Capítulo 15

Anteriormente, Ash se reencontró con Gary en la Escuela Pokémon, presentándolo a sus compañeros de clase, acordando tener una batalla luego para saldar cuentas pendientes. Mientras por el otro lado, May y Drew llegaron a Hoenn, y aunque en un principio todo iba bien al conocer a Serena, cierto suceso logró sacarla de onda, sospechando que entre May y Ash puede estar sucediendo algo.


Mientras tanto en Hoenn...

El día no era el mejor para Serena, no se sentía tan triste y enojada desde lo ocurrido con Ash en el Bosque Errante. No podía parar de pensar en el medio listón de May y en la relación que pudieran tener. ¡Habían viajado por dos regiones juntos según lo que le había contado Dawn! ¡Hoenn y Kanto, su región natal! Pensar sobre eso hacía que se le revolvieran las tripas de la rabia y angustia.

«Yo también soy importante, él me toma en cuenta, sabe que existo.», se repetía una y otra vez para sus adentros durante todo el trayecto, aunque lo único que lograba era mortificarse más al pensar en lo que los separaba, y no solo era la distancia, sino el hermetismo y el silencio, sin poder verlo ni hablarle. Habían compartido un tiempo juntos sí, sirviéndole para confirmar lo que sospechaba desde hace ya tanto tiempo, pero lo denso y poco expresivo que era Ash no le ayudaban en absoluto; y aunque no le gustaba para nada admitirlo, May le pareció una buena chica, aunque en ese momento tenía fuertes impulsos que lo único que le provocaban, eran ganas de querer estrangularla, a pesar del hecho de que aún no tenía nada con Ash y que no era «suyo».

—Llegamos justo a tiempo —señaló Dawn bastante animada, interrumpiendo los pensamientos de Serena, cuando su mirada se encontró con la de May, requirió de todo su esfuerzo para que no notara su malestar—. Oigan chicos, les molesta si yo hago de réferi.

—Para nada, haz los honores. —respondió Yazir cordialmente, mientras miraba fijamente a Drew—. Ya decidimos que va a ser un encuentro de tres contra tres.

—¡Genial! —dijo la chica en voz en alta, parándose en medio de la arena—. Muy bien, esta será una batalla de tres contra tres entonces. Pueden cambiar Pokémon en medio de la batalla. El primero que se quede sin Pokémon, pierde.

—Muy bien. ¡Sal Absol! —exclamó Drew arrojando su Pokebola.

—¡Adelante Raichu, es tu turno! —bramó Yazir, muy serio.

—¡Comiencen! —dijo Dawn alzando la voz, mientras levantaba la mano.

—¡Absol usa Psico Corte! —bramó Drew a su Pokémon.

—¡Esquívalo y usa Rayo! —ordenó Yazir en voz alta,

Ambos ataques impactaron en medio del aire causando un estruendo.

—¡Rápido Absol Pulso Umbrío! —Drew reaccionó rápidamente logrando contra atacar.

—¡Cuidado Raichu! —dijo Yazir mostrándose preocupado, perdiendo por un momento su temple, aunque su Pokémon logró esquivar el ataque—. "Ya es suficiente" ¡Raichu Cola de Hierro! —ordenó recobrando el control, con una mirada seria frunciendo ligeramente el ceño.

—¡Cuidado Absol! —La advertencia no ayudo a contrarrestar la velocidad de Raichu, que logró golpearlo con su ataque.

—¡Continua con Onda Certera! —gritó Yazir con confianza en su propia habilidad.

Absol que apenas se recuperaba del ataque reciente, no pudo hacer nada para esquivar el ataque, recibiendo el impacto de lleno.

—¡Absol no puede continuar, Raichu gana! —gritó Dawn dando por culminada esa batalla.

«No mentía es bueno, pero esto apenas comienza.» —El peliverde tomó otra de sus Pokebolas y la arrojó al aire con decisión—. ¡Sal Flygon, usa Pulso Dragón!

—¡Esquívalo y usa de nuevo Onda Certera!

Ambos ataques impactaron, causando una explosión.

—¡Roca Afilada! —Raichu comenzó a esquivar el ataque, pero este fue lo suficientemente rápido como para evitar que pudiera esquivarlo en medio del aire, logrando asestarle un duro golpe.

—¡Raichu!

—¡Acabalo con Tierra Viva! —Aserto un golpe mortal, derrotándolo en el acto.

—¡Raichu no puede continuar, Flygon gana! —sentenció Dawn con decisión, observando con atención el combate. Mientras que Serena, parecía estar presente de cuerpo, más no de mente.

—¡Garchomp es tu turno! —exclamó Yazir firmemente, confiado en el poder de su Pokémon.

«Esto se pone cada vez más complicado.» —pensó Drew un poco preocupado.

—¡Garchomp Carga Dragón!

—¡Flygon tú también, usa Carga Dragón!

Ambos Pokémon se miraron mutuamente mientras atacaban, midiendo fuerzas con el mismo ataque, imponiéndose finalmente Garchomp, mandando a volar a Flygon, que logró recuperar el balance.

—¡Flygon usa Pulso Dragón! —gritó Drew.

—¡Garchomp esquívalo y usa Carga Dragón otra vez! —exclamó Yazir con fiereza y tranquilidad. En el último segundo logró esquivar el ataque y contra atacar, aprovechándose de su velocidad, derrotándolo en el acto.

—¡Flygon!

—¡Flygon no puede continuar, Garchomp es el ganador!

—Rayos este es fuerte —susurro Drew ocultando un poco la presión que sentía—. ¡Roserade yo te elijo!

—¡Garchomp usa Cabeza de Hierro! —ordenó Yazir.

—¡Esquívalo y usa Hojas Mágicas! —exclamó Drew.

—¡Garchomp usa Lanzallamas! —dijo Yazir confiado. Sabía que no podía esquivar ese ataque, así que decidió que el ataque era la mejor defensa en esa ocasión.

—¿¡Lanzallamas!? —exclamó Drew totalmente perplejo.

El Lanzallamas de Garchomp quemó las Hojas Mágicas y logró hacerle mucho daño a su oponente.

—¡Roserade, ¿estás bien? —gritó Drew preocupado. Su Pokémon se reincorporo y asintió con la cabeza, aunque se tambaleó un poco—. ¡Roserade Rayo Solar!

—¡Garchomp usa Lanzallamas otra vez!

Roserade logró evitar el ataque y pudo reunir la energía necesaria para utilizar su ataque de Rayo Solar.

—¡Bien Roserade, ahora! —gritó Drew.

—¡Garchomp Lanzallamas a potencia máxima! —bramó Yazir con fuerza.

Lanzallamas fue tan poderoso que pudo deshacer el Rayo Solar, pasando a través de él.

—¡Roserade no puede continuar, Garchomp gana! ¡La victoria es para Yazir! —dijo Dawn sorprendida. Yazir se acercó a su oponente luego de escuchar el veredicto de Dawn.

—Buena batalla Drew, a pesar de que eres un coordinador no lo hiciste mal.

—Hmpf, supongo que me ganaste limpiamente —respondió el peliverde con un poco de frialdad, ocultando muy bien su decepción con su típico gesto con la mano—. La próxima vez definitivamente voy a vencerte.

—Eso lo veremos. —dijo Yazir, también con algo de frialdad, frunciendo el ceño.

En ese momento, el chico vio a su amiga con expresión decaída y preocupada, totalmente ausente y sin prestar mucha atención a la conversación que sostenían Dawn y May. Se acercó a ella y le colocó una mano en su hombro, haciendo que saliera de su cabeza.

—Serena, ¿quieres acompañarme a caminar? —preguntó Yazir cálidamente, tratando de animarla.

—Bueno, está bien... —musitó la chica sin muchos ánimos.

Mientras se alejaban, May se extrañó al escuchar el tono que empleó la peli miel para contestarle, así como su cambio de actitud desde que llegaron al centro comercial. De risueña y alegre, paso a ser lúgubre y oscura, había perdido su encanto, una clara señal de que algo no estaba bien.

—Dawn, ¿qué le ocurre a Serena? ¿Por qué se le ve tan preocupada y triste? —inquirió May con preocupación.

—No te preocupes, es pasajero. —respondió evasivamente Dawn.

—Dawn, si vas a mentir esfuérzate un poco en hacerlo creíble —replicó May cambiando la expresión de su rostro, molesta—. Sé que está pasando algo. ¿Qué te dijo?

—Tiene que ver con lo que dijiste sobre Serena y Yazir, pero se trata de otra persona.

—¿Quién? —preguntó intrigada May.

—No puedo decírtelo ya te dije —le respondió la peliazul con firmeza—. No puedo traicionar su confianza. De verdad no te preocupes, se le pasará solo necesita tiempo. —Se dirigió al baño de chicas luego de eso.

Eso solo la dejó más confundida, pero de lo que si estaba segura era que había sucedido en el trayecto hacia el centro comercial, y por más que lo pensaba no hallaba la razón. Acaso, ¿era su culpa? Pensó sobre eso todo el camino de regreso al Centro Pokémon de Ciudad Portual, y no consiguió la respuesta, y ver su mirada de pocos amigos tampoco la ayudaba mucho a pensar, ni tampoco se le ocurría la razón por la cual podría ser su culpa. Decidió dejarlo así y pensar sobre eso luego, preparándose para dormir y estar descansada y concentrada para la competencia que comenzaba mañana.


A la mañana siguiente, en Alola...

Mientras Ash se arreglaba para ir a la Escuela esa mañana en su habitación en casa de Kukui, aún tenía esa sensación de perplejidad al saber que Gary estaba en el mismo lugar que él, emocionándole la idea de volver a tener una batalla Pokémon con su antiguo rival después de tanto tiempo. Pero a pesar de eso, lo que más lo sorprendía, era el hecho de que permanecería mucho tiempo allí, mientras realizaba su investigación sobre las variantes regionales. Lo invadió una sensación extraña en todo su cuerpo al pensar sobre eso, y aunque no sabía exactamente la razón, era optimista con respecto al futuro próximo, que probablemente sería divertido.

Al terminar de desayunar, salió por la puerta acompañado de su Pikachu. Caminaba a buen ritmo aquella mañana, a pesar de que no prestaba mucha atención al hecho de que la temperatura comenzaba a subir como de costumbre, sin buscar conscientemente la sombra que proporcionaban los árboles cercanos, pensando alguna estrategia para enfrentarse a Gary, viniéndole a la mente los recuerdos de sus discusiones absurdas y peleas innecesarias, riéndose un poco de lo presumido y desagradable que podía llegar a ser, causándole constantes enfados; aunque en el fondo siempre supo que eran buenos amigos. «Después de todo, muchas relaciones sociales comienzan con cierta discordia.», pensó, al recordar cómo habían comenzado las cosas con Misty y May, luego de destruir sus bicicletas (deprimiéndose un poco al recordar que nunca se las había pagado). En ese momento le vino a su mente el recuerdo de Serena nuevamente.

Aun se le hacía difícil olvidar como había «conocido» a la peli miel en Kalos, aunque no era la primera vez que se veían. Su mente no la recordaba, suspirando lentamente reprochándose por eso. Cayó en cuenta de que con ella había sido la única excepción, nunca tuvieron ningún tipo de problema severo durante su viaje como ocasiones anteriores, solo se limitó a una vez y fue por su culpa, sintiéndose realmente mal por eso, realmente no le gustaba pelear con ella, un ligero nerviosismo apareció mientras el vacío recorría su pecho al pensar que probablemente se debía a que siempre se entendieron muy bien, y más aún porque fue él mismo quien la invitó a viajar con él luego de su encuentro con Viola. Trató de cortar esa línea de pensamiento recordando su batalla con Gary, pero le fue imposible.

—¡Buenos días Ash!

Dio un pequeño salto de la impresión al escuchar su nombre, volteando a ver de quien se trataba, divisando a Gary que provenía de la dirección del laboratorio del Profesor Samson Oak, agradeciendo el hecho de que no pudiera leer sus pensamientos.

—¡Sí que has cambiado Ash! No te conocía esa faceta de levantarte tan temprano. —dijo Gary riéndose un poco.

—Tengo que cumplir con esta responsabilidad, no me queda de otra. —replicó el chico, frunciendo un poco el ceño. «Definitivamente sigue siendo el mismo sarcástico».

—Hace un excelente día, perfecto para una batalla, ¿no te parece?

—Eso mismo iba a decir, ya estoy ansioso porque empiece. —dijo Ash, acelerando un poco el paso para llegar más rápido.

—Y bueno torpe, cuéntame, ¿qué tal estuvo tu viaje por Kalos? No hemos podido sentarnos a hablar. —señaló el investigador, quedándose en silencio esperando ansioso el relato de Ash.

—Fue bastante bueno —contestó Ash con la mayor calma que le era posible—. Conocí a personas muy especiales durante mi viaje. Y como bien sabes, quede sub-campeón en la Liga.

—Algo escuche sobre eso, estuviste realmente cerca esta vez ¿eh? Espero eso no te haya desanimado. —agregó Gary observando a Ash muy serio.

—¡Para nada! Aún estoy decidido a lograrlo. —respondió Ash sin dudarlo dos veces.

—Me parece bien. ¿Hiciste buenos amigos?

—Por supuesto que sí —afirmó Ash, siguiendo con su relato—. Clemont y Bonnie. Él es líder del quinto gimnasio en Ciudad Luminalia. Bonnie es su hermana menor, una niña bastante dulce debo decir, entre todos la cuidábamos.

«Eran días divertidos, las habilidades culinarias de Clemont son realmente buenas, así como sus conocimientos sobre la ciencia, aunque la mayoría de sus inventos terminaban explotando —prosiguió, recordando como quedaba chamuscado por las explosiones, y los ataques de Braixen cuando era un Fennekin—. ¡Pero definitivamente lo mejor de todo eran los intentos de Bonnie de conseguir alguien que cuidara de su hermano!»

—¡Eso tuvo que haber estado bueno, ya me imagino la escena! —añadió Gary riéndose un poco junto a Ash.

—Pues sí, lo fue —lo secundó Ash, recuperando el aliento—. Y claro, por supuesto también estaba…

Se tapó la boca al instante para la sorpresa de Gary, que lo vio desconcertado. Estuvo a punto de mencionarle a Serena. «¡Rayos, esta vez sí me atrapo!», pensó el azabache, buscando la forma de evitar comentarle sobre Serena. Por nada del mundo podía contarle sobre lo que le estaba pasando, y mucho menos lo que paso en su despedida en Kalos, iba a necesitar una gran dosis de paciencia y tolerancia si llegaba a enterarse, las bromas no iban a parar ni los comentarios sobre su vínculo con ella. «¿Qué le pico a Ash?», pensó un desconcertado Gary.

—¿Qué te sucede Ash? ¿A quién te refieres? —preguntó Gary extrañado

—¡Nada! —se apresuró a responder el azabache sin decir nada más, no quería que Gary sospechara sobre lo que estaba pasando en su mente.

—¿Acaso estás ocultando algo?

—¡Claro que no!

—A mí se me hace que claro que sí. —intuyó Gary con una mirada perspicaz, sonriendo ligeramente—. Si no me dices, tendré que averiguarlo. Y te aseguro que será mucho peor si me entero del chisme por otro que no seas tú.

—Bueno está bien, te contaré —dijo rindiéndose el azabache—. Había una persona más viajando con nosotros, Serena.

—¿Serena? Qué extraño… ese nombre me suena... —destacó el chico, reflexionando un poco.

—Ella estuvo en el Campamento de Verano del Profesor Oak cuando éramos niños, no sé si lo recuerdas. Era la niña con el sombrero de paja.

—Mmmm… —Gary se llevó una mano al mentón, con expresión pensativa—. ¡Aaah claro ya la recuerdo! ¡Pero que casualidades tiene la vida, quien diría que la verías allá!

—Bueno… yo no la recordaba en realidad —"¿Por qué eso no me sorprende?", pensó Gary llevándose una mano a la cabeza—. Ella si me recordaba, salió a buscarme luego de todo este tiempo, cuando me vio en las noticias de Kalos luego de lo que pasó en la Torre Luminalia. Después de mi victoria en el primer gimnasio, la invité a viajar con nosotros. —explicó el azabache, tratando de no darle demasiada importancia al asunto.

—¡¿La invitaste tú?! —exclamó Gary deteniéndose en seco.

—Sí, yo lo hice. —«¿¡Por qué rayos le estoy diciendo todo eso!? ¡Ahora no habrá quien lo aguante!", pensó irritado, enojado consigo mismo.

—¡Con razón estás actuando tan raro!

—¡No estoy actuando raro! Es solo que ella es una buena… «amiga». —terminó diciendo Ash, aunque dentro de él algo se movió en son de queja al usar ese calificativo tan simple—. Ella es genial y muy especial.

Gary escucho las palabras de Ash y se dio cuenta que cuando dijo «amiga», hizo una breve pausa y cambio un poco su mirada, con un aire de nostalgia que se podía palpar en su voz. Sin dudas se trataba de alguien especial, se refirió a ella de forma diferente a como lo hizo con los demás. Continuaron caminando en silencio el resto del camino hacia la Escuela, mientras Gary aún analizaba las expresiones de Ash al hablar de Serena.

«¿Será que acaso? ¡No es imposible, se me hace muy difícil creerlo! —pensó Gary, descartando semejante tontería—. No creo que Ash este enamorado con lo despistado que es, debe ser mi imaginación.»


—Así que tendrán una batalla, interesante… —dijo un sorprendido Kukui, sonriendo ligeramente al escuchar las intenciones de los chicos—. Entonces vayamos a la arena de batalla, yo seré el referí.

—Muchas gracias Profesor Kukui. —agradeció Ash, listo para dar lo mejor de sí frente a su antiguo rival.

Salieron a los terrenos de la Escuela hacia el campo de batalla, se podía sentir la expectación en el aire alrededor de todos. Ash y Gary se pusieron en posición en ambos extremos, mientras Kukui se dirigió al centro del campo, mientras el público tomaba asiento en las gradas.

—Bien Ash, ¡prepárate porque no tendré piedad contigo! —dijo Gary con seriedad.

—Digo lo mismo, veamos si no has perdido tu toque. —señaló Ash con un tono burlón.

—Bien. ¡La batalla de Ash contra Gary está por empezar, será batalla de tres contra tres, el primero que se quede sin Pokémon pierde! —dijo Kukui en voz alta, dirigiéndose a todos.

—¡Sal Pinsir! —Gary arrojó su Pokebola al aire con fuerza, abriéndose en medio del aire.

—¡Pikipek yo te elijo! —bramó Ash.

—¡Comiencen! —gritó Kukui con energía, alzando una mano al aire.

—¡Pinsir usa Golpe Aéreo!

—¡Pikipek, Picotazo junto a Alas de Acero girando! —le ordenó Ash. Ambos chocaron el aire, aunque Pinsir fue el que recibió todo el daño por su desventaja.

—¡Ahora Tajo Aéreo!

—¡Pinsir, esquívalo y usa Mega cuerno! —Gary señalo a su oponente, mientras la expresión de su rostro cambiaba paulatinamente a seriedad. El ataque logró impactarle a Pikipek, lastimándolo.

—¡Pikipek, ¿estás bien?! —El Pokémon cayó al suelo, pero se reincorporó rápidamente—. ¡Usa Tajo Aéreo!

—¡Usa Doble Rayo! —bramó Gary, reaccionando al ataque de su enemigo.

De sus cuernos emergieron dos rayos de luz blanca directamente hacia el pájaro, que no pudo esquivar el ataque, haciéndolo volar muy lejos en dirección contraria, aunque logró levantarse.

—¡Noo Pikipek! —exclamó Ash preocupado.

—¡Acabalo con Golpe Aéreo Pinsir! —dijo Gary seguro de sí mismo.

Pikipek logró reaccionar a tiempo luego de levantarse para esquivar el ataque del Pokémon insecto.

—¡Mándalo a Volar con Corte Aéreo! —gritó Ash. El ataque surtió efecto, haciendo que retrocediera.

—¡Pinsir!

—¡Acabalo con Corte Aéreo de nuevo! —Los últimos ataques de Pikipek hicieron gran daño a Pinsir, cayendo finalmente este al suelo debilitándolo.

—¡Pinsir no puede continuar, Pikipek gana! —sentenció Kukui muy decidido, luego de ver la expresión del Pokémon.

«Vaya, Ash se ha vuelto fuerte, esta batalla será interesante.» ¡Sal Golem! —bramó Gary arrojando su Pokebola—. ¡Usa Desenrollar!

—¡Esquívalo y usa Alas de Acero! —Pero Pikipek no lo pudo esquiar y fue debilitado de un solo golpe por el poderoso ataque.

—¡Pikipek no puede continuar, Golem es el ganador! —dijo Kukui, luego de ver que Pikipek no pudo ponerse de pie.

—Te mereces un buen descanso amigo —indicó Ash con gratitud regresando a su Pokémon—. ¡Dartrix, yo te elijo!

El Búho salió de su Pokebola, moviendo las plumas frente a su rostro con el ala derecha, totalmente confiado y tranquilo ante su oponente.

—¡Golem Roca Afilada!

—¡Dartrix y usa Garra Umbría! —Dartrix esquivó la Roca Afilada sin problemas, pero la Garra Umbría no tuvo mucho efecto en Golem, que ni se inmuto frente al ataque—. ¡Continua con Follaje!

—¡Cuidado Golem! —gritó Gary tratando de advertir a su Pokémon, aunque fue inútil, la velocidad de Dartrix era mayor que la de Golem y logró darle un golpe mortal.

—¡Ahora Acabalo con Hojas navaja! —gritó Ash. El ataque de Dartrix hizo aparecer un montón de hojas de sus alas, que volaron a gran velocidad en dirección a Golem.

—¡Pero que! —Fue lo único que Gary pudo decir al ver el frente del ataque. Golem cayó debilitado luego de ese ataque.

—¡Golem no puede continuar, Dartrix gana!

—Lo hiciste bien amigo —dijo Gary agradecido a su Pokémon—. Tal parece que te has vuelto fuerte Ash te felicito por eso, pero me temo que ya es hora de ponerme serio. Blastoise yo te elijo!

«Al fin salió el peso pesado de Gary. Tengo la ventaja, pero no puedo fiarme de eso.» — pensó Ash, precavido al recordar la fuerza de su enemigo, buscando una forma de vencerlo.

—¡Blastoise, usa Pulso Dragón! —ordenó Gary a su Pokémon con total tranquilidad. El ataque dio de lleno a Dartrix.

—¡Usa Follaje! —dijo Ash.

—¡Rayo Hielo! —bramó Gary. El poderoso ataque de hielo congeló las hojas que se acercaban a él. Siendo doblemente efectivo contra Dartrix, lo derrotó en un instante, cayendo al suelo debilitado.

—Dartrix…

—¡Dartrix no puede continuar, Blastoise gana! —señaló Kukui, perplejo ante la fuerza de Blastoise.

—Pikachu, es tu turno. —le dijo Ash sonriendo, mientras Pikachu saltaba al campo de batalla confiando.

«Así que ya apareció su Pikachu… prefiero ahorrarme las complicaciones y hacer esto de inmediato.» —pensó Gary, alzando un brazo donde llevaba una pulsera con su Piedra Llave—. ¡Bien Blastoise, sobrepasa la evolución, Mega evoluciona!

Los haces de luz tocaron la Mega Piedra de Blastoise haciendo que cambiara de forma poco a poco, haciéndolo crecer un poco y que los dos cañones que tenía en su caparazón, se unieran en uno solo en la parte superior del mismo, siendo mucho más grande imponente que los anteriores.

—Veo que obtuviste el poder de la mega evolución Gary, eso lo hace más emocionante. —espetó Ash poniéndose serio—. Pero nosotros tenemos un arma secreta también. ¡Pikachu, Ataque Rápido!

—¡No te dejaré hacerlo fácilmente! ¡Blastoise resístelo! —dijo Gary. Pikachu impacto el pecho de si rival, rebotando en dirección contraria cayendo al suelo.

—¡Blastoise usa Hidro Cañón ahora! —gritó Gary. El ataque logró hacerle daño a Pikachu, lanzándolo por los aires por la gran presión con la que salió el agua de aquel cañón.

—¡Pikachu! ¡¿Estás bien amigo?! —preguntó un preocupado Ash al ver el poder de ese ataque.

—Cuando mega evoluciona, Blastoise obtiene la habilidad Mega Disparador, haciendo que la fuerza de los movimientos a presión y que provengan del aura sean más fuertes. —explicó Gary, orgulloso de su Pokémon.

—¡Pikachu usa Cola de Hierro!

—¡Resístelo Blastoise! —exclamó Gary con total tranquilidad; su Pokémon recibió el ataque directamente sin inmutarse.

—¡Impactrueno!

—¡Pulso Dragón! —Ambos ataques impactaron ocasionando una explosión, acompañada de una nube de humo. Se pudo ver que Pikachu salía volando de ella.

Ash finalmente tomó la decisión de ir con todo, levantando su muñeca izquierda, donde llevaba la Pulsera Z.

—Bien Pikachu es hora —indicó, haciendo la Danza de Canalización del ataque de Pikachu. Gary los observaba sin entender por qué hacia esos pasos tan raros, mientras de la pulsera de Ash surgía un rayo de energía de color amarillento, tocando al Pokémon del azabache—. ¡Pikachu, Giga Voltio Destructor! —gritó Ash.

—¡Blastoise usa Pulso Dragón con todas tus fuerzas ya! —gritó Gary al ver el tremendo rayo que salió de cuerpo de Pikachu.

El movimiento Z de Pikachu logró sobrepasar el Pulso Dragón del Blastoise de Gary, haciendo que se dividiera en dos haces de energía, logrando impactar directamente a su enemigo. El campo se rodeó de una luz amarilla por breves instantes mientras golpeaba a Blastoise. Cayó al suelo chamuscado, ante un perplejo Gary, totalmente mudo.

—¡Blastoise no puede continuar, Pikachu gana! ¡Significa que Ash es el ganador de la batalla! —bramó Kukui, sonriendo mientras observaba el progreso del azabache.

Ash se acercó al medio del campo felicitando a su Pokémon, orgulloso de sí mismo. Los demás bajaron de la grada rodeando a Ash, felicitándolo por su victoria. Gary, por otro lado, lo observaba desde lejos junto a su Pokémon. A pesar de haber perdido, se sentía contento al ver el progreso de Ash a través de sus viajes.

—Fue una buena batalla Ash, te felicito —dijo acercándose finalmente, complacido por la batalla, extendiéndole una mano. Ash hizo lo mismo estrechándola—. Ese fue un gran movimiento Z.

—Gracias, buena batalla igual Gary. —agregó Ash, sonriendo por la batalla que acababa de tener.

—Gran batalla chicos! —dijo Mallow—. Se nota que Gary fue y siempre será un gran oponente.

—Eso fue sorprendente —señalo Lillie, mirando a ambos chicos, con un ligero rubor de la emoción. En eso el Blastoise de Gary, que se encontraba cerca de Lillie hizo un ligero movimiento, haciendo que se asustara, escondiéndose detrás de Gary; observó esa reacción y vio cómo se escondió atrás suyo.

¿Qué? ¿Una persona tan inteligente y que conoce tanto de los Pokémon les teme? Que extraño… —pensó Gary frunciendo un poco el ceño, extrañado.

—Gracias Lillie —le respondió cordialmente.


Mientras tanto en Hoenn...

Serena y Yazir que estaban caminando en la playa cerca de la ciudad esa mañana. Aún se encontraba un poco triste y decaída por todo lo que había pasado ayer, empeorándolo el hecho de que pasó una mala noche. Yazir se dio cuenta de que algo no estaba bien, se acercó a ella tratando de animarla.

—Serena, ¿qué te pasa? Me tienes muy preocupado. —dijo Yazir, poniendo una mano en su hombro, tratando de ayudarla.

—Nada no te preocupes. Estoy nerviosa por el Gran Festival, es todo. —mintió, tratando de no levantar sospechas.

—Sabes perfectamente que no es eso. Dime que te tiene así —replicó Yazir, arrugando la expresión de su rostro.

—Es que... —

—¿Es por ese chico Ash? —preguntó Yazir.

—¡No claro que no! —dijo Serena negando con la cabeza, tratando de no levantar sospechas.

—Mira es obvio que esa persona es importante para ti, y que algo pasa entre ustedes dos y que recientemente algo con May no te gusto. Supongo que él tiene algo que ver, no sé qué será, pero por mí lo puedes ir a buscar, siempre y cuando ese imbécil no te haga daño o sino juro que…

—No se trata de él. Además, él siempre me protegió en nuestro viaje en Kalos y nos llevamos bien, espero algún día lo puedas conocer. —Miro a un extremo del lugar, y vio a los demás que los llamaban para dirigirse a la sede del Gran Festival.

«No voy a dejar que los celos que me produce May me distraigan, debo ser fuerte. No perderé ni en el gran festival, ni en mi meta de estar con Ash.» —pensó Serena con decisión.

—Bueno chicas, llego la hora de la verdad, vamos a ver quién de nosotros logra obtener la Copa Listón de Hoenn. —dijo May levantando una mano al aire, formando un puño.

—¡Seguro seré yo! —dijo Drew.

—Claro que no, esta vez seré yo quien obtenga la victoria —indicó Dawn, con una expresión llena de confianza, mientras caminaban.

Continuará…