Capítulo 22

Ryoma se encontraba en una tienda deportiva admirando una nueva raqueta, mientras su mejor amigo se compraba unas zapatillas negras, considerando que las suyas se habían arruinado por el tipo de uso que le daba. Cuando salieron de la tienda, platicaron sobre sus respectivas vidas y se dirigieron a las canchas de tenis del centro, donde solían dedicarse a jugar tenis por horas desde que eran unos críos.

El ambarino se encontraba listo para jugar, tras haberse arreglado los cordones de sus zapatillas y haber elongado correctamente estaba listo para jugar, no obstante antes de siquiera dirigirse a su lugar, su celular le recordó la razón por la que estaba ahí, cuando miró a la pantalla se percató que se trataba de la castaña, quien le preguntaba cómo iba todo y si podían tardar exactamente una hora, porque todos los esperaban. "Descuida todo saldrá bien, lo tengo todo controlado. Vamos a jugar tenis ahora, espera mi señal." Le respondió para retomar su lugar frente al azabache que flexionaba las rodillas, presumiendo que sus habilidades en ese deporte seguían intactas como los viejos tiempos.

—Eso lo veremos. —Se burló Ryoma, probando la pelota en el suelo para luego lanzarla al cielo y golpearla con fuerza.

—Tu servicio aún sigue siendo bueno, Echizen. —Sonrió Momo, devolviéndola con fuerza. —Pero mis respuestas han mejorado.

—Puede que seas más fuerte, pero tus movimientos siguen siendo predecibles. —Sonrió Ryoma, respondiendo a su ataque.

—Tan engreído como siempre, no cambias.

—Me lo dicen a menudo. —Se encogió de hombros.

—Por cierto ¿Cómo van las cosas con Sakuno? —Suspiró.

—Van bien.

—Según me contó Ann, fueron a un campo clínico durante unas semanas. —Golpeó la pelota. — ¿Realmente estuvieron separados?

—Sí, la facultad de Medicina y Psiquiatría estaban apartados por una barrera. —Suspiró. —Así que nos veíamos poco.

— ¿Y cómo estuvo eso? —Sonrió maliciosamente. —Ya te he visto preocupado otras veces, imagino lo difícil que debe haber sido para ti. —Ryoma le desvió la mirada para concentrarse en el golpe que daría. — ¿Sufriste mucho?

—No hablaré de eso. —Bufó.

—Aunque no desees admitirlo, también eres predecible en algunas cosas. —Se burló. —Cuando se trata de Sakuno, haces todo por ella. Incluso hasta violar las reglas. —Sonrió maliciosamente devolviendo la pelota de tal manera que hizo un punto.

—No es así. —Escondió la mirada bajo su gorra, lo había descubierto y al mismo tiempo le había hecho un punto. Momo sabía jugar sucio.

— Entonces es cierto, lo hiciste. —Sonrió victorioso. — ¿Qué fue lo que hiciste exactamente para verla? ¿Una orden contra el director?

— ¿Realmente crees que haría eso?

—Por supuesto.

—Nuevamente tus ideas no tienen lógica, jamás haría algo así por mis deseos de verla. —Mintió, sólo se había saltado unas cuentas reglas, nada que fuera penado por la ley.

—mmm eso quiere decir que ni siquiera hablaste con el director. —Se puso la mano en el mentón. — ¿Acaso te escapaste por la noche? —Susurró respondiendo a su pelota.

—Si planeas distraerme para ganar otro punto, no lo conseguirás.

—No planeo nada, sólo tengo curiosidad.

—No tenemos tiempo para eso.

— ¿Porqué? ¿Tienes una cita con Sakuno? —Se burló.

—De hecho, ahora mismo ha tenido una reunión con Tachibana.

—Oh ya veo, qué coincidencia que ellas se hayan reunido también ¿no? —Sonrió— Si es el caso, podemos ir juntos a la casa de Ann. Hoy tenemos una cita.

—Me parece bien, así voy por Sakuno. —Se cambió la raqueta de mano. —Pero primero, terminemos el juego.

—Desde luego.

Mientras tanto en la casa de Tachibana, todos los ex titulares de Seigaku se encontraban adornando la casa, Oishi los dirigía como siempre mientras Kaoru y Fuji colgaban una banda blanca que decía "Feliz cumpleaños, Momo" con dibujos incluidos, hechos especialmente por Eiji. Inui por su lado servía ponche en la mesa, calculando cuidadosamente las medidas para cada invitado, ésta vez no podría envenenar a nadie con sus zumos especiales, eso se lo había advertido Ann apenas había llegado. Eiji con sus acrobacias decoraba todo el salón con una gran sonrisa, incluso pensando en qué canción debían dedicarle cuando entrara, tenía todo planeado. Tanaka como siempre se dedicaba a ayudar en la cocina junto a Tomoka, donde no sólo tenían un pastel para cantarle cuando llegara, sino que también había hecho un pastel de Sushi especial para ellos en esa fecha, siendo uno de los pedidos más vendidos en su Restaurant conseguía llenar muchos estómagos en cuestión de minutos, lo que sabía que no sería un problema para ellos que comían demasiado. Sakuno y Ann se encontraban ordenando los obsequios para que no se encontraran a la vista cuando él entrara.

—Bien, ya tenemos casi todo listo. —Suspiró Ann. — ¿Hablaste con Ryoma?

— Sí, dice que tiene todo controlado. Así que Momo-Sempai no sospecha nada.

—Me alegro, quiero que salga todo bien hoy. Además él suele descubrir mis planes, aunque en general sea distraído.

—Tranquila, todo saldrá bien.

—Eso espero. —Respondió mientras veía como Tomoka cruzaba el pasillo a verlas. — ¿Sucede algo? Tomo-Chan.

—No, todo bien. —Le dio unos golpecitos en la espalda. —Sólo vengo a anunciarles que está todo listo, sólo queda esperar que ellos lleguen.

—Qué alivio. —Susurró Ann, temía que se trataba de malas noticias.

—Le avisaré a Ryoma. —Habló Sakuno con el celular en la mano.

—Por cierto, Sakuno. —Sonrió Tomoka. — ¿Cómo estuvo el Campo Clínico?

—Fue una gran experiencia, porque en lugar de tener conocimientos sobre la Psiquiatría por medio de libros, tuvimos la oportunidad de verlos en persona. —Esbozó una gran sonrisa.

—Qué bien, así tendrás una idea de con que pacientes te vas a encontrar en el futuro ¿no?

—Sí, además el campo era tan bonito. No sólo aprendí mucho, también fue divertido estar ahí. Sin embargo…

— ¿Sin embargo qué? ¿Ocurrió algo? —Preguntó Ann preocupada. —Oh lo de Ryoma ¿Verdad?

—Sí.

— ¿De qué hablan? —Preguntó confusa Tomoka. — ¿Sucedió algo con Ryoma? ¿Pelearon?

—No es eso, sino que dentro del campo clínico estuvimos separados. La facultad de Medicina y Psiquiatría estaban divididos por una pared, por lo que sólo nos veíamos en los horarios libres, pero eran muy escasos.

—Ah ya veo. —Susurró triste Tomoka. —Pero hay algo que no entiendo. Si sólo estaban tú facultad y la suya ¿Porqué estaban separados?

—Porque las normas de la Todai son así, además estaba la Facultad de Veterinaria de otra Universidad ahí. —El recuerdo de Dan vino a su mente.

— ¿En serio? ¿De qué Universidad?

—La de Hokkaido. De hecho, vi a Dan-Kun.

— ¡¿Qué?! —Exclamaron las dos al mismo tiempo. — ¿Ryoma estaba ahí?

—Sí, me descubrió hablando con él. —Se sonrojó y entonces recibió un mensaje perteneciente a él en su móvil. —Dice que vienen cerca. —Anunció.

—Oh si es así, debemos avisarle a los demás. —Habló Ann nerviosa. —Esta conversación queda pendiente por ahora.

—Sí, debes contarnos todo. —Asintió Tomoka ansiosa.

Luego que Tachibana hiciera el anunció, avisó a todos que buscaran lugares para escabullirse, mientras Sakuno le avisaba al ambarino de que estaban listos para que diera la última señal, si según su mensaje aún les quedaba unos minutos. No obstante, antes que recibiera una respuesta, Kikumaru le gritó a todos que alguien venía, porque veía una figura masculina por la ventana, pero no podía distinguir quién era. La castaña dudó que se tratara de ellos, por lo que decidió intervenir sobre sus sospechas, pero nadie la oyó y la obligaron a esconderse tras el sofá para apagar las luces.

A los pocos minutos alguien abrió la puerta al encontrarla junta, sin embargo cuando las luces se encendieron y todos gritaron "Sorpresa" haciendo estallar serpentinas, se encontraron con que se trataba de nadie menos que Tezuka que miraba a todos confuso, su corazón había dado un vuelco cuando las luces se encendieron de repente y todos salieron de su escondite.

—Capitán…—Susurraron todos sorprendidos.

—Lo siento, pensé que se trataba de Momo-Sempai. —Se disculpó Kikumaru frente a todos.

—Descuida, Kikumaru. —Se limpió los rastros de challa que tenía en su ropa para acercarse a ellos.

—Bienvenido, Capitán. —Sonrió Ann. —Me alegro que haya podido venir.

—Creí que no podrías venir por el trabajo. —Comentó Oishi. —Pero comparto mis sentimientos con Tachibana, me alegra mucho que estés aquí.

—Si bien hemos tenido mucho trabajo últimamente. —Intercambió una mirada con Fuji. —Aún así me había comprometido a venir, así que debía hacerlo. Por cierto, gracias por la invitación Tachibana.

—Por nada, siempre será bienvenido aquí.

— ¿Y dónde está Echizen? —Preguntó Tezuka confuso.

—Se encuentra con Momo-Sempai. —Sonrió Sakuno.

—Así es, él fue seleccionado para distraer a Momo en esta operación secreta. —Habló Eiji.

—Pero deben estar por llegar. —Asintió Kawamura.

—Shh por cierto, alguien viene. —Señaló Kaoru desde la ventana.

— ¿Serán ellos? —Preguntó Tomoka nerviosa. — ¿Sakuno te ha dicho algo?

—Pues sí, me acaba de mandar un mensaje nuevo y decía que venían doblando la esquina, así que debe tratarse de ellos.

—Bien, entonces todos a sus lugares. —Sentenció Ann. —Capitán debe esconderse también.

—Está bien.

—Por aquí, Tezuka. —Le sonrió Fuji dirigiéndolo al lugar en que él estaba escondido antes.

Sakuno no pudo evitar tener malos pensamientos ante dicha propuesta y las ideas del yaoi invadieron su mente, recordando todos los indicadores que Miyuki le había señalado sobre la diferencia entre verdaderos amigos y futuros amantes. El sonido de su celular la hizo reaccionar nuevamente, apartando esas locas ideas de su cabeza para concentrarse en el presente en que Ryoma le decía que ya se encontraban afuera. Miró a Ann en silencio y ella sin siquiera leer el mensaje supo a quien pertenecía ese mensaje, por lo que anunció a todos que se pusieran en sus lugares, porque ahora oficialmente ellos estaban afuera.

—Están las luces apagadas ¿Habrán salido? —Le Preguntó Momo, viendo como él se encogía de hombros. —Sin embargo, la puerta está abierta...¿Habrá sucedido algo?

— No lo creo, Sakuno me habría dicho. Lo mejor será que entremos a comprobarlo.

— Tienes razón. — Apartó su bolso para coger su raqueta. — Hay que estar preparados si se trata de un ladrón.

Momo giró la manilla para aproximarse al living, estaba tan oscuro que no podía distinguir con claridad la presencia de otras personas en el lugar. Tal vez sólo se trataba de un corte de luz y su novia se encontraba en la planta alta con Sakuno, pero el hecho de que la puerta estuviera abierta lo preocupaba, ya que Ann no era el tipo de persona que olvidaba ese tipo de cosas. De pronto un sonido proveniente de la cocina lo alertó de que efectivamente no estaban solos, "Ann ¿Estás ahí?" Gritó Momo corriendo en su dirección llevando la raqueta como espada en forma de defensa en caso de que alguien más la estuviera reteniendo y la levantó más al detectar una sombra extraña dirigirse hacia ellos. "¿Quién es? ¿Dónde está Ann?" Le gruñó a la figura desconocida que estaba frente a él. El sujeto reprimió una carcajada y levantó las manos en forma de paz, entonces las luces se encendieron y escuchó como le gritaban "Sorpresa", mientras miles de serpentinas caían a su alrededor.

— ¿Eh? ¿Qué hacen todos ustedes aquí? — Preguntó incrédulo notando que estaban todo el equipo de Seigaku en la casa de su novia. —No es como que fuera mi cumpleaños o algo parecido. —Se burló.

— Lo es, Momo-Sempai. — Intervino Ryoma enseñándole el calendario que había en la pared. — Es 23 de Julio.

— ¡¿Qué?! ¿En serio? — Preguntó sorprendido, estaba tan concentrado en su trabajo que no se había percatado de ello.

— Shh distraído como siempre. En eso no cambias. —Se burló Kaidoh con los brazos cruzados.

—No tienes derecho a decirme eso, Serpiente. — Gruñó Momo. — ¿Acaso fui yo quien olvidó la llave de los camarines en los mismos camarines cuando entrenabamos a los novatos?

— Shh fue tu culpa que lo olvidara, estaba preocupado de hacer los entrenamientos que no habías preparado.

— No es momento de pensar en eso. — Rió Oishi dandole unos golpecitos en la espalda a ambos. — Vamos a celebrar el cumpleaños de Momo.

— Asi es, por eso hemos venido después de todo. — Sonrió Fuji con Tezuka a su lado.

—Capitán. — Susurró Momo halagado. — También ha venido.

— Por supuesto, no me lo habría perdido.

— Echizen ¿Tú sabías de esto? — Lo interrogó Momo confuso.

—Yo le pedí que lo hiciera. —Apareció Ann sosteniendo el pastel, siendo flanqueada por Tomoka y Sakuno. —Quería que disfrutaras de un cumpleaños distinto, ya que siempre lo hemos celebrado solos.

—Ann yo…

Cuando las luces se apagaron, Momo no fue capaz de decir lo que su mente formulaba, todos se encontraban ahí, tanto su mejor amigo con su novia, como sus compañeros de toda la vida y también estaba ella la que siempre conseguía sorprenderlo…Ann Tachibana, la chica que ahora sostenía el pastel y le cantaba con una amplia sonrisa. Entonces recordó la oferta de trabajo que había recibido en el extranjero, en que le ofrecían más dinero a cambio de ir a trabajar a una empresa de New York, sin duda la más prestigiosa de todas, ya que debía hacerse de muchas cosas. Sabía que su vida cambiaría si aceptaba irse allá, pero también era consciente de lo que perdería, no sólo vería a su novia cada dos meses, sino también se alejaría de todas esas personas que estaban ahí frente a él. Realmente no estaba interesado en ese puesto, si bien los números eran lo suyo, no cruzaría el mundo por ellos. Su interés fue siempre trabajar en algo relacionado con el tenis, pero en lo único en que se había especializado había sido ser entrenador de Seigaku junto a Kaidoh por algunos meses y después había desertado de ello, porque se habían dado cuenta que con el dinero que les daba la Preparatoria no era suficiente para sobrevivir en ese mundo tan capitalista. Después de eso había estado en muchos trabajos, pero no había ninguno que lo llenara de verdad como el tenis.

—Pide un deseo, Momo. —Le sonrió Ann cuando la canción había terminado.

—No tengo nada que pedir. —La miró a los ojos, se conformaba con lo que tenía.

—Lo que sea, hazlo pronto y sopla las velas. —Le dijo Ann cansada de sostener la torta.

—Está bien.

"Deseo que permanezcan a mi lado por siempre "Pensó cerrando los ojos un minuto para luego soplar las velas de su cumpleaños. Tomoka sacó las velas con cuidado, mientras sus amigos lo animaban a que mordiera el pastel, Momo no estaba dispuesto a hacerlo, pero después de tantos sobornos decidió hacerlo, consiguiendo que no sólo su boca tocara el pastel, sino también su cara entera. Todos rieron al unísono viendo como Ann lo dirigía al baño para que se lavara la cara. Kikumaru había captado todo el momento con su cámara fotográfica.

Tras haber comido torta, todos los ex titulares de Seigaku comenzaron a charlar sobre sus nuevas vidas, considerando que muchos de ellos no se veían de la boda de Ryoma, por lo que tenían mucho de qué hablar. Tomoka se encontraba ordenando la cocina para aliviar la carga de Ann, considerando el desastre que quedaría cuando la fiesta se acabara, mientras que Sakuno se dedicaba a retirar los platos que habían en la sala para llevarlas al lavaplatos, muchos de ellos ni habían tocado su torta, quizás tenían más ansiedad por hablar entre ellos que comer precisamente, por ello en lugar de tirar la comida, había probado algunos trozos de torta que habían sido olvidados y por una extraña razón había deseado comer más. Llevaba algunos así con ciertos antojos que no comprendía de donde venían, porque no era precisamente hambre que se pudiera aliviar comiendo una porción pequeña como solía hacerlo, sino que eran antojos específicos. Sin embargo, no estaba preocupada por ello, debía tratarse de esos antojos que tenían los universitarios cuando estaban estresados y requerían de comida para tener más energía en sus estudios.

Luego de que ambas hubieran terminado con la cocina, se reunieron con Ann que ya había terminado de asear el baño para ir a charlar a su habitación. Tomoka debido a dolores menstruales se había llevado una taza de té para acabar con el malestar, pero aún así solía gemir de dolor producto de lo que sentía.

—¿Hace cuánto te encuentras así? —Preguntó Ann preocupada. —Quizás deberías ir a descansar.

—Hace como una semana, aunque es común que me sucedan estas cosas ¿Verdad, Sakuno? —Susurró Tomoka recordando experiencias en la Preparatoria en qué debía acudir a la enfermería.

—Sí, es verdad. Tomo-Chan siempre ha sufrido de eso. —Habló Sakuno.

—De hecho, recuerdo que hasta compartíamos el dolor juntas. —Sonrió Tomoka. —Siempre hemos estado sincronizadas en esas fechas.

—¿Entonces también te encuentras en esos días? —Le preguntó Ann a Sakuno que parecía confundida.

—Debería estarlo, pero ahora que lo pienso…no ha aparecido. —Murmuró tratando de calcular mentalmente cuando debería haber sucedido. —Pero quizás sea pronto, ya que he tenido algunos síntomas similares.

—¿Acaso estás con atraso? —Se burló Tomoka. —Oh no me digas, hay un pequeño aquí con nosotras. —Tocó su vientre simulando que le hablaba a alguien en su interior.

—Tomo-Chan ¿Cómo dices esas locuras? —La regañó Ann viendo que Sakuno se sonrojaba. —Debe ser sólo un atraso normal, todas pasamos por eso alguna vez ¿no?

—Es verdad, una vez recuerdo que me sucedió producto del estrés que tenía en casa. Así que es posible que te haya sucedido lo mismo. —Comentó Tomoka. —Aunque sería lindo que tuvieras un bebé de Ryoma-Sama, sería adorable. —Sonrió imaginando un pequeño niño con ojos ámbar y cabello castaño. —Además seríamos tías, Ann. Podremos sacarlo a pasear y

—Es suficiente, Tomo-Chan. —Gruñó. —Estás asustando a Sakuno.

—Oh lo siento, sólo estaba pensando en ese supuesto. —Rió nerviosa. —Descuida, Sakuno. No creo que estés embarazada ahora, quizás sólo es un atraso común. Así que no debes preocuparte. Sin embargo…si algún día llegas a estarlo ¡Tienes que decirnos!

—L-Lo haré. —Susurró Sakuno nerviosa, pensando en lo que había dicho Tomoka, si bien dudaba sobre sus responsabilidades siendo madre, al mismo tiempo fantaseaba con las fotografías que tenía de Ryoma de pequeño, se preguntaría si sería así o si se parecería más a ella.

—En fin ¿Cómo van las cosas con Ryoma-Sama?

— ¡Cierto! Tienes mucho de qué hablar, Sakuno. Como ejemplo lo que sucedió con Dan…Somos toda oídos. —Habló Ann, esta vez a favor de Osakada por una vez.

Sakuno les contó todo, incluyendo las veces que ambos se escaparon de sus respectivas facultades para dormir juntos, no dio detalles de lo que hicieron por supuesto, ya que eso tenía que ver con su vida intima, aún así no fue suficiente mencionarlo para que sus amigas sacaran sus propias conclusiones. Tomoka se burló diciendo tener más razones para sospechar que había un bebé en su interior, pero Ann la calló recordándole que siempre se protegía de tal manera que jamás sucedería eso. Fue en ese momento cuando Sakuno recordó que todas las veces que había estado con Ryoma no se protegió, debido a qué había sido tan espontáneo que lo habían olvidado. Esperaba que ese descuido no significara que ella estaba embarazada en esos momentos. De hecho si calculaba sus periodos, llevaba cerca de dos meses con atraso y coincidía con algunos malestares que había sentido. Su corazón comenzó a latir a mil, no podía ser cierto. Quizás sólo eran coincidencias y realmente no lo estaba.

— ¿Qué sucede, Sakuno? —Preguntó Ann al verla temblar. — ¿Estás bien?

—Sobre lo que dijeron…no nos hemos protegido. —Susurró triste. —Además me he sentido extraña el último tiempo ¿Y-Y si Tomo-Chan tiene razón?

—Quizás estás confundida y es otra cosa. —Susurró Ann aterrada. —No creas todo lo que dice Tomo-Chan, a veces se equivoca ¿Verdad? —Le pegó un codazo.

—Sí, es verdad. Suelo equivocarme. —Rió nerviosa Tomoka, notando como su amiga tenía deseos de llorar. —Y si estás cerca de tu periodo, esos síntomas extraños que sientes pueden deberse a eso.

— Espero que tengan razón.

—Tengo una idea. —Habló Ann con serenidad. —Espera que pasen algunas semanas de esto, ve cómo van evolucionando los síntomas y si llega tu período, si te encuentras bien después de ese tiempo no nos preocuparemos por ello. Y si de lo contrario no te sientes mejor, nos contactas y te acompañamos al hospital para ver qué sucede. Porque podría tratarse de un malestar pasajero o podría ser otra enfermedad más grave.

—Ann tiene razón, dependiendo de cómo te sientas nos avisas.

—E-Está bien, gracias.

—Ahora vamos a distraernos abajo, hemos estado mucho tiempo encerradas. —La animó Tomoka— ¿No creen?

—Es verdad, aprovechemos de hacer la entrega de obsequios. Estoy segura que Momo más tarde no será consciente de nada por todo lo que ha bebido, por ello hay que hacerlo ahora.

Luego de haber entregado los regalos, Kikumaru apoyó la idea de Osakada de cantar Karaoke y juntos instalaron los implementos necesarios para que todos se divirtieran. Ann se acomodó junto a Momo en el sofá, mientras los demás flanqueaban la sala para presenciar como el pelirrojo cantaba la primera canción. Sakuno en cambio, se encontraba tan ensimismada en la conversación anterior que no podía concentrarse siquiera en la voz de Eiji, sino que su cabeza giraba en torno a los síntomas que había tenido. Sabía que pensando en ello, estaba actuando como una persona que padecía de hipocondría, pero no podía evitarlo ¿Y si realmente era así? ¿Cómo se lo diría a Ryoma? ¿Qué pasaría con sus estudios y cómo se lo tomarían los demás? Miles de preguntas rondaban su mente mientras fregaba los platos en la cocina, pero ninguna tenía respuesta. "¿Qué haces aquí?" Le preguntó esa persona que siempre conseguía erizar su piel. Ryoma se encontraba junto a ella, rodando su cintura como solía hacerlo en casa.

—Estaba fregando los platos. —Respondió sin dirigirle la mirada.

—Es obvio, pero ¿Por qué no estás en el salón?

—Quería ayudarle a Ann a mantener ordenado.

—Aún así, no deberías hacerte cargo de todo esto sola. —Señaló la pila de platos que había.

—Lo sé, pero no me molesta.

—Entonces te ayudaré. —Tomó un mantel de cocina para ayudarla a secar los platos limpios. —Así avanzaremos más rápido.

—Está bien.

— ¿Ha pasado algo?

— ¿Eh? ¿Por qué?

— No te ves bien ¿Has discutido con tus amigas?

—No ha pasado nada, sólo estoy un poco cansada.

— ¿Quieres que nos vayamos?

—No podemos, todos se están divirtiendo. Si nos vamos ahora, se preocuparan.

—Les diremos que no te sentías bien o puedo decir que mañana debía levantarme temprano. —Se encogió de hombros. —Cualquier cosa estará bien.

—No podemos mentirles.

—Tienes razón, entonces digámosle la verdad…que estás cansada.

—No sé si sea una buena idea. —Escondió su mirada para concentrarse en los platos.

Ryoma apartó los platos de ella y la tomó de los hombros para que lo mirara, había algo más, no era sólo cansancio, había una razón porqué ella estaba así en esos momentos y debía descubrirlo.

— ¿Qué ocurre, Ryoma-Kun?

—Eso debería preguntar yo. —La miró con serenidad. —Si hay algo que te preocupa en estos momentos, debes decírmelo.

—No me preocupa nada, en serio.

— ¿Cuándo vas a aprender que no puedes engañarme? —Bufó, la conocía demasiado para creer en sus palabras. —Puedes confiar en mí.

—Yo…

"Chicos, aquí estaban. Les toca cantar una canción". Les dijo Kikumaru siendo acompañado por Kawamura que llevaba el micrófono. Sin embargo, sus sonrisas se esfumaron al ver la situación en la que se encontraban. "Ya tendremos tiempo para hablar más tarde, ahora debemos divertirnos con los demás." Lo animó la castaña apartándose de él para caminar de regreso al salón. Ryoma los miró con cara de pocos amigos, mientras ellos se disculpaban por la interrupción.

Ryoma intentó de encontrar una nueva oportunidad para retomar lo que estaban hablando, pero no hubo ocasión para hacerlo en toda la noche. La castaña parecía querer esconder lo que le sucedía a toda costa y por más que deseara saberlo, no podría obligarla. Así que decidió no volver a hablarle de ello ese día.

Sakuno por su parte, no le gustaba mentirle y ocultarle cosas al ambarino, sabía que podía confiar en él, pero no quería preocuparlo antes de tiempo. Iba a hacer lo que sus amigas le habían propuesto y dependiendo de eso, sabría qué decisión tomaría.

Continuará….

Hola! ¿Cómo están? Espero que bien, lamento la eterna espera…no sé en qué momento pasaron 3 meses sin actualizar xD Yo creo que fue porque salí de vacaciones y me fui un mes fuera de mi ciudad, entonces ahí pasó otro mes jaja pero estuve siempre pendiente de la historia.

Gracias a todos por el apoyo y por esperarme, nunca abandonaré esta historia. A estoy ocupada con la Universidad, ya que me encuentro en mi penúltimo año, por lo que es probable que no actualice tan pronto : ( Pero lo haré en cuanto pueda.

Mi página de facebook es Hinata-Sakuno fanfiction

Espero que les guste este capítulo y comenten!

Pdt: Sé que fue corto. Espero hacer uno más largo cuando tenga el tiempo.

Saludos : )