Fic
Novia por Catalogo
Por Mayra Exitosa
OctoBert 16.10.2021
Capítulo II
Llegada de la Estafadora
Candy llegaba por las puertas internacionales y estaba muy nerviosa, era la primera vez que viajaba y lo único que deseaba era pedirle dinero y que se trajera a su madre con ella, no deseaba estar en América preocupada por su madre, así que haría todo para que no continuara trabajando de sol a sol, esforzándose tanto, hasta que había encontrado a Johnson la vida había sido miserable, y estar en sus circunstancias la hacía desconfiar de todo, por lo que tenía miedo, más tría su dirección y aunque había asegurando que vendría por ella hasta el aeropuerto, no lo había hecho, era un mundo de personas y no portaba mucho dinero, por lo que tomaba un taxi con la dirección aunque ya era muy tarde, llegaba al edificio de oficinas donde trabajaba, y quien la topaba de frente era quien tenía una fotografía reciente de ella. - Disculpe, quedaron de ir por mi al aeropuerto, no traigo dinero para pagar el taxi, ¿me puede ayudar? -Por supuesto. William pagaba el taxi y ya no había personal en el edificio por lo que sabía que era una extranjera sola en la ciudad. - ya todos salieron de las oficinas ¿buscaba a alguien? Si, pero no debo hablar con nadie ni decir su nombre. - Comprendo, si no trae dinero y no puede quedarse aquí en la calle, le parece si la invito a quedarse en una habitación de mi departamento, separada de la mía, por supuesto.
- ¿No sería mucha molestia? ¿está seguro de que ya no hay nadie? Me aseguraron que iban por mí, y no conozco a nadie a parte de él. - Comprendo, la llevare a cenar y estará protegida, venga para que alguien la vea y me presente con usted, así se sentirá mas segura de irse conmigo. Ingresaba al edificio y el portero preguntaba - Señor Andrew ¿requiere algo? - Si, que me presentes con la señorita y le digas quien soy. - Si señorita, el es el dueño de este edificio, y es la ultima persona que sale, ya vamos a cerrar las puertas y soy guardia aquí en edificio. - Mucho gusto, señor y le agradezco su presentación, me iré con el señor Andrew, hasta mañana que vuelvan a abrir el edificio ¿le parece? - Muy bien. Mañana la atenderá uno de mis compañeros, pero si viene usted acompañada del señor Andrew, no requerirá documentos para entrar. - Gracias.
Candy se iba hasta el estacionamiento privado y subía a un auto donde el rubio le abría la puerta, esta se ruborizaba porque iba sola con él y se le quedaban viendo varias personas, por lo que de su bolso sacaba una bufanda y se cubría parte del rostro. - ¿le avergüenza que la vean conmigo? - Es que me miran muy insistente y me da mucha pena. No estoy acostumbrada. William meditaba que bien que podía cobrar cincuenta mil dólares, pero le daba pena a la hora de venir a dar la cara. La entrada al lujoso departamento impresionaba a Candy quien nunca había visto tantos lujos en un solo lugar, por lo que desconocía una cafetera, un refrigerador con puertas de cristal y luces, aparatos sofisticados desde la entrada hasta la cocina donde abundaban muchos más. William le pasaba indicaciones de donde estaba el baño, la ducha, el agua caliente y la fría, su cama y la habitación de visitas que el tenía en su departamento. Ella miraba todo y sacaba la humilde maleta que traía y solo había unos harapos que hizo que William meditara que estaba en una situación desesperada, por lo que ordenaba algunas cosas y mandaba pedir ropa midiendo un poco la talla de la joven, para luego ofrecerle toallas, champo y cepillo dental nuevo que había en los cajones de la vitrina del baño. - Todo lo que necesites puedes tomarlo, nada te costará, úsalo con cuidado y traer algo para que te vistas y duermas bien, aquí estamos en temporada de otoño, pero pronto habrá mucho frío y debes tener más prendas de vestir. - lo siento, aquí me iban a proporcionar más ropa. - Comprendo.
Luego de darse un baño y ver que la camiseta que usaba estaba raída del cuello, le dio una punzada de dolor, las jóvenes estaban en una situación muy vulnerable. - Ya hice la cena, toma asiento dime ¿a quién vas a buscar mañana? ¿a un hombre? - sí, - ¿te pagaron para que vinieras? - sí, vine a buscar a un hombre, pero prefiero no nombrarlo, así cuido su privacidad, ¿comprende? - Por supuesto, sabes bien que mañana que te lleve me daré cuenta a quien buscas, solo deseaba ayudarte. - mañana que me lleve le diré a quien debo encontrar.
William ahora estaba meditando que Niel no estaba en el edificio, debieron haber pagado sus sobrinos por ella, estaba tan preocupado por el abuso a una joven tan humilde, no le parecía justo que sus sobrinos se prestaran a burlarse de la joven por lo que mañana mismo pondría un alto y ayudaría a la chica si lo requería.
George estaba aturdido, marcaba el numero de quien iba a enviarle a Candy y que no había llegado, por lo que la mujer angustiada se preocupaba asegurándole haberla enviado en el avión que le había pagado. - Creo que lo mejor será que vengas, tramitare todos los documentos, estoy muy preocupado, tu hija no llego. - George, es nuestra hija, tienes que encontrarla, por favor, no la dejes de buscar.
El impacto de esas palabras de parte de Clarissa, lo hacían investigar hasta la aduana de pasajeros y ella había llegado a la ciudad, en el vuelo y estaba en new York, las cámaras indicaba que, si estaba en el avión, pero no le dejaban verla, por lo que solo paseaba por el aeropuerto temiendo lo peor, su hija, la hija de Clarissa era su hija, y ahora que después de tantos años de malos tratos por fin la había encontrado, la pierde antes de conocerla.
Continuará…
Gracias por sus amables comentarios y continuar leyendo esta historia que hoy participa en OCTOBERT
en la palabra del día BUFANDA
sinceramente
Un Abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
