Capítulo 02

Cámara de Jade

La mejor descripción que se le puede dar a susodicho lugar es un palacio flotante, impulsada por piedras flotantes y que pertenece a una de las mujeres, técnicamente, más ricas de toda la ciudad de Liyue y que pertenece a una de las estrellas de las Siete Estrellas de Liyue, una mujer que puede que no lo parezca, pero siempre está al tanto de todo y sabe todo lo que pasa en la ciudad puesto que, aparte de ser la más rica de todas y casi que a nivel mundial, también es alguien que se encarga de las leyes de la ciudad, de también velar por cuidar a los ciudadanos de donde vive, una persona que algunos podrían hasta pensar que es una Diosa misma.

Éste es el lugar que la querida muchacha de pelo púrpura y de coletas terminó viniendo, no solo para visitar a su querida amiga y compañera de trabajo de alguna manera, también quería asegurarse si sabía algo de esta barra de oro que está transportando en estos momentos.

¿Realmente sabría detectar esto?

Sabe de sobra que sí.

Sabe demasiado bien que ella será capaz de contestar el origen de esta barra de oro y la pureza que tiene. Si una persona que posee una de las mayores riquezas del mundo no puede reconocer la autenticidad de un trozo de oro, ya sería demasiado problemático.

. . . . . . . . . .

La misma peli púrpura entonces había sido llevada a donde se encontraba entonces la mujer, su amiga, que ha venido a buscar para corroborar la barra de oro, la famosa mujer que muchos se refieren a ella como "Equilibrio Celestial" de Liyue, Ningguang

—Aquí está, señorita —diría entonces también una de las secretarias que tenía Ningguang, una mujer de cabello largo blanco así como su piel que hace parecer que sea como porcelana misma, de unos posibles 30 años para arriba aunque debido a cómo se ha de mantener, se puede creer que es mucho más joven.

—Muchas gracias —incluso su tono de voz era sofisticado, fino, con un toque de clase, lo que se podría esperar de una mujer como ella. La secretaria luego se retiraría para dejar a la peli púrpura allí—. Puedes sentarte Keching ¿sabes?

—Lo sé —replicó entonces la peli púrpura que ahora ya le vamos a decir Keching como se debe. Bajo la indicación por parte de Ningguang, esta se sentó delante de ella quien muy cálidamente le ofrecía tomar un poco de té y comer algunos aperitivos de paso—. Necesitaba hablar contigo.

—Estoy casi segura que esto no tiene nada que ver con el trabajo en los puertos ¿verdad?

—No, estás en lo correcto —sí, no parecía que nada se le escapase a esta mujer. De alguna manera siempre logra estar al tanto de casi todo—. Necesito hablar precisamente de esto —allí mismo le mostró entonces la barra de oro. La colocó encima de la pequeña mesa. Ningguang solamente se limitó a mirar la misma mientras tomaría un poco más de su té—. ¿Y bien? —preguntaría ella—. ¿Qué es lo que piensas?

—… —la misma seguía en silencio entonces. Dejó la taza, con una servilleta y con movimientos precisos y finos se limpiaba la boca. Luego de eso, abrió su boca—. Realmente es diferente —soltó—. La pureza es distinta, muy diferente al oro que se extrae para la acuñación de las monedas —y se detuvo unos momentos—. No es de aquí, puedo asegurarte eso… —y se detuvo unos momentos. Pensó por unos instantes. Luego miró a Keching que estaba esperando las palabras que saldrían de su boca—. Esos dos viajeros realmente no son de por aquí porque no existe un oro tan puro como esto

—Espera, ¿sabes de ellos realmente?

—¿Te gustan los niños Keching?

—No mucho —contestó—. C-creo que nunca me puse a pensar en ello detenidamente…

—Adoro y amo a los niños —sonreía la peli blanca—. Seres tan puros e ingenios, añaden un toque de inocencia a este mundo tan marchito de personas que solamente parecen buscar manchar la pureza del mundo que se nos ha dado la oportunidad de poder habitar —suspiraba para luego volver a ser su yo serio—. Gracias a ellos, sé de las personas que tienen este oro en su poder. Uno de ellos me contó que hace unos días, uno de ellos hizo aparecer esta barra de la nada y dijo que un anillo suyo brilló cuando apareció esta barra de oro.

—¿Su anillo brilló?

—Los niños a veces son seres inocentes y quizás ven cosas que los adultos no ven —era una teoría, no, es un hecho. A veces, realmente a veces algunos niños pueden ver cosas que otros no—. Me cuesta creer que uno pueda invocar cosas a través de un anillo… pero varios niños ya me han dicho esto y siento que no puede ser coincidencia

—¿Entonces…?

—¿Cuál es tu preocupación entonces con estos dos viajeros?

—Ninguna —la verdad es que no tenía problema alguno. Solamente tenía muchas dudas—. Quería saber si podías deducir de dónde es esto

—La respuesta es decepcionante, pero ni yo tengo idea

Oh, algo que ni la misma Ningguang sabía. Esto, dentro de Keching, le ponía una leve sonrisa porque por fin hay algo que no sabe.

—De todas maneras, estarán siendo vigilados detenidamente por si ocasionan problemas. No tienes que preocuparte por nada del mundo —y ahora, le dio otro sorbo de té—. ¿Quieres un poco de té? —preguntaría—. Te vendría bien. Mucho trabajo tal vez te ha dejado un tanto agobiada…

—… —y ella suspirando, aceptó la taza de té. Ningguang le sirvió y le ofreció también algo para comer, aceptando todo—. Sí, me vendría bien un poco de descanso.

—En ese caso, luego acompáñame a disfrutar del resto del día —diría—. Siempre es lindo pasar el rato con un amiga…

Con Aether y Lumine, de mientras…

—Hoy es un lindo día

—Realmente lo es

—Me gustaría poder estar con todos los lujos posibles. ¿Has visto lo que está allá arriba? ¿Quién crees que vivirá en ese palacio?

—Posiblemente alguien con mucho dinero.

—Me gustaría poder vivir así Aether. Tener un palacio para mí sola, tener a muchos hombres tratando de cortejarme, recibir miles de regalos de ellos para que ellos sientan que con eso les daré algo de atención… ah, la buena vida que sería eso… ¿no lo crees Aether? ¿Cómo te gustaría vivir tú?

—Me gustaría vivir también de la misma manera —soltaría.

—¿En serio?

—No, no creo que sea mi vida —y se ponía a pensar en lo que mordería su pequeño emparedado, que tanto él como ella tenían uno y se cuestionaban un poco si 150 moras por uno de ellos era barato o no. Eso sí, estaba bueno lo que estaba comiendo—. Quizás una casa de dos pisos, un hermoso patio… no sé, siento que quiero una vida tranquila y normal… con dinero, por supuesto. No tengo ganas de seguir haciendo estas cosas.

—Pero ser aventureros nos ha dado de comer desde siempre. ¿Me dejarías por tener una vida con alguien más?

—Eres tú la que seguro me dejará de lado si tuviese un palacio como ese que está flotando —Lumine debe de admitir que si bien su sueño es ese, tener miles de hombre cortejándole y peleando por ella, en serio que no quiere que su hermano se aleje de su vida. Personas van y vienen, pero perder a su única familia es lo que menos desea—. De todas maneras, realmente espero que si el día de mañana alguien te quiere como mujer y demás, sea una persona agradable… —la mirada de este cambió—, porque si no es así, no solo lo voy a matar, me lo voy a coger…

—Ya, Aether, tranquilo —su hermano se ponía así, sí. Por supuesto, ella estaría igual de ver a alguna mujer se acerque como siempre lo hacen con él y muestren esas intenciones no sanas. Siempre es optimista que algún día en serio encuentre a alguien… aunque primero le debe de aceptar ella—. No hace falta ponerte de esa manera…

—Ya, claro…en fin… ¿qué haremos ahora? —preguntaría Aether—. El dinero que nos queda, los Mora o la Mora, no sé cómo se dice, no alcanzará como para comprar algo de comer en ese restaurante…

—Pues… ¿qué te parece seguir explorando?

En lo que parece que estos dos hermanos seguirían discutiendo sobre qué hacer en estos momentos, siendo una muy buena idea ahora no explorar el resto de la ciudad sino los alrededores de este, varios solados parecían correr hacia una dirección que miraron.

—¿Qué está pasando?

—¿No eran guaridas? No, ¿soldados? ¿Cómo es que escuché decir que eran?

—¿La Geo Armada?

—Ah, creo que era eso —señalaba Aether—. Hay algo que todavía me sigue causando dudas —soltaría el rubio de la enorme trenza que tenía—, ¿has visto esa gran torre donde está sentado esa persona?

—Sí, la he visto. ¿Qué será?

—¿Será su Dios?

—Menuda manera rara de venerarle ¿no? Bueno, la forma de venerar de otras personas que hemos visto en otros mundos…

Los hermanos, nuevamente, se quedarían hablando de los recuerdos que han tenido en varios mundos con gente que tenía formas raras de venerar a sus Dioses así como los mejores recuerdos de sus aventuras, compartidas o en solitario, despertando pequeñas discusiones de cosas tontas que todo hermano haría, discutir por cosas tontas.

No se percataron entonces que por lo pronto, una muchacha había decidido entonces sentarse entre medio de ambos.

—Por favor, finjan que me conocen

Una chica de piel morena con ojos de color ámbar, unos ojos que realmente parecen muy afilados y que generan miedo alguno, de dos coletas – cabello marrón oscuro – que son recogidos con cintas de púas, se había sentado claramente entre medio de estos dos hermanos que entre la sorpresa y el leve shock que les generó verle sentarse entre ellos, le siguieron el juego.

Esta morena, que fingía conocer a los hermanos de toda la vida, pudo observar entonces que la Geo Armada que le estaba siguiendo muy detenidamente debido al pequeño concierto que ha hecho en las calles, ocasionando unos tantos problemas, seguían señalando lugares que ella supuestamente se había escapado. Por supuesto, estos siguieron de largo y ella, al parecer, podía respirar tranquilamente.

—Uff, menos mal —diría mientras suspiraba ya relajada al ver que les perdió el rastro. Luego, miró a estos dos muchachos que seguían sorprendidos—. Lamento tener que usarles, me han dado una gran ayuda en evitar que me atraparan.

—¿Ayudamos a una criminal? —preguntaría Aether.

—No se ve como una… ¿no? —Lumine le miró de la misma manera que esa chica les miraba.

La apariencia de esta chica de piel morena realmente podía darte un poco de miedo. La mirada de ella, la ropa que usaba, el maquillaje que al parecer tenía en su rostro, le daba ese aire de persona feroz, de persona que con tan solo mirarle, te podría dar una paliza, una matona que merodea por las calles, esperando a encontrar a una víctima.

Ella, hablando de la de piel morena, podía ver entonces la mirada de la chica rubia que parecía mostrar enormes dudas de su persona.

—Oye, espera, espera —diría agitando un poco con sus manos—. Realmente no he hecho nada malo —negaba incluso—, solamente no quería que esos hombres me atrapasen…

—¿Por hacer algo malo?

—No, no, solamente he tocado un poco de música —en eso, mostraría la guitarra que tendría colgando—. No he hecho nada malo…

Digamos que esta chica desea poder explicarse de la mejor manera posible, su tono de voz junto con su apariencia no ayudaban para nada y esto hacía que la chica rubia que le miraba estuviese muy a la defensiva… aunque pronto rompió su seriedad. El chico… ¿era un chico? También miraba con sorpresa a su persona.

—¿Eso es una guitarra?

—Sí, realmente lo es

—Espera, espera —ella no podía creerlo—, ¿saben lo que es esto? —señalaba su guitarra—. ¿Me han visto tocar entonces?

—No, para nada —negarían ambos—. De donde venimos, es normal ver ese tipo de instrumentos…

—¡¿Son de Fontaine?! —preguntaría asombrada y feliz—. ¡Eso es genial! ¡Nunca creí que podría…!

—No, somos de tierras muy lejanas —contestaría Aether, interrumpiendo las palabras de la morena—. En esas tierras, existen esas guitarras que tienes. ¿La has hecho tú? —asentía vigorosamente—. Se ve genial, sí. Con ella debes de tocar rock ¿no?

La morena de piel entonces se quedó extremadamente sorprendida al escuchar esto por parte de alguien más. La gente de Liyue puede que muy poco a poco esté conociendo este género que ella conoció en Fontaine. Amó tanto este género que necesita hacer que todo el mundo conozca este género de música. Todo el mundo debe de saberlo.

¿Puede que realmente haya conocido gente que comparten sus mismos gustos…?

Más tarde…

La chica de piel morena entonces se había presentado ante los dos hermanos que también se presentaron.

—Mi nombre es Xinyan y me encanta el rock and roll. Mi sueño es que esta música mía se expanda al resto de las ciudades y hacer el género conocido y que todos amen el rock como yo tanto amo.

Aether y Lumine todavía le costaban procesaban el hecho que esta muchacha, Xinyan, parecía hablar con la mejor onda del mundo e incluso sonreír… pero la realidad es que su tono era todo lo contrario a lo que según ella parecía transmitir y la sonrisa que hacía… era una sonrisa que un poco te daba algo de miedo.

Aun así, los mellizos pueden ver que más allá de qué tan matona puede parecer, se notaba a leguas que era una chica agradable.

—Yo soy Lumine, la mayor por unos minutos y éste es mi hermano Aether…

—¿Hermano? Espera, ¿no eres una mujer?

—…

—Pff…

—Ya Lumine, cállate…

—Hahahaha, es que… mujer… hahahaha…

Así como es normal que a Xinyan le confundan con una chica mala, a Aether le sucedía que a veces le confundían con una mujer. Para él, es un 50/50 toda su vida. Le confunden con una chica o realmente saben que es uno de los chicos más bonitos que habrán visto. A veces no importa su género y tanto hombre como mujer, le quieren dar por igual.

—Soy hombre —diría entonces Aether—, es un placer en conocerte, Xinyan.

—Oye, e-espero que no te haya molestado…

—En serio, no te preocupes. Me pasa bastante.

—Okey… entonces, ¿en serio son viajeros de tierras muy lejanas? ¿De verdad saben mucho del rock allí?

—Era un género muy escuchado en su momento —contaría Lumine ahora—. Se solía escuchar todavía cuando nosotros habíamos nacido —miraba a Aether que asentía ante esto—. Sí, demasiado.

—¿En serio? —la idea que vengan de un lugar donde el rock es un género establecido y escuchado es genial. También quiere decir estos dos saben del género y quizás puedan enseñarle una cosa o dos—. ¿Y saben mucho del rock? —duraron, pero algo sabían. Asintieron levemente—. ¡Eso es rock amigos! ¡Espero que puedan enseñarme lo que saben!

¿Eso es rock?

Los mellizos se miraron por unos segundos tras escuchar esto. La verdad es que no entendían a qué se refería. ¿Una expresión que ella usa? Quién sabe. Lo que sí es que seguramente sea una expresión de ella misma.

Tras esa presentación y comentar que sabían de rock, la flameante rockera de Xinyan no pudo evitar preguntar acerca del rock en sus tierras y si en serio era tan famoso por allí. Luego les contó cómo ella desarrolló ese amor por dicho género en su visita a Fontaine y cómo ahora quiere esparcir el género en Liyue y en posterior, a todo el mundo de ser posible. También había dicho que antes de hacer aquello de sentarse entre medio de ellos, había dado un pequeño concierto… que terminó de prender fuego unas cuantas cosillas lo que conllevaba a que saliera corriendo a toda prisa de allí y evitar a la geoarmada que le daba caza.

—Xinyan

—¿Qué?

—¿Qué esa cosa que tienes allí? —preguntaba Lumine, señalando lo que sería… ¿una ervilla? ¿Qué era. La morena se miró entonces lo que la rubia señalaba—. ¿Es una ervilla? ¿Medallón?

—Es mi Visión

—… ¿Visión? —preguntaban ambos hermanos.

—¿No saben lo que es una? —los dos negaron estupefactos—. Mm… ¿cómo explicarles? —ella también encontraba esto un tanto complicado de explicar—. Es como una bendición por parte de los Arcontes que juraron proteger la tierra —los hermanos no entendían del todo—. Cada región está protegida por un arconte diferente. El Arconte Geo es quien gobierna en esta región. Liyue es donde más practicantes posee —ella entonces mostró su Visión a los mellizos para que miren mejor—. No tengo idea cómo el Arconte Pyro me dio la bendición, pero aquí tengo la mía.

—Arconte Pyro… ¿fuego?

—Sí, así es. El Arconte Geo es… por decirlo bruscamente, piedra.

—Oh… —Aether comenzaba a divagar un poco en sus pensamientos en lo que Lumine se hacía una idea—. Entonces, estos Dioses, Arcontes, a veces no siempre bendecirán a todo el mundo ¿no?

—Para nada —negaba Xinyan—. Son pocas las personas que poseen una. Por ejemplo, las Siete Estrellas de Liyue poseen una Visión cada uno —parecía informar—, no se más del tema, pero sé que cada uno de ellos posee una.

—Mm

—Se entiende, sí… ¿Qué más nos puedes contar, Xinyan? —preguntaba Lumine—. Como sabrás, estamos falto de conocimiento de este lugar…

—¿Quieren que les enseñe más de la ciudad? —preguntaría.

—Sería genial… aunque de hecho, escuchamos hablar mi hermana y yo sobre un restaurante de una chica que suele irse cada tanto para buscar ingredientes y…

—¿Quieren ir a comer con Xiangling? —preguntaría ella como si nada. Los dos asintieron aunque mostraron todavía dudas—. ¿Quieren?

—Es que… —el apenado era Aether—, no tenemos mucho dinero con nosotros y el que tenemos no creo que funcione aquí…

—Oh vamos, estoy muy segura que Xiangling estará más que feliz primero que prueben sus platos nuevos que el dinero —Xiangling la verdad es que te deja comer gratis si es que eres capaz de probar sus comidas nuevas con sus ingredientes nuevos… o sus raras combinaciones, por supuesto—, ella seguramente…

Aquí fue cuando ambos hermanos, entonces, hicieron aparecer de la nada no esta vez oro sino que hicieron aparecer una que otra joya que en su vida la rockera de Xinyan no ha visto y de tan solo ahora tener que tomar tales joyas en las manos… la verdad es que temblaba de pensar el dinero que podría valer, las moras que podría conseguir con ello y qué tan cómoda podría llegar a vivir…

Aunque la verdadera pregunta ante todo que se hace es…

¿Qué tanto dinero podría llegar a valer estas cosas?