Fic
Los chicos de Candy
Por Mayra Exitosa
Capítulo VIII
Escondiéndonos
Hospital de especialidades, cerca a Illinois
Por un pasillo del hospital, el joven desconocido escapaba soportando su dolor de la pierna tratando de no hacer esfuerzo al sentir los vendajes, veía que estaba libre el pasillo y la salida cercana, casi para llegar a la puerta trasera, el hombre que lo había operado se encontraba frente a él, aguantando la respiración se tranquilizaba por encontrarse aun débil, sin embargo el doctor era joven y de corta estatura.
- Tranquilo amigo, este es el dinero que me dio tu novia Elizabeth Legan, no pienso cumplir lo que me pidió, pero veo que tampoco la crees tu novia. El joven negó sin hablar. Y el doctor agregó - Toma el dinero y un taxi espera en la puerta, escapa ahora, ponte este sombrero y huye lo más lejos que puedas, ella trajo a más hombres y esta custodiando el hospital, para todos… tengo dos horas que salí de aquí… vamos, lo mejor es que te vayas por delante.
El joven tomaba el dinero con desconfianza, al llegar al taxi, su instinto lo hizo pensar en no subir en él, era un sentido de advertencia que le decía que no subiera al auto, se fue por el costado del hospital haciéndose un hombre que iba de paso, después giro para ver hacia el doctor quien se veía en su rostro algo que tramaba, este hacía una seña con luces al taxi, quien portaba algo en las manos cercanas al volante, continuaba caminando hasta la calle, así tomaba un taxi libre, deteniéndolo con una mano. Al alejarse del hospital vio correr al doctor y discutir con el taxista, quien portaba un arma en la mano.
Lakewood, Chicago
Dos meses después, Candy con tristeza se daba cuenta del estado en el que se encontraba su casa, una joven maestra llamada Estefanía, asistía a verla ahora que ya era doctora general.
- ¡Candy!
- ¡Fanny!
- Te vez hermosa amiga, mírate ya eres toda una doctora y tan joven.
- Tengo demasiado apoyo en Chicago, Fanny, mi asesor me ha ayudado y adelante mis estudios dos años en promedio que otros médicos, ah… ya sé que eres maestra, estoy segura que la mejor.
- Candy, Candy… no es lo mismo ser maestra, que una doctora, aquí tengo trabajo y es muy bueno, pero el Dr. Morrison ya es muy grande, te necesitamos mucho.
- Hare lo que pueda, sabes… me case y… estoy de vacaciones… mi esposo esta fuera del país y…
- ¿Te casaste Candy?
- Si. De hecho… estoy embarazada.
Un grito de emoción y un poco de felicidad extra, hacía que Fanny tuviera esperanzas, pues Tom, el Sheriff del condado, amaba a Candy y siempre había esperado su regreso, saberla casada y con embarazo, mataba la espera de Tom y alimentaba la posibilidad de la joven maestra, que por fin su amor fuera correspondido por el hombre más apuesto del pueblo.
Con el paso de los días llegaba Dorothy, se enteraba de que su sobrina estaba casada, y embarazada, solo que la boda era algo discreta por sus estudios y su beca, la realidad Candy se escondía en ese supuesto matrimonio para no ser rechazada en su pueblo natal, el Dr. Leonard sabía que habían fingido un matrimonio, pero escudaría su mentira para que en cuanto regresara Albert, todo tomara el camino correcto.
Hospital Santa Juana, Chicago.
George Johnson, vio una cuenta invertida en ese hospital y se contacto con el Dr. Leonard Mc Crone, quien al investigarlo, resultaba ser el escocés por el cual Elroy había cancelado su compromiso con Dimitri, ahí por fin en la oficina se encontraban revisando el porqué había una cuenta abierta a nombre de él.
- Si, George, en efecto William estuvo aquí, me dejo esta cuenta para becar a alguien de medicina, así tener a futuro, una conexión con su empresa y el hospital.
- ¿A qué te refieres Mc Crone? La cara de sorpresa al escuchar su apellido, ya que todos lo llamaban por su nombre, a solicitud de él, se sintió extraño.
- Solo dime Leonard, por favor George. Me refiero a que William trajo tecnología aplicable a la medicina, al parecer existe la posibilidad de mejorar el marcapasos actual y hacerlo más avanzado de manera constante.
- Leonard… William estaba algo distinto la última vez que estuvo en Escocia, no me comentó nada de ti, pero… sé que por ti… La Srita. Elroy dejo a Dimitri… también sé que hubo un plan en tu contra y… sé que Dimitri afecto la relación entre ustedes.
La cara del doctor era de incredulidad, de donde había sacado tal cosa, lo mejor era buscar hablar con Elroy, que había inventado para que George pensara en eso. Leonard bajaba el rostro mientras George agregaba
- Cuando pasó tu desaparición y el supuesto embargo de tu propiedad, William de inmediato mando a investigar, resultando que habían pagado para cortar los frenos del auto de tu padre, pero no supimos quien tenía represalias en tu contra,
- Durante un tiempo, tampoco lo supe, pero mi familia se vio afectada por los Hampton.
- ¿Los Hampton? ¿Dimitri?
- Si. No había entendido porque su odio hacía mí, hasta en este momento. Que me has dado la respuesta a mis dudas de todos estos años.
- ¿Qué quieres decir Leonard?
- Mira, debería hablar con Elroy, antes de continuar con esta conversación algo… extraña para mí.
- ¿Extraña? Si hubiera una mujer tan hermosa, joven, que me amara como Elroy te amo, dejando un compromiso importante, para que al final, me hubiera ido huyendo y casarme en América años después cuando la olvidaste…
- Detente George. Jamás dejé a Elroy, de hecho… jamás hubo un noviazgo entre nosotros, fui su médico solamente.
- Lo siento Leonard, esta información… fueron solo deducciones, conoces bien a la Srita. Elroy y… nunca dice nada con respecto a su amistad… solo sé que cuando vi que pagaba todos los cuidados de tu propiedad… tu abandonaste Escocia, con alguien atentando contra ti… quería dejar claro que William había investigado el atentado de tu padre.
- Eso fue hace muchos años. Nada me devolverá todo lo que perdí… lo que más ame… fue a mi esposa y… ni siquiera estuve con ella cuando más me necesitaba…
- Supe que tuviste una hija, nació en Lakewood, me lo contó la Srita Elroy.
La cara de Leonard era de incredulidad, su esposa había muerto y su hijita no había alcanzado a nacer, como es que Elroy sabía de eso, otra información equivocada, pensaba Leonard.
- Y… ¿Cómo lo supo Elroy, George?
- William murió, ella y yo nos hicimos cargo de todos los bienes de su sobrino, ella se encontraba aquí en América, con la casualidad en un café conoció a tu esposa, después se le rompió la fuente, Elroy de inmediato llamo al chofer y la llevó a un hospital, me comentó que tuvo a tu hija en sus brazos, después ella se vio con urgencia de regresar, dejando a tu esposa y a tu hija en un hospital en Lakewood. Al parecer ellas no se conocían, pero al conversar, dijo ser la Sra. Mc Crone y Elroy declaró ser conocida tuya, cuando me comentó esto Elroy estaba emocionada al saber que la niña era una Mc Crone. Bueno me imagino que ahora debe tener… veinte años. Debe cumplir años este mes, según me comentó Elroy. ¿Tienes más hijos Leonard?
La cara del doctor era de espanto, su esposa tuvo una negligencia médica, su hija había muerto y se la entregaron en el hospital, junto al cadáver de su mujer, ahora resultaba que Elroy había estado con ella, la había dejado en un hospital y la creían con vida. Después de unos minutos de silencio, por fin y sin hacer aclaraciones, Leonard recibió una llamada de la enfermera Joanna. La que mayor antigüedad tenía con él. George observaba los documentos donde William había invertido en ese hospital y deseaba saber a quien estaba becando William.
- George, tengo que ir a atender a un paciente, deseas esperar o quieres…
En ese momento George se ponía de pie, tomaba los papeles, salía de la oficina al ver a Leonard se encontraba ocupado, este respondía,
- Le diré a la Srita. Elroy que te encuentras bien, vendremos en otro momento, acabamos de comprar un lugar para vivir en Lakewood, hace veinte años que deseaba esa propiedad, y hoy por fin la hemos adquirido, te dejo aquí los datos, deseamos saber todo lo que nos de pistas para encontrar a William.
- Créeme George, también deseo encontrarlo.
Leonard despedía a George y su enfermera le daba unos documentos pero su mente estaba en el pasado, en el hospital de Lakewood donde su esposa murió, la pequeña niña estaba morada, con reflejos de no haber nacido y no había respirado siquiera, como era posible que Elroy la haya tenido en sus brazos…
En Escocia,
Dimitri se enteraba de la quiebra inminente de sus bienes, el banco había resguardado la fortuna para sus deudores y no podía hacer nada. Pensaba en como en menos de un mes todo se había ido a la quiebra, buscaba saber de Elroy, pero al saber que William había desaparecido, solo vino a su mente su sobrina Elisa, no podía haber sido posible que el golpe financiero de su sobrina haya pegado tanto, pero el atentado del joven y la investigación en televisión declaraban que una mujer estaba involucrada, al llamar a su cuñado, comentaba que Elisa estaba en América y con los datos de su salida coincidían con los del sobrino de Elroy.
- Necesito encontrarla, Robert, es urgente.
- Ya conoces a las jóvenes de hoy Dimitri, además…. Tengo problemas, las empresas de los Andrew cerraron y con ello, mi fortuna completa se vino abajo, estoy preocupado, mis oficinas en Inglaterra están tratando de revisar como podemos salir a flote de esta caída, el euro es la única solución, pero… ya no tengo como inyectar más capital, el banco en América está investigando mis fondos… tengo problemas muy graves Dimitri, no quiero que mi bebita salga perjudicada, por favor… ayúdame.
- No comprendo, ¿por qué Elisa saldría perjudicada?
- Al parecer Elisa viajo a América en el mismo vuelo que el desparecido William Andrew y… la culpan de eso, así que cerraron todas las cuentas bancarias de mi niña… sabes que están ligadas a las mías, por eso quede sin efectivo, los bancos se protegieron y embargaron los activos… estoy en espera de que aparezca ese muchacho y se aclare que mi hijita no tuvo nada que ver con él.
Dimitri se quedaba helado, su sobrina había cometido una gravedad enorme, había cámaras de seguridad por todos los aeropuertos si ella desparecía a William, jamás podrían recuperase los Legan y el ya estaba en quiebra, como podía, revisaba sus documentos para viajar a América pero en el aeropuerto norteamericano estaba su nombre en la lista de investigaciones por posible complicidad con su sobrina y el FBI lo atraparía si entraba al país.
Sara Legan estaba molesta todas sus tarjetas fueron rechazadas en un centro comercial, enfadada marcaba al celular de su esposo y este le confirmaba que regresará de inmediato a casa, que llamara a Elisa y no salieran de la propiedad. Elisa acababa de ser identificada en una carretera siguiendo el auto de William Andrew.
- Esa hija tuya no aparece Robert.
- No aparecerá Sara, está saliendo su imagen en los medios, al parecer implicada en la desaparición de William… no puedo hacer nada, mis contactos están negándose a verme… estamos en problemas.
En una central de autobuses el joven con una valija en la espalda tomaba su viaje alejándose de nuevo de la ciudad, al notar que los hombres que vio al salir del hospital seguían todos los caminos que tomaba, así decidió irse lejos de todo, donde no le reconocieran, tenía que buscar esconderse un tiempo y alejarse de la loca que lo odiaba.
- ¿Trae alimentos en su valija, señor?
- No señor, solo ropa. El joven ahora traía lentes y barba falsa, trataba de no llamar la atención, tenía que huir a como diera lugar, esa mujer tenía sitiada toda la ciudad.
En Lakewood
Candy conversaba con su tía Dorothy sobre tres hijos en espera en su vientre,
- Si Tía, soy médico, no debes preocuparte, el Dr. Leonard vendrá a verme e iremos juntos al hospital principal.
- Bueno si él estará al pendiente de ti, me iré tranquila, ya se cambiaron los nuevos propietarios a la mansión, y aunque me dejaron una buena cantidad, quiero guardarla para el pago de tu hospital.
- Tía… todo está cubierto, ese dinero es para ti, ya me has dado mucho, no quiero que te preocupes, solo que… me gustaría que estuvieras conmigo cuando nazcan mis bebes.
- No se molestará tu esposo por que este contigo.
- No. El deseaba conocerte.
- Oye Candy y ese marido tuyo… ¿tiene mucha familia? Digo por eso de dejarte embarazada de tres.
- Pensé que era por parte de mi familia, Tía.
- Bueno Candy, tu mamá no podía tener hijos, durante mucho tiempo deseaba estar embarazada, cuando por fin logró su embarazo, yo estaba en Kansas con mi madre, ella estaba muy enferma, no estuve en tu nacimiento, te conocí el día que fui a la escuela por ti, tus padres habían tenido ese accidente, estaba sola, apenas era mayor y… gracias al señor Mc Millán que me dio trabajo formal, pude pedir que te dejaran conmigo.
- No recuerdo bien a mis padres, a quien me parecía más.
- A nadie, eres muy hermosa, tu padre era feo y mi hermana… tenía el cabello obscuro, supongo que los padres de tu papá debieron ser como tú.
- Ojala que mis bebes se parezcan a ti Tía, si tengo una niña le pondré Dorothy.
- No Candy. Mejor le ponemos Katy, así combinará con tu nombre. Y… son tres… ¿niñas?
- Son individuales, pueden ser niñas o niños.
- Bueno piensa optimista, con un solo embarazo, tu esposo no querrá más.
- Tía… ¿Quiénes compraron la mansión del señor Mc Millán?
- Son de otro país… Escocia… y… la señorita es muy buena… ya es mayor, pensé que el Sr. Johnson era su marido… pero ellos parecen hermanos…
- ¿El señor Johnson?
- Si, es muy atractivo y soltero… se llama George Johnson, le gusta platicar conmigo, está buscando al sobrino de la Señorita Elroy
- ¿Elroy?
- Si es un nombre extraño, pero ella es hermosa, tiene un aspecto muy estirado, es alta y… se viste precioso, parece la reina de Inglaterra, con esos trajes tan bellos, ¡ahí Candy! cuando tengas tu casa y tu marido y tus hijos… ahora como doctora… vestirás tan bella y elegante como la Señorita Elroy.
Candy se quedo con la boca literalmente suelta, le había dicho a su tía que su esposo se llamaba Albert, que tenía muchos recursos y que estaría fuera del país por un tiempo… el Dr. Leonard le sugirió que no le contará a nadie quien era el padre de sus niños, pues si habían atacado a William, lo seguro es que era por la fortuna, así los pequeños y ella serían muy vulnerables. Pero al saber que su tía estaba cerca de los Andrew, ahora no debía decirle nada, lo mejor era sondear y saber de William a través de lo que ella le contará.
- Candy, te quedaste muy seria. ¿Te sientes mal?
- Solo un poco cansada, sabes Tía… me gustaría que no les contaras de mi a la gente de la mansión, cuando son ricos, ven a todos a su alrededor con mucha necesidad y… no quiero pensar que si se dan cuenta de mis hijos, quieran aumentarte el sueldo o mandarte comida para mí.
- Candy, me conoces, nunca cuento nada de mi vida privada, ya pase por muchas al ver a los hombres con cara de abusivos porque pensaban que era tu madre, así que no te preocupes, cuando salgo en mi día libre, digo que vengo a ver a mis amigas.
- Gracias Tía.
En la mansión Andrew,
- George, me das el número de Leonard, me gustaría invitarlos a él y a su familia a que conozcan la casa y… hablar de los negocios de William.
- Srita. Elroy… investigue acerca de su amigo Leonard, usted siempre me contaba que tenía una hija, en el hospital me dijeron que es viudo y que no tiene familia.
- ¿Qué has dicho? ¡Pobre Leonard!
Gracias por sus comentarios... espero les este agradando la historia... un abrazo a la Distancia
Ansió sentirte... escribir en mis paginas lisas... que te digo que pueda gustarte... para ti soy un libro en blanco... y soy capaz de querer inventarte
Con aprecio
Mayra Exitosa
