Hay una parte en la que Axel le dice a Carol que parece lesbiana. Me interesó hacer una escena en que ambos, como su relación es "secreta", pues se ríen de de eso mientras cuicui.


Retazos

Cabello corto.


Distraídamente, Carol llevó sus dedos hasta los rubios cabellos de Daryl, quien reposaba su cabeza contra sus muslos, con el cuerpo entre sus piernas. De vez en cuando, dejaba besos y mordiscos conta su piel que le erizaban por completo.

Al fijarse mejor en su pelo, recordó un suceso que le sacó una risita inesperada.

—¿De qué te ríes? —preguntó él levantando la mirada hacia su cara.

—Estaba acordándome de algo que sucedió con Axel.

El gesto de curiosidad pasó a algo más duro. Era tan adorable cuando intentaba luchar contra la decisión de si debía de tener celos o no.

—Una vez lo encontré intentando ligarse a Beth en una de las celdas.

—¿Qué?

Daryl se incorporó. El hombre protector empezaba a despertar en él. Si Carol no añadía más, estaba segura de que volvería a vestirse —cosa que a ella le molestaría al evitar disfrutar de sexy vista de su cuerpo desnudo— y saldría para buscar al pelirrojo y estampar algo contra su cara. Quizás su puño, su bota o hasta un cuchillo.

Ella le acarició el hombro para distraerlo.

—Lo saqué de allí y le advertí que la dejara en paz. —Él emitió un gruñido de felicitación y su mirada azulada brilló con la misma adoración de orgullo que sentía por ella—. Me dijo que no le quedaba más remedio que buscar compañía en Beth. Que era la única mujer libre. Maggie estaba con Glen… Por ejemplo.

De nuevo, él fue relajándose hasta apoyarse esa vez contra su pecho. Su mejilla aplastó uno de ellos y su aliento le cosquilleó el contrario.

—Luego habló de mí.

Volvió a enderezarse.

—¿Te ha…?

Esa vez, la idea de que irse desnudo y matarle parecía estar pasando por la cabeza del hombre. Lo retuvo con ambos brazos para besarle. Él forcejeó contra sus besos y clavó la mirada intensamente en ella.

—¿Te ha tocado? —cuestionó más firme.

—No.

El gesto de alivio fue palpable en él.

—Pensaba que, debido a mi corte de pelo, era lesbiana.

La misma cara que debió de poner ella entonces apareció en Daryl. Una risita de incredulidad y diversión. Incluso de burla oculta bajo una risa irónica.

—Oh, sí. Eso aseguro que lo eres.

Esa vez, fue él quien la besó y pegó completamente su cuerpo a ella. Carol se arqueó contra él como respuesta, más que dispuesta a aceptarle y a corresponder. Bajó sus manos por la espalda masculina, mientras él subió las suyas hasta su rostro, metiendo después los dedos entre sus cabellos cortos.

—Ven —dijo ella apremiante.

Daryl sonrió orgulloso contra su boca. Acomodó sus caderas y ella misma lo guio hasta su interior. Lentamente en embestidas suaves y marcadas a la vez. Sus ojos se encontraron y una mueca de superioridad se marcó en él.

—Si te viera así… Si supiera lo que haces…

—¿Realmente quieres que me vea así? —cuestionó clavando sus uñas en las caderas masculinas cuando una oleada de placer la recorrió.

Él gruñó, como un condenado animal.

—Le mataría. Destriparlo sería poco.

Ella sonrió contra su boca.

—Qué romántico que digas eso mientras me follas.

—Cállate —protestó, esa vez, avergonzado.

Sin embargo, pese a su protesta, el recuerdo de Axel quedó apartado a medida que la explosión de la pasión se acercaba a ellos.


Esto no para...