Capítulo 20

En el capítulo anterior, Satoshi empezó el recorrido insular de Alola, y fácilmente pudo cumplir su primer desafío en la Isla Mele Mele, ahora debía completar su primer gran desafío, derrotar al Kahuna Hala. Serena partió a un viaje con rumbo desconocido.

-Bien, que la batalla comience! – dijo el referí.

-Bien Pikipek, Alas de Acero! – gritó Satoshi.

-Mankey, ataca a Pikipek con Golpe Karate! – ordenó Hala a su Pokémon. Ambos Pokémon chocan y Pikipek queda un poco dañado.

-Pikipek usa Golpe Aéreo! – exclamó Satoshi.

-Mankey esquívalo! – ordenó Hala con una voz serena y bastante tranquila. Mankey esquiva con cierta facilidad, pero Satoshi no se rinde.

-Pikipek intenta una vez más Golpe Aéreo! – le ordenó el chico a su Pokémon con energía. Hala no le dijo nada a su Pokémon, simplemente se quedó tranquilo esperando a que Pikipek se acercara, cuando estuvo a cierta distancia, dio su orden.

-Bien Mankey! Puño Trueno! – dijo Hala.

-Puño Trueno!? – le da un fuerte golpe a Pikipek, que cae al suelo. – ¡Noooo! Pikipek. – al chico se le veía preocupado mirando a su Pokémon, abatido en el suelo.

-Pikipek no puede continuar! Mankey Gana! – dijo el referí.

-Cielos, es muy fuerte, pero esto aún no se acaba, Dartrix, yo te elijo! – dijo Satoshi lanzando su Pokebola.

-"Así que un Dartrix..." – pensó Hala.

-Usa Hojas Filosas! – dijo Satoshi. El ataque logro acertar, dañando mucho a Mankey.

-Mankey! Usa Puño Trueno! – gritó Hala!

-Dartrix, usa Golpe Aéreo! – dijo Satoshi. Dartrix logró esquivar el puño trueno en medio del aire y acertó su ataque.

-Mankey no puede continuar! Dartrix gana! – dijo el Referí.

-Bien hecho Dartrix! – dijo Satoshi. El Búho ululó con alegría.

-Bien hecho Satoshi, esto se pone interesante continúa así, es hora Crawbawler! – exclamó Hala, lanzando su Pokebola.

-Así que un Crawbawler.. – dijo Satoshi.

-Bien Crawbawler una Hidro Pulso! – ordenó el Kahuna.

-Esquívalo Dartrix! Y usa Hojas Filosas! - dijo Satoshi. El ataque logró dañar a Crawbawler, que salió volando por los aires, cayendo al suelo de pie aun así.

-Vamos Crawbawler! Usa excavar! – ordenó Hala.

-Oh no, ten cuidado Dartrix. – advirtió el azabache a su Pokémon.

-Bien Crawbawler sal y acabalo con Puño Hielo! – dijo Hala. El ataque logró asestarle un golpe directo al Búho, que no logró soportar el ataque. – No puede ser, Dartrix...! – dijo el azabache con un tono preocupado.

-Dartrix no puede continuar, Crawbawler gana! – dijo el Referí.

-Regresa Dartrix... – dijo luego de un breve suspiro. – Vamos Pikachu Yo te elijo! – dijo Satoshi.

-Bien Crawbawler, excavar! – dijo Hala.

-No tan rápido! Pikachu Cola de Hierro en el suelo! - dijo Satoshi. El Pokémon de Hala salió volando por los aires, dejándolo vulnerable

-No puede ser!... – exclamó Hala sorprendido.

-Bien Pikachu! Remátalo con Cola de Hierro! – Pikachu logró darle varios golpes en el aire con Cola de Hierro, el Pokémon contrario quedó fuera de combate luego de esa serie de ataques.

-Crawbawler no puede continuar! Pikachu gana!. – dijo el Referí.

-Regresa Crawbawler! Muy bien Satoshi, realmente eres un chico interesante, veamos cómo te va contra mi último Pokémon. Hariyama, es tu turno! – dijo Hala arrojando su Pokebola. – Usa Empujón! – le ordenó.

-Pikachu! Electro Bola! – exclamó Satoshi. La Electro Bola de Pikachu no hizo mucho efecto sobre Hariyama, y recibe el Empujón de este último.

-Pikachu! – gritó Satoshi preocupado.

-Hariyama usa Golpe Karate! – ordenó Hala con firmeza.

-Pikachu, Impactrueno! – Pikachu saltó al aire y lanzó su ataque eléctrico con mucha fuerza. Le pudo causar daño a Hariyama. – Bien Pikachu es hora de acabar esto, es hora de mostrar nuestro poder! – comenzó a prepararse para utilizar el movimiento Z, haciendo los pasos, la energía de la pulsera Z alcanzó a Pikachu y le permitió cargar su ataque. – Giga voltio Destructor!

-Hariyama mostremos nuestro poder igual! Ráfaga Demoledora! – dijo Hala haciendo los pasos para realizar el movimiento Z con su Hariyama.

Una enorme lanza eléctrica sale en dirección a Hariyama, al igual que manos gigantes que salen desde este último hacia Pikachu, pero las enormes manos logran redirigir el Giga voltio destructor directamente a su usuario.

-Piikaa…! – alcanzó a decir Pikachu, antes de que su propio ataque lo golpeara al igual que la ráfaga demoledora de Hariyama, causándole un daño fatal, cayendo al suelo derrotado.

-¡Pikachu! – gritó Satoshi, salió corriendo hacia la arena para ayudarlo.

-Oh no... - dijo Gary.

-No puede ser… Satoshi… - alcanzó a decir Lillie.

-Pikachu no puede continuar! Hariyama gana! eso quiere decir que el Kahuna Hala, es el ganador del combate. – sentenció el referí.

-Perdimos... No lo puedo creer... – dijo un Satoshi muy impresionado y triste ante esto. - ¿Cómo fue que pasó? – "rayos, Hala es muy fuerte, así que esto es enfrentarse a un Kahuna" pensó Satoshi.

-Buen combate Satoshi, tienes habilidad y tienes mucha fuerza, sin embargo siento que te falta algo, estás confundido, a mitad de la batalla perdiste tu confianza. – le dijo el Kahuna en un tono tranquilo pero severo. – Estaré esperando nuestro próximo encuentro. – luego de esto, se alejó del lugar.

-Pobre Satoshi... – dijo Lillie preocupada.


En la región de Kanto…

-Ya veo – respondió Brock – suena muy divertido, supongo que me tomaré unos días también, ¿cuándo es el evento?

-¿Verdad que sí? – dijo Misty con emoción. – pues es en unos días, tenemos que prepararnos para salir esta misma noche.

-De acuerdo, iré a prepararme, nos vemos en unos instantes. – le respondió Brock.

-Me pregunto… ¿a cuantos más habrá podido contactar? – se preguntó la líder de gimnasio.

-Quién sabe, ya veremos en su momento. Por ahora, solo preparémonos.

-Tienes razón, ya lo veremos allá. Vamos.


A su vez, en Hoenn…

-Bueno, a prepararse entonces Max, vamos a relajarnos en un viaje. – le dijo la chica a su hermano entre risas.

-¿Cuál crees que sea su expresión? Pagaría lo que fuera para verla en primera fila – le respondió con una sonrisa.

-Vas a estar en primera fila… - le respondió con una cara seria.

-¿Crees que…? – comenzó a decir.

-Claro que puedes ir, – le respondió Norman. – ya tienes cierta edad y es una ocasión especial ¿no? Además así te tomas un descanso de tu entrenamiento y te distraes un poco por allá, quien quita y conozcas…

-Papá, no. Soy muy joven aún – le respondió Max un poco irritado.

-Es lo que todos dicen al inicio – aseveró Norman entre risas. – yo también dije lo mismo.

-Sí, pero eso no significa que suceda en mí caso, aún no es momento de pensar en chicas. – le respondió.

-Quien sabe Max, ahora que vas a estar lejos de la consola y no vas a tener ánimos de entrenar mucho, no lo descartaría. – le dijo May con una sonrisa de oreja a oreja.

-No ayudas mucho, ¿verdad? – dijo su hermano entre dientes. – Hablando de otra cosa, ¿cómo vamos a hacer para salir de aquí sin que la prensa te acose?

-Mmm… ya se me ocurrirá algo; por ahora solo vamos a prepararnos.

-De acuerdo.


En ese mismo instante, en Sinnoh…

-Genial, me voy a volver a ver con May de nuevo – dijo Dawn en voz alta y con alegría. – Tengo el presentimiento de que todo esto va a ser muy divertido, vamos a ver cuánto han cambiado. Será que… - un rostro lleno de duda se le vio a Dawn en ese momento. – espero que sí en verdad.

Paseó por su habitación pensando aquello, se preguntaba si era posible que las casualidades se dieran en el evento que le había mencionado May por teléfono, se le vio muy animada ante dicha idea, y decidió confiar en que todo saldría bien de alguna manera. Volteó a ver a sus Pokémon que la miraban con entusiasmo y decididos.

-Chicos, ¿están listos para unos días de descanso? – les preguntó a todos. Estos asintieron decididos y con alegría. – bueno, no se hable más, a prepararnos entonces.


En la región de Kalos…

-Listo, ya termine los últimos detalles de Clembot. – dijo Clemont después de un largo suspiro.

-Vaya, lo terminaste rápido ¿no hermanote…? bueno, la situación ameritaba un esfuerzo extra. – dijo la rubia entre risas.

-En eso tienes razón Bonnie; ¿estás ansiosa? – preguntó el chico a su hermana menor.

-Pueees, en parte sí, pero no puedo dejar de pensar en eso que me dijiste cuando colgaste el teléfono…

-Bonnie, tranquila todo va a salir bien como te dije, ten confianza. – le dijo en un tono tranquilizador.

-¿Tú que dices Dedenne? – le pregunto al Pokémon que en ese momento se encontraba en su cabeza.

-De Dedenneee! – exclamo el Pokémon notablemente feliz; esto le transmitió tranquilidad a Bonnie.

-Bueno, voy a creerles.

-Muchachos, esta noche sale el vuelo – les dijo su padre entrando al laboratorio de Clemont – deberían prepararse. Bonnie, vas a ser una buena niña ¿sí?

-Claro! – le respondió con alegría.

-Clemont, te encargo a tú hermana, no te preocupes por el gimnasio, Clembot hará bien su trabajo, como solía hacerlo luego de que lo reparaste en aquella ocasión.

-Sí, lo sé, gracias papá. Ya nos vamos a preparar.

-Siiiii, vamos a divertirnos! – Bonnie saltaba de alegría, Dedenne saltó fuera de la cabeza de Bonnie para evitar caer al suelo; este la vio con reproche al haberse olvidado que él estaba allí arriba, dio un breve suspiro y saltó a su bolso, luego de eso Bonnie fue a su habitación, ignorando lo que había pasado.


En Kanto, en la Residencia Ketchum…

Mr. Mine se encontraba barriendo un poco el recibo del hogar, mientras el profesor Oak y Delia compartían una taza de café.

-Sabe profesor Oak, – iba diciendo Delia – es curioso como la vida da vueltas, así como las casualidades, y justo en el momento que se presentan. Te hacen preguntarte si son obra del destino o solo es una extraña pero agradable coincidencia.

-En eso tienes razón. – dijo Oak. – Nunca se sabe que puede pasar, pero… ¿por qué tan pensativa?

-Por cierto acontecimiento que ocurrió el día de hoy… me llamó mucho la atención, – se le dibujo una sonrisa en el rostro a Delia. – que bueno es ser joven…

-Habla por ti – comenzó a decir Oak. – no me quejo de mi edad, pero obviamente ya no soy el mismo de antes.

-Los años pasan, no podemos evitarlo. ¿Ha tenido noticias de Gary? – le preguntó.

-Sí claro, ya se encuentra en Alola junto con mi primo avanzando en la investigación de los cambios regionales de los Pokémon de Kanto, es realmente fascinante como evolucionaron de una forma distinta, es un cambio muy drástico.

-¿Y sobre Satoshi?

-Está muy bien, aunque el día de hoy comenzó el recorrido insular por las islas, pasó fácilmente el primer desafío de la isla para poder enfrentarse al Kahuna, pero…

-¿Pero…? – preguntó Delia.

-Lamentablemente fue derrotado por él, es un oponente bastante difícil… - le respondió el profesor. – Me dice mi nieto que está un poco deprimido por eso, es normal, aceptar la derrota no siempre es fácil.

-No es la primera vez, estoy segura que se repondrá. De hecho, nunca había estado tan segura de ello. – le respondió Delia con una sonrisa.

-Ya veo. Cuéntame una cosa, ¿lograste hacer lo que querías?


De regreso a la región de Alola…

Al día siguiente, en la Escuela Pokémon…

-¿Aún no llega Satoshi? – preguntó el Profesor Kukui.

-No Profesor, tampoco Gary – dijo Mallow.

-Que extraño... – dijo Kukui con un tono pensativo.

Mientras tanto en la playa...

-Amigos, debemos descubrir cómo fortalecernos – dijo con algo de tristeza Satoshi.

-Pika pika, Pikachu – le respondió su amigo un poco desganado. Pikipek y Dartrix también habían tenido mejores días.

-¿Satoshi? Por fin te encuentro, ¿por qué no estás en la escuela? – preguntó el chico a Satoshi.

-¿Por qué no estás tú en la escuela? – le devolvió la pregunta.

-Porque estaba preocupado por ti, por eso. – le respondió Gary. - ¿Qué tienes?

-Necesito pensar... – dijo Satoshi triste.

-Vamos Satoshi, solo es una derrota, tienes que sobrellevarlo. – dijo Gary tratando de subirle ánimo. – Ya sabes lo que debes hacer, entrenar para luego enfrentarte a él nuevamente, ver tus puntos débiles y trabajar en ellos. ¿Qué crees que te falta para ganar? – le preguntó.

Satoshi inevitablemente empieza a pensar en Serena, y recuerda el día que la vio en el primer gimnasio en Kalos, se queda pegado pensando por 5 minutos.

-"Satoshi! Yo… yo… yo te…" – la voz de Serena retumbo en su cabeza. – yo también te am… – dijo Satoshi en voz alta y sin pensarlo.

-¡¿Qué Rayos!? Satoshi! Despierta idiota – dijo Gary dándole un golpe en la cabeza.

-Ahh qué pasó… qué… qué…?! – preguntó un exaltado Satoshi, no entendía que estaba pasando.

-¿A quién intentaste decirle que lo amabas? Déjame adivinar... A Serena… - dijo Gary con un tono burlón.

-¡¿Quéeeee?! ¿cuándo dije eso? Yo no lo dije. ¿cierto Pikachu? – dijo Satoshi desesperado.

-Pika, pika pi, pikachu – (no te hagas el idiota) respondió Pikachu riendo.

-Ya dilo Satoshi – dijo Gary riendo a carcajadas.

-Estaba pensando en mi Mamá! Si en mi mamá, la extraño mucho. – "demonios Gary no es tan idiota" – pensó Satoshi.

-¿Me ves con la cara de estúpido? – preguntó Gary.

-Sí – le respondió el azabache a su amigo – ok no. Estoy hablando enserio. – dijo Satoshi con seriedad.

-Vamos Satoshi, cuando me nombraste a Serena hace meses dijiste que era especial para ti, voy a pensar que eres homo… – dijo Gary riendo.

-Ya cállate!, solo me interesan las batallas Pokémon – dijo Satoshi.

-Si claro, a tus 15 años solo te interesan las batallas, pero te voy a creer. – "Claro que no te gusta, al contrario, es algo más allá ¿verdad?" – pensó Gary riendo.

-Oye, gracias por subirme un poco el ánimo Gary – dijo Satoshi.

-De nada Satoshi, ahora vayamos a la escuela. – dijo Gary.

Continuará...