Capítulo 13

Tras el paseo familiar, la relación entre Ryoma y Ryoga había cambiado bastante, ni la misma Sakura podía reconocer a sus propios hermanos. Sí bien Ryoga solía burlarse de él como siempre, Ryoma no parecía molestarse con ello, incluso bromeaba con él.

Después de que su hermano mayor había hablado con su padre sobre sus planes, se atrevió a informarles a los demás. Sakura estaba igual de sorprendida que todos los demás, pero al mismo tiempo le alegraba la noticia, no sólo por el hecho de que podría verlo más seguido desde ese momento, sino también porque al fin había descubierto cual era su verdadera pasión, la cual no debía estar necesariamente inclinada hacia el tenis. Por ello, luego de haber investigado con Nanako algunas universidades, había postulado a muchas por medio de exámenes y en esos días esperaba la respuesta. Una de ellas era la que Nanjiro había soñado que alguna vez su otro hijo estudiaría, la cual estaba ubicada en otra ciudad, pero a Ryoga no le importaba tener que viajar seguido, podría quedarse allá durante la semana y los finés de semana volver a casa. Sí no hubiera sido por Ryoma, Sakuno quizás habría tenido que hacer lo mismo cuando no creía que podía postular a la Universidad de su ciudad.

Cuando la semana de exámenes terminó, tanto el ambarino como la castaña obtuvieron buenas calificaciones en sus correspondientes carreras, quizás Sakuno no al nivel que había alcanzado a tener en Preparatoria, pero sí un buen rendimiento para su primer año en Psiquiatría.

Sakuno se encontraba caminando con sus amigas por los jardines de la Universidad, cuando Miyuki comenzó a comentar el nuevo manga yaoi que había leído, Midori también lo había leído, Sakuno en ese tipo de momentos no sabía de qué hablar, ya que no le gustaba el yaoi, ni mucho menos podía interesarse en el tema o tratar de entenderlas, porque no las comprendía. En un intento por huir de esa conversación, anunció que iría a comprar antes que comenzaran las clases. Cruzó los jardines, aprovechando el momento para respirar aire fresco, no se cansaba de apreciar ese lugar, transitar por él era como caminar en un bosque mágico, rodeado de personas que apenas conocía, pero todas con un mismo objetivo…ser profesionales y obtener un título ¿Qué se sentiría al momento de recibirlo? ¿Estaría nerviosa o ansiosa? Aún le faltaba mucho para ese día, ya que estaba recién comenzando sus estudios, no obstante tenía cierta curiosidad, claramente no sería la misma sensación que tuvo cuando se graduó del Instituto ni mucho menos cuando terminó sus estudios en Preparatoria, sin duda sería distinto, porque no era como cuando simplemente se graduaba y avanzaba un nivel más, sino que después de recibir su título tendría que ejercer su profesión en el mundo exterior, es decir ya estaría apta para poder ser psiquiatra con estudios en Psicología, sin tener que depender de sus maestros, sólo ella misma tendría que saber manejar todo sola. De modo que, ahora ella no fuera la que dependiera de los demás, más bien tendría personas que dependerían de ella, como era el caso de los pacientes, qué deberían luchar contra sus problemas, teniendo a la castaña como guía. En relación a eso, sin saber porqué, recordó cuando escuchó como el ex capitán Tezuka, le decía a Ryoma que él sería el pilar central de Seigaku, estuviese donde estuviese, quizás qué hubiera experimentado su esposo cuando le dijeron esas palabras. Sí bien, ser el pilar de un equipo no podría compararse con ser la psiquiatra de un paciente, pensaba que de algún modo tenían algo de relación, considerando que al situar a Ryoma como el pilar central del equipo, quería decir que él permitía que los demás avanzaran, pero más que todo, sus propios logros moverían a los demás. Sí lo pensaba mejor, era parecido a un líder. Se preguntaba si ella algún día, podría volverse una persona digna para liderar a sus pacientes.

Luego de haber comprado lo que deseaba, Miyuki y Nanase ya habían cambiado el tema, al fin parecían estar hablando cosas en las que ella también podía opinar, con respecto a que por primera vez desde que habían entrado a la Universidad, podrían descansar por un fin de semana, ya que no tenían que estudiar para evaluaciones ni mucho menos tenían trabajos de los cuales encargarse. Miyuki comentaba que al fin volvería a retomar los mangas que había dejado abandonados, Nanase concordaba con sus palabras, dado que haría lo mismo, pero además tenía pensando salir con un chico a ver una película, curiosamente el mismo que se había encontrado en la fiesta de la Universidad. Ambas se escuchaban ansiosas porque fuese viernes.

Sí bien, Sakuno no tenía grandes planes como sus amigas, asistiría al evento tan esperado por su cuñada, nada menos que el Festival del Instituto Seishun, como Sakura se encontraba en su último año antes de ingresar a la Preparatoria, estaba participando en los preparativos que se realizaban cada año en honor al día en qué Seishun había sido fundada. Recordaba bien esa fecha, solían unirse todos los establecimientos y abrían una gran feria, donde todos vestían kimonos, había concursos de talentos musicales, otros mostraban sus habilidades artísticas preparando homenajes, entre otros. Como la Preparatoria había sido inaugurada dos años después, pero en Junio, no solían celebrarla el mismo día, pero si podían asistir a la fiesta del instituto.

Sin embargo, más allá del estrés que tenía Sakura siendo la encargada de dirigir los preparativos, también se sentía nerviosa por la decisión que había tomado después de mucho tiempo, relacionado con declararse. Sakuno le había dicho que lo pensara mejor, incluso había intentado persuadirla, recordando su experiencia, no obstante ya había tomado la decisión, por lo que sólo debía prepararse para hacerlo. Y por supuesto, Sakuno estaría ahí apoyándola, fuera cual fuera la respuesta.

No obstante, aunque Sakuno no tenía grandes cosas de las cuales ocuparse el fin de semana de la Universidad, Ryoma no corría la misma suerte, teniendo que incluso estudiar más de lo que lo había hecho en el pasado, debido a que Medicina se encontraba en el período de evaluaciones, tanto de pruebas como de entrega de trabajos, por lo que solía quedarse hasta tarde leyendo en la sala de estar o llegaba más tarde de lo común, teniendo que pasar horas extras en la Universidad. Sakuno notaba la presión que tenía, por primera vez parecía verse exhausto y estresado por todo lo que debía hacer, aunque había intentado animarlo de diversas maneras, no había mucho que ella pudiera hacer, después de todo sus carreras no giraban en torno a lo mismo, por ello no podía ayudarlo tanto como quisiera hacerlo. Sólo podía permanecer a su lado y brindarle apoyo cuando más la necesitara.

Por éste motivo, no sabía con quien asistir al Festival, Sakura le había sugerido que lo invitara, pero se veía tan agobiado los últimos días que no quería molestarlo. Nanako al igual que Sakura, insistía que debía preguntarle, ya que si lo invitaba, podría ayudarlo a distraerse un momento, que era lo que más necesitaba. Por ello, tras pensarlo bien durante toda la semana, se atrevió a hablarle dos días antes del festival.

Era un día jueves por la noche, Sakuno se encontraba leyendo un libro en su habitación, cuando sintió unos pasos que podía identificar bien, caminando hacia allí. Cuando la puerta se abrió, se encontró con los ojos que tanto quería admirar, los de su esposo. Se veía cansado, bajo sus ojos podía reconocer rastros de ojeras, incluso su cabello lucía despeinado. Lo observó en silencio, viendo como dejaba su bolso en una mesa cercana y caminaba hacia ella.

— ¿Cómo estuvo tu día? Luces cansado.

—Lo estoy, el día ha sido igual que los anteriores…con muchos trabajos.

—Ya veo—Susurró preocupada, incorporándose de la cama para sentarse a su lado— ¿Quieres comer?

—No, ya lo he hecho. Además tengo otras cosas de qué ocuparme. —Suspiró— ¿Qué hay de ti? ¿Cómo estuvo tu día?

—Bien, no hemos tenido evaluaciones.

—Qué bueno, así podrás descansar.

— ¿Piensas amanecerte hoy también?

—No lo sé, sí es necesario…tal vez.

—Ojalá no sea necesario, deberías descansar.

—Lo sé, pero se aproxima el fin de semana después de todo.

—Es verdad—Susurró—Por cierto… ¿Tienes que planes para este sábado?

—Debo hacer un trabajo de investigación—Susurró, ni siquiera quería pensar en eso—Sobre cómo las nuevas tecnologías médicas, facilitan a los pacientes en relación a su enfermedad determinada. Voy a tener que leer algunos artículos en línea y apoyarme en los libros obligatorios. Es un largo trabajo. —Suspiró— Por cierto ¿Qué me decías sobre el fin de semana?

—P-Pues…saldré con Ann, Suzuki y Tomo-Chan.

—Qué bueno que puedas hacerlo, así te sirve para distraerte.

—Sí, eso mismo pensaba—Rió nerviosa, iba a tener que hablar con ellas primero. No le gustaba mentirle al ambarino, pero tenía que hacerlo en esos momentos.

— ¿Irán al cine?

—No, iremos al Festival de Seishun. Sakura-Chan nos ha invitado.

—Ya veo, la fundación de Seishun ¿no?

—Así es, de hecho ella está encargada de algunas actividades. Así que iré a apoyarla.

—Ahora entiendo de lo que hablaban el otro día... —Se levantó de la cama para caminar al baño—Iré a darme una ducha.

—Está bien.

Lo vio desaparecer en la puerta final y dejó caer su espalda sobre el suave colchón, se sentía triste por no poder asistir con él nuevamente a ese tipo de celebraciones que tenía Sakura—Chan, de seguro quería también ver a su hermano como partícipe de todo del mismo modo que ella iba a sus celebraciones en su tiempo, pero más que todo, quería que se sintiera orgullosa de ella. Además ahora no sólo estaría Ryoma en casa, también estaría Ryoga, es decir contaría con sus dos hermanos cuando fuera la graduación de Instituto.

Tomó el celular que estaba junto a la mesa y le escribió a sus amigas, Tomoka le respondió a los pocos minutos, diciéndole que estaría encantada de asistir que incluso tenía un kimono para la ocasión. Ann por su parte, les preguntó si les molestaría que asistiera con Momo, dado que ese día tenían acordado pasarlo juntos, así podrían compartir momentos juntos, frente a lo cual sus amigas estuvieron de acuerdo, ya que también les agradaba Momo. No fue necesario preguntarle a Suzuki por su presencia, dado que la misma pequeña castaña le había comentado que asistiría para ir a brindarles apoyo a sus dos hermanas, sólo faltaba coordinar donde se juntarían para caminar en conjunto.

Finalmente el sábado tan esperado había llegado, Sakura lucía un hermoso kimono de flores moradas que trepaban por su abdomen, apoderándose de todo su cuerpo. Se veía tan hermosa que Rinko le tomaba fotografías y le recordaba todo el tiempo lo bien que lucía. Sakuno no quería usar kimonos como había mencionado Osakada, no obstante antes que pudiera anunciar que no lo haría, Rinko nuevamente la había sorprendido comprándole uno nuevo. Ahora las dos se encontraban en el salón, siendo fotografiadas por su fan número 1, nadie menos que la misma Rinko. Sakura sostenía su cabello en dos coletas que caían en su hombro sigilosamente y Sakuno por su parte, mantenía su cabello atado a una sola trenza que se deslizaba por su espalda. Una vez que se encontraron listas, se despidieron de los presentes y caminaron rumbo al Instituto, donde Sakuno se encontraría con sus amigas.

—Estoy nerviosa…—Admitió Sakura, apretando su cartera.

— ¿Por él o por la presentación?

—Por ambas, pero quizás más por la declaración—Suspiró—Nunca antes he hecho esto, por lo que he pensado mucho en lo que le quiero decir, pero no sé si seré capaz de utilizar las palabras correctas o…tal vez él no pueda entenderlo.

—Entiendo a lo qué te refieres—Susurró Sakuno—Cuando lo hice también estaba nerviosa, sí bien no es del mismo modo, porque yo le escribí una carta en un principio, comprendo lo que estás sintiendo. Por ello, recuerdo que esa misma noche que me decidí a escribirle, el cesto de basura se llenó de papeles que reflejaban la inseguridad que tenía. —Rió nerviosa al recordar la escena—Por un momento, creí que no podría conformarme con ninguna carta, pero cuando noté que era la última hoja que me quedaba, tuve que darme el valor para hacerlo.

—Me imagino lo complejo que debe haber sido de eso, más considerando que mi hermano en ese entonces transmitía inseguridad a cualquiera por su frío carácter. —Sonrió.

—Sí, creo que era lo que más me aterraba. Sin embargo, decidí escribirle esa carta porque no éramos cercanos, apenas hablaba con él, por lo mismo una carta era lo mejor en que podía pensar. En cambio ustedes…si hablan, así que en ese sentido no creo que tus palabras causarían malentendidos. Así que es mejor no ensayar antes lo que vas a decir, simplemente decir lo que sientes.

—Tienes razón, pero aunque me decidí hacerlo, temo escuchar su respuesta…no sé si será positiva o negativa. Lo más probable es que sea esta última ¿no?

—No podemos constatar que será negativa, porque no sabemos qué es lo que piensa realmente. Pero sí tu decisión ha sido decirle lo que sientes, debes estar preparada para todo.

—Lo sé. —Susurró triste.

—Pero no estarás sola, Sakura-Chan—Le sonrió—Estaré contigo pase lo que pase, sea para felicitarte como para consolarte.

—Es verdad, gracias Sakuno. —Susurró—Sí no estuvieras aquí ahora, no sé qué haría.

—No me lo agradezcas, para eso estoy.

—Aún así, gracias.

Una vez que cruzaron el umbral del Instituto, se encontraron rodeadas de majestuosos árboles de cerezo movían sus ramas acorde el viento que los envolvía. Pero no sólo los árboles era hermosos, también la decoración y todo lo que había allí lo era, logrando que la castaña de ojos carmesí recordara cuando asistía a ese mismo establecimiento. En la entrada se encontraban unas estudiantes de la edad de Sakura, llevando bellos kimonos con diseños florales, las cuales esbozaban una hermosa sonrisa mientras invitaban a los recién llegados a recorrer la feria y divertirse en ella.

Había una gran variedad de puestos, con comida de todos los tipos, incluyendo dulces de la época. En otros puestos se encontraban estudiantes haciendo concursos, juegos y vendiendo algunos recuerdos de la fundación. Cada puesto cumplía una función en particular y cada encargado se tomaba en serio su papel, esforzándose por ser el mejor de la clase, no sólo para satisfacer a los clientes, sino también para demostrarles a todos la importancia que había tenido la fundación del Instituto en sus vidas.

— ¡Sakuno, Sakura—Chan! Por aquí— Escucharon una voz gritarle a lo lejos, al mirar se percataron que era Ann con Momo. —Qué bellas se ven—Comentó Tachibana cuando se encontró con ellas.

—Gracias— Dijeron ambas nerviosas.

— ¿Y Tomo-Chan?

—Tenía algunas cosas de las que ocuparse antes, pero vendrá en media hora. Lo más seguro es que tendrá que venir con sus hermanos—Rió Ann—Ya sabes, ellos también querían venir.

—Es verdad, me había olvidado de ese detalle. Pero entre más personas mejor.

— ¿Y qué hay de Echizen? —Intervino Momo confuso, no lo veía por ninguna parte.

—Ha estado muy ocupado con los estudios. —Susurró Sakuno— De hecho hoy tenía que hacer un trabajo de investigación, por lo mismo no pudo asistir.

—Ya veo, la universidad le ha cambiado su rutina al parecer.

—Sí, ahora está en la obligación de estudiar a diferencia de antes. —Comentó Sakura.

— ¿Echizen estudiando? —Se burló Momo— Definitivamente le cambió la vida.

—Debo irme a preparar algunos eventos, espero que disfruten del festival. —Se despidió Sakura haciendo una leve reverencia antes de irse, tenía muchas cosas de las cuales ocuparse.

—Está bien, qué te vaya bien. —La ánimo Sakuno a la distancia.

—Sakura ha crecido mucho—Comentó Ann— Antes era tan pequeña, incluso parece haber madurado, quien imaginaría que ahora estuviese a punto de entrar a la Preparatoria.

—Sí, ha crecido bastante—Sonrió Sakuno—Y su forma de ver las cosas ha cambiado.

— ¿No es Suzuki la que viene ahí? —La interrumpió Ann, señalando a una persona que caminaba en medio de la multitud.

—Sí, es ella. Sakura me comentó que vendría a ver a sus hermanas, ya que también tenían una presentación.

—Ya veo, entonces podremos divertirnos juntos— Sonrió Tachibaba y comenzó a hacerle señas.

Sí bien cada clase había sido designada a una función en particular, Sakura no sólo había organizado todos los preparativos para el festival, también participaría en una presentación de talento musical, el mismo en que participaría Aoi en representación de su propia clase. Aún si tenía que competir contra él de algún modo, también deseaba por medio de dicha actividad expresar sus sentimientos. Sólo Sakuno sabía en qué consistiría todo, no había querido comentarle a su familia, porque temía que Rinko con sus deseos de animarla, arruinara todo. No era porque no amara a su madre, más bien era porque la conocía bastante y creía que si se enteraba de lo que estaba a punto de hacer, no la apoyaría.

Tal como había mencionado Ann, Tomoka asistió alrededor de una hora después de su llegada, llevando un hermoso kimono color verde limón como había prometido, pero no venía sola como había creído que iría, ya que sus hermanos habían llorado tanto en su partida, qué su madre había tenido que pedirle que regresara y los llevara. Al fin del cabo habían crecido, ya no serían tan problemáticos a como habían sido alguna vez, Ann y Sakuno conocían muy bien esas historias, ahora sus hermanos ya tenían 10 años por lo que podían tener más autocontrol que a los cinco, sin duda.

Como Sakuno aún tenía tiempo libre antes de ver las presentaciones de Sakura, se dedicaron a recorrer el Festival tranquilamente, dándose un modo de distraerse de sus propias ocupaciones, ya que no sólo la castaña de ojos carmesí estaba agotada por sus estudios, también lo estaba Ann, como también Suzuki y Tomoka con sus respectivos roles en su vida. Así que por una vez en mucho tiempo, decidieron volver a actuar como chicas de Instituto y se dieron la libertad para compartir en las actividades propuestas en el cronograma, ya sea viendo la exposición de retratos, como participando en los concursos, animando en la carrera de relevos, comprando algodón azúcar para festejar y una serie de golosinas, que anhelaban disfrutar. Hace tiempo que ninguno comía tanto en su vida, salvo Momoshiro por supuesto, él ya estaba acostumbrado a comer semejante cantidad o incluso más, pero podía eliminar sus calorías con el tenis, así que no tenía problema alguno con ello.

Pronto serían las cinco de la tarde, hora exacta en que comenzarían las presentaciones de talento por clase. A los de primer año en secundaria les había tocado como tema la actuación, así que se habían preparado para ello siguiendo los diálogos de una obra de Shakespeare que interpretarían, como los de segundo año debían presentar el arte y finalmente los tercero y cuarto, es decir de último año del Instituto les había tocado la música. Por ello, después de ver todas las presentaciones programas, fue el turno de la clase 3, nada menos que la correspondiente a Aoi, Sakuno lo sabía muy bien. Sí Rinko estuviera ahí, quizás ya habría traído una cámara para poder recordar todos esos maravillosos momentos, pero sabía que Sakura no se sentiría a gusto con su madre ahí. Así que simplemente se dedicó a observar la presentación de cierto chico que tanto amaba Sakura y qué ese mismo día confesaría su amor. Aoi se encontraba acompañado de otros tres integrantes, todos lucían el mismo atuendo del JRock. Antes que comenzara toda la banda a tocar, Aoi fue el primero en presentarse y después señalar a los demás, hasta que finalmente sostuvo su guitarra con sus manos y comenzó a cantar bajo los focos que lo iluminaban. Tenía una voz tan varonil, le recordaba en algunos aspectos a Ryoma por la seguridad que demostraba tener. Para ser una canción con una melodía como aquella, no imaginaba que la letra expresara tanto, parecía estar dirigida a una chica a la que él no quería perder, esperaba que sólo se tratara de una canción inventada por ellos y no fuera la misma chica de quien sospechaba Sakura, si era así, le rompería el corazón.

Cuando la banda terminó, Aoi y sus compañeros se despidieron del público para caminar de regreso a los camarines, no obstante antes que Aoi fuera capaz de abandonar el escenario por completo, se encontró con los ojos ambarinos de Sakura, quien iba en dirección contraria a la suya.

—Lo has hecho muy bien, Aoi-Kun—Sonrió Sakura, sintiendo como sus mejillas se sonrojaban. —Me ha gustado la canción.

— ¿De verdad? —Sonrió.

—Sí, ha significado mucho para mí.

—Qué bueno que te haya identificado, porque…

"Sakura Echizen cantará en representación de su clase" Se escuchó la voz de la profesora en el altavoz, era su turno de cantar.

—Es hora de irme—Rió nerviosa.

—Es verdad. —Susurró— ¡Buena suerte, Sakura!

—Gracias, Aoi-Kun— Sonrió caminando a su lugar— Espero que esta canción también logre expresar todo lo que siento desde hace mucho tiempo.

— ¿A qué te refieres?

Antes de que pudiera responder su respuesta, Sakura ya se había marchado. Suspiró, pensando en sus palabras, tratando de descifrar a qué se refería con ello.

Sí bien estaba nerviosa, no podía rendirse en esos momentos. Por ello, respiró profundo y trató de tranquilizarse. En el público no sólo habían personas extrañas admirándola, también había podido localizar a Sakuno sonriéndole a la distancia, dándole ánimos para que no se rindiera. Pero además de ella, se sorprendió al distinguir entre el público a alguien más, Aoi se encontraba mirándola, la persona a la cual le había dedicado esa canción. Tenía que hacerlo, no podía retrasarse más. Tomó el micrófono en sus manos y la música se comenzó a oír en los parlantes, cantaría "Eternal Snow" una de las canciones con las cuales se había identificado antes y parecía demostrar todos los sentimientos que tenía por él en una sola melodía. Entonces intentó concentrarse en la canción y ser capaz de expresar todo lo que sentía en esos instantes. "¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me enamoré de ti…? Mis sentimientos siguen aumentando cada vez más."

Ahora entendía Sakuno a qué se refería su cuñada con lo de la canción, ya que a través de ella podía expresar lo que sentía por Aoi. Más allá del significado de dicha melodía, todos los presentes parecían admirados por oír a Sakura, incluso uno de los hermanos de Tomoka comentaba lo hermoso que cantaba. En cambio, ella no parecía sorprendida, porque la había escuchado cantar antes y reconocía el talento que tenía, pero sí era la primera vez que podía presenciarla en un escenario. Todos parecían tan hipnotizados con la canción, que por un momento habían olvidado que se encontraban en el Festival del Instituto escuchándola y creían que estaban en pleno invierno, viendo como los copos de nieve desfilaban para ellos.

Cuando Sakura terminó, todos le aplaudieron, incluso él. Hizo una reverencia al público en forma de despedida y agradecimiento para finalmente desaparecer tras la cortina. Sakuno fue la primera en aparecer junto a ella para felicitarla "Lo has hecho muy bien, Sakura-Chan", la segunda en felicitarla fue Ann quien le propuso que debería ser cantante, porque lo hacía de maravilla. Tomoka y sus hermanos también la felicitaron, incluso Suzuki y sus amigas. Sakura se sentía halaga por las palabras de todos, pero aún se seguía sintiendo avergonzada por la mirada que le había dedicado Aoi durante la presentación. Se preguntaba si habría podido identificar sus sentimientos por él.

La noche se apoderó del cielo y lo tiño de oscuridad, sin embargo aún todos celebraban el triunfo de sus respectivas clases y bailaban alrededor de la gran fogata que había sido preparada para ellos, como era el caso de Ann y Momo. Tomoka ya se había marchado con sus hermanos y Suzuki celebraba con su familia.

Sakuno simplemente se encontraba sentada en el césped apreciando la danza de los demás, mientras Sakura a su lado mantenía silencio.

— ¿Habrá entendido el mensaje? —Susurró. —Tal vez ahora no quiere hablarme por ello.

—Sakura, no hables así. De seguro está ocupado en estos momentos.

—No lo sé, temo que ya no quiera seguir siendo mi amigo por mis sentimientos.

—No lo creo, Aoi-Kun no parece ser ese tipo de personas.

—Lo sé, pero quien sabe…tal vez está molesto.

No sabía cómo consolar a Sakura en esos momentos, ni mucho menos que decirle, pero Aoi no se veía del tipo de persona arrogante que se burlaría de ella así, como fue su esposo en algún momento, sin embargo si no le daba una respuesta pronto o no hubiera entendido el mensaje, la pequeña castaña seguiría en agonía por ello. Pero entonces, sintió como unos pasos se aproximaban al voltear, se encontraron con quien menos esperaban ver.

—Sakura ¿Podemos hablar? —Le preguntó Aoi nervioso.

—S-Sí…—Susurró aún más nerviosa y le dirigió una mirada a su cuñada—Volveré enseguida.

—No te preocupes, ve tranquila. —Le sonrió Sakuno.

Los observó caminar hacia el centro del jardín, Sakura aún lucía un Kimono, por lo que sentía su cuerpo temblar al no estar en contacto con la fogata, pero no era sólo por ese único motivo, él estaba ahí frente a ella mirándola con determinación. Temía escuchar su respuesta, no sabía si estaba lista aún para ser rechazada, o más bien nunca nadie estaría preparado para estarlo.

—Con respecto a la canción, sobre el motivo por el que decías que querías expresar tus sentimientos…

—Era por ti. —Se atrevió a decir sonrojada.

—Eso quiere decir que tú…

—Así es, estoy enamorada de ti— Se atrevió a decir, sintiendo como sus mejillas se volvían cada vez más rojas, deseaba evaporarse y desaparecer. —Siempre lo he estado, pero no sabía cómo decirlo.

— Sobre eso…—Tomó aire, no sabía cómo expresarlo.

—No es necesario que me des una respuesta, ya sé que estás interesado en alguien más.

— ¿eh? ¿De quién hablas?

—De la compañera que suele estar contigo en todos los descansos.

—Esto es un malentendido, Sakura. Ella no es mi novia ni mucho menos estaría interesado en estar con ella, porque…es mi prima.

— ¿Qué? ¿Tú prima? Pero yo creí que…—Su rostro ardió de vergüenza.

—Por ese mismo motivo me cambiaron de clase, porque tenía que ayudarla a adaptarse mejor. Lo lamento si te di motivos para pensar en eso.

—No te disculpes, Aoi-Kun. Yo debería disculparme, además si tú estuvieras enamorado de alguien, no deberías darme explicaciones.

—Sí tengo que dártelas, porque…la persona de la que estoy enamorado eres tú.

— ¿Eh?

—Siempre lo he estado, desde el comienzo, pero pensé que no sentías lo mismo por mí. Por lo mismo intenté alejarme, porque creí que te molestaba o algo parecido estas últimas semanas. Sin embargo, cuando apareciste hoy después de mi presentación, me sorprendió que me hablaras. Más ahora que he escuchado esa canción, me he dado cuenta que he sido un idiota estos últimos meses.

—No es así, Aoi-Kun. Yo también he sido distraída, no creí que sentirías lo mismo.

—En ese sentido, los dos somos culpables— Rió nervioso y tomó sus manos—Pero ahora que ambos sabemos nuestros sentimientos ¿Quieres salir conmigo, Sakura?

—Y-Yo…acepto—Dijo por fin, esbozando una gran sonrisa. Antes que pudiera formular algo más, Aoi besó sus labios sorprendiéndola por completo.

Sakuno observaba la escena a la distancia, se sentía tan feliz por Sakura, al fin lo había conseguido. Aoi era un buen chico, se alegraba que pudiera hacerla feliz correspondiendo sus sentimientos de ese modo. "Creí que estarías con las demás" escuchó a alguien susurrándole en su oído, producto de dicho comentario su corazón se aceleró y volteó a ver de quien se trataba asustada, no podía creerlo.

— Ryoma, me asustaste. ¿Qué haces aquí?

—Momo me comentó que estarías aquí. —Suspiró— ¿Acaso no te alegra verme?

—Sí, es sólo que creí que estarías ocupado con tu proyecto.

—Ya lo terminé, sólo me falta revisar algunos detalles. Iba a salir a caminar para encontrar inspiración, hasta que el me llamó.

—Ya veo.

— ¿Y ese Kimono?

—Me lo compró la tía— Rió nerviosa—Como todas vendrían así, decidí usarlo.

—Te queda bien.

—Gracias.

—Por cierto ¿A quién espiabas? —La interrogó mirando por los arbustos— ¿Ella no es…Sakura?

—Sí, es ella.

— ¿Quién es ese mocoso? —Gruñó, viendo lo cerca que estaban.

—Es Aoi, el chico que fue a su cumpleaños. Al parecer sus sentimientos fueron correspondidos.

— ¿Están saliendo…?

—Eso parece.

—No puedo creer que se besaran tan rápido. —Bufó— Es demasiado pronto.

— ¿Porqué lo dices? Si son novios, es normal que sucede ¿no?

—No siempre es así.

— ¿Cómo sabes?

— ¿Estás diciendo que es así por lo que te sucedió con Taichi?

— ¿Eh? ¿Por qué recordaste eso?

—Eran novios ¿no?

—Sí, pero…nos tomamos nuestro tiempo.

—No recuerdo que se lo hayan tomado, también fue demasiado pronto.

— ¿Y qué hay de ti con Yui…? —Bufó, no quería hablar del pasado, pero él había querido hacerlo. — ¿Cuánto tiempo tuvieron que esperar para que sucediera?

—Nunca fue suficiente.

— ¿Eh? ¿Qué quieres decir?

—Jamás nos besamos.

— ¿De verdad? —Preguntó incrédula— Creí que lo habían hecho.

—No quería jugar con ella.

—Ah siempre creí que ustedes…bueno, no importa.

—Eres a la única persona que he besado en mi vida. —Sentenció, provocando que el corazón de la castaña comenzara a golpear su pecho, pero no era sólo el estruendo de su interior, también los fuegos artificiales habían estallado en el cielo en sincronía con sus palabras, proyectando formas con miles de colores sobre ellos.

—Entonces yo… ¿También fui tu primer beso?

— ¿Qué esperabas? No había estado con ninguna chica antes.

—Ya veo.

—Bueno, ahora que estamos aquí ¿Quieres bailar?

— ¿Eh? ¿T-Te refieres junto a la fogata?

—Pronto terminará el Festival de Seishun y tendremos que regresar a casa.

—Tienes razón…—Tomó la mano que él le ofrecía— Aprovechemos lo que queda.

No sabía si era producto del fuego que sentía un ardor apoderarse de todo su cuerpo o eran las mariposas que solían recorrer su estómago, pero sentía un placentero cosquilleo cuando sus manos se habían encontrado y podía ver sus ojos reflejados en los suyos. Pensar que en ese mismo lugar, habían estado hace algunos años, pero él no era más que un desconocido del que permanecía enamorada, en cambio en esos momentos era mucho más que eso, el pilar central de su vida. Ahora que sabía que Ryoma nunca antes había besado a otra chica que no fuera ella, se sentía extrañamente aliviada y a la vez culpable porque ella si había besado a Dan antes, pero eran otras circunstancias distintas a las que se encontraban ahora, danzando frente a la fogata, sintiendo el cálido contacto de sus cuerpos. Respecto a lo que había dicho de Sakura, sabía que en el fondo eran los típicos celos de los hermanos, porque sí lo pensaba mejor él tampoco había sido de los chicos que se había sentado a esperar que su relación fuera más cercana para besarse, porque Ryoma lo había hecho apenas había tenido la oportunidad de hacerlo, incluso si antes no fueran novios, parecía que nada de lo que había dicho tenía sentido con sus acciones pasadas. Pero aún así, amaba al Ryoma paciente que aparentaba ser en la Universidad y al impulsivo que era cuando estaban juntos, lo amaba en todas sus facetas y lo seguiría haciendo por el resto de su vida.

Continuará

Hola! ¿Cómo están? Espero que bien, lamento la eterna demora, pero he estado ocupada con mis estudios :( He querido actualizar todo este tiempo, pero tenía muchas evaluaciones. Así que no puedo prometer nada de cuándo será el próximo capítulo, pero les avisaré en mi página Hinata-Sakuno fanfiction de facebook, cualquier cosa :)

Con respecto a este capítulo, la canción que canta Sakura es "Eternal Snow" del anime Full moon wo sagashite, así que debo dar los respectivos créditos a sus autores. Porque la canción no me pertenece, pero la letra sentía que estaba más acorde a sus sentimientos, considerando que es una canción que existe, pienso que si la escuchan podrán sentir más real la historia. No sé, son ideas mías xD

Gracias a todos por comentar y seguir esta historia :D

Cuídense! Saludos