Fire
—Bien... esto no será para nada fácil, pero ustedes lo pidieron. Así que, buenas tardes Hogwarts, yo soy Victoire Gabrielle Weasley—Dijo la joven con resignación mientras se sacaba la capa, dejando ver a una hermosa rubia; de ojos celestes; rasgos respingados y delineados; un cuerpo esbelto, cubierto por un delicado vestido verde de mangas ¾, que se ajustaba en las zonas correctas, dejando los hombros también descubiertos, haciendo que todos en el comedor se sientan atraídos como un imán al metal.
Sin embargo lo que llamo la atención era la cicatriz rosa, como si fuera recién hecha, que se extendía desde el lóbulo de su oreja izquierda y se perdía debajo del vestido al llegar a su pecho, que dejo ver, al tomar todo su cabello y acomodarlo sobre su hombro derecho. Aunque en realidad, no fue lo que alarmo a los que la interrumpieron.
—Eres rubia—Comenzó George
—No puedes ser una Weasley— Termino Fred
— ¡Esto si es el fin del mundo!—Gritaron los dos al unísono.
Esto fue tomado con gracia por parte de la tercera generación, haciendo reír hasta a su sobrina de la tarima, pero el resto del comedor estaba conmocionado. Algunos por su belleza; una pareja porque ya sabían que se trataba de su hija, pero la mayoría lo estaba porque a pesar de que siempre se remarcaba que hubo una tercera guerra, era la primera vez que veían el daño causado de forma tan cruda. Sobre todo al notar como esa deslumbrante joven no tenía ningún problema de exhibir sus cicatrices con orgullo, haciendo trisas las miradas de pena que le lanzaban, porque algo tuvo la osadía de arruinar su perfecta belleza.
Simultáneamente y todavía entre risas, varios encapuchados analizaron las reacciones en el comedor, ya que sabían que esta presentación marcaria, tal vez, un antes y después bastante importante en su plan.
—Ese vestido fue una arriesgada decisión—Comentó una peliblanca.
—Esperemos sea para bien—Dijo su hermano, señalando con la cabeza a un encapuchado que se retorcía, intentando liberar sus manos de las esposas mágicas.
—Eso queridos tíos, es porque también soy una Delacour —Dijo con una mueca, mal disimulada.
—Eres nuestra hija—Comento Fleur con su acento francés, señalando a Bill.
—Lastimosamente—Contesto de mala gana, haciendo que la familia de pelirrojos frunciera el ceño—pero antes de que pregunten, de verdad espero que me dejen presentarme, porque créanme, las noticias que daré no les gustara a nadie. —Miró a todo el comedor y cuando notó que nadie la interrumpiría continuo.
Bueno ya saben quiénes son mis padres, soy la mayor de tres hermanos, por lo que tengo veintinueve años; cumplo treinta el 2 de Mayo, por eso mi nombre, dado que ese día vencieron a Voldemort, conmemorándose los años siguientes el aniversario de la Batalla de Hogwarts, mis padres decidieron que era propio llamarme la variante francés de "Victoria", dado las raíces de mi madre también —Pero la curiosidad de cierta mujer, no pudo contenerse.
—Cariño—Victoire cerró los ojos al escuchar a su abuela paterna— ¿Por qué puedes decirnos cuantos hermanos tienes y quienes son tus ambos padres? Pensé que ese irrespetuoso de tu primo lo dijo, porque era hijo único.
—Tranquila Señora Weasley, es mejor así, nadie podría con dos como yo—Se jacto el pelirrojo, desde la mesa de las serpientes, donde estaba sentado al lado de su madre.
—Georgii—Advirtió su prima y este se encogió de hombros, antes de que ella mirara a su abuela—Abuela—dijo plasmando una sonrisa falsa en su rostro—Dije que tengo noticias importantes, quienes son mis padres, no forma parte de ellas. Además creo que era algo obvio, George dijo que era su prima y que formaba parte del clan Weasley. Así que si a eso agregas que soy rubia y parte Veela, que dado a como me miraron al sacarme la capa, los más inteligentes ya pudieron deducir, no hay muchas opciones de progenitores. El tema de mis hermanos...ya lo entenderán.
— ¿Por qué pareces tan enojada con nosotros? Según entendí tu si portas el apellido "Weasley" y tienes relación con todos nosotros. —Preguntó su padre.
—Si tan sólo hubieras leído tan bien a tus hijos en mi pasado
—Vic...—Dijo con la voz algo tomada Teddy, mientras su cabello pasaba a un azul pálido.
—Tranquilo Teddy, estoy bien—miró a su padre nuevamente— llevo su apellido porque crecí con ustedes; hasta intente ser la perfecta hija, digna de los Weasley, manteniendo sus ideales y quedando en Gryffindor cuando fui a Hogwarts. Pero llego la tercera guerra mágica, dejando ver realmente de que estaba hecha, mi supuesta familia perfecta. —Soltó con odio.
— ¡No comiences a mentir maldita traidora! —Gritó un encapuchado desde su mesa, intentando zafarse del agarre de sus otras primas.
— ¿Traidora? —Soltó con sarcasmo la rubia—Yo quería hacer esto en paz, pero no se podrá, al parecer. —dijo con cansancio presionándose el puente de la nariz.
— ¡No dejare que te pares allí y mientas para manipularlos! —Todo el comedor estaba en silencio, alternando la vista entre el encapuchado, quien se había parado, y la rubia. —Tú fuiste la se creyó toda esa patética historia de redención, terminado del lado de los asesinos y monstruos. — Al ver como señalaba con la cabeza a Teddy y Alex, que se encontraban a ambos lados de Hermione, en esta ocasión por precaución, al mencionar la última palabra, más de una persona tomo su varita.
—Por favor Louis—la carcajada desquiciada que lanzó Victoire hizo que todos se detuvieran—hablas de asesinos y monstruos, cuando tú fuiste él que llevo a su propia hermana a una emboscada, donde esperabas usar como una moneda de canje a una de tus tías y...—pero se vio interrumpida.
—No me vengas con eso—Se burló, dando unos pasos hacia el frente— todos sabíamos que ella era solamente un reemplazo, ni siquiera tenía sangre Weasley; nadie nunca la quiso en la familia, era una molestia, además de una inútil.
— ¿Y por eso merecía morir? —pregunto con falsa incredulidad.
—No, pero alguien debía hacerlo y al menos en la emboscada murió como una heroína, que es más que ser una resignación de segunda. —Dijo encogiéndose de hombros. Sin embargo cuando termino de hablar, se vio estrellado contra las puertas del comedor a sus espaldas.
Todos esperaron ver a la rubia con la varita en alto, pero pronto otra encapuchada se había levantado y caminado hacia él, mientras se la notaba temblar, aunque muchos no estaban seguros si era por la ira o por el dolor.
— ¡Recuerda tu lugar, porque es de mi madre de quien hablas! Puede que no compartía sangre contigo, pero yo sí, así que si no es por ella, hazlo por mi ¡Maldita sea! Es demasiado pedir respeto.
— ¡Qué respeto quieres que le tenga si ella sabía lo que era y no hacia otra cosa que adular a todos, esperando que la aceptaran! Puedo entender porque tu hermano no podía verlo ¡pero tú estás aquí! lo estuviste viendo desde que llegamos, siempre se puedo notar que ella fue un simple premio de consolación —Dijo señalando la mesa de los leones, pero dado su posición en el suelo, nadie estaba seguro a quien señalaba, en particular.
—Para hacerte llamar un verdadero Gryffindor, hermano, de verdad no eres para nada honorable—Espetó Victoire, mientras el resto del comedor estaba atónito mirando a la interacción.
No fue hasta que se levantaron dos encapuchadas más, una ayudando al chico en el suelo y la otra haciendo que su prima baje su varita, que todos salieron de la ensoñación.
—No me importa—logró decir la encapuchada, que lo había atacado, bajando la cabeza—es mi madre, mi historia y la de mi hermano, soy la única que tiene derecho a contarla. Te perdone por tu participación en su muerte, pero eso no significa que no la vengare ahora de ser necesario.
—No tuviste el valor en aquel momento, menos lo tendrás ahora. Esa es su sangre corriendo por tus venas, eres débil, como lo fue Hugo y por eso eres una vergüenza pa...—El chico iba a continuar, aunque todos ya tenían una idea bastante clara de cómo terminaría su discurso, cuando ya no pudo escuchar su voz; lo habían silenciado.
Fue arrastrado de nuevo a su asiento, seguido de sus primas, varios de la tercera generación sonrieron de lado, después de todo no iba a ser tan difícil romper lo poco que quedaba de la familia Weasley, si continuaban así. Aunque lo mejor de todo era que a este paso, nadie se daría cuenta de que eran ellos moviendo los hilos, después de todo el contexto era siempre lo importante.
Sin embargo, todas las personas de ese tiempo, eran un manojo de nervios y preguntas, nadie entendía que era exactamente lo que estaba pasando, acaso "¿Los Weasley no eran los buenos?".
—Bueno—llamo la atención la rubia—teniendo en cuenta la interrupción de mi hermano, aclararé las cosas de una vez. Para mi familia y para casi todo Reino Unido, que haya terminado la guerra no significaba el final de los prejuicios. Los juicios eran implacables, no importaba sino tenías la marca o porque la tenías, estar relacionado directamente con un mortifago, era mínimo diez años en Azkaban.
El acoso que ahora sufren los nacidos de muggles aquí en Hogwarts, fue destinado y mil veces peor, a toda la casa de Slytherin. No importaba si tu familia fue neutral o si eras mestizo; eras una serpiente y eras escoria.
—No entiendo que tiene de malo obtengan un poco de su propia medicina—Dijo despreocupado Percy, ganándose varias miradas de odio.
—Créeme tío pensaba lo mismo, es más nuestra familia, junto a los Potter, éramos considerados como dioses; teníamos como ministro a Kingsley Schacklebolt, quién favoreció a todas las familias que pertenecieron a la Orden, por años. Los sangre pura que no iban a Azkaban tenían dos opciones, irse del país o soportar redadas a sus casas, donde los aurores se quedaban con cosas de valor, que confiscaban bajo el pretexto de "objetos oscuros"; sus bóvedas eran saqueadas bajo el mismo pretexto y después debían pagar desorbitantes cantidades de dinero para "reparaciones y compensaciones de guerra" —Dijo en tono de burla, haciendo comillas con los dedos.
—Señorita Weasley—ella volteo a ver al director— debe entender que en una guerra hay perdidas, estoy seguro que no conozco a otro hombre más honorable que Schacklebolt, Harry tal vez, pero estoy seguro de que no tomaría un galeón de más, menos si no es suyo.
—Pues usted lo dijo director, la guerra genera pérdidas pero eso también incluye a la moral. Porque sí, el Ministerio decía que era para reconstrucciones, viudas de guerra, orfanatos; pero no fue hasta que estuve en mi último año en Hogwarts y fui a ver uno, que me di cuenta de cómo eran las cosas en realidad; porque créame profesor, esos niños hubieran preferido mil veces una infancia con los tíos de Harry Potter, que estar allí.
Esas palabras, para todos los que conocían la historia del "Elegido" con sus tíos maternos, se les clavaron en el pecho, haciendo que un escalofrió helado les recorriera la columna vertebral y los que desconocían la situación, al ver sus reacciones, por primera vez miraron con compasión al Niño que Vivió.
Por su parte Sirius Black, comenzaba a comprender cada vez más las palabras que le fueron dichas en el lago y miró con ira contenida a Dumbledore.
— Pero al menos tuvieron...—Comenzó pero la rubia negó con la cabeza.
—No fue mejor que el trato que tuviste, tío Sirius. Para su suerte, muchas familias contaban con los medios para huir, pero ser prófugos, porque estaban relacionados con mortífagos o tenían hijos Slytherin, no es tener una vida realmente.—Y ese fue el momento en el que Victoire se dio cuenta, de que tenía la carta perfecta para terminar de salvar, una de las tantas vidas por las cuales viajaron al pasado—Es cómo te paso a ti cuando llegaste a Hogwarts—Sirius abrió mucho los ojos—todos esperaban que fueras un mago oscuro, por quienes eran tus padres; al igual que nadie se preocupó por probar tu inocencia hace años, dado que eras un Black. Porque era más probable que vendieras a un traidor de sangre y a una nacida de muggles, uniéndote a Voldemort, que el hecho de que eran tu verdadera familia, por los que hubieras muerto antes de traicionarlos.
Todos en el comedor contuvieron el aire, con los ojos posados en Sirius, sobre todo la tercera generación.
Por su parte el azabache busco a sus primas con la mirada y tras un asentimiento alentador por parte de las féminas, volvió su mirada hacia los encapuchados para asentir, esperando que el mensaje fuera recibido por la persona correcta. Cosa que se confirmo, cuando notó que alguien se levantaba y asentía también, en su dirección.
— No puede todo el mundo creer eso—Volvió a hablar por primera vez Bill— Dinos porque estas tan enojada, pero no mientas en algo tan grande, porque de verdad puedes causar un daño irreversible
— ¿A nosotros nos hablaras de daños irreversibles, padre? —Cuestiono con ironía— Te recuerdo que ahora soy mayor que tú y he vivido en el mundo que teóricamente están forjando, en este momento para nosotros; así que déjame asegurarte, que si siguen como están, irán una tercera guerra mágica.
—No, si nos encargamos de todos ellos correctamente ahora—Hablo su madre—como dijiste, algunos huyeron. Esta vez no les daremos la oportunidad, así no tendrán forma de volver a levantarse.
— ¡Pero acaso se escuchan! —Interrumpió Teddy—dicen que no tienen prejuicios ¡Pero no son más que unos hipócritas! Esos fueron los pensamientos que hundieron a su familia y cobraron vidas inocentes. No tienen idea de lo que mucho que ciertas personas están sacrificando en este momento para ayudarlos a ganar y van a ser a los primeros que condenarán.
—Tú no puedes hablar. —lo señalo Ron—Te criaste con ellos, no tuviste a tus padres, es obvio que los defenderás—Eso generó un jadeo colectivo y por primera vez Tonks tenía una mirada asesina, digna de una Black—Además ¿Qué tienes que opinar? esto es algo de la familia Weasley y de la Orden, quedo más que claro que jamás perteneciste a ninguna de las dos—Teddy cambio su cabello a un negro noche y se volteó para enfrentar al pelirrojo, cuando la rubia se le adelanto.
—Puede opinar, Tío Ron, porque es mi esposo; el padre de mis hijas y el hombre al que amo—Dijo Victoire bajando de la tarima, caminando peligrosamente hacia su familia—Porque sí, en realidad mi apellido hace años es Lupin y lo llevo con orgullo. Así que te advierto, vuelve a lastimarlo de esa manera... tú o cualquiera de ustedes—dijo mirando al resto de su familia— y lo lamentaran, porque me cobrare ahora, todos los males que causaron en el futuro.
— ¿Victoire? —La llamó su tía materna— ¿Por qué no nos dices que hicieron, para que pases de buscar que estuvieran orgullosos, a querer asesinarlos?
—Madrina—Cerró los ojos por un momento, cuando se cristalizaron y asintió, antes de volver a la tarima—Tienes razón—suspiro— y por si alguien no se dio cuenta, Gabrielle Delacour es mi madrina y Charlie Weasley es mi padrino. —Comento mientras volvía a su lugar, mientras los mencionados agradecían a la pareja. —Aunque muchos no lo crean, hubo una persona que realmente esperaba, que alguna vez nos casáramos con Teddy, pero como todo lo bueno que toca mi familia paterna, ella ya no está.
—Todavía no puedo creer que deje que te casaras con él—Dijo su padre.
—Lo sabemos—Comentaron la pareja al unísono, para después sonreír.
—En el mundial de Quidditch del 2014 lo dejaste en claro. Éramos invitados del mismo Ministro—Eso hizo recordar a varios, con ironía, lo que sucedió en el mundial, de hacía unos años—Teddy había ido con la familia de su madrina, pero dado que nadie conocía con quién se había casado, ellos decidieron quedarse en un palco privado. Así que únicamente él, vino a sentarse con nosotros e hiciste lo imposible para interponerte y le dijiste que si quería que aceptaras nuestra relación, tenía que decirte con quien estaba viviendo y todo acerca de su madrina.
El claramente se rehusó e igual encontramos la manera de pasar el partido juntos, pero Rita Skeeter, en un intento desesperado de salvar lo que quedaba de su despreciable carrera, saco un artículo acerca de cuanto me parecía a la tía Ginny de joven, buscando relaciones con huérfanos de guerra—Cierta pelirroja sonrió frente a la implicancia de esas palabras—Sin embargo cuando te busque por ayuda, bueno no solamente a ti, sino a la familia; dijeron que me lo merecía y esperaban que aprendiera la lección, dejando a Teddy o convenciéndole que se comprometa con la familia y delatara a Hermione.
—No lo puedo creer—Se burló Ginny—Eso es el gen de tu madre, definitivamente. Condenar a la familia por simplemente no aprobar a tu novio, es extremo. Además—dijo mirando a Teddy— ¿Qué tanto tenia Hermione que esconder en Francia? Ni que se hubiera casado con Malfoy
En ese momento algunos de la tercera generación casi se ahogaron con sus risas y comida, que dado que se había extendido la presentación, Dumbledore había hecho aparecer el almuerzo, sin muchos miramientos; Teddy que estaba todavía hirviendo de ira, tuvo que contener la risa, aunque su cabello lo delato cambiando a un rubio platino, característico de mencionada familia.
Por su parte las serpientes sonrieron con suficiencia, al confirmar sus sospechas y Draco tenía los ojos muy abiertos, llenos de esperanza, mientras observaba a una castaña atónita.
—No—Dijo aclarándose la garganta Teddy, volviendo a la normalidad. Haciendo que varios entrecerraran los ojos en su dirección—Pero si ya tenía una estrecha relación con mis abuelos. Además no era el punto, por algo ella tomó la decisión de no tener relación con ustedes después de la guerra, y yo respetaba eso.
—Sinceramente sigo creyendo que es una tontería, es Hermione de quién hablamos—Eso había sido lo que colmó la paciencia del Príncipe de Slytherin, que iba a levantarse, pero se vio detenido por su madre, quien tomo su muñeca y negó con la cabeza. Pero no por nada era una serpiente.
—Vamos Weasellette ¿Por qué no nos dices el verdadero motivo por el que quieres saber sobre la vida de Granger? ¿Acaso quieres asegurarte de que no te robo a Potty? —Soltó con su típico tono y con el veneno filtrándose en su voz, callando a todo el comedor.
—No sé si te lo perdiste Huron, pero está claro que yo me case con él.
—No lo sé—dijo encogiéndose de hombros— si estuvieras tan segura, creo que no estarías persiguiéndolo tan desesperadamente por todo el castillo, como hace rato, para que hablara con tus padres para comprometerse. Pero no te preocupes, con mi padre podemos hacer un acto se solidaridad en caso de que necesites asesorías para un contrato
— ¡No somos tan pretensiosos para necesitar un maldito contrato! —Grito Ginny, levantándose de su asiento y siendo jalada por Harry.
—Claro—dijo el rubio con una sonrisa victoriosa— ¿Por qué hostigar a tu futuro prometido y apelar a su lado honorable haciendo que te comprometa en una aula vacía, para obtener lo que quieres, es mejor no?
— ¡Maldito bastardo! —Grito la pelirroja, lanzando un hechizo en dirección al rubio, pero fue rápidamente desviado por una castaña, pasmando a todos.
— ¿Her-Hermione? —Pregunto Harry— ¿Qué...
—¿Qué estoy haciendo? Es simple Harry, estoy defendiendo a las personas que por lo visto me ayudaron cuando ustedes me dieron la espalda y dieron a mi ahijado un hogar, que es más de lo que hiciste o considerando todo, harás
—Pero no...
—Sí, Malfoy tiene una horrible forma de decir las cosas, pero eso no cambio con los años, pero creo que no me puedes decir que los Weasley no lo hicieron.
—Eres una malagradecida—Espetó Molly
— ¿Por qué? ¿Por qué descubrí que valgo más de lo que ustedes quieren hacerme creer? —Ella ya estaba cansada de todo este juego pasivo agresivo, después de todo se estaba dando cuenta de que todo empeoraría, que todo lo que estaba haciendo en este tiempo no estaba valiendo de nada. — ¿Quieren saber por qué...
— ¡Mamá! —Fue Teddy quién la detuvo, levantándose y poniendo su mano sobre los labios de la castaña. —No—susurró—confía, no es tiempo todavía—imploró con sus ojos avellana fijos en los de ella.
—No te preocupes, Hermione.—llamó Victoire, tras ver el suspiro de frustración soltado por su "suegra"— Porque si ellos quieren criticar—miró a su tía—les diré exactamente porque los odio y no es como dices, "por parecerme a mi madre", sino porque fue mi madre, quien dejo morir a su hermana.—Volvió la mirada hacia su madrina—Si madrina, tu propia hermana, dado que no querías levantar tu varita contra mí y te declaraste neutral.
El día que organizaste para visitarnos, a mí y a mi hermana; ellos, con ayuda de mi hermano, las emboscaron—Todos se congelaron en su lugar—tú quisiste detenerla para evitar que se llevaran a Dominique, pero ella te lanzó un Sectumsempra y te dejo allí, desangrándote. Después de todo a la que querían era a Dom, mi hermana menor, a quien no solamente repudiaron por ser una Slytherin, a pesar de que ella intento por años acercarse a la familia, hasta convirtiéndose en rompemaldiciones para trabajar con mi padre, sino que también, cuando se rehúso a unirse a la causa de la Orden, porque que nos habíamos dado cuenta, que esa vez no era el lado correcto...él la asesino—Dijo señalando a Bill—Así que si, pelee para el "otro bando", como a ustedes les gusta llamarlo, familia...porque no podía ayudar, apoyar y proteger a los asesinos de mi hermana y madrina.
Buenas! A pedido de muchos en las otras plataformas, aquí la primera defensa de Draco a Hermione. Aunque no me crean, me costó adaptar a lo escrito, porque es todo tan delicado entre ellos, ya que esconden en gran secreto de Herms y literal ellos todavía son mejores amigos, digamos Hermione no sabe que le gusta a Draco y viceversa JAJAJA, pero les prometo que nos vamos acercando.
De hecho siento que con este capítulo tire UNA (hay muchas más) de las peores bombas sobre la tercera guerra, así que por eso también como que las interacciones de los de la segunda generación va quedando muy en segundo plano, pero tranquilos que intentaré darles más, solamente que considere que por ahí lo iban a tomar como relleno y ya que no me gustan eso en las historias, pues no lo hice pero se los daré.
Así que no duden en seguir dejando consejos o decirme que les pareció y les gustaría agregar. Aviso que ando desaparecida porque ando muriendo con la universidad, pero siempre tendrán su actualización semanal. Besos
