamento?.
—Rin… "(¡Rayos, es un mal momento!)" ¡Mi amor llegué bien, es solo que…!
— ¿Estás nervioso?… ¿Sucede algo?...— él suspiró, hace apenas unas horas su día avanzaba de maravilla al hacer el amor con su amada castaña, pero todo empeoró…
—Cariño… en estos momentos tengo una urgencia… la hija de mi medio hermano sufrió un accidente por…— apretó los puños —Mañana te diré todo cuando llegues a mi departamento ¿Okey?.
—Okey cariño.
Rin no quería seguir insistiendo, la situación al parecer era muy grave por lo que colgó el teléfono y respiró con angustia.
—Espero que no sea nada grave… ¿Por qué tiene que suceder esto?...
~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~
HOSPITAL PRIVADO.
Dentro de la habitación del hospital, Zero vestida con un atuendo negro y una mascada del mismo color cubriéndole la cabeza, mira fijamente y acaricia con suavidad la mejilla de su primer amor mientras este se encuentra aún dormido. Los ojos verdes de la albina expresaban tristeza y cierta demencia tan solo ver el rostro de su amado Toga y en el estado que se encuentra.
FLASHBACK...
Una joven albina corre muy emocionada en los pasillos de la universidad en la que estudia, su corazón late a mil por hora no solo por correr, si no que también por la emoción que siente. Al llegar a los jardines del plantel, visualizó a su amado caminando tranquilamente.
—¡Toga!— llamó y el albino se dio la vuelta, regalándole una sonrisa.
—Hola Zero ¿Qué te trae por aquí?— ella sonrió sonrojada.
—Eh… yo… tu dijiste que querías hablar conmigo— le tomó de las manos —¿Qué es eso tan importante que me querías decir?.
Toga sonrió incómodo.
—Zero yo…— la tomó de los hombros. Zero presentía que tal vez él… —Creo que estás equivocada… ¿Quién te dijo eso?— la albina frunció el ceño.
—Una compañera de salón…— Toga exhaló.
—Lo siento Zero… el mensaje no era para ti— rió nervioso —Supongo que la chica se equivocó, yo me refería a tu amiga Irasue, ella…— suspiró enamorado —Ella es tan hermosa…
Zero cerró sus puños y enfurecida dejó hablando solo a Toga ¿Por qué?, ¿Por qué tenía que ser Irasue y no ella?, ¿Por qué todos la aman?.
FIN DEL FLASHBACK.
Zero cerró los ojos dejando escapar una lágrima ¿Por qué Toga nunca se fijó en ella?, ¿Qué tenía Irasue e Izayoi para que él se enamorara de ambas?.
FLASHBACK…
En la antigua mansión Taisho, Zero con un vestido ajustado y negro por respeto al fallecimiento de su ex amiga Irasue, entró a la mansión Taisho esperando encontrar a su amado y ser su consuelo, no por nada mató a Irasue para quedarse con el. De pronto las risas de un niño y una mujer joven sonaron en la sala de la mansión.
—¡Te tengo!— dijo aquella joven azabache, abrazando fuertemente al pequeño Sesshomaru quien reía de felicidad
—¡La próxima vez yo seré quien te atrape Izayoi!— vociferó el pequeño.
—¡Lo dudo mucho Sesshomaru!.
Ambos seguían riendo felices, no obstante fueron interrumpidos por Toga, quien entró a la sala con un semblante decaído por el fallecimiento de su esposa hace unos años atrás, le alegraba saber que su pequeño Sesshomaru era feliz y se distraía con la niñera que contrató… aquella niñera alegre y hermosa…
—Señor Toga— Izayoi dio una reverencia en símbolo de saludo.
Con una sonrisa ladeada, Toga se acercó a la joven de tan solo diecinueve años y le acarició delicadamente la mejilla. Izayoi inmediatamente se puso roja por tal acción tan repentina, Toga de cerca era tan apuesto…
—¿Todo bien con Sesshomaru?.
—Si…
Zero miró esa acción con enfado ¡Se supone que ella estaría para él! ¿Quién era esa mujer?, ¿Por qué la toca de esa manera tan íntima?.
FIN DEL FLASHBACK.
—¿Por qué siempre las preferiste a ellas… y no a mi?— una lágrima resbaló en su mejilla izquierda —Toga… nunca despertarás ¿Cierto?.
Sin ella verlo, el albino movió la mano derecha… Taisho Toga está por regresar…
—¡Señora!— Zero miró de reojo a su guardaespaldas, luego regresó la vista a su amado albino.
—¿Qué quieres?— preguntó cortante.
—El auto nos espera.
—Bien— se puso de pie —¿Byakuya está ahí?.
—Así es señora.
—Perfecto— sonrió y se inclinó levemente para darle un beso de despedida a Toga. —Mi amado, tengo que irme, tu estúpido hijo me descubrió— bufó una sonrisa —Pero no te preocupes, no iré a la cárcel, primero acabaré con toda tu familia ¿Okey?— se alejó de el y se acercó a su guardaespaldas —Vámonos.
—Sí señora.
Ambos salieron del hospital y abordaron una camioneta negra en donde también iba Byakuya cruzado de piernas y brazos, a pesar de tener esa postura que indica no importarle nada, por dentro se siente muy nervioso, teme a qué Zero le haga algo por ejecutar mal el plan…
—¡Byakuya!— llamó la albina y el pelinegro pegó un leve brinco del susto.
—Se… señora…
—Permaneceré otro día aquí en Tokio, mañana ajustaré cuentas con mi sobrina, será sencillo ya que el imbécil de mi hermano la dejó completamente sola. Por otra parte quiero que tú te hagas cargo de algunas cosas aquí, quiero que me mantengas informada de todos los movimientos de los Taisho ¡Entendido!— Byakuya asintió.
—¡Sí señora!.
—Espero que esta vez no me decepciones y hagas muy bien tu trabajo.
—Tenga por seguro que sí señora.
La albina sonrió de lado, recargando su cabeza en su mano izquierda mirando hacia al frente, sus ojos brillaban con maldad, nunca pensó que tendría que acabar con los hijos de su amado Toga, pero le da igual, esos dos también son hijos de esas horribles mujeres que le quitaron el amor de su vida, no obstante estos la descubrieron y no permitirá que le arruinen todo. E incluso su hermano está en su contra y si es necesario también acabará con él, con sus sobrinas y si no hay de otra con Hakudoshi… ese niño que utilizó Kagura para sus planes…
—"(Prepárense porqué yo Ozaki Zero acabaré con todos. Y los primeros serán los hermanos Taisho… iniciando con el estúpido de Inuyasha, por culpa de su entrometida mocosa me descubrieron… y después seguirás tu… Sesshomaru…)"
CONTINUARÁ…
Si el capítulo te gustó, que bien me alegro mucho ;)
