Capítulo 8
En el capítulo anterior, Ash tuvo un combate contra Tapu Koko, logrando derrotarlo y obtener su nuevo Electrostal Z. Mientras que Serena, vio un rostro familiar junto con su amiga Dawn, decidiendo ir a saludar emocionada.
—¡Hola Shota! —exclamó Serena saludando a su amigo con una sonrisa—. ¿Cómo has estado?
—¡¿Serena?! —Shota volteó hacia la dirección por donde lo habían llamado, reconociendo la voz de la chica. Al verla, no supo cómo reaccionar al ver de nuevo a la peli miel, que lo había saludado con un breve abrazo—. ¡Wow no puedo creerlo, que casualidad! He estado muy bien. ¿Y tú? ¿Cómo has estado?
—¡Muy bien! ¿Qué haces aquí en Hoenn? Recuerdo que dijiste algo de ayudar a Steven. —señaló Serena, con un gesto serio, pensativo.
—¡Ah eso! Pues, ya hice mi trabajo allá con Sceptile para ayudarle, así que vine a ver a mis padres, además de que estaba pensando participar en la Liga Hoenn. —contestó el chico.
—Ya veo… —dijo la chica.
Instantes después Dawn se paró al lado de Serena, observando a Shota sin saber que decir, dirigiéndole una mirada a su amiga con algo de réplica.
—¡Ah sí, claro! Shota te presento a una amiga. Ella es Dawn, es una Coordinadora de la región de Sinnoh que está aquí para participar en el Gran Festival de Hoenn. Dawn él es Shota, un amigo de Ash y mío también, fue uno de sus rivales en la Liga de Kalos. Y claro, ella es mi nuevo Pokémon, Luz. —la Pokémon saludo a Shota sonriente.
—¡Hola un gusto conocerte Dawn, y a ti también Luz! —saludó el peli verde con entusiasmo, observando con curiosidad a Luz. «Vaya… se parece al Pikachu de Ash», notó con curiosidad mientras la observaba.
—¡Hola Shota! Un placer conocerte —le devolvió el saludo Dawn—. Así que… ¿tú te enfrentaste a Ash en la Liga de Kalos?
—¡Sí, así es! Aunque… el me venció en la semifinal. —puntualizó el chico, sin cambiar la expresión de su rostro.
—¡Oh! Ya veo… —«vaya sí que se ha hecho muy fuerte», pensó la chica, reflexionando sobre el progreso de Ash.
—Shota, ¿hacia a dónde vas ahora? —preguntó Serena, volteando a verlo.
—Voy a Ciudad Calagua a un gimnasio para retarlo. ¿Ustedes?
—Nosotras igual vamos para allá. ¿Por qué no vamos los tres juntos?
—No tengo problema en ir hasta allá con ustedes. —contestó Shota, entusiasmado con la idea.
—Pues vayamos entonces. —indicó Dawn feliz, partieron a Ciudad Calagua.
Mientras tanto en Alola...
Ash se levantó esa mañana, dispuesto a ir al bosque a encontrar un nuevo Pokémon para su equipo, bastante emocionado por la idea, preguntándose con ansiedad que encontraría allí.
—Bien Pikachu necesitamos más amigos en el equipo, veamos que encontramos de interesante.
—¡Pi pikachu! —respondió Pikachu motivado.
—¡Hasta luego Profesor! Si capturo algo regreso a mostrárselo.
—De acuerdo. Ten mucho cuidado Ash.
Después de unas horas de caminata a través del bosque cercano a Ciudad Hauoli, comenzó a cansarse por el intenso sol del verano, que calentaba el aire de tal forma que daba la sensación de estar en un sauna. Entrenador y Pokémon buscaban la sombra que le ofrecían los árboles para evitar en lo posible el calor, mientras los diversos tipos de Pokémon que vivían allí, trataban de pasar desapercibidos sin mucho éxito al estar cerca de la sombra que buscaba Ash, desde conocidos hasta nuevos Pokémon que nunca antes había visto, entre ellos Grubbins, Pikipeks, así como las Variantes Regionales de Meowth y Rattata, y a pesar de la variedad y de algunos que ya había visto en otras regiones, ninguno le llamaba la atención para capturarlo, viéndolos indeciso, deciden detenerse y comer.
Ash tomó asiento en las grandes raíces de uno de los arboles más cercanos a donde estaba parado, mientras Pikachu se ponía a su lado esperando que sacara la comida, un par de sándwiches que les había preparado Kukui. Pikachu tomó el suyo de la mano extendida de su entrenador, y cuando se disponía a comer, sus orejas se moviendo un poco captando la presencia de un Pokémon que se dirigía hacia ellos. Volteó en todas direcciones, pero no lo veía, aunque aún podía escuchar cómo se acercaba; hasta que, de repente, una sombra paso volando cerca de ellos tomando el sándwich de Ash antes de que pudiera introducirlo en su boca.
—Pero que rayos… —replicó alzando la voz el azabache, al dar una mordida y sentir que no había nada, casi mordiéndose la lengua, mientras Pikachu trataba de no reírse de la expresión en el rostro de su entrenador—. ¡No, mi sándwich!
Ash se levantó enojado volteando a ver al responsable de ese hurto. Era un Pikipek, que estaba posado en las ramas de un árbol cercano mientras con su sándwich, comiéndoselo.
—Así que es un Pikipek… ¡Oye, regrésame mi comida! —reclamó el chico al ave, pero esta simplemente se limitó a mirarlo y seguir comiendo—. Vas a pagar por comerte mi comida. ¡Ve Pikachu! —dijo Ash muy enojado.
Pikachu, que se estaba riendo a más no poder tendido en el suelo, al ver que su entrenador estaba enfadado, tomo posición de batalla con seriedad.
—¡Usa Impactrueno! —ordenó. Pero Pikipek era muy rápido, logrando esquivar el ataque de Pikachu y usar su ataque de Alas de Acero.
—Esquívalo Pikachu. —Pikachu esperó a que Pikipek se acercará a él para en el último instante, esquivarlo—. Ahora Pikachu, ¡usa Ataque Rápido! —dijo Ash. Logrando acertarle un fuerte golpe
—¡Acabalo con Impactrueno! —exclamó Ash con energía. El Pokémon recibió el ataque directamente, cayendo del cielo sin detenerte; instantes después, arroja una Pokebola, logrando capturarlo.
—¡Bien Pikachu, capture un Pikipek! Es hora de volver e ir a casa del Profesor Kukui, tengo mucha hambre. —dijo Ash feliz.
Salieron del bosque y se dirigieron a la casa del Profesor Kukui.
Mientras tanto en Hoenn...
Shota, Serena y Dawn iban caminando tranquilamente hacia Ciudad Calagua, para el siguiente concurso de Serena y la batalla de Shota. Durante el trayecto de esa mañana de verano, mientras la temperatura subía poco a poco, recordó su viaje por la región de Kalos y sus encuentros con Ash, y sobre lo mucho que eso lo había ayudado a crecer como entrenador y como persona, aunque haya sido derrotado por él en la semifinal. A pesar de eso y la pesadez que le producía el recuerdo, no se rendiría ante nada para lograr su cometido, alegre de haber podido conocerlo, y de haber aprendido que no importaba lo que sucediera, siempre se debía seguir adelante y no rendirse; esa era la principal razón por la que Ash era fuerte, aprendiendo y creciendo en su trayecto; sin duda esa era la imagen que quería ver en sí mismo algún día, siguiendo su propio camino junto a Sceptile y sus Pokémon.
Al ver a Serena y a Dawn caminando junto a él, sonrientes y con optimismo, supo que esa era la misma razón por la que estaban allí, teniendo en común entre ellos conocer a Ash, extraña apero agradable coincidencia, de cierta manera a los tres les había transmitido esa enseñanza, sintiéndose aún más feliz de iniciar esa clase de vínculo con ellas, y no podía quedarse atrás. Sacó su libreta, revisando los apuntes sobre su estrategia para la batalla del siguiente gimnasio, viendo el nombre de su Slurpuff y su tipo Hada, recordando su batalla en aquel gimnasio en Kalos. Inevitablemente, recordó la imagen de Serena vistiendo aquel traje en la pasarela y la impresión que le dio de que era una modelo, sorprendido de la idea de que Ash viajara con alguien como ella, era la primera vez que veía algo como eso en su vida, recordando también, la sonrisa de su amigo y su mirada fija en ella al verla caminar. Volteó a ver a Luz, aun perplejo con su parecido con el Pikachu de Ash, pareciéndole aún más extraño lo que los unía a ambos, pensando que había algo raro en todo eso, que había algo más.
—¿Qué sucede Shota? —preguntó Serena al ver el rostro pensativo de Shota.
—Serena, ¿te puedo hacer una pregunta? —preguntó el chico dudoso.
—Adelante, pregunta —contestó la chica, sonriéndole.
—¿Por qué Luz se parece tanto al Pikachu de Ash? Sé que la diferencia es que Luz es hembra y Pikachu macho, pero se asemeja en que a él a que no le gusta estar encerrado.
—Es que... bueno ella es como si fuese hermana de Pikachu... etoo… Sí, creo que es eso, estas sobre pensando mucho las cosas Shota. —dijo Serena un poco sonrojada y desviando la mirada.
—«Así que él tampoco sabe de los sentimientos de Serena, es hora de molestar un poco a mi amiga.» —pensó su amiga, con un brillo en los ojos y dibujándosele una pequeña sonrisa en su rostro—. Serena, sabes muy bien que ella no sería hermana de Pikachu, yo diría más bien lo contrario. —acotó Dawn con una sonrisa.
—¡Shh, Dawn cállate! —la cortó muy roja Serena en un susurro.
—¿A qué te refieres Dawn? Es curioso cómo se parecen mucho Luz y Pikachu, así como Ash y tú de cierta manera, si los cuatro tienen un buen vínculo, sobre todo cuando te vi en aquella pasarela en Kalos cuando viajabas con Ash…
Mientras Shota hablaba, Serena no hallaba donde meterse, la vergüenza y el calor que iba subiendo poco a poco en sus mejillas la hacían sentir incómoda, al ver que el peli verde se fijaba en los detalles sin perderse nada, sospechando que él también estuviera descubriendo sus sentimientos hacia Ash.
—¿Por qué no le dices Serena? ¿Él no es un buen amigo de Ash? —preguntó Dawn entre susurros.
—Es que... —susurró Serena, que estaba aún sonrojada.
—Lo que me lleva a la siguiente pregunta… ¿Te gusta Ash? —preguntó Shota finalmente con curiosidad, haciendo que Serena saltara de la sorpresa.
No pudiendo ocultarlo más, la peli miel decide contarle que sentía cierta «atracción» hacia él, tratando de ocultarle la obvia verdad de que sí le gustaba en efecto, si bien era su amigo y le tenía cierto aprecio, no quería que se enterara de todo como sí lo hacia Dawn.
—Vaya, yo no sé mucho sobre el amor, pero ya sospechaba que algo estaba pasando desde aquella vez en la pasarela. Además, su respuesta esa vez me dejo pensativo luego de un rato, además de su expresión. —acotó el chico pensativo.
—¿A qué te refieres? —preguntó Serena volteando a verlo directamente.
—Ash no dejaba de mirarte mientras caminabas, sonriendo mientras lo hacía. Me pregunto si… —Serena se quedó de piedra con lo que había escuchado, no se había dado cuenta de eso en aquel momento—. Bueno, realmente te veías muy bien, le pregunté inclusive si eras modelo.
—¡Shota, no exageres! —dijo la chica supremamente apenada—. Ahora escucha, no puedes decir nada de nada, ¿me entiendes? Es un secreto. —añadió, fingiendo la mayor calma que podía para que no se viera su nerviosismo.
—No te preocupes, soy una tumba. Pero debo admitir… que ustedes dos se ven bien juntos. —añadió el chico, haciendo que Serena se sonrojara y pusiera una expresión alarmada con ojos vacíos, provocando una carcajada de Dawn, mientras Luz miraba a los presentes sin entender del todo que pasaba.
Siguieron caminando por unas horas, unos metros más, hasta que de repente escuchan un ruido detrás de unos árboles cercanos.
—Serena, ¿escuchaste eso? —preguntó Dawn.
—Sí, es atrás de esos árboles, vayamos a ver. —susurro Serena. Cuando pasaron los árboles quedaron impactados con lo que vieron.
—Es un Altaria. ¡Parece que está herida! —exclamó Shota muy triste.
—Oh pobrecita, tiene lastimada un ala. —dijo Dawn triste. Serena, dio unos pasos hacia delante lentamente, con la intención de ayudar, pero Altaria y trata de ponerse de pie sin éxito.
—Ten cuidado Serena. —le advirtió Dawn, lo más tranquila que pudo.
—No te preocupes Dawn —contestó su amiga, decidida a hacer que Altaria se sintiera bien con ellos cerca—. Tranquila, te queremos ayudar.
Serena logra por fin acercase a Altaria luego de que esta viera que no tenían malas intenciones, se relajó y volvió a recostarse en el árbol.
—Shota, ¿no tienes algo para curarla? —preguntó Serena.
—Sí claro, dame un momento —dijo Shota acercándose, mientras sacaba algo de su bolso—. Vaya que raro que una Altaria este en un bosque sola.
—¿Por qué te parece raro? —preguntó la peli azul.
—Altaria es un Pokémon muy raro de ver por este tipo de hábitat. Sin contar que puede Mega Evolucionar —explicó el chico sacando un Restaurar todo de su mochila—. «Usaré uno de estos, así se recuperará completamente.»
—¿Mega Evolución? —preguntó la chica en voz alta, arqueando una ceja, extrañada.
Comenzaron a usar la medicina para ayudar a Altaria a recuperarse, que puso una expresión de dolor por breves instantes; segundos después su ala estaba completamente curada, poniéndose de pie sonriente, acercándose a Serena y a Shota. Luego emprendió el vuelo por breves instantes, celebrando su curación.
—¿Te hace sentir mejor esto Altaria? —preguntó Serena feliz. El Pokémon aterrizó y asintió con la cabeza.
Decidieron acampar allí en compañía de Altaria, que los ayudo a encender el fuego con sus poderes. Shota vio la expresión pensativa que tenía Dawn desde hace ya algún rato, rompiendo el silencio entre las preparaciones para la cena.
—¿Qué sucede Dawn?
—Me quede pensando sobre la Mega Evolución, pero nunca había escuchado sobre eso.
—Bueno, déjame explicarte —comenzó a decir el chico sentándose a su lado—. La Mega Evolución, es el estado que alcanza un Pokémon a través del vínculo con su entrenador, sintonizándose con la ayuda de la Piedra Llave y las Mega Piedras. Esto produce un gran cambio en el Pokémon, pudiendo cambiar de tipo e inclusive, su habilidad.
«Para que un Pokémon pueda Mega Evolucionar, necesitas tener su respectiva Mega Piedra, una vez la tenga consigo, la energía entre entrenador a través de la Piedra Llave y del Pokémon se unen, haciendo que tu Pokémon tenga un poder más allá de los límites. Aunque claro, no todos los Pokémon pueden Mega Evolucionar, solo existen algunos que son capaces de hacerlo, Altaria y mi Sceptile son ejemplos de eso. —acto seguido, se levantó y arrojo la Pokebola de Sceptile. En lo que el Pokémon salió, se puso al lado de Shota luego de saludar, mientras su entrenador señalaba su Mega Piedra que llevaba en su cuello—. Esta es la Mega Piedra de Sceptile, la encontré en Kalos, y esta —añadió tomando su libreta de su bolsillo dejando ver una roca circular pequeña de color blanco—, es la Piedra Llave.
—Ya veo, se oye interesante. —dijo Dawn entusiasmada por la explicación—. Me pregunto si alguno de mis Pokémon puede hacerlo.
—Tal vez, no te sabría decir. Solo conozco algunos que pueden hacerlo.
—Pero… ¿por qué tu Sceptile no está mega evolucionado? ¿No es una etapa más de la cadena evolutiva?
—No. Verás, es solo un estado temporal que se alcanza en una batalla o en los concursos, no es permanente como la evolución de Eevee a Sylveon, o de Grovyle a Sceptile. —explicó Serena.
—¡¿Ya tu sabías sobre eso?! —preguntó su amiga haciéndose la ofendida.
—Vi a Ash pelear contra varios entrenadores que poseían el poder de la Mega Evolución, entre ellos Shota, por eso se cómo funciona. Además, no me preguntaste antes. —contestó la chica con indiferencia.
—Que mala, te ibas a guardar esa información.
—Lo sé. —respondió, siguiéndole el juego a su amiga.
—¿Y lo admites?
—No debo decir mentiras, ¿o sí?
Shota se rio un poco de ese pequeño número que habían armado ambas chicas junto a Sceptile, mientras Luz y Piplup se miraban mutuamente y negaban con la cabeza.
A la mañana siguiente…
Despertaron todos y se podía ver a Altaria muy feliz, al lado de Serena.
—Bien Altaria, es hora de que vuelvas con tus amigos. —dijo Serena feliz. Pero Altaria tenía algo extraño.
—Acaso... ¿será que le agradas Serena? —intuyó Dawn feliz.
—Altaria, ¿es eso cierto? —preguntó Serena al Pokémon, esta respondió afirmando con la cabeza.
—¿Quieres venir con nosotros Altaria? —preguntó Serena emocionada. Afirmo nuevamente.
Serena saca una Pokebola y la captura, dando comienzo a un gran vínculo entre las dos.
—¡Bien! ¡Atrape a una Altaria! —dijo Serena. Luz hizo un gesto con la mano en forma de V.
—¡Felicidades Serena! Atrapaste otro Pokémon. —exclamó Dawn feliz.
—Pero que buen Pokémon atrapaste Serena —dijo Shota emocionado—. La Mega Evolución es muy buena, se convierte en un Pokémon tipo Dragón/Hada.
—Que interesante es esto de la Mega Evolución. —añadió emocionada.
—Serena, tengamos una batalla Pokémon de tres vs tres, así puedo ver a tus Pokémon batallar, nunca tuvimos un combate antes. Pero tranquila, no mega evolucionare a mi Sceptile, además así vemos que ataques tiene Altaria y que tan poderosa es. —dijo Shota emocionado.
—Acepto tener una batalla contra ti Shota. —respondió Serena feliz. Se colocaron en posición y Dawn se puso en el centro del campo de batalla.
—Bien en ese caso, yo seré la que dirigirá este encuentro, batalla de tres contra tres, el primero que se quede sin Pokémon pierde. —dijo Dawn feliz.
—¡Sal Clawitzer! —gritó Shota sacando a su Pokémon.
—¡Adelante Luz, yo te elijo! —dijo Serena con decisión y poniéndose seria.
—¡Bien! ¡Que comience la batalla!
Continuará...
