Capítulo 06

Aether: Lumine, en serio, creo que no llevamos ni una semana, mucho menos dos, en este mundo y ya te has acostado con alguien…

Lumine: No es cierto…

Aether: Hermanita, te recuerdo que nuestro poder, sobre todo el poder transformarse en alguien más, funciona si compartimos un vínculo con la persona con la que deseamos tomar forma alguna y sabes de sobra que ese vínculo se forma una vez estás con esa persona… entiendes eso ¿verdad?

Lumine: De todas maneras, eso no comprueba nada, hermanito. Además, si realmente me acosté con ella o no, no sería mucho de tu interés…

Aether: Tú te puedes acostar con quien quieras, pero si yo lo quiero hacer…

Lumine: Ah, no, eso no puedes hacerlo… antes muerta que dejarte que te acuestes con cualquiera…

Aether: ¡Te acostaste con Xinyan!

Lumine: Solamente estaba probando si esa chica era digna de mi hermanito… claramente, no pasó la prueba…

Aether: ¿Prueba? ¿A qué…? Espera, ¿eso quiere decir que las veces que las chicas que se interesaban en mí…?

Lumine: No lo sé hermanito, tú seguramente te darás cuenta de ello...

Aether ahora en estos momentos estaba teniendo un momento donde se daba cuenta que las veces que muchas chicas siempre que querían algo con él, sea algo de una noche o algo demasiado serio como para estar en una relación y muy seguramente mucho más que una relación que de la nada ya no estaban cerca de él y demás, su hermana, su querida hermana melliza fue la responsable de ello, haciendo estas pruebas donde comprobaba si en serio iban de verdad con él. Era… era demasiado para digerir…

Así es.

Tanto Lumine como Xinyan tuvieron algo cuando Aether estaba durmiendo. No fue muy difícil de hecho, la rockera no sabe cómo explicar el sentimiento que tenía. Pocos los días fueron de estar junto a ellos dos y sentía como que les conocía de toda la vida. Tenían una especie de aura… muy diferente a ellos. Sí, que ellos son de otras tierras muy lejanas, pero no siempre ves a gente de otras tierras que tengan algo especial como ellos. La rockera había dicho que de alguna manera, no sabía cómo sentirse con ambos muchachos de cabellos dorados… y al final, Lumine, aprovechando este momento, se acercó a ella para hablar un poco más en confianza… y pasó lo que tenía que pasar… se enrollaron un poco… y casi que iban a llegar a mucho más, pero lo dejaron allí. Ahí mismo se formó un vínculo, vínculo más que suficiente para que Lumine pueda tomar la forma de la rockera y hacerse pasar por ella en caso de necesidad…

No había mucha necesidad, pero ahí estaba para ahuyentar a la geoarmada.

Los días después de ese momento, de Xinyan descubrir más cosas de estos hermanos y que se apenara bastante sobre lo hecho con Lumine, fueron muy normales. Bueno, normales en sí. Tuvieron que estar en perfil bajo por el mini concierto de la rockera que, al parecer, había ganado unos cuantos fans, sobre todo por los fuegos artificiales del mismo, algo que muchos realmente quedaron sorprendidos. No entendían mucho de rock and roll, pero les gustó lo que escuchaban.

En fin, nada raro pasó y llegó el día de la partida de los hermanos de Liyue.

Xinyan: ¿Volverán?

Aether: Por supuesto que volveremos —se había asegurado que todo estuviese dentro de su anillo así como su hermana. Sonrió a Xinyan—. Lumine tiene razones de sobra para volver… digo, me gustaría tener la suerte de tener una mujer como tú esperándome en casa… ah, qué suerte tiene mi hermana…

Xinyan: ¡Y-yo no soy su mujer!

Lumine: Oh Xinyan, me partes el corazón —fingía dolor—, me partes el corazón…

Xinyan: … —está muy segura que cualquier persona que decida conocer a estos hermanos, tendría una vida muy pesada y muy larga. Por suerte son muy fáciles de llevar… aunque…—. ¿Van a volver entonces?

Aether: Con lo que podemos hacer con nuestro mapa, sí, seguramente sí Xinyan

Lumine: Así que no te preocupes por nada rockera de mi vida, pronto vendré a verte… y si hasta quieres, te llevaremos a esta nueva ciudad… ¿cómo se llamaba? Mondstadt ¿no?

Aether: Sí, lugar donde hay vino…

Lumine: Te llevaré y te haré tomar el mejor vino de todos… ¿qué te parece? —sonreía con una mezcla de pureza y perversión al mismo tiempo a la rockera que no sabía qué responder—. Incluso si te sientes con confianza, podemos llevar tu show allí también. Entre más conozcan el rock mejor ¿no?

Xinyan: … ¿en serio harías eso por mí?

Lumine: Por ti nena, te bajaría la luna en estos momentos…

La cara de asco que hizo Aether en tener que escuchar cómo parecía su hermana ligar con la rockera… era digna de una foto. Lo peor es que mientras el terminaba de asegurarse las cosas que tenía en su anillo, de nuevo y para asegurarse que todo esté bien, pensaba y maldecía por debajo que si él hace esto, luego su hermana le recrimina que todas las mujeres le quieren hacer daño, etc. Tu típica hermana sobreprotectora contigo, pero ella puede hacer lo que quiera y mucho más… no tiene problemas en quejarse sobre esto, pero termina siendo todo lo mismo, que lo hace por su seguridad…

Xinyan: Por favor, ambos tengan cuidado en el camino. Es muy posible que en estos días las carreteras estén llenas de bandidos y monstruos...

Lumine: No te preocupes, estaremos bien…

Xinyan: … —ella entonces procedió a abrazar a ambos hermanos. No hizo trato preferencial pese a que ha tenido algo con Lumine, no. Realmente en poco tiempo ha congeniado bastante bien con ambos y los considera buenos amigos—. Si es que pueden hacer eso de nuevo, lo del mapa… por favor, recuerden que si algo malo pasa en Mondstadt, aquí tienen una casa en dónde quedarse… no es mucho, pero sepan que estoy para ustedes…

De nuevo los hermanos abrazaron a la rockera de Xinyan que esperaba que en serio vuelvan a verle. De lo que ha aprendido del rock de ellos, lo va a implementar en sus pequeños conciertos y hará que el rock sea demasiado conocido en Liyue.

Y teniendo en cuenta que pueden literalmente ir de un punto a otro con respecto al mapa, algo que sigue pareciendo extraño para ambos hermanos, volverán… sobre todo Lumine…

. . . . . . . . . .

Aventurero: Oye, ¿no te parece raro esos dos hermanos?

Aventurero 2: ¿Raro? ¿En qué sentido?

Aventurero 3: Quizás es porque desde que salimos, no bajaron del carruaje que lleva al mercader que tenemos que proteger… ni hablar que en ningún momento se han movido…

Mercenario: No es para tanto

Aventurero: No los he visto pestañear en ningún momento…

Mercenario: Okey, es para preocuparse un poco…

Mercenario 2: ¿De qué hablan?

Mercenario: De esos muchachos que están encima del carruaje…

Mercenario 2: Ah, son Aether y Lumine. Sí, hablé con ellos. Se encargarán de hacer las guardias nocturnas… dijeron algo que ellos no necesitan dormir para nada…

Mientras que algunos aventureros y mercenarios compartían algunas palabras acerca de los hermanos, estos hermanos entonces estaban hablando con el mercader que debían de progeter así como las mercancías que iban dirigidas hacia la ciudad de Mondstadt.

Mercader: …¿entienden?

Aether y Lumine: Sí, lo hacemos.

Mercader: Realmente desconozco la razón para que la señorita Ningguang mandara a su secretaria para informarle si ustedes dos hacen un buen trabajo. Aunque tengo curiosidad, no me atrevo a preguntar. Pero una cosa es segura, hagan bien su trabajo porque si una de las siete estrellas de Liyue tiene sus ojos puesto en ustedes, es porque o son alguien importante o alguien que camina por la cornisa… por lo que, por su seguridad y la mía, hagan todo bien. ¿Entienden? ¿Me he explicado mejor?

Aether y Lumine: Sí señor, ha sido muy claro.

Mercader: Perfecto. Sigan entonces con el montado del campamento…

Este mercader se fue entonces a su pequeño campamento montado por sus sirvientes y guardia personal, claramente mostrando la diferencia de clase, de dinero entre él y los otros aventureros que estaban montando el campamento para los demás. Los hermanos entonces seguía como estaban.

Aether saltó de nuevo al carruaje donde el mercader era transportado junto con algunas cosas más, volviendo a sentarse y mirando detenidamente a la distancia.

Aether: Yo me quedo aquí

Lumine: Avisa cuando veas algo ¿quieres?

Aether: Lo haré… procura fijarte en los demás. Te avisaré si veo… oh, espera, sí, veo algo —decía mirando a la distancia. Detectó un par de vidas a lo lejos—. Sí, algo veo.

Lumine: ¿Qué ves?

Aether: Al menos dos docenas de personas. No, espera… sí, al menos dos docenas de personas… —y bajó su vista del carruaje para ver a su hermana—. ¿Les dirás a los demás?

Lumine: No hace falta —se tronaba el cuello—. Tengo ganas de divertirme un poco…

Aether: Avisa a los demás, por favor

Lumine: Aghhh —se quejaba un poco—, bien, bien, como quieras —ella, malhumorada entonces con su hermano, caminó hasta los demás aventureros y mercenarios que hacen el papel de guardia de caravana que, obviamente, destacaba por lo dorado de su cabello. Sí, hay algunos muchachos y muchachas rubios, nadie como ella y su hermano, al parecer—. Escuchen, mi hermano ha avistado dos docenas, posiblemente poco más, de personas que seguramente vienen a esta dirección…

Aventurero: ¿De verdad? ¿Cómo les ha visto?

Lumine: Él… oh, espera —telepáticamente su hermano le habló. Por eso se frenó. Le miraron un tanto raro—. Seguramente no vengan ahora, según mi hermano ve. Esperarán a que cerremos los ojos para descansar para atacar. Planean una emboscada nocturna.

Mercenario 2: Espera, ¿cómo sabes eso?

Lumine: Mi hermano tiene una vista de águila. Puede ver muchas cosas de lejos y puede detectar la vida de las personas…

Aventurero 3: Es decir… ¿puede sentir la presencia de otros desde lejos? —Lumine le asintió—. Capitán…

Aventurero… capitán: ¿Realmente es así como dices…? —Lumine le dijo su nombre—. Lumine, bien, sí. Ese muchacho, tu hermano, ¿realmente ha visto eso?

Lumine: Sí, en serio. Tal vez esperan a que estemos dormidos para atacar…

Capitán: ¿Qué sugieres?

Lumine: Podría ir a cazarlos yo misma —diría con un leve deseo de sangre—, pero mi hermano ha pedido que se les comunique para saber el mejor plan que podamos abordar con estas personas

Capitán: En ese caso, es mejor jugar contra nuestro oponente —diría el capitán. Volteó a ver tanto a los aventureros como a los mercenarios—. Todos, a la hora de descansar, vayan con sus armaduras puestas, más recomendable ir con las armaduras ligeras. Tenderemos una emboscada a los que nos intentan emboscar —ellos asentían mientras terminaban de preparar todo así como también cambiar sus armaduras por algunas más ligeras—. Debemos informar al mercader que debemos…

Lumine: No, no hace falta —replicó—. Es mejor hacer esto sin que él sepa

Capitán: Por cuestiones de seguridad, debemos informarle.

Lumine: No veo necesario. Esto es algo que a un mercader no debería de importarle. Sabe perfectamente…

Capitán: Entiendo tu punto de vista, no quieres lidiar con alguien como el mercader que debemos proteger. Te tengo que informar que más allá de la persona buena o mala que sea, es nuestro empleador y debemos hacerle saber de todo. Las cosas son así para nosotros, aventureros y mercenarios como igual —los demás detrás de él asentían—. He visto que parecía que te regañaban a ti y a tu hermano. Entiendo que estés molesta, pero tenemos que informarle… si algo le pasa, no cobraremos…

Lumine: Está bien

Capitán: Por cierto —había una cosa que quería preguntar. Lumine detuvo su marcha—. ¿Dónde están sus armas? —Lumine hizo aparecer entonces una lanza de la nada. Era… era una lanza que no solo imponía, era muy hermosa, un color blanco como una nube y un dorado como su cabello—. …oh…

Aether escuchaba esto también, por algo tiene buen oído por tener los poderes que tiene junto a su hermana, y también hizo aparecer el arco que usaba. Era del mismo color que la lanza de Lumine. Técnicamente la lanza de él y el arco de ella, pero le gusta más usar los arcos y a ella la lanza… le gusta a ella agarrar algo firme y duro… y a él algo suave y delicado que con el buen juego de dedos, puede ser mortal…

Sí, Lumine agarrar pene, Aether toca vagina. Simple.

En la noche…

Bandido: ¿Estás seguro de hacer esto?

Líder: Muy seguro. Escuché sobre un cargamento que iba a Mondstadt con objetos muy valiosos. Estoy seguro que esa es nuestra caravana.

Bandido 6: Oye, jefe… ese muchacho… no ha dejado de vigilar la zona…

Líder: Estará dormido con los ojos abiertos, no nos verán para nada, no te preocupes…

Bandido 15: No, jefe, en serio creo que él tiene razón. No ha dejado de ver la zona…

Bandido 19: No, está mirando aquí desde hace rato… ¿y si nos ha descubierto?

Líder: Estoy seguro que es una coincidencia

Bandido 2: Jefe, que está mirando desde hace rato… y no ha pestañeado nunca…

Líder: Como dije, seguramente no está viendo… pero, ¿escucho gente no siguiendo mis órdenes?

Los bandidos: … perdone, jefe…

Líder: Así me gusta… ahora, vamos…

Aether podía ver, y casi escuchar, a estos bandidos que se aproximaban cada vez más. Cerró entonces sus ojos unos momentos para darles la certeza que estaba dormido, todavía arriba del carruaje. Telepáticamente avisó a su hermana Lumine que se prepare, que el enemigo se estaba acercando. Ella avisó al capitán con una indicación que le había dado, era dar leves golpes en el suelo para avisa de esto. Los demás así como el capitán captaron esto y todos estaban ya listos como para comenzar la emboscada a la emboscada.

Los bandidos entonces, junto con su líder, se acercaron peligrosamente al campamento montado por la caravana y se encontraban ya listos para atacar. Estos bandidos no esperaban entonces que el dormido Aether abriera sus ojos de la nada, haciendo que estos bandidos se terminen paralizando, tomara su arco, tensara, una flecha rodeada de una luz muy fuerte, salga disparada tomando la forma de un ave fénix disparado de su arco, alcanzado a una buena mitad de los bandidos que habían decidido escabullirse para atacar en silencio a todos.

Aether: ¡El enemigo está aquí!

Con ese grito entonces, los aventureros y mercenarios que estaban fingiendo dormir salieron disparados de sus tiendas en dirección a los bandidos que fueron tomados totalmente por sorpresa y que apenas podían moverse debido a los ojos, debido a la mirada de Aether… por no decir que los que fueron alcanzados por esa ave fénix disparado por el rubio de la larga trenza, en estos momentos, están muertos porque fueron calcinados casi al instante…

Ante la vista de perder la mitad de tus hombres así como también ver que fueron emboscados totalmente y que ya sabían que estaban viniendo, el resto de bandidos poco pudo hacer y no había otra mejor opción que rendirse.