Lily-Emelie Hollow

A/N: recuerden que los títulos se deben a canciones de los playlist

— ¡Hijo espera! —Gritó Bill cuando al fin logró ver a Louis en unos de los pasillos que llevaban a la sala común de Gryffindor

— ¿Qué quieres? —le espetó con furia cuando se detuvo, pero sin voltear.

— ¿Por qué ahora también estás molesto conmigo? —Realmente el cambio de actitud hacia él desconcertó al pelirrojo, por lo que no estaba demasiado seguro cuando colocó su mano sobre el hombro de su hijo, en un intento por tranquilizarlo.

—Esto será imposible, ganaron de nuevo, —soltó una risa amarga— lo tenían todo planeado. Tenía que haberme dado cuenta cuando nos encontraron y nos dejaron vivir, pero creí que los tenía, que esta vez podría demostrarles de lo que nuestra familia es capaz, que nos subestimaron la última vez.

— ¿De qué hablas?

—Hablo de los malditos M...—de repente las esposas comenzaron a brillar de nuevo, haciendo que una quemazón recorriera los brazos del pelirrojo por unos momentos, provocando que tensara la mandíbula—ni siquiera puedo decir sus malditos nombres

—Son los hijos de Hermione ¿verdad? —Louis miró a su padre sin decir una palabra, pero fue suficiente para el mayor— ¿Quién es ella?

—No es la pregunta correcta, es con quienes está asociada, lo importante

— ¿Los Malfoy? —nuevamente esa mirada silenciosa de confirmación— ¿Ella está aliada a ellos en este tiempo? —Silencio. Eso causó que Bill maldijera por lo bajo— ¿Qué podemos hacer?

—Tenemos que encontrar una forma de que recuerden, pero sin levantar sospechas. Estoy seguro de que sí en algún momento tienen la más mínima duda de que estamos planeando algo, borrarán sus recuerdos de inmediato y no permitirán que participen de las demás presentaciones.

— ¿Crees que Dumbledore permitirá eso?

—Ese viejo no tiene el control de nada—se burló Louis— ¿No te diste cuenta todavía? La única razón por la que él está presente durante las presentaciones, es porque quieren que vea cómo, siendo que se considera el mago más poderoso que se ha conocido, fue engañado y manipulado por una adolescente frente a sus ojos

— ¡¿Hermione es la espía de la Orden?! —La sorpresa era evidente en el rostro del Weasley mayor. Después de todo había participado en las últimas reuniones de la Orden, por lo que estaba al tanto de los problemas que enfrentaban y nunca se esperaría que aquella bruja, a la cual su familia había acogido, fuera una traidora. Sin embargo de nuevo recibió una respuesta silenciosa—Es imposible, ella es una hija de muggles

—La coartada perfecta

—Ella está con Ron o bueno se espera que se casen algún día—El pelirrojo comenzó a soltar las primeras excusas que se le venían a la mente, incapaz de creer aquello. Por su parte el rubio soltó una carcajada al darse cuenta.

—Sabemos que todos piensan eso, pero ya dejaron más que claro que eso no pasará. Es más, el tío Ron nunca la superó, esperando por años que ella volviera arrastrándose por su perdón, cosa que nunca pasó. Al contrario, cuando volvió contaba con influencia, dinero y con un poder sobre el mundo mágico, con el que ni siquiera Voldemort contó.

—Tenemos que detenerla

—Es lo que he querido hacer desde que llegue aquí, pero si no te das cuenta padre, hasta mi madre la apoyará ahora ¿Por qué crees que ese estúpido de Lupin, no dejó que hablara cuando la provoqué? Ellos van a esperar que varios más se presenten, contarán primero todos los errores que cometió nuestra familia y así, los demás, verán lo que hicieron como una simple medida desesperada contra la injusticia. Eso fue exactamente lo que pasó en el futuro, así ganaron simpatía para que estallar una tercera guerra mágica.

—Sobre esta tercera guerra—Comentó vacilante— ¿Quiénes seguimos con vida? —El rubio apartó la mirada—Louis, de los mayores de la Orden ¿Alguien está con vida? —El joven negó con la cabeza— ¿Y de nuestra familia?

—El tío George y su esposa, pero debes imaginar el motivo

—Sí—dijo cuándo recordó que su hermano había dejado atrás a su familia cuando apareció su sobrino— Pero dijiste que son cuatro los que viajaron contigo

—Somos cuatro contando conmigo. —Corrigió— Tengo tres primas, pero no son muy partidarias de lo que profesa nuestra familia, no después de casi su exterminio, lo que causó que fuéramos fugitivos; pasáramos hambre y una de ellas casi muera por un simple resfriado muggle por no tener un miserable knut... no creo que vayan en contra de los líderes ahora

— ¿Por qué? ¿Realmente crees que después de todo lo que pasaron, aceptarán que ellos ganen?

—Ellos prometen evitar la tercera guerra y con eso al menos mantendrían con vida a la mayoría de nuestra familia. Además están cansadas, y yo estoy seguro de que realmente creen que nuestra familia hizo mal las cosas—Suspiró— Como dice el dicho muggle "si no puedes con tu enemigo, únete a él"

— ¿Pero tú crees que hay una forma? —Verificó

—Sí, pero tengo miedo de que mi plan cause mayor daño, que un futuro gobernado por ellos

— ¿Qué puede ser peor que eso? Estaríamos evitando una guerra

—Pero podríamos cambiar el resultado de está

— ¿Tienes miedo que tu plan cause que los mortífagos ganen esta guerra? —Louis asintió—Simplemente tendríamos que planearlo bien, ver todos los beneficios y contras. Además ahora que sabemos sobre Hermione, podríamos detenerla—el rubio negó con la cabeza

—Ese es el problema y mi mayor duda. Porque aunque no me guste admitirlo, ella fue crucial para que el tío Harry ganará y lo salvó más de una vez. Así que creo que sería mejor ejecutar mi plan durante los juicios.

—Bien, haremos que sea arrestada—su hijo volvió a negar

—Ella va a tener demasiada influencia; será considerada una heroína de guerra, además que tendrá pruebas a su favor, de las cuales no tengo la menor idea de cómo las consiguió, pero darán la falsa impresión de que todo fue un plan muy elaborado de Dumbledore.

— ¿Entonces a qué quieres llegar? No veo tu punto, todo es una negativa—Casi gritó exasperado, levantando las manos en un gestó lleno de frustración

—Lo que quiero decir padre—lo miró a los ojos, su voz era baja y tranquila—es que tenemos que lograr algo más permanente, algo que evite una profecía futura; la redención de los mortífagos frente al ojo público, causando su liberación y el levantamiento de un nuevo líder capaz de unir a todas las comunidades mágicas bajo un solo propósito—los ojos de Bill se abrieron como platos cuando la compresión lo golpeó

—Pero eso... —Las palabras se le atascaron en la garganta

—Hay bajas en una guerra—dijo encogiéndose de hombros, Louis— por lo que después de la batalla de Hogwarts, si realmente quieres ayudarme a evitar ese futuro, tienes que matarla.

" ¿Qué era lo que le estaba pidiendo su hijo? Eso era una locura ¿él tenía que matarla? No, esa niña era como una hermana menor para él, era como Ginny pero tras ver la determinación en los ojos de su heredero, se dio cuenta que no tenía salida, que en verdad parecía que no había otra solución. Así que cerró los ojos, respiró profundamente y asintió, generando una amplia sonrisa en el rostro de Louis, quien lo abrazó fuertemente; abrazo que él no correspondió.

Porque ahora tenía la peor de misión de todas, esa que comenzaría con encontrar una forma de recordar y que cerraría de forma drástica el destino de una persona querida, una que por más que no estuviera de acuerdo con sus métodos, respetaba, vio crecer y consideraba, hasta hace poco, que sería familia en el futuro. Él tendría un deber crucial, pero uno que para nada lo hacía sentir orgulloso...

Matar a Hermione Granger.

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Mientras tanto cerca de los invernaderos

— ¿Te gusta la herbología? —preguntó Fleur a su hija.

La joven estaba pasando sus delicados dedos por las flores de los asfódelos que estaban bajo un hechizo de éxtasis. Cuando escuchó a su madre, negó con la cabeza y una sonrisa nostálgica adornó su bello rostro.

—No, de hecho era una de las materias que peor se me daban. Pero Dom—resopló— era toda una experta. El tío Neville creía y quería que fuera su ayudante una vez que se graduará pero creyó que ser rompemaldicones la acercaría más a ustedes. —La tristeza se filtraba en su voz.

—Lo siento, realmente lo siento

—Puedo verlo—dijo todavía sin voltear en dirección a su madre y cerrando los ojos en un intento de contener las lágrimas— de verdad espero que esta vez puedas ayudarme a salvarla.

— ¿Nos dirás qué ocurrió? —Preguntó con voz suave Gabrielle

—Tú te casaste con uno de los socios de la liga nacional de Bulgaria—Había algo de picardía en los ojos azules, cuando miró a su tía, quién se había posicionado frente a ella.

—No fue lo que pregunté—Dijo sonrojándose la rubia menor. Sin embargo su sobrina río, antes de continuar como si no la hubieran interrumpido.

—Cuando te graduaste comenzaste a trabajar en el Ministerio Francés. El tío Viktor mantuvo su amistad con Hermione, amistad que solamente se fortaleció cuando fue abandonada por sus amigos. —Negó con la cabeza y soltó un suspiro— Ella era jefa de departamento y tú su asistente—ambas rubias la miraron con incredulidad.

—Es imposible, ella es inglesa ¿Por qué el Ministerio Francés le permitiría trabajar con ellos? A menos que sea en relaciones internacionales—Cuestionó Fleur

—Es heroína de guerra por lo que obtuvo una Orden de Merlín primera clase, madre —dijo como si fuera algo más que obvio— Además la familia de su esposo es de origen Francés, no necesitaron mucho para obtener la nacionalidad—se encogió de hombros— pero continuando con los que nos incumbe; organizaron una fiesta en el Ministerio donde Viktor fue invitado, ella los presentó y el resto es historia—finalizó con una amplia sonrisa, que cautivaría a cualquier persona.

—Debo admitir que no era el futuro que esperaba para mí. Después de todo no soy fanática del Quidditch

—Bueno, antes de que todo sucediera—miró a su madre por unos instantes y luego volvió su atención a Gabrielle— eran dueños del mejor equipo de Bulgaria y tenían de socio al esposo de Hermione. Pero cuando el tío Viktor consiguió convertirse en socio de la liga nacional, lo que era su mayor sueño, tú renunciaste al Ministerio para convertirte en presidenta del equipo.

—Vaya—la expresión de su tía era de genuino asombro

—No puedo creerlo—dijo Fleur apartándose y tapándose el rostro con las manos, haciendo que las otras dos rubias se mirarán confundidas.

Victoire esperaba estar malinterpretando la situación, ya que la única explicación lógica en su mente para la reacción de su madre, era que había sentido envidia o frustración por el futuro que tendría su hermana.

— ¿Madre? —preguntó con cautela.

—Lo siento—Fleur volteó y miró a su hermana con los ojos cristalizados—se nota que tenías una vida hermosa, que amabas tanto a tu esposo como para ver al Quidditch con otros ojos...—cerró los ojos un momento, apretando los labios en un intento de contener los sollozos— ¿Tiene hijos?

Victoire se sintió aliviada al escuchar las palabras de su madre, más compartió su angustia cuando comprendió que la respuesta a su última pregunta aumentaría su dolor y culpa.

—Sí, dos. Asen y Nikifor, tendrían—hizo una pausa unos momentos y tragó el nudo que se le había formado en la garganta al recordar a sus primos—veintisiete y veinticuatro años

— ¿Tendrían? —el temor teñía la voz de su tía

—Sí—sonrió con compasión—ambos fallecieron en la tercera guerra—Gabrielle soltó un sollozo— no sabemos bien qué salió mal en la misión. Sin embargo después supimos que Asen cayó por la varita de Louis, dado que vengó la muerte de Dom asesinando a padre.

—Sigues evitando responder la pregunta más importante, Victoire—su madre hipó— ¿Qué sucedió para que estemos tan llenos de odio?

—No evito la pregunta madre, es que no se la respuesta. Puedo decir que fue codicia, las enseñanzas de los abuelos o los traumas de la guerra, de la misma forma que puedo decir que simplemente no existía justificación válida.

Desde pequeña me enseñaron que cualquier cosa asociada o cercana a las artes oscuras, era inaceptable e imperdonable; que los Slytherin eran escoria dado que eran potenciales magos oscuros, futuros asesinos e hijos de estos; que a ellos y a los sangre pura se les tenía que enseñar su lugar, el que obviamente era por debajo del apellido Weasley y Potter, dado que éramos hijos de héroes, lo que también condicionaba que pertenecer a cualquier casa que no fuera Gryffindor, fuera inadmisible y ser un Slytherin, traición.

—Eso es tan hipócrita—Espetó con furia Gabrielle, antes de mirar a su hermana—Dejaste todo en Francia y le dijiste a madre que no te importaba que los Weasley no fueran una familia prominente porque estaban llenos de amor y no tenían prejuicios ¿para luego profesar eso?—Terminó casi gritándole, llena de indignación.

—Digamos que el futuro si lo son y no únicamente por ser héroes de guerra—comentó Victoire algo insegura, haciendo que ambas rubias la miren esperando una explicación— Además del dinero de las Órdenes de Merlín de segunda y tercera clase, que Shacklebolt dio a todos los sobrevivientes de la Orden del Fénix cuando asumió como Ministro, el dinero que comenté que era destinado a compensación por la guerra, la mayor parte lo recibieron los Weasley; dado la muerte de Fred, el ataque a mi padre y al tío George que terminó en mutilaciones o trastornos, los años de servicio en la lucha y podría seguir enumerando miles de las justificaciones que figuraban en los registros, algunas hasta ridículas debo admitir, pero eso nos convirtió en una de las familias más ricas de Inglaterra, junto a los Potter.

—Siempre nombras a los Potter ¿estamos relacionados?

—No me corresponde a mí decirlo, madre. Aunque si lo piensas bien, Harry Potter es un hijo más para mi abuela y él siente que le debe todo por acogerlo en el mundo mágico, lo lógico sería que, una vez que ganase la guerra, buscará una forma de retribuirles. Sin contar que es conocido como "el salvador del mundo mágico" en el futuro —se burló—Supongo que no tengo que explicar que si nosotros recibimos todo eso del Ministerio, por únicamente haber luchado del lado correcto, él recibió el triple, tanto en fama como en dinero.

—Todo esto es una locura. —la rubia miró a su hija—No obstante supongo que fue demasiado, las personas que no están acostumbradas a tanto...lujo, pueden perderse—Victoire se encogió de hombros, creyendo que esa era la explicación más absurda de todas—pero lo que dije fue en serio, de verdad lo lamento y quiero ayudar para que tengamos paz, para así poder ver crecer a mis dos hijas junto a sus familias—miró a su hermana—y a mis sobrinos.

—Haremos que funcione—con una sonrisa Victoire abrazó a su tía y madre—Por ahora—continuó al separarse— únicamente les pido que mantengan la mente abierta y en caso de que escuchen algo inquietante, nos lo hagan saber

— ¿Crees que Louis o la familia de Bill intentará algo?

—Ohh, no lo creo. Estoy segura

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Tras finalizar las dos horas de descanso, todos se encontraron nuevamente en el comedor.

— ¿Dónde te escondiste con tu familia rubita? ¿Acaso estás huyendo de mí? —Cuestionó Tonks sonando bastante parecida a su desquiciada tía, mientras entraba y enlazaba su brazo con el de Victoire, causando pánico en la rubia y diversión en sus allegados.

—No, yo...eh, nosotras...—el tartamudeó provocó que Remus y su hijo soltaran una carcajada idéntica.

—Estás asustando a la pobre chica, Nymphadora

—No me llames Nymphadora—Gruño la mencionada, cambiando su cabello rosa a rojo, cuando volteó con una mirada asesina hacia su futuro esposo. Este levantó las manos en forma de rendición.

—Sólo digo que Teddy no estaría feliz si causas un ataque al corazón a su esposa.

—Solamente estoy intentando tener una charla de chicas aquí, después de todo quiero saber si cuida a mi bebe—Teddy se sonrojó y cambió su cabello a rosa, haciendo sonreír a su madre. —Hablando seriamente—Continuo Tonks, llamando la atención de su familia y de las francesas—Quiero agradecerte, sé que le debo a Hermione y a su esposo el hombre que es Teddy, pero a ti, te debo su felicidad. Así que en el caso de que por algún motivo esta vez tampoco logremos estar en su futuro, me gustaría que sepas que estoy—Se detuvo y miró a Remus, quien asintió, antes de volver a mirar a su nuera—estamos—corrigió—muy felices de que seamos familia y que se hayan encontrado el uno al otro.

Todos tenían los ojos cristalizados, pero Remus, quien nunca había visto hablar tan seriamente a la mujer a la que admiraba por su perseverancia, se enamoró todavía más, cuestionándose porque había gastado tanta energía alejándola y tardado tanto tiempo en aceptar lo que sentía por ella; era única.

—Pero eso si, por amor a Merlín—dijo con fingida indignación—no torturen a mi nieta llamándola Nymphadora—Todos rieron y Teddy acercó a su madre en un abrazo aplastante.

—Sobrevive y podrás elegir su nombre—La metamorfomaga ocultó su rostro en el pecho de su hijo, quién la superaba bastante en altura.

—Haremos todo lo que podamos—Respondió por ambos Remus, colocando su mano en el hombro de su hijo.

—Ayudaremos—Aseguraron las Delacour

—Tengan la mente abierta cuando alguien venga a buscarlos, ayúdenla y confíen en ella. Los mantendrá vivos.—Dijo Victoire secándose algunas lágrimas rebeldes, ya que conocía cuánto le dolía a su esposo el no haber conocido a sus padres.

—Es lo que ella hace, mantener con vida a los que ama.—Comentó con una sonrisa Teddy y frente a la confusión de los adultos agregó— Pronto lo sabrán, únicamente les pido... confíen en ella.

Tras un asentimiento de los adultos, todos fueron a ubicarse en un extremo de la mesa de Gryffindor, junto a Sirius y los Tonks faltantes, lejos de la familia de pelirrojos y bajo una mirada anhelante de Louis, al ver a su madre reír de algo que había dicho su hermana.

A su vez, las serpientes en su mesa reían de las historias sobre las travesuras realizadas por los hijos de George II, que volvían loco a Snape como director. Por su parte Fred miraba con orgullo a su hijo y tras conectar la mirada con su gemelo, hicieron la promesa silenciosa de hacer lo que fuera necesario para formar parte de ese futuro y así enseñar verdaderas travesuras legendarias a las próximas generaciones Weasley.

En la mesa de Ravenclaw, se encontraba Hermione en compañía de Alexandre, quién se había convertido en su sombra alegando que ella era la única persona lo suficientemente inteligente para no aburrirlo, junto a los tres Lovegood y Neville. Este último apareció sin querer dar explicaciones, aunque sus amigas sospechaban que se debía a alguna riña, durante el descanso, con los chicos.

Fue esa imagen la que originó la sonrisa en el rostro de la encapuchada de la tarima, brindándole el coraje suficiente para comenzar a hablar.

—Buenas tardes Hogwarts—todo el comedor puso los ojos sobre ella, haciéndola tragar nerviosa—Mi nombre es...—Tartamudeó

—Tranquila preciosa, puedes con esto—le gritó George II, haciéndola respirar profundamente y asentir.

—Tienes razón Georgii

Y así, de un solo tirón, se retiró la capa. Dejando ver a joven de piel clara; delgada con largas piernas; cabello castaño claro y ojos que nadie podía decidir si eran verdes o azules, debido a lo claro que eran. Sus facciones eran dignas de una modelo por lo que sorprendió a todos cuando dijo su nombre.

—Mi nombre es Alice Longbottom

— ¡¿Qué?! — gritaron aquellos que pudieron volver a levantar sus mandíbulas del piso, tras el ruido sordo del cuerpo de Neville, inconsciente, golpeando el suelo.

—Dejen de mirarla así, que podría ser su hija y despierten a su padre—Soltó molesto George II al notar como, tras pasar la sorpresa, la población masculina la miraba como su próxima presa.

— ¿Es tú novia, hijo? —Susurró con una sonrisa cómplice, su madre

—No—respondió, pero sin despegar su mirada amenazante de los hombres de la segunda generación—pero pronto entenderás mis motivos—Astoria asintió, esperando de que no se tratara de un amor no correspondido, después de todo se podía notar que la chica era más joven que su hijo.

—Tranquilo Colo y gracias madrina por despertar a mi padre—Siguió con dulzura la castaña al ver como Luna despertaba a su padre.

—Gracias Neville

—De nada, Luna...creo... ¿Realmente eres mi hija?

—Sí, padre. No creo que exista otro Longbottom aquí—se rio

—Pero eres hermosa—Eso hizo que la joven dejará de reír.

—Te diré lo que me contó mi madre, que le dijo a mis abuelos, cuando la cuestionaron por estar contigo—Su voz era mortal— Eres uno de los hombres más perfectos que alguien tendría el privilegio de conocer y no exclusivamente por tu exterior, sino por tu gran corazón, compasión, lealtad y sobre todo por tu valentía.

— ¿Longbottom, valiente? —Se burló Ron— ahora si confirmo que no eres su hija, tú madre te habrá mentido

—Creo que debería reconsiderar sus palabras, Señor Weasley. Después de todo fue mi padre quien evitó que Nagini lo mordiera, matándola y así destruyendo el último horrocrux, lo que garantizó la victoria del Señor Potter. ¿No cree que eso requiere valentía? Y en caso de que todavía le quedaran dudas, fue el único, además del señor Potter, que logró sacar la espada de Gryffindor del sombrero seleccionador. —Un Neville sonrojado y un jadeo colectivo, seguido de miradas de admiración, fueron la respuesta a esas palabras.

—Gracias Neville—Dijo Harry desde la mesa de los leones— Supe que eras el más digno de nuestra casa, en el momento que intentaste detenernos en primer año y esperaba que el día de la verdadera batalla, estuvieras a mi lado. —Eso asombró a todos, hasta a los de tercera generación, quienes nunca habían visto a Harry Potter hablar con tanta emoción y genuinamente a alguien. "¿Dónde había quedado este hombre"? –pensó la mayoría del futuro.

—Bueno ¿Puedo continuar? —Tras esa tímida pregunta, todo el comedor volvió su atención hacia la castaña— Quien es mi madre, no me toca a mí decirlo, lo siento papá—Agregó al ver la desilusión en el rostro de su progenitor—pero pronto lo sabrás. Cuando fui a Hogwarts fui a Ravenclaw—La mesa azul y bronce dio la bienvenida a su primera integrante con un efusivo aplauso, después del shock inicial— y antes que alguien comente al respecto, mi padre es sumamente inteligente, sino no sería profesor de Herbología y Jefe de la casa de Gryffindor en el futuro.

— ¿Lo logré?

— ¿Lo convencí? —preguntó con la misma esperanza y al unísono de su alumno, la profesora Sprout.

—Si—contestó con una sonrisa la castaña— y aunque no lo creas, fue el Director Snape quien te eligió para el puesto—Las expresiones de todo el comedor eran un poema

—Debo haber enloquecido con la edad—Se quejó Severus, pero los que lo conocían podían notar la diversión bailando en sus ojos ónix.

—Sabía lo que era lo mejor para Hogwarts, profesor—Se burló Alice antes de continuar— Fui guardiana en el equipo de mi casa, aunque ninguno de mis padres entiende de donde lo saque, por lo que mi tía se atribuye ese crédito

— ¿Estás segura que eres hija de Neville? —Cuestionó Luna con diversión

—Sí madrina, muy segura.

—Yo también lo creo, pero pareciera que más hablas y menos tu padre lo cree, así que tenía que confirmar—Bromeó la rubia.

—Y eso que no dije que la materia en la que siempre destaque, fue pociones. —Eso sí hizo que llovieran cuestionamientos y comentarios que reflejaban total incredulidad, en todo el comedor, acerca del padre de la chica.

—Señorita Longbottom ¿está realmente segura? Porque su padre es mi peor estudiante, después del Señor Finnigan, por supuesto.

—Fue tu alumna favorita, siempre dijiste que te recordaba a su madre a pesar de su apellido, Severus—Comentó entre risas el futuro socio del mencionado.

—Lo que dice Georgii es verdad, mi madre sin duda siempre fue una destacada en pociones, nunca fue rival para mi padrino o el tío Draco, pero fue muy buena. —La forma por la que llamó al rubio paralizó nuevamente al comedor— ¡Ah! Creo que no dije aún quién es mi padrino, soy algo despistada. Lo siento padrino—dijo mirando a Theodore Nott, quién abrió desmesuradamente los ojos.

— ¿Yo soy tu padrino? —Todo el comedor alternó la vista entre él y la castaña, hasta que esta asintió—Eh, gracias Longbottom

— ¡Por favor! No puedo ser el único que nota que es imposible que ella sea hija de Neville— Ron chasqueó la lengua en una expresión burlona— Sé que tú no nos mentiras sobrino—Dijo mirando a Louis— ¿Quién es el verdadero padre de esa chica? —El rubio miró a su tío con una ceja alzada.

—No sé por qué todos dudan, pero ella es una Longbottom—Dijo con un encogimiento de hombros— de hecho fuimos al mismo tiempo a Hogwarts y es verdad que jugó para el equipo de su casa y era la preferida de Snape, además fue prefecta desde su quinto año.

Lo que nadie sabía, era que Louis por mucho tiempo había estado enamorado de Alice, hasta habían mantenido una breve relación secreta, que finalizó cuando ella se había cansado de estar a escondidas y él no había podido enfrentar a su familia.

—Entiendo que para muchos puede ser una sorpresa, porque definitivamente para mí lo fue— para desconcierto de todos, fue Neville quien se paró de la mesa de las águilas y habló— pero no permitiré que traten de mentirosa a mi hija o cuestionen el honor de mi futura esposa con sus insinuaciones de que me engañó y por consiguiente a Alice, acerca de quién era su padre. Así que si dejaron de poner en duda mi paternidad, me gustaría terminar de conocer a mi hija.

Tras eso se sentó, ganándose una sonrisa y mirada llena de orgullo por parte de sus amigas, Alice y la tercera generación, dejando ver un poco del hombre que todos conocían en el futuro. Sin embargo fue una rubia la que se ganó una sonrisa cómplice de su hermana, tras ser descubierta mientras miraba con devoción a su amor prohibido.

—Así se habla papá. Para finalizar, como dijo Weasley fui prefecta, aunque no premio anual; tengo veinticuatro años; no tengo novio del que debas preocuparte papá—Eso causó que un rubio bajará la mirada dolida, unos gemelos desde la mesa de encapuchados la mirarán con incredulidad y Astoria mirará a su hijo—y mi patronus es un gato. —Terminó con una sonrisa—Bueno si no hay preguntas, eso es to...

—No tan rápido princesa—La interrumpió George— aunque ya evitaste que tu padre intentara matar a alguien, todavía tienes algo más que contar—Esta se sonrojo, alarmando a Neville.

—Alice ¿Acaso si tienes...él es...—tras la implicancia de las palabras que su padre parecía tener problemas para pronunciar, Alice abrió sus ojos como platos y negó enérgicamente.

—No, no padre, no es nada de eso—Eso hizo que Neville soltará un ridículo suspiro de alivio— ¿Realmente tengo que contarlo yo? —La castaña miró hacia la mesa de encapuchados, donde el de la cabecera asintió

—Eres la que más paciencia tiene, Alice

—Bien—dijo derrotada—pero por favor no me interrumpan, prometo responder después a todas sus preguntas.

— ¿Qué tanto contarás Longbottom? —Espetó con furia Louis para ocultar su preocupación

—Les diré la verdad sobre quién es su director. Cómo oculto, engaño y dejó que las personas que más confiaban en él, paguen el precio de sus acciones, así cómo dejó la verdadera batalla en manos de jóvenes de entre diecisiete y dieciocho años.

Los ojos de Louis se abrieron cómicamente, pero la preocupación en sus ojos no se comparaba con la reflejada por Albus Dumbledore cuando esa chica comenzó a escupir todos sus secretos.

Comenzó con la manipulación de Snape, gracias a su desesperación por proteger a Lily, para que se volviera espía; de cómo conocía las condiciones en las que vivía Harry con sus tíos, pero no interfirió bajo la excusa de las protecciones de sangre. Protecciones que Alice explicó cómo, dado la capacidad mágica de Dumbledore, podrían fácilmente ser reemplazadas por otras de igual eficacia o como los Weasley o él mismo, podría haber adoptado por sangre a Harry y así mantenerlo protegido sin poner en riesgo a muggles.

Continúo con cómo Dumbledore conocía todos los enfrentamientos de Harry con Voldemort a lo largo de los años, pero no interfirió dado la profecía, esperando que esta se cumpliera en alguna de las instancias evitando así una verdadera guerra. De cómo sabía acerca de la inocencia de Sirius pero creía que si era liberado, iría tras Harry y no consideraba que fuera el tiempo correcto.

—Maldito bastardo—Gritó Sirius Black, siendo sostenido por Remus— ¿Tiempo correcto? Esto no es un maldito juego—Para estos momentos todos los profesores, sobre todo Dumbledore, estaban adheridos a sus asientos con magia, sin sus varitas y con un encapuchado a sus espaldas.

—Señor Black, lo están haciendo ver peor de lo que es

—Estoy diciendo únicamente los hechos, profesor ¿o acaso los niega?

—No, pero los está sacando de proporción, Señorita Longbottom.

— ¡¿De qué estúpida proporción hablas?!—volvió a gritar Sirius—no existe escenario que justifique esos hechos, después de todo dejaste que mi ahijado y una bruja de trece años, montaran un maldito hipogrifo para infiltrarse en Azkaban, para salvarme. ¡Estamos hablando del maldito Azkaban! ¡Infierno sangriento Dumbledore, dime cómo eso puede ser justificable! Sin contar que tuvieron que usar un giratiempo ¡Tú más que nadie sabe todas las cosas que pudieron salir mal! ¿Que hubiera pasado sí sus otras versiones los veían? O ¿El ministro?

— ¿O yo los atacaba en el bosque? —Agregó Remus con dolor latente en sus rasgos

—Ya sabían de eso y no parecía molestarles o al menos no a ti, Sirius

—Yo no lo sabía—Se excusó el hombre lobo—Sirius jamás contó cómo exactamente lo salvaron, solamente dijo que lo hicieron

—Yo no conocía todos los detalles, lo tomé como una hazaña de dos jóvenes brillantes. Jamás creí que fueran manipulados por ti—Espetó con toda la furia que poseía, mientras enviaba dagas con la mirada a Dumbledore.

—Sirius—este se giró para mirar a la castaña—Fue mi elección ¿crees que alguien me obligaría a hacer cualquier cosa que no quisiera? —Eso pareció calmar un poco al merodeador

—Ese no es el punto, Señorita Granger—Habló Lucius Malfoy— Es lo que pudo haberle pasado

—Tú no eres nadie para hablar, Malfoy—Mordió el Arthur Weasley— fuiste tú quién no le importó lo que le pasaba a mi hija de once años.

—Ya dije que no era consciente de lo que haría ese diario—puso levemente los ojos en blanco—No podemos decir lo mismo de Dumbledore y en todo caso—continúo y una sonrisa Slytherin comenzó a formarse en su rostro, haciendo estremecer de anticipación a las serpientes que lograron verla— ¿No es Dumbledore el líder de la luz? —Hizo una leve pausa— ¿Acaso los de la Orden del Fénix, no son mejores que los mortífagos porque jamás podrían en peligro o sacrificarían a personas inocentes para llevar a cabo sus planes?

Eso detuvo toda actividad en el gran comedor y todos los relacionados con el peliplata, tanto por sangre como por amistad, al igual que las serpientes, imitaron su sonrisa triunfal.

—Albus—McGonagall susurró.

— No te preocupes Minerva, encontraré una solución

— ¿Solución a qué, Director? —Preguntó el líder de los encapuchados

—Esto es un error, lo sabe. No soy su enemigo, no sé lo que pudo haber oído de mí pero esté no es un camino que le gustaría seguir, podrían causar enemistades que resultarían en que perdamos esta guerra

—No permitiremos tal cosa, usted lo sabe

—No podrán evitarlo si destruyen la Orden

—Hay un dicho muggle que dice: "el enemigo de mi enemigo, es mi amigo" dudo que el disgusto hacía usted, sea mayor que su odio por Voldemort, pero tal vez sea suficiente para pensar mejor las cosas y dejar que los prejuicios mueran con esta guerra. —el director negó con la cabeza.

—Necesitan creer en algo más, alguien tenía que tomar las decisiones difíciles y eso fue lo que hice

—Tomó las que le convenían a usted o ¿Por qué no nos cuenta cómo logró obtener esa maldición en su mano, la que lo está matando? —Todos posaron sus ojos en Dumbledore— o mejor ¿Por qué no nos dice cómo obligó con un juramento inquebrantable a que Severus Snape lo asesine, siendo que eso causaría que todos en la Orden lo consideren un traidor? También podría decirnos cómo estuvo obsesionado con...

—Deténgase Señor Malfoy—Gritó Dumbledore

Y el comedor se congeló por unos momentos, antes de que el infierno se desatará.

*Autora se va lentamente y desaparece por dos semanas* 💃