Capitulo 3 - Todavía un niño
Al fin puedo entender completamente lo que me dicen y puedo comunicarme apropiadamente, puedo afirmar que tengo un dominio del 70% del idioma, Rudeus ha sido un maestro en varias partes, inclusive en matemáticas me enseñó los números, se sorprendió que pudiera hacer diferentes operaciones sin ayuda.
Han pasado 3 meses desde que conocimos a Rudeus y que nos enseñara magia, nos considera talentosos, fue un gran alivio y creo que eso le dio confianza a Sylphie en diferentes formas.
«¡Vámonos!»
«Adió~s, creía que ya dejarían de molestar.»
Una pequeña manada de niños huía tras un bombardeo de Water Balls, y el que lo hizo fue...
«¿Estas bien Iades?» Sylphie volteó a verme.
Desde que Rudeus nos enseñó magia y que mis padres me dejan salir seguido, Sylphie ha tenido más confianza contra los abusadores. Inclusive ella misma los ahuyenta.
Obviamente le dije a mis padres sobre el uso de magia, después de todo, los niños se quejaban. En la mayoría de los casos los padres no hacían gran cosa.
Esta es la tercera vez que ella se encarga, me pregunto si yo soy el que se está suavizando o es que Sylphie aumentó su carácter. Debes en cuando me regañaba por cosas tontas, pero sólo lo hace porque se preocupa por mí; tiene carácter, aunque nunca podía salir con desconocidos, la magia le ha ayudado a mostrarlo más. Bueno, en estos 3 meses han cambiado muchas cosas.
«Yo también sé magia, puedo defenderme.» Fingí orgullo, en realidad me gusta que se preocupe tanto por mí, aunque ella sepa que yo puedo hacerlo sin ayuda.
«Sí, pero soy tu hermana mayor es mi deber protegerte.»
Se ha querido lucir como una verdadera hermana mayor desde que empecé a salir más seguido. No pude pensar más ya que tenía una risa risueña.
«¿Es por eso que estás aprendiendo magia?» Quiero escucharlo de ella.
«Bueno... sí.» Tras un momento de dudar en mostrar sus intenciones dio un susurro que pude escuchar perfectamente, mi hermana me quiere mucho.
«¡Pero es que tengo la mejor hermana del mundo!» Me abalancé sobre Sylphie para abrazarla.
Últimamente no me he sentido exactamente como el hermano mayor, ahora siento que soy el menor. Después de todo yo era el que consolaba a Sylphie cuando llegaba a casa tras ser molestada, cuidaba siempre de ella, al menos intentaba estar con ella todo el tiempo.
«Todavía eres muy pequeño, no pasas de mi barbilla~» Sentí como los brazos de Sylphie se juntaron en mi espalda para aumentar el tiempo del abrazo. Sylphie es muy buena expresando su cariño.
«Apenas cumpliré 4 el siguiente mes, pero espero no crecer demasiado.»
«Hm~ Hm~» Pude sentir a Sylphie asentir con su cabeza con cierto orgullo. "Déjate consentir por tu hermana mayor", es lo que pude entender.
Prefiero quedarme chiquito y que nuestros abrazos sigan siendo así siempre, en esta posición puedo escuchar los latidos de su corazón, es muy relajante, hace darme cuenta de lo lindo que es la vida.
«Antes no salíamos juntos seguido, sólo de vez en cuando, pero salíamos con precaución para no encontrarnos con niños. Podemos divertirnos juntos. N- No quiero que lo arruinen. Si estás conmigo los demás niños te molestarán. No puedo permitirlo.»
¡Ya veo! No quiere que mi experiencia fuera de casa sea como ella lo vivió, que buena hermana.
Creo que Sylphie quiso hacer el cambio, quiere sin duda lo mejor para mí y por eso decidió confiar más en sí misma. Por el bien de su hermano. Tampoco hay que desmeritar a Rudeus, le ha enseñado muchas cosas como a mí.
«No quiero que te preocupes por estas cosas mientras esté contigo.»
«Gracias Sylphie.» Asentí. Probablemente se sienta culpable por las intimidaciones que podrían pasare, pero en realidad ya no es problema gracias a Rudeus.
Aparte jamás me dejaría molestar por unos niños, ahora si puedo darles patadas y nadie me lo recriminaría. Es broma. Aunque siempre les tuve paciencia a los niños prefiero no acercarme a ellos, pero Sylphie y Rudeus son casos diferentes. Que una niña de casi 6 años se haga responsable de cosas que no controla, como su color de cabello, es bastante admirable; aunque por eso mismo se ve obligada a madurar más rápido que el resto, supongo.
«Rudeus nos está esperando.»
Al separarnos del abrazo Sylphie tomó mi mano y me sonrió como una hermana protectora lo haría.
Me alegra verla sonreír mucho más de lo habitual.
Mire al cielo para dar gracias a la felicidad de hoy día.
«Parece que va a llover.» Susurro para mí mismo.
«¡Iades! ¡No juegues con los charcos!» Sylphie me regañaba desde la puerta en casa de Rudeus.
Ahora mismo corría hacia la puerta mientras pateaba unos charcos de agua. Tanto rudeus quien estaba en la puerta y Sylphie estábamos empapados por la lluvia. Me trajo varios recuerdos de mi vida pasada, esas épicas retas de basquetbol bajo la lluvia y luego correr hacia la casa de alguien para ver la televisión. Sin duda, buenos recuerdos.
«Iades te volverás a enfermar si no te cuidas más.» Sylphie me recibió en la puerta frotándome la cabeza con una toalla mientras hacía pucheros.
«Equis somos chavos Sylphie.» Sylphie me miró con desaprobación. No es cierto hermana.
«Bienvenido Iades.» Frente a mi estaba Lilia, no me había dado cuenta que estaba ahí, supongo que nos esperó con las toallas en mano.
«Oh~ Lilia~ ¿Qué te parece un abrazo? Eh~» Extendí los brazos los cuales escurrían gotas de agua.
«Tal vez cuando este seco le daré uno con gusto.» Lilia respondió en lo que creo era una mirada enternecida sin perder la formalidad, aún le cuesta romper sus reglas como sirvienta, al menos últimamente puedes verla relajar un poco la mirada si hablas con ella.
Rudeus miraba el intercambio un poco confundido. Nos invitó a su casa para poder bañarnos y no enfermarnos, no sé cómo Lilia predijo que vendríamos Sylphie y yo.
«Hay que subir.» Seguimos a Rudeus hacia las escaleras.
Al subir entramos a un cuarto, Rudeus preparó una tina y la empezó a llenar con agua usando magia. Mientras esperamos Rudeus empezó a hablar.
«Me sorprende que se lleven muy bien con Lilia.»
Al notar un suspiro de desanimo no me sorprende, todavía siendo un niño quieres la atención de las personas que consideras importantes, en mi caso también me desanima cuando Lilia es muy formal.
«Bueno, a veces está muy metida en su papel de sirvienta, pero siento que nos tiene en estima.» Eso me gusta pensar, aunque Lilia tiene ciertos pensamientos sobre Rudeus...
«¿Tú crees? Hay veces que siento me mira con miedo.» Rudeus bajó la cabeza en desanimo.
Lilia me había contado que le asustaba la incapacidad de Rudeus para llorar, parece que ese pensamiento no ha cambiado. ¿Lilia me tiene mejor estima que Rudeus por haberme visto llorar?
¡Ya se! Rudeus en realidad no parece un niño acorde a su edad, al contrario de mí que soy tan llorón como un niño normal.
No he llorado en el último mes que yo recuerde. Es un logo no haber tenido ataques de nostalgia en plena noche. De esos días donde piensas mucho las cosas, hay cosas que es mejor no pensar en ello, así es como he vivido incluso antes de llegar aquí.
«¿Le has hecho algo alguna vez?» Sylphie habló para intentar apaciguar el desánimo de Rudeus. Recuerdo que Lilia prefirió guardarse algunas cosas cuando me hablaba.
«Amm... no...»
«¿Tú que dices Sylphie? Creo que este baño le irá bien para limpiar sus pecados.» Sostuve un micrófono imaginario para aumentar la dramatización de mi actuación, ahora colaborando con la perfecta actriz protagónica.
«...Tal vez.» Sylphie se cubrió la boca ocultando sus palabras, podíamos confiar en Rudeus pero nos hacía titubear en algunas ocasiones.
«No me vean así, tuve problemas con su ropa y... supongo que es algo más malo de lo que pensaba.» ¿Mostró un rostro avergonzado?
No quiero indagar más.
«¡Oh! Ya se llenó.» Resultó ser un alivio para el perpetrador que terminara de llenar la tina.
«Iades deberías de ir tu primero.» Sylphie inmediatamente me cedió la tina.
«Estoy de acuerdo, mientras usaremos la otra habitación para lavarnos.» Rudeus salió de la habitación seguido por Sylphie.
«Claro al rato salgo.» Al ser el más pequeño no les importó que fuera primero a pesar que estén pasando frio. Una sonrisa salió al decirles que no tardaría.
Después de cerrar la puerta me quité la ropa y me metí a la tina.
Una sensación relajante pasó por todo mi cuerpo, podía sentir como toda mi mana se estuviera recomponiendo poco a poco mientras sentía que era más grande que antes.
«A su~ agua caliente~ que grande Rudeus.»
Me engullí en mis pensamientos. Normalmente me pasa que mis mejores ideas vienen durante la ducha. Ya tengo un buen dominio del idioma, ya era hora después de más de 3 años, hasta puedo leer libros sin problema sin tener que omitir partes que no entienda.
Hoy otra vez fue un día de entrenamiento cansado, y también otra vez fracasé.
Hay varias cosas que se me ocurrieron cuando empecé a usar magia, aunque cada cosa que se me ocurrió era saltarse miles de escalones. La principal que siempre me pareció un poder con estilo y útil, el Hiraishin no Yutsu de Minato.
Seria genial poder teletransportarse al instante, pero, ni siquiera Rudeus tiene idea de cómo hacerlo. Un sueño frustrado o simplemente debemos buscar más a fondo en libros.
Normalmente hace dos años antes de la reencarnación (16 Años) en diferentes situaciones me preguntaría ¿Qué haría Naruto? Pero claro, nunca rendirse. Aunque su mensaje perdió el sentido tras el final, que mal...
«¿Cómo puedo replicarlo? Ahh~ Ni modo, lo aplazaré.»
Después de posponer el Hiraishin he estado intentando hacer telequinesis, pero Rudeus y yo no tuvimos idea de cómo hacerlo.
Otro fracaso. Eso dijo Rudeus, aún lo veo posible con magia de viento creando corrientes de aire para atraer objetos. Lastimosamente...
Es tremendamente difícil.
Dentro de mi bañera que yo mismo rellené extendí mi mano apuntando hacia el agua que empezó a crear pequeñas olas.
«Vamos...»
Debo concentrarme y controlar el aire, se trata de ser preciso y manejar la mana como si de plastilina sea.
El agua empezó a salirse de la tina.
«Uff.. Debo controlar el aire venga a mi mano, al igual que una aspiradora, es como manipular una regla que rige el hechizo y hacer que funcione a tu beneficio; la distancia, la fuerza para que no sobrepase mi mano, debe caer exacto en mi palma, como un baño japonés limpiando un fundillo.» Por ejemplo, si atrajera una piedra con mucha fuerza y velocidad atravesaría mi mano. «También debo controlar que el viento no se descontrole y se mantenga como una corriente— ¡!»
Repentinamente el agua salió volando por no controlar el hechizo rechazando mi manipulación, todo termino que el aire salió expulsado de mi mano.
«Agh...» Me quejé, no ha pasado por mi mente en rendirme con eso, siento que estoy progresando y aprendiendo algo nuevo en cada intento, cada vez comprendo mejor a cómo funciona la mana. Apenas estoy entrenando desde hace 3 meses.
Aunque...
Veo mi mano completamente empapada.
Ni siquiera con agua puedo, que esperaré de atraer una espada desde el suelo.
Mientras Rudeus entrena a Sylphie he estado practicando esta magia, intentando atraer un palo desde el suelo mientras me guio con un hilo que está atado a mi dedo índice y al mismo palo.
Rudeus mencionó que no es una mala manera de practicar un control preciso del mana, su forma de hacerlo es haciendo muñecos con magia de tierra. Hay que tener habilidad, es un hilo delgado al que tengo que concentrarme y evitar que se rompa.
¡Oh! ¡Es cierto! Puedo combinar magia, siempre olvido eso, podría combinar el viento con tierra para que sea más denso y levantar el objeto más fácil, claro eso sería como una ventisca, o simplemente hago el viendo más denso… es complicado.
Densidad.
«¡Aghhhh!» Me quejé más fuerte que antes, rasco mi cabeza frustrado, la densidad del viento. Lo he estado haciendo aleatorio, tal vez por eso siempre todo sale volando, que complicado; aunque… ventisca… se lo diré a Rudeus para ver qué podemos hacer.
Me sumerjo en la tina.
Mientras practico mis propios hechizos obviamente no dejo de lado las enseñanzas de Rudeus sobre las magias elementales. Me sigue diciendo que me estoy saltando muchos pasos hasta la manipulación de mana.
Los pasos en mi mente para lanzar un hechizo nuevo es recitar los hechizos en voz alta, explicación del hechizo por Rudeus, entenderlo y lanzarlo en silencio.
Puedo usar todos los elementos de buena manera, pero mi fuerte es la magia de viento y tierra. Me trajo malos recuerdos cuando supimos que Sylphie no pudo usar magia de fuego, pude suponer por qué, pero todo se arregló cuando hablamos de eso con Rudeus.
Hemos descubierto diferentes aspectos de la magia. No puedes usar cierta magia si involucran una mala experiencia, no puedes inventar magia nueva si no sabes cómo funciona, algo muy tonto pero los inventores como Tesla nunca fue un problema. Solo es cosa de estudiar...
Que pereza. No era exactamente malo en los estudios, pero sacaba una calificación buena, dar más para tener un 10 me parecía innecesario. Prefiero usar ese tiempo en otras cosas.
¿Conformista? Un poco, pero cuando se trata que en verdad me interesa me vuelvo avaricioso.
Parece que di mucho esfuerzo que era innecesaria el primer mes aprendiendo magia.
Pero en todos los elementos apenas puedo ser considerado principiante.
Toqué un mechón blanco que caía sobre mi cara.
«Agotamiento de mana, eh~ de todas formas no se nota la diferencia con el resto de mi cabello. Tampoco pierdo estilo.»
El primer mes estaba muy emocionado sobre la magia, todos los días agotaba mi mana hasta cero. Primero lo agotaba hasta el desmayo durante los ratos aprendiendo magia con Rudeus, cada cosa nueva que enseñaba lo repetía todas las veces que pudiera; gracias a esto solo aprendo un hechizo al día y eso hace que mi repertorio no sea grande, posteriormente, al despertar practicaba con el viento y el palo, es algo en que usas demasiado mana si no controlas la cantidad de viento que provocas, sólo me detenía cuando presentía que me iba a desmayar.
Cuando llegaba a casa, durante las noches soltaba magia de agua en la ventana sobre mi cama hasta el desmayo y no despertaba hasta el día siguiente. Sylphie nunca se dio cuenta.
Nos dimos cuenta que algo iba mal cuando Sylphie encontró varios mechones blancos en mi cabello, ni siquiera yo me había dado cuenta de ello. Rudeus investigó sobre aquello, pero antes que nos dijera algo, Zenith, en uno de nuestros tiempos juntos mientras me peinaba los encontró.
Sí, fui muy descuidado, siempre bajo la guardia cuando se trata de Zenith o Sylphie.
Después de un pequeño sermón sobre el uso del mana y sus responsabilidades, pasamos por otro regaño, pero ahora de Sylphie.
Sylphie incluso regañó a Rudeus, no tenía nada que ver, fue culpa mía. Aún con eso una advertencia de su parte no hubiese estado mal... aunque fuera obvio.
Al final Zenith y Sylphie no les dijo nada a nuestros padres, Zenith al parecer estaba contenta con la idea que usáramos magia Sylphie y yo. Cuando hay tiempo Zenith nos enseña magia curativa, no cabe decir que estaba muy feliz que me enseñara y mantuviera el secreto del agotamiento de mana.
Con el tiempo solo quedó este mechón.
«Eres un niño inteligente y talentoso como Rudeus, pero no puedes evitar emocionarte por algo nuevo ¿Verdad?» Es lo que dijo Zenith cuando me vio desanimado tras regañarme. Me habló con su voz tranquilizadora, siempre era reconfortante escucharla cuando relajaba sus bellos ojos más azules que un cielo sin nubes mientras sostenía una sonrisa tan brillante que contrastaba al rubio de su cabello cuando entraba el sol por la ventana, la imagen viva del concepto de la belleza y cúspide del amor, me quedaría admirándola por siempre... pero estaba cautiva por él.
Paul, sé que entrena a Rudeus, los he visto entrenar y me sería fácil solo pedirle a Paul que me entrene también, no estoy seguro que respondería, después de todo solo hace bromas sobre mí, pero al ver a Zenith tan emocionada sobre mi progreso sobre la magia me hace querer enfocarme en la magia.
Mínimo quiero ver cómo me desempeño en la espada y Paul no parece ser estricto, pedírselo seria perder contra él y admitir que tiene algo bueno. Maldito Paul, creo que me dejaré de rencores.
Ya me entrena un niño, qué será un adulto de dudosa fidelidad, aunque los infieles son lo que más odio.
...
«Espero. no me regañen por el suelo mojado.» Había un charco en el suelo por estar jugando en la bañera.
«¡E-Ey! ¡Para!» Una voz chillona resonó por toda la casa llegando hasta mi habitación, conocía esa voz.
Modo repartir putazos a lo desgraciado: Activado
En un parpadeo salí del agua tomando la toalla que me dio Sylphie.
«¡Au!» Dentro de un cuarto escuché un quejido, decidí entrar apenas lo escuché.
Abrí la puerta con un estruendo preparando un mini cañón de piedra, tomó un momento ya que no alcanzaba el pomo.
«¡Qué chota está pasando aquí!» Grité al encontrarme una escena peculiar.
Pude ver a Sylphie en guardia arriba de Rudeus quien estaba desnudo en el suelo.
Rudeus tenía un rostro rígido, totalmente embelesado en Sylphie.
Sylphie... parecía estar al punto de las lágrimas.
Rudeus está desnudo que demonios. Se me crispó mi ojo. Si no fuera un niño ya estaría estrangulándolo, pude mantener mi ira apacible y me acerqué a investigar y calmar a Sylphie.
Desaparecí el perdigón de piedra cerrando mi puño convirtiéndose en polvo.
Doy gracias que soy alguien que ha aguantado montones de ataques de ira.
Es solo un niño ¿No?
Cuando entré a la habitación mi toalla que estaba en mi cintura se atascó en el marco de la puerta, dejando a la vista mi pajarito.
Rudeus quien se dio cuenta de mi presciencia volteó a verme, y su rostro de ahogó en confusión susurrando unas últimas palabras.
«Tú. Eres... ¿Niño?»
Oh vaya.
Paul y Zenith quienes escucharon el alboroto entraron inquietos, desubicados de la situación.
Oculté mi entrepierna lo más rápido que pude apenas escuché sus pasos. Bueno, Zenith fue la primera en verme como Dios me trajo al mundo cuando reencarné.
Pensaba que Paul actuaria impulsivamente al ver a su hijo desnudo rodeado de otros dos niños aún con ropa. Fue una sorpresa cuando tomó la iniciativa quedándose con Rudeus quien parecía ausente, indicándole a Zenith que nos llevara al comedor.
Después de acomodarnos y cambiarme, Zenith estaba dispuesta a escuchar qué había pasado. Su rostro se puso en desanimo al escuchar a Sylphie.
Pasa y resulta que Rudeus pensaba que Sylphie era un niño, podía sospecharlo, pero estaba más enfocado en aprender magia como para ver constantemente a Sylphie sonrojándose cada momento por Rudeus.
Ahora, lo que pasó fue que Rudeus forzó a Sylphie a desvestirse, eso francamente me molestó mucho.
Tuve que tocarme las sienes y suspirar pesado, Zenith lo notó.
«Tranquilo~ Tranquilo~ Vamos a relajarnos, ahora mi esposo está hablando con Rudy, lo discutiremos entre todos luego.» Me causó una sensación diferente a la habitual. Creo que me hablaba en un tono de disculpa. No era la forma en la que solía hablarme.
Asentí estando de acuerdo con ella para que continuara contando Sylphie, estaba abrazada con Zenith, sería una imagen digna de ser conservada en la memoria del mundo si Sylphie no tuviera los ojos húmedos.
«No dejaba de insistir, lo empujé y estaba preparando un hechizo cu-cuando vio...» Sylphie se escondió en el escote de Zenith quien le correspondió abrazándola para tranquilizarla.
(Autor: ¿Que estoy haciendo? Quiero vomitar)
Espero que Sylphie no obtenga otro trauma y desconfié de los hombres.
Crucé mis brazos ocultando mi ceño fruncido de Zenith que estaba ocupada consolando a mi hermana, ahora lo mejor para ella es estar con otra mujer.
Sólo es un niño, en realidad, son cosas que pueden suceder en la niñez. A causa de esto ignoro que es un niño con una mente privilegiada; sin embargo, el rostro de Rudeus en verdad parecía perplejo...
Unos pasos se escucharon del piso de arriba, eran Paul y Rudeus quienes bajaron las escaleras. Paul se retiró a otro lugar del comedor dejando a su hijo lidiar con sus errores.
Se dirigió a mí y Sylphie su mirada nerviosa pensando en qué decir, no pasó mucho tiempo para que abriera la boca precipitadamente.
«Lo siento, Sylphie. Como tenías el cabello corto siempre creí que eras un niño.»
Que incomodo.
Sylphie desvió la mirada quedándose al lado de Zenith, dejó de llorar mostrando algo que parecía enojo o frustración. No había aceptado su disculpa.
«Ósea, como yo tengo el cabello largo, ¿Creías que era una niña?» Comprobando el funcionamiento de la lógica de Rudeus le refuté.
Solo se mantuvo en silencio sudando frio.
«Perdón por lo que voy a decir, pero...» Me acerqué al lado de Rudeus.
«¿Estás bobo o qué?» Le di un inofensivo golpe en el brazo, nadie me refutó.
«Lo siento...» Suspiró en desanimo.
«Tampoco me importa mucho, ósea tengo los rasgos finos y la chingada, pero soy vato.»
Mostré un rostro de desagrado. Muy prodigio y todo, a pesar de ello es pésimo para relaciones sociales. Parece me volví a precipitar sacando conclusiones, al conocerlo en persona no parecía ser el niño con problemas para comunicarse que pensaba; en realidad, su debilidad es no entender los sentimientos de las personas.
«Los acompañaré a su casa.» Paul se ofreció. Puedo usar el camino para preguntarle sobre mi entrenamiento con la espada, tal vez acceda más fácilmente tras lo que pasó. Como compensación o algo así.
«Cool. Lilia, Zenith, nos vemos mañana.» Desapareció mi desagrado por lo sucedido, en verdad, estaba un poco molesto.
Sylphie lo más seguro estará pensando en lo sucedido, ha tenido más consciencia de sí misma por lo cual confío en su decisión respecto a Rudeus, esto hace que me calme. No obstante, no creo que dejemos de verlos a todos, dependerá del prodigio Rudeus si vuelve a ganarse la confianza de Sylphie, por ende, la mía.
No quiero que deje de enseñarnos magia. Gracias a ello Sylphie ha podido tener más confianza, supongo podría darle una advertencia.
Venga, es un niño, un niño, como odio a los niños. al tener un hermano de esa edad en mi otra vida, me hace tranquilizarme.
«Solo piensa un poco más las cosas, Rudeus.» Es lo que dije antes de cruzar la puerta con Paul y Sylphie.
No escuché respuestas del mencionado. Espero que Zenith y Lilia hablen con él.
Caminamos por un rato en la pradera, seguía lloviendo, pero Paul llevaba algo para cubrirnos.
Sylphie parecía estar pensando, así que Paul y yo empezamos a hablar.
«Debe ser desconcertante que te confundan con una niña, ¿No?»
«Mas desconcertante que tu hijo siga tus malos pasos, un asco si me preguntas.» Ya era normal estas bromas no tan bromas con Paul.
«¿Cuándo yo he obligado a alguien a quitarse la ropa?»
«No lo sé, tú dime.»
«Simplemente no. Hablé con Rudeus y está arrepentido créeme. Pero me sorprendió que incluso tú lo regañaste en cierta forma. No sabía que decir.»
«Soy un encanto, pero yo sé cuándo alguien merece un regaño.» Ya tenía experiencia con mis hermanos, claro. Ahora mismo lo veo como un niño que necesita una guía de alguien, de vez en cuando podría ayudarlo con eso.
«Ahora tienes 4 años. Me recuerdas a Rudeus cuando... no olvídalo.» Se mantuvo pensativo.
Estoy a punto de cumplir los 4 pero no es importante, Paul pareció recordar una experiencia con Rudeus, tal vez un momento donde mostró mucha madures irreal para su edad. No es algo que me interese si está en medio Paul.
«Eres un niño como Rudeus, eres muy perceptivo, pero...» Paul pensó si decir lo que tenía en mente. Bueno a mis 4 años puedo mantener una conversación y bromear como un adulto. No me he empeñado mucho en ocultarlo. «Pareces un niño acorde a tu edad. Lloras todo el tiempo y cuando te veo con Sylphie pareces completamente un niño.»
Eso me contradijo cuando dije "como un adulto", ¿Cuál es la perspectiva exacta de Paul sobre mí? Sí, recuerdo alguna vez que Paul estuvo presente mientras lloraba.
«Leiades, creo que tienes criterio suficiente como para manejar una espada. ¿No quieres practicar conmigo y Rudy?»
«Oh, iba a pedírtelo de hecho, estaría bien, ¿Cuándo empiezo?»
«Mañana.»
«Mmm... possss~ vale.»
Llegamos a nuestro destino y después de despedirnos de Paul quien habló con mis padres que empezaría a entrenar con él me fui a practicar mi magia, Sylphie seguía en sus pensamientos, no iba a presionarla para que me contara sus inquietudes ahora.
Lo que recorría mi cabeza era el comienzo de mi camino con la espada, ya podía imaginarme lo bien que me vería con una. Recorrió mi mente diferentes momento e ideas de pelea para implementar, por ahora me ajustaría a lo que me enseñara Paul.
Tendré que confiar en él.
Paul si mal no recuerdo, es nivel avanzado en los tres estilos de la espada, primero quiero aprender el estilo del dios del agua que es más defensivo, sin una buena defensa no puedes tener un ataque y simplemente ya perdiste, al menos eso pienso. Jugar basquetbol tiene cierta influencia.
Por ahora me enfocaré lo más que pueda solamente en el Dios del agua hasta llegar a nivel avanzado como Paul y si es posible hasta nivel Santo, por lo que tengo entendido los títulos son dados por maestros de esos estilos, Santo, Rey, Emperador y Dios; realmente solo puede dar testigo hasta nivel avanzado sin contar que, según Rudeus, Paul apenas consiguió el nivel Avanzado en dios del agua se fugó de la escuela y eso fue hace años así que probablemente podría tener el nivel Santo sin problemas.
Si me esfuerzo en la espada podría llegar a nivel Santo, es emocionante, no menciono el nivel Rey ya que es un nivel sin comparación al Santo, para conseguirlo sería enfrentarse contra reyes de la espada, al menos por ahora en Villa Buena no hay ninguno.
Pero si me esfuerzo aún más también con la magia creo que estaría listo para explorar el mundo, ¿Cómo quedarse sin hacer nada cuando hay todo un mundo y personas por conocer?
Tengo diferentes aspiraciones que quiero conseguir junto a Sylphie y Rudeus en el futuro. El problema es que todavía no les he contado nada.
Espero que quieran acompañarme. Y si no aceptan, supongo que no estaría mal tener una vida tranquila con Sylphie.
«Probablemente moriré soltero... otra vez.» Es el camino probable si me quedo aquí. El amor es lo mas importante de la vida, da mas felicidad a la felicidad. El amor de todo tipo, aunque el romántico es especial. Simplemente dos personas que se entienden, de entre otras millones de personas, es algo hermoso.
Antes de ir a dormir Sylphie pudo hablarme sobre lo que sentía, en conclusión, seguía molesta con Rudeus y esperaba una disculpa digna y una promesa que no me quiso decir, luego de eso quería que todo se mantenga como siempre. Se sentía todavía incomoda sobre hablar con Rudeus el día siguiente, sin embargo, ella sabía que no era la que tenía el problema.
Linda mi hermana valorándose cada día más.
-Fin Capitulo 3-
Notas del autor. Lean yo en Re: Zero. Ci
Creo que necesito un asesor experto en el lore de Mushoku Tensei, ya saben los bucles, La miko del tiempo y eso, al ser elfo ya saben que Pleiades vivirá mucho... Pelea contra Hitogami *ejem* pieza clave *ejem*, aparte de muchos datos que me servirían para saber si mis ideas para la historia pueden encajar. Ya saben si quieren mandar mensaje priv pues se agradece. Aunque en este momento no se me vienen las dudas que tenía.
Aquí les dejo el Opening del Fic, está en yutub.
(Opening 1 OP1 yo en mushoku tensei)
CANAL: Tucompafachero
watch?v=gltwTvn99oE
Yo en Mushoku Tensei Opening - OP 1 - Leer Descripción | TuCompaFachero
