Capítulo 7

Tras haber dejado a Kevin con dolor de cuello, producto de la fuerza que había ejercido en él hace unos minutos, caminó a zancadas hacia el edificio, sabía que si Smith no estaba detrás de eso, Hajime si podría tener información. Lo encontró precisamente donde imaginaba que estaría, sentado en la pileta frente a la facultad de sociales, leyendo un libro. Sin dejar de leer su libro, supo que se trataba de él y pronunció su apellido "¿Qué te trae por aquí? Creí que no querías verme". Frente a esa arrogancia de preguntar que lo había traído ahí, sentía deseos de decirle que por nada en especial. Sin embargo, no podía. Porque era por ella que estaba ahí en esos momentos. "Ya me enteré de lo que pasó esa noche… ¿Tienes idea de quiénes son esos sujetos?" pronunció dichas palabras, sin reconocer que se había equivocado, era difícil que él lo hiciera. No obstante, Hajime lo entendió, apartó su libro para mirarlo y decirle que conocía a uno de ellos.

Aunque Mizuki le había advertido que no lo buscara, porque ya había hablado con el centro de estudiantes y tarde o temprano lo localizarían, Ryoma necesitaba hacerlo. Así que sin pensarlo, recorrió los pasillos de ciencias para dirigirse a la cafetería, ahí estaba uno de los involucrados. Intentó controlarse, pero apenas sus miradas se encontraron, pudo oler el miedo que le tenía y no fue capaz de ignorar las advertencias de Hajime. Lo acorraló en el pasillo, justo cuando planeaba escapar por las escaleras, logró detenerlo. Era un chico de su mismo año sin duda, era más pequeño que él de estatura, por lo que infería que él era quien había vigilado la escena.

—Y-Yo…

—Tú eres Kippei de primer año ¿Verdad?

—Ese es mi nombre, pero quizás me estás confundiendo con alguien más…—Susurró perturbado con su mirada.

—No lo creo, sé perfectamente quien eres. Tú asististe a la fiesta de Today ¿Verdad?

—S-Sí, pero no tuve nada que ver con el incidente de ella.

— ¿Cómo sabes que hablaba de ese incidente?—Enarcó las cejas.

—Pues…todos hablen de ello. Creí que buscabas a los culpables. —Rió nervioso.

—Escucha, no intentes hacerme creer que no tuviste relación con los hechos. —Gruñó—Porqué no me harás cambiar de opinión al respecto, ya que sé lo que hiciste.

— ¡Yo sólo vigilé!—Gritó nervioso.

—Imaginé que se trataba de ti, por la descripción que me dieron. Pero eso no significa que quedas fuera de este caso, sigues siendo cómplice y otro de los que la humillaron esa noche. —Gruñó, tratando de controlar su ira. Debía hacerlo, pero no lo soportaba. —Ahora dime ¿Cuál es el nombre del otro?

— ¿Eh? N-No puedo decir eso.

—Lo ocultes o no, la verdad saldrá a la luz y sólo conseguirás meterte más en problemas. Así que es hora que hables.

"Él es…" Señaló hacia atrás, logrando que el ambarino volteara para ver a quien se refería, sin embargo no había nadie. Sólo era una vil mentira para que escapara de él. Tenía ganas de perseguirlo, pero tras recordar las palabras de Hajime lo dejó ir, pronto pagaría por todo. Pero más que él, sentía odio contra el sujeto que había besado a la castaña. Debía encontrarlo cuanto antes, pero tendría que hacerlo después de clases, ya que ese día precisamente tenía un pequeño examen al que debía asistir. Así sin preámbulos, caminó a su salón para rendirlo.

Tardó menos de lo que imaginaba, esperaba más de ese examen. Pero gracias a que lo había terminado, ahora tendría más tiempo para encontrar al otro sujeto. Recorrió los jardines de la Universidad, pensando en cómo encontrarlo, sólo tenía como pista que pertenecía a la misma carrera que Kippei, salvo que era un año mayor. Según las sospechas de Hajime, no sólo ellos eran los responsables de lo sucedido, también había una tercera persona que los había contratado. Pero si no se trataba de cierto rubio que había vuelto hace unos días, se preguntaba quién más estaría involucrado. Se dejó caer sobre una banca para pensar en esa tercera persona. Entonces sus pensamientos fueron interrumpidos, al percatarse que las dos compañeras de la castaña se encontraban frente a él.

— ¿Cómo sigue Sakuno? —Preguntó Miyuki

—Está mejor.

—Ya veo, me alegra saberlo. —Sonrió Midori—Por cierto, éstos son los apuntes de hoy. — Le entregó una carpeta—Las clases de la tarde se suspendieron, así que fotocopiamos nuestros apuntes para que no se atrase en la materia.

—Gracias, se los entregaré. —Los guardó en su bolso para verlas partir.

—Bueno, es hora de irnos. Esperamos ver pronto a Sakuno, no fue lo mismo sin ella hoy. —Sonrió Miyuki.

—Si desean pueden ir a visitarla

—Lo haríamos con gusto, pero no queremos molestarla en estos momentos. —Susurró Midori entendiendo por lo que estaba pasando.

—No creo que les moleste su visita. Pero si desean pueden ir otro día. —Habló el ambarino, dejando sorprendidas a las compañeras de Sakuno que imaginaban que no era muy expresivo en ese tipo de cosas.

—Sí, lo haremos. —Sonrió Miyuki de oreja a oreja.

Se despidieron con una sonrisa y se marcharon. Ryoma se acomodó en la banca, pensando lo afortunada que era la castaña de tener tan buenas amigas tanto en Preparatoria como en la Universidad. Pensaba en proponerle que se cambiaran de universidad, si es lo que deseaba, la apoyaría en todo. Pero de seguro no estaría de acuerdo, luego de haber quedado maravillada por el campus en el que estudiaba, y la gente que había tenido el privilegio de conocer allí. Suspiró, quizás no era una buena decisión después de todo. "Habrías visto su cara cuando la importuné en el pasillo" escuchó decir a un chico burlándose de una chica con otro chico que reía de la misma manera, al menos eso oía. No debía importarle lo que hablaban, pero algo en su discurso lo había hecho reaccionar. Por lo mismo, se levantó sigilosamente tratando de encontrar al dueño de esa voz. Entonces los vio justo en el centro del parque dos sombras caminando en dirección contraria a la suya, teniendo la misma conversación que antes.

—En un comienzo planeábamos entrar al baño de mujeres y llevar a cabo todo. Pero en el preciso momento que lo íbamos a hacer, ella salió por su cuenta. —Se burló un chico alto de cabello negro.

— ¿Qué tan lejos planeaban llegar?—Preguntó curioso su acompañante.

Ya se encontraba a sólo pasos de ellos. Podía distinguirlos bien del resto.

—Es un secreto. —Sonrió

—Oh ¿realmente a ese nivel?—Enarcó una ceja

—Quien sabe, no pude avanzar demasiado. Ya que me golpeó en la entre pierna y aprovechó la oportunidad para huir.

Recordó el relato que le había contado la castaña, mencionando que gracias a Osakada había aprendido a defenderse y actuar en ese preciso momento. Entonces comprendió que las cosas que decían no era sólo una mera coincidencia, era la realidad. Sintió como su mandíbula se tensaba al escucharlos burlarse una vez más.

—Si no lo hubiera hecho, la habría explorado más. —Continuó— Porque hay que admitir que tiene lo suyo, a pesar de ser una chica tímida. Entiendo porque Echizen decidió estar con ella. —Rió a carcajadas.

—Ya veo, eso tiene sentido.

No podía soportarlo más, por mucho que Hajime le había pedido que se controlara y evitara meterse en problemas, ahora mismo su puño comenzaba a tensarse cada vez más, no soportaba ver su rostro burlándose de ella, al mismo tiempo el recuerdo de la castaña llorando invadía su mente. Por esos idiotas, ella estaba sufriendo ahora y no sentía deseos de salir de la casa.

—Pero no lo pude disfrutar como quería, porque estaba tan asustada. Aunque de igual manera lo habría hecho. Sí Kippei hubiese colaborado más, quizás podría haber sido de acuerdo a lo planeado.

—Por cierto, no la he vuelto a ver de nuevo ¿Se habrá asustado demasiado?

—De seguro está llorando en su casa ahora, porque engañó a Echizen. Y él como siempre, no debe estar al tanto de nada.

Esas palabras lo obligaron a dejarse llevar por los impulsos, Sakuno había sufrido por su causa y él no la había entendido. Eso era lo que precisamente tramaban esos chicos. Pero no permitiría que le siguieran haciendo daño de ese modo. Así que sin pensarlo, su puño golpeó la cara del sujeto de cabello negro, haciendo que cayera de rodillas derramando sangre de nariz. El otro que lo acompañaba huyó al ver de quien se trataba.

— ¿Quién demonios te crees que eres para tratar así a Sakuno? —Gruñó el ambarino, viendo como ser reincorporaba limpiando la sangre con su ropa.

—No creas que el único culpable aquí soy yo. Tú también le diste la espalda a ella. Podrías haber creído en sus palabras, pero según he escuchado te dejaste llevar por tus impresiones en lugar de ello. Al igual que ahora mismo ¿Dónde está tu lado racional en todo esto? En lugar de resolver las cosas hablando, preferiste golpearme. Pero si eso prefieres, haremos eso.

—No actúes como si conocieras la lógica de las cosas. Alguien como tú jamás ha usado la racionalidad en su vida—Caminó a zancadas hacia él, dejando a un lado lo racional de su comportamiento. Pero entonces, el otro chico lo golpeó en la cara sin verlo venir.

—Eso es por el golpe reciente. —Sonrió—Y respecto a tus palabras, no tienen coherencia alguna. Tuve mis razones para acercarme a Sakuno. Quizás no de la mejor manera, pero no me arrepiento de ello. —Se burló pensando en la escena.

De pronto su pequeña pelea, había comenzado a ser presenciada por muchos de los estudiantes de la Universidad. Incluyendo compañeros de sus facultades.

—No permitiré que lo hagas de nuevo. —Gruñó, golpeándolo de tal manera que ambos cayeron al suelo.

— ¿Qué harás? ¿Me vas a golpear de nuevo?—Se aclaró la garganta mirándolo desde el suelo— Ahora mismo no puedes hacerlo, no con la reputación que tienes aquí. No tiene lógica alguna ¿Realmente abandonaras todo por ella?

—Por ella soy capaz de todo. Incluso de partirte la cara ahora mismo. La lógica termina siendo un estorbo para mi intelecto, cuando se trata de Sakuno.

—Echizen, detente. —Aparecieron Hajime y Smith a su lado.

—Te dije que no hicieras tonterías. —Suspiró Mizuki—Pero creo que he llegado demasiado tarde.

—Déjalo, Echizen. No debes rebajarte a su nivel. —Habló el rubio, obligando que lo soltara y se pusiera de pie.

— Lo sé…

—Una cosa más, Echizen. —Habló el chico de cabello negro sonriendo sin importar las lesiones que tenía. —Debo admitir que disfruté hacerlo. Y sabes, lo volvería a hacer… tal vez, de ese modo llegaría más lejos.

En un movimiento raudo, Mizuki logró interponerse entre ambos, antes que el ambarino volviera a pelear con él. "No lo provoques más, Tadashi. " Le susurró Kippei apareciendo a su lado, pero parecía no escucharlo. "Retira lo que dijiste" le ordenó el ambarino. Pero no hubo respuesta por su contrincante. Debido al caos que había en el campus, el centro estudiantil llegó justo a tiempo a intervenir en la pelea. Desde el punto de vista de todos los presentes, el causante de la pelea había sido el mismo ambarino, pero gracias a las declaraciones que había hecho Mizuki horas antes del incidente, había salido ileso de eso. Por ello, tal como estaba previsto, los dos estudiantes causantes de herir a la castaña, fueron expulsados de Today. Además de presentar futuros cargos contra el abuso estudiantil, el director de Today tomó otras medidas al caso.

Kevin se encontraba bebiendo una taza de café en una cafetería con Hajime, cansados por todo lo que había ocurrido aquel día. Sí bien el rubio no había tenido relación alguna con el abuso contra la castaña, Hajime seguía curioso por el odio que sentía contra ella.

—Al final, la que estuvo detrás de todo esto era precisamente una chica. —Revolvió su café para beber de él.

—Sí, he oído hablar mucho de lo que suelen hacer las fans de Echizen contra Sakuno. —Comentó Hajime—Uno de mis compañeros de Preparatoria, es el hermano mayor de uno de los integrantes de Seigaku. Él me habló de todas las cosas por las que ha tenido que pasar Sakuno. Debe ser muy duro para ella.

—Es verdad.

—Aquí tiene su vaso de agua. —Habló la camarera.

—Gracias. —Le respondió Kevin sin mirarla si quiera.

—A propósito de eso, he oído que tú también eras uno de los que quería destruirla ¿O me equivoco?

—No destruirla en ese sentido, quería que Echizen se diera cuenta que estaba equivocado respecto a ella. De abandonar el tenis por ella, sin embargo no he podido demostrarlo.

—Supongo que Sakuno es una caja llena de sorpresas.

—Disculpen que me meta en sus conversaciones, pero ¿están hablando de Sakuno Ryuzaki? —Preguntó la camarera.

—Sí, ella misma. —Asintió Hajime confuso— ¿La conoces?

—P-Pues sí, la conocí en Preparatoria.

— ¿Eran amigas?

—No, todo lo contrario. Como mencionaron antes, Sakuno tenía enemigas que eran precisamente las fans de Ryoma. Yo era un de esas, junto con otras compañeras. La líder de nuestro grupo, estaba tan enfadada por la noticia de que Ryoma-Sama y Sakuno vivían juntos que decidió hacer algo al respecto.

— ¿Qué cosa?—Preguntó Mizuki perturbado.

—Querían demostrarle a Ryoma-Sama que ella no era la indicada para él, por el mismo motivo decidió torturarla. Cada día, fuera durante los descansos o la salida, lo hacía. Amenazándola con que si no se iba de esa casa, la iban a destruir. Fue así durante semanas. Incluso hubo un momento que le exigimos que si no se olvidaba de él, también estaría en problemas. No obstante, no fue capaz de cumplir con eso. Así que la líder del grupo intentó cortarle el cabello, fue horrible. Sentí que la obsesión por una persona nos estaba enloqueciendo a todas. Por eso, decidí apartarme de ese grupo. Después me enteré que él mismo las encaró y les advirtió a toda la Preparatoria que no se acercaran a ella.

— ¿Por qué nos cuentas esto? —Preguntó Kevin.

—Escuché que uno de ustedes quería destruirla. Pienso que no hay manera de hacerlo, porque no importan lo que hagan contra Sakuno, ella siempre lo seguirá amando. No es de esas personas que se rinde tan fácilmente, con esto aprendí que ella interpone el bienestar de los demás por sobre el suyo. Así que jamás heriría a Ryoma-Sama ni lo traicionaría, me atrevería a decir que es la única que merece estar a su lado. Porque muchas fans lo mirábamos y lo queríamos en secreto, pero una vez que nos rechazaba nos rendíamos con el tiempo. Ella no, en ese sentido es una persona admirable. Ya que no sólo ha sido capaz de vivir con sus sentimientos por tanto tiempo, sino que también ha logrado conquistar el corazón de él.

—Tiene sentido, siempre me he preguntado por qué está con alguien tan frío como Echizen. —susurró Mizuki.

—Bueno, iré a hacerme cargo de los pedidos. Si necesitan cualquier cosa, me llaman.

—Lo haremos, gracias. —Bebió un sorbo de café— ¿Y bien, Smith? ¿Qué opinas de este relato?

— ¿Qué debería opinar?

— ¿Has cambiado de parecer ahora?

—En algunos aspectos sí, pero aún me quedan ciertas dudas con respecto a Ryuzaki.

— ¿Aún planeas destruirla?

—No he hablado de eso, Hajime. Más bien de otra cosa.

En la casa de los Echizen, la castaña de ojos carmesí se encontraba en el salón viendo la televisión, no había nada interesante que ver. Entonces se encontró con una nueva telenovela que transmitían en un canal nacional, se acomodó en el sofá y comenzó a verla. Con el paso de las horas, se volvió adicta a ella y se preguntó si habría otra forma de continuarla, porque no se sentía capaz de esperar hasta el otro día. De súbito, sintió el sonido de la puerta abrirse, quizás se trataba de Rinko. Esperó que apareciera frente a ella, pero para su sorpresa, Ryoma entraba por el pasillo llevando sus pantuflas azul marino y su bolso colgado en su brazo. "Ya llegué" lo escuchó decir, pero su atención no se centraba en su voz, sino en su aspecto físico. Estaba completamente herido.

— ¡¿Qué ocurrió?!—Preguntó la castaña corriendo hacía él. —Estás herido.

—Sólo tropecé, no es nada.

—Tampoco sabes mentir. Espera traeré el botiquín ahora—Corrió al segundo piso, haciendo caso omiso a sus palabras.

Al mirarse en el espejo de la sala, se percató que su rostro no se veía nada bien. Ya entendía porque le había dicho eso. Debía haber pensado en otra cosa, en lugar de haber dicho eso. Al subir las escaleras, se encontró con la castaña en el pasillo. Lo condujo hacia la habitación y se sentaron a la orilla de la cama. "Va a arder un poco" le advirtió, curándole el labio con desinfectante. Luego vio su rostro, el contorno de sus ojos parecía estar hinchado. Limpió su cara, por más que el ambarino le pidió que no lo hiciera, no lo escuchó.

—Si te duele, deberías descansar. —Susurró la castaña triste por verlo así— ¿Por qué estás así? ¿Qué ocurrió realmente?

—Es una larga historia.

—Tengo tiempo suficiente para oírla.

—Pero antes—Tomó su bolso y extrajo la carpeta. —Esto es para ti, lo han enviado tus compañeras.

— ¿Qué es?

—Apuntes de la clase de hoy, según mencionaron las suspendieron temprano, así que no perdiste mucho.

—Ya veo, gracias. —Sonrió caminando hacia su escritorio para dejarla junto a sus otros apuntes.

— ¿No prefieres cambiarte de Universidad?

— ¿Eh? ¿Por qué lo mencionas?

—Por lo que pasó…ya sabes.

—No podría hacerlo por eso, estaría huyendo injustamente. Estudiamos mucho por entrar aquí, bueno yo más que tú. —Rió nerviosa, sabiendo que él no estudiaba. —Por lo mismo, no puedo rendirme ahora. Además en este lugar he conocido personas increíbles, por mucho que haya sucedido eso…quiero salir como Psiquiatra de Today.

— ¿Ese es tu sueño? —Le preguntó una vez regresó a su lado.

—Sí.

—Ya veo, entonces apoyaré tu decisión.

—Gracias. —Le dedicó una sonrisa—No me rendiré.

La escuchó hablando sobre todos los sueños que tenía y la observó más segura que antes. A pesar de lo que había vivido, se alegraba que ellos no la hubieran destruido por completo. Era más fuerte lo que creía. Ahí estaba hablando del futuro, cuando él sólo pensaba en el pasado. Apartó un mechón de su cabello para dejarlo tras su oreja, atreviéndose a besar sus labios. Ella se dejó llevar por la caricia, sintiendo como su corazón se agitaba más de lo normal cuando perdieron el control cayendo de espaldas en el colchón.

—No puedo hacerlo, Ryoma. —Habló nerviosa, reincorporándose en la almohada.

— ¿Porqué?

—No sé si pueda volver a hacerlo, después de eso. —Susurró triste—Incluso besándote siento que está mal lo que hice.

—No tienes la culpa de lo que ocurrió.

—Lo sé, pero de igual manera me siento así.

Recordó lo que le había dicho Tadashi, burlándose de todo lo que había ocurrido y sintió deseos de golpearlo otra vez. Pero debía controlarse, por ella precisamente. Se sentó a su lado, viendo como sus ojos se encontraban sin decir nada. "Todo estará bien, no debes preocuparte por ello. No volverán a molestarte" le susurró, sintiendo como la castaña se apoyaba en su hombro angustiada.

—Espera un momento… ¿Cómo sabes que no volverán a molestarme? —Lo miró asustada— ¿Acaso por eso tu rostro está así? ¿Te han hecho daño?

—Tiene relación con eso, pero no me refería a eso. Hoy fueron expulsados por el consejo del centro de estudiantes.

—P-Pero te hirieron por mi culpa.

—Esto no es nada, alado de lo que le hice.

— ¿Cómo que nada? Mírate. —Gruñó

—Esto tampoco es tu culpa, yo me lo busqué.

— ¿Tú comenzaste la pelea?—Preguntó sorprendida.

—Sí.

— ¿Y no estarás en problemas por eso?—Al verlo negar con la cabeza, continuó. —Aún así, no deberías pelear, pensé que no hacías ese tipo de cosas.

—No suelo hacerlas, porque no pensé con la razón, sólo me dejé llevar por los impulsos.

—Entiendo eso—Susurró, pensando lo que veían en clases. —Pero no debes volver a hacerlo.

—Lo intentaré. —Se burló.

—Promételo.

—Está bien, lo prometo. —Sonrió.

—Ahora que lo pienso… ¿Hoy no salías más tarde?

—Sí, pero me han dejado irme antes por las lesiones.

— Ya veo.

—Además de camino a casa, encontré una buena película que podemos ver.

— ¿Cuál es?

—Opuestos.

—N-No puedo creer que alquilaras una de romance.

—Tiene todo lo que nos gusta. —Suspiró—Sí fuera sólo de eso, no lo habría hecho.

—Es verdad, entonces vamos a verla al salón. Tus padres salieron a hacer unos trámites.

—Está bien. —Susurró el ambarino, temiendo que no hubiesen salido sólo por eso.

Cuando Rinko y Nanjiro giraron la manilla, anunciando su llegada. Se encontraron con que la castaña de ojos carmesí dormía profundamente en el hombro del ambarino, mientras él dormía de la misma manera apoyado en ella. Sobre ellos había una manta que infería que Sakura había puesto, porque de seguro estaba de vuelta a esas horas. Rinko corrió a traer la cámara y tomó una de otro de los momentos de su hijo. Se veía tan adorable, no sabía si era producto de la siesta que tenían, pero le daba la impresión que tenía la cara algo hinchada. Quizás sólo era su imaginación. Frente a ellos, el televisor estaba prendido, transmitiendo una película de una psiquiatra y medico que tenían un romance. Tal como los veía a ellos. Precisamente la película se llamaba Opuestos, sin duda era su película ideal.

Nanjiro se sentó en el jardín a leer la carta que le había llegado de América, nada menos que de su hijo mayor que anunciaba su regreso a Japón. Se preguntaba como Ryoma se tomaría la noticia, ya que su relación no era muy buena. Más ahora que Sakuno era una integrante más de la familia, a quién Ryoga quería conocer.

Continuará…..

Hola! Lamento la demora y lo siento por escribir tan poco :( sólo 12 páginas, esto es debido a que la Universidad me consume y no tengo tiempo para actualizarlo. Ahora que se vienen las semanas estresantes, quería subir la continuación ahora. El capítulo siguiente lo tengo todo planeado, pero no sé cuándo podré publicarlo.

Gracias por la espera y por comentar n_n

Espero que este nuevo capítulo les guste y comenten de igual manera. Ya sea en fanfiction o la página oficial de Facebook que es Hinata-Sakuno fanfiction.

Saludos!