Capítulo 03

La experiencia gastronómica que ha tenido tanto Aether como Lumine realmente no tenía palabras para poder describirlas debido a que esta chica, Xiangling, en serio que parecía ser demasiado excéntrica en cuanto a su forma de cocinar las cosas. No, no se puede decir que es excéntrica o algo por el estilo, no. En cambio, era demasiado animada, realmente parecía amar cocinar para los demás. Aparte de eso, siempre parece recibir con los brazos abiertos a la gente para que puedan probar sus más nuevas adquisiciones para sus platos nuevos, algo que los rubio tuvieron que probar y más allá de las apariencias no muy buenas que tenían, estaba todo muy delicioso.

Es que, vamos, ¿sopa de slime? ¿Guiso de nombres extraños que siguen desconociendo por completo? No tienen idea qué comieron aquí, todo les resultó demasiado extraño. Aun así, les encantó. Obvio que reconocieron verduras, algunos trozos de carne, pero luego de eso no reconocieron nada de nada.

—¡En serio Xiangling! ¡Eso ha estado muy rock!

—… ¿okey? —esta peli azul, Xiangling y será la única descripción que haga porque estoy muy seguro que el que lee esto ya tiene una idea de cómo mierda se ve la muchachita esta, todavía sigue sin entender muy bien a qué se refiere con eso de ser rock. Lo toma… ¿Cómo un cumplido?—. Gracias Xinyan —replicaría entonces a la morena quien sonreía y comía ese plato nuevo que había hecho. Ahora mismo, miraba más a estos rubios que nunca había visto—. ¿Les ha gustado?

—Sí —respondía Lumine—, la verdad que todo se ve demasiado raro, pero sabe demasiado bien —y seguiría comiendo su plato como una bestia muerta de hambre—. ¿Tienes más?

—¡Por supuesto! —para ella es muy normal ver gente comer y hablar al mismo tiempo. No es ajena a esto y digamos que le agradaba demasiado ver a la rubia, que supo que es Lumine y su hermano Aether, comer su comida con ese ánimo—. Si quieres, puedo darme incluso para llevarte

—¡¿De verdad?!

—Traga y luego habla Lumine —ella miró mal a Aether que soltó estas palabras. Ella entonces comía con la boca abierta y le mostraba todo—. Ugh, Lumine, por favor…

—… —primero tragó y luego le siguió mirando mal—, cállate y no digas nada entonces…

—… —y de reojo miró a la morena de Xinyan como pidiendo respuestas al ver cómo estos dos parecían llevarse, teniendo como respuesta un "hermanos" por parte de ella—. Por cierto, ¿es cierto que no son de Teyvat?

—No, no lo somos —ambos romperían ese duelo de miradas de hermanos que tenían así como dejar de apuntarse cada uno con los palillos chinos que Xiangling les había dado. Volvieron a la normalidad, como si nada hubiese pasado—. Somos viajeros, exploradores, mercaderes, lo que ustedes quieran —diría Aether—. Luego de meses en el mar, llegamos a esta ciudad…

—No tienen idea de lo horrible es pasar meses en el mar y no poder todavía acostumbrarte a ello —de pensar en esos meses, sufría mareos—, es horrible… me dan ganas de matarme si de verdad y alguna vez tengo que viajar en barco…

—¿No piensan entonces quedarse en Liyue? —preguntaba Xiangling—. Como es una ciudad portuaria, quizás el mar te ocasione mareos…

—De momento, mi hermano y yo desconocemos por completo los alrededores de Liyue. Por lo tanto, será mejor para nosotros quedarnos unos cuantos días más y ver qué hacer.

—Podrían ir al Gremio de Aventureros para solicitar un explorador y un guía para ayudarles a conocer la zona. Los aventureros realmente están muy dispuestos a ayudar a las personas que soliciten su ayuda —informaba la cocinera.

—Es una buena idea —Lumine miraría a su hermano—. ¿Qué dices Aether…? ¿Aether?

Aether miraba entonces a Xiangling fijamente. No la miraba precisamente a ella en sí, cosa que tanto Xinyan como Lumine pensaban lo contrario, sino que miraba también esa cosa que tenía, esa cosa… ¿cómo se llamaba? ¿Visión? Eso es lo que miraba. La cocinera de pelo azul creyó también que le miraba porque seguramente creía que era una linda mujer… y esto en serio le apenaba un poco porque realmente Aether se veía bastante bien.

—¿También tienes una? —las tres le miraron. Miraron que el dedo de este señalaba algo. ¿Qué parecía señalar? Por supuesto, la vagina de esta. ¿Estaría preguntando si tuviese vagina? No, no parece tan inocente… aun así, las tres se pusieron coloradas por una pregunta así tan de la nada. Aether lo notó y sabía que de no decir algo para aclarar esto, iba a sufrir—. Una Visión…

—… —tras decir eso, todas lograron calmarse. Menos mal que fue una pregunta así—. Sí, tengo una Visión. El Arconte Pyro me ha bendecido con una Visión… muy seguramente por mi enorme deseo de seguir explorando para encontrar nuevos ingredientes y crear nuevos platos… ¿ustedes tienen una Visión?

—Xiangling, que son gente de afuera —diría Xinyan—, obvio que no tendrán…

Y ahí mismo fue cuando tanto Aether como Lumine mostraron en las palmas de sus manos el cómo podían manifestar tanto fuego como hielo, algo que con conocimiento básico de este mundo, que ellos no tenían y sí Xinyan y Xingliang, es que NADIE en esta vida existe que pueda manifestar dos Visiones al mismo tiempo…

¿Qué… de dónde diablos salieron estos chicos?

. . . . . . . . .

Cada vez que Ningguang salía a caminar, es obvio que las personas se quedasen mirándole por un rato para luego apartar las miradas y seguir con lo suyo. Es la persona que de alguna manera gobierna la ciudad de Liyue debido a que está al tanto de todo y de todos en dicha ciudad. Promueve leyes, se encarga de hacer tratos comerciales con comerciantes, señores de otras ciudades, todo por el bien de la ciudad y que todo prospere como se debe.

Sí, la gente, la gran mayoría temía un poco por ella. Los únicos que no tenían miedo de ella, apartando a algunas personas que en vez de miedo tenían mucho respeto y demás, eran los niños.

Los niños veían a la peli blanca de piel tan blanca como su cabello a una hermana mayor. ¿Madre? Quizás, no sabría decirles con exactitud. Lo que sé es que aquellos niños que siempre jugaban en las calles de Liyue y parecían divertirse mucho, cada vez que la veían no podían evitar ir a saludarle y ser abrazados por ella y recibir a veces unos cuantos dulces y regalos por parte de esta, lo típico que haría una hermana mayor con sus hermanos menores, darles cosas y quererle mucho… ¿no? ¿No es así entre hermanos?

—Veo que hoy en día están más animados que nunca —diría la peli blanca a los niños que eran acariciados por ella que sonreían y preguntaban si estaba bien—. He querido dar un paseo, darme el gusto de ir a comer algo, pero no podía evitar verles y pasar a saludarles…

Esta vez no tendría mucho para darle a estos niños. Prometió que la próxima vez les dará algo y que sepan disculparle.

Los niños supieron disculpar a Ningguang. Ella siempre les da cosas y les ayuda cuando tienen algunos problemas. No todos los niños que siempre ella ayuda no suelen ser niños acomodados, con dinero, etc. Entre ellos, siempre habría niños pobres que toda ayuda es siempre bien recibida.

—Hermana mayor —uno de los niños entonces tiraba un poco del vestido de Ningguang.

—¿Sí? —sintió el tiró y bajó su mirada. Ah, reconoce al niño a la perfección—. ¿Qué sucede?

—Están en el restaurante de Xiangling

—… ¿en serio? —asentía—. ¿Has visto algo más?

—Ellos… sacaron fuego y hielo de sus manos

—… —la peli blanca entonces se quedó mirando al niño. El resto se había alejado y éste había quedado a su lado. Obvio que ya había soltado su vestido porque le prestó atención—. ¿Has dicho que han manifestado fuego y hielo de sus manos? —asentía de nuevo el niño—. … —para ella fue demasiado raro. ¿Esos viajeros fueron bendecidos con Visiones de Pyro y Cryo? ¿Dos?—. ¿Has dicho que estaban en el Restaurante Wanmin? —una vez más, éste asintió—. Muchas gracias —se puso a su altura y jugó con sus cabellos. Luego le dio una pequeña bolsita con algo de moras. Esto alegró demasiado al niño—. Sigue mirándoles luego ¿sí?

El niño asentía para luego quedarse a solas Ningguang con sus pensamientos, pensando todavía que sería muy extraño que una persona reciba dos Visiones. No, es imposible que esto suceda… ¿verdad?

Restaurante Wanmin…

Xinyan y Xiangling estaban igual de estupefactas.

La manera en la que Aether y Lumine manifestaron el poder que acaban de ver, fuego y hielo, no creen que lo han visto en otras personas. De por sí, recibir una visión suele ser demasiado raro en este mundo. ¿Dos? ¿Una persona tiene a dos Arcontes que le bendijeron? No, no podría ser así… ¿verdad? Aparte, estos dos muchachos no saben para nada lo que es una visión y aun así, manifestaron el poder de una visión.

—Pensé que ustedes… —Xinyan no les conoce del todo, pero está seguro que ha visto en todos lados de estos dos viajeros y no ha visto algo que identifique que sea una visión—. ¿Cómo puede ser…?

—Magia —replicó Aether—. Es… complicado de explicar de hecho

—Bastante —Lumine estaba de acuerdo en eso. Explicar esto a gente que al parecer necesitan las bendiciones de unos Dioses para manifestar poderes…—, por eso es mucho mejor hacer algo así —levemente hizo una pequeña bola de fuego en una de sus palmas como si nada para que esta se eleve un poco por los aires para luego, esfumarse por completo. Se evaporó en el aire. La morena y la cocinera se quedaron en serio sorprendidas—. ¿Ven? No es nada del otro mundo.

—Pero, no tiene lógica —comentaría Xinyan—. Yo cada vez que toco la guitarra —y mostraba la misma—, es cuando puedo sacar a flote el poder de mi visión. Xingliang tiene a su mascota que lanza fuego y quema a los demás…

—Gouba —decía Xiangling—, recuerda, es Gouba —era… ¿qué mierda es Gouba? ¿Un pequeño osito? Sea lo que sea, el mismo estaba encima de la barra como si nada. Los mellizos eran saludados por este pequeño osito que parecía comer algo y lanzar llamas de su boca—. Pero, con la visión que uno recibe por parte de un Arconte, a veces puede manifestar el poder de este de distintas maneras… que ustedes dos…

—De nuevo, es algo de nuestras tierras —Aether no quiere discutir esto. El dolor de cabeza que es explicar lo que es la magia es demasiado. Puede decir que es la acumulación de la energía que le rodea y todo eso, pero tener que explicarle esto a una sociedad que vive de una manera tan diferente…

—¿En esas tierras tienen cosas así como ustedes?

Los mellizos asintieron

—Diablos…

—Caray…

—¡Eso es rock! —aun así, Xinyan seguía bastante impresionada con estos mellizos. El shock de ver algo así no se lo quitará nadie. A pesar de eso, con escucharles hablar un poco sobre rock y que sepan del mismo, para ella es bastante bueno. Ah, los mellizos, y Xiangling, siguen sin entender su expresión reciente—. Escuchen, escuchen, ¿saben lo que son los fuegos artificiales? —asintieron—. ¡Deben ayudarme entonces en mi próximo concierto! —se acercaría a estos dos con una enorme sonrisa—. ¡Con ustedes de ayudantes, seguramente podré atraer más personas!

La emoción de la rockera seguiría por completo hasta que logró ver por la entrada del restaurante a una figura más que conocida en la ciudad, una mujer de cabellos blancos con unos cuantos mechones de color rojo, la tez más blanca que la leche y un hermoso vestido que combinaba el blanco, negro y amarillo. Verle le hizo… no, los morenos no se vuelven blancos del miedo… se hizo más negra, sí… ¿racista? Capaz.

Ningguang apareció por supuesto en el restaurante. Vio no solo a Xiangling, también vio a esa chica que en estos últimos meses ha estado haciendo conciertos y ocasionando siempre que algo se prenda fuego, teniendo que mandar a la geoarmada a tener que apagar estos incendios y asegurarse que la atrapen para que deje de hacer problemas.

También, estaban estos dos chicos rubios que sin duda alguna eran los viajeros que Keching le había comentado previamente y los que traían consigo esa barra de oro tan pura como el aire mismo que uno a veces puede llegar a respirar.

—¿Concierto has dicho? —hablaría entonces.

—… —Xinyan realmente no quería verla. Frente a los mellizos, ella un poco temblaba porque siente que lidiar con una mujer así…—. …n-no.

—Eso es bueno —soltaría—, no sería muy lindo ver que alguien ocasione problemas en Liyue…

—…

—¿El restaurante ha estado yendo bien, Xiangling?

—¿Eh? Ah, ¡sí! ¡Lo ha estado! —respondió. Tener a una de las Siete Estrellas aquí es complicado para ella. Le ha visto varias veces desde lejos. Siempre quiso evitar su mirada. Supo que una vez vino aquí cuando ella no estaba y todo salió bien. Ahora que está ella aquí y ella también… ¿cómo comportarse?—. Muchas gracias por preguntar…

—También es bueno saber eso —pero luego, obviamente, miró a los dos viajeros. Estaban de espalda. Caminó un poco para poder colocarse frente a ellos y ver el rostro de ambos. Cuando estaba frente a estos, primero tomando asiento frente a estos, se llevó la mera sorpresa que tanto el chico como la chica se veían… bastante bien. No, sentía un aura muy diferente a cada uno. A simple vista ve que son hermanos, eso no hay dudas. El chico… parecía ser un aura amigable y la chica tenía esa aura… muy hostil… pero a la vez, también era casi lo contrario. Es decir, el chico si bien parece amigable, se oculta una naturaleza contraria a su persona, lo mismo con la chica—. Deben de ser nuevos en Liyue —más allá de la sorpresa que tenía, siempre debe mostrar un rostro serio como cuando hace negocios—. Déjenme que les dé la bienvenida a Liyue. Soy Ningguang. Es un placer conocerles…

—Lumine

—Aether

—Ah, son nombres muy bonitos —les daba un cumplido—. Espero que su estadía en Liyue sea amigable y no hagan nada malo y tonto —esto lo decía y de reojo miraba a la morena de Xinyan que seguía evitando como sea posible mirarle.

—Adivino que los niños que estos días nos ha estado observando han sido mandados por ti ¿no? —preguntaba Lumine. Ambos hermanos estuvieron siempre al tanto de estos. Para ellos es algo de todos los días, a veces, destacar entre la gente. Son nuevos en esta ciudad, en este mundo, seguramente alguien les habrá mandado a vigilar porque siempre veían y sentían al mismo niño de siempre—. No me gusta que me vigilen, señora Ningguang.

—Siempre me gusta evitar que algo malo suceda en la ciudad donde vivo y vivo para protegeré a sus habitantes —replicaría con clase la peli blanca antes las palabras de la rubia que no le daba de las mejores miradas—. Es mi deber siempre estar al tanto de las personas que entran y salen de Liyue. Quiero evitar que esta hermosa ciudad se llene de gente que solamente ocasione problemas…

—Una buena causa, todavía no explica del porqué tener niños que nos vigilan —ella estaría muy a al defensiva con este tema—. No soy como mi dulce hermano de aquí —este al escuchar ser mencionado así, saludó—, a mí me gusta hacer cosas y matar a la gente que me vigila, es una de ellas

—Te meterías en grandes problemas si lo haces… y por lo que veo, ser amiga de alguien que siempre termina incendiando cosas ya es un principio… pero por esta vez, solamente haré la vista a un costado si es que logras demostrarme una sola cosa

—¿Qué cosa?

—… —mostró la pequeña barra de oro. Ambos hermanos lo reconocieron—. Estoy segura que sabes lo que es esto ¿no? —los dos se miraron para luego, al mismo tiempo, hacer aparecer de la nada unas cuantas barras de oro más. Ningguang las contó y eran al menos 10 en total, 11 con la que tenía ella. La pureza de cada una era cada vez más grande, una que la otra. También vio que uno de los anillos de estos, porque parecían llevar varios ambos, brilló en lo que sacaban las barras de oro. Entonces, no es tan descabellado pensar que ahí guardan sus cosas. ¿En anillos? ¿Es eso realmente posible?—. …bueno, veo que realmente es como me dijeron.

—¿Esto de alguna manera servirá para que no nos molestes?

—Ah, no lo creo —contestaría ella de nuevo—. Tengo una ciudad que vigilar, cuidar y proteger. Seguramente entenderán a lo que me refiero ¿no? Cada cosa buena o mala que hagan, yo me voy a enterar. Cada cosa que decidan hacer en esta ciudad, cada cosa diminuta que intenten hacer, ayudar o no ayudar a la gente de la ciudad, lo voy a saber. Si sé que hacen algo malo, estoy segura que no tendrán un buen futuro —se levantaba entonces de su asiento—. No les estoy advirtiendo, solamente les dejo en claro que como son de afuera, deben saber las reglas del lugar y que deben comportarse como se deben.

—Entendemos señora Ningguang

—Puedes decirme señorita… o hermana mayor si gustas, pequeño

—La pequeña serías tú —respondía Aether entonces—, sin duda eres joven, tienes 34 años

—… ¿cómo sabes mi edad?

—Presto atención —sonrió—. Pero, mi hermana y yo entendemos a lo que se refiere. Simplemente somos viajeros de otras tierras y solamente buscamos cobijo por un tiempo antes de seguir retomando nuestras ganas de seguir explorando estas tierras.

—Entonces sepan que no hay mejor lugar para vivir que Liyue, joven Aether. Chicas, Aether, tengan una linda noche. Estaré… vigilándoles… sepan eso.

El ambiente cambió un poco una vez que la querida Ningguang terminó dejando el restaurante de una Xiangling que por las dudas había preparado algo para comer para ella… para después darse cuenta que se había ido. Xinyan ahora sí logró darse la vuelta, vuendo la espalda de la peli blanca y miraba a las chicos que realmente no parecían ni inmutarse por esto.

—¿Sí saben que realmente esa mujer lo ve todo?

—¿Realmente van a matar niños? —era la pregunta que había que hacer y Xiangling la hizo.

—No, para nada —Aether le tapó la boca a Lumine que iba a decir que sí, que ella sería muy capaz de hacerlo—. No nos gusta matar a los niños… ¿verdad Lumine?

—… —y se sacó las manos de Aether de su rostro—. No, no nos gusta —ese tono de su hermano es obvio que era para que tuviera que mentir. Innecesario, pero le haría caso esta vez—. Un poco lastimarles, nada más…

—Pero, ¿he de suponer que en serio controla todo?

—Es algo así como la gobernante de este lugar —decía Xiangling—. Las demás Estrellas de Liyue se encargan de diversas cosas de la ciudad, pero ella es quien realmente maneja la ciudad…

—Mm, entiendo —contestaría Aether—. ¿Liyue es realmente el mejor lugar para vivir?

—Pues, hay varias ciudades no muy lejos de aquí. Depende si te gusta el desierto, un lugar con muchas plantas y un lugar donde ocasionalmente voy para recolectar ingredientes porque últimamente estoy encontrado cosas increíbles, la región donde el Arconte Anemo vive… ¿Cómo se llamaba la ciudad? Creo que era Mondstadt

—Nombre raro

—Demasiado raro…

—Más allá del nombre, tengo entendido que le dicen "La ciudad libre" o algo así…

—Bueno, suena mucho mejor que esto ¿no? —Aether entonces miró a Xiangling—. ¿Qué tiene de bueno ese lugar?

—Hacen el mejor vino…

—¡Debemos ir allí!

Ah, sí, Lumine escucha la palabra vino y se convierte en otra persona, la verdadera Lumine, una hermosa, dominante y borracha mujer que todo hombre soñaría tener…