Capítulo 04

Los mellizos, aunque era más Lumine que Aether, pensaran seriamente entonces la mera idea de irse de esta ciudad para ir a aquella que supuestamente tiene de los mejores vinos que podría haber en toda Teyvat.

De estos hermosos hermanos, Lumine era la que más disfrutaba en estar sentada luego de un largo día de tener que cazar animales, monstruos o en el mejor de los casos otras personas, era sentarse y beber un poco de alcohol. Disfrutaba muchísimo de tomar cerveza y otros alcoholes fuertes que te podrían dejar tirado en el suelo, desmayada. Pero su deleite personal era el vino y saber que existe una ciudad donde tienen el mejor vino de todos, literalmente ya quería ir allí. Aether también gusta de tomar un poco de alcohol, pero es mucho más de disfrutar de la vida y beber bebidas frutales… luego de tener que hacer los mismos trabajos que su hermana.

—¿Realmente quieres ir allí? —le preguntaría Aether entonces a su hermana quien de brazos cruzados así como una pierna encima de la otra, asentía—. Oye, Xinyan, ¿es complicado llegar a ese lugar?

—¿Mondstadt? Pues, no es tan difícil de hecho —diría la morena—. Creo que tardarían unos cuantos días —pensaría un poco el trayecto que deberían de hacer hasta llegar a la ciudad que muchos dicen "La ciudad libre"—. No, honestamente chicos, no tengo idea de cómo será el camino hacía allí

—Ow. Bueno, no importa de todas maneras.

—De alguna manera me las arreglaré para llegar allí —soltaría Lumine—. Después de todo, podemos ir volando hasta allí —sonreía un poco—. Tengo ganas enormes de poder volar un poco y…

—Momento, ¿también pueden volar? ¿Saben planear…? —preguntaba entonces Xinyan con la mera idea en mente de hablarle de los planeadores. Es normal que muchos aventureros tengan uno y lo usen para surcar los cielos y no caer al vacío a toda velocidad y morir. Por supuesto, estaba hablando con dos mellizos que tras hacer esa pregunta, ambos desplegaron unas alas… hermosas. No había palabras para describirlas. El rostro de Xinyan ya no sabía qué cara hacer—. ¿Qué con ustedes dos? ¿Qué diablos son?

—Somos ángeles —soltaría Aether.

—¿No te gustan las alas, Xinyan?

—… —pueden manifestar fuego, hielo, también vio cómo podían jugar con agua. Ahora pueden sacar alas. No parecían ser alas de los planeadores, no. Tocó… y era como tocar las alas de un animal, las alas… plumas, todo. Eran suaves—. …en serio chicos, ¿qué… son?

—Personas normales que obtuvieron poderes, nada más —contestaría Aether para luego retraer sus alas y volver a guardarlas—. Aunque, si bien la idea de volar me parece genial, me parece mejor que busquemos una carreta y vayamos así…

—Ugh, Aether, siempre con tus ideas tan aburridas…

—¿Cómo quieres que volemos a un lugar si todavía no sabemos dónde diablos está?

—Somos exploradores —contestó—, ¿no crees que eso es lo que hace un explorador? ¿Explorar?

—Aun así, siento que sería mejor a veces comportarnos como humanos alguna vez en la vida… ¿no crees? —Lumine suspiró para luego chistar. Entonces, tras eso, él miró a Xinyan que todavía seguía procesando todo. Se nota que es mucho para ella. Es decir, conoció a dos personas que sus poderes son realmente de otro mundo. Xiangling, esa cocinera, fue muy dulce y no diría nada—. Por cierto, gracias por dejarnos venir a tu casa, Xinyan

—Ah, oh, no es nada —esta diría—. Me contaron cosas del rock and roll que no podría haber pensado, siento que sería lo mínimo —en efecto, los hermanos podían ver que esos ojos afilados y esa mirada que metía medio se escondía una chica muy dulce y amable—. Siento que quizás no sea… "hermoso" para ustedes…

—Oye, al menos tienes una casa —soltaba Aether—. Nosotros nunca tuvimos una casa…

—Aether, por favor…

—La mera idea de tener una casa propia, el poder hacer las cosas de la casa… —tenía un poco ganas de llorar—. Tienes suerte de tener una casa, Xinyan. Pensarás que no será acogedora, pero es hermosa, realmente hace resaltar ese lado tuyo hermoso que duerme en la apariencia de una chica rockera como tú…

—P-por favor no digas esas cosas…

Solo para aclarar, las personas morenas aunque parezca loco pueden sonrojarse. Solamente quería dejar eso en claro… por las dudas.

—¿No? Pero, Xinyan, mírate. Realmente tienes material para ser una excelente esposa. Es más, hasta me gustaría poder pedir tu mano…

Por un lado, tras estas palabras, tenemos a una Xinyan que no esperaba unas palabras así por lo que todo de ella se puso de color rojo. Más que nada su rostro puesto que la mera idea de imaginarse a ella misma casada y siendo algo que nunca pensó que sería por lo "mala" que es en estas cosas, que no es la chica más femenina en ese sentido que digamos, su rostro se puso totalmente rojo, mirando a Aether en lo que estaría balbuceando un poco palabras que no saldrían por más que intente.

¿Cómo tomarse el comentario tan casual que Aether ha dicho?

¿Cómo puede responderle a eso? ¿Cómo es que debería de decirle que no sabría cómo responderle?

Aether lo dijo con toda la buena onda posible. En estos días, Xinyan contó de cómo ella siente que hacer estas cosas no es para ella. Las cosas típicas que haría una mujer, no es lo suyo. Sí, sabe hacerlas, pero a veces… no sale del todo bien o realmente se ve a ella misma y cree que esta no es su vida para nada. Invitó a ambos hermanos a su casa, nunca cuestionando que sea una casa en un lugar pobre de la ciudad de Liyue. Nunca les importó, a decir verdad. Están muy felices de haber sido invitados a su casa. Estos dos muchachos le contaron muchas cosas de rock… y eso es rock, totalmente. Ahora, dicho esto por Aether… se quedó en silencio y sin saber qué hacer.

Por parte entonces de los hermanos, Aether solamente diría que es cierto, que ella tiene madera para ser una excelente mujer para cualquier hombre y más su ferviente pasión por la música, la hace ver tan hermosa… a lo que Lumine solamente miraba mal a Aether en hacer esto… de nuevo… y juraba que de seguir así, algo haría con su hermoso hermanito…

¿Qué hará con Xinyan si acepta algo por parte de su hermano?

Como ha hecho a veces con algunas de las pretendientes de su hermano, matarla.

. . . . . . . . .

—¿Aquí es?

—Sip, aquí mismo. ¿No ven a los miles de aventureros que entran y salen todos los días? No solo aventureros, también cazadores de tesoros, recolectores, de todo un poco pueden encontrarse aquí

—Esto trae recuerdos ¿verdad Lumine?

—Gremio de aventureros… recuerdo cuando nos habíamos unido al gremio de magos… ¿recuerdas cuando tuvimos que deshacernos de los nigromantes?

—Yo solo recuerdo el gremio de los ladrones y la última misión que me dio de robar un pergamino vigilado por gente ciega… que por suerte no veían porque sino…

Los días pasaron entonces. Xinyan explicó un poco más a los hermanos cómo, más o menos, funciona el mundo. La querida Xiangling también ayudó a los hermanos a orientarse en este dichoso mundo. Aparte, también les daba de comer… que los queridos rubios no objetaron para nada ya que con tal de comer gratis, comieron cosas BASTANTES raras a decir verdad. Liyue, la historia, los eventos que ocurrieron, cómo es que Ningguang es literalmente la persona que gobierta Liyue junto con las demás Siete Estrellas – que todavía les vigilaba con esos niños que poco a poco ya no se veían o sentían sus dichosas presencias – así como también el Arconte de este lugar.

Aether y Lumine encuentran curioso que si bien parecen "creer" en las cosas de este Arconte Geo, tanto Xinyan como Xiangling poseen una bendición del Dios de fuego o como le dicen aquí, el Arconte Pyro. ¿Cómo es eso?

¿Qué pasa si eres un ser extremadamente ferviente a un Arconte y viene otro y te da una visión?

¿No significaría que todo este tiempo las cosas que te enseñaban estaban mal?

¿Significaría que por más que alabes de una manera NO sana a un Arconte otro puede venir y darte una Visión?

Encontraban muchas cosas cuestionables de este mundo. Aun así, no creen que sean nadie ambos hermanos como para cuestionar las creencias de las personas. Cada persona es libre de creer y alabar lo que ellos desean. Podrá ser real, podrá ser falso, no importa. Esas personas crecieron con estas creencias y no sería muy respetable empezar a acusarles que todo lo que creen es pura falsedad.

—¿Tenemos que entrar?

—Pues, ¿sí? —diría Xinyan—. ¿Creen que alguien les atenderá fuera del gremio?

No se comentó nada más e hicieron caso a las palabras de la rockera de fuego.

Efectivamente, dentro del gremio de aventureros… se veía como un verdadero gremio. Los hermanos por momentos sintieron la nostalgia de encontrarse con una escena muy similar en alguno de los mundos que han estado. Mucha gente que daba vueltas, algunos que parecían discutir estrategias para sus siguientes encargos, otros que entraban, salían, lo muy normal. Podían ver también a las famosas recepcionistas, típicas de estos gremios. Sí, era realmente como volver a casa.

Con indicación de la morena rockera, ambos hermanos entonces fueron hasta la recepción donde había una mujer de cabello negro y corto que les esperaba con la mirada.

—Aether…

—Sí, no logro sentir algo de vida en esa persona…

—¡Ad astra abyssisque! —eran las palabras que soltaría entonces la recepcionista de cabello negro, algo que los mismos hermanos, capaces de poder hablar hasta el lenguaje Noldor, no entendieron—. ¡Bienvenidos al Gremio de Aventureros! Mi nombre es Katheryne y soy una de las recepcionistas del gremio. Es un placer en conocerles —dicha presentación, luego vio a Xinyan—- Ah, Xinyan, es un placer verte de nuevo.

—El placer es mío, Katheryne —respondería con una sonrisa—. Mira, vengo con amigos

—Oh, sin duda alguna esto es un hito especial —la rockera se cruzaba de brazos en lo que suspiraba al escuchar esta pequeña broma por parte de ella y su fama de no tener amigos—. No importa, es bueno verte haciendo amistades. ¿Puedo saber el nombre de ustedes, entonces?

—Aether

—Lumine

—Un gusto en conocerles Aether, Lumine. Adivino entonces que están aquí para poder inscribirse en el Gremio ¿verdad? ¿Saben lo que hace un gremio?

—Lo sabemos —soltaría Aether que junto a su hermana, realmente estaban muy escépticos con la presencia de esta mujer llamada Katheryne. No era normal. El no sentir vida alguna de una persona… o está muerta o es algo más que algún no muerto—. Donde venimos, existen varios gremios, por no decir bastantes.

—¿Son viajeros?

—Así es —hablaría ahora Lumine—. Viajeros, exploradores, somos muchas cosas junto con mi hermano. Íbamos a asentarnos en esta ciudad hasta que escuchamos que había una ciudad donde el vino es genial…

—Ah, Mondstadt, la ciudad libre y una que produce el mejor vino de todos los reinos

—Ese mismo…

—Entonces, la razón de venir aquí…

—Aparte de querer unirnos —esto fue sobre la marcha por parte de Aether—, también queremos de alguna manera ver si podemos conseguir un guía que nos pueda llevar hasta allí, por no decir también algunas provisiones para el camino. ¿Cree que eso es posible, señorita Katheryne?

—El Gremio de Aventureros siempre tienen las puertas abiertas para todo aquel que busque unirse al gremio. Además, ofrecemos una gran ayuda a los recién ingresados para que se adapten rápidamente al estilo de vida de los aventureros… aunque viendo a ambos, estoy muy segura que deben de estar muy acostumbrados a tales vidas —desde su ojo, ve a un Aether y a una Lumine muy adiestrados. Podrán ocultarlo, pero las manos que poseen ambos no son las manos de unos simples viajeros—. ¿Realmente desean unirse?

—¿Existe algún rango?

—Para nada —contestaba rápidamente—. Los encargos que suelen tomar los aventureros es en base a la habilidad de este. Se hace un registro de las personas que se unen al gremio para determinar qué encargo es el adecuado para ellos. Los casos pueden variar enormemente dependiendo del grupo o de la persona que decida tomar encargos —en eso, ella sacó un libro y se lo entregó a uno de los hermanos—. Aquí tienen, por ejemplo, una pequeña guía acerca de algunos enemigos que se pueden encontrar en la salvaje naturaleza —hizo una leve pausa y miraba a ambos—. ¿Piensan unirse?

—Sí, vamos a unirnos al gremio

—¡Pues felicidades! —soltaría con una sonrisa—. Sean bienvenidos entonces al Gremio de Aventureros —aparte del libro, le dio unas cuantas cosas, un mapa y unos objetos como para poder sobrevivir al aire libre—. Dentro de esa bolsa, que podrá parecer pequeña pero contiene muchas cosas, tienen lo necesario como para poder sobrevivir al aire libre. Además de eso, por esta vez, haré una excepción con ustedes y podré decirles que tienen una comisión que les llevará hasta la ciudad de Monstadt

—¿Será una misión de guardia de caravana?

—En efecto. Teniendo en cuenta por lo que veo, y mi ojo jamás falla, ustedes son más que capacitados para hacer un digno trabajo. Además, estoy más que segura que cualquier persona que Xinyan decida traer debe de estar más que capacitada…

—Lo son —hablaría la rockera—. Katheryne, realmente estarás más que sorprendida por lo que pueden hacer…

—Estoy muy segura de ello —y miró entonces a estos dos hermanos una vez más—. En aproximadamente 5 días, vengan aquí por favor. Se van a reunir con su cliente y de ahí, van a partir hasta la ciudad de Mondstadt. Hasta entonces, pueden simplemente esperar hasta el día de la fecha o de mientras pueden aceptar algunos pequeños encargos más…

—Vale, muchas gracias —respondía Aether—. Ten una linda tarde, Katheryne.

—Igualmente, Aether. Lumine, tú también. Xinyan, espero que tengas también una excelente tarde y espero poder escuchar desde aquí tocar un poco de rock.

—¡No se diga más, amiga!

Organizando las cosas entonces que obtuvieron ahora mismo, los tres salieron del gremio de aventureros. Aether guardó las cosas en uno de sus anillos a la par que Lumine miraba el mapa que habían obtenido por parte de la recepcionista. Lo miró demasiado extrañada.

—¿Qué sucede?

—El mapa… ¿no notas nada extraño?

Xinyan miró el mapa que tenía en manos Lumine y veía un mapa común y corriente. Es decir, el mapa de la ciudad de Liyue, los miles de caminos que poseía que llevaban a las demás ciudades, nada del otro mundo.

—Es un mapa de Teyvat, Lumine.

—…

—¿Qué…? Oh…

Aether quería ver la razón del rostro de su hermana. Estaba haciendo bastantes caras por lo que no entendía el porqué de ellas. Tras guardas las cosas en su anillo y corroborar dentro de estos que tuvieran todas las cosas que han venido almacenando, miró a su hermana, miró el papel que tenía que era el supuesto mapa… y vio lo mismo.

La ciudad de Liyue estaba por completo al descubierto. Marcaban casi todos los puntos de interés de la misma así como también unos lugares que especificaban las personas que estaban en ella… pero en los alrededores de la misma, había una especie de… ¿niebla? Era de color azul… no podría describirlo correctamente. El tema es que tanto él como su hermana veían justamente los alrededores de la ciudad cubierto con esa niebla extraña. Eso sí, por encima de esa niebla, se veían unos puntos extraños que no entendían qué eran pero tras mirar mejor, los hermanos recalcaban cómo había uno de esos puntos dentro de la ciudad, dos a decir verdad.

—¿No notas en serio nada extraño del mapa, Xinyan?

—Es un mapa —soltaría la rockera. A veces le cuesta comprender a estos hermanos. Vienen de tierras lejanas, sí. Pero, ¿tantas preguntas?

—Ósea, Xinyan, ¿no ves esto? —señalaría en el mapa entonces Lumine, el punto ese donde, según recuerda, estaba la estatua de piedra del Arconte Geo. No solo señaló, tocó allí mismo—. ¿No lo ves?

—Ahí está la estatua del Arconte Geo…

—Sí pero…

Lumine no pudo seguir con sus palabras porque de la nada, esta como que se desvaneció de allí frente a Aether y Xinyan.

Los dos se quedaron espabilados. Se miraron, intercambiaron miradas de shock y de asombro por esto que acaba de suceder. Literalmente Lumine se esfumó de entre ellos dos y a saber dónde es que fue a parar.

—…

—…

—…

—…

Todavía entre sorpresas, Aether recibió una leve señal por parte de su hermana. Ambos hermanos poseen muchos poderes pero entre tantos de ellos, poder comunicarse con el otro por medio de la mente es algo único y que ambos comparten. Aparte, son hermanos, mellizos.

El rostro del rubio de la gran trenza en serio se quedó un tanto pasmado por esto.

—Lumine está junto a la estatua del Arconte

—¿Cómo? —preguntaría la rockera—. ¿Cómo es eso posible?

—Xinyan… no tengo idea… ¿en serio no veías nada raro en el mapa?

—Solamente vi un mapa normal —decía de nuevo, ya un tanto preocupada—. ¿Qué mapa les dio Katheryne entonces para que esto suceda? Tengo que…

—No, no lo hagas —la detuvo al instante—. No hace falta que te quejes con ella —soltó rápidamente la mano de Xinyan. La rockera dudó de ir entonces dentro del gremio. En su lugar, miró a Aether llena de dudas—. Ella… está viniendo.

Miró hacia arriba. Xinyan también lo hizo. Allí mismo se podía ver entonces a una Lumine que bajaba desplegando las hermosas alas de ángel que tenía. La gente no le miró raro debido a que era muy normal a veces ver gente en planeadores. Obvio que llamó la atención las alas de su "planeador" pero nadie se atrevió a hacer preguntas por ello por la mirada tan feroz que tenía en estos momentos.

Al descender y estar frente a estos dos, los miró seriamente.

—Me teletransporté —soltó

—¿Qué?

—No sé qué sucedió, pero al tocar ese punto de la nada me encontré allí junto al Arconte —estaba seria, pero perpleja—. Estoy muy segura que esto no es algo que puedas hacer Xinyan… ¿verdad?

—La verdad es que no —contestó—. No… no se supone que sea normal hacer algo así…

Las chicas discutirían si esto es algo que puedan hacer los locales o no.

Aether por su parte pensó que muy posiblemente es algo que tenga que ver con ellos dos, su hermana y él. Se tomaba el mentón de tan solo pensar que si en serio pueden ir de un punto a otro con tan solo tocar el mapa… ¿no sería todo más fácil para ellos…?