FIC
Historias de Albert y Candy
Presenta
LOS ESPIAS
Por Mayra Exitosa
Especial Junio en OctoBERT 2022
Tres semanas habían estado tomando toda la información el espionaje que revisarían perjudicaba a las todas las naciones en general, por lo que traer agentes que siempre se salían con la suya era algo que requerían para poder confiar en que sobrevivieran a lo que se les vendría.
Candy lucía muy nerviosa, atrapar capos y hombres de la mafia era pan comido, pero investigar tráfico de información en ciber espionaje mismas que en claves podían detonar bombas y hasta logar manipular el cerebro de algunos incautos que al acceder a cierta programación en el internet, recibían ordenes para ejecutar acciones que jamás habían realizado.
Saber como un joven de escasos diecinueve años había accedido a un juego de origen ruso, el cual recibía ordenes subliminales para que este a su vez las ejecutara en un punto programado mentalmente, eso era algo que no se podía creer, los resultados eran inmediatos una combinación de hipnosis con programación neurolingüística aplicada hacía que el joven lo tomara como una orden imperativa a su lado del cerebro que no dominaba las acciones reales, sin mucho que explicar el joven diremos su sobrenombre "tipo A" obedecía y se trasladaba desde una ciudad hasta llegar al punto en el que aplicaba la orden con armas que nunca había manejado y que en su mente aparecían las personas como en el juego de la computadora con los movimientos leves a los que disparaba dando como resultado más de dos docenas de personas asesinadas en masa y al final al no detenerse era sometido al fuego para contenerlo, porque su programación era imparable. - Tuvimos que responder, no se detenía. Decía uno de los policías mientras las madres de los niños asesinados en la escuela reclamaban porque les habían impedido el paso para sacar a sus hijos con vida. Candy miraba la información en la grabación y Albert la miraba de reojo, notando que ella lloraba por el sentimiento que le provocaba la situación del atentado. Cuando todos los espías estaban preparados para no meditar en los que sentían las personas y que siguiera con su informe fríamente, él notaba que ella era distinta, sensitiva y muy metódica. La realidad Candy no era espía, pero sus dos compañeros lo ignoraban.
En el informe también confirmaban que con una inyección de hierro extra recibían nuestros espías internacionales para que al haber un exceso de este en el cuerpo su cerebro reaccionara a la orden subliminal y esta detuviera la orden mental con una reacción química interna entre los torrentes sanguíneos. - ¡Odio el hierro! - Y eso que no eres mujer, respondía la rubia al castaño que la miraba insistente al no ser la típica mujer que lo acosara como las muchas tantas que deseaban estar a su lado, pues aquí la rubia lo ignoraba como si se tratara de un simple mortal aun siendo un hombre definitivamente de altos estándares de belleza varonil. Por lo que le provocaba cierta curiosidad que ella no le coqueteara ni se pusiera nerviosa cuando estaba tan cerca de ella, por lo que este hizo algunos coqueteos que alteraban a las féminas y esta sin medir le daba un manotazo asegurando que parecía un bicho queriendo entrar en su oreja. El rubio atento a esto, reía y aguantaba lo que estaba tramando de hacerle a la americana.
- No soy un bicho. - Ni yo tu mucama para que te acerques a mi oído a que te escuche zumbidos. Le respondía con un tono imitando su perfecto ingles, a lo que Albert mejor se quedaba para seguir viendo el espectáculo que estaban esos dos. Por lo que el rubio los analizaba como dos especies extrañas con las que tendría que hacer equipo y uno de ellos le recordaba a un pavo real que extendía sus plumas para la búsqueda constante de apareamiento y la damita rubia definitivamente no le parecía nada a una espía profesional, más era fácil de comparar con una astuta ardilla californiana, capaz de tomar la piel de una serpiente y tallarse con ella para que el olor ahuyentara al pavorreal que tenía imitando a un mono zumbador.
Ya con la información completa se tomaba la invitación para asistir a Dinamarca donde habría un evento en la mansión de uno de los perpetradores y creadores del sistema hipnótico estaría haciendo un evento de amigos con la finalidad de mandar su sistema a otra nación, a los que les habían conseguido invitaciones como extranjeros de alto nivel, para esto Albert se disfrazaba de hombre ruso, mientras que Terry de galán actoral, ella se negaba a verse simplona, necesitaba saber quien sería el objetivo a vencer por lo que aun no decidía como se disfrazaría.
William Albert en tono de voz ruso, se acercaba a una modelo alta bastante atractiva, rubia muy elegante y con ella investigaba que el hombre de la mesa de juegos era quien tenía información más interesante. Más esto de acercarse estaba en chino, porque el hombre se hallaba rodeado de guardaespaldas, en otra área un grupo de damas hermosas y refinadas deseaban un autógrafo de un hombre que pocas tenían acceso a pasar tan cerca, por lo que Terry se disfrazó de Henrry Canil un actor muy conocido, el cual pensaba obtener los movimientos del estudio asegurado con alarmas especializadas por lo protegido que se encontraba, tenía que sacar el archivo de la computadora principal del propietario.
Un hombre pequeño medio libidinoso con bigote se iba tras una señora gordita ella emocionada por encontrar quien le diera atención, entraban como si nada al estudio y la señora se la pasaba masajeando la entre pierna del hombre bajito, según ella nadie la veía, más los espías europeos notaban que esa era la mujer que conocía la casa y dominaba todo ahí, por lo que se encerraba con el enano potente para que no los molestaran. Luego de veinte a treinta minutos salía el hombre serio y limpiando el sudor de su frente con un pañuelo, dándose acomodo a su saco y la mujer estaba despeinada, agotada y mal pintada, mientras el hombre bajito regordete, se levantaba los pantalones mostrando un miembro prominente de costado muy llamativo, haciendo que varias de las damas que se enfilaron para pedir autógrafos giraran a ver su larga y gruesa marca de entrepierna. El ruso también lo observaba, recordando que ese no lo había visto entre las imágenes de todos los invitados que había memorizado, quedándose con la curiosidad de saber quien era ese tipo.
La fiesta fue un éxito, la extracción de la información un fracaso, el ruso Albert, para cuando accedió estaba sin equipo de computo, los guardias se lo habían llevado por una alarma que sonaba internamente al parecer algo dentro del equipo había explotado dejando todo entintado en verde chillón como liquido de anticongelante.
El actor Henrry Terry Canil, fue tan asediado que no lo dejaron nunca la fila de mujeres queriendo su falso autógrafo y Candy llegaba tarde, miraba a sus dos compañeros que levantaban el rostro desanimado por haber fallado la operación, ella los miraba negando con su cabeza cerraba la puerta de la habitación que compartían los tres, aventaba un pepino enorme que se sacaba del pantalón a la basura se quitaba la mascara regordeta con bigotes incluidos mismos que le hicieron favor de conseguir y se iba sacando las prendas de estomago falso y zapatos rellenos para salir de esa botarga la escultural figura femenina enfundada en lickra protectora incluso sus manos enguantadas manchadas de fosforescente delatando que ella había hecho todo el trabajo, dentro de todo ese enorme disfraz que figuraba al regordete que no habían reconocido ninguno de los dos compañeros.
Terry se daba un golpe en la frente, ellos siendo hombres pudieron haber ido tras la madre del propietario de la casa. Mientras que Candy siendo un agente americano de menores capacidades ante ellos, les había ganado asegurando que el master de información de la computadora se hallaba encriptado y que se destruyó completo trayéndose la tarjeta principal dejando acido dentro para explotar y que no sirviera el equipo de nuevo bajo ninguna oportunidad para recuperar nada del software que deseaban manipular.
Albert estaba molesto miraba sus dedos de donde se había quemado con el acido para nada, pues Candy les había ganado a los dos espías europeos por lo que tenía que aceptar que la Americana uno vs europeos cero. Ya con el reporte del éxito en Dinamarca. Ella contaba que la pervertida era la señora madre de Nick Haekerupet quien desconocía que su hijo era uno de los hombres que pertenecían a los ciber sistemas, más reconocía que viajaba constantemente a Asia con unos hombres de apellido Kobayashi, siendo esta información muy apropiada para el siguiente paso.
Continuará…
Gracias por comentar esta historia, esperemos sea del agrado de quien la lee y le den una oportunidad para continuarla,
ahora que está activa por Octo Bert Junio 2022
Agradeciendo el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias,
plataformas o complementar con parte de ellos.
Sinceramente,
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
