Capítulo 2 – La magia de mi pasado es en silencio

Ahora que lo pienso, ¿De qué hablan los niños? Hablar con Sylphie es fácil al ser mi hermana, pero con niños completamente ajenos a mí, no se me ocurre gran cosa, tal vez simplemente hablar de cosas que les gustan.

Estuvimos durante el camino hacia el árbol en silencio, al menos tuve tiempo para pensar en una conversación larga, sí, es algo que suelo hacer antes de hablar con alguien o simplemente mirar a tu alrededor diciendo cualquier cosa sobre este y formar una plática sobre eso, es una buena forma de que te llamen alguien sociable o buen conversador.

Pero mis temas de conversación de estaban lo suficiente preparadas ante un niño como Rudeus.

«¿No les gustaría aprender magia?»

Claro, niño prodigio, realmente no parece un simple niño de 5 años, tenía un hermano cerca de esa edad en mi otra vida... es totalmente irreal la sensación que provoca este... Desde que dijo lo de ahuyentar a los abusadores de Sylphie me parecía extraño.

Al ver la mirada confundida de ambos Rudeus procedió a explicar.

«¿Recuerdan el viento que salía de mis manos?» Demostrando su punto Rudeus empezó a generar viento en sus manos.

«O la magia de agua que usé contra los abusadores.»

Ahora salía bolas de agua de la nada, en serio es así de fácil hacerlo, o lo hace ver fácil. Agua flotando en la palma de su mano, es irreal, es una vista diferente a la de hacer luz con las manos, sin duda quiero hacer lo mismo, tal vez haciendo otras cosas, la magia... esta magia... ¿Tiene un límite? ¿Es normal que alguien de su edad pueda hacerlo?

«¿C-Como haces eso?» Sylphie fue la primera en hablar.

«¿Entonces están interesados?»

«...Seh...» La mirada de Rudeus se mantenía serena, alguien maduro dispuesto a enseñar por altruismo, al parecer mi orgullo de dejarme enseñar por un niño me impide estar más entusiasmado de lo que debería, es vergonzoso. En esta situación no puedo fingir saber más que la otra persona.

«Vengo preparado, aquí está el libro de hechizos con el que empecé.»

«Antes dijiste que venias a entrenar, ¿Verdad?»

Llevaba ese libro en las manos desde que lo vi secando el pelo de Sylphie, viene a entrenar su magia al parecer, pero la pregunta tan repentina de la magia sigue siendo extraña, lo más probable es que desde antes de salir de su casa ya tenía pensado enseñarnos. ¿Pero para qué? ¿Por qué? Para parecer interesante y crear un ambiente con el que está familiarizado. Creo que no necesita eso, el poco tiempo que he hablado con él me parece alguien capaz de hacer una conversación.

Al parecer mi teoría del niño tímido y problemas de socialización era incorrecta.

«¡Si! Ahora mismo mi objetivo es derrotar a mi padre, debo apresurarme en hacerlo. No quiero que demerite mi victoria si lo derroto cuando no esté en su mejor momento de forma, por eso quiero derrotarlo lo antes posible.»

No le pregunté eso. Pero que buen dato te aventaste.

«Paul la verdad no me cae muy bien, dale una paliza de mi parte.»

¿Parece raro que un niño de 3 años tenga envidia de un hombre de aproximadamente 27 años con una esposa más linda y dulce que comer pan en pleno invierno? Es muy normal, técnicamente tengo 21 años ahora, pero siento que me estanqué en los 16, aunque llegué aquí a los 18. Todo es culpa de Paul.

«La verdad Paul es alguien cuestionable en ocasiones, así que no me ofende. Pero lo respeto porque es fuerte.»

Mi padre mencionó que estuvo en un grupo de aventureros clase S, supongo que eso es ser muy fuerte, pero no es algo que me provoque respeto, si me naciera respeto por su fuerza, es totalmente opacada por otras razones.

«Puedes darle una paliza tú mismo.» ¿Está buscando motivarme o convencerme por completo en aprender magia? Darle una paliza a Paul es un ofertón.

«Puedo enseñarte, primero empecemos con la magia, la esgrima aun me falta un tiempo, no soy muy bueno, jeje.»

Usar la magia para pelear. Solo me llamaba la atención la magia para ser más vistoso, aparte quien no quiere aprender algo tan fantasioso como la magia.

Pero... usarla para pelear, no lo veo realmente necesario, pero, ¿Qué tan peligroso es este mundo? En el bosque se forman monstruos, pero hasta ahora todo se ha mantenido pacifico... nunca está demás poder defenderse, sí, aprenderé magia para luchar cuando sea necesario, ya tengo mi primer objetivo... y es—

«Entiendo, ahora mi objetivo es darle una paliza a Paul.»

Ahora debo resistir que un niño me enseñe, tal vez no sea lo que pensaba, al menos no es de ese tipo de chamacos castrosos, como odio a esos niños, es cierto, Rudeus no es así, vaya ahora me parece agradable encontrarme a un niño así, creo que podré soportarlo.

Aun después de nacer otra vez sigo dependiendo de otras personas... ahora de un niño, es penoso. Como sea.

«Okey, Maistro, ¿Cuál es el primer paso?»

Rudeus reflexionó por un momento, pasando su mirada en mí y Sylphie.

«Primero les explicaría lo que es la magia, pero es mejor que la experimenten, empecemos con un hechizo simple.»

Rudeus empezó a hojear su libro, después de detenerse en la página que buscaba explicó el contenido, pude entender que era el hechizo de agua más fácil de todos y tendremos que decir una frase para que funcione correctamente, lo posterior será puro instinto. Realmente me desagrada el hecho de decir en voz alta el hechizo, es vergonzoso, pero no me quejaré.

«Para su formación en la magia usaré los mismos métodos con los que aprendí, aumentarán sus reservas de maná, deberán repetir el hechizo una y otra vez para lograrlo.»

Se le llama maná a la energía mágica como en mi mundo, es curioso y me da que pensar, pero esto me recuerda a Naruto y sus reservas de chakra infinito, supongo que es lo mismo y con entrenamiento se puede llegar a grandes cantidades de maná. Me pregunto cuanto maná tengo.

«¿Cómo sabemos la cantidad de maná que tenemos?»

«Si quieres saber cuánto maná tienes ahora, la respuesta probablemente será, que es nulo. Probablemente apenas lancen su primer hechizo se desmayarán por cansancio.» Rudeus explicó con serenidad.

Desmayarnos no era mi plan, Sylphie mostraba un rostro indeciso, igual que ella estaba dudando, nunca me he desmayado en mi vida, pero muy probablemente lo más cerca que he estado de hacerlo es cuando hacían mis análisis de sangre en los hospitales, combinar mi fobia a la sangre e inyecciones no era la mejor experiencia del mundo. Soy alguien miedoso en realidad.

Rudeus percatándose de nuestra inquietud prosiguió.

«Je. No se preocupen, despertaran en unos minutos y en ese tiempo estaré cuidándolos.»

Bueno, equis somos chavos. Estaba por aceptar, pero Sylphie me impidió hacerlo. Mi hermana parece estar más animada de lo normal con alguien que no soy yo o mis padres. Que alegría.

«N-No es eso, pero... debo llevar la comida a nuestro padre.»

«Ou, se nos fue el rollo.» Olvidaba eso.

De todas formas. con la prisa en la que salí por la puerta apenas despertar olvidé amarrar mi cabello, tenerlo suelto y estorbando en mi cara es incómodo.

«Vamos rápido, acompáñanos Rudeus.»

Después de un leve asentimiento de Rudeus empezamos a caminar hacia nuestro hogar, podríamos platicar durante el trayecto y de paso mostrarle a Rudeus cómo llegar si un día nos quiere buscar. Ya es un amigo después de todo.

«En efecto mi estimado, tampoco comparto color de pelo con mi madre. Lo tengo igual que el de mi abuela, según dicen.» Manteniendo mis manos en mis bolsillos miré a Sylphie que lucía más tranquila.

«¿No, Sylphie?»

«Lo dijo Papá, debería de ser verdad. Pero no nos cuenta mucho de la abuela.»

Después de caminar un rato me contaron que había sucedido cuando en la intimidación a Sylphie y de lo que hablaron antes que llegara, por lo que entendí Rudeus estuvo consolándola, por el color de su cabello. Todo esto llevó al tema de nuestra familia. Nunca me ha sido un problema contar estas cosas.

«Tengo mis orejas del mismo tamaño que mi papá. Y como ves mis ojitos pispiretos son del mismo color que los de Sylphie.»

«¿Y tú que nos cuentas?» Mi voz de niño siento que a veces no concuerda con lo que digo, la gente es muy amable al no mencionarlo. Aparte, algunas veces no se entiende lo que digo. Otro idioma, a veces incluso empleo el español.

«¿C-Como aprendiste magia?» Habló Sylphie siguiendo el hilo de la conversación.

«Aprendí por mi cuenta desde pequeño.»

¿No se supone que todavía es "pequeño"?

«Pero... lo que soy ahora mi Maestra tiene todo el crédito.»

Tiene una habilidad mágica que convierte palabras que deberían sonar como alardes a palabras totalmente humildes.

«¿Tu maestra?»

«Sí, la habrán conocido, regularmente ayudaba en los cultivos. Es una maga nivel santo en agua.»

Habla de ella con felicidad, al parecer resulta alguien que en verdad admira, a su edad yo probablemente admiraba a un futbolista.

Supongo que eso se referían Zenith y Paul cuando dijeron "dedicarse por completo a la magia". Contratar a un maestro para enseñarle. La recuerdo, a veces estaba en medio del campo, tenía un sombrero muy vistoso como para no evitarla ver, tenía toda la facha de un mago. Pero parecía una niña, fácil le calculaba unos 9 años, los niños prodigio me empiezan a bajar la confianza considerablemente.

«¿A qué te refieres a nivel Santo?»

Intenté dejar de lado las alabanzas de Rudeus hacia su maestra cambiando de tema. Rudeus entendió la pregunta comenzando una explicación sobre los rangos de manejo no solo de la magia, sino de la espada. Posteriormente pasó a una explicación ambigua de otros estilos de magia como la de desoxidación, protectora y exorcizante.

Pero realmente me interesó los rangos de espada, me puse a pensar si podría usar una espada, antes no tenía la mejor coordinación, pero no evitaba que practicara deportes. Manejar una espada y en el transcurso no cortarme una mano me parecía difícil, pero no está de más hacer el intento; a palabras de Rudeus, Paul, es nivel avanzado en los 3 principales estilos de la espada: Dios del Norte, Dios del Agua y Dios del Filo, sin duda el que me interesó fue el Dios del Agua, pero Rudeus dijo que es una explicación muy ambigua todo lo que estaba diciendo, me lo tomaré con calma.

Fue una plática larga pero interesante, pero no se pudo evitar que Rudeus mencionara sus rangos como mago, empiezo:

Ejem.

-Magia Ofensiva:

Escuela de Fuego: Avanzado

Escuela de Agua: Santo

Escuela de Viento: Avanzado

Escuela de Tierra: Avanzado

-Magia Defensiva:

Escuela de Curación: Avanzado

Escuela de Desoxidación: Principiante

-En cuanto la espada:

Estilo Dios del Filo: Principiante

Estilo Dios del agua: Principiante

Ósea.

Este hijo de... su santa madre, va a estar OP. Pero dice todo como si fuera fácil, me sentiré estafado si no tengo ese nivel de magia a los 5 años. Mínimo al nivel intermedio me sentiré satisfecho.

Pero el lado bueno, es que puedo ser mejor en la espada que él, si tengo suerte, mis tiempos jugando basquetbol hasta el cansancio todos los días en la preparatoria funcionarán de algo, aunque llevo aproximadamente un año sin jugar.

Hablo como si ya tuviera una rutina de entrenamiento, pero la única persona que podría enseñarme seria... Paul, tendré que sacrificar mi orgullo ya magullado. Como sea.

¿Toda esta competitividad nació de ver el rostro de admiración de Sylphie hacia Rudeus? Maso, más o menos.

La neta, así de compas, siendo un niño no tengo nada mejor que hacer que no tenga que ver con Sylphie, todo lo que me queda es aprender y hacerme más culto de este mundo, lo cual no es ningún problema, cuando se tratan de cosas que en verdad me interesan sale la mejor versión de mí mismo. Mi empeño en el Basquetbol lo demuestra, sino fuera por pandemia, hubiera sido el capitán de mi equipo de preparatoria... probablemente. Me gusta pensar que sí.

El punto, Rudeus es la persona que necesitaba para avanzar en esta nueva oportunidad y disfrutarla con todos los paquetes, Rudeus no es normal.

El castaño iba a continuar con su explicación, pero ya nos encontramos en la atalaya en la que frecuentaba mi padre, teniendo en mano su arco.

Sylphie le entregó el almuerzo.

«Veo que trajeron a Rudeus.» Sí pa, ya lo viste ayer, es el primer amigo de Sylphie y la verdad no veo que te importe demasiado.

«Es la primera vez que hablo con usted, déjeme presentarme. Soy Rudeus Greyrat.»

Mantenía la etiqueta y la formalidad, lo viste ayer y te importo muy poco su presencia, ¿Es necesario presentarse? O soy yo el que no tiene modales. Bueno, no me gusta mucho la formalidad, pero cuando son personas con familias, incluso yo muestro un poco de formalidad. Pero no olvidaré la vez cuando me referí a mi profesor solamente con su apellido omitiendo el "profesor" en el departamento escolar y me corrigieron. Supongo que mi formalidad es relativa.

«Paul me ha hablado mucho de ti, veo que eres un chico muy educado. Me llamo Rawls, soy el cazador forestal. Soy padre de Pleiades y Luffy.»

Al ser mencionados Rudeus volteó la mirada hacia mí y Sylphie quien se mantenía nerviosa, yo solo correspondí con un—

«Qué onda.» Levante mi mano con el símbolo de paz. Rudeus parecía confundido. Laws sostuvo una expresión avergonzada, supongo esperaba que fuera formal como Rudeus, -1 punto de padre, Laws; no tienes que esperar algo que nunca has enseñado a tus hijos. Menos otro punto por comparar a tus hijos con otra persona. Me pierdes papito.

Continuando la presentación de sus hijos Laws acotó—

«Espero que se lleven bien, pero quiero que sepas que mi tesoro Luffy ha heredado sangre de nuestros ancestros y es motivo de su apariencia, así que no se lo tengas en cuenta.» ¿No había dicho ayer que no le importaba? No era necesario decirlo otra vez, Sylphie se contrajo en sí misma, lo noté porque también su mano se contrajo en la mía. Menos otro punto.

«Cuente con ello. Incluso si Sylph fuera un Superd, no dejaría que los prejuicios cambien mi opinión de él; lo juro en nombre de mi padre.» Vaya que buen golpe de afecto habrá sentido Sylphie, pero yo me pregunto ¿De qué sirve el honor? Cuando, por ejemplo, estas a punto de morir, o cuando vas a la casa de tu pareja y sirven justamente lo que te provoca indigestión lo que conlleva que hagas un desmadre el baño y tengas que huir por su pequeña ventana. Quería evitar completamente la mirada cálida de Sylphie así que me distraje, pido perdón.

«Veo que comprendes el significado del honor aun siendo tan joven... siento envidia de Paul, por haber criado a un hijo tan excelente a tu edad.» Ah mamonsito, "y yo tengo a dos hijos insuficientes" ¿Es lo que quiso decir?, de que habla este mamapinga. Sylphie y yo ya somos hijos espectaculares.

Has perdido todo mi aprecio en un momento. No vine a este mundo como para ahora tener las expectativas mi padre, prefiero seguir las expectativas que me autoimpuse apenas hace un rato. Ahora quiero seguir mis metas y al conseguirlas usarlas como yo quiera, no cumplirlas por las expectativas de mi padre. Aprenderé magia... sería muy triste si al final resulta que no puedo usarla.

Pero todo esto es segundo plano cuando incluyó a Sylphie en su comparación, Sylphie intenta esforzarse en lo que hace, intenta ser una buena hija a pesar de ser discriminada por todos, no entiendo por qué mis padres son tan escépticos sobre eso. Yo ya tuve un padre, incluso un hermano con algo diferente a los demás... no me afecta tanto a mi autoestima su comentario, pero me preocupa como lo tome Sylphie. Estaba a punto de irme con Sylphie y Rudeus pero este mismo habló—

«Ser tan excelente a tan temprana edad no implica que me convierta en un adulto excelente. Todavía es pronto para sentir envidia, mejor espere hasta que Sylph y Pleiades crezcan.» Mas un millón de puntos como mejor padre a Rudeus.

Mi padre estaba a punto de hablar, pero lo interrumpí inmediatamente.

«Ya vámonos, ya vámonos, me aburren.» Empuje a Rudeus y Sylphie para apurarnos en irnos.

Laws quería decir algo, pero simplemente lo ignoré, pero Rudeus dijo donde estaríamos.

No tenía planeado poner tantas espinas en mis palabras, no soy del tipo que insulta a la gente cuando son groseros, soy más de corregirlos y decir palabras correctas. Aparte sigo viviendo en casa de mis padres, tengo que mantenerme tranquilo si no quiero que me echen.

Volvimos al gran árbol, pero no había notado que Sylphie sostenía a Rudeus de la manga, y todo este tiempo nos había sostenido a los dos, a mí de la mano y Rudeus de la manga con manos diferentes, supongo que ya le agarró cariño. Después de decir palabras tan poderosas y demostrar confiar en Sylphie

Ahora que lo pienso, no defendí a Sylphie, no pude decir nada... Rudeus habló primero así que no debería pensarlo mucho. Tal vez también como fui cuestionado no pude reaccionar, ¿No solía defenderme de este tipo de cosas antes? ¿Al ser mi padre tengo en automático que no le debo responder? Ahora que lo pienso me dejaba mangonear por personas que conocía y consideraba cercanos, aunque desde hace un tiempo ya no lo permitía, supongo que debería hacer lo mismo aquí y ser más seguro en lo que hago, a los 16 años era alguien más genial que ahora, que nostalgia.

Tal vez aprender magia me hará superar su sombra, bueno, es obvio que sí.

Demonios, olvidé tomar algo para recoger mi pelo.

"Dicen que el mana es determinado al nacer, pero esto no es cierto el maná aumenta mientras más lo uses."

Entiendo. Es lo que dijo Rudeus pero—

«¡Vamos Iades tú puedes!»

Ahhh... tener a tu hermana animándote realmente te alienta mucho, pero no evita que esté nervioso en este momento, ahora misma tengo sostenido el libro de Rudeus mientras tengo mi mano levantada. No quiso decirme todo el proceso ya que es algo de instinto, y al ser la primera vez que uso magia quiere que al menos la primera vez lo haga por mi cuenta. Siento que apenas saque el hechizo va a explotar o algo así, aunque sea magia de agua.

«No debes preocuparte de que explote o algo así, a menos que seas una total anomalía.» Rudeus al ver mi duda habló.

Bueno, soy parte elfo ya soy una anomalía, al menos eso creo.

¿Sabes qué? Chingue su madre, culo si no. Estoy muy emocionado.

«Que la gran protección del agua esté en el lugar que buscas...»

Vaya es una sensación extraña, es como si un escalofrío pasara por todo mi cuerpo.

«...Llamo aquí y ahora a una corriente refrescante y burbujeante.»

¡Lo estoy viendo! ¡Ahí viene! ¡Es tan enorme como una avalancha del Himalaya!

«¡Water Ball.!» Cerré los ojos esperando el impacto.

¡Va a Explotar! ¡Diooooooooooooooooooooooooooooos!

¿Se acaban de mojar mis zapatos?

Bajé la mirada hacia mis pies para confirmarlo, mis zapatos estaban empapados de agua. Ósea, ¿Funcionó? Escuches unos aplausos suaves detrás de mí, eran Rudeus y Sylphie con unas sonrisas amables, aunque Sylphie parecía más bien orgullosa.

«¡Felicidades, acabas de hacer tu primer hechizo!» El primero en hablar fue Rudeus felicitándome.

«¡Muy bien, Iades!» Sylphie movía sus orejas en alegría.

Siento que me consienten demasiado, no me quejo. Pero es muy vergonzoso recitar un hechizo, me siento como una de esas personas que confunden la realidad de la ficción, aparecían mucho en los animes, ¿Síndrome de octavo grado se llamaba? Me incomodaban mucho verlos. ¡Aparte no creo que se haya visto tan bien mi hechizo como para que me alaben así!

Manteniendo mi sonrojo me quejé.

«O-Oye, ¿Es necesario el hechizo?» Me da mucha pena decir esas cosas en voz alta.

Rudeus al escucharlo puso una mirada indecisa posando su dedo en la mejilla, ahora que lo pienso ¿No había sacado una bola de agua de la nada antes para demostrarnos la magia?

«¡Oye! Ahora me acuerdo que tú no dijiste el hechizo cuando sacaste una bola de agua, que pena decir eso en voz alta. Pásate de lanza.»

Fulminaba mi mirada de desagrado fingida en Rudeus, era muy bueno para fingir ser la víctima, aunque siempre era de broma.

«Ah. Lo siento, creía que sería algo difícil para ti, pero, ¿Cuáles fueron tus conclusiones?»

Cierto, quería que experimentara la sensación de usar magia, cuando cerré los ojos pude ver en mi mente la bola de agua, pero solo la imaginé flotando en mi mano.

«Am... pues sentí como si algo pasaba por todo mi cuerpo terminando en las manos.» Tal como dijo Rudeus se trataba de instinto, es algo difícil de explicar.

Rudeus se quedó pensando,

«Ya veo, es parecido a lo que siento también, entonces tal vez lo puedes entender, te explico: enfócate en tu mente, crea el hechizo, establece el tamaño, establece la velocidad de disparo y actívalo. Todo esto debes de imaginarlo.»

«Espero haberlo explicado bien... te estás adelantando todo el proceso que tuve que pasar para averiguarlo.» Lo último lo dijo en voz baja en desanimo, aunque parecía más un suspiro de "ojalá haberlo sabido antes", sentirá que me la está poniendo en bandeja. Bueno entiendo ese sentimiento luego le agradeceré.

«Entiendo perfectamente papi. Gracias.» Le sonreí, lo cual solo se me quedó viendo. Decidí seguir con lo que tenía que hacer.

«Entonces lo voy a intentar.»

Me puse en posición, separé mis piernas y alcé mi mano derecha. Cerré los ojos.

Solo escuchaba mi respiración, inhalé y exhalé. Imaginé agua naciendo de mi ser convirtiéndose en una bola de agua, giraba y giraba, decidí que solo saldría volando unos metros—

«Recuerda el hechizo sin decirlo y exprímelo con—»

Sí, ya cállate.

Abrí mis ojos. Rudeus fue interrumpido por la bola de agua que fue lanzado apenas sentí esa sensación que recorría mi cuerpo terminando en mi mano.

La bola de agua apenas salió de mi mano se estrelló contra el suelo mojando el pasto.

Fue algo más rápido de lo que creí, estaba quieto sin moverme de mi posición sin bajar mi brazo... ósea... pensaba que me iba a tomar más intentos aprender a lanzarlo sin el encantamiento. O tan siquiera usar el maná.

Yo usé magia. Me rio en mis adentros expresándose en una gran sonrisa en el exterior, con toda la energía volteé la mirada a Sylphie y Rudeus.

«SIUUUUUUUUUUUUUUUUUU» Celebré como lo hacía el comandante.

Rudeus parecía irritado o más bien decepcionado, una decepción del tipo, "rayos creía que solo yo lo podría hacer". Y Sylphie mostraba una mirada de alegría, pero de repente fue de preocupación.

Qué raro... Iba a seguir con mi celebración, si ponen esa cara no creo que lo pueda seguir haciendo... se me nubló la vista...

Ah~ me siento cansado.

Oh cierto me iba a desmayar cuando se me acabara el maná dijo Rudeus, solo pude hacer dos hechizos, bueno, debo de seguir aumentando mi mana, no debo preocuparme.

Ahora estoy viendo lo que parece ser el cielo, es muy bonito, ya me dieron ganas de cerrar los ojos, espero Rudeus cumpla con lo que dijo.

Cierro los ojos con una extraña satisfacción, la cara de irritación de Rudeus también me hizo sentir satisfecho, no es tan niño prodigio como creía, pero no quita que siga siendo mejor que yo... un niño con mente privilegiada, ¿Me tengo que sentir inferior? Para nada, es satisfactorio aprender las cosas que él puede hacer, aprender cosas nuevas siempre es satisfactorio. Sí, es por eso.

Rudeus no ha mostrado ser engreído y es alguien que trata bien a Sylphie, sin duda puede ser un buen amigo a futuro, me pregunto qué pasará con nuestra relación, ¿Seremos los mejores amigos junto a Sylphie? Sigue siendo raro convivir con niños, pero no parece importar comportarme como un niño siempre, puedo soportarlo, aprovecharé el tiempo siendo niño para aprender de este mundo, supongo que mantenerse cerca de Rudeus es una buena decisión, no solo para mí, sino para Sylphie.

Iba a seguir monologando, pero perdí la consciencia.

En conclusión, me siento más estúpido delante de Rudeus, tal vez aprender fácilmente lo que enseña lo está amortiguando.

Pero, en los días siguientes junto Rudeus, me di cuenta que no piensa para nada como un niño. Pareciera como si tuviera la mente de un adulto, tiene bastante conocimiento, algo que aprendió de leer libros de su hogar, no es realmente la actitud de un niño, se nota el interés de mejorar que es algo que compartimos... pero sigue siendo humillante.

-Fin Capítulo 2-

Notas del autor: Lean Yo en Re: Zero se lo recomiendo. Para no perder la costumbre.

Perdón por tardar en publicar, pero possss universidad, pero se mantiene tranquila.

Les explico cómo es mi proceso de escritura, simple, escribo cuando tengo tiempo y a la vez me sienta con ganas de escribir, a veces tengo tiempo libre pero lo uso en otras cosas, aparte que hasta yo me ando aburriendo con el principio, quiero llegar a la parte de la teletransportación pero todavía faltan dos capítulos largos más creo, y esos capitulo que falta tengo que escribirlo cuando esté inspirado para tener un manejo de la trama interesante y provocar un desarrollo de personaje bueno, que por cierto el tema de la dependencia creo que ya tengo el plan de desarrollo de Pléyades que en mi opinión está mamalón y creo que sí cambiará el comportamiento de Pléyades a Sylphie. Y es por eso que me da miedo escribir los siguientes capítulos ya que quiero que sean muy buenos.

Lo bueno que los últimos fines de semana siempre estuve adelantando el capítulo, lo que significa que me mantengo inspirado, y pues resulta que el abundante maná de Rudeus no es por el factor Laplace exactamente, sino porque desde pequeño hacia uso del maná, y pues desde ahora Pléyades usará constantemente maná y solo empezará unos meses después de lo que Rudeus lo hizo, así que se vieneeeeeee.

Pero bueno, habrá nuevo cap de yo en mushoku tal vez en un mes más, quiero publicar el de Reinhard que no tengo nada escrito y el de Yo en re: zero que ya está escrito, pero le faltan modificaciones.