Yo en Mushoku Tensei

Lean Yo en Re: Zero. Se los recomiendo (En mi perfil). Notas del autor al final.

Capitulo 1 – Familia Greyrat

Después de un tiempo de caminata tomando la mano de Sylphie durante todo el trayecto llegamos a la casa Greyrat. Llevaba un tiempo sin verla realmente no ha cambiado ni un poco.

«¡Vamos!» Después de ver como Sylphie parecía lista para ver a los Greyrat y a Rudeus empecé a caminar hacia la puerta tocándola dando a conocer que habíamos llegado.

Sylphie parecía a punto de explotar de los nervios, podía darme cuenta de ello al verla retorciéndose juntando las manos frente a ella y con un rostro sonrojado, desde lejos podía darme cuenta que le sudaban las manos.

Manteniéndome a la expectativa escuché pasos dirigiéndose a nuestra posición delante de la puerta, podría reconocer esos pasos, preparándome masajeando mis mejillas para dar una mejor impresión, la puerta se abre.

«¡Oh~ Iady!» Encontrando aquellos mechones rubios tan brillantes debajo del sol, pareciera como si viera a una divinidad haciendo presencia en tierra, una divinidad compasiva y amable lo suficiente para recibir a un niño en su hogar, una divinidad tan amable para aceptar un abrazo sin aviso.

Aunque realmente ese sobrenombre se oye tonto. Iady... Lady.

«¡Zenith!» Seguramente ahora mismo tenga una sonrisa tonta al sentir el aroma de Zenith cuando se arrodilló para devolverme el abrazo, siento que podría morir ahora mismo y no tendría ningún problema en ello.

Terminando el abrazo, mis iris rojos se encontraron con los orbes azules de Zenith, estaría más cautivado si no estuviera mostrando una sonrisa sospechosa, me esperaba una sonrisa cálida en lo personal.

«Iady, Sylphy, tengo que presentarles a alguien.» Después de saludar a papá y Sylphie, mi divinidad en tierra empezó a caminar en dirección a las escaleras de la casa, ofreciendo que tomáramos asiento, Zenith subió. Era bastante obvio que quería presentarnos a Rudeus, sigue sin salir de su cuarto por ahora.

No encontraba a Paul con la mirada, probablemente esté en algún trabajo fuera. Lilia tampoco llegaba a mi vista por lo cual estaría haciendo aseo en otro lugar de la casa, mientras observaba alrededor del comedor donde tomamos asiento estaba Sylphie sentada a un lado mio con la mirada baja, tomé su mano mostrándole mi famosa sonrisa enchinando los ojos, estoy feliz de ver a Sylphie tomando un respiro mostrando una mirada un poco más determinada. Mi padre realmente parece ajeno a la situación.

Terminando de tranquilizar a Sylphie sonaron los pasos de Zenith bajar las escaleras junto a otros pequeños pasos. Tragando un poco de saliva, verdaderamente sentía los nervios en la garganta, pero mantendría mi actitud amistosa y segura, al menos ese es mi plan.

Zenith al encontrar el piso del comedor no tardó en empezar la presentación de su hijo quien estaba al lado de ella.

«Él es mi hijo, preséntate cariño.» Mostrando una sonrisa tierna y cálida hacia su hijo, Rudeus dio un paso al frente.

Rudeus tenía mucho parecido de tanto Zenith y Paul, parecía alguien agradable. Sin perder el contacto visual con Rudeus esperaba que se presentara primero para hacerlo yo posteriormente, pero de un momento a otro Rudeus se dio cuenta de mi mirada fija en él, dando un sonrojo en su rostro. Supongo que le parecí atractivo. Rudeus dio un respiro para calmarse y alzar la voz.

«¡S-Soy Rudeus Greyrat, m-mucho gusto!»

Es una primera impresión extraña, los nervios son una mala experiencia frente a personas que no conoces, pero realmente para un niño no debería de tenerlos tan altos, tampoco podía mantener contacto visual conmigo; al contrario, desviaba la mirada hacia otro lugar de la habitación. En realidad, intentaba mostrar iniciativa al llamarnos aquí para una propuesta, eso para mí demostraba interés en nosotros.

Poco después de la presentación de Rudeus fue Zenith la que dio pequeños aplausos por el esfuerzo de su hijo, sin duda es alguien muy amable y que ama a su hijo.
Di una pequeña risa inconsciente ante la presentación de Rudeus y el amor de Zenith, Rudeus quien daba un rostro nervioso hacia lo bajo al escucharme alzó la mirada hacia mi iluminándose, como si un milagro acabara de pasar. Pasando lo por alto comencé mi presentación para darle tiempo a Sylphie antes de presentarse y piense mejor que decir.

«Ho~la, soy Pleiades, y extrañé a Zenith.» Mostré una actitud inocente dedicada a Zenith, escoger las palabras correctas para obtener lo que quieres es fácil cuando tienes un rostro aniñado y tu objetivo es una madre encantadora.

«Veo que tu pelo se ha desatado, ¿Puedo?» Zenith juntando las palmas de sus manos parecía encantada junto a una sonrisa resplandeciente. Tengo el pelo desatado desde hace un tiempo y esperé todo el camino para este momento por supuesto aceptaré su ayuda.

«¡Por favor!»

Zenith caminando para posicionarse detrás de mí empezó a rehacer las trenzas que tenía. Algunas veces mientras Zenith me peina empiezo a divagar en mi mente disfrutando el tacto de sus dulces manos, en donde aparece el pensamiento de que Zenith desea una hija, y peinar mi pelo largo es una forma de demostrarlo. Aunque me desanimaría mucho pues me trataría como a una niña, así que rápidamente desecho esas ideas. Posé mi mirada en el hijo varón de Zenith que no había dicho nada desde que su madre empezó a peinarme. Pero me salió una incógnita cuando dijo—

«¿Subaru?» Rudeus manifestó lo que parecía una duda. Extrañamente me parecía un nombre particular.

«¿Quién es Subaru?» Intentando encontrar una respuesta acerca del susurro de Rudeus, refuté a su apariencia pensativa posando su mano bajo su barbilla.

«Am... No, no es nada, tu nombre viene de una constelación de estrellas. Es genial» Confesó el niño dos años mayor que mi persona junto a una sonrisa frívola. Es una declaración extraña, pues esto es conocimiento de mi mundo, pero después de todo mis padres tendrán que haber obtenido ese nombre de algún lado. Dejé ese pensamiento para otro momento regresando mi atención a las caricias proporcionas por Zenith y sus delicadas manos. Soy un niño ahora, puedo darme estos lujos.

Ignorando la mirada curiosa de Rudeus hacia mi sonrisa risueña continuó con las presentaciones posando su mirada en Sylphie, quien estuvo expectante ante las interacciones. Sylphie empezó a retorcerse por los nervios, Rudeus parecía empatizar con mi hermana pues mostró una sonrisa amable, no tenía que preocuparme en como acabaría su interacción. Rudeus se volvió a presentar ante Sylphie siendo correspondido con una voz temblorosa y tímida, normalmente se muestra esta voz cuando Sylphie se presenta con gente nueva, pero aun así confío en que Rudeus no sea un patán. Pero de esa interacción Sylphie no se presentó como Sylphie, usó el nombre Sylph. No entiendo muy bien la razón de esa decisión, pero no la cuestionaré.

«Terminando las presentaciones. ¿Qué querías proponerle a Luffy e Iady? Mmm...» Posterior de la presentación de Sylphie mi padre siguió el hilo de la conversación dando pie a la razón de esta pequeña reunión pedida por Rudeus.

No me quebré mucho la cabeza de las razones por las que un niño prodigio al menos me llamara a mí ni a Sylphie, esperando a que me sorprenda me estuve manteniendo al margen. Rudeus acatando el ritmo de la conversación se tomó su tiempo para prepararse, después de un breve respiro dio una exclamación acalorada causando una sonrisa en mí. Realmente parece alguien apasionado.

«¡Por favor! ¡Seamos amigo!» Em un movimiento veloz Rudeus se inclinó hacia nosotros pidiendo en lo que parecía un favor y no una proposición. Me parecía familiar esa forma de pedir algo, en otro lugar estaba seguro de verlo en otro lugar. Mantuve mi sonrisa inocente ante el actuar de Rudeus, mi padre daba una sonrisa risueña, supongo que estaba feliz de estar presente para ver al primer amigo de sus hijos. Zenith había terminado de atar mi cabello empezando a caminar de reversa para dar espacio para nosotros, viendo a Sylphie conmocionada ante la declaración de Rudeus decidí tener la iniciativa.

«Hum...» Me puse de pie dirigiéndome hacia Rudeus con una mirada juzgona posando mi mano en mi barbilla empecé a caminar alrededor del mismo.

«¿Cuántos años tienes?»

«5 años.»

«¿Quién asesinó a Colosio?»

«¿Colosio?»

«¿Por qué ahora quieres ser amigo?» Rudeus pareció tensarse, aun después de todo me resulta algo repentino pedir ser amigos, no sospecho que sea algo malo, me provoca curiosidad.

«Bueno, em, supongo que mi consciencia me lo dijo, pero realmente quisiera tener un amigo.» Vaya, eso sonó muy solitario. Este morro me salió esquizofrénico. Es algo que diría un niño solitario y con ansiedad social, aunque me esperaba alguien con miedo más que nervioso, la soledad no es agradable, lo experimenté en cierta cantidad en el último año de cuarentena. Una coincidencia. Tomando esto en cuenta tomé una decisión.

«Y lo más importante, ¿Te molesta el cabello de Sylphie?»

No aceptaré a personas que desprecien a mi hermana. Manteniendo la mirada fija en Rudeus sostuve la pregunta, Sylphie necesita tener más confianza al menos en Rudeus, claramente el chico no se veía afectado por el verde cabello de mi hermana. Por eso es necesario hacer la pregunta para disipar las dudas de Sylphie quien mantenía la mirada sombría esperando ser nuevamente rechazada.

«No me molesta.» No me sorprendí ante la respuesta. Sylphie había movido sus largas orejas prestando atención a la interacción. Así el chico Greyrat continuó.

«Mmm... pero... ¿Puedo preguntar que raza son?» Las personas de la habitación parecieron tensarse por la pregunta. Probablemente sea por la relación de los Supard o tal vez sea un problema preguntar esas cosas. Antes de que Zenith reprenda a Rudeus decido aligerar el ambiente.

«Yo hago las preguntas aquí chamaco miado.» Usando mi voz aniñada refuté a la pregunta.

«Cla-claro. Hablas mucho para tener 3 años. Jeje.» Opinó Rudeus ante mi dialecto, mi familia ya conocía estas expresiones desde que cumplí los 3 años. Rudeus parecía el más sorprendido con su sonrisa nerviosa rascando la parte posterior de la cabeza.

«Huevos.» Dando el mayor signo de paz en mi mundo levanté la mano indicando, en efecto, Webos.

«Mi padre es mitad elfo.» Sylphie acostumbrada a mi comportamiento confesó la genética familiar ante la pregunta de Rudeus. Rudeus entendió tal declaración asintiendo con seguridad.

«Entonces no hay nada de malo en Sylph.»

Al fin alguien lo entiende, nunca hubo nada de malo en Sylphie. Todas las personas de la habitación mantuvieron una sonrisa risueña mientras me acercaba a Rudeus.

«Veo que sí sabes cómo está el pedo, jalo.» Postrándome frente a Rudeus alcé el puño frente a él.

«Órale mi compa, amigos» Rudeus entendió rápidamente el significado de mi puño, con un sonrojo nervioso chocó su puño contra el mío. El mismo contacto de su mano y la mía me decía claramente la diferencia de edad que teníamos, también podía notar que era algo áspera, su entrenamiento será diario—

¿Quién eres?

Una voz realmente molesta asaltó mi mente, una imagen mental de un rostro enteramente blanco, una pregunta extraña. Yo tampoco sabía quién era. Pero sentía esa aura de un dios─

«S-Sí» Rudeus manteniendo un rostro nervioso mantuvo el choque de puños. No esperaba este actuar de un niño de tres años.

Los amigos chocamos los puños, normalmente no significa mucho para mí. Pero a veces con mis amigos nos dábamos la libertad de dar nuestros propios saludos. Mientras divagaba una voz débil sonó detrás de mí. Expresando inquietud.

«¿E-En serio no te importa?»

Todavía le parece irreal que alguien la acepte por cómo se ve. Sylphie jugando con sus dedos se mantiene expectante ante la respuesta de Rudeus. Decidiendo poner fin a nuestro saludo de puño, Rudeus dirigió su mirada hacia Sylphie.

«Para nada.»

Me alegra ver a Sylphie dar una sonrisa tan linda, bueno, es la primera vez que la veo sonreír así. Volteé a ver a Rudeus, mantenía su sonrisa despreocupada, regresé la mirada a Sylphie y su sonrisa cálida... espero que no esté pasando lo que creo.

«Me gustaría verlos mañana para... Jugar, en la cordillera.»

No me parecía una mala idea, es una buena oportunidad para Sylphie a fin de empezar a socializar, analizando a Rudeus parece alguien amable y empático. Acepté la oferta de Rudeus para poco después despedirnos de todos regresando a nuestro hogar, mi padre se había tomado un tiempo de descanso para escoltarnos hasta la casa de los Greyrat. Había empezado a subirse a una atalaya junto a un arco vigilando que ningún monstruo saliera de este, realmente es un mundo de fantasía peligroso, pero a pesar de todo confío en las guardias de padre.

Durante el camino fue Sylphie la más feliz de los tres, era de esperarse al formar a su primer amigo y no le quiera tirar barro a la cabeza, pero extrañamente me irritaba verla tan feliz por Rudeus. Mas bien esa irritación venia de la amabilidad de Rudeus.

«Como sea~ a mimir»

Saltando en mi cama empecé a subir las mantas.

Sylphie me acompañó a mi lado. Pero me di cuenta que mi cabello era el mismo peinado de Zenith.

Como sea.


Al día siguiente desperté tarde como es usual, viejas costumbres. Lo primero que vi fue a mi madre, saludándola pregunté dónde está Sylphie después de todo no desperté con ella como costumbre.

«Luffy salió a dejar comida para tu padre.»

Oh demonios. Despidiéndome de mi madre tomé las primeras ropas que tenía a la mano saliendo por la puesta corriendo con la tarea de buscar a Sylphie. Mis padres conocen perfectamente las intimidaciones de Sylphie y aun así le encargaban ciertas tareas como estas. Normalmente me impedían salir, pero posterior de cumplir los tres años me dieron más libertad.

Seguí el camino que normalmente frecuento con Sylphie para visitar a nuestro padre en hora de trabajo, supuse que no quisieron despertarme para acompañar a Sylphie esta vez.

A lo lejos vi a Sylphie junto a una persona que no tardé en identificar como a Rudeus, pero extrañamente le estaba secando con ¿Viento saliendo de sus manos?

«¡Rudeus!»

Acelerando el paso llegué al lado del chico quien le secaba el pelo a Sylphie quien estaba sentada.

«¿Por qué tu ropa está llena de barro?»

Verificando la ropa noté manchas de lodo, Sylphie no parecía querer responder mis preguntas, en vez de eso, sostenía una mirada cabizbaja junto un sonrojo. Pero... no parecía de tristeza, más bien era una mirada cálida, como si estuviera soñando despierta, como si llegara un príncipe azul a salvarla. ¿Por Rudeus? ¿Rudeus la salvó de algo acaso? Deberán de haber tenido una conversación antes de que llegara.

«¿Cómo te lo digo?» Soltó un suspiro preocupado dejando de soplar. Solo miré expectante.

«Me dirigía hacia la colina que les mencioné ayer para empezar a entrenar, cuando encontré a un grupo de 3 chicos lanzándole barro a Sylph.»

Entrenar... ¿Será ese viento de sus manos?

«Pero no te preocupes, huyeron apenas me vieron.»

Rudeus demostraba orgullo en sus palabras como si hubiera logrado una meta. Volteé a ver a Sylphie dando una afirmación moviendo la cabeza en asentimiento.

Me alegra que Rudeus haya llegado antes que yo, no tengo ninguna oportunidad ante niños más grandes, simplemente intentaría tomar a Sylphie y huir. Necesito aprender a defenderme, pero ahora con Rudeus debería ser más fácil dar frente a los problemas.

Abrí mi boca para dar las gracias a Rudeus pero fui interrumpido por la voz débil de mi hermana.

«¿P-Puedes decirme por qué me ayudaste?»

Sería bueno que Sylphie empezara a comprender que existen personas buenas que ayudan a otras.

«Porque mi padre ha dicho que proteger a los débiles es una obligación.»

Sentí un gancho al hígado al escuchar a Rudeus, débil, es conveniente escucharlo justo cuando estoy cuestionando mi propia fuerza. Debería simplemente aceptarlo después de todo soy un niño de 3 años. Pero recuerdo que Rudeus empezó a aprender magia a mi edad...

«Pero... También porque somos amigos.»

Estaba hundido en mis pensamientos cuando lo escuché lo cual correspondí sonriendo, pero manteniendo mi mueca puse mi puño en su pecho.

«Gracias Rudeus.» Al terminar mi agradecimiento Rudeus parecía avergonzado rascándose la nuca. No estará acostumbrado a estos tratos pues somos los primeros niños quien interacciona después de todo. Es normal.

Genuinamente estaba agradecido. Ahora estoy seguro que tras lo dicho Sylphie al menos tendrá más de confianza y un buen amigo. Pero sigue siendo hijo de Paul...

«Pero no sabía que Paul diría esas cosas.»

«Padre puede ser alguien maduro cuando se lo propone.»

Claro... Es bastante improbable verlo como alguien que no confunde el cilantro del perejil y termina comprando mota.

«¿Hum..? ¿Sucede algo Sylph?»

Dándonos cuenta que Syphie se había mantenido en silencio manteniendo su rostro sorprendido, Rudeus preguntó.

«N-No»

Ayudando a levantar a Sylphie, Rudeus le ofreció una mano para levantarla.

Ruborizándose aceptó el gesto sosteniéndose de la mano, pero, aun después de levantarse todavía las mantenían unidas.

«...»

¿Esta es la típica escena de comedia romántica?

Es algo normal perderse en la belleza de Sylphie y tener la necesidad de abrazarla cuando la miras a esos ojos tan inquietos. Aun con eso no me importaria darle unos dinoputazos si se atreve a hacerlo.

«B-Bueno, vamos a jugar a la cordillera.»

«Sí»

Rudeus decidiendo acabar con el contacto se alejó incomodo guiándonos a la cordillera que ya conocíamos.

Tomando la mano de Sylphie empezamos a caminar detrás de Rudeus.

-Fin Capítulo 1-

Notas del autor: Lean Yo en Re: Zero se lo recomiendo. Tengo dudas del lore.

A la mitad de escribir este capitulo estuve basándome en la novela web y me di cuenta de varios errores al estar escribiendo, después de todo estaba tomando en cuenta solo el anime y algunos videos resúmenes de yutub para saber que onda.

Por ejemplo, Rudeus llama a Sylphiette, Sylph al principio porque no escuchó el nombre completo ya que Sylphy lo dijo muy bajo. Y resulta que el padre no tiene el pelo marron como en el anime, sí tiene el pelo rubio como el de Elinalise, se me jodio todo el plan pero ya me vale, espero me lo perdonen de todas formas es solo color de cabello de un personaje muy secundario. Ni siquiera sabemos el nombre de la madre de Sylphie.

En fin, voy a tratar de tomar mas en cuenta la novela aunque ya estoy leyendo la de Re: Zero.

Me gustaria que me hagan ver mis errores ya sea con el lore de Mushoku y la forma de contar las cosas, claramente soy pésimo escribiendo en primera persona y escribo muchas veces los nombres.

Lo de errores de lore tengo cierta duda con los poderes, ya que Pléyades no tiene el factor Laplace, pero igual obviamente aprenderá a cantar en silencio por Rudeus )Entre mas pequeño es mas facil), pero, ¿Ya tiene un limite el mana para los que no tienen el factor Laplace o incluso las personas pueden seguir aunmentando el mana desde pequeños como lo hace Rudeus? porque si es así Pléyades se pondrá OP, Spoiler: por lógica podrá usar Touki y aunque Paul no sepa explicar, le será mas facil aprender que a Rudeus. No se si tenga que ver pero creo que es porque Rudeus no puede usar Touki. Igual Pleyades aprendera tras el incidente de la teletransportacion.

¿A donde irá Pléyades? mUCHO OJO

En algún capitulo explicaré quien trajo a Pléyades a Mushoku.

Publiqué varios capítulos ya que a inicios de febrero vuelvo a la uni, me lleva la pitufichingada.