Fic

Los chicos de Candy

Por Mayra Exitosa

Capítulo XV

Evidencias

En Chicago, Dorothy había regresado cuando vio salir a aquel doctor que dijo ser colega de su sobrina, bastante sonriente y despidiéndose de ella. Al continuar estaban sus amigos y ahora también notaba amigas, ya era algo mejor saber que no estaba rodeada solo de atractivos hombres. Vio hacia los jóvenes y Peter corría a saludarla, dándole besos al dorso de su mano derecha

- Hola Tía bonita, la esperábamos a que llegará, Edward ya me ganó a la chica que ayuda a su sobrina, era justo verla entrar. Candy al ver como su Tía se quedaba muda sonreía y agregaba,

- Tía no le hagas caso a Peter, quiere hacerte sentir bien, sabe que eres muy hermosa y lo que no sabe es que tienes novio. Peter hizo el ceño fruncido y respondía con una falsa dolencia,

- Como que la Tía bonita tiene novio, si ya estaba haciendo fila para robarle besos. Candy advirtió

- ¡Peter! ¡No! Mi Tía es una chica seria, y su novio no es fácil de hacer a un lado.

Peter decidió a darle un beso en el rostro cerca de la comisura de los labios, haciendo que Dorothy se ruborizara por completo y despistadamente después de saludar, se iba a la habitación que ocupaba en la casa del Dr. Leonard. En ese momento inquieta, llamaba por teléfono a George Johnson. Se tardaba en localizarlo y cuando al fin se lo pasaban, nerviosa saludaba y agregaba

- George, solo deseaba saber que estaba bien, sé que estaba en Europa y recordé que… estas fechas regresaría, me atrevía a… llamarlo solo para confirmar… verdad que somos novios.

- ¡Dorothy! Por supuesto que somos novios. ¿Cuándo regresas a Lakewood?

- Espero que pronto. En ese momento la voz de Dorothy se quebraba, sentía su vientre contraerse con dolores y comenzaba a llorar tratando de contenerse agregaba - Tengo muchas ganas de verlo, George.

- También deseo… verla.

- Tengo que colgar la llamada, este no es mi teléfono, me comunicare de nuevo, lo prometo. Cortaba la llamada y entraba Candy preocupada.

- Tía ¿Sucede algo?

- ¡Ahí Candy! ando sentimental, estoy en mis días y… ese compañero tuyo me dio un beso cerca de la boca, me sentí como que traicionaba el amor de George.

- ¿Ya son novios, Tía?

- Si. Lo somos, te lo comente, te dije que cuando volviera a Lakewood lo seriamos, solo que, no quiero tener dudas.

- Peter es muy juguetón, y… eres muy joven y bonita.

- Gracias Candy, ya te dije que prefiero a George, al menos es más de mi edad.

- Tía, el es mayor. Con los ojos entrecerrados y la boca fruncida agregaba

- Es más de mi agrado, Candy.

- Ya me regreso con los niños, se acaban de quedar dormidos, ya se fueron mis amigos.

Pasaban los días, un citatorio algo especial recibía el Dr. Leonard, asustado e incrédulo, conversaba con Candy.

- Dicen que es algo serio, debe ser el dinero de William que tiene asignado a tu nombre hija.

- Cree que por eso lo citaron en el hospital.

- Dicen que es un asunto importante y delicado.

- Desea que lo acompañe doctor Leonard.

- No, tengo una cita con Elroy en mi consultorio ese día, así que saldré de la junta del consejo del hospital y veré a Elroy.

- Desea que mi Tía, los niños y yo, nos vayamos a nuestro departamento.

- ¡Candy! Por favor hija, deja que pase el invierno.

- Bueno doctor, lo que pasa es que, su novia también vendrá aquí y…

- No tiene por qué ser ningún problema, Candy.

- ¿Se piensa casar con ella?

- Si, en cuanto aparezca William. Le pediré su mano y, pienso quitársela a su sobrino de manera definitiva.

- Porque esperar. Usted y ella tienen mucho de conocerse.

- No lo sé, dejare que sepa mis intensiones y, que ella tome la decisión.

- Me alegro por usted, se merece una buena mujer.

- Ella no es una buena mujer, ella es magnífica e increíble. Casi un sueño imposible.

En Lakewood, comenzaba a caer la nieve, Albert estaba ansioso, pensativo… como era posible no recordar más a su mujer, su nombre, recordaba a esa pelirroja llamada Elizabeth, recordaba que tenía una esposa, que se parecía en la mirada a la señora Candy White, que la pelirroja le dijo William, pero que ella le gritaba… ¡Albert! cuando se puso mal después de la caída en el hotel donde trabajaba, estaba seguro que su mujer le gritaba Albert, tal vez esa chica Elizabeth lo confundió con un hombre llamado William y su mujer lo reconocía como Albert. Sentado observaba que los pantalones no le quedaban bien, eran de un familiar de los White, tenía que ponerse las botas por encima del pantalón para que no se viera que no eran suyos. Tenía que comprarse pantalones pronto, si lo notaba Tom, podría investigarlo a él también, ya estaba aturdido de que buscaran al héroe que había salvado a los niños del orfelinato, gozaba de que las encargadas no dijeran como era, ni lo buscaran con insistencia, al menos ellas si guardaban su anonimato.

Decidió salir para cubrir algunas rosas de los jardines con paja, cuando vio caer algo negro del árbol fuera de la casa, de inmediato se acercaba y era un animalito pequeño que se estaba congelando, lo tomaba en sus manos y lo introducía de nuevo al calor dentro del hogar, cerca de la chimenea, vio como se trataba de una mofeta bebe, no pasaría el invierno y se moriría.

- Vamos a ver, que ustedes no son de los que invernan, deberías estar en algún pozo bajo la tierra en esta época. Bueno eres muy peque…

Buscaba identificar que era y notaba que era una hembrita, de inmediato sonrió. - Serás un bello regalo para mi amigo Tom. Su padre busca una escoba para casarlo, le daré una mofeta, para que no quiera regresar a esconderse aquí.

El aire soplaba y Albert sonreía, cubriendo a la pequeña bebita, en un sillón frente a la chimenea se sentaba confiado, de que Tom saldría corriendo cuando viera a su nueva compañera, con que trayendo pan para no toparse con la maestra o con la enfermera, pues ahora se iría cuando viera quien dormía en casa. La sonrisa de Albert era entre broma y malicia.

En Chicago, el hospital Santa Juana sostenía una reunión con evidencias importantes de que una alumna becada era amante del Dr. Leonard Mc Crone.

Elroy llegaba temprano a su cita y escuchaba una conversación de un par de enfermeras que decían donde se encontraba en ese momento el Dr. Leonard, lo que escuchaba la dejaba asustada.

- Si Rita, dicen que van a correr al Dr. Leonard por desvío de dinero para una alumna que es su amante y tiene un hijo suyo.

- Parece que no es solo un hijo, son más.

En la sala del consejo administrativo, Leonard estaba incomodo y molesto, Elroy se acercaba con el poder que la caracterizaba y tocaba la puerta para entrar.

- Buenos días, soy Elroy Andrew, recibí este comunicado acerca de la junta contra el Dr. Mc Crone, como sabrá soy socia del hospital a través de mi sobrino William Albert Andrew, represento sus bienes en este momento y… me siento muy ofendida de que hayan tomado este asunto sin mi consideración. Los hombres del consejo se levantaron asustados de sus asientos, de inmediato ofrecieron una silla para ella y le contaron sobre el asunto a grandes rasgos, a lo que Leonard estaba molesto y solo comento

- Solo con evidencias formales daré este asunto por creíble, quede claro que es una difamación y como tal, tomaré este asunto con las consecuencias para quien lo haya iniciado. El presidente del consejo agregó

- Por supuesto Dr. Mc Crone, aquí hay evidencia de que usted ha traído especialistas para atender a la Dra. Candy White, dejo su trabajo tomando sus vacaciones para irse con ella y, la trajo aquí a dar a luz a tres bebes. Suyos.

- Primero que nada, ella tiene un subsidio de William Albert Andrew, quien pago y dejo a su nombre todos los gastos cubiertos a través de mi. Es una becada seria y formal. Al mencionar a William, Elroy no hizo ningún comentario pero dentro de ella su corazón se aceleraba con tal rapidez que tuvo que ponerse la mano en el pecho disimuladamente.

- Aquí hay, una prueba de paternidad.

- Apuesto a que no están autorizadas por la madre, que no pueden probarse que sean de los bebes de la Dra. Candy White.

- Lo ignoro Dr. Leonard. Elroy molesta ante la situación se puso de pie, agregó

- Bien señores, el Dr. Leonard es mi prometido, tengo una relación formal y sentimental con él, no formo parte del hospital, pero quien lo haya difamado, se las verá con mis abogados, incluyendo este hospital.

En ese momento todo fue murmullos, salieron varios del consejo indignados y despidiéndose del Dr. Leonard con unas sinceras disculpas, aventaban los papeles a la mesa y solicitaban la destitución de la presidencia del consejo a quien los había mandado llamar.

Mc Crone por su parte, entregaba a Elroy un legajo con los documentos firmados de William Albert Andrew, subsidiando a Candy White, ella le abrazaba de la cintura sin pena alguna y él a su vez, le daba un beso en la mejilla saliendo de la sala de juntas al consultorio privado, al llegar, Joanna su enfermera y asistente, además de su acusadora, se apretaba las manos. Notándose nerviosa el Dr. Leonard comentó

- Srita Joanna, le presento a mi novia, la Srita Elroy Andrew, mis abogados pasaran a visitarla esta semana. Haga el favor de retirarse del hospital. Pase a recursos humanos. Joanna observaba asustada a Elroy quien levantaba un ceja al escuchar las palabras de su novio, al decir abogados supo de quien se trataba, no necesitaba decir nada.

Después de ver los asuntos de William en el hospital, salieron a un restaurant, donde el Dr. Leonard declaraba sus intenciones para con ella, a lo que ella se sentía muy conmovida, por las palabras tan tiernas que le decía acerca de su relación y lo que podía esperar de él.

- Quisiera esperar a que William regresará pero estoy de acuerdo con tu pupila, acerca de que nuestra relación tiene muchos años, ahora que deje de nevar, iremos a ver los documentos de tu hija, mis investigadores ya están al tanto. Una llamada en un teléfono interrumpía a Elroy, era George. Se disculpaba y contestaba el teléfono. - ¿Si George?

- Señorita Elroy, William está casado desde hace dos años, su esposa se llama Candy White, William debe estar con ella. La cara de Elroy frente a Leonard, la dejaba impactada, de inmediato trataba de apretar su pecho respondiendo - Te veré en una hora, en la casa de Leonard. Cortaba la llamada y agregaba

- Leonard, donde está la becada de mi sobrino. El no podía mentirle, algo estaba pasando y esa llamada lo decía todo.

- En mi casa Elroy, vamos para que la conozcas, solo debo advertirte un par de cosas.

- ¿Advertirme?

- Si, cuando llegue George, se los diré a los dos.

En la casa del doctor Leonard, Candy cambiaba de ropitas a sus hijos.

- Mira tía, El es el mayor, tiene el cabello obscuro, se llamará Alister, como el padre del Dr. Leonard, el es rubio y es el segundo de mis hijos, se llamará como mi abuelo, Anthony y el es rubio de cabellos muy liso, parece solecito, por más que lo peino se levanta el cabello, se llamará Archivald, como el especialista que le salvó la vida.

- Bueno eres muy inteligente Candy, siempre lo he sabido, pero también ahorrativa, todos se llamarán con la inicial A. Esto es bueno.

En la sala de la casa, llegaba Elroy seria con Leonard, este pedía un café y que pasaran a George Johnson al estudio en cuanto llegará.

- Si señor.

Dorothy salía a la cocina, regresaba a la habitación y comentaba con su sobrina.

- Llego el Dr. Leonard con visita, Candy.

- Démosle privacidad Tía, quédate aquí con los niños, mientras me cambio de ropa. Al terminar de cambiarse, salía pasando por la entrada principal, George Johnson llegaba y Candy lo vio, este saludaba muy formal, ella le sonrió, reconociendo quien era al presentarse. Ella respondió

- Candy White. George se puso tenso, ella de inmediato lo notaba, la señorita que lo esperaba comentaba que pasara al estudio y George la invitaba a que lo acompañara de inmediato.

Al entrar Elroy giro al escuchar abrirse la puerta. George serio comentaba

- Srita Elroy, ella es Candy White. Candy al saber que estaban ahí por ella, agregaba.

- Si, soy Candy White, pero no sé nada de William Albert, supe de él cuando tuvo el accidente, nunca me dijo quien era realmente. El Dr. Leonard al ver que a Candy se le llenaban sus ojos de lágrimas se atravesaba y comentaba.

- Elroy, te dije que hablaríamos antes, solo recuerden que William no ha aparecido, y que al saber quién es Candy White, también atentaran contra ella y… si no pudieron salvar la integridad de tu sobrino, como me responderás por la de Candy. Asustada por como defendía a la joven, abrió los ojos y expresó un poco disgustada

- ¡Leonard!

El llanto de uno de los bebes, hacía que Candy se levantará y saliera corriendo, Elroy tocándose el pecho la seguía y con ellas, dos hombres continuaban el camino.

- Tía ¿Qué paso? Es su hora de dormir.

- El último despertó a los demás. Al responder Dorothy. George y Elroy la vieron asustados, ella giraba con Archie en sus brazos y vio a George y Elroy ahí. - ¡George! Llegaste a Chicago, porque no me dijiste la última vez que te hable.

Candy aturdida palmeaba a sus otros pequeños levantando a Anthony y colocándolo en los brazos de Elroy después tomaba a Alister y los tres se calmaban. Candy al ver que su tía se separaba con Archivald a cambiarle el pañal, esta comentaba

- Ella no sabe nada, es mi Tía, pero piensa que mi esposo esta en otro país trabajando, no sabe que es su sobrino. La boca de George y Elroy estaba semi abierta, los bebes eran de William. Después comentaba Candy, - Por favor, por ellos, no diga quién soy, hágalo por mis niños, ellos no tienen porque vivir con el temor de ser secuestrados por una loca.

Dorothy volvía con el pequeño de cabellos paraditos y comentaba

- Mira George, este pequeño es un solecito, no lo podemos peinar. Elroy vio al bebe que parecía sonreír, y respondía

- Es que su cabello es demasiado liso, tendrá que dejarlo largo, es heredado, es la genética del padre.

- Señorita Elroy ¿Usted conoce a mi sobrino?

- ¿Su sobrino?

- El esposo de mi Candy, es mi sobrino el padre de los pequeños.

Elroy se quedaba indignada, era el sobrino de ella, no de Dorothy… ¿o sí? Candy al ver el asombro de George, agregaba

- Tía Dorothy, la señorita Elroy es novia del Dr. Leonard, por eso es que están aquí y… supongo que el señor Johnson es de quien me hablaste

- ¡Oh si Candy! él es George.

- Bueno Tía, tienes algunos meses de no ver a George, te parece si me llevo a los niños con el Dr. Leonard, a conversar al estudio.

- George si puedes esperarme con ellos, tengo que cambiarme, estos pequeños son muy listos, me dejaron visiblemente inaceptable, como dices tú. George asintió y tomaba al pequeño que le daba Dorothy, dejándoselo en sus brazos, se iba alejando para arreglarse y poder hablar con su novio.

Candy se sentaba ahí mismo en la silla mecedora de la habitación cuidando de Alister, mientras los observaba firme. Con un brazo les indicaba que tomaran asiento y fue contando como conoció a William y a Elizabeth, la mujer que le hizo daño. Poco a poco, contándole rápidamente como se dieron las cosas y como fue una sorpresa para ella saberse casada con Albert, cuando fue un matrimonio falso. Elroy al ver a los bebes, se aturdía pensando porque William no le había informado de Candy absolutamente nada. Al escuchar la palabra falso se indigno y de inmediato respondía.

- ¿falso? No puede ser ¿y ellos? Indicando a los pequeños

- Éramos novios, accidentalmente quede embarazada, pero él no lo sabía, se fue a Escocia, cuando regresó… nunca llegó a casa… El Dr. Leonard me escondió y me ayudo a llegar a mi casa en Lakewood, las coincidencias se fueron uniendo, gracias a mi Tía, me enteraba de todo a primera mano y… sé que en este momento la mujer esa, está encerrada.

- No pueden negar que son de mi sobrino, los tres se parecen a él. Elroy con una mano movía su bolso extrayendo de su cartera de lujo una fotografía de William de pequeño. Candy la tomo y sus lágrimas salieron, luego besaba la fotografía acariciándola con ternura y con tiernas sonrisas. George levantando una ceja comentaba

- Usted apenas debe estar cursando medicina.

- No se deje llevar por las apariencias Sr. Johnson, soy cirujana graduada, y estaré estudiando mi especialidad en un par de meses. Elroy abrazaba mimosa al bebe en sus brazos, ella también se dejaba llevar por la situación y lloraba enternecida. Después se levantaba dejando a Anthony en una de las cunitas y tomando el bebe despierto y observador que tenía George en sus brazos, el cual mostraba que George le inquietaba.

- Dame al pequeño, George, creo que no se dormirá en tus brazos. Candy levantaba el rostro y agregaba

- El es Archivald, mi Tía le dice solecito por su cabello. Elroy soltaba con una mano la pinza que detenía su peinado, haciendo que callera por el peso, y respondía

- No es de solecito, es un Andrew, mi cabello es igual, mi padre lo tenía así, es extremadamente liso, tendrá que tenerlo un poco largo, eso es todo.

- Gracias por su ayuda, en mi caso, soy de cabello rizado y… mis hijos no salieron a mí.

- Es muy pronto para decir eso. Dijo con cariño Elroy mientras acercaba su rostro al pequeño Archivald que colocaba sus manos acariciándola. George confirmaba

- Entonces Dorothy no sabe que estos niños son Andrew.

- Así es señor Johnson, estoy escondiéndolos, pero el Dr. Leonard no me deja que los registre como madre soltera.

- ¡Eso jamás! Estoy de acuerdo en que los protejas y los alejes de mi, pero si William se entera, que pensará, que sus niños sufrieron también por su atentado, no es justo.

- Pensaba ponerles como antenombre William a los tres. Elroy sonrió orgullosa, besando al pequeño en sus brazos.

- Has lo que creas conveniente hija, George y yo no diremos nada, ni confirmaremos nada, dame las actas y esconderé el nombre de los pequeños. No nos acercaremos a ellos formalmente, solo cuando los veamos con Leonard. En cuanto aparezca William el que tome la seguridad de sus hijos en sus manos. Un suspiro y el bostezo del pequeño Archie la hizo sonreír.


Gracias por comentar... por continuar leyendo este fic... muchas gracias

Y si es cierto que el destino, me ha hecho desconfiar, solo tu tienes la tinta que me pueda a mi gustar

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa