Hola a Tod@s, había dicho que solo iba a hacer un oneshot, pero sentí que me había quedado muy corta con el capítulo anterior y pues sinceramente una vez le di vida a esta historia, no he parado de escribir y esto que les traigo, les gustará estoy segura. Sabrán un poco más sobre Ginny y Blaise, también de Theo y Luna, y tal vez solo tal vez de algunos otros personajes, por lo que publicaré unos cuantos capítulos más, ya saben puro y fisico sexo duro, que es lo que básicamente me gusta escribir, también debo decirles que en este mini fic, Ginny cursa el mismo año que Ron, Harry y Hermione.
Sin más, espero disfruten de la historia.
Hermione
Al día siguiente me desperté con la sensación de haber corrido una maratón de un kilómetro mientras levantaba pesas al mismo tiempo, todo el cuerpo me dolía empezando por mi entrepierna, que me ardía horrores, observé a mi lado y no me sorprendí al no encontrar a Malfoy a mi lado, tampoco esperaba que se quedara a dormir conmigo, pues prácticamente habíamos quedado como enemigos con derechos o algo así, me mordí el labio al recordar todo lo vivido la noche anterior, todo ese placer, sus manos recorriéndome, su pene entrando con fuerza en mi, aún no entendía cómo todo eso pudo caber dentro de mi pequeña vagina, la observé y no parecía haber ningún cambio, pero yo sabía perfectamente que no era así, Draco Malfoy me había hecho mujer y Ginny tenía razón, no me arrepentía en absoluto.
Me metí a una de las duchas, bañándome a conciencia, quitando de mi piel los restos de sangre y semen de aquella noche, cuando me pasé las manos enjabonadas por el cuerpo no pude evitar soltar un gemido de dolor, tenía los pezones muy sensibles y la vagina me ardía terriblemente, me quité el jabón con rapidez calmando un poco el ardor que sentía. Me sequé con mi varita y salí en busca de mi vestido, que se encontraba en el piso mojado y roto, alcé la vista hacia la cama y transformé una de las sábanas en un sencillo vestido de tirantes, ceñido y largo hasta las rodillas, debía darme prisa antes de que empezaran a salir todos hacia el gran comedor y me vieran prácticamente en pijama. Desaparecí la cama, el vestido en el piso y salí del baño, caminé como pude hacia la sala común de Gryffindor, pues el dolor en la entrepierna era bien jodido, prueba fehaciente de que el maldito de Malfoy se había excedido follandome duro. Estuve a punto de cruzar el último pasillo que iba a mi sala común, cuando sentí que alguien me tomó del hombro. Pegué un pequeño brinco, no sin antes hacer una mueca de dolor, me volteé a mirar a Luna que me miraba con sus ojos azules llenos de preocupación.
-¿te encuentras bien Hermione? - me preguntó frunciendo el ceño.
-Hola Luna, por supuesto que estoy bien, porque lo preguntas - le dije sonriéndole un poco incómoda. Ella ladeó la cabeza hacia la derecha.
-me preguntaba la razón del porque caminabas como esos pequeños pingüinos muggles - me dijo y di un respingo.
-oh Luna, es que me he caído y me lastimé un poco - le dije
-bueno, ya que siempre has sido muy buena conmigo, voy a ayudarte a llegar a tu sala común - me dijo agarrandome del brazo como si necesitara ayuda.
-Luna estoy bien, no hay necesidad - le dije.
-Por supuesto que la hay - me dijo decidida, suspiré y acepté su brazo, lo único que quería era llegar a mi habitación. Pronto llegamos a la sala común y entramos en ella, había algunos estudiantes que se quedaron mirándome con el ceño fruncido, pero no les puse atención, nos dirigimos directamente hacia mi habitación donde Ginny y Lavender ya se estaban poniendo el uniforme. Ambas se quedaron mirándonos con las cejas alzadas, aunque Ginny a diferencia de Lavender sonreía con picardía.
-No es que sea de mi incumbencia o que me importe Hermione - dijo Lavender caminando hacia mi - pero será mejor que te ocultes eso - señalo con su dedo índice hacia mi cuello - a menos que quieras que todos sepan que te has acostado con alguien.
-y….yo… n...no… - balbuceé mirando a luna que me miraba con pena, me puse tan roja como el cabello de Ginny, caminé hacia el espejo y vi varios moretones enormes a un costado de mi cuello y clavícula. Abrí la boca sorprendida, avergonzada y horrorizada a partes iguales.
-¡Maldito cabrón! ¡Pero cómo se le ocurre a este impresentable, idiota!- grité furiosa - ¿y ahora? Como mierda me quito esto. - me talle los moretones con la mano en un vano intento de borrarlos.
-No se quitará hasta pasados varios días - dijo Lavender - por eso lo hacen los chicos, para que todos sepan que le perteneces a alguien - me senté en la cama con frustración quejándome al sentarme demasiado rápido y duro.
-¡Rayos! pero ese tío casi te parte a la mitad, te ha dado como para que no se te olvide nunca ¿No amiga? - dijo Ginny sonriendo radiante. Miré a Lavender, a Luna y rodé los ojos, de todas formas ya se habían enterado de lo que había hecho toda la noche.
-La verdad es que nos excedimos demasiado, cómo se pueden dar cuenta, me duele todo - dije recostándome en la cama lentamente. - pero he visto el cielo chicas, nunca me imaginé que el sexo fuera tan intenso. - Sentí que las chicas se sentaron a mi lado, esperando por más detalles.
-¡Por los Snorkacks de cuernos arrugados! Estuve tan preocupada - dijo Luna de repente, respirando aliviada - pensé que te había hecho algo malo cuando lo vi salir del baño de prefectos tan sospechoso y luego tu saliste con estas pintas y caminando adolorida. - me sonroje al saber que Luna nos había pillado.
-oh Luna tranquila, estoy así porque me lo he buscado, le he pedido toda la noche a él que no sé detuviera pero no pensé encontrarme así de adolorida ahora. - me sinceré.
-Pensé lo peor, porque nunca me imaginé que ustedes dos compartian ese tipo de fetiches sexuales violentos - no pude evitar reírme. -
-¿Enserio? - saltó emocionada Ginny - ¿Cómo fue? ¿Cómo te trató? ¿De verdad es tán espectacular como dicen? ¡Por Merlin, tienes que contarme todo Hermione! ¿Te azotó? ¿Te amarró? ¿Qué te hizo?
-¡Ginny! - exclamé riendo - una pregunta a la vez por favor. Y recuerda que era una virgen, tampoco es que me haya colgado y azotado, así que contrólate.
-Bien, mi primera pregunta es ¿De qué tamaño lo tiene? -dijo muy seria.
-oh por favor ¿Por qué quieres saberlo?
-Es por mero interés intelectual amiga, solo para corroborar datos - las cuatro nos reímos.
-¿Se puede saber de quién se trata? - se atrevió a preguntar Lavender muy curiosa.
- antes de escuchar cualquier cosa, debes prometer que no dirás nada a nadie de lo que estamos hablando. - le respondió Ginny.
-No me interesa hablar de la vida privada de Hermione y mucho menos cuando ha sido su primera vez - dijo ella muy seria.
-promételo - le insistió
-lo prometo - alzó su mano haciendo un juramento
-Bien, porque si rompes tu promesa, Hermione y yo nos vamos a encargar de hacerte pagar - dijo ella - ¡ahora, desembucha Granger! - Me senté de nuevo y las observé, me miraban muy intrigadas.
-Anoche me acosté con Draco Malfoy - le dije a Lavender, ella abrió los ojos y la boca muy sorprendida.
-noo te creo - chilló al igual que Ginny con emoción. - Malfoy es el sueño de muchas Hermione. ¿Cómo sucedió? ¿De verdad es tan maravilloso como dicen? Morgana bendita Hermione, yo también quiero saber cuánto le mide.
-ustedes no tienen remedio ¿verdad? - me reí divertida junto a Luna - la verdad no tengo con quien compararlo - les dije con sinceridad - solo sé que me hizo llegar al orgasmo cinco veces.
-¡Cinco veces! ¡Madre mía, de razón te ves tan destruida! - dijo Lavender
-¡podemos hablar en medidas longitudinales Hermione, milímetros, centímetros, pulgadas, metros, como prefieras! - continúo Ginny y volvimos a reírnos a carcajadas.
-okey, mmm según pude percibir está entre quince y veinte centímetros - les dije poniéndome muy roja por haberles seguido el juego a ese par de locas.
-Lo sabía, ese hombre no podía caminar como el rey del mundo por ahí con un pene de dos centímetros - dijo Lavender - ahora si tiene todo el derecho de pavonearse por ahí como el príncipe de slytherin, tiene ese orgullo muy bien justificado.
-jajaja - me reí.
- tienes toda mi admiración Hermione - dijo Ginny - no cualquier chica aguanta toda una noche esos veinte centímetros.
-Ni tanto, justo ahora siento que me duele hasta el culo y eso que por ahí no pasó nada - les dije haciéndolas reír - No creo que pueda salir así, caminando tan raro y con estos chupetones.
-Estás adolorida porque fue tu primera vez - dijo Luna - las próximas veces no serán tan dolorosas. - dijo la rubia sorprendiéndonos a todas.
-¿Y tú cómo sabes eso Lovegood? - dijo Ginny con otra sonrisa pícara
-Porque también tuve mi primera vez y muchas otras veces, con un chico que tiene su pene… emmm…. - dijo quedándose pensativa como calculando algo - aún más grande, si. - abrí la boca sorprendida al darme cuenta de que la única que faltaba por perder la virginidad era yo, hasta me daban ganas de reír por lo bizarro de la situación.
-¿Omg pero tu te lo tenías bien guardadito nooo? Y se puede saber quien es el afortunado - dijo Ginny aún sin creerlo.
-Bueno, esto se queda aquí ¿No? - dijo y todas asentimos - Fue y ha sido siempre con Theodore Nott.
-¡Oh por Merlín Luna! - chilló Lavender - cómo es posible que ese hombre que solo mira a unas pocas chicas de séptimo, se haya fijado en ti. ¡No te creo! - Luna sonrió y se quedó mirando hacia la nada por unos instantes.
-Digamos que ser diferente a cualquiera ha jugado a mi favor - respondió la rubia - y he aprovechado esa pequeña oportunidad para que Theo solo pueda pensar en mi.
-A veces me asustas Luna - dijo Ginny y todas reímos.
-eso quiere decir que lo has hechizado - preguntó Lavender
-Lo he hechizado con mi cuerpo, o eso es lo que él me dice- dijo la rubia sonriendo ladeado.
-¿Tu tienes cuerpo? - se burló la rubia - disculpame que te lo diga pero no lo parece.
-Deberías haber sido de Slytherin - le dijo Ginny a Lavender - eres realmente malvada.
-¡queee! Yo solamente soy sincera - dijo ella abriéndose la camisa dos botones y subiendo su falda mucho más arriba de la rodilla.
-A diferencia de ti Lav para nosotras no es necesario mostrar nada, para algunos chicos es mucho más excitante averiguar qué es lo que esconde una chica bajo sus ropas en la privacidad de una habitación, que cuando la chica en cuestión se destapa tanto que ya sabe de qué tamaño las tiene con solo mirarla. - no pude evitar decirle pues su comentario me había tocado un poco la moral.
-Por supuesto, chicos como Draco Malfoy y Theodore Nott - lavender sonrió - me va a tocar empezar a vestir como una empollona sabelotodo y una Loca que parece medicada, para ver si algún Slytherin popular y millonario me pela.
Tanto Luna como yo le lanzamos par almohadazos mientras lavender reía a carcajadas, algunas cosas nunca cambiarían.
-pero Luna hay algo que dijiste que no me saco de la cabeza - dijo Ginny quedándose pensativa y con el ceño fruncido.
-y que es - le preguntó esta.
-¿Has dicho que Nott la tiene aún más grande que Malfoy? - Ginny alzaba las cejas y anotaba en una libreta. Me reí y vi a Luna morderse los labios.
-No sabes lo que me ha hecho disfrutar Ginny, enserio no sabes! - los ojos de Ginny se abrieron y su mirada brilló, muy interesada.
-Parece ser que las serpientes han sido bendecidas con una buena dotación ¿he? - dijo Ginny riendo, quedándose pensativa por unos segundos - esos dos Slytherins son muy misteriosos, pero falta el tercer mosquetero por saber como lo tiene y ya que tu Lav andas con mi hermanito, no me queda más remedio que averiguarlo por mi cuenta.
-Ginny, si Luna a veces asusta, tu me aterras- le dijo Lavender - no me digas que vas a tirarte a Sabini. ¡Bueno, si es que logras que el te mire, por lo que se sabe el moreno solo se acuesta con chicas ricas y populares.
-oh sí, pienso hacerlo - dijo sonriendo ladina - ¿no ves lo rica y popular que soy?... tengo la impresión de que esa serpiente es muy caliente, me atrae y sé que le atraigo, así que lo casaré, eso no lo duden, puedo llegar a ser muy persuasiva. - se levantó de la cama y se terminó de peinar el cabello largo y lacio.
-¿entonces no piensas bajar a desayunar? - me preguntó Luna.
-Si bajo así, todos me van a hacer muchas preguntas que no quiero contestar - dije señalando los moretones en mi cuello
-No hay problema - dijo Lavender poniéndose de pie - soy experta cubriendo este tipo de cosas - la vi rebuscar entre sus cosas - lo que necesitas es maquillaje. En cuanto a la caminada, trata de hacer todo despacio, sin apresurarte demasiado.
-Bien Lav, demuéstrame tus habilidades con el maquillaje - La pelinegra tomó su varita y una pomada blanca, me aplicó sobre los moretones un poco y conjuro un hechizo de maquillaje, me sorprendí al ver frente al espejo como la pomada tomaba el tono de mi piel, escondiendo los moretones perfectamente.
-waw es espectacular - dijo Ginny - tienes que enseñarme eso.
-Si, me ha servido muchísimo, Ronald también me ha dejado algunos moretones - rodó los ojos - qué manía tan estúpida.
Me vestí con el uniforme de Gryffindor y salimos juntas hacía el gran comedor, cuchicheando y riendo, Harry y Ron caminaban detrás de nosotras con cara de pasmo al ver que de un momento a otro todas parecíamos las mejores amigas, a punto estábamos de llegar al gran comedor cuando ví a Malfoy junto a Nott y Sabini, entre la multitud que entraba ya al lugar, el corazón me dio un vuelco violento en el pecho y la entrepierna me ardió, me detuve en seco, Ginny me agarró brazo y me obligó a andar con ella. El corazón se me aceleró de inmediato, Ron y Harry me miraron con el ceño fruncido.
-Relájate, es solo Malfoy - me susurró Ginny - ¡Sabini! - pego el grito haciéndome dar un respingo. Los tres chicos se detuvieron y nos miraron, mis ojos chocaron con los de malfoy como polos opuestos que se atraen, su mirada era intensa y me miraba sin parpadear, seguramente analizando que ya no tenía sus chupones en mi cuello. Me sonrió ladeado y a mi cabeza llegaron muchos recuerdos de esa noche, sentí a lavender darme un golpecito disimulado en mi hombro, despertándome del trance. Ginny me hizo caminar hasta estar en frente de Blaise y Malfoy - solo quería decirte que en el partido de Quidditch de este sábado, me vas a suplicar Blaise, vas a rogar y vas a desear, ufff si que vas a desear… - las cuatro chicas reímos divertidas, al saber de lo que Ginny hablaba, los chicos fruncían el ceño sin comprender nuestra actitud - Si Sabini desearás…. no haber apostado conmigo. - le terminó de decir. Sabini sonrió al igual que Malfoy y Nott.
-Pelirroja así como lo has dicho, ha sonado bastante sexy y tentador, en todo caso la que va a suplicar serás tú preciosa - dijo muy confiado de sí mismo.
-ya lo veremos -dijo ella y para tranquilidad mía caminamos de nuevo hacia nuestra mesa. Luna se sentó con nosotras, apartadas de los chicos en una esquina, las veces que se acercaron los abucheamos diciéndoles que estábamos en un momento de solo chicas, aunque un poco recelosos aceptaron a regañadientes y se unieron a Seamus y Neville en el desayuno
Ginny
Usualmente no solía encapricharme con nada, pero después de escuchar toda una tarde las proezas sexuales de dos de mis mejores amigas con los Slytherin, porque sí que se habían explayado en los detalles más calientes, sobre todo Luna que quien la veía una ahí toda loca y sin sentido, pero ya había hecho y deshecho con ese misántropo antisocial de Nott muchas cosas, muy escandalosas para cualquiera, incluso para Lavender la reina del exhibicionismo que se había sonrojada ante tales hazañas.
No podía dejar de darle vueltas al asunto, de repente los Slytherin se habían ganado a pulso la categoría de excitantes reptiles, y ahora no podía dejar de pensar en ese moreno Sabini, el tercero del grupito más popular de Slytherin y del que también se rumoraba era el más ardiente de todos en la cama, estaba dispuesta a corroborarlo, obvio yo no era ninguna mojigata y por supuesto que ya me merecía un buen revolcón, el último había sido con Harry Potter hacía unos tres meses, pero el muchacho no había estado tan emocionado como yo, así que no pude llegar al orgasmo antes de que él se viniera, la verdad fue muy deprimente, no volvimos a hablar mucho después de eso, pues el pelinegro parecía muy incómodo cuando me acercaba o nos quedabamos solos, supe después que el motivo de su poca emoción era que estaba tirándose también a la desabrida de Cho Chang, pensé que me dolería pero no fue así, supe entonces que realmente no había estado tan enamorada de Harry, así que no fue difícil decidirme, iría por un hombre que me hiciera sentir de verdad, y dado que los slytherin gozaban de tan buena reputación en el ámbito sexual, iría por el que estaba de primero en la lista de las chicas del colegio, Blaise Sabini.
Comencé por observarlo a conciencia, su manera de hablar fuerte, confiada y con un tono de burla eran unas cuantas de sus muchas cualidades, caminaba siempre confiado y altivo, como si fuera el rey del mundo y así mismo saludaba y le guiñaba el ojo a las chicas que se atrevían a mirarlo a los ojos. Era un descarado, se quedaba viendo el trasero o el busto de las chicas y soltaba alguno que otro comentario con tinte sexual que muchas chicas aceptaban gustosas, varias veces lo había pillado flirteando de esa manera, sonreí al descubrir la mejor manera de metermele por los ojos a ese moreno, con los atributos femeninos que poseía iba a atraparlo, solo tenía que sacar a flote mis dotes de coquetería y mostrar mucha, mucha piel.
Comencé mirándolo fijamente, cada que sus ojos conectaban con los míos porque se sentía vigilado, le picaba un ojo y le sonreía coqueta, él alzaba las cejas sorprendido, miraba a todas partes para saber si era con él y sonreía divertido cuando veía que yo no apartaba la mirada de sus ojos. Cuando tropezabamos por los pasillos, le soltaba algún comentario con doble sentido que la mayoría de las veces lo habían dejado sorprendido mirándome con los ojos muy abiertos, Nott y Malfoy se burlaban de él, porque por primera vez una chica lo dejaba sin habla. Si señores punto para la pelirroja, desde ese instante Sabini solo tenía ojos para mirarme y yo trataba de que se mantuviera así, solía sentarme frente a él para que no tuviera otra opción que mirarme y justo cuando sentía su mirada sobre mi, lo observaba fijamente mientras acariciaba con mis dedos suavemente el valle de mis pechos que quedaba un poco descubierto al tener los tres botones de la camisa abiertos, el me miraba atentamente y tragaba saliva, entonces tomaba mi pluma y le lamía la punta muy sutilmente, viendo su mirada oscurecida recorrerme pues también había dejado entreabiertas un poco las piernas dándole vía libre para que las observará, le sonreí divertida y él frunció el ceño, parecía contrariado, pero aún así no dejó de sonreírme ladino.
Pronto se terminó la clase y sería el entrenamiento de gryffindor en la cancha de Quidditch, estaba deseosa de salir a entrenar para quemar toda esa energía sexual que se me despertaba como una erupción cada que miraba al Slytherin, montada en mi escoba persiguiendo la quaffle me sentía en mi elemento, sentía que nadie podía detenerme y que era poderosa. Unas manos grandes me tomaron del brazo con fuerza, haciéndome girar y retroceder, chocando inevitablemente contra un pecho firme y duro. Subí la mirada y sus ojos café claro, me miraban con una ceja alzada.
-Que mierda te sucede, Sabini - le gruñí empujándolo un poco, aprovechando para toquetear su pecho fornido.
-¿Qué estás tramando pecosa? - me increpó, alce una ceja y sonreí ladeado.
-Ufff estoy tramando tantas cosas!! no te imaginas, Sabini - le dije sugerente y él parpadeó muy rápido - ¿Podrías ser más específico? - sonrió y se acercó mucho a mi cara.
-Bien lo seré - me miró directo a los ojos - ¿Porque has pasado casi una semana completa seduciéndome, pelirroja?
-¿seduciendote? - sonreí, punto para el Slytherin, no era nada idiota.
-seduciéndome Weasley, sé que cuando una chica me mira y se toca de esa manera en frente de mi, es porque quiere divertirse conmigo - sonrió muy confiado y se acercó aún más subiendo sus labios hacia mi oído - la cosa es - susurró - que muchas chicas lo hacen a diario, buscarme de maneras mucho más audaces para obtener un buen revolcón, algunas lo logran, otras no. La pregunta es ¿Qué tienes tú que pueda interesarme pecosa, porque debería follarte? Claro está aparte del gusto de tirarme a la novia del Santo Potter.
-eres tán egocéntrico Sabini, y debo corregirte - susurré en su oído también - primero, no soy la novia de Potter. Segundo no me importa si te intereso o no y tercero ya te encantaría a ti poner una mano sobre mi delicioso cuerpo - le dije a la vez que con mis manos me agarraba las tetas y las masajeaba ante sus incrédulos ojos, que se habían oscurecido de deseo. - Sigue soñando Sabini, a lo mejor se te cumpla el sueño algún día. - le piqué un ojo y retrocedí - ahora tendré que entrenar con el uniforme, me has hecho perder ya mucho tiempo - me queje sintiendo su mirada en mi trasero y piernas mientras me alejaba.
Me dirigí hacia el campo de quidditch donde Harry, Ron y todos los del equipo me esperaban para iniciar el entrenamiento, tomé mi escoba y escuché a Ron quejarse porque no llevaba el equipo de Quidditch.
-estás loca, estás con falda se te va a ver todo el trasero Ginny, ni lo pienses - me riño Ronald poniéndose rojo por momentos.
-Ya llegué tarde, no voy a perder tiempo cambiandome de ropa Ron - le respondí - así que te aguantás.
-No voy a dejar que te subas a una escoba en falda Ginny - dijo Harry haciéndome fruncir el ceño.
-si claro, ahora te importa. - no pude evitar decirle - quiero verte impedirmelo Potter. - Me subí a la escoba y comencé a volar alrededor del campo con rapidez, sentía el viento colarse entre mis piernas y entre los botones abiertos de mi camisa. La falda se alzaba con cada giro y movimiento que hacía, sabía que todos en el campo me observaban fijamente, incluso Blaise que se había unido a algunos chicos de Slytherin que observaban el entrenamiento de los Gryffindor, quedé suspendida sobre la pista y sonreí divertida al ver la cara de pasmo de Harry y Ron.
-de todas formas, aunque lleves pantaloneta debajo, estás mostrando mucha pierna - me regaño mi pelirrojo hermano, poniéndose cada vez más rojo al escuchar los chiflidos desde las gradas. - no me gusta que estés de mostrona.
-Ese no es mi problema Ron, ahora ¿vamos a entrenar? O seguiremos hablando sobre mi. - rodé los ojos fastidiada. A regañadientes Harry y Ron ocuparon sus posiciones y comenzamos con el entrenamiento, me encargué de volar muchas veces sobre la cabeza de sabini a toda velocidad, anotando muchas veces frente a sus ojos, haciéndole saber que iba con toda la intención de ganar esa apuesta. Busqué sus ojos y le sonreí ladeado. Al finalizar el entrenamiento varios compañeros me felicitaron y otros tantos me saludaron de más, al parecer había sido demasiado sexy para la población masculina de Hogwarts, me encontré con las chicas que cuchicheaban entre sí.
-Omg Ginny - dijo Lavender, pasando su brazo por mi hombro - lo has logrado - me dijo y alcé una ceja - Sabini no ha parado de mirarte desde que te has subido en esa escoba. Es que has sido tan rebelde, tan libre, tan audaz, que los has dejado a todos tontos.
-te veías tan sexy sobre esa escoba, que hasta yo me replantee si de verdad me gustaban los chicos - me dijo Luna haciéndonos reír.
-Si, Sabini no hacía sino morderse los labios y carraspear cada vez que pasabas cerca de él - dijo Hermione. Les conté sobre lo ocurrido después de la clase y Lav fue la primera en saltar emocionada.
-y porqué no le digiste que quieres tener sexo con él, después de todo si te enfrentó es porque algo le interesas - dijo Lavender, susurrabamos mientras caminabamos hacia Hogwarts - y no lo dudo después de cómo te miró en el entrenamiento.
-porque es un estúpido, pagado de si mismo - Rodé los ojos - y no quiero darle el gusto de decir que me he tirado a sus brazos.
-Omg eres maquiavélica - me dijo Luna - lo andás tentando hasta que el pobre no tenga más opción que lanzarse a tus pecosos brazos.
-Ay Luna, Blaise tiene a muchas chicas que se le prestan para cualquier cosa, con solo decir tengo ganas de... diez chicas ya le están haciendo fila. - dijo Lavender.
-sí, no lo dudo. - le respondió la rubia - pero si no me equivoco, Ginny a hecho que estos últimos días el moreno se haya fijado en ella mucho más de lo que lo hacía antes, y lo ha logrado a punta de seducción, lo cual para un hombre es algo a lo que difícilmente se pueden resistir, pues el sexo es uno de sus impulsos primarios más importantes, Ginny ha logrado atrapar a Sabinni y muy seguramente el sueña follandosela, y se que hay muchas dispuestas a satisfacerlo, pero no son mi pelirroja amiga. Fijo va a querer saciar ese deseo que siente por Ginny y al final terminará buscándola - ese había sido sin duda el monólogo más largo que Luna nos había dado.
-Ustedes tienen una mentalidad muy peligrosa, de verdad me asustan - dijo Lavender alzando las cejas - ahora compadezco a esos desgraciados Slytherins.
-Aprende Brown los verdaderos tips de seducción - le dije - así estará mi hermano detrás tuyo y no tú detrás de él.
-traeré una libreta para anotar - dijo ella socarrona, rodando los ojos. -Ronald y yo estamos perfectos porque mi rorro me ama. - sonrió confiada.
-Yo de ti no me confiaría - le piqué - mi hermano últimamente recibe más de una mirada y él no es que sea un santo.
-callate Ginny, yooo confío en mi Ron - dijo ella casi chillando.
-Como digas - dije - después no digas que no te lo advertí.
Después de cenar en el gran comedor, nos despedimos de Luna que se dirigió hacia su sala común y caminamos hacia la nuestra, riendo y conversando sobre diferentes cosas, resultaba que Lavender cuando lo intentaba no era tan fastidiosa y más bien se comportaba como una compañera decente. Entramos a la sala común hasta nuestra habitación, nos cambiamos los uniformes poniéndonos cómodas, dialogamos un poco más, y terminamos rendidas durmiendo profundamente.
He escrito un montón, no pensé que me fuera a inspirar tanto, pero bueno chic@s según mi mente, esto apenas está comenzando. Espero que les haya gustado y no olviden dejar su review, agreguen la historia a favoritos y siganme para leer los próximos capítulos que los estoy editando un poco más, solo para afinar detalles. ¿Les faltó el lemon? bueno no se pierdan el próximo capítulo.
abrazos con la mejor vibra.
