En la habitación del departamento. Sesshomaru, recostado con la espalda pegada hacia el colchón, completamente desnudo, sudoroso y agitado, tiene encima de él a Rin cabalgando lenta y exquisitamente, su miembro aprisionado por esas paredes húmedas y calientes le hace sentir el mayor de los placeres. Mientras que Rin tiene más de un solo orgasmo, sus pechos rebotan al compás de sus movimientos, el albino con su mano derecha presiona y acaricia la nalga de Rin, mientras que con la mano izquierda juega con el pezón rosa de la castaña.

—¡Ah… Rin!...

—Sesshomaru… estás muy grande…— comentó agitada.

Sesshomaru sonrió, su miembro se hizo más grande dentro de la cavidad de Rin y podía sentir su útero, se sentiría aún más placentero si no tuviese ese preservativo colocado. No lo resistió más y la tomó de la cintura ejerciendo un poco de fuerza, la levantó y con más rapidez la comenzó a penetrar ejerciendo fuerza. Rin gemía más fuerte, entendió lo que el quería, así que tomó las manos de Sesshomaru que aún estaban situadas en su cintura, y comenzó a moverse por si sola.

—¡¡Ah!! ¡¡Ah!! ¡¡Ah!! ¡¡Sesshomaru!! ¡¡Me estás…!!.

—¡¡Rin!! ¡¡Ah!! ¡¡Me estás apretando!!.

—¡¡Yo… Aaaah!!.

Solo bastaron tres estocadas más para que ambos casi al mismo tiempo tuvieran un orgasmo. Se miraron fijamente y agitados, con la respiración entrecortada, Rin se recostó en el pecho de Sesshomaru y él la abrazó fuertemente, aún seguían unidos y el líquido blanco combinado con un líquido transparente salían de la vagina de Rin manchando todo el edredón azul marino que estaba por debajo de ellos. Sentían sus intimidades palpitar, desesperadamente unieron sus labios en un beso apasionado, sus lenguas chocaban y sus respiraciones agitadas se encontraban.

—Sessh… tengo que…— Rin trataba de cortar el beso, pero Sesshomaru lo impedía, la tomó del cuello para profundizar más.

—Quédate… un poco más… Rin… Quédate conmigo…

Rin accedió y está vez cerró los ojos disfrutando del beso, ya no era apasionado pero si un beso amoroso. Esta vez, Sesshomaru recostó a Rin por debajo de él, desvió sus besos hacia el cuello de la castaña, acariciando con sus manos todo el cuerpo de la mujer. Necesitaba más de ella…

—Sesshomaru…

La castaña se retorcía ante las caricias estremecedoras de Sesshomaru, él bajó sus besos por el cuello de Rin, lamiendo y disfrutando de su clavícula hasta llegar a sus exquisitos senos y comenzar a succionar el sonrosado pezón derecho como si de un bebé se tratara. El placer nuevamente crecía en ellos, no obstante, fueron interrumpidos por una llamada telefónica, era el teléfono de Rin sonando. Ella no quería atender pero, de tan solo pensar que se trataría del trabajo o de sus hijas, hizo a un lado a Sesshomaru sin ser brusca. El entendió y paró con su labor.

—Espera… Ahora regreso…— dijo, tomando una sábana celeste y cubriendo su menudo y atractivo cuerpo que, a pesar de ser una señora y madre de dos niñas, su anatomía es muy linda y sin tantos defectos.

—Está bien…— respondió con cierta tristeza, cosa que a Rin le hizo sonreír. Ella tampoco quería apartarse de él.

Buscó desesperadamente entre su bolso su teléfono hasta por fin hallarlo, se trataba de Kagome, supuso que seguramente era una urgencia en la boutique quizá…

—Hola Kag ¿En qué te puedo ayudar?— preguntó con amabilidad. Del otro lado de la llamada pudo escuchar el suspirar pesado de su colega.

—Seño… es decir, Rin— se corrigió, olvidaba que su jefa le dijo que la podía llamar por su nombre —Lamento interrumpir pero, la llamo para solicitar un permiso extenso…

Rin frunció el ceño.

—¿Qué sucede Kagome?.

Sesshomaru, al escuchar el nombre de su cuñada, frunció el ceño y trató de escuchar la conversación con más atención, suponía que tal vez llamaba para pedir un permiso, después de todo Moroha está en condiciones delicadas y su cuñada debe cuidarla.

—Entiendo…— respondió Rin —Lamento mucho lo que le pasó a tu hija, tómate el tiempo necesario para cuidarla y protegerla Kag. Yo tampoco he cumplido como se debe en la boutique— sonrió nerviosa —He tenido algunos asuntos que atender, por suerte Botan y el otro chico que llegó a trabajar son muy eficientes.

—Es bueno tener un personal así Rin— respondió Kagome del otro lado de la llamada —En cuánto terminen algunos problemas que tengo en casa volveré— la azabache tocó su vientre y bajó su mirada con tristeza, le daba mucho miedo perder a su bebé y más por esa mujer despiadada que está detrás de su familia.

—No hay problema Kag, no te precipites y cuídate mucho, debes ser fuerte no solo por tu hija, si no que también por el pequeño que llevas en tu vientre.

Intercambiaron algunas cuantas palabras más y por fin colgaron la llamada. Rin dejó a un lado su teléfono y suspiró, Sesshomaru se acercó a ella para abrazarla desde atrás y darle un beso en la mejilla y luego en el cuello.

—Es bueno que mi cuñada se tome el tiempo necesario para estar con su hija, y también para estar tranquila.— comentó el albino.

Rin abrió los ojos sorprendida, se alejó un poco de él para verlo ¿Acaso… tenían conexión familiar?, Ahora que lo recuerda, el apellido que Kagome tiene y adoptó por casarse es Taisho entonces, eso quiere decir que… ¿Es la esposa de Inuyasha, el hermano menor del albino?. Sesshomaru le sonrió y le dio un beso casto en los labios.

—¿Kagome es esposa de tu medio hermano?— preguntó y Sesshomaru asintió.

—Si, es mi cuñada. Ella junto con mi medio hermano están pasando por la situación difícil de la que te comenté.

Rin comprendió y bajó la mirada, cuando Kagome llegó a trabajar en la boutique, no le prestó tanta importancia su apellido de casada, suponía que debía ser una simple coincidencia pero ahora, resulta que es la esposa de Inuyasha, a quien conoció hace mucho ya que un día, Sesshomaru y ella estaban en una cita cuando fueron descubiertos por el albino menor. No fue un problema, pues él supo guardar el secreto.

—Vaya sorpresa… no lo había imaginado— respondió la castaña, recargando su cabeza en el pecho del albino —Pobre Kag…

Sesshomaru no dijo nada y solamente abrazó a su amada castaña, permaneciendo por unos largos minutos así, sintiendo sus calores y el palpitar fuerte de sus corazones, palpitaba tan fuerte que incluso podían escucharlo. Rin se alejó lentamente de él sujetando con más firmeza la sábana que cubría su esbelto cuerpo.

—Me daré una ducha… dentro de unas horas mis… nuestras hijas estarán en casa…

—Está bien— le brindó un tierno beso en la frente —Si por mi fuera me tomaría una ducha contigo mi amor… pero debo hacer algo…

Rin sonrió con picardía, besando el cuello descubierto de Sesshomaru.

—Es mejor que no tomemos una ducha juntos, seguramente nos tardaremos como cien años allí dentro.

Ambos rieron. Rin se alejó para ir al baño y así ducharse. Sesshomaru se vistió con una bata y fue a la cocina para preparar algo espléndido para Rin, quería sorprenderla aunque no supiera cocinar. A los pocos minutos, la castaña salió del baño y comenzó a vestirse con tranquilidad, de pronto, un extraño aroma a quemado comenzó a emanar por todas partes.

—Que extraño…— dijo Rin frunciendo el ceño.

Se puso rápidamente su camisa y salió de la habitación en busca del extraño olor a quemado, al llegar a la cocina, se percató que Sesshomaru tenía la sartén a alta lumbre y la carne se quemaba, él mientras tanto picaba algunas verduras. Rin no pudo evitar reír, Sesshomaru se veía tan adorable intentando cocinar, se acercó a la estufa poniendo en llama baja la sartén y verificar cuan tan quemada estaba la carne, y en efecto, estaba totalmente hecho cenizas, lo cual la hizo reír.

Sesshomaru se percató de la presencia de la castaña al momento de bajar la llama y que esta riera, el rápidamente se acercó a ella tomando la pala para mover la carne quemada, se sentía avergonzado.

—Buen intentó profesor, supongo que en cuestiones culinarias usted no es un genio— comentó risueña. El sudaba de los nervios y de la vergüenza, sus intentos de impresionarla no habían funcionado.

—Nunca he cocinado— confesó.

—No te preocupes, yo cocinaré…

Él negó con la cabeza y la tomó del mentón.

—No se cocinar y no pienso que tú lo hagas, eres mi invitada.

—Pero si no lo hago usted hará que me dé una fuerte diarrea por tan exquisitos platillos.

Ambos rieron.

—Está bien, pero lo haremos juntos.

Ella asintió con la cabeza y comenzó a darle instrucciones a Sesshomaru quien muy obediente las acataba, sus manos temblaban al cortar las verduras, nunca antes había hecho algo igual, de hecho, nunca lo necesitó hacer, tenía personal que se encargaba de esas labores. Cuando vivía en la antigua mansión Taisho junto con su padre y medio hermano, había varios sirvientes quienes se encargaban de hacer las labores tanto domésticas como culinarias, cuando se casó con Kagura y fueron a vivir a su mansión, de igual forma había personal que se encargaba de todo, e incluso Kanna la mayoría de veces era la encargada de cocinar la comida o en algunas ocasiones el postre, y ahora que vive solo en su departamento, siempre hay una señora que llega los días autorizados para mantener limpio todo e incluso hacer la comida, y cuando ella no llega siempre va a un restaurante o en algún lado a desayunar o comer, aunque últimamente no ha tenido apetito de ingerir alimentos, pues los problemas con Zero y Kagura siguen.

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

En las calles de un barrio desolado y peligroso, Kirinmaru camina tranquilamente con una mano metida en su bolsillo del pantalón mientras que la otra mano sostiene con fuerza su portafolio. Al visualizar un edificio abandonado, sonríe de lado e ingresa con cautela hasta por fin llegar a esa habitación maloliente en donde se encuentra sentado en uno de los sofás su medio hermano menor Riku, jugando videojuegos en su consola de xbox.

—Por fin, creí que tardarías más tiempo— comentó el pelirrojo menor sin despegar la vista del ordenador.

Kirinmaru no respondió nada y solamente dejó su chaqueta café a un lado, se arremangó las mangas de su camisa blanca y de su portafolio, sacó unos guantes negros de cuero. No se mancharía de la sangre sucia de esos cerdos que se encuentran encerrados.

—¿Están despiertos?— interrogó.

—Desde luego que sí, con el frío que hay dentro de esa habitación es muy difícil que hayan dormido.

Kirinmaru sonrió.

—Bien— tomó una cubeta llena de agua con hielos nadando alrededor —Llevare esto para verificar si de verdad están despiertos.

Al terminar la última partida, Riku apagó toda la consola y dejó a un lado el control remoto, a bostezó y se estiró en el sillón, a un lado de él había una pinza grande y roja, lo tomó para después aproximarse a dónde estaba su medio hermano, lo que pasaría sería sin duda divertido.

—¿Y qué haremos primero?— preguntó malévolamente Riku.

—Los interrogaremos, haremos que nos den toda la información posible acerca de la familia Ozaki y si se resisten…— tomó la pinza que Riku tenía —Les daremos un pequeño castigo— dijo sarcástico. El pelirrojo menor sonrió.

—Suena divertido— respondió —Aunque… ¿Qué haremos después con esos tipos?.

—Simple. Los llevaremos a la cárcel y cumplirán su condena por querer abusar de una menor. Tenemos pruebas Riku y también… expondremos todo el lado oscuro de esa familia, por primera vez estarán en un gran escándalo y lentamente perderán todo su prestigio. Lo que más deseo es verlos destruidos.

Riku comenzó a reírse a carcajadas, sin duda su medio hermano mayor era un genio aunque…

—¿Qué tal si esos tipos dicen que los torturaste y los hiciste hablar por la fuerza? Tu también te meterías en problemas…

Kirinmaru volvió a bufar una sonrisa, eso ya lo tiene previsto, no es tan tonto como Riku cree.

—No lo harán— respondió seguro de sí mismo, mostrándole la pinza y una navaja —Primero perderán un dedo o sus testículos antes de revelar que yo los torture.

Ambos rieron por última vez y abrieron la habitación en donde se encontraban atados de pies y manos aquellos tipos horrendos, Riku se apresuró a encender una luz roja que alumbraba muy bajo y Kirinmaru les arrojó el agua helada con hielo. Los tipos dieron un respingo y un leve gemido al sentir la frialdad del agua que les recorría en todo el cuerpo, observaron temerosos a Kirinmaru y después a Riku, no podían ver sus rostros por la oscuridad y por la luz filtrada. Todo era tan frustrante.

—Idiotas, hoy comenzará su tortura— anuncio Kirinmaru con un tono divertido.

—¡No señor!.

—¡Por favor no, haremos lo que usted diga!.

—¡Tenga piedad señor!.

—¡¿Ustedes la han tenido al cometer semejantes crímenes?!— vociferó el pelirrojo y los tipos ya no insistieron más.

Kirinmaru se acercó a uno de ellos que yacía en el suelo con la mirada baja y temerosa, el pelirrojo lo tomó de los cabellos para mirarlo fijamente. Totetsu estaba completamente aterrado.

—Comenzaré contigo imbécil. Quiero que me digas todo a cerca de la deplorable familia Ozaki, y no solo tú.— miró furioso a los demás quienes pegaron un brinco del susto por tan tremenda mirada —Ustedes también imbéciles, de lo contrario…— hizo una señal a Riku quién se acercó con la pinza haciendo un ruido amenazante. —Les cortaré no solo los dedos de sus manos, también les arrancaré las uñas de los pies.

Los cuatro asintieron temerosos, el sitio en donde estaban era frío, pero con solo oír esas amenazas comenzaron a sudar por el miedo. Kirinmaru le complacía verlos de esa manera, no sentía culpa o lástima, después de todo, ellos son unos repugnantes seres humanos que han hecho cosas peores, lo sabe ya que investigó a cerca de ellos y encontró muchas cosas de sus vidas privadas, lástima que no encontró nada relacionado a esa tal Zero o la familia Ozaki, no obstante en estos momentos ellos tendrán que revelar algunas cosas que mantienen ocultas.

—La… la familia Ozaki…— habló por fin Totetsu —Créame señor, no sabemos mucho de esa familia, lo que sí sabemos es… Algunas cosas acerca de Ozaki Zero.

Kirinmaru alzó una ceja.

—¿Y bien?— preguntó y Totetsu siguió.

—Ze… Zero es una mujer muy elegante, soberbia y hermosa al igual que… loca… Hace unos años atrás, comenzamos a trabajar con Byakuya, él ha trabajado por muchos años con Zero, y la ha ayudado con planes perversos…

—¿Qué tipo de planes?— interrogó.

—Por lo que yo sé, él ha asesinado a varias personas que son un estorbo para esa mujer, no sé realmente los nombres, pero hay dos personas en especial…

—¿Y quienes son?.

—Taisho Irasue y Taisho Izayoi, según se, fueron las esposas del empresario Taisho Toga.

Kirinmaru frunció el ceño.

—"(Taisho… ¿Quién de esas dos será la madre del profesor Sesshomaru…?)"— pensó confundido.

—Actualmente Zero quiere acabar con la familia de este hombre, no se porque razón lo quiere hacer, pero si se que tiene planes. Primero acabará con el hijo menor, es decir, el hijo de la segunda esposa de Taisho Toga, me refiero a Taisho Inuyasha, el dueño de la empresa de telas, después acabará con el hijo mayor, Taisho Sesshomaru, al final, ella se quedará con las acciones empresariales de estos tipos…

—Ya entiendo… "(Así que esa tal Zero tiene en la mira a la familia del profesor Taisho, quizá quiere acabar con todos ellos solo para quedarse con las empresas, no cabe duda que esa horrible familia no se conforma con nada, siempre dispuestos en hacer daño a las personas…)"— mientras pensaba con reproche, la imagen de su madre sonriendo feliz y cansadamente hizo acto de presencia en su mente. —Hmph… esta información vale oro. ¡Riku!— llamó y el joven se acercó a su hermano con una grabadora en la mano. —Llama a la policía, estos tipos irán a la cárcel ¿Hiciste la cita con el periodista?.

Riku sonrió y guardó la grabadora entre sus ropas.

—Claro, lo verás está noche.

—Perfecto…

Kirinmaru tenía la idea de que tal vez Zero planeaba destruir a los Taisho solo por el poder de sus empresas, pero en realidad, la malvada mujer lo hace por el simple hecho de no haber sido correspondida sentimentalmente por Taisho Toga, ella quería destruir a como diera lugar a Sesshomaru, quien es la viva imagen de Irasue y después acabar con Inuyasha, quien era también la viva imagen de Toga…

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

Luego de preparar el almuerzo entre risas platicas y pequeñas bromas, la pareja de enamorados probaron la sabrosa comida hecha con mucho amor. Sesshomaru estaba impresionado por lo exquisito que sabía, sin duda alguna su amada Rin es sorprendente. A la castaña le encantaba ver las facetas de Sesshomaru, a simple vista parecía un hombre serio y sin sentimientos, pero una vez entrando a su corazón, las cosas cambian, te puedes percatar del hombre amable, amoroso y encantador que es.

—Ya es tarde, Towa y Setsuna están por regresar…

Ambos, abrazados y besándose frente a la entrada del departamento, no querían separarse por nada en el mundo, querían permanecer más tiempo juntos brindándose todo el afecto que puedan. Pero eso no tardaría mucho, cuando todos los problemas de Sesshomaru acabarán, nada ni nadie los podrá separar.

—Entiendo…— habló Sesshomaru cortando aquel beso y uniendo su frente con el de Rin —Quiero que te quedes más tiempo conmigo— bufó una sonrisa —Soy un pésimo padre, le quiero quitar a nuestras hijas a su madre.

Ambos sonrieron. Rin recargó su cabeza en el amplio y fornido pecho del albino.

—¿Sabes? Aún no sé cómo decirles que tienen un padre, les tendría que explicar todo de principio a fin para que ambas te acepten… sobre todo Setsuna— rió al recordar lo protectora que es su pequeña castaña. —Ella me protege demasiado… y sería difícil para ella compartirme…

Sesshomaru sonrió orgulloso.

—Se parece a mi…

Por última vez se dieron otro beso como despedida y lentamente se alejaron para después salir del departamento tomados de las manos.

—No es necesario que hagas esto Sessh— comentó la castaña preocupada. Sesshomaru la miró melosamente.

—No importa mi amor, estoy feliz así.

Rin sonrió. Al final, ambos llegaron a fuera del edificio, por suerte había un taxi disponible, la castaña estaba por subirse pero antes, Sesshomaru la volvió a detener.

—¿Cuándo nos volveremos a ver?— preguntó mientras ponía unos ojos como de cachorro, cosa que a Rin le hizo reír.

—Mañana por la noche… te mandaré un mensaje…— respondió.

—Está bien.

Y por última vez se volvieron a despedir con un beso. Pero, desafortunadamente, un hombre vestido de negro miraba la escena con burla, sacó una cámara y sin que la pareja se de cuenta, comenzó a tomar fotografías.

—Hmph… esto le gustará a Zero…

El pelinegro se alejó del sitio con su auto, la tarea que le había encomendado Zero era vigilar a la familia Taisho, sobre todo a Sesshomaru.

—Ay Sesshomaru… espero que protejas a tu puta o ella sufrirá las consecuencias— comentó para sí mismo y riendo con demencia.

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

MANSIÓN OZAKI

Hakudoshi estaba concentrado bajo su cama leyendo el diario de su tía Zero con la ayuda de la lámpara de su celular, hace unos momentos fue interrumpido por su tía Kanna, cosa que le desesperó y decidió estar bajo la cama para poder leer en privado aquel objeto. Realmente el diario no tenía tantas cosas interesantes. Al menos las primeras hojas.

DIARIO

POV ZERO.

Octubre 23 año*

Querido diario, mi nombre es Ozaki Zero, y soy la menor de esta prestigiosa familia, hoy es mi cumpleaños número diez y mi padre lo recordó, tu querido diario eres el mejor regalo que me pudo haber dado ya que mi madre ni siquiera recuerda que tiene una hija, después de todo Naraku al ser el mayor y el primogénito es más querido, realmente detesto todo eso…

FIN DEL POV

Las primeras hojas únicamente relataban sobre la niñez de Zero y los constantes rechazos que tenía por parte de sus progenitores, al parecer Tsubaki era una pésima madre y Onigumo no le interesaba sus hijos, pues según Zero relata, Naraku lo enviaron a un internado, ahí pasó seis años, pero ella, la enviaron desde los diez y hasta que finalizó la preparatoria regresó a Tokio.

POV ZERO

Querido Diario…

Querido Diario…

Querido Diario…

Querido Diario…

Querido Diario… el amigo de mi hermano es tan lindo…

Querido Diario… Estoy enamorada de Taisho Toga…

Y en ese instante, Hakudoshi se detuvo a leer detalladamente.

—¿El abuelo?...

POV ZERO

Marzo 12, año *

Querido Diario, hoy decidí volver a Tokio, estar en esa espantosa prisión llamada internado, es algo realmente cansado y odioso, terminé la preparatoria con excelentes notas, le pedí a mi padre permitirme estudiar la universidad en la misma institución que la de mi hermano Naraku. El piensa que lo hago por estar a lado de él, pero en realidad lo hago por estar cerca de Taisho Toga… el amigo de mi hermano y con quién estoy enamorada.

Cuando cursaba el primer año de secundaria dentro del internado, Naraku cursaba el tercer año del mismo nivel, pero él estudiaba en Tokio, no obstante siempre nos escribíamos y un día, él junto con mi nana me visitaron en Rusia, y no venían solos… estaban acompañados de el… de Toga. Cuando lo vi sentí un millón de emociones, y por primera vez me sentí enamorada. Me visitaban constantemente, valía la pena pues Toga siempre llegaba con ellos, pero un día, mi hermano dejó de visitarme y la única que lo hacía era mi nana ya que mi madre y mi padre no les importo en lo absoluto.

Pero ahora estoy aquí, a punto de entrar a la universidad y dispuesta en iniciar una posible relación con Toga, decidí estudiar lo mismo que mi hermano para estar cerca únicamente de su amigo. Naraku ya sabe sobre mis sentimientos hacia su mejor amigo, y está de acuerdo en qué algo entre nosotros inicie, después de todo, Toga proviene de una buena familia, no tan poderosa como la mía pero si muy conservadora…

Marzo 20 año *

Querido diario, lamento no escribir tan seguido como antes, me mantuve ocupada, mi padre es un verdadero hijo de puta , bueno, eso ya lo se y es pan de cada día, lo encontré cogiéndose a su secretaria dentro de la oficina, no entiendo porque contrata a puras putas para que le sirvan, no he conocido a alguna secretaria decente que haya trabajado con él, en fin, no me decepciona eso. Mi madre también sabe cómo es, ella igual se va a revolcar cómo puta con otros hombres, a Naraku no le agrada que yo le diga el tipo de personas que tenemos como padres, pero es la verdad, ambos son unos asquerosos, ¡Ja! Si los medios supieran que el gran Onigumo se revuelca con cuánta zorra encuentra y su esposa sigue sus pasos realmente se sorprenderían… y aún más si revelo que mi padre ha salido con menores de quince años y dejó preñada a una que por cierto, le pagó un doctor para que abortara, ¡Ja! Qué maldita familia tan contaminada tengo.

En fin, pase a todo, hoy fue mi primer día en la universidad y no me quejo, todo salió de maravilla, pude ver a mi amado Toga jugar básquetbol en las canchas de la institución, se veía tan atractivo con ese uniforme el cual deja ver sus proporcionados músculos, en todo el juego yo no paraba de verlo y de suspirar ¡Es tan apuesto!. Sin duda el primer día fue muy bueno, sobre todo porque hice una gran amiga, está en la misma área que yo, su nombre es Yagami Irasue, es muy hermosa y atrae la mirada de varios hombres, sin duda alguna debió ser modelo en lugar de seguir con sus estudios, aunque lo hace por necesidad pues es la heredera de la famosa empresa de telas "Kimi" una muy famosa en todo Tokio y también en varios países de América y Europa.

Hakudoshi siguió leyendo más y más, todo lo que relataba su tía Zero no era la gran cosa pero si era muy entretenido leer, pues hablaba sobre su relación con Naraku cuando eran jóvenes, sus padres Onigumo y Tsubaki los cuales eran un asco de personas, ahora entendía de dónde heredó ese rasgo su madre, y por último, la amistad tan fraternal que tenía con Irasue… y lo enamorada que estaba de su abuelo Taisho Toga…

Siguió ojeando hoja por hoja, hasta que...

Querido Diario, odio con todas mis fuerzas a Yagami Irasue, a quien creí mi mejor amiga…

Hakudoshi abrió los ojos con sorpresa y sonrió de lado bufando una sonrisa.

—Leer esto será divertido…

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

Por otra parte, en la acogedora casa de las Yamanaka, Rin entró apresurada y suspirando feliz por pasar una gran día a lado de Sesshomaru, se sentía plena, completa y enamorada. Suspiró, se quitó los zapatos y en la entrada dejó su bolso para poder dirigirse a la cocina. Se lavó las manos, con un lazo se recogió el cabello y comenzó a preparar la comida, sus pequeñas no tardarían en llegar.

Mientras Rin cocinaba muy alegre tarareando una bella melodía, sus hijas ingresaron un tanto exhaustas a la casa, se quitaron los zapatos y dejaron a un lado su mochila. Ambas pudieron percibir el exquisito aroma que emanaba de la cocina, se acercaron y desde lejos miraron a su muy feliz y radiante madre cocinando con todos los ánimos del mundo.

—Mami ya llegamos— anunció Setsuna.

Rin la miró, dejando a un lado el cucharón con el cual movía la comida y se acercó a sus hijas para abrazarlas tan fuerte que casi se quedan sin oxígeno, y las repletaba de besos amorosos. Ese acto dejó sorprendida a las mellizas, su madre si que estaba de buen humor, y eso les gustaba, preferían ver a su madre feliz y radiante que triste y enojada.

—¡Las amo! ¡Las amo tanto!.

—¡Nosotras también mami!— vociferó la albina hundiendo su rostro sonrojado entre las ropas de su madre.

Y así, permanecieron durante varios minutos, Towa amaba que su madre le brindara su cariño al igual que Setsuna. Rin todo el tiempo mostraba mucho afecto a sus hijas, amaba hacerlo. Deseaba que muy pronto, todos los conflictos que los atormentan a ella y a Sesshomaru, terminarán y así, poder estar todos juntos como la familia que son.

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

Mientras tanto, dentro de un carro gris y pequeño Byakuya mira con detenimiento las fotografías que había tomado hace unos momentos atrás, Zero le dio órdenes estrictas de vigilar a los Taisho y está vez le tocaba vigilar a Sesshomaru. Para su sorpresa, lo encontró en un momento bastante comprometedor con una mujer fuera del edificio, las imágenes que tenía a la mano no le permitía ver el rostro de la joven, porque a simple vista eso parecía, una mujer bastante joven, aunque sin el saberlo ella es una mujer grande de edad. Aunque eso en estos momentos no importaba, ya descubriría de quien se trata, primero que nada le tendrá que decir a Zero sobre su hallazgo, seguramente se pondrá feliz al saber que ahora Taisho Sesshomaru tiene una debilidad que podrán utilizar como ventaja para su destrucción.

Tomó su móvil para buscar el número de aquella malvada mujer y al hallarlo presionó el botón de llamadas, esperando a que le contestara.

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

EN ALGUNA PARTE DE RUSIA

La exquisita brisa nocturna golpeaba el rostros albino de Zero, quien sentada sobre un sofá en el balcón de su departamento, mantiene la cabeza en alto con los ojos cerrados, pensando en todas las cosas que ha hecho y los planes para destruir en un futuro a sus enemigos, vaya desastre. De pronto, su teléfono que está a un lado de ella comienza a sonar repentinas veces sacándola un poco de quicio. Al ver de quién se trataba, rodó los ojos haciendo una mueca de desagrado, ojalá sea algo importante según ella.

—Ahora qué sucede Byakuya— no era una pregunta, el tono en que le habló era exigente.

Del otro lado de la llamada, Zero pudo escuchar la risa sarcástica del azabache, cosa que la desquicio aún más.

—Mi señora Zero no se ponga así, que lo que le diré la pondrá de buenas.

—¿Y bien? Ve directo al grano, no me gusta que alardeen tanto— exigió. Y otra risa sarcástica se oyó.

—Bien, le tengo una buena y una mala noticia. Comenzaré con la mala: mis hombres no aparecen desde que apuñalamos a la mocosa y eso me preocupa, tengo un mal presentimiento con eso— confesó en un tono serio. Zero pareció no importarle, en realidad no le interesa.

—Es tu problema, son tus hombres, no son unos niños como para que te preocupes tanto Byakuya ¡En fin! ¿Cuál es la buena noticia?— por alguna extraña razón se moría de ansias por saber que era eso que le diría, solo esperaba que no fuera algo tonto.

Byakuya sonrió con malicia.

—Taisho Sesshomaru al parecer tiene una relación amorosa con una mujer. Ahora mismo le mandaré las fotografías, hoy por la tarde los encontré besándose fuera de un edificio. Le comento ya que posiblemente a su sobrina Kagura le interese este dato… según se ella se muere por ese hombre…

Hubo un silencio sepulcral, Zero sonreía con satisfacción, ¡Por fin algo bueno! Pensó, sin duda alguna está noticia será buena para Kagura, esa idiota que, sin pensarlo dos veces matará a la posible amante de Sesshomaru o cualquiera que se involucre con el.

—Bien, mándame esas imágenes Byakuya. Qué la destrucción de Taisho Sesshomaru comience— dijo sonriendo malévolamente.

Byakuya bufó una sonrisa.

—Que así sea.

Colgaron la llamada y en cuestión de segundos, la notificación de varias imágenes le llegó a Zero. Muy apresurada abrió el chat y ahí los miro, Sesshomaru besando intensamente a una… ¿Joven? Posiblemente, ya que la persona está de espaldas y solo deja ver su rebelde cabellera castaña, su rostro no se puede ver, aún así esa imagen vale oro, Byakuya se encargaría más tarde de averiguar quién es ella.

—Oh… Sesshomaru…— suspiró con escándalo —Prepárate… ya que tú junto con tu zorra morirán…

Y al terminar de decir esas palabras dirigidas para si misma, Zero, enloquecida pegó una carcajada demente.

—Ay Irasue… acabaré con tu estúpido hijo al igual que el tuyo Izayoi… Cuando Toga despierte no recordará nada y yo… yo seré su nuevo inicio…

Y así, volvió a pegar otra carcajada demente tirándose en el sillón de espaldas.

CONTINUARÁ…

Si el capítulo te gustó, qué bien me alegro mucho ;)