Capítulo 4 – Nostalgia de Tempestad: Alma apática

Dos jóvenes espadas de madera provocaban fricción en el viento tras cada impacto entre ellas en busca de obtener la victoria en contra de su oponente. Había una gran diferencia entre los dos, uno era torpe mientras la otra parte que tenía la ventaja se guiaba simplemente por su instinto y corta experiencia. Sin embargo, el niño menor, podía decir que se estaba divirtiendo pasando tiempo con su amigo.

La mediadora de este combate de práctica, Sylphiette, veía como su hermano menor y su amigo se batían en un combate amistoso, quien consiguiera tocar a su oponente con la espada de madera—

«¡7-0! ¡Gana Iades!» Sylphie alzó la voz intentando sonar como una verdadera mediadora de un combate profesional de esgrima.

«¡Te dije que no me ibas a tocar! ¡Golazo de Messi!» Celebrar mi victoria de manera extravagante frente a Rudeus ya no era un lujo desde hace unos meses, al menos en el ámbito de la espada. Ahora que recuerdo, ¿Qué habrá pasado con Messi? Lo último que sé es que fichó por el PSG.

Rudeus se tiró al suelo intentando recuperar el aliento tras nuestra practica dejando caer su espada, la recogí y la guardé junto la mía para después sentarme al lado del perdedor, Sylphie ya se había sentado junto a él.

«Ha sido un buen combate Rudy, ¡Me alegra que sigas mejorando!»

«Es cierto, ahora me hiciste sentir cansado y hasta estoy sudando un poco.» Mi punto se reafirmaba cuando Rudeus había empezado a usar magia de aire para ventilarse, era claramente una broma, me lastima la mirada de desaprobación de Sylphie.

«Bromita, bromita~ hermana, bromita~» Levante mi dedo pulgar y meñique de mi mano derecha. Sylphie suspiró y me dio una linda sonrisa, normalmente de "la mirada de desaprobación" sigue un golpecito en la cabeza, que raro.

Al principio era una competencia de 3 puntos, hasta que Rudeus no quiso rendirse y nos extendimos a los 7 puntos de los cuales él no pudo conseguir ninguno.

En todo el último año ha sido una constante de entrenar todos los días junto a Paul y Rudeus.

No soy un prodigio en la magia como Rudeus, pero en la espada es diferente; era como regresar a mis entrenamientos de baloncesto junto a un entrenador que no es estricto lo cual me permite mejorar constantemente, no me gusta decirlo, Paul ha sido un alivio.

He aprendido a usar la espada como aprendí a jugar baloncesto, mediante prueba y error. Es como si dribleara con un balón, no importa si siempre fallara en hacer un regate, siempre lo repetía hasta que lo conseguía hacer para luego ponerlo en práctica frente a un oponente, Rudeus se ha encargado de eso, es lo mismo con la espada pues no importa cuantas veces se me resbalara o cuantas veces me golpeara con ella, siempre insistía en hacer movimientos complicados. Doy gracias a que siempre usaba una espada de madera sino ya habría muerto.

«A este paso serás tú el que derrote primero a Paul. Creía que me dejarías lucirme frente a Sylphy.»

«Primero muerto.» No dudé en contestar cuando vi a Sylphie avergonzarse.

«Iades, Rudy, a veces son muy tontos.» Cuando salía su parte tímida siempre era un milagro, como ver a un ente fantástico que pocas veces aparece, aunque los motivos por los que aparecía eran por un piropo bobo de Rudeus.

¿Los hace conscientemente con esa intención? Es un niño por dios.

Oponerme a ellos era mi trabajo al ser su hermano, son niños todavía y no puedo permitir ciertas actitudes raras de Rudeus o sentimientos que entorpezcan a Sylphie.

Es mi primera hermana, siempre me imaginé que sería divertido espantar a sus pretendientes.

En ocasiones agradecía que Rudeus apaciguara las dudas de Sylphie sobre diferentes aspectos, No obstante, los sentimientos románticos, no quiero que surquen por la cabeza de Sylphie, probablemente en el futuro pueda pensarme más en ver a Rudeus como una verdadera pareja para Sylphie, pero es imposible verlo ahora que son niños.

Tal vez cuando Sylphie tenga 35 años pueda aceptarlo como un posible cuñado.

Ya ha pasado un año desde el incidente del baño, suficiente tiempo para que se hayan vuelto más unidos, la forma en que llegaron a reconciliarse fue...

Miré a Rudeus que seguía viendo a Sylphie con una mirada extraña.

«¿Que pasó, Ru-deus ex machina? ¿Quieres que te de otra arrastrada?» Por alguna razón me molestó esa mirada y mis divagaciones no apoyan mucho.

«No me llames así. Ah~ Te has vuelto más engreído en el último año.» Rudeus soltó una mirada exasperada como las que le da a Paul cuando empieza a presumir.

Espera, ¿Me está viendo como Paul? Me he dado cuenta que realmente soy bastante influenciable en obtener hábitos de otras personas. Un año con él practicando todos los días, escuchando sus irrelevantes consejos como el "Está bien presumir, pero debes siempre usar la espada para proteger a los que no pueden", o algo así era. Es bastante obvio, no existe otra razón para aprender la espada, sólo existirían las personas que la practican para dañar, y son esas mismas personas las razones por las que debemos proteger con una espada o cualquier poder.

Está bien presumir mientras sepas qué es lo correcto.

Eso pienso yo.

Pero no puedo soportar que me haya visto como ve a Paul.

«Ke we basa a yorar?(¿Qué? ¿Vas a llorar?)»

«Iades, ah~» Fue Sylphie quien suspiró. ¿Decepción? Eso duele.

Sylphie regularmente es quien se encarga de regular mis comportamientos, ya sabes, a veces no controlas tus bromas, volumen de voz o tu risa exagerada. Inclusive desde la vez que tuve agotamiento de mana me ha estado vigilando para que no vuelva a tener sobreesfuerzo, eso incluye mis practicas con Paul. A veces me parecía molesto, pero hasta yo sé que lo hace porque se preocupa por mí.

«Has mejorado mucho durante este tiempo, pero…»

Es por ello que me parece extraño esa duda en ella.

«Te has vuelto engreído.» Rudeus terminó la frase de Sylphie lo cual reí nervioso. Ella parecía asentir un poco.

Sylphie parece estar de acuerdo.

¿Las hermanas hacen eso? Es decir, me he estado esforzando en este último año, incluso mucho antes de eso. Ósea, ella es la que ha controlado el cuanto tiempo le dedico al entrenamiento. Volverme engreído a pesar de ello no es posible.

Muy dentro mi supongo que no dicen mentira, pero, odio cuando dicen cosas así, Cosas sobre mí. ¿Qué saben lo que en verdad sucede en mi cabeza? ¿Cosas que son verdad? ¿No saben lo que me he esforzado?

No me gustan las personas que hablan sin saber.

Claro que lo saben, ¿Por qué me esfuerzo? Derrotar a Paul. No hay mucho que hacer aquí realmente, creo. Obviamente lo hago porque me gusta, es algo completamente nuevo. ¡También para proteger! Solamente es que todavía no ha llegado el momento, es una villa tranquila.

Entonces no debería importarme esas palabras.

Paul hace unos días me declaró nivel intermedio en el estilo Dios del Agua y Dios del Filo, es cuestión de tiempo para que me convierta en avanzado en las dos. Estoy feliz y creo que puedo hablar de ello.

«Oye, me he esforzado durante este tiempo—» Fui interrumpido por Sylphie.

«Rudeus también lo ha hecho, todos lo hacemos.» Sus ojos eran suaves llenos de cariño y posaba una sonrisa apaciguadora.

Rudeus a pesar que no es fuerte, intentaba seguirnos el ritmo a Paul y a mí.

Soy idiota.

Sentí un golpe de consciencia y malestar.

¿Realmente soy tan patético como para presumir en que soy bueno en algo porque es de las pocas cosas que puedo presumir? Será que, al fin después de mucho tiempo, puedo volver a presumir de algo en lo que soy bueno.

En esta vida he podido intentar varias cosas en las que me he esforzado para ser bueno, al contrario de la otra vida con falta de motivaciones para hacer algo. Después de pandemia solamente me dejé fluir. Pocas veces intenté cosas nuevas y por ello eran pocas las cosas de las que podía sentirme orgulloso. Sin duda mi autoestima no era la mejor... O más bien no es la mejor, apenas sentir ser bueno en algo y alardear de ello.

Todo para llamar la atención.

Es cierto, siempre he sido así.

¿Me veían las personas de esta forma con las que llegaba a jugar básquet? ¿Engreído? O cualquier otra persona, ¿Alguien que quería llamar la atención mostrando que se esforzaba en algo en lo que era bueno?

Vaya que es frustrante, no debería mortificarme. Pero supongo que todavía busco la atención de los demás, Sylphie, Zenith, Lilia...

¿Son actitudes que deben corregirse? Este problema lo llevo antes de llegar aquí, ¿No es así?

Mi familia y amigos... así me aceptaban. Es lo importante.

«Oh... Lo siento. Lo entiendo. Yo mismo me controlaré.» Es desalentador darte cuenta de tu naturaleza, y no te gusta. ¿Soberbia? ¿Vanidad? ¿Arrogancia? ¿Dónde está el punto de aceptarse a sí mismo?

Ser engreído no es solo alguien presumido, sino alguien que ignora el esfuerzo de los demás para destacar porque se creen mejores.

Sylphie se acercó y asintió confiada acariciando mi cabeza susurrando "Esta bien, esta bien". En ese momento me llegó el sentimiento a mi corazón de pollo y abracé a Sylphie.

Me temblaron las manos cuando sentí su cabeza sobre la mía, ahora puedo tranquilizarme. Mis manos dejaron de temblar cuando mis pensamientos de mi anterior vida empezaron a disiparse.

Yo estoy aquí.

Con Sylphie.

¿Y si en verdad me entrometo entre Sylphie y Rudeus porque quiero acaparar la atención de Sylphie? No...

«Todos sabemos de lo mucho que te esfuerzas y la pasión que tienes en todo lo que haces.» Miré a Rudeus sorprendido, sus ojos verdes exoneraban empatía.

¿Se dio cuenta de lo que pensaba?

Sí, me estoy esforzando en mi nueva vida.

La vida la cual quiero vivir.

Y encontrar "Mi felicidad".

Se me empañaron los ojos y me acerqué a Rudeus.

Lo abracé.

No podía ver a Sylphie pero estoy seguro que tenía una cara enternecida.

Sentí como se tensaba su cuerpo, no tomó mucho tiempo para que lo correspondiera dándome palmadas en la espalda. Ahora que lo pienso es el primer abrazo que nos damos, me pregunto si hubo alguna barrera entre los dos para que no lo hiciéramos... o simplemente no es una persona de muchos abrazos, al contrario de mí, en ese caso no sé cuál era la razón por la que nunca lo hice.

Es el primero, un abrazo de agradecimiento. Un abrazo que le darías a alguien porque agradeces su existencia. Donde recuerdas el tiempo que han pasado juntos y te das cuenta que se ha convertido en una persona importante en tu vida. Una parte importante.

«Suficiente, me sentí muy gay.» Me sequé los ojos con la manga de mi chaqueta.

«Fuiste tú el que me dio el abrazo...» Mientras creían que no miraba pude verlo dandole un pulgar arriba a Sylphie que correspondió haciendo el mismo gesto. ¿Tenían planeado darme una lección? ¿Ahora Rudeus también se está tomando el papel de hermano mayor?

«Lo más sorprendente fue que consiguieras ser tan bueno con una espada teniendo de maestro a Padre... y progresaras en el primer día.»

Ciertamente su primera clase fue extraña, no solo por la incapacidad de Paul en explicar las cosas sino por la incomodidad que había entre Sylphie y Rudeus después del incidente del baño.

Al día siguiente era mi entrenamiento con Paul y a pesar de que ahí estaría Rudeus, Sylphie me acompañó.

Paul y yo la invitamos a entrenar con nosotros ignorando la incomodidad de Rudeus, parece ser que Paul también quería que arreglaran las cosas, lo cual no cambió nada pues Sylphie rechazó nuestra invitación. No insistimos, realmente esperaba que Rudeus hiciera algo, sólo se mantenía encogido. Sylphie antes de irse dijo que estaría entrenando la magia de sanación con Zenith.

«Leiades, primero quiero que veas cómo se maneja una espada por tu asombroso maestro. Y lo demostraré partiendo está roca. ¿Está bien?» Paul señaló.

¿Partir esa roca? Es demasiado grande, es imposible partirla con una espada normal. A no ser que tenga una enorme fuerza y una espada muy dura no creo que pueda.

Esperaba que usara la espada negra de su cintura… ¿Por qué demonios está empuñando una espada de madera?

«Te posicionas, sostienes firme tu arma, con tu pie te impulsas y— ¡SWASH!»

¿Qué fue ese "Swash"? Es lo que iba a decir, pero mis palabras fueron ahogadas cuando Paul a una gran velocidad se acercó en un segundo a la roca partiéndola en dos partes exactas en un corte limpio. Apenas había parpadeando.

Rudeus me miraba nervioso diciendo "Yo también no lo creía".

«Ahora te toca, hazlo tu. Es sencillo, primero posiciónate, impúlsate con un "Fuam" y después es un "Swash" y cortas con "Zuash"» Paul simulaba los sonidos, que eran más bien onomatopeyas, haciendo movimientos exagerados simulando lo que representaban cada uno; impulsarte, luego mantener el equilibrio y terminas con un corte. Creo que…

«Padre, creo que no–»

«Entendible.» Interrumpí a Rudeus que al fin se dignaba a hablar. No quería escucharlo ahora, estaba decidido a hacer el intento, pude ver algo en los movimientos de Paul y no quiero olvidar como se movió. Voy a imitarlo, así como lo hacía para aprender regates nuevos en básquet. Mi modo de aprender es más kinestésico, poner las cosas que aprendo en práctica.

Inmediatamente después de interrumpir a Rudeus me dirigí directamente a él,

«Rudeus, la verdad si vas a hablar, que solo sea para disculparte con Sylphie.» Paul y yo hemos hecho más que él para que se arreglaran, obviamente Paul no se molestaría si se fuera unos minutos, si se queda aquí sin hacer nada pues entonces haré que se esfuerce.

Me preparé con mi espada de madera apoyándome con mi pierna dominante, la derecha, y respiré profundamente.

Rudeus miraba expectante y en un momento Paul sonrió.

Y así, miré mi objetivo concentrándome en él. Sentí mi arma desde la empuñadura intuyendo su peso y cualquier característica en su materia, es importante conocer tu arma. Después de sentir como el viento golpeó mi cara despejando mis mechones de cabello de mi vista, me impulsé.

Corte.

«¡Zwuas!» Grité cuando mi espada de madera golpeó la roca.

¡Había perforado, estoy seguro!

«¡Eso estuvo bastante bien! ¡No fue un Zuash pero estuvo aceptable! Pudiste hacer un leve corte.»

Intenté recuperar mi arma, pero estaba atascada.

Paul se acercó sacándo la espada de una tirada, estaba rota con múltiples astillas en la punta. La roca que seguía en una pieza ahora tenía un corte imperfecto al contrario de su predecesora que tenía uno completamente limpio.

«¿Cómo lo hiciste? Con una explicación tan vaga…» Rudeus estaba impresionado.

«No no, en verdad sentí ese "Swash", sabes.» ¿El "swash" debe sentirse como si el aire te sobrara? Creo que sigo teniendo ese talento en las actividades físicas.

«No subestimes el talento de enseñar que tiene tu padre, hijo.»

«Creo que simplemente no hay que pensar mucho las cosas.»

¿Rudeus nos dijo tontos?

Estaba por responder, pero Sylphie y Zenith se asomaban por la ventana de la casa.

«¡Bravo! ¡Bien hecho, Iady!» Zenith daba pequeños aplausos mientras llegaba a la puerta. Detrás de ella la seguía Sylphie con una expresión nerviosa.

«B-Bien hecho, Iades.»

No la escuché bien cuando Zenith comenzó a acariciarme la cabeza, pasó hablando un rato conmigo, lo cual Paul parecía exasperado y no tardó en intervenir. Paul eres muy molesto.

Zenith posteriormente se llevó a Rudeus con ella, Sylphie los siguió. Suponía que la misma Zenith había hablado más profundamente con Sylphie. Entre mujeres se entienden es lo que creo. Aparte Sylphie se sentirá más cómoda con ella al ser mujer.

Así me quedé solo, con Paul.

«Esos dos espero que se arreglen. Animé lo más que pude a Rudy.»

«Él es el que se tiene que disculpar.»

Dejamos de lado el tema y dejamos que se encargara Zenith. Antes de proseguir con el entrenamiento Paul se dignó en explicarme el plan de entrenamiento. Sobre los estilos de espada que me ensenaría, Dios del Filo y Dios del Agua, le pedí si podíamos dar prioridad al Dios del Agua lo cual aceptó.

Unas explicaciones sobre estos estilos de su parte me tenían listo para empezar a practicar, pero antes de ello, Zenith, Rudeus y Sylphie regresaron.

Sylphie y Rudeus parecían al fin sonreírse mutuamente.

¿Qué habrá echo Zenith para que se arreglaran? Obviamente Sylphie estaba predispuesta a hablar con Rudeus, y Zenith era bastante persuasiva cuando quería.

Antes que preguntara Paul se interpuso.

«Oh Rudy, llegaste a tiempo, necesito que te enfrentes a Leiades.»

«¡E-Ey! Paul espera no estoy listo.» Mínimo quisiera aprender algunos movimientos antes de combatir. Es decir, está bien hacer entrenamientos con oponentes, pero...

¡En la primera clase es un abuso!

Rudeus es 2 años mayor y con más años practicando.

«¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?» Realmente es inseguridad, sí, tal vez sea miedo. Bueno, Rudeus no ha dicho nada–

«Hagámoslo, Leiades.» Sus ojos dieron un destello aprobando este "Sparring", parece que quisiera enseñarme lo duro que puede ser aprender a manejar una espada. Ahora tiene sentido, me quiere dar la bienvenida como con la magia y enseñarme lo que ha sufrido.

«¿Por qué te ves tan motivado?» Al menos puedo esperarme del sensato Rudeus que no se pase conmigo y realmente pueda ayudarme.

Sylphie parecía un poco alterada lo cual Zenith la tomó del hombro dando su apoyo.

"A veces se necesitan este tipo de cosas, así son los hombres"

Algo así escuché.

Paul nos dio unas nuevas espadas de madera. Me dediqué a analizar mi arma recapacitando lo injusto que es esto.

«Oye, Paul, ¿No estoy en desventaja? Es mayor que yo.»

«Es cierto, pero, eres alguien más talentoso de lo que pensé. Pensaba que serías como Rudeus que le falta un largo camino para ser un espadachín.»

«Padre, sigo aquí.» Salió una mueca de su rostro. Paul se acercó para jugar y Zenith para regañarlo.

Bueno realmente si tuviera un talento sería hacer lo que sea si lo practico mucho y le echo ganas (me esfuerzo), en realidad, eso es algo que toda persona puede hacer. Es una ventaja que tenemos las personas normales en contra de los talentosos.

No destacaba en demasiadas cosas porque no estaba interesado en ser eficiente.

Paul estaba bromeando con Rudeus mientras yo vagaba en mi pasado, algo habitual.

«¿Me invitaste a entrenar teniendo en cuenta esa posibilidad?»

«Alguien con tanta experiencia por los años que ha pasado siendo aventurero se vuelve alguien sabio y se da cuenta de este tipo de cosas.»

Es desagradable, pero me siento halagado.

Ya daba por hecho que perdería contra Rudeus, es en general, mejor que yo en todo. Es tranquilizante escuchar ahora a Paul, apuesta completamente hacia mí a pesar de haber entrenado por tanto tiempo a Rudeus. Aunque él haya dicho que no es precisamente alguien talentoso como espadachín. Incluso Rudeus lo dijo, demonios debo tener un poco más de confianza.

«Suficiente charla, sepárense. También ustedes apártense, Zenith, Sylphy.»

Las ultimas se mantenían expectantes, una más inquieta que la otra.

Entonces, prepárense...

Tengo enfrente a ellas dos, sin duda me siento más motivado.

«A mi señal.»

Me puse en la misma posición que aprendí de Paul y rememoré los pasos.

"Fuam", "Swash", "Zuam"

¿No mataría a Rudeus? Es decir, agrieté una roca. Supongo debo controlar mi fuerza.

Rudeus tenía una mirada seria, concentrado. Eso me hizo darme cuenta que...

«¡Ya!» El aire empezó a fluir por todo mi cuerpo como si fuera un switch. Me disparé a Rudeus para acabar con un golpe en su abdomen sacándole el aire e inhabilitarlo.

Me di cuenta la diferencia de golpear a una roca y una persona.

Rudeus con un movimiento ensayado me dejó pasar de largo usando su espada para desviarme, justo ahora estaba completamente vulnerable al estar de espalda.

Mis reflejos actuaron de inmediato al presentir que la espada se dirigía contra mi nuca impulsándome hacia un lado eludiendo el ataque.

Me reincorporé lejos de Rudeus, su espada había chocado contra el suelo, aunque no tardó mucho en regresar a su guardia.

«¡Eso es! ¡Los dos!» Zenith parecía animarnos, sin favorito. Esto me da +1000 de vida. Ciertamente los dos tuvimos un buen momento.

Pero pude darme cuenta.

¡Sí!

De muchas cosas de hecho.

Rudeus para esquivar mi ataque utilizó el Estilo del Dios del Agua. Simplemente esperó en su posición con la guardia alta para poder contratacar.

Atacar y dar el primer golpe es el Estilo del Dios del Filo, lo que acabo de usar. Lo cual su "Counter" es el Dios del Agua. Según lo explicado por Paul antes. Acabar rápido era mi objetivo e ignoré el estilo que más me interesaba, a pesar de ello estaba sonriendo. Tener la iniciativa me había divertido.

Además, es lo único que podría usar. Solamente podría esquivar con mi cuerpo y no usar mi espada para protegerme ya que un error por mi falta de técnica causará una apertura.

Esto me lleva a que...

Rudeus era ridículamente lento, su contrataque a pesar de tenerme indefenso no pudo conectar el golpe. Era lento o tal vez yo soy más veloz.

Debo aprovecharme de eso. Acercarme de un solo movimiento y alejarme de otro si no encuentro un hueco en su defensa para ganar.

Mi velocidad me da la ventaja aquí.

A pesar de la diferencia de edad, ¿Será por la sangre élfica de mi padre o la sangre bestia de mi madre?

Como si escuchara mis pensamientos Rudeus cambió su postura.

Los dos nos volvimos a preparar.

Di pequeños saltos en mi lugar y sin perder el tiempo salté hacia él, pero no me esperé que él hiciera lo mismo.

Rudeus saltó hacia mí ya preparando su estocada.

No estaba preparado para dar mi golpe y tampoco estaba en una buena posición para impulsarme y alejarme.

Estaba vulnerable en el aire.

Mi única opción fue lanzar un golpe desesperado contrarrestando la espada de Rudeus que ya estaba a punto de golpear mi abdomen.

Nuestras espadas dieron un golpe seco.

Ambas espadas se alejaron por el impacto dejándonos indefensos, a pesar de ello mis reflejos e instintos volvieron a aparecer apenas un pie volvió a tocar el suelo por la inercia.

«¡Guh!» Rudeus se quejó cuando recibió una patada tirándolo al suelo.

«Se acabó»

Mi espada ya se posaba frente a Rudeus.

«Gana Pleiades.»

«Buen combate, buen combate.» Zenith y Sylphie actuaron como audiencia dando aplausos consecutivos.

Pat, pat, pat.

«¿Una patada? Creía que Paul sería el único que se atrevía a hacer ese tipo de cosas.» Rudeus se dejó caer por completo en el pasto. No sonaba enojado, sino sorprendido.

«Es que... fue un reflejo.» No me sentía tan satisfecho, es decir, ¿Es honorable hacer esto? Es como golpear en la entrepierna.

Paul chasquearía la lengua mientras negaba con la cabeza. Se cruzó de brazos.

«Ya te lo he dicho, Rudy. No solo hay que estar atento a las manos del rival. Es un movimiento valido en esta práctica.»

Ahora no me siento tan mal.

«Aunque fue un poco incomodo de ver... ¿Y qué tal Leiades? ¿Has descubierto tus verdaderas capacidades?» Se dirigió hacia mi abrazándome del hombro, sólo lo ignoré.

«Creo que soy... fuerte. Realmente no tengo mucha idea de cómo describirlo, pero es como si de repente más fuerza recubriera mi cuerpo.»

«Es importante que sepas tus capacidades físicas para saber que limites tienes. Y por esas capacidades físicas, como la velocidad y fuerza, pudiste ganar a Rudy. Tal vez tenía más técnica, pero eso no fue suficiente. De todas formas, bien hecho hijo.» Paul le apuntó una sonrisa.

Rudeus le refunfuñó. Claramente se estaba burlando.

«Has ganado, Leiades.»

Este combate era la prueba que era mejor que Rudeus. Puedo decir que desde este punto empezó mi camino para convertirme en un engreído. Es por ello que me dediqué a entrenar diario hasta llegar a mi nivel actual.

A mis 5 años con niveles intermedios en dos estilos de espada. Mas o menos.

Me he vuelto tan apasionado en esto que siempre llevo en mi cintura la misma espada de madera con la que derroté a Rudeus. Para la buena suerte, aparte nunca es un mal momento para practicar posturas golpeando un árbol. Aunque no sé si ahora siga teniendo algún valor por la lección que me enseñó Sylphie y Rudeus.

Aparte Paul siempre lleva su espada consigo, dice que debe ser un hábito ya que no se sabe cuándo aparecerá el peligro.

Suspiré en voz alta.

Salí de mi "Flashback"

No me había dado cuenta, pero Sylphie y Rudeus habían estado susurrando

«Oye Rudy, tú crees que ya deberíamos…»

«Ya hace frio, ¿Deberíamos de regresar?» Los interrumpí alzando la voz.

¿Tienen algo que hacer? Fueron insistentes que querían venir aquí, a la colina.

Cuando lo normal ha sido estar siempre en la casa de Rudy, llegábamos al medio día para mi entrenamiento, y después era entrenamiento mágico. Regresábamos cada uno a su casa cuando empezaba a anochecer, ya era una rutina.

Hubo un día, platicando casualmente, en donde descubrimos que la maestra de Rudeus era aquella niña de pelo azul y de enorme sobrero que ayudaba en el campo, mencionó que era de una raza demonio o algo así. Llegó aquí cuando Sylphie empezó a tener complicaciones por su cabello esmeralda, en una de mis platicas nocturnas con mi padre entendí que las razas demoniacas no son bien vistas culturalmente, a los niños les cuentas estas historias tachándolos de malévolos.

Cuando los niños se enteraron de Roxy y al saber que no podían hacer nada contra ella, fueron a por Sylphie, por su cabello que comparte color con la raza demoniaca Superd. Me pregunto si podría habernos ayudado Roxy.

Probablemente si no tuviera de hermana a Sylphie, tendría desconfianza a la raza demoniaca, pero lo superaría rápido cuando conociera a alguien de esa raza.

«Oh... No, creo que podemos practicar algunas cosas antes.» Rudeus es el más atento de los tres, confió en que no nos enfermemos, menos mal tenemos nuestros abrigos.

«En ese caso tengo una duda. ¿Cómo se hace un tornado?»

«¿E-Eh? Un tornado, ¿Para qué quieres saber?»

Eran preguntas normales, Rudeus era alguien con mucho conocimiento sobre este tipo de cosas. Después le seguía una conversación en torno a ello, hubo una vez que tuvimos una conversación sobre los átomos, descubrí lo que era la fisión nuclear para generar calor. No lo entendí muy bien, pero funcionaba para magia de fuego, pero para generar fuego solo era pensar en hacer fuego para mí.

Nos ayudábamos uno al otro para diferentes conceptos, cuando no recordaba información él me la solía decir. Nos juntábamos los dos para enseñarle a Sylphie, puedo decir que Sylphie es más inteligente que yo. Los dos podemos entender la información, pero ella lo entiende más rápido y aplica esos conocimientos mejor.

Era un estudiante de ingeniero, con la magia he aprendido mejor los conceptos que aprendía, varias partes de estos conceptos los recuerdo por mi clase de Electricidad y Propiedad de los Materiales.

«Quiero hacer un tornado. Tengo algo hecho, mira.»

Frente la mirada expectante de Rudeus y Sylphie empecé a generar una corriente de aire de mi palma hacia el suelo. Después de canalizarlo un momento aparté mi mano y la corriente se mantuvo.

Era lo suficientemente fuerte para levantar polvo y arrugar la ropa.

Estaba por explicarlo– En verdad, sigo comprendiendo cómo funciona.

«Es un torbellino de polvo, ¿No? Son más pequeños que un tornado. Me equivoco, le falta diferentes aspectos para que pueda considerarse un torbellino. Uno remolino de viento, pero pequeño.»

Había olvidado a los torbellinos. Recuerdo algunos videos donde se veían en lugares desérticos. Sylphie ponía atención a Rudeus, no estaba sorprendida ya que se lo había enseñado hace días.

«Bueno, una cosa fue a la otra. Quería que las cosas llegaran a mi mano, después se me ocurrió hacer una ventisca y ponerle más densidad al viento, pero como giraba se convirtió en esto. Y dije: ¡Ey! ¡Un tornado! Sería muy poderoso hacer un tornado.»

Rudeus parecía confundido.

«Ha sido mi culpa, nos hemos dedicado en aprender hechizos y no hemos tocado mucho el tema de la magia combinada. Y... ¿Qué tiene que ver una ventisca con un torbellino? Es decir, la ventisca es nieve y el torbellino, no. »

«¿No se supone que una ventisca sería una capa de arena?» Ya sabes, has visto "La Momia", cuando están en el desierto y por culpa del viento se levanta la arena, lo que dificulta la orientación y movilidad. Como si fueran los vientos de Santa Ana.

«¿Te refieres a una tormenta de arena? Es como si fuera una neblina de arena.»

«Oh... ya... Ahora me siento tonto.» Creo que eso tiene sentido, ahora que hago recuerdos, es cierto. Lo dije, nos ayudamos para recordar algo.

Sylphie se rio.

Quería crear una tormenta de arena, puede funcionar bien para distraer y molestar al rival. Pero ahora pienso en un tornado. Los tornados pueden llegar a ser muy catastróficos, en mi mundo se recuerdan muchos desastres causados por ellos, aunque ahora solo recuerdo uno en Estados Unidos.

A veces iba hacia allá, a San Diego para hacer las compras de navidad.

Rudeus nos llamó la atención para dar una explicación.

«Los tornados y torbellinos también son muy diferentes, pero primero, la magia combinados. Conseguir un resultado concreto utilizando varios hechizos en un orden específico, es a lo que se conoce como Magia Combinada. Porque, aunque en los libros puedas encontrar el conjuro para invocar lluvia, no verás explicaciones sobre cómo obtener niebla, es el motivo por el que un mago necesita combinar varios conjuros mágicos en un orden específico, para conseguir imitar un fenómeno natural.»

Ósea, debes saber cómo se provocan los fenómenos naturales para crear una situación y suceda lo que quieres hacer. Sólo hay una forma para hacer estos hechizos, un orden. Es de ese tipo de cosas que si fallas en un solo aspecto todo el progreso se pierde.

«No existe un encantamiento para invocar un tornado... es un buen comienzo para hacer magia combinada así que...»

Sabía que después de una explicación del funcionamiento de un hechizo me pongo manos a la obra. Bueno, yo también al hacer magia se me venía a la mente la química, era bastante bueno en esa materia, para mi pesar lo que me enseñaron la gran parte no me funciona ahora.

Generar calor por el movimiento de las partículas, ya sabes, era ingeniero. Ahora teniendo en cuenta la magia combinada, podría usar diferentes reacciones químicas para hacer un hechizo, lastimosamente no tengo idea de eso.

¿Cómo aplica la ley de la conservación de la masa en la magia? Usamos el mana para hacer los hechizos, transformamos la masa, que en este caso sería el mana, ¿Pero el mana tiene un espacio? ¿De dónde sale? Por ahora lo que creo es que el mana está en el aire, está en todas partes y es lo que mantiene la vitalidad de los seres vivos. El mana no es algo que sale de la nada sólo para que se materialice en un hechizo.

Es algo que está en el ambiente, es mi teoría. Lo que conllevaría que, no es que una persona tenga mucha mana, sino que una persona tenga la capacidad de usar mucha mana. Es comparar un almacén pequeño y uno grande, obviamente el grande se puede usar para meter más objetos.

O el mana le importa una mierda la ciencia y se crea por nuestro ser, saliendo de la vitalidad.

«En mi examen de graduación con mi maestra hice un tornado para combinarlo con mi 『Aqua-Tempestas』. Para hacer un tornado, deben empezar usando las nubes, el agua se evapora subiendo haciendo espirales, y para crear esa corriente ascendente es necesario que la parte inferior se caliente. Y además asegurarse de que la sección superior se enfríe rápidamente para que empiece a girar. La velocidad de esta corriente va aumentando según avanza el proceso. El aire caliente asciende y el frío desciende, con lo que el vórtice del tornado adopta una posición vertical.»

(Gracias, National Geographic)

Posteriormente de la explicacion, Rudeus, procedió a hacer el tornado, desde el cielo se crearon nubes y de un momento a otro empezaron a girar, era un espiral. Así se empezó a convertir en un tubo giratorio, obtenía más forma mientras la "punta" del tornado bajaba. Pude comprender que es el aire caliente que gira hacia arriba constantemente, es un bucle donde el aire caliente sube una y otra vez.

Antes que la "punta" del tornado llegara al suelo se desvaneció. Sylphie y yo entendimos que nos tocaba intentarlo. Primero fue Sylphie que lo consiguió tras unos minutos. No se sentía muy segura por lo cual en consiguiente lo desvaneció.

Dijo que no se sentía muy cómoda haciéndolo y que no era lo más oportuno en diferentes aspectos ya que es un proceso especifico que debe hacerse.

Luego de recibir un consejo me dediqué a posicionarme, y recibir la varita que solíamos usar en los entrenamientos, era de madera y en la punta tenía una gema roja. Según Rudeus funciona para canalizar mejor el mana.

Cerré los ojos para concentrarme, es un buen momento para repasar mi habilidad mágica.

He llegado a que me cueste mucho gastar por completo mi mana, medio día jugando con Sylphie y Rudeus no es suficiente, por ello he estado usando mi mana durante todo el día haciendo diferentes tareas, incluso ahora todas las noches antes de dormir estoy imitando la forma de entrenar de Rudeus, hacer figuras con magia de tierra.

Me he dado cuenta de lo complicado que es tener precisión, es como jugar "Operando" mientras te vibran las manos.

Por supuesto, también he tenido ideas propias para practicar mi manejo de mana, quiero usar la magia como si de respirar se tratase, para hacerlo debo usar el mana constantemente, se me ocurrió expulsar una brisa en la palma de mi mano durante todo el día.

La idea al principio era soltar esa brisa de mis dedos, pero requería más concentración de la que esperaba, no fue inconveniente ya que constantemente estoy reduciendo el área de donde sale la brisa. En un tiempo lo soltare de la punta de mis dedos.

Noté que hacer ese tipo de cosas precisas resultaba en un consumo de mana considerable, era extraño pues algo pequeño pero preciso gastaba el mismo mana que algo grande y potente. Puedo decir que tengo bastante mana, pero como alguien avaricioso mi objetivo es expandirlo lo más que pueda.

Ahora Sylphie y yo podemos conjurar todos lo hechizos hasta nivel intermedio e incluso hemos adelantado algunos hechizos avanzados de viento. Soy todavía principiante en magia curativa, Zenith no lo hace mal de profesora, incluso tengo recuerdos muy lindos con ella, pero me cuesta...

Primero, no me concentro con ella, su amabilidad y belleza me distraen.

Segundo. Miedo, hay veces que sobrepienso las cosas mientras practico, poniéndome en situaciones donde deberé utilizar estas enseñanzas, ósea curar heridas y eso conlleva sangre.

La sangre, actualmente no estoy muy seguro, pero creo que tengo una leve fobia hacia ella. También las inyecciones me dan bastante miedo, esos dos miedos se combinaban cuando tenía que hacerme análisis de sangre, casi que me desmayaba.

Sin mencionar que hay que tener una imagen mental para poder usarla en silencio, no es muy agradable. Es por todo esto que dirijo mi atención a la belleza de Zenith, así el miedo no puedo notarlo.

Francamente creo que me estoy saturando practicando magia y la espada, pero todo sigue siendo algo completamente nuevo para mí, nunca me cansaré de ello.

La confianza me habló y dijo que lo podía hacer, inicié haciendo una imagen mental del tornado, las fases para crearlo. Aire frio, aire caliente, enfriar, aire seco, girar. Posteriormente de unos segundos el tornado se empezó a formar automáticamente, es la naturaleza actuando.

Había sido un éxito. No decidí celebrarlo a pesar de haber intentado crear un tornado desde hace semanas. Era el primer hechizo propio que se me había pasado por la cabeza, ahora que lo experimenté y lo veo, me gusta.

En seguida entendí la incomodidad de Sylphie, esto también requiere mucho mana.

No es un obstáculo. Puedo convertirlo en un hechizo poderoso y moldearlo a mi gusto. Veo potencial para un hechizo destacable, será cuestión de comprenderlo y conjurarlo constantemente.

En base a esto, puedo darme una idea de cómo hacer una tormenta de arena y cómo atraer objetos con una corriente de aire. Ahora con un gran almacenamiento de mana puedo ponerme creativo.

Yo, Pleiades he progresado hasta ahora.

(Principiante Intermedio Avanzado Santo Rey Emperador Dios)

-Magia Ofensiva:

Escuela de Fuego: Intermedio

Escuela de Agua: Intermedio

Escuela de Viento: Intermedio (Cerca de avanzado)

Escuela de Tierra: Intermedio

-Magia Defensiva:

Escuela de Curación: Principiante

-Estilos de Espada:

Estilo Dios del Filo: Intermedio

Estilo Dios del Agua: Intermedio

(Autor: Aquí te das cuenta de lo injusto que es el poder de Rudeus, a los 5 años ya era Santo en magia de agua y en las demás Avanzado, en dos años con Roxy. El progreso de Pleiades es proporcional al progreso de Sylphie. En conclusión: Rudeus Pleiades)

Llegamos a nuestra casa con Rudeus acompañándonos.

Es raro que no me esperara esto.

«Celebremos hoy tus 5 años, Iades.»

Todos me recibieron de sorpresa en mi casa. En resumen, aquí celebran cada 5 años un cumpleaños en vez de anualmente. Hasta los 15 años que ya eres considerado un adulto, una ley cuestionable.

Incluso Sylphie tuvo un pequeño festejo, y olvidé el mío. Era algo que me pasaba en mi anterior vida, si no fuera por Facebook habría olvidado mi cumpleaños 3 veces.

Abracé a Sylphie y di gracias a todos los presentes.

«Ya decía yo, estaban raros hace rato. Una fiesta sorpresa.»

«De hecho, fue idea de Rudeus no decirte sobre el festejo.» Mi mamá tomada del brazo de mi papá expuso los planes de Rudeus.

«Oh~ Se nota que me quieres mucho. ¿Quieres otro abrazo?» Zenith se exaltó al escucharlo y dijo "¡Tengo que verlo!" pero fue Paul quien la calmó.

«Mejor siéntate y vamos a comer.» Rudeus me dejó con los brazos abiertos, pero no tardo Sylphie en llegar al rescate. Me hice el dolido un rato lo cual al ver que me seguía ignorando me dediqué a sentarme y todos empezamos a comer.

Estaban todos, Mamá, Papá, Sylphie, Rudeus, Zenith, Paul... no estaba Lilia. No debería desanimarme, sé lo estricta que es con su trabajo. Todos me han dedicado su tiempo para acompañarme, incluso Zenith, Rudeus y Paul prefirieron venir a acompañar a mi familia. Me sentía feliz verlos a todos convivir.

Tuvimos platicas amenas, Paul hablaba de mi progreso con la espada, mi madre y Zenith hablaron de cómo habían preparado la cena, Rudeus habló del plan que tenía para distraerme, Sylphie recordaba anécdotas del pasado...

La mesa estaba llena y hasta parecía más iluminada, las cenas con mi familia ya eran animadas, pero tener invitados era otra sensación, una cálida.

Todos habían estado presentes toda mi vida, no pude evitar pensar en las cenas familiares de mi anterior vida. Realmente creo que nunca supe apreciarlas como debía.

No me di cuenta de mis lágrimas, fluían por mis mejillas cayendo en mi barbilla.

Todos reaccionaron, Papá y Mamá se acercaron verificando mi estado, Zenith y Sylphie tenían un rostro preocupado, Paul tenía una sonrisa melancólica y por último Rudeus... usó una expresión comprensiva que abrazaba las similitudes de los dos, contenía una cercanía a:

"Viviremos esta vida, esforzándonos."

Los sollozos ahogados en mi garganta salieron. Lloraba como era costumbre por mi pasado, ahora estaba esa sensación cálida, ya no era de tristeza ni dolor.

Los presentes esperaron mis palabras, qué me sucedía, desde que vi la luz de este nuevo mundo al conocerlos entendí–

«Gracias. Gracias por estar en mi vida.» Era esa la sensación cálida.

Lágrimas de alivio y felicidad salieron.

Sollozos de agradecimiento no se ahogaron más.

La vida en mi pasado fue llorada.

No estoy solo.

Abracé a mi madre ya que estaba a mi lado, mi padre me acarició la cabeza.

Es en estos momentos cuando se necesita un abrazo, he tenido una relación normal de padres e hijo, no tenemos demasiadas interacciones, pero siempre están ahí.

«Leiades, ¿Puedes voltear hacia aquí?»

Abrí los ojos apartándolos del estómago de mi madre encontrándome a Rudeus.

«Oye, recuerda que vinimos para festejar. Agradecerte que hayas nacido.»

Mi madre tuvo problemas en su parto, yo mismo nací con problemas en mi respiración, no tengo idea si sobreviví por suerte.

Miré alrededor de la habitación, estaban melancólicos, enternecidos, felices, conmovidos...

Lo primero que vi al nacer fue a Zenith, ahora Zenith estaba intentando no llorar de ¿Felicidad? ¿Felicidad de que haya nacido? ¿O recordó lo mismo que yo y es amargura? ¿Se sentirá responsable de alguna forma? No, lo primero que vi, fue la sonrisa de Zenith. No hay forma que esa sonrisa se pueda convertir en una de amargura, esa sonrisa que me devolvió la vida.

Hoy y siempre estoy sonriendo por poder seguir viéndola.

Padre me tomó de los hombros correspondiendo lo dicho por Rudeus.

«Y es por ello que estamos agradecidos que yo empezaré, toma.»

Rudeus me entregó una máscara.

«Es un lobo. Te gustan, ¿No es así? Un día dijiste que en plena practica el viento te molesta en la cara e igual el pelo, pensé en unos goggles, pero dudo que te hubiesen gustado. Sé que eres muy extravagante, supuse que algo de este estilo de gustaría.»

Me di cuenta de la familiaridad en la que hablaba Rudeus, no se equivocó en nada, es ese tipo de amigo que presta atención a los demás, hasta pude darme cuenta que uso la palabra "extravagante" en vez de "ruidoso".

Bajé la mirada observando la máscara.

Me recuerda a las máscaras "Anbus" de Naruto, en efecto, era la de un lobo y en la parte de los ojos no estaban huecos, tenían un cristal sin tintar que parecía firme y resistente. Imagino la hizo con magia de tierra usando algún mineral especial ya que es ligera, puedo ver muchos detalles en ella, desataba un gran nivel en el manejo de magia.

Le habrá tomado mucho tiempo en hacerla.

«O-Oye, no llores.»

Sequé mis lágrimas y sonreí. Aprecio mucho este tipo de cosas.

«Me gusta, bastante. Tiene mucho estilo, le atinaste a mis gustos. Se nota que me quieres mucho, eh~»

«Iba a decirte algunas especificaciones de cómo lo hice. Pero paso. Padre, te toca.»

Creo que esta será una broma que durará un tiempo, es obvio que me quiere después de todo lo que dijo.

Paul se levantó de su asiento tomando un objeto cubierto por una tela debajo de un mueble. Lo miré inexpresivo. ¿Desde cuándo eso estaba ahí?

«Hacer esa "Fiesta Sorpresa" de Rudy tiene sus ventajas, ¿No?» La escondió cuando se estaban organizando.

Paul se acercó posándose en una rodilla para estar a mi altura. Miró mi espada de madera recargada en una silla.

«Llevas esa espada a todas partes. Has conseguido buenas costumbres.» Fue un buen consejo, nunca sabes cuando llegará el peligro, era una buena idea irse acostumbrando.

«Esto te encantará.» Levantó la tela que cubría el objeto...

Era una espada y su vaina. La vaina era una simple de cuero sin muchos detalles con correas. Lo que daba más impresión era la espada, comparándola con la espada actual de Paul era unos centímetros menos larga, era casi tan grande como yo.

Tenía una empuñadura larga que fácilmente cabrían cuatro manos adultas la cual estaba recubierta por un cuero rojizo. Un pomo en forma de pico. La guarda donde salía la hoja era una combinación de la protección de una "Katana" con una cruz en la que terminaba cada lado con dos picos curvados, uno apuntando hacia abajo y el otro hacia arriba. Era bastante elegante.

La hoja era una fina de doble filo, plateada pero el filo de ambos lados hasta que se juntaban en la punta era de color blanco. Poseía una acanaladura poco pronunciada desde la base hasta la mitad de la hoja. Por último, en la base circular parecida a la protección de una "Katana", sobresalían 6 picos que nacían de la misma hoja.

(Se parece a la espada de Elinalise, por algo se la dio a Pleiades.)

«Es... Muy bonita.»

«Veo que comprendes la belleza de una espada cuando la ves.»

Mi padre de mi anterior vida coleccionaba navajas que solía mostrarme, eran de diferentes tipos y formas, incluso guardaba una daga. Desarrollé cierta fascinación por ellas, hasta le dije que le ayudaría con su colección. Siempre pensé que en algún momento me la heredaría para yo continuarla...

De esta forma, creo obtuve cierto favoritismo por armas blancas. No es tan raro, es como las personas que les gustan los autos.

«¿La quieres? Bueno, de todas formas, te la quería obsequiar.» Paul rectificando sus palabras envainó la espada y me la extendió.

Vi la espada en las manos de Paul con emoción. Mi primera espada. Es mejor que tu primer carro o cualquier cosa.

Empecé a sentir nervios, pero actué confiado.

Cuando la tomé la abracé ya que era más pesada de lo que aparentaba.

«Es un poco pesada.»

«Eso no será problema para ti, ¿No es así?»

«Jeje, no.» Obviamente no puedo usarla en la cintura, me la pondré en la espalda.

Paul antes de levantarse me acarició la cabeza.

«Esa espada la tengo desde hace mucho tiempo, mi maestra de academia me la dio cuando tenía tu edad. Me pareció que la usarás bien.»

(AUTOR: Según Paul Gaiden tenía una maestra que daba clases del estilo dios del agua en la academia aristócrata que iba Paul cuando era un Notos, me inventé lo de la espada regalada, pero existe por razones de trama. No me gusta inventarme cosas, pero me pareció buena idea.)

¿Acaso me está reconociendo? Es normal que un maestro te de tu primera espada, Paul me la está dando porque me ve capaz de usarla. ¿Su maestra se la dio por lo mismo? Si el mismo tuvo su espada a los 5, no le sera problema confiar en que yo también puedo.

«¿Qué paso con tu maestra?» No pude evitar preguntar.

«Cuando se jubiló nunca la volví a ver. Iba a tener un hijo.»

Parece un poco nostálgico, es de ese tipo de despedidas en las que sientes un sentimiento de agradecimiento, quisieras volver a verla para hablar con esa persona. Ese tipo de despedidas son bastante tristes.

Paul notando mi desanimo suspiró cruzando los brazos.

«No te preocupes, falta un buen tiempo para jubilarme y todavía tienes mucho que aprender. Confío en que no juegues con ella.» Señaló la espada.

Ahora mismo no sabría cómo sentirme. Sólo tengo una palabra.

«Gracias.»

Escuchándolo, Paul lo aceptó y dio espacio para que Zenith empezara a hablar conmigo.

Zenith se acercó con dos cosas.

«Primero, Lilia no estoy segura por qué no quiso venir, pero te mandó esto.»

Era una pequeña caja de madera un poco decorada.

«Me extrañó que insistiera tanto en rechazar la invitación.»

«Sí... Mañana le diré gracias.» Era parecido a un baúl, Rudeus miraba nervioso la caja. No tiene la mejor relación con Lilia, debe ser triste para él que yo reciba un regalo de ella. De todas formas, no quiero abrir aún su regalo si no está presente.

La dejé a un lado en la mesa.

Zenith comprendiendo me mostró su regalo...

Era una bufanda. Una bufanda roja granate.

«Iady. El color rojo, representa la pasión y el amor. Es algo que perfectamente te describe.» Hablaba con suavidad.

Mientras me acariciaba con su voz, Zenith, me ponía la bufanda alrededor del cuello sin que perdiera de vista sus bellos ojos azulados.

Sus delicadas manos de porcelana rosaban mi cuello siendo remplazadas por la suavidad de la bufanda.

Es inevitable que pensara en esa leyenda del "Hilo Rojo del Destino" y en la misma bufanda color rojo de Naruto. Realmente no es un buen momento para pensar eso.

«Tienes una enorme pasión en lo que haces como lo es convertirte en un espadachín... También por eso ni tu madre ni yo te hemos confiscado esa espada.»

Al escuchar eso escondí la espada que me dio Paul detrás de mi espalda, lo cual simplemente bufó.

«Eres muy sensible, con un corazón noble y lleno de amor, en el futuro te convertirás en un gran hombre.» La sinceridad y matiz de su voz era una enorme debilidad que tengo. Una voz suave y protectora digna de un ser de luz, es algo que sólo tiene Zenith.

Un corazón noble, no es la primera vez que me lo dicen, pero en verdad no sé qué significa eso. Digo esto que no concuerda pues estoy a punto de llorar y juraría que tengo un rostro completamente sonrojado.

Siento una vergüenza que ni ocultarme en mi bufanda pudo sosegar, para evitar llorar de nuevo mi sistema de defensa actuó. Hacer un chiste o bromear.

«Apuesto que seré un mejor hombre que Paul.»

«¿¡Oye!?» Paul desde el lado de la habitación reprochó, igual su queja fue ignorada ya que todos dieron una risa.

Ahora que lo pienso, es extraño que Paul no haya aprovechado para burlarse de mi por llorar. Ósea, es un adulto y todo, se habrá apiadado de un niño.

«Ya estamos en temporada de frio, así que úsala. ¿Sí?»

Asentí. Zenith se quedó quieta por un segundo. No tardó en hablar.

«Lloras, eso está bien, no te avergüences de eso, porque lloras con el corazón. Como antes.» Susurró en mi oído antes de levantarse y tomar mi mano.

Llorar en público, son de ese tipo de cosas que después de arrepientes y te avergüenzas, muestras tu faceta más vulnerable. Pero puedes soportarlo si lo haces frente a personas importantes, no creo que pueda arrepentirme de mostrar cómo me siento frente a todos.

No está mal mostrar tus lágrimas.

Es cuando me di cuenta, que todos estaban aquí porque les importaba. Esa era la razón de esa sensación cálida. Desde ese día mis lamentos nocturnos de mi anterior vida dejaron de ser posos de tristeza.

La nostalgia siempre existirá, hay quienes dicen que el pasado te hace fuerte, así ahora puedo ver adelante, hay personas que me quieren en ese futuro y cumplirlo es mi responsabilidad de este presente.

No olvidaré mi pasado. No me atascaré en el presente. Pensaré en mi futuro.

«Bien, bien. Es turno de los padres y tu hermana~»

Mi padre tomó la palabra.

«Sí, esto es un regalo de parte de tu familia.»

Hacia un poco de frio, medianamente nublado, igualmente los rayos del sol sobrepasaban al árbol que me cubría. Estaba en el gran árbol donde mi hermana y yo nos encontramos con Rudeus. Eso justamente estábamos haciendo.

«Es muy bonito.» Sylphie a mi lado dijo.

Estábamos mirando el regalo de mi familia.

Era un colgante de madera tallado. Según dijo mi padre, es un colgante que representa la buena suerte y proviene de la tribu de las orejas largas, la tribu de donde provenía nuestra abuela, por ende, también mi padre.

«Sí, es bonito.» Por alguna razón me da una sensación difícil de describir. Es un regalo de mi familia. Familia.

Aparte otra vez la abuela se hace presente, no tengo ningún tipo de interés en ella y a pesar de ello tengo este colgante.

A pesar de todo claramente me dijeron que técnicamente formo parte de esa tribu. Por ello no me mortifico mucho y la uso.

A continuación de dármelo, Sylphie, se puso muy melosa conmigo, pero ya sabes, somos hermanos y me dijo lo importante que soy para ella. La correspondí lleno de lágrimas a pesar que sea la milésima vez que me lo dice. A veces ser querido es el mayor regalo.

En este momento llevo un abrigo ligero, el colgante, la bufanda que me regaló Zenith y llevo en la espalda la espada que me dio Paul. Tuve que buscar un pedazo de correa para poder colgarla en mi hombro.

Hablando de Paul, me dio el día libre por haber sido mi cumpleaños, eso no evitó que siguiera practicando ya sea espada o magia.

Hablando de magia.

«Allí viene el talento personificado.»

«No soy para tanto.» Rudeus repelió mi comentario.

Que tono. Fue una respuesta extraña, aparte se ve raro.

«¿Sucede algo Rudy? Te ves... cansado.» También Sylphie lo notó.

«¿El frio te está afectando?» Pregunté siguiendo el hilo de Sylphie.

«Oh, bueno, es que ayer fue un poco agotador.»

¿Tan pesado fue mi cumpleaños? Antes de irse se veía bien, posterior de terminar de comer y de los regalos todos se fueron con una sonrisa en su cara. Me sentí un poco ofendido por lo que dijo.

«¿Cumpleaños? Ah... no fue por eso...» Rudeus suspiró incomodo. ¿Habrá sucedido algo después que se fueran?

«Bueno... voy a tener hermanos. Mi madre está embarazada y Lilia también.» Rudeus dio una sonrisa torcida rascando su mejilla.

«...»

«¡¿Cómo?!» Grité eufórico. Zenith está embarazada. Demonios, maldito Paul. No pude controlarse ni un momento, siempre de presumido con otras mujeres, ahora va a tener otro hijo. Una noticia que perforó mi pecho con una bala, ver a Zenith ser atada por alguien como Paul, es simplemente repulsivo.

Es lo que pienso, pero, es algo que iba haber pasado, son esposos y más me cueste admitirlo Zenith ama a Paul.

Lastimosamente.

Es por ese mismo amor que lo soporta, me irrita pues Zenith merece algo mejor que eso. Al menos, Paul tomará responsabilidad y puedo confiar en que hará su mejor esfuerzo.

Habrá una mini Zenith, es una gran noticia. Eso si es niña.

Iré después a felicitarla, estará bastante contenta conociendo como es, Lilia no estoy seguro, pero será una excelente madre–

¿Lilia embarazada? ¿De quién?

«¡Que felicidad! Es algo para celebrar, ¿No?» Sylphie no se había dado cuenta todavía.

«Así es, pero...»

«¿Dijiste hermanos?» No creo que se hayan dado cuenta justo ayer que son mellizos.

Que no sea lo que estoy pensando.

«Sí...»

«Acaso Paul se atrevió a...»

«...» Rudeus mantuvo silencio. Ya veo.

La furia nació en mi cabeza, apreté los puños en frustración, mi ceño se frunció acompañándolo el rechinar de mis dientes.

«El hijo de Lilia es de Padre.»

«Hijo de puta.»En seco empecé a moverme a su hogar.

Tenía la razón desde el principio sobre Paul.

-Fin Capítulo 4-

Notas del autor

Perdón por la inactividad, no escribí nada por un mes ya que la universidad me tenía sometido. Duré un mes en escribir este cap, es el más largo que he escrito, aparte tardé para poder darle profundidad a Pleiades. Al menos espero que pueda darle un buen desarrollo. Sobre la espada de Paul, no duden que Paul influye e influirá mucho de Pleiades, así como ya Pleiades influye en Paul.

Escribiré dos capítulos más donde llegará el desastre de mana, dejaré en pausa los otros dos Fanfics que tengo para dar prioridad a este y avanzarlo. Y cuando termine de escribir esos dos capítulos dejaré este en pausa para escribir uno de los otros dos.

Gracias por leer, baibai.