Prólogo

—¿Crees que pronto encontraremos algo en el horizonte, hermana?

—No tengo idea. Las veces que habremos visto horizonte luego de semanas de viaje fueron pequeñas porciones de tierra, pequeñas islas muy alejadas de lo que parece ser algún signo de civilización. ¿Estás seguro que estamos yendo por buen camino?

—La gente de las tabernas y también aquellos mercaderes, y creo que también unos piratas... que perdieron una mano o dos por intentar robarme mis cosas, dijeron que esta ruta te llevaría a tierra en cuestión de tiempo… nunca pensé que atravesaríamos problemas en el camino…

—Al menos tenemos suerte de haber aprendido un par de cosas con respecto a cómo llevar un barco… ¿cuánto dinero tuviste que poner por el barco?

—Ah, esa es la mejor parte de todas hermana. La verdad es que no tuve que pagar nada. Fue gratis.

—¿Gratis?

—Sí, algo así como un regalo. Fue muy considerado de su parte la persona del puerto en querer obsequiarnos este barco tras escuchar en cómo dos hermanos aventureros como nosotros son amantes de la exploración y querían conocer del mundo…

—Aether…

—¿Sí?

—Lo robaste… ¿verdad?

—¿Robar? ¿Yo? Hahaha, no, no. Yo no lo he robado, para nada. ¿En serio crees que sería capaz de hacer algo así, Lumine? Vamos, que literalmente hablé con la persona a cargo del puerto, le comenté mi situación, encontró nuestra historia muy fascinante y…

—Lo mataste y lo robaste

—Lo dejé inconsciente…

—Entonces lo robaste…

—…

—…

—¿Eso es un problema ahora?

—Aether… ¿en serio era necesario?

—Lumine, en serio, ¿acaso importa?

Parecía que no había caso alguno.

Las dos personas que estaban entonces discutiendo del accionar del muchacho con respecto al jefe del puerto eran hermanos, mellizos para ser más claros puesto que uno puede encontrar enormes similitudes entre los dos. Rubios, ojos de color ámbar que casi uno puede asemejar a los ojos que tienen los dragones, de una estatura parecida y que no superaban casi los 172cm, era lo único que destacaban entre el basto color azul del mar que le rodeaban por completo en su pequeña aventura, algo de ambos, de poder conocer más tierras. En sus sangres corren la idea de poder explorar un posible nuevo mundo, uno que seguramente es totalmente desconocido. Quizás y hasta conozcan gente en esas nuevas tierras…

No había suerte alguna entonces en lo que respecta a encontrar tierras.

—Tendríamos que haber ido volando Aether —se quejaría entonces Lumine quien tenía el timón con su hermano que estaba apoyando frente a ella en la baranda frente al timón—. Sería todo más fácil.

—Quería sentirte un pirata…

—Los piratas saquean, matan, destrozan, violan, capturan personas —alzaba una ceja—, ¿de verdad querías hacer algo así?

—… solo la parte de tener que pelear contra otros piratas… —jugaba con sus dedos—. Yo… no quería hacer nada de eso…

—Aun así, has robado este barco, hermano —el rubio de su hermano, que tenía un largo cabello aunque usaba una enorme trenza, muy diferente a ella que lo tenía corto, jugaba con sus dedos y mirando el suelo de madera del barco que, curioso, era para que dos personas tranquilamente pudieran manejar sin dificultad—. Bueno, no importa —rodeaba con sus ojos—. De todas maneras, pudimos hacer esto más fácil

—Llevamos semanas, por no decir que meses, sin ver al menos pequeñas islas en todo nuestro recorrido Lumine. Hubiese sido una mala idea de haber venido volando hasta aquí. Quizás sería más rápido, sí. Pero no quería arriesgarme a no encontrar siquiera un pequeño trozo de isla como para montar un pequeño campamento y descansar. Además, este barco será pequeño pero tiene todo lo necesario para que podamos vivir a gusto… hasta que lleguemos a tierra firme.

—Sigo creyendo que venir volando hubiese sido mejor. Digo, ¿por qué tenemos dichos poderes sino? ¿De adorno?

—Ya cuando lleguemos a tierra firme…

—Si es que llegamos…

—…

—…

—Cuando lleguemos a tierra firme, ya seguramente podremos… podrás tener la oportunidad de usar los poderes a gusto… de mientras —y girarse en su lugar para admirar el basto mar nuevamente como cada día por las semanas que han pasado—. Disfrutemos de verdad el hermoso aroma y las vistas… ¿no te es hermoso?

—Ya te digo que por un tiempo no quiero saber nada del mar —al principio pensaba de esa manera. El mar era muy hermoso de ver y este viaje quizás sería genial. No lo fue. No se cruzaron a ningún pirata, no recibieron abordajes de los mismos, todo muy aburrido. Y los mareos… apenas puede controlar los mismos luego de semanas—. La vida en el mar no es lo mío

—¿Te sientes bien Lumine? —preguntaría Aether entonces, mirando a su hermana que se tomaba la cabeza.

—Sí, creo que estoy bien.

—¿Quieres que tome el timón? —tras dudar un poco, ella asintió entonces para dejarle el lugar a su hermano que tomaría el timón. Tras esto, Lumine se iría a las partes inferiores del barco para poder recostarse un poco y tratar de olvidarse que estaba en el mar—. ¿Quieres que te avise cuando encontremos tierra?

—Estoy segura que no sucederá pronto —soltó rápidamente—, pero sería agradable que lo hicieras…

Aether asentía entonces.

Lumine entonces iría al camarote que ambos compartían, era un barco pequeño por eso había uno solo, para relajarse, descansar un poco, leer algo, mirar las cosas que había en su inventario dentro de uno de sus anillos, se detuvo por unos momentos en lo que se iba al camarote. Caminó hasta llegar a la parte frontal del barco, la proa. Entrecerraba sus ojos y por momentos creyó que los mareos que estaba teniendo durante todo este tiempo le estaban haciendo alucinar.

—Aether —llamó. Luego se volteó para ir caminando hasta su hermano que seguía con el timón en manos—. Aether, ¿estoy viendo bien? ¿Eso en el horizonte parece… tierra? —preguntaría.

—Espera —tanto él como su hermana, por las dudas aunque por el mareo no del todo funcionaba bien, activaron uno de sus poderes. Sus ojos brillaron un poco y con esto podían ver desde muy lejos. Ambos hermanos entonces no solo vieron porciones de tierra, no. Vieron una ciudad. Vieron que al horizonte habían también enormes velas, velas de barcos izadas así como otras que no lo estaban—. Lumine…

—Aether…

Los dos hermanos intercambiaron miradas, ya dejando de usar ese poder de ambos. Lumine tenía una enorme sonrisa, muy hermosa de su parte. Aether estaba en las mismas, casi tan hermosa como la de su hermana.

—¡Por fin llegaremos a tierra!

Lo que había en el fondo, en el horizonte, era una muy buena acumulación de barcos en lo que parecía ser un gran puerto donde muchos barcos estaban alojaos y que había mucha movilidad de personas allí, seguramente transportando cargas al barco, bajando las cargas del mismo a dicho puerto, comerciantes… hay miles de posibilidades.

Lo que importa en estos momentos es que luego de tanto tiempo, por fin encontraron nuevas tierras y por fin, del lado de nuestra querida Lumine, ya no tendrán que seguir pasando más tiempo en tierra…