Reto Fic
OCTOBERT JUNIO2021
El Paraíso
Verano de Amor
Por Mayra Exitosa
Capítulo 2
Hamaca
Candy se dedicaba a leer un libro de medicina, estaba finalizando sus estudios y ahora no era momento de echarse a dormir en sus laureles, tenía que dedicarse para poder graduarse y servir a los demás, la carrera profesional que había elegido estaba a la vanguardia y aunque el cuerpo siempre era el mismo, las enfermedades mutaban y se volvían cada vez peores, por lo que no podía dejar de prepararse para dar la lucha y servir a todo el que lo necesitara, la llegada de Annie, la sacaba de su concentración y solo la veía alborotada y con una sonrisa poco menos que honesta o sincera,
- Vamos Candy, tienes que ir, si no vas no me dejaran ir a mi y eso no es justo. - ¡Annie! tengo que estudiar, ya casi termino mis estudios no estoy para andar de chaperona. - Por favor si tú vas, mi padre dirá que sí, es en el mar y en un barco, te relajaras, estará muy bien para que tomes tus estudios con mayor gusto a tu regreso. - ¿En un barco? - Bueno es un yate magnifico, tiene de todo, además habrá chicos guapísimos. -Annie, siempre tan convincente, todo por ese chico que te gusta, por eso me desagrada, porque te tiene comiendo de su mano. - Van a ir otros chicos y con lo amargada que eres sería un milagro si consiguieras a alguien ahí. Candy se mortificaba, claro que no era una amargada, ella se había dedicado a sus estudios y su vida amorosa la dejaba para después, ahora había que sopesar prioridades, pero eso no era lo que hacía Annie, ella tenía el concepto de que vive ahora y trabaja después, aunque no sabía que llegaría a ser una carrera eso de ponerse uñas de bruja o de hada, evitando el sano crecimiento y la pigmentación natural del ambiente que las haga crecer sin complicaciones, previniendo infecciones y evitando las líquidos ácidos que van degenerando la cutícula y el entorno natural de los dedos. Pero no se complicaría, la tendría ahí pegada en un oído si no se la quitaba de una buena vez,
- ¿Qué hay que llevar? - Trajes de baño, no es necesario tanta ropa, estaremos solo dos semanas en alta mar. Ya me imagino si bajamos en alguna isla desierta con palmeras y con una hamaca, descansando y Archie junto a mí.
- ¿En la hamaca? ¿Quién aplastara a quién? - ¡Candy! Tú le quitas lo romántico al viaje. Con un tono bastante irónico Candy le respondía, - ¡No! como crees, si soy tan romántica, habrá un mosquito cogiendo sol y otro mosquito poniéndole protector solar, luego ese par de mosquitos se multiplicarán con sus hijitos, uno se llamará Dengue, y el otro gemelito El Nilo, ¡ha! pero las niñas se llamarán Chikungunya y Malaria. ¡No! si serán toda una familia de lujo, supongo que no estarán invitados, ¡pero llegarán solitos!
- ¿Lo ves? ¡Eres una amargada! Pero no me importa con tal de que vayas y me dejen ir. - Esta bien, me iré a vacunar antes. No me gusta el sol, no me gusta el mar, no me gustan los trajes de baño, las infecciones y los mirones tampoco me gustan. - ¿Y qué? Por eso me tengo que ser igual de tu de amarguis ¡Asch! Como me toca depender de esta loca.
En el hotel de su propiedad, William preparaba su viaje, hablando con el capitán quien estaba muy contento porque por fin estaría el propietario usando su magnífico yate. Todos querían lucirse ante él, ya que siempre habían deseado que se utilizara un yate tan lujoso y no que se la pasaba la mayor parte del año solo como exhibición y lo visitaban nada más citas de negocios, detenidos en el muelle porque los clientes ancianos, normalmente se mareaban. Por fin verían ese yate salir a la alta mar por dos semanas. Sería un paseo con jóvenes románticos y lindas chicas, así que la tripulación subía de todo para quedar bien y festejar trasladándose por una serie de lugares paradisiacos.
- Quiero que las habitaciones estén bien equipadas, no quisiera que durmieran amontonadas o mal tratadas las señoritas. - Por supuesto señor, usted no ha ido a esa parte del yate, pero están acondicionadas y muy bien equipadas cada parte de las habitaciones. - Me da gusto, mis sobrinos vendrán y no quisiera que se desilusionaran de por fin sacaremos al mar, el yate, quieren quedar bien con las jóvenes. - Por supuesto, ya subimos los mejores manjares en los congeladores, verá que todo será de su agrado. - Bien.
Continuará...
Gracias por seguir leyendo, comentando y disfrutando de historias que vamos escribiendo conforme el reto nos va guiando.
Continuamos con más historias de Albert y Candy
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
