Hola a todos y todas, lamento la demora en la publicación de los capítulos pero esta vez la vida se ha encargado de tenerme ocupada en otros asuntos más personales… espero puedan comprender que no puedo publicar tan seguido, pero que prometo terminar la historia. Le agradezco a todos los que le han dado a favoritos y han seguido la historia, por darme ánimos de seguir adelante …. a los que me dejaron su mensajito, nunca cambien, han sido la motivación para continuar en esto.
Ahora los dejo y que disfruten la lectura.
HERMIONE
-¡Es que no puedo creer lo que estás haciendo Hermione! ¿Enserio? ¿Tenías que besarlo en frente de todos? - me gritaba Ron, rojo de la furia mientras caminaba de un lado a otro en la sala común, donde más de uno me miraba de soslayo.
-No es tú problema Ronald - le respondí tratando de mantener la calma para no darle el golpazo que se merecía.
-Bueno, ciertamente fue mi problema cuando escupí babosas todo un día, o cuando te defendía de ese cabrón - me recriminó y empecé a perder la paciencia. - ¡es que acaso no te da vergüenza andar besuqueandote con el tipo que se ha burlado de ti y te ha humillado hasta el cansancio! - me riño de nuevo con los puños de sus manos cerrados.
-¡NO TENGO QUE DISCUTIRLO CONTIGO Y MENOS EN UN LUGAR PÚBLICO COMO ESTE RONALD WEASLEY! - Le grité furiosa - TÚ TAMBIÉN TE BESUQUEAS POR AHÍ Y NADIE TE DICE NADA.
-¡PERO ES DRACO MALFOY, HERMIONE! - Chilló furioso - QUIEN TE DICE QUE NO ESTÁ JUGANDO A SEDUCIR A LA SABELOTODO GRANGER.
-SIMPLEMENTE LO SÉ Y YA A TI NO DEBERÍA IMPORTARTE TANTO - le grité - ¡YA DEJAME EN PAZ!. - Caminé hacia la habitación que compartía con las chicas, me sentía muy nerviosa y Ronald sólo me hacía sentir peor.
-SE SUPONE QUE ERES LA CHICA MÁS LISTA DE HOGWARTS. - me gritó.
-RONALD WEASLEY CÁLLATE DE UNA BUENA VEZ - escuché que le gritaba Ginny.
-¡NO ME DIGAS QUE ESTÁS DE ACUERDO CON SEMEJANTE BARBARIDAD! - escuché que le gritaba - ¡DILE ALGO HARRY!
-¡YA BASTA RON! - escuche que dijo el pelinegro - No es que me guste la idea, pero creo que Hermione es libre de decidir con quien estar, solo podemos estar listos por si trata de hacerle daño. - Cerré la puerta, el corazón me latía furioso en el pecho, dejé de escuchar el alboroto. Ron solo me había gritado a la cara lo que muy seguramente podría suceder, que Malfoy se burlara y me humillara peor de lo que lo hacía tiempo atrás. Pensaba entonces ¿Por qué arriesgarse por una persona que fijo me lastimaría? ¿Porque tan siquiera darle una oportunidad?. Era cierto que las cosas habían cambiado mucho este último año, no había vuelto a escuchar de su boca la palabra "sangre sucia" dirigida hacia mí, no había vuelto a mirarme con asco y sus ojos ardían en llamaradas cuando nuestros ojos chocaban, su iris se volvía como plata líquida mirandome fijamente y cuando me besaba lo hacía con tanta convicción que era imposible no creerle…. Esa tarde cuando me reuní con Cormac en el quinto piso, estaba decidida a borrar de mis labios el sabor de Draco Malfoy, me recrimine seriamente el haber sido tan débil con él rubio, el haberle permitido traspasarme la piel, me sentía asustada de que alguien se enterara, es más estaba esperando a que Malfoy frente a todos se encargara de humillarme con alguna prueba o video, que se parara en frente de mí y se burlara de mi debilidad hacia él. Pero habían pasado dos semanas y él solo me había mirado fijamente con una sonrisa ladeada que me erizaba la piel. Me decidí a ignorarlo, porque cada vez que lo volteaba a mirar recordaba sus besos, sus manos acariciándome, su boca en partes de mi cuerpo que nunca antes habían sido besadas, y solo eso bastaba para que mi corazón latiera desbocado en mi pecho, porque sabía también que cuando buscaba mi mirada, él también recordaba como la mojigata Granger le había hecho un oral y no precisamente un examen. Me sentía muy avergonzada por todo lo que había hecho, pero no me arrepentía de ello porque no había sido yo la causante de este lío, Malfoy había decidido echarse el peso de todo Hogwarts en sus hombros solo por pretender liarse conmigo, con la mestiza Granger. Y lo sorprendente era que lo había hecho sin titubear un poco, con la decisión firme en su mirada, admitiendo a gritos que yo Hermione Granger era su novia y que no había nada que pudieran hacer al respecto, la emoción me embargó el estómago y quise gritar de los nervios pero me tapé la boca con las manos, ahogando el grito y tirándome en la cama, mirando hacia el techo y perdida en los recuerdos de ese día con una sonrisa en la cara, porque de todas maneras creía en sus ojos mirándome, en el salvajismo de sus acciones cuando estuve a punto de besar a Cormac, en su boca susurrando que no soportaba verme con otro, en sus besos cargados de pasión y deseo, un deseo que me llenaba los poros de la piel en un ardor exquisito enloquecedor. Me gustaba Draco Malfoy, y deseaba que él de verdad quisiera estar conmigo, deseaba que no estuviera jugando o burlándose.
-¡Merlín bendito, Hermione! ¡Te envidio! - me dijo Lavender mirándome desde su cama.
-¡Dejala en paz! - escuché que le decía Ginny - la pobre ha tenido suficiente con lo que ha vivido el día de hoy y con el interrogatorio de Ron - estaba tan ensimismada que no me di cuenta cuando entraron a la habitación. Miré a Ginny y suspiré. - es más porque no vas a calmar al animal de mi hermano. - le dijo a la rubia. - ya sabes, bajale los humos un poquito.
-Tienes razón a mi Rorro le desagradó demasiado que Hermione aceptara ser la novia de Malfoy - dijo esta - deberías estar agradecida de tener unos amigos que te quieren y te cuidan tanto. - dijo antes de salir por la puerta, Ginny rodó los ojos y me miró.
-seguro, porque Ron no está que se muere de celos al saber que perdió por idiota.- dijo entre dientes.
-No se que hacer - le dije a la pelirroja ignorando su comentario, ciertamente Ronald era quién menos me preocupaba en este momento. - No sé si seguirle el juego o mandarlo a la mierda.
-como que no sabes que hacer, Hermione - se sentó frente a mi. - es Draco Malfoy.
-Ya quieres dejar de decir eso - fruncí el ceño - todos dicen "es Malfoy" "pero es Draco Malfoy" que tiene que sea Draco Malfoy.
-Además de ser el chico más popular de todo Hogwarts, es millonario, guapo y habéis tenido una relación de odio ahora amor que a más de una nos hace alucinar. - juntó sus manos en un gesto alucinado - por favor no arruines esta historia tan bonita.
-oh por favor Ginny - rodé los ojos - por segunda vez, necesito un buen consejo. No empieces con tus locuras. Por seguirte resulté metida en todo esto.
-Hermione Granger no puedes arrepentirte.
-no me arrepiento - le dije - pero y si es verdad lo que dice Ron. ¿Y sí el solo quiere burlarse de mi?
-no pienses ni siquiera en las idioteces que te ha dicho Ron. Para empezar si vas a jugar debes asegurarte de que eres tú la que pone las reglas del juego - me dijo y me senté a mirarla. - para eso debes hablar seriamente con Malfoy. Ponerle los puntos claros Hermione, has que se gané el estar a tu lado. Si es verdad que te quiere, tiene que esforzarse.
-Me aterra pensar en que pueda burlarse de mí. - me mordí el labio inferior - porque realmente me gusta, Draco Malfoy me gusta mucho.
-¿Hermione acaso no viste lo que yo vi? ¡No viste como se te declaró en el gran comedor! - me dijo - es obvio que también le gustas, usualmente no te das cuenta como él te mira, pero yo sí lo he visto y te quiere para él. No te quita la mirada de encima desde que estuvieron juntos.
-¿entonces tú le crees?
-¿Tú no?
-Si, le creo - susurré sonriendo - es que me besa y me toca de una manera… - cerré los ojos y suspiré, cuando abrí los ojos Ginny sonreía con picardía.
-¿Volvieron a estar juntos? - me preguntó y asentí sonriéndole.
-fue lo que desató todo esto - le conté - me dijo que yo le fascinaba que no soportaba que otro hombre me tocara, que no le importaba mi sangre, que me quería para él. Ginny no te imaginas lo que fue para mí oírle decir eso mirándome a los ojos fijamente. Esos ojos que siento que me penetran cuando me miran.
-Rayos amiga, te ha dado fuerte ese Malfoy - me abrazó - por su salud física y mental, será mejor que te cuide y no te haga daño. - me dijo seriamente. -
-mañana resolveré este problema, no puedo permitir que esto interrumpa mis estudios - dije decidida - hablaré con Malfoy y veré que sucede. - me puse mi pijama y me acosté en la cama, fijo los pensamientos no me dejarían descansar a gusto, y sentía un vacío en el estómago que cada vez se hacía más grande. Ginny también se puso su pijama y se acostó en su cama.
-¿Así que Malfoy fue tierno contigo? - me preguntó Ginny como que no quiere la cosa.
-Fue más que eso - sonreí como una tonta al recordarlo - Fue tan decidido, intenso, experimentado sin dejar de ser suave y comprensivo. Me ha flechado Ginny y no sé qué hacer, te confieso que por primera vez en mi vida me siento asustada y siento que esto me sobrepasa.
-Tranquila amiga, descansa que mañana es el día de hablar con Malfoy. - me dijo - no te tortures y más bien, analiza cuidadosamente lo que le vas a decir. Ahí te darás cuenta si vale la pena esa relación.
Y así lo hice, pronto mi pelirroja amiga se quedó dormida dejándome con mis pensamientos, casi no dormí en toda la noche dando vueltas en la cama y pensando en lo que me diría ese rubio de ojos grises, pensando en todas sus posibles reacciones. Ya en la madrugada me obligué a cerrar los ojos y dormir.
Cuando Ginny saltó sobre mi cama despertándome porque me negaba a abrir los ojos, el mundo me dió un vuelco, los nervios se apoderaron de mi estómago y se me fue el aire. Esto no podía estar pasándome, ¿Cómo carajos me había metido en semejante lío? Sentí pánico al pensar en que este podría ser el día en el que Draco Malfoy me humillara de la forma más cruel y vil, ¿En que momento le había dejado apoderarse de mí de esa manera?
-Por favor respira Hermione - me dijo Ginny mirándome fijamente. La miré con el pánico dibujado en mi rostro.
-No, puedo Ginny, no puedo salir a verlo - dije nerviosa -
-Tienes que, tú nunca retrocedes eres la chica más valiente que conozco - me sonrió
-esto me sobrepasa, anoche lo pensé mucho y tal vez me gusta Malfoy desde hace mucho tiempo atrás, si el se burlara de mí por haber respondido a sus besos y caricias no lo podría soportar Ginny, créeme que me haría mucho daño.
-El no lo hará - me sonrió confiada - ha tirado a la borda siglos de creencias familiares, amistades y ha dicho que te quiere como su novia reafirmando su decisión frente a todo Hogwarts. - me miró con las cejas alzadas - si ese chico te está esperando allá afuera, quiere decir que está dispuesto a intentar cualquier cosa, yo de ti no lo haría esperar Hermione. - me mordí el labio y me levanté, caminé hacía el baño y me duche a conciencia cepillándome los dientes en el proceso, me vestí impecable con las prendas de la casa Gryffindor. Ese día amanecía con un sol radiante así que no me puse la túnica, me peine el cabello ondulado y me agarré una coleta alta. Cuando estuve frente a la puerta de salida de la sala común junto a Ginny los nervios me invadieron, pero no dejé que se apoderaran de mí, Abrí la puerta y salimos, frente al muro de la puerta estaba Malfoy, recostado y cruzado de brazos mirándome fijamente, sonrió ladeado. Ginny me empujó porque me había quedado de piedra y se despidió de mí.
-Nos vemos Herms - me dio un beso en la mejilla y se fue caminando sonriendo traviesa.
-Granger - me saludó, se veía tan guapo con su cabello peinado hacia atrás, perfectamente vestido e impoluto.
-Malfoy - me pasé la lengua por el labio inferior por los nervios. Lo vi caminar directo hacía mí, nos miramos a los ojos y retrocedí acobardada, él sonrió divertido y me acorraló contra la pared contraria, colisionando sus labios con los míos con lentitud, con mucha suavidad y experiencia, sus manos tomaron los costados de mi cara, guiándome para que el beso pudiera ser más profundo y embriagador, cuando sentí la puerta abrirse de nuevo lo aleje de mi un poco y miré hacia el piso avergonzada y probablemente muy roja, algunas chicas de tercer año lanzaron sonrisitas divertidas y chiflaron un poco.
-Buenos días - me sonrió ladino.
-Buenos días - le sonreí - tenemos que hablar - le dije en voz baja.
-lo sé - me estiró su mano y la tomé. A mi yo interna casi le da un infarto, cuando su mano grande rodeo mis dedos y mis dedos se enredaron con la suya sintiendo el calor de su mano con el contraste de el frío del anillo de plata y esmeralda de los Malfoy - tengo el lugar perfecto. - dejé que me guiara hacia las escaleras que iban hacia el séptimo piso.
-De verdad necesitamos hablar Malfoy - dije sonrojandome - que tal un lugar público. - él soltó una carcajada y me miró con una ceja alzada.
-aunque me encantaría desnudarte y hacerte el amor de nuevo, sé que necesitamos esa conversación Granger - me dijo - ya tendremos bastante tiempo para hacernos lo que queramos. - susurró cerca de mi cuello, inmediatamente los bellos de la piel se me erizaron. - te llevaré a un lugar público.
Caminé siendo analizada por todos los que no veían, él caminaba confiado y sonriente, con una mano en el bolsillo de su pantalón y la otra agarrando con firmeza la mía. Me mordí el labio muchas veces, tan nerviosa y expectante. Caminamos por los pasillos hasta que subimos al último piso del castillo de Hogwarts, hasta la torre de Astronomía, me reí y suspiré.
-Dijiste que iríamos a un lugar Público - sonreí y me solté de su mano, cruzándome de brazos.
-La torre de Astronomía es un lugar público - me respondió.
-Si, pero nadie viene los viernes. -alce una ceja.
-No sé tú Granger, pero a mi me gusta la privacidad. - me respondió
-Con tal de que puedas apartar tus manos de mi - me atreví a decirle y me reí.
-Si sigues diciendo ese tipo de cosas no podré soportarlo mucho tiempo. - me sonrió travieso - y me tocará castigarte - eran tan fascinantes las facetas de Draco Malfoy, podía pasar de ser el hombre más enigmático, al hombre más sexy en cuestión de segundos. Tomó mi mano y me guío hacia la parte de la baranda que daba al lago negro, allí había una manta verde oscuro y sobre ella habían algunos alimentos y bebidas.
-Me encanta que siempre piensas en todo - le dije no sin antes sonrojarme. - él me invitó a sentarme y me miró fijamente.
-Puedes servirte, traté de traer lo que más te gusta - me dijo sentándose en frente de mí, me senté en la manta y se sentía muy acolchada aún siendo una tela fina.
-Así que sabes que es lo que más me gusta - observé la comida caliente y había algo de torta de calabaza, sopa de setas, verduras salteadas, pollo en salsa de champiñones y me sorprendí si habia traído lo que me gustaba.
-¿Quieres que te sirva? - me dijo, negue.
-puedo hacerlo - le sonreí - tome primero algo de torta de calabaza en plato vavacio
-Buen provecho - me dijo y sirvió con los cubiertos algo de verduras salteadas y un poco de pollo en salsa. Comimos un poco, mirándonos a los ojos, analice su rostro probando el primer bocado, sintiendo su mirada intensa sobre mi rostro.
¿Realmente, desde hace cuánto te gusto? - no pude evitar preguntarle una vez que pasé la comida. Él sonrió.
-Hace un año, me rompiste la nariz - me respondió y yo reí - empecé a ver tu lado salvaje, rebelde y competitivo debajo de ese disfraz de remilgada y mojigata que solías mostrar en ese entonces - continuó y me me lleve otro bocado de torta a la boca sonriendo como una tonta. Él ladeó la cabeza y me miró con profundidad. - empecé a verte realmente Granger, inteligente, audaz, valiente, enigmática, sexy… joder eres demasiado sexy y lo peor es que ni cuenta te das. - él volvió a probar su comida, y me miró. - … al comienzo no lo tomé muy bien. - continúo. - debo confesar que pelear contra años de creencias familiares fue algo muy duro, Pero ya no hay vuelta atrás Granger, reafirmo mirándote a los ojos que quiero que seas mi novia hasta que podamos soportarnos. - deje mi plato a un lado y lo observé.
-esto ha sido duro para los dos - le dije - sabes que todos se han volcado en mi contra por lo que ha pasado y yo no puedo perder a mis amigos por querer estar contigo si solo estás jugando, y aún así yo deseo darte una oportunidad - él me miró seriamente - es por eso que si en realidad quieres estar conmigo, debes conocer parte de mi vida Draco, porque mi infancia fue totalmente muggle. - él alzó las cejas sorprendido y esperé su no rotundo y su rechazó inminente, pero este nunca llegó. Una sonrisa burlona atravesó su rostro.
-Deseas que mis padres me maten ¿verdad? - sonrió divertido - escúchame bien Hermione Granger, tú mundo me parece más que fascinante. - alce las cejas. - pero todo eso siempre se me ha negado.
-De verdad que no te puedo creer - le dije nerviosa - ¿de verdad te gusto tanto?
-no tienes idea, pero eso voy a demostrarlo de ahora en adelante - me dijo - ahora por favor come, aún quiero besarte un poco antes de ir a clase. - le sonreí y comí en silencio pasando con dificultad pues era consciente de la mirada de Draco en mis labios -
-Tendrás que compartir con mis amigos y amigas - le dije y él alzó una ceja.
-lo intentaré aunque sabes que san potty, la comadreja y yo nos odiamos. - rodé los ojos.
-puedes empezar por dejar de llamarlos así - le reñi.
-Está bien porque tú lo harás lo mismo con mis amigos y amigas - y abrí los ojos horrorizada al imaginarme hablando con Astoria Greengrass o Pansy Pakirson o peor aún con Blaise Sabinni - Recuerda debemos dar parte y parte para que esto funcione Granger, tú también supiste insultarme audazmente muchas veces.
-Esta bien - tragué saliva - lo intentaré. - comimos en silencio hasta que terminamos por completo la comida y el pudding de frambuesas que Malfoy había aparecido. Con la varita recogimos los platos y restos de comida. Había quedado satisfecha. - gracias por esto. - él me sonrió.
-ha sido un placer - me respondió, miré la hora con un hechizo, todavía quedaban quince minutos para mi clase de Herbología.
-Debes conocer a mis padres - le dije.
-y tú a los míos - me dijo y me mordí los labios más fuerte.
-¿Crees que tus padres lo aceptarán? - pregunté preocupada.
-No lo sé y no quiero pensar en eso en este momento - me acorraló contra la baranda, tomando mi cintura con firmeza y mi coleta alta con su otra mano. Me besó de nuevo profundo, entrando con su lengua en mi boca, explorando con descaro e ímpetu, le seguí el ritmo con mi propia lengua deleitándome en las sensaciones que el rubio me provocaba, la mano en mi cintura se movió hacia mi espalda, colándose bajo mi saco y camisa, me acarició la piel con la punta de sus dedos mientras me absorbía el alma por la boca. Se pegó a mi y pude sentir su erección contra mi vientre, gemi en medio del caliente beso. La sensación era indescriptible, las mariposas en mi vientre volaban sin control y la excitación crecía a pasos agigantados. A los minutos nos separamos. - no quiero ser el causante de que Hermione Granger pierda por primera vez en su vida una clase. - me dijo alejándose un poco de mí, respiré agitada y me reí. Caminamos agarrados de la mano hasta mi clase de Herbología y luego se fue a su clase de cuidado de criaturas mágicas, dándome un pequeño beso en los labios antes de retirarse. Estuve a punto de suspirar pero me contuve al ver a Ron mirarme con enojo y asco, lo ignoré, caminé y me hice junto a Ginny quién ya me esperaba con cara de querer saberlo todo.
-Cuéntame los detalles más sucios por favor - me dijo sonriendo divertida.
-Ginny estoy absoluta e irremediablemente tragada de Draco Malfoy - le dije, y ella saltó emocionada. - seguiremos con esto.
-Si lo pude notar amiga - me abrazo - deseo que todo te salga de maravilla, que puedan tener una linda relación.
Pronto la profesora Sprout llegó y nos concentramos en la extracción del pus del bubotubérculo, porque por más que Malfoy me moviera el mundo, no iba a permitirle distraerme de mis obligaciones escolares.
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