Impossible

Todo era una conmoción, Louis se sentía herido y traicionado por la mujer más importante de su vida. No entendía que podría estar pasando, ella nunca le había dado la espalda antes, siempre fue el favorito de entre sus primos, el ejemplo de hijo, nieto y hermano; era todo lo que debía ser un Weasley, como siempre se lo recalcó su tío Ron.

Sin embargo ahora estaba aquí, en el pasado, parado con el brazo de su padre sobre sus hombros, en señal de apoyo, pero viendo como su madre abrazaba a la traidora, que alguna vez llamó hermana. No lo soportaba, así que se sacudió del medio abrazo de su padre y salió disparado del comedor, varios lo siguieron con la mirada, siendo Fleur la única que dejó escapar algunas lágrimas a causa de la culpa.

—Estudiantes—llamó Dumbledore—creo que ha sido una de las presentaciones más emotivas. Reúnete con tú familia, tómate un descanso, reflexiona acerca de lo que escuchaste y nos volveremos a ver dentro de dos horas—Tras esas palabras, lo único que se escuchó, fueron pasos acelerados abandonando el lugar.

—Madre ¿Sería posible que hablemos en algún lugar?—La esperanza estaba presente en los ojos de Victoire

—Claro, quiero saber todo lo que pasó para así poder evitarlo—ella tomó las manos de su hija—Vic, realmente lo lamento y haré todo lo posible para compensarlo, espero no sea tarde—Por primera vez la rubia mostró una sonrisa de genuina felicidad a su madre.

—Supongo que deberíamos reunirnos, luego de que tengan su charla—Apareció Tonks, haciendo que tres pares de ojos azules se posarán en ella, su futuro esposo e hijo—seremos familia después de todo—Las rubias asintieron, antes de dejar el comedor bajo la atenta mirada de cuatro encapuchados.

—Nunca pensé que podría salvarse—Comentó una castaña

—Creo que nadie, pero Victoire la necesitaba por más fuerte que quisiera aparentar, el rechazo de su madre siempre fue una herida abierta. —Comentó su hermano mayor.

—Teddy también se lo merece… se merece la familia que siempre soñó— las palabras de la peliplata estaban cargadas de emoción

—Eso no significa que no será parte de la familia—busco tranquilizarla el rubio.

—No, supongo que no. Sin embargo no será lo mismo

—Eso ya lo sabíamos del momento que decidimos salvar a sus padres

—No te confundas, Steph. Estoy feliz por él, se lo merece y ya tuvimos una vida con él como nuestro hermano, pero no quita que sienta nostalgia, es algo agridulce—De un momento a otro, su hermano la abrazó con fuerza.

—Vamos, creo que es hora de decidir quién seguirá. Prometí que el próximo explicaría lo que sucedió con Dumbledore

— ¿Es eso sabio? podríamos exponer a mamá y Dumbledore podría atacarla.

—Por eso pensaba que la siguiente fuera Alice. Sabemos que es la más paciente de todos nosotros, dudo que deje escapar cosas que no deba por más que la provoquen y dado quién es su padre, la escucharan. —Tras un asentimiento, los cuatro hermanos se fueron en busca de la mencionada.

─: ∙:°:◦:∙ ∙:◦:°:∙ :─

En la oficina del Director

— ¿Qué es tan urgente, Albus?—Cuestionó Minerva apenas pasaron la puerta, siendo seguida por los otros jefes de casa. Pero al voltear, Dumbledore, fijó su mirada en Severus Snape, que como siempre tenía su expresión indiferente.

— ¿Qué has hecho, Severus?

—No tengo idea de que hablas.

—Le dijiste a Bellatrix y Narcissa acerca de nuestro trato—el resto de los presentes alternaban la vista entre los hombres frente a ellos, que al aparecer, se habían olvidado de su presencia.

—Yo no he hecho tal cosa. Cómo dije, no tengo idea de que hablas

—Confié en ti, soy el único que no cuestiona tu lealtad con la Orden; intervine en tu juicio Severus, lo que te permite estar fuera de Azkaban por tus errores de juicio cuando eras un niño ¿y tú me traicionas revelando información de la Orden?

Los ojos de los demás estaban muy abiertos, no sólo por la acusación, sino porque nunca hubieran esperado que Albus Dumbledore echara en cara una acción que muchas veces defendió como correcta. Snape, por su parte, hizo un intento fallido de una sonrisa.

—Estaba esperando esas palabras. ¿Hace cuánto tiempo piensas eso, Albus? supongo que después de todo lo hiciste porque juré que haría cualquier cosa con tal de proteger lo poco que quedaba de ella—Todos allí sabían que se refería a Lily Evans—Pero quieres saber, no te traicione, no he dicho una palabra de más al Señor Oscuro o a las hermanas Black, ni siquiera al Señor Malfoy.

—Es imposible, eres el único que sabe acerca de la maldición

— ¿De qué maldición hablas, Albus?— McGonagall consiguió juntar suficiente valor para intervenir, pero el director se negó a responder—Albus

—Ella merece saber—indicó Snape—de hecho creo que es hora que toda la Orden lo sepa; ahora que sabemos que tus planes no funcionarán como pensabas y ella morirá—señaló a McGonagall— por apoyarte cuando todos los demás sabemos que era una causa perdida.

— ¡Severus!—lo regaño la profesora de transformaciones

—Lo siento Minerva, pero eres de las pocas personas que ha mostrado algo de coherencia, creo que sería un desperdició de intelecto no evitar tu muerte.

—Ni siquiera será hasta dentro de años

—Correcto, pero la causa comienza en esta guerra. Será por culpa de todo el secretismo de Albus, lo que te ponga esa diana en la espalda.

—El chico Weasley dijo que estamos siendo manipulados, no deberías creer a ciegas, Severus—Replicó Albus, mientras iba a tomar asiento tras su escritorio.

—No tienes idea de lo que está pasando, escuchas únicamente lo que sirve a tu causa—Negó con la cabeza—Estás tan cegado por el poder como el Señor Oscuro y lo peor es que sabes que alguien se está aprovechando de esa debilidad pero te niegas a reconocerlo.

—Así que confirmas que hay un espía

—No, no hay un espía—Dijo con firmeza—Hay una persona dispuesta a hacer lo que nadie quiere hacer y si fuera tú, la dejaría en paz. Puedes ver que sus acciones rindieron frutos

—Nos llevaron a otra guerra, como puedes pedirme que la deje en paz, no tiene idea de lo que está haciendo—Snape quiso reírse allí mismo, a causa de la ingenuidad del mago mayor.

—No, lo que nos llevó a otra guerra fue que no aprendimos de nuestros errores y que la Orden se convirtió en lo que juró destruir.

—Te recuerdo que eres uno de nosotros, viejo amigo—Severus sonrió

—No, pudiste verlo por ti mismo. Hace tiempo no soy uno de ustedes, como dices

—Nuevamente la oscuridad te ha seducido, es una pena

Pero el profesor de Defensa podía notar que las palabras de su empleador no eran sinceras, al contrario parecía bastante complacido, confirmando lo que le habían advertido; Dumbledore no esperaba que él sobreviviera a su misión.

—Sigues sin entender, eso sí es una pena. Pero para que quede claro, mi lealtad no está contigo o con el Señor Oscuro, está con ella—Dijo haciendo énfasis en la última palabra y por primera vez todos los profesores pudieron ver una sonrisa triunfal, digna del Slytherin que era, en su colega, antes de que este volteara en dirección a la puerta.

—Severus—llamó su vieja amiga, deteniéndolo— ¿Qué te ofreció, que hizo que nos dieras la espalda?

—No solamente a nosotros Minerva, —la interrumpió Dumbledore—también a Lily y a todo, por lo que ella se sacrificó. —Eso fue una daga al corazón de Snape—Estas haciendo que su muerte sea en vano, Severus.

—No—dijo mirándolos por sobre el hombro, con un tono mortal—Prometí proteger a su hijo y eso es exactamente lo que haré, no puedo quedarme y ver como lo conduces a su muerte.—Los ojos del director se abrieron, ya que ese era un pequeño detalle que todavía no había revelado a su espía, dado que sabía que podría causar un conflicto de intereses—Cómo dije Albus, no sabes nada—continuó al ver su sorpresa—y respondiente Minerva—miró a su colega—ella me ofreció libertad, no únicamente del Señor Oscuro, sino de la pena que me acompaña desde aquella noche, permitiéndome cumplir mi promesa a Lily. Me ayudará a salvar a su hijo, a realmente salvarlo, al mismo tiempo que me mantiene con vida.

—El niño no puede ser salvado, Severus. Él debe morir, es lo que dicta la profecía

— ¿Lo sabías y lo ocultaste de todos, Albus?—habló por primera vez el jefe de Ravenclaw—Todos estos esfuerzos para que el chico Potter muera al final.

—Para que muera en el momento adecuado—Corrigió el jefe de Slytherin—Y te lo repito, estas equivocado, sino me crees, deja que las presentaciones continúen y no interfieras

—Esos chicos están haciendo esto guiados por la culpa, el resentimiento y su egoísmo—Dijo negando con la cabeza.

—Lo que tú haces no es mejor y esta es mi última advertencia, Director. Porque si usted la pone en riesgo o a su causa, tendrá que enfrentarse a las personas que menos espera, pero sobre todo a mí, porque esta vez elegiré a mi familia.

Y tras eso salió de la oficina, a paso firme, con sus túnicas ondeando en su espalda, dejando que el portazo resonará en casi todo el castillo. Lo que dejó a todos sus colegas atónitos y causó una sonrisa satisfactoria en el joven encapuchado que lo había estado acompañado, desde que habían dejado el comedor, bajo la capa invisibilidad de su padre.

─: ∙:°:◦:∙ ∙:◦:°:∙ :─

En simultáneo en las afueras de la Torre de Ravenclaw

— ¿Harry?

—Luna

— ¿Qué haces aquí? Los duendecillos también te están jugando alguna broma—Dijo la rubia mientras miraba a los alrededores, con sus típicos ojos soñadores.

—No—se rio el azabache—Quería hablar contigo sobre las presentaciones

—No creo que tengamos nada de qué hablar, Harry

—Luna, yo quiero que sepas que con Ginny….

—Cómo dije—Su voz era sumamente tranquila cuando lo interrumpió, mientras se acercaba y colocaba una de sus manos sobre el hombro de su amigo—no tienes nada que explicar, Harry. Sé que es difícil y sé lo que sientes por ella. Todos saben que ella es mejor para ti. —Sus últimas palabras no fueron más que un susurro. —Pero mira, al menos sabemos que ambos seremos felices—continuó más animada.

—Luna, yo no creo que feliz sea la palabra adecuada. Habrá otra guerra y pareciera que estaremos de lados opuestos.

—Eso usted solo se lo busco, Señor Potter. —habló una tercera voz, mientras se dejaba ver desde atrás de una de las columnas— Nunca se mereció a mi madre, siempre estuvo dividido entre lo que siente y en lo que el mundo mágico dirá. Mi padre vio lo que ella valía y jamás intentó esconderla o hacerla cambiar para que se adaptara a expectativas ridículas.

—Así que no eres mi hija. —La tristeza era evidente en su voz—creí que dijiste que tu padre era un Slytherin para despistarnos o en venganza a Ron.

— ¡Por Salazar, no! Soy de una casa noble y sangre pura, no es que importe claro está—agregó rápidamente tras ver la mirada de su madre—pero únicamente para que lo sepa…usted siguió confundiendo a mi madre hasta tiempo después de la batalla final, para su suerte tuvo una amiga que la llevó con ella tan pronto como finalizaron los juicios, justo cuando anunció oficialmente su noviazgo con su futura esposa. —Luna miraba sus coloridas zapatillas.

— ¿Por qué?—Eso hizo que ambas rubias lo miraran— ¿Por qué no me quede con ella?

—Según las palabras de mi padrino, usted no creía que mi madre sería capaz de sobrellevar a la prensa y lo que significaba ser la pareja del "elegido".—se burló del título—Tenía miedo que en alguna entrevista ella se desviara o comenzará a hablar de temas que solamente ella entiende, en cambio su esposa, siempre fue buena para estar bajo los reflectores y todos esperaban que terminaran juntos, después de todo—se encogió de hombros, pero pudo notar que su madre tenía los ojos algo cristalinos

—Lo siento, Luna. Yo no quería…

—No te preocupes, Harry—dijo secándose una lágrima rebelde

—A diferencia de lo que creía—continuó Pandora, sabiendo que era difícil para su madre, ella se lo había contado, pero necesitaba asegurarse de entendiera que el chico que le gustaba, no era el ideal para ella—mi madre fue reconocida, como dije, en el ámbito periodístico y cuando llegó el momento de enfrentar a la prensa, dado sus logros, además de ser una Lady, lo hizo distinguidamente. Todo lo contrario a ustedes que se vieron involucrados en escandalo tras escándalo.

— ¿Y tu padre?

—A diferencia de la mayoría, entiende a mi madre. Sabe señor Potter, todas la apodan lunática, pero lo que pocos saben es que ella es la princesa de Ravenclaw; ella tiene la esencia de la mismísima Rowena, quien claro debe revolcarse cada vez que la insultan a causa de no entender su inteligencia.

— ¿Qué quieres decir con la princesa de Ravenclaw?—Cuestionó su madre

—Claro—dijo golpeándose la frente—No saben todavía acerca de ello, es algo que en este tiempo sólo los Slytherin mantienen, avisaré para que alguien lo explique en las presentaciones.—Ambos jóvenes asintieron, sin entender bien qué había pasado—Pero en fin, mi padre la entiende, se interiorizó en todos los extraños intereses de mi madre, a pesar de seguir su sueño de ser medimago; sabe y conoce sobre cada criatura de la que mi madre haya hablado; nos educó para que apoyemos a los que poseen potencial pero son incomprendidos, para que no exista jamás, en el futuro, personas que sufran lo que pasó mi madre. Es un hombre excelente que ama a su familia con cada parte de su ser.

Una sonrisa acuosa se formó en el rostro de Harry, antes de mirar a la chica de la que se había enamorado, pero que al parecer nunca tuvo el coraje para proteger. Porque desde el momento que Hermione los había presentado, sintió su conexión; desde que ella lo había apoyado cuando varios lo acusaban de loco; desde que se dio cuenta que también entendía lo que era ver morir a alguien.

Por eso la había invitado a aquel baile de navidad, pero siempre estaban los comentarios de sus amigos, que aumentaron cuando Ginny había entrado al equipo y mentiría si negara que lo que dijo Neville del futuro, no era cierto.

Él realmente no creía que Luna fuera capaz de tolerar a la prensa, no como lo hizo Ginny y Hermione; se dio cuenta desde aquella tarde donde Luna apareció en la práctica con un sombrero que teóricamente era para apoyarlo, ahuyentando a alguna de esas criaturas extrañas que solamente ella podía ver. Todavía recordaba la vergüenza que sintió cuando todos explotaron en carcajadas; Ron se burló y él no la defendió; ella simplemente se encogió de hombros antes de irse, pero Harry podía jurar de que la decepción estaba reflejada en su mirada.

Después de eso optó por solamente ser amigos e intentó las cosas con Ginny, pero la pelirroja no era su Luna, no transmitía paz o tranquilidad, todo lo contrario, era puro fuego y energía, era su polo opuesto. Por lo que inconscientemente siempre volvía a buscar a la rubia y al parecer lo seguirá haciendo por algún tiempo más, lo que no era para nada justo.

Tal vez Ginny tenía razón, después de todo se casaría con ella, aunque no estaba tan seguro como ella, de que podrían ser felices, más teniendo en cuenta los prejuicios y postura que habían adoptado los Weasley tras la guerra; tal vez, solamente tal vez Hermione una vez más tenía razón, por lo que él tenía que hacer algo al respecto y comenzaría con Luna, porque la amaba lo suficiente como para dejarla ir, si su cobardía no le permitía ser lo que ella se merecía.

—Me alegró por ti, Luna—dijo acercándose para tomarle de la nunca y dejar un lento beso en su frente, mientras cerraba los ojos—te mereces eso y más, espero que seas verdaderamente feliz. —Dijo juntando sus frentes, ambos con los ojos cerrados—Creo que ya me interpuse demasiado entre tú y tu felicidad. Espero que algún día puedas perdonarme—Le susurro antes de alejarse, en silencio, pero antes de doblar en la esquina logró escuchar.

—Ya te he perdonado, Harry Potter

─: ∙:°:◦:∙ ∙:◦:°:∙ :─

Mientras tanto en la Torre de Astronomía

Una castaña, agotada por caminar a paso acelerado para evitar las preguntas de la familia Weasley ya un colérico Ronald, más cuando notó que Harry había desaparecido sin dejar rastro, tan rápido como les permitieron dejar el comedor, se dejó caer contra el barandal de la torre, que se había convertido en su refugio en los últimos años.

—Sabía que te encontraría aquí ¿Potter y Weasley otra vez?—No necesitaba abrir los ojos para reconocer al dueño de esa voz, que se dejó caer a su lado.

—No, solamente Ronald. Está bastante indignado por cómo permití que Teddy se involucre contigo y tus padres, además de que está claro frente a sus ojos y a los de su familia, de que soy una malagradecida por levantar mi varita contra los que me dieron un hogar en el mundo mágico.

—Si no recuerdo mal, no has pasado más que unas pocas semanas con ellos, en verano, los últimos dos años y creo que se debió más a tú misión que a que realmente lo quisieras.

— Ellos creen que el resto del tiempo lo pase con mis padres, piensan que son la única familia de magos con la que me relacione—Draco soltó una risa sin gracia.

—Por favor, Hermione. Cualquiera que te viera y a sus hijos, sabría por la forma en la que te desenvuelves, que fuiste entrenada por una señora de casa noble y no por Molly Weasley. Si no lo quieren ver, pues es problema de ellos.

—Creo que simplemente están ciegos a lo que tienen enfrente.

—Bueno, supongo que es algo contagioso entonces. —Soltó antes de poder contenerse. Ella levantó una ceja interrogativa, antes de mirarlo.

— ¿A qué te refieres?—Draco fijó su mirada en sus manos, que descansaban sobre sus rodillas dobladas, a la altura de su pecho.

— ¿Observaste lo que insinuó Teddy?

—Es de mala educación responder una pregunta con otra, Draco. —Lo regaño, divertida— Pero sí, dijo que seguía siendo unida a ustedes y también a los demás.

—Me refería a cuando Weasellette, te acuso de casarte conmigo—por la expresión que pudo observar desde su perfil, Hermione podía notar que estaba ocluyendo, por lo que se levantó y arrodillo frente a él, tomando sus manos; buscando sus ojos.

—Deja de ocluir, por favor—su voz era suave pero con un tinte de preocupación—sabes que no necesitas hacerlo conmigo. —el peliplata parpadeó y ella pudo notar cuando comenzó a dejar caer sus paredes de oclumancia, haciéndola sonreír—No pensé que iba a molestarte lo que ella podría decir

—No me molesto, solamente que no estaba seguro de que sentías al respecto—comentó con cautela, analizando cada mínima expresión en el rostro de la castaña.

—Vamos Draco, eres mi mejor amigo, mi verdadero mejor amigo. Ginny no es la primera que nos acusa de que terminaremos juntos. Después de todo, si nadie creyera que somos compatibles o no nos confundieran con ser pareja, estaríamos fallando a la primera ley de mejores amigos, de sexos opuestos.

La sonrisa en el rostro de Hermione era de pura diversión, porque aunque ella le había pedido a él que no ocluyera, ella lo estaba haciendo de una forma intensa, porque en el fondo estaba segura de una cosa, los Malfoy por más que prácticamente la habían adoptado; tras su encuentro en el Callejón Diagon a las afueras de Madame Malkin, con Lucius, en el verano antes de su segundo año, momento que jamás le había mencionado a Draco, nunca permitirían que ella manchará su puro linaje, del que tan orgullosos estaban.

Sí, la habían dejado ser amiga de rubio porque había deslumbrado a Lucius con su inteligencia y opinión sobre la magia oscura, ya que ella consideraba que la oscuridad no estaba en los hechizos, sino en las intenciones de su lanzador. Después de todo un simple reducto o engorgio, conocidos como hechizos inofensivos de segundo año, si eran usados en una persona podrían hasta ser más letales, que un imperio.

Por lo que, como había dicho Narcissa, ella sería una mejor influencia, para su hijo, que las chicas huecas, sangre pura, que eran adiestradas para no tener un pensamiento propio. Pero de eso a que la aceptarán como miembro de su familia, había un abismo de diferencia.

Por su parte Draco sintió que algo lo aplastaba, con fuerza, junto a toda esperanza de que sus sentimientos sean correspondidos. Él se había sentido atraído por ella desde el momento en el que se conocieron en el tren, cuando ella entró a su compartimiento preguntando si había visto un estúpido sapo y se dio cuenta que él estaba leyendo "Hogwarts: una historia" , alegando que era su libro favorito. Él sin duda estaba molesto porque había interrumpido su lectura, pero se encontró fascinado al escucharla hablar, tenía tanto conocimiento del mundo mágico; de hechizos y del colegio, que no había duda de que proviniera de una familia de magos. Descubrir que era una nacida de muggles, fue como un aguamenti directo en su cara, por lo que lo único que encontró posible, para mantenerla cerca, era molestarla y escribir a sus padres alegando lo irritante que era que no conociera su lugar en la sociedad.

Por eso cuando su padre lo detuvo de insultarla en su primer partido de Quidditch en su segundo año y tras finalizar el mismo, le explico que quería que sea cortés con ella, que la conociera; fue mejor que cuando le dijeron que era el nuevo buscador de Slytherin.

Pronto se vio debatiendo sobre todo con ella, en pasillos escondidos o en el baño del segundo piso; la torre de astronomía se había vuelto su refugio y ansiaba los veranos para que ella pasara algunas semanas en Malfoy Manor, donde no tenían que esconderse.

Sin embargo fue hace poco, cuando Pansy le preguntó "¿desde cuándo había estado enamorado de Granger?" que se dio cuenta que fue en su tercer año, cuando ella lo había golpeado por ser un idiota y él la había regañado por ponerse en peligro usando el giratiempo para salvar a Sirius. Esa sensación de que estuvo cerca de perderla dos veces, una por sus malas elecciones y otra por la imprudencia de ella, le bastaron para darse cuenta de la verdad, pero pronto el Señor Oscuro volvería, por lo que se abstuvo de decirle cómo se sentía, sabiendo que podría ponerla en peligro, lo que los llevó a como estaban hoy, luchando en las sombras para algún día ser libres.

Pero sus esperanzas alimentadas por las pocas presentaciones, de que todo esto valdría la pena algún día y que cuando la guerra terminara, podrían estar juntos, fueron destruidas por esas cinco simples palabras "eres mi verdadero mejor amigo". Por lo que lentamente volvió a levantar sus defensas, lo suficiente para simular una sonrisa, sin poder mirarla a los ojos, únicamente le dio un apretón en sus manos, antes de hablar.

—Por supuesto, únicamente no quería que complicara aún más las cosas. Todavía debemos lidiar con sus reacciones cuando se sepa lo que estamos haciendo y dónde están nuestras verdaderas lealtades.

—Según me dijo Teddy, no debemos preocuparnos y le creo.

— ¡Oh! La gran Hermione Granger, adicta del control, dejará que su ahijado e hijos manejen las cosas.

—Cállate—le dijo divertida, golpeándolo en el hombro— que seguramente tus hijos son los que le metieron estas ideas locas a los míos y me convencieron de apoyarlos con los planes—Intentó sonar lo más despreocupada posible.

—Que puedo decir, es el encanto, Malfoy—Hermione rodó los ojos y se levantó

—Vamos, que necesito saber quién será la futura Señora Malfoy para darle mis condolencias por adelantado, porque tener que soportarte con ese ego, todos los días en el futuro, debe ser peor castigo que Azkaban.—Esas palabras quemaron la garganta de Hermione, por lo que no pudo mirarlo, perdiéndose la expresión de dolor en el rostro del rubio.

—Solamente agradezco a Merlín, Circe, Morgana y a cualquier fuerza mayor, de que no te hayas casado con la comadreja. ¿Te imaginas las reuniones familiares en verano, si fuera tu esposo? Nos mataríamos—dijo intentando bromear mientras se levantaba del suelo—Ve, iré en unos momentos, no pueden vernos juntos.

La castaña asintió y se dirigió a la puerta de la Torre, pero antes de irse, dio una última mirada hacia atrás, viendo como Draco tenía la mirada perdida en el horizonte, mientras jugaba con el anillo de dragón, en su pulgar. Un pequeño regalo por parte de Hermione que tenía un hechizo, que lo hacía únicamente visible para los que conocen su existencia, además de un pulso de vida conectado al dije de su nutria que colgaba en su cuello; así en caso de tener que separarse, ambos podrían saber que él otro estaba bien y en caso de realmente una emergencia, funcionará como un traslador que los llevaría al otro.

Tras un largo suspiro, ella se dirigió al comedor, justo cuando él levantó la vista para observar donde ella había estado minutos antes.

Bueno muchos me pidieron momento Dramione, aquí está, sé que es algo que duele pero espero que la explicación se entienda el porqué.

Quiero que me hagan saber si hay momentos o quieren el momento de cuando se conocen Lucius y Hermione, que les gustaría que los haga modo flashback o si les gustaría que haga el proyecto de escribir la historia que llevo a este futuro del que viajaron.

Por otro lado ¿Se esperaban que la rubia que mencionó Hermione hacer unos capítulos, que Harry tenia sentimientos, fuera Luna? ¿Creen que hizo bien en dejarla ir?

¿Qué piensan de Fleur? ¿Les gustaría que sume esa "charla" con su hija y hermana, en el siguiente capítulo?

Espero que les guste y haber compensado la espera, no duden en dejar sus comentarios que me hacen la vida, dándome la ganas para seguir!