Este capítulo está basado en el que Carol se reúne con las niñas (válgame que lo hiciera) y Ty. ¿Por qué no echar de menos a Daryl en medio de todo eso?
Es cortito...
Retazos
27
Cambio
Cuando encontró a Lizzie y Mika no pudo evitar sentirse aliviada. Al regresar a la cárcel, demasiado ansiosa por verlas y a Daryl, se encontró con el panorama de destrucción.
Aunque jamás pensó que Ty la abrazara. Tampoco que fuera él quien estuviera con ellas. Había confiado tanto en la imagen de Daryl cuidándolas que eso la inquieto y rompió por igual. Aún más, si el hombre sabía que fue ella quien mató a Karen.
Sin embargo, Ty se sentía tan aliviado de ver a alguien con vida que fue doloroso y confuso.
—No te vi salir.
Carol comprendió que Rick no se lo había dicho. Ty no sabía nada de lo ocurrido. Le explicó que ambos tomaron un coche diferente. Una mentira piadosa, aunque sabía de sobras que las mentiras tenían las patas muy cortas.
Pasé casi toda mi vida mintiendo para sobrevivir a los golpes y por no delatar a Ed.
—Luego os seguí, pero os perdí por un momento —continuó alejando esos pensamientos de su cabeza.
—Y nos encontraste.
Asintió con la cabeza mientras no podía evitar pensar en Daryl. Era él quien le enseñó a rastrear. No era tan buena como él, lo reconocía, pero entendió lo máximo para poder sobrevivir. Debía de reconocer que Daryl era más paciente de lo que parecía para esas cosas. Aunque a veces sus manos —las de ambos debía de decir—, se iban a otros lares y tenían que regresar a buscar el cobijo de su celda.
—¿Sabéis algo de Daryl o los demás? —cuestionó.
Los tres negaron y ella sintió que el corazón volvía a pesarle.
—Mirad, ahí hay un letrero. ¿Quizás…?
Carol dudó por un momento. Posiblemente se había vuelto más desconfiada, más solitaria. Más perspicaz.
O simplemente es que habían muchas cosas que se le quedaron de Daryl, muchas otras que ella le entregó a él.
Pero al ver ese cartel, sospechó que realmente fuera posible algo como la libertad y seguridad en otro lugar.
Aún así, aferró a Judith con fuerza contra ella y miró al cielo.
Por favor, si estás vivo… deja que te encuentre yo esta vez.
