Hola a Tod@s.
He vuelto con otro capítulo de sexo pervertido, así que las personas suceptibles se pueden ir retirando, porque no respondo por ataques al corazón. Y sigo maquinando la historia, porque falta un poco más para sentirme a gusto con lo que llevo escrito. Obviamente voy a poner a follar a más de uno aquí, vuelvo y repito, esto sera "Harry Potter y la fornicación en Hogwarts" así que prepárense.
No siendo más, los dejo para que continúen con la lectura. Y no sean así de malvad@s háganme un pequeño review para saber si les va gustando la trama. Y no olviden seguir la historia y agregarla a favoritos.
Ginny
El día del partido entre Slytherin y Gryffindor, el ambiente era de total emoción y expectación, ambos equipos habían entrenado arduamente y ambos se veían super completos, la última vez Gryffindor se había llevado la copa y este año debía ser igual. Ron se veía igual de pálido y verde que todos los años, Harry comía con ganas y se le veía emocionado, Hermione nos ignoraba a todos mientras leía un pequeño libro muggle y desayunaba una tostada con mermelada de cerezas, a su lado Lavender leía la revista corazón de bruja, alcé la vista y miré hacia la mesa de las serpientes que también se veía muy animada, Blaise me miraba y sonreía, pude leer claramente sus labios cuando me dijo "vas a perder" rodé los ojos y miré a su lado, Malfoy fulminaba con la mirada a Hermione, indignado de que la castaña se atreviera a ignorarlo tan deliberadamente y es que mi amiga, no podía dejar de ser una sabelotodo, su necesidad de lectura era algo casi que sexual para ella, me reí divertida ante ese pensamiento. Decidí sacarla de sus fantasías literarias con una patada en la cañilla bastante disimulada de no ser porque la castaña grito adolorida.
-¡Mierda! ¡Qué rayos te pasa Ginny! - exclamó furiosa sobándose el pie. Me acerqué a ella y le hable en susurros.
-¿Es acaso algún plan tuyo el ignorar al rubio tan abiertamente para llamar su atención? - le pregunté. - porque lo estás logrando.
-Ginny mira no sé que te estás imaginando, pero deja de hacerlo - me regañó - lo de ese chico y yo no volverá a repetirse. Porque somos muy diferentes, no somos amigos y …
-Más bien porque no han tenido la oportunidad de volver a estar solos - dijo Lavender acercándose a nosotros un poco más. - Malfoy no ha dejado de mirarte, así que no creo que él esté pensando lo mismo. - Hermione alzó la cabeza por fin y se dio cuenta de la manera nada discreta con la que el rubio la miraba, se puso roja como un tomate y volvió a esconderse detrás de su libro. Lavender y yo nos reímos divertidas, Hermione era tan… Hermione.
Terminamos de desayunar y todos fueron convocados a la cancha de Quidditch, el ambiente se llenó de más algarabía y emoción, apuestas de todo tipo se escuchaban por todas partes. Sentí que el estómago me dio un vuelco por la emoción, era el último partido del año y parecía el primero. Todo el equipo de Gryffindor salió hacia el campo de Quidditch seguidos por todos los integrantes de la casa, hasta la profesora McGonagall se había unido al barullo emocionado de sus estudiantes, sonriendo y hablando junto al profesor Snape que igual que siempre llevaba el rostro imperturbable.
-¿Lista para perder, Weasley? - escuché que me decían, volteé a mirar a Sabini que sonreía ladeado, a su lado Nott, Malfoy, Flint y demás jugadores parecían también emocionados.
-¿Listo para rogar, Sabini? - me atreví a responderle mirándolo a los ojos. Sintiendo a Harry, Ron, Hermione, Lavender y Luna rodearme.
-si vas a hacerme rogar, entonces asumo que será muy buena… la contienda. - me dijo y me reí, serpiente tenía que ser.
-Alejate de mi hermana Sabini - dijo Ron - si te metes con ella…
-Si, si, si, ya lo sé, me meto con todos los Weasley de Hogwarts - dijo el moreno dándonos la espalda, siguiendo a Malfoy que ya se dirigía a su vestier. - pero no soy yo el que se mete con ella.
-A que se refiere - dijo Harry frunciendo el ceño.
-vamos rorro, que ya casi comienza el partido - dijo Lavender agarrando a Ron de la mano y tirando de él hacia el campo, dando por zanjada la conversación.
-Yo opino que lo único que debes hacer es tirarte en sus brazos y dejar que te lleve a un rincón oscuro - me susurró Luna agarrándose de mi brazo.
-¿Tú crees? - me reí.
-Por supuesto - me sonrió radiante. - Blaise te mira como, Malfoy mira a Hermione. Con ganas de más.
-Que dices Luna, Malfoy no me mira así - se sonrojo Hermione que caminaba junto a nosotras.
-Eres la única que no se da cuenta Hermione - le dije - incluso Harry y Ron le devuelven las miradas con enojo. Y no dudo que pronto lo enfrenten y le pregunten el porqué carajos se te queda viendo tanto. - ella abrió los ojos espantada.
-No digas eso - dijo horrorizada - estoy segura que Malfoy les contaría cada detalle de lo que hicimos, solo para incordiarme y hacerme la vida miserable.
-Entonces habla con él - le dije - y que pare de mirarte como un psicópata.
Me puse el uniforme de Quidditch y tome mi barredora justo a tiempo para salir al campo donde los gritos de júbilo se confundian con las voces del director Dumbledore dando la bienvenida al último partido del año escolar, su discurso sobre honestidad y buenas maneras a la hora de competir, era siempre bien recibido por el público a pesar de que en el campo y con los Slytherin, fuera imposible jugar limpio. Pronto la voz cambió y Terry Boots tomó el micrófono, empezando a relatar el comienzo del partido. Harry caminó hacía la mitad de la cancha mientras los demás nos elevamos en el aire esperando el pitido que indicaría el inicio, estrechó su mano con Malfoy y ambos subieron a sus escobas, apenas sonó el pitido de la maestra Hootch comenzamos a movernos, escuche a Terry a través del altavoz.
-La Quaffle la ha atrapado Sabini en un movimiento veloz, se la tiró a Marcus Flint y este a Theodore Nott que se acerca como un manchón borroso hacia los arcos que Ron Weasley custodia, vaya Theodore Nott se ha salvado por los pelos de una bludgger que George Weasley le ha lanzado, gracias a Gregory Goyle que se ha interpuesto con su bate, este movimiento lo ha sabido aprovechar Ginny Weasley que en un descuido le arrebató la quaffle a Nott, y si señores, si Sabini es un manchón, la señorita Weasley se ha casi que aparecido en el otro extremo de la cancha tomando a Millicent Bulstrode desprevenida - sonreí cuando tomé la pelota en mis brazos, pasé junto a sabini sonriendo ladeado y lancé la Quaffle hacia uno de los aros, acertando. - punto para Gryffindor, y el marcador inicia diez a cero con una muy excelente y elaborada anotación por parte de esa hermosa pelirroja Ginny Weasley - dijo Terry haciendome reir, volé alrededor de la pista rápidamente y con contundencia, anoté cincuenta puntos más junto a Angelina, Harry buscaba la Snitch y volaba muy cerca a Malfoy evitando las bludgers que Vincent y Gregory solían enviarle, Sabini se había dado cuenta de que me estaba tomando muy en serio la apuesta, y decidió jugar de verdad, volviéndose más agresivo y veloz. La pelea era ardua, si yo le quitaba la quaffle en sus pases, el casi siempre me arrebataba la pelota de las manos empujándome y así sus compañeros también se volvieron más agresivos, lanzando bludgers a todas partes, cuando nos dimos cuenta Slytherin y Gryffindor íbamos empatados con ciento veinte puntos cada uno.
-Brutal, totalmente brutal ha estado este partido, ese mortal que hizo Sabini mientras anotaba, eso no lo habíamos visto desde que fueron los mundiales de Quidditch en Irlanda - decía Terry y rodé los ojos, tampoco había sido tan espectacular - esto parece que va para largo, ni Malfoy, ni Potter han podido dar con esa escurridiza snitch, y se siente el cansancio en los cazadores de ambos equipos, Ginny y Oliver han sido salvados varias veces por Fred y George Weasley de que las bludgers los atacaran. Oh miren Pansy Pakirson se acerca a toda velocidad a los aros de Gryffindor con la quaffle en las manos, la siguen Nott y Sabini. Pakirson lanza la Quaffle pero Nott la intercepta velozmente y se la pasa a Sabini, confundiendo al guardia Ron Weasley, que no pudo atajar la pelota, punto para Slytherin. Vuelve otra vez la Quaffle al campo de juego, esta vez oliver es más veloz y logra atraparla, más adelante se la pasa a Ginny Weasley y está a angelina que se la devolvió esquivando una bludger por muy poco, la pelirroja vuela veloz y apunta a los aros, anotando… si señores el punto es para Gryffindor - Pronto le llevábamos 140 puntos de ventaja a Slytherin, para un total 260 puntos, Fred y George se habían encargado de dificultar los movimientos de Sabini lanzando hacia él todas las bludgers, así Pansy y Nott no eran mayor competencia, vi a Harry y Malfoy volar veloces hacia un costado de las gradas, alcancé a divisar el destello dorado que dejaba la pequeña Snitch con un movimiento demasiado veloz, ambos competidores se empujaban, estirando sus manos hacia el frente, acercándose cada vez más al destello dorado, todos gritaron con expectación y júbilo. Parecía que se Iban a estrellar contra las gradas, Malfoy se atrevió a impulsarse un poco más, parándose un poco en el palo de la escoba, la pequeña pelotita dorada quedó atrapada entre sus finos dedos, mientras él volvía a retomar su escoba con rumbo hacia el centro del campo, la casa de slytherin celebraba con euforia, habían atrapado la Snitch y eso sumaba ciento cincuenta puntos más para un total de doscientos setenta puntos. Vi una sonrisa petulante asomarse en los labios de Sabini, No pude evitar bajar muy disgustada de mí escoba hacia el piso, ahora de dónde madres iba a sacar treinta galeones para pagarle a ese descarado moreno.
Entramos a los vestidores del equipo Gryffindor, había un silencio sepulcral, Ron se quitaba el equipo con movimientos violentos, Harry estaba mortalmente serio, Fred y George se habían metido a las regaderas en silencio, Angelina se había sentado en una de las bancas.
-Nos han ganado por diez malditos puntos - gruñó con frustración - mierda!!
-Tengo ganas de vomitar - dijo Ron sentándose junto a Angelina. - ahora nadie se va a aguantar a esas serpientes rastreras.
-Malfoy ha sido muy rápido - dijo Harry - hoy voló como nunca, ese hurón hasta trampa habrá hecho.
-tranquilo Harry, Aunque hayan ganado los slytherin, el mejor partido lo han hecho ustedes. - dijo Hermione entrando junto a Luna y Lavender a los vestidores. - si no es porque Malfoy agarró la Snitch ustedes hubieran ganado de sobra - nos animó.
-Si aún así hemos perdido Herms - dijo Ron. - que horrible. No puedo parar de ver la cara de satisfacción de Malfoy. - miré a Hermione que se había quedado pasmada y se había puesto pálida ante la alusión, no pude evitar carcajearme divertida.
-Si Ron, nosotras tampoco - Hermione me miró con el ceño fruncido y la oí murmurar entre dientes.
-No te preocupes mi rorro, para mi sigues siendo el mejor - dijo Lavender fusionandose con Ron en uno de esos besos nada discretos.
-Creo que es hora de ir a dar la cara - dijo Harry con aburrimiento. - Todos deben estar esperando en la sala común.
-vamos, al menos hay Whisky de fuego - dijo George terminando de ponerse el uniforme.
-y cerveza de mantequilla, para ahogar las penas - terminó de decir Fred que ya se ponía el último zapato.
-adelantense ustedes - les dije - aún no tengo ganas de aguantar los sermones de nadie. - Rodé los ojos. - voy a relajarme un rato en las duchas. - suspiré, no me pasó desapercibido el respingo que Harry dió y sonreí, sí el pelinegro tan solo se atreviera a meterse en las duchas conmigo, no estaría buscando satisfacción con otro, pero el chico era demasiado tímido y respetuoso para mi gusto.
-Bien, nos vemos al rato - dijo Lavender colgándose del cuello de Ronald como una lapa. Todos salieron en fila india fuera de los baños, Luna se quedó unos segundos más.
-Solo para que sepas - dijo la enigmática rubia - escuché a Sabini decir que tomaría una ducha también. - Me pico un ojo y salió dejándome con una sonrisa en la boca. Luna era terrible.
Me quedé pensando unos segundos, razonando si metermele al moreno en el baño, o no. Llegué a la conclusión de que si no arriesgaba, probablemente las ganas de tirarme al slytherin se quedarían en eso, ganas, además el moreno me había retado a seducirlo, y como buena Gryffindor afrontaba los retos siempre con mi mejor arsenal, Además la timidez no era parte de mis características. Sonreí traviesa y me observe en uno de los enormes espejos, me quité todo el uniforme de Quidditch, quedandome con la ropa interior de encaje negro, me puse una bata de baño que se amarraba en medio y caminé hacia los vestidores de Slytherin teniendo cuidado de que nadie me viera, me asomé en los vestidores y vi que él lugar estaba solo, entré, escuché a Sabini silbando en las regaderas, caminé hacia el sonido del agua cayendo y me quede estática cuando lo vi, Sabini me daba la espalda, su cuerpo moreno era musculoso y bien proporcionado, tenía un muy buen trasero, el descarado no cerraba la puerta, me mordí el labio, ya empezaba a sentir esa sensación de euforia que me invadía cada vez que tenía algún tipo de competencia.
-Vaya, no estás nada mal - dije, él soltó un respingo y me miró con el ceño fruncido, cuando me reconoció sonrió de lado y se giró por completo mirándome. Lo observé con descaro de la cabeza a los pies, quedándome un poco más en su grueso, largo y moreno miembro que se alzaba poco a poco ante mi mirada. Me mordí el labio, de repente tenía la boca muy seca.
-A qué debo tu visita pecosa - Habló con tranquilidad enjabonándose, mientras el agua seguía corriendo por su cuerpo. Me miraba con una sonrisa socarrona.
-mira Sabini, no me voy a ir por las ramas porque me encanta ser directa - camine hacia él abriendome la bata y tirándola hacia un lado, me observó de arriba a abajo alzando las cejas - quiero que me cojas, deseó tener sexo contigo, ¿podrías follarme, porfavor? - su cara era todo un poema - quiero ver si eres capaz de rechazar todo esto - me acaricié los senos lentamente, me quité el sujetador y los panties, él me observaba por completo extasiado.
-Vaya, estas muy rica pecosa - dijo observandome los senos y bajando sus ojos verdes hacia mi entrepierna - y yo soy un caballero, no le haría tal desplante a una belleza como tú. - Salió de la ducha y terminó de acortar la distancia entre los dos. Me agarró de las nalgas y me alzó, haciéndome enrollar las pierna alrededor de su cadera, sentí su pene rozar directamente con mi clítoris y sentí el deseo crecer, intensamente en mi interior, sus manos masajeaban mi trasero, guiando el vaivén de mi vagina contra su pene, la sensación era indescriptible, nos besamos apasionadamente con dientes lengua y mucha saliva, acaricié su pecho, espalda y cuello agarrándome de su cabello corto, lo sentí caminar de nuevo hacia la ducha, mojandome con él, el agua tibia me empapó por completo. Lo empujé haciendo que me soltara cuando estuvo a punto de penetrarme.
-Aún no - dije nublada por el deseo - primero quiero probarte un poco. - me arrodille y tomé su pene entre mis manos, era un belleza de veinticinco centímetros más o menos, seguro iba a doler cuándo entrara en mi, ese pensamiento me puso mucho más cachonda. Lo masturbe un poco antes de meterlo en mi boca, primero saboreé su punta, pasando mi lengua alrededor desde arriba hasta la unión con sus testículos, lo miré y él me observaba mientras sonidos guturales salían de entre sus labios, me metí su pene todo lo que más pude, una y otra vez dentro de mi boca, sintiéndolo entrar en mi garganta cada vez más profundo, el líquido preseminal me inundaba la boca haciendo más fácil la penetración, con una de mis manos me masturbé el clítoris, totalmente excitada ante las caras de placer del moreno.
-Uffffff flaca que rico - Gruñó agarrandome del pelo para penetrarme la boca más profundo, el aire se me fue un poco cuando lo sentí entrar muy profundo en mi garganta, salió de mí y no tuve tiempo de toser cuando el moreno volvió a meterlo en mi boca, esta vez sentí sus testículos en mi barbilla. Estaba tan excitada por la forma ruda y dura de follarme del slytherin no hacía sino enardecerme mucho más. - ufff me encantaría venirme en tu deliciosa boquita - me dijo roncó alzando la cara hacia el techo - pero me has pedido que te folle y eso haré. - me hizo levantar del piso y me giró quedando a mi espalda, me agaché y me agarré de la pared cuando sentí su pene rozar el medio de mis nalgas, buscando mi entrada húmeda, de una sola embestida me penetro profundo, grité un poco al sentirlo muy apretado en mi, me embistió una y otra vez agarrándome del cabello con una mano y amasando mi pecho con la otra, me mordi los labios para no gemir como loca ante tanta pasión, sentía toda su enormidad entrar en mí hasta lo más profundo quitandome el aire, después de unos minutos me giró de nuevo y me alzó en sus brazos penetrandome con la misma fuerza y rapidez, me agarré con las uñas de su espalda, mientras sentía un pequeño cosquilleo en mi vientre que crecía cada vez más y más. Sabini gruñia como un animal con cada embestida, empece a sentir como me venía con fuerza, en un orgasmo brutal, gemi con fuerza sobre la boca del moreno y lo sentí tensarse, intento desenredar mis piernas de su cadera pero no se lo permiti
-quiero que te vengas dentro de mi - gemi, presa aún de los espasmos por el maravilloso orgasmo - juro tomar precauciones inmediatamente - él me embistió un poco más y con un gemido brutal se vino dentro de mi, sentí su semen caliente llenarme por completo aumentando las electrizantes punzadas de placer que sentia.
-uuuff Pecosa - dijo recostandome sobre la humeda y fría pared, aún sin salirse de mí. Ambos respirabamos entrecortados. - Aún me debes treinta Galeones.
-No sabía que la prostitucion te iba sabini - le dije y me rei ante su cara de desconcierto.
-Pros… ¿Qué? - pregunto mirandome las tetas.
-Prostitución, Cuando alguien se acuesta con una persona por dinero, es una palabra muggle - el alzó una ceja. - en todo caso, yo he sido la ganadora de la apuesta es a mi a quien le debes treinta galeones.
-Por si no te diste cuenta, Slytherin ha sido el ganador del partido - Rodé los ojos.
-Sí, pero la apuesta era que tu me ganarías a mí en el partido, yo he anotado docientos puntos para mi casa y tú solo ochenta - le dije sonriendo ladina - como puedes ver te he ganado por mucho.
-que conveniente para ti - lo sentí moverse lentamente dentro de mi, volví a sentir su erección creciendo en mi interior. - puedes darte por pagada entonces pelirroja, digamos que seré tu prostitución - dijo haciendome reír.
-Prostituto - le corregí, cerrando los ojos de nuevo antes sus embestidas lentas y deliciosas. Bajó su cabeza y con su lengua lamió desde mi barbilla hasta bajar entre mis pechos y luego hacia cada uno de ellos, estimulando mis pezones maravillosamente, apretandolos con sus manos. Volvimos a hacerlo dos veces más como animales salvajes, mordiendonos, rasguñandonos y apretando toda la piel posible, haciendolo desde diferentes posiciones en la regadera. Sabini era mucho más de lo que habían dicho las habladurías por ahí, sí era un hombre muy viril, apasionado y su cuerpo era mucho más fuerte de lo que aparentaba, pero también era un amante consumado, se había encargado de satisfacerme de todas las formas posibles, había tenido tantos orgasmos que había perdido la cuenta, pues el moreno además de saber moverlo, tenía mucho aguante y cuando me venía él más duro me penetraba haciendo que el orgasmo me hiciera casi que perder la conciencia. Lo había disfrutado en grande, pero necesitaba saber si el lo había pasado igual.
-¿Te ha gustado? - le pregunté una vez que me puse la bata y él se puso los pantalones. Lo vi sonreír divertido.
-Si, me ha gustado pecosa - me respondió poniendose la camisa - te cogería de nuevo en este mismo instante, pero se ha hecho tarde y no dudo en que vengan a buscarte pronto.
-Entonces te gustaría repetir - afirmé pasando mi lengua por el labio inferior.
-Eso depende - me miró seriamente.
-¿De que? - pregunté
-¿De lo que estes buscando con esto pelirroja? - dijo y sonreí -
-Fisica y pura satisfacción sexual - le respondí y vi su mirada oscurecerse - lo siento Sabini, pero no eres mi tipo de hombre para una relación.
-Entonces pecosa ¿Para cuando el próximo round? - me dedicó una de sus sonrisas sensuales y me sentí euforica al saber que ahora serían para mi.
-Esta noche a las nueve Sabini, en el pasillo del septimo piso, junto al retrato del jinete de hierro. - le dije - siento que las duchas se han quedado muy cortas para todo lo que me gustaría hacer. - le dije.
-Pecosa eres una demonia sexual - dijo terminando de ponerse los zapatos. - ¿donde rayos estabas antes?. - le sonreí picándole un ojo.
-nos vemos, no tardes porque no te esperaré un solo minuto. - le dije
Salí hacia los vestidores de Gryffindor, me puse el uniforme de falda, camisa y túnica de Gryffindor. Sentía en mi entrepierna los estragos del anterior encuentro, pero era una sensación deliciosa, una vez arreglada me dirigí hacia el castillo, llegando apenas para la cena. Entre al gran comedor que apenas se llenaba con los alumnos que lentamente tomaban sus puestos. Me senté junto a Luna, Lavender y Hermione que me esperaban con miles de preguntas que solo les podria responder en la habitación.
-¿Porque te has demorado tanto en las duchas? - me preguntó Ron mirándome seriamente.
-¡Que te importa! - le respondí a lo que él gruñó molesto.
-Soy tu hermano, me preocupo - me dijo
-exacto eres mi hermano, no mi madre Ronald - le respondí de malas maneras - confórmate con mirarme y saber que estoy de maravilla.
-jumm pero que geniecito - fruncio el ceño y volvió la atención a su plato.
-Tres horas duraste en el baño amiga - dijo Lavender - no me digas que has intentado ahogarte en la ducha.
-si me he ahogado pero con otra cosa - murmuré sonriendo ladina.
-¿Que has dicho? - pregunto Harry frunciendo el entrecejo.
-Que me he sentido mal - le dije - y no quería entrar y ver toda la tristeza de la casa - observé a mi alrededor y todos comían en silencio, mirando de soslayo la algarabía en la casa de Slytherin donde Draco Malfoy y Blaise Sabini eran el centro de atención.
-Tienes razón - dijo el pelinegro mirando su plato con desgana - que horrible es todo.
-Animo chicos, de todas formas ganaremos la copa de la casa, con nuestros puntajes seguro que vestimos a Hogwarts de rojo - dijo Hermione - no se desanimen. - La vi mirar hacia Malfoy que estaba conversando muy a gusto con Pansy Pakirson, hermione frunció el ceño y volvió a revolcar su comida con fastidio. - Maldita Serpiente. - murmuró.
