Capítulo 22
En el capítulo anterior, los amigos de Satoshi llegaron a la región de Alola y se reunieron en un Hotel de la Isla Mele Mele con el Profesor Kukui y la madre de Satoshi mediante video conferencia, ¿qué estarán tramando?
Al día siguiente…
Satoshi se levanta de la cama, en la cocina se encuentra a Kukui y a Gary
-Hola, buenos días. – saludo Satoshi.
-Oh, hola Satoshi. – lo saludo Gary. – Dime, ¿qué tienes planeado hacer hoy?
-Mmm, aparte de tener otro día de entrenamiento no mucho en realidad, ¿por qué preguntas? – el chico tenía un tono de curiosidad.
-Por nada, vamos, te hecho una mano de nuevo hoy. – le respondió Gary. – solo así podrás derrotar a Hala.
-Suerte con eso muchachos. – dijo Kukui.
Mientras, en el aeropuerto de Mele Mele…
Un avión proveniente de la región de Kanto aterrizo en la isla, en él venía Delia. Descendió del mismo y se dirigió al hotel donde se encontraban los amigos de Satoshi. Estos se encontraban en el Lobby listos para salir.
-Hola chicos, llegue en el primer vuelo del día, ¿están listos para comenzar los preparativos? – preguntó Delia.
-Pues claro, comencemos! – dijeron.
-Antes que nada, debemos comprar lo que hace falta. – dijo Brock.
-Chicos, ustedes acompáñelos, ellos no conocen muy bien la isla, yo me quedo aquí por si acaso Gary tiene problemas en mantener a Satoshi ocupado. – le dijo Kiawe a Mallow.
-De acuerdo. Lana, Sophocles, acompañemos a los muchachos. – dijo Mallow con una sonrisa.
-Vamos de compras! – dijeron May y Dawn felices.
-Oigan! Que tenemos que hacer algo más importante que comprar moda y suvenires. – dijo Misty con firmeza.
-Awww, que aburrida eres… - se quejaron las chicas.
-Ya habrá tiempo para hacer eso, no debemos olvidar lo importante. – dijo Misty.
-Supongo que tienes razón, - se resignó May. – Bueno, vamos.
-Recuerden, debemos tener cuidado de no ser vistos por Satoshi. – dijo Delia.
-No se preocupe, estoy seguro que Gary podrá mantenerlo distraído. – dijo Max con tranquilidad.
-Sí, como va a estar entrenando, no va a pensar en otra cosa por el resto del día. – aseguró Clemont.
Salieron del hotel y se dirigieron al centro comercial para comprar lo que necesitaban para el evento que se avecinaba el día siguiente.
De regreso al campo de entrenamiento…
Satoshi y sus Pokémon seguían con su rutina de entrenamiento para hacerse más fuertes y enfrentarse nuevamente a Hala con ayuda de Gary. Pasaron unas horas de entrenamiento y decidieron tomar un descanso.
-Sabes Gary, ahora que lo pienso… - comenzó a decir Satoshi. – hace ya mucho tiempo que no se de mis amigos, me pregunto cómo estarán
-¿A qué vino eso tan de repente Satoshi? – preguntó Gary.
-No lo sé… tal vez me pego un poco la nostalgia. – dijo Satoshi. – "y sobre todo, como estará Serena" – pensó.
-Vamos, ellos están bien Satoshi, deben estar igual que tú en estos momentos, trabajando duro.
-Supongo que tienes razón. – termino de decir Satoshi. – Ufff, este día está caluroso, ¿por qué no tomamos un descanso y vamos a tomarnos algo a la ciudad?
-S.. NO! – respondió Gary, Satoshi se sorprendió ante esto.
-¿Por qué no podemos ir a la ciudad? – preguntó Satoshi con curiosidad.
-Porque… supongo que aquí en la escuela debe haber algún lugar donde haya de beber.
-Sí, pero me apetecía salir a caminar un rato. – contestó Satoshi.
-Pi Pikachu! – respondió Pikachu en señal de aprobación.
-Oye, un entrenador no debe distraerse y tener su vista fija en la meta, solo así podrás derrotar a Hala y superar los demás desafíos. – respondió Gary. – Vamos a perder mucho tiempo en ir y venir, ¿no te parece?
-Mmm… - Satoshi comenzó a sentirse extraño y con dudas, pero decidió dejarlo estar. – Supongo que tienes razón, vayamos por aquí cerca entonces.
-Sí, te sigo. – "De la que nos salvamos" pensó Gary dando un suspiro.
-¿Qué ocurre?
-Nada.
Así transcurrió el resto de ese día, para Satoshi, entrenando en la arena de la Escuela Pokémon junto a Gary.
Esa noche…
-Qué día tan agotador… dimos vueltas por todos lados – dijo Bonnie con voz cansada.
-Vamos no te quejes tanto Bonnie, - le dijo su hermano. – es por una buena causa, mañana será un día grandioso.
-Exactamente – dijo Misty con tono optimista. – ahora la duda es, cómo vamos a llevar esto a casa de Kukui.
-Tendremos que esperar un poco – dijo Delia. – Kukui nos avisará cuando Satoshi esté dormido.
-Es mucho esfuerzo mantener el secreto de que estamos aquí, mañana será mucho más difícil ya que hay que preparar la casa. – dijo May.
-Nosotros iremos con Gary mañana para ayudarlo a mantenerlo lejos de la casa de Kukui, tenemos algunas ideas. – dijo Mallow. En eso Delia recibió la llamada de Kukui.
-Chicos, ya pueden ir a dejar las cosas allá.
-¿Usted no viene con nosotros? – preguntó Clemont.
-No, estoy un poco cansada, tendrán que disculparme esta vez muchachos, lo siento.
-No se preocupe, vamos chicos. – dijo Korrina llena de energía.
-Oye, no todos entrenamos con Pokémon tipo Luchador, tu energía no se compara con la nuestra. – se quejó Clemont. Así los chicos se dirigieron a casa de Kukui para ocultar las comprar para preparar todo para el día siguiente.
Los chicos salieron del hotel, al ver que ya se habían alejado de la vista, Delia salió y se dirigió al aeropuerto de Mele Mele, a esperar el ultimo avión del día, se pudo ver a Delia sonreír ante la llegada de dicho avión.
Al día siguiente…
Satoshi aún se encontraba durmiendo, cuando la puerta de su habitación se abre de golpe.
-Despierta Satoshi! – dijo Gary en voz alta. Satoshi se levantó de golpe de la cama y por el asombro calló al suelo.
-Oye! eso a que viene? – pregunto Satoshi enojado.
-¿Acaso no sabes qué día es hoy? – preguntó Gary incrédulo.
-¿Un Jueves por la mañana? – dijo Satoshi.
-Como puede ser que no lo sepas… hoy es tú… - comenzó a decir Gary.
-Gary… ya lo sé, no creas que soy tan tonto – comenzó a decir su amigo. – es solo que para mí es un día como cualquier otro. Como comprenderás ha pasado mucho tiempo desde la última vez que se celebró debido a que siempre me encuentro viajando, por lo que se ha dificultado el celebrarlo, así que he decidido no compartirlo con muchos, de hecho tú y mamá son los únicos que lo saben. Pero gracias igualmente.
Gary se encontraba sorprendido por las palabras de Satoshi; se tomó un momento para asimilar lo que dijo, le sorprendía que para él fuera un día común y corriente, eso era algo que no podía permitir y que iba a corregir, por eso al final sonrió.
-Ya veo… bueno quien sabe, tal vez las cosas cambien este año Satoshi. – le dijo su amigo. Satoshi le dirigió una mirada desconcertada.
-¿A qué te refieres? – le pregunto.
-Nada, nada. Bueno levántate y arréglate Satoshi, hay que seguir en la rutina.
-De acuerdo. – Gary salió de la habitación y se dirigió a la sala, donde se encontraba Kukui.
-Oye Gary, ¿lo despertaste? – preguntó Kukui.
-Sí, no se preocupe, lo más importante es que no tiene idea de nada. – dijo Gary.
-Bien, ahora lo más importante es mantenerlo lejos de aquí, ya sabes que hacer.
-Déjemelo a mí.
Minutos después, Satoshi llegó a la sala y salió junto a Gary y Pikachu, Kukui los observo por la ventana, cuando se alejaron lo suficiente, cogió el teléfono.
-Soy yo – dijo Kukui. – Satoshi y Gary ya se fueron.
-Perfecto, ya vamos para allá entonces. – respondió Delia, colgando el teléfono. – Muchachos, ha llegado la hora.
-Bueno, comencemos entonces. – dijo Misty con decisión.
-Hay que movernos rápido. – dijo Max.
-Debemos terminar todo antes de que regresen. – dijo Dawn con entusiasmo.
-Manos a la obra, no perdamos más tiempo. – dijo Clemont con firmeza.
Llegaron a casa de Kukui, tocaron la puerta y este les abrió.
-Hola chicos, bienvenidos, adelante. – dijo Kukui. Entraron a la casa.
-Bien chicos, empezare a preparar la cena. – dijo Brock.
-Yo te ayudo Brock, soy bueno en la cocina también. – lo secundo Clemont.
-Oigan ¿puedo ayudarles? – preguntó Misty.
-Lo siento, sé que tienes buenas intenciones, pero tu comida puede enfermar a los muertos, puedes venir pero no vas a tocar nada. – dijo Brock.
-¿Wow tan terrible es? – preguntó Clemont.
-No tienes idea. – respondieron al unísono Brock, May y Max.
-Bueno, yo comenzare a arreglar el lugar. – dijo Dawn. – May ¿me ayudas?
-Por supuesto. – dijo May.
-¿Qué hago yo? – pregunto Bonnie.
-Puedes ayudar a May y a Dawn. – le sugirió su hermano.
-De acuerdo! - dijo con una sonrisa.
-Misty y Korrina, ustedes pueden asear un poco el recinto, debe verse bien. – dijo Brock.
-¿Por qué lo más fastidioso? – pregunto Misty un poco irritada.
-Alguien tiene que hacerlo, lo siento. – se disculpó.
-Bueno, al menos yo tengo la ventaja en esto. – dijo Korrina.
-¿Por qué lo dices? – pregunto Misty.
-Voy a usar mis patines para hacerlo más rápido. – dijo la chica feliz.
-Yo los ayudo en la cocina chicos. – dijo Mallow alegre.
-Yo ayudo a las chicas con las decoraciones. – dijo Lana.
-Kiawe, ¿qué harás tú? – pregunto Sophocles.
-Me voy a la Escuela Pokémon, allí podré darles más tiempo.
-Voy contigo, puede ser divertido. – dijo Sophocles.
-Lillie, ayúdanos en la cocina también. – le dijo Mallow.
-De acuerdo. – le devolvió una sonrisa.
En horas de la tarde, de regreso en la Escuela Pokémon…
-A mi parecer – comenzó a decir Gary – has mejorado bastante Satoshi.
-Puede ser, pero aun así tengo que asegurarme de que es cierto. – Satoshi tenía una mirada pensativa.
-Podrías intentarlo con nosotros. – dijo Kiawe que ya había llegado a la arena.
-Kiawe y Sophocles, han estado perdidos estos días no?
-Más bien tú eres el que ha estado perdido, no has salido de aquí en mucho rato. – dijo Kiawe despreocupadamente: "aunque ese era el objetivo desde un inicio, pero bueno".
-Vamos Satoshi, veamos qué tan fuerte te has vuelto. – dijo Sophocles sacando su Pokebola.
-Al fín, a lo que vinimos. – dijo Kiawe con decisión. - ¿Te parece bien una batalla doble Satoshi?
-Me parece bien, Gary ¿Me hechas una mano?
-Hmpf, cuanta confianza te has tomado. – dijo Gary. – De acuerdo, luchemos juntos.
-Lo siento – dijo una voz a lo lejos. – pero ya ha llegado la hora de que hagamos nuestra aparición en esta historia. – Satoshi volteó para ver quien los interrumpía, y los reconoció enseguida.
-Demonios hay que ver! – dijo con fastidio.
-Prepárense para los problemas. – dijo Jessie.
-Y más vale que teman. – dijo James.
-Para proteger al mundo de la… - continuó diciendo el lema.
-Sí, sí, ya sabemos todo el rollo gracias. – dijo Gary. – Demonios es que ustedes no tienen pensado rendirse en su cometido.
-Una y otra vez, no importa cuántas veces los derrote. – dijo Satoshi con fastidio.
-¿Quiénes son ellos? – preguntó Sophocles.
-El Equipo Rocket. Una banda de ladrones que buscan robar los Pokémon de los demás para sus propios fines. – dijo Satoshi.
-Bueno dejémonos de charla, esta vez sí nos robaremos a Pikachu. – dijo Meowth.
-¿Ehh? Ese Pokémon hablo, increíble! – dijo Sophocles. - ¿Cómo es posible?
-Esa es una historia bastante curiosa, pero te la contare si… - comenzó a decir el Gato.
-No, ya no importa.
-¿Por qué lo preguntas entonces?!
-Bueno suficiente – dijo Jessie. – Nos llevaremos a Pikachu, vamos Mimikyu – lanzó su Pokebola.
-Vamos Bewear. – dijo James.
-Pikipek! Sal a pelear ahora – exclamo Satoshi. – No se llevaran a Pikachu. Cola de Hierro a Mimikyu ahora!
El ataque logró darle al Pokémon, pero sin embargo este ni se inmuto. Solo su cabeza cayo de lado.
-¿Qué? ¿Por qué no le paso nada? – preguntó Satoshi impresionado.
-Es la habilidad de ese Pokémon, puede evitar el daño por completo de un ataque. – dijo Kiawe.
-Bewear, usa giro vil en Pikachu ahora! – ordeno James al oso.
-Pikachu esquívalo! Pikipek usa Tajo Aéreo en Bewear! – exclamó Satoshi.
Pikachu logro esquivar el ataque del oso, sin embargo se percató que Pikipek se acercaba a él para atacarlo, por lo que continuó con su ataque para darle al pájaro. Pikipek al ver esto, uso la maniobra que había practicado en el entrenamiento para esquivar el ataque y logró darle un fuerte golpe al oso con su Tajo Aéreo.
-Ese fue un bueno movimiento! – dijo un sorprendido Kiawe.
-Mimikyu, usa Bola sombra en Pikipek. – dijo Jessie. El ataque se dirigía al pájaro.
-Pikachu, Cola de Hierro ahora! – dijo Satoshi. El ataque de Satoshi logró darle al Pokémon, causándole daño.
-No crean que me quedaré sin hacer nada, ya sabrán el poder de mis golpes furia! – dijo Meowth saltando al ataque.
-Umbreon usa fuerza psíquica en Meowth! – dijo Gary arrojando su Pokebola, Meowth se detuvo en seco en el aire. – Satoshi ahora!
-Pikachu, Impactrueno! – el ataque de Pikachu le dio directamente a Meowth, dejándolo fuera de combate.
-Eso dolió…
-Mimikyu, usa bola sombra de nuevo!
-Umbreon, usa bola sombra tú también! – dijo Gary, ambos ataques impactaron y se creó una nube de polvo.
-Pikipek, usa Tajo Aéreo de nuevo en Bewear! – ordenó Satoshi con su pose de confianza, Pikipek salió disparado en medio del aire a realizar su ataque, el oso no lo pudo esquivar y lo recibió de lleno nuevamente.
-Bewear, Brazo Martillo a Pikipek! – ordenó el peli azul al oso, Pikipek nuevamente logró esquivar el ataque usando la misma maniobra, golpeándolo de nuevo con Tajo Aéreo. – pero que le pasa a ese pájaro!
-Cuantas veces debo decirlo, ustedes no lograrán vencerme ni se llevarán a Pikachu. Usa Electro Bola en Mimikyu! – ordenó Satoshi, el ataque acertó en el Pokémon. Mimikyu salió volando por los aires, golpeando a Bewear. Ambos Pokémon cayeron sobre sus entrenadores.
-Se acabó, esta batalla termina aquí. Ya han fastidiado bastante – Satoshi y Pikachu comenzaron a sincronizar sus movimientos para realizar el movimiento Z. – Ahora Pikachu, GIGAVOLTIO DESTRUCTOR! – Pikachu utilizo su movimiento Z y el tremendo rayo impacto al Equipo Rocket electrocutándolos, ello causo una explosión y salieron volando por los aires.
-Porque siempre… NOS PASA ESTO. – dijo Jessie irritada.
-Tal parece que es algo que no se puede evitar, estamos destinados a dejar la escena volando. – dijo James resignado.
-Algún día nos llevaremos a Pikachu, ya lo verás. – dijo Meowth furioso. Desaparecieron en el aire.
-Rayos, como molestan ese par. – dijo Gary.
-Y que lo digas – lo secundó Satoshi, en eso se dio cuenta que estaba atardeciendo. – Bueno, creo que nuestra batalla podrá esperar a otra ocasión, tenemos que irnos antes de que se haga más tarde.
-"Rayos, no podemos permitir eso, chicos ayúdenme" – pensó Gary haciéndole señas a Kiawe y Sophocles.
-¿Te acobardaste de luchar contra nosotros Satoshi? – le preguntó Kiawe.
-Oye! ¿A qué viene eso? – le pregunto Satoshi con indignación. – Puedo derrotarte en menos tiempo del que te imaginas, en aquella ocasión te vencí ¿lo recuerdas?
-Eso fue una sola vez – dijo Kiawe entre risas. – lo que importa es el ahora Satoshi.
-No le insistas Kiawe, tiene miedo de perder en su batalla. – dijo Gary en tono de burla.
-Ustedes dos! Te volveré a vencer Kiawe ya verás. – dijo Satoshi con enfado.
-Entonces, demuéstralo. – le respondió.
De regreso en casa de Kukui…
-Ufff! Terminamos al fin. – dijo Brock. – Fue mucho trabajo.
-Sí, pero fue divertido – dijo Mallow. – ahora solo debemos ir a prepararnos.
-La decoración quedó mi bien, enhorabuena chicas. – dijo Clemont viendo a Dawn, May, Bonnie y Lana.
-Quedo estupendo. – dijo Delia. – bueno, es hora de que nos alistemos, gracias de nuevo Kukui.
-No hay de que, esto va a ser divertido. – dijo Kukui. – Además es una excelente ocasión, no podía negarme.
Todos salieron de casa de Kukui y se dirigieron al Hotel.
Ya faltando poco para el anochecer, en la Escuela Pokémon…
-Veo que tu entrenamiento ha servido. – dijo Kiawe. – Te deseo suerte en tu próxima pelea contra Hala.
-Gracias Kiawe. – le respondió el azabache. – Esto en parte es gracias a tu ayuda Gary, gracias por ello.
-Tú ingenio es el que te hizo mejorar. – dijo Gary. – Bueno, creo que ahora sí es el momento de irnos. Nos vemos al rato chicos. – dijo Gary guiñándole un ojo a Kiawe y Sophocles.
-Nos vemos. – le devolvieron el saludo, salieron de la escuela.
Satoshi y Gary salieron de la escuela en camino hacia la casa de Kukui. En el camino, Satoshi reflexionaba sobre lo que había sucedido los últimos días. Al final mostró una sonrisa.
-¿Qué sucede Satoshi? – preguntó Gary.
-Hoy fue un buen día. – dijo Satoshi. – Desde hacía mucho tiempo no pasaba algo realmente interesante esta fecha, pero la pase bien; disfrute de tú compañía, tuve un buen día de entrenamiento, vi lo fuerte que me he hecho, mande a volar al Equipo Rocket y tuve una buena batalla contra Kiawe, no puedo pedir más nada.
-Y lo que falta… - dijo Gary en un susurro.
-¿Dijiste algo? – pregunto Satoshi.
-No nada. – dijo Gary.
-Por cierto Gary, ¿por qué vienes en la misma dirección que yo? Se supone que tienes que ir a casa del Profesor Samson Oak.
-Tengo unos asuntos que atender con Kukui antes de irme para allá, te acompaño. – dijo Gary.
Siguieron su camino, cuando podían divisar la casa de Kukui, Satoshi notó algo extraño.
-Mmm, que raro… - dijo Satoshi.
-¿Qué es lo extraño? – pregunto su amigo.
-Por lo general, ya a esta hora el Profesor Kukui debe haber llegado a su casa, las luces están apagadas. – reflexiono Satoshi.
-¿Te preocupa?
-No es eso – dijo Satoshi.- solo es raro que no esté en casa aún. Supongo que estará por llegar.
-Que mal – dijo Gary. – Bueno entremos, lo espero contigo en la casa.
-De acuerdo.
Al llegar justo a la entrada de la casa, Gary se quedó atrás para que Satoshi pudiera abrir la puerta, paso la llave, tomó el pomo y lo giro para abrirla, a Gary se le vio sonreír cuando Satoshi entró a la casa, encendió el interruptor de la luz.
-¡¿Pero QUÉ?! – exclamó Satoshi al ver la casa llena de adornos y con un banquete sobre la mesa, otra donde estaba el sector de bebidas con ponche, estaba arreglada para una fiesta. - ¡¿Qué está pasando aquí?!
-¡Ahora chicos! – dijo Gary alzando la voz.
Lo que sucedió después fue algo increíble, todos los amigos de Satoshi, su mamá y los Profesores Kukui y Samson Oak salieron de donde estaban escondidos.
-¡SORPRESAAA! ¡Feliz cumpleaños Satoshi! – dijeron todos al mismo tiempo en voz alta y con una expresión llena de alegría. En ese momento Satoshi no supo cómo reaccionar, un cúmulo de emociones difíciles de explicar se le acumularon en el cuerpo, entre asombro, alegría e incredulidad, no podía creer que todos estaban allí, por poco y no se cae al suelo del asombro; se volteó a ver a Gary, este solo le guiño un ojo y le dio una sonrisa; regresó su mirada hacia los demás: Brock, Misty, May, Max, Dawn, Clemont, Bonnie, Korrina, Lana, Mallow, Kiawe, Sophocles y Lillie le dirigían una sonrisa.
-Q-… qué… co… cuan… - tartamudeó Satoshi. – CHICOS, están aquí.
-Pues claro que estamos aquí. – le respondió Brock. - ¿Pensaste realmente que podías ocultar tú cumpleaños por siempre? Tú mama nos contactó hace unos días diciendo que quería organizar una fiesta sorpresa, así que decidimos ayudarla para celebrarlo, y además verte de nuevo, hacía mucho no nos veíamos.
-Debiste ver tú cara – dijo Max. – Eso valió todo esto.
-Esperamos te haya gustado la sorpresa, lo hicimos con todo el cariño, queríamos darte un buen obsequio al poder celebrar tú día después de mucho tiempo, en compañía de todos nosotros. – dijo May con una sonrisa. Satoshi bajo un poco la cabeza, sintió como su cuerpo comenzaba a mostrar un ligero temblor, y sintió como en sus ojos empezaban a humedecerse, y unas pocas lágrimas empezaron a bajar.
-Us… ustedes… Todos y cada uno de ustedes – comenzó a decir Satoshi tratando de contenerse, aunque fue en vano. – DEMONIOS LOS QUIERO A TODOS! No esperaba ver a ninguno de ustedes! Y mucho menos que estuvieran todos aquí hoy… yo… yo… estoy realmente feliz! No pensé que este día pudiera ponerse mejor. – finalmente dejó salir aquella sensación y se llevó una mano a los ojos.
Se acercaron felicitar y abrazarlo, Satoshi estaba realmente emocionado, aún no salía de su asombro.
-Mamá, muchas gracias de verdad. – dijo Satoshi con una voz aún temblorosa. – Este ha sido el mejor día de mi vida, poder celebrar mi cumpleaños después de tanto tiempo con mis amigos y conocidos.
-Siempre voy a desear tu felicidad hijo, - le dijo su madre. – Me alegra poder estar aquí contigo también, lástima que no todos pudieron venir, pero somos bastantes cómo pudiste ver.
-No importa que hayan faltado algunos, aun así estoy feliz. – examinó el lugar con determinación, y se pudo dar cuenta que alguien realmente importante faltaba, hasta ahora no se había percatado que Serena no se encontraba allí, le entro un profundo sentimiento de nostalgia, no pudo evitar la pregunta, se acercó a Clemont. – Oye Clemont, ¿no saben nada de Serena? – ante ello Bonnie se entristeció un poco.
-No la pudimos contactar, no estaba en casa en el momento que llamamos, había salido de viaje a otro lugar. – le respondió Clemont con una expresión seria.
-Ya…veo – no pudo evitar sentirse un poco decepcionado por eso.
-Lo sentimos Satoshi, nos hubiera gustado que estuviera aquí. – le dijo Bonnie.
-En verdad es una pena. – secundó Korrina.
En eso, Delia vio como Satoshi cambio su expresión al hablar con Clemont.
-Un momento – dijo alzando la voz, todos voltearon la mirada para verla. – las sorpresas aún no se acaban chicos.
-¿Cómo así que no acaban? – preguntó Satoshi, dirigió la mirada en búsqueda de respuestas, pero los demás también estaban perplejos. Clemont sin embargo sonrió. – ¿A qué te refieres?
-Pues veras Satoshi, la cuestión es… - comenzó a decir Delia. – que hay alguien más que quiere saludarte hoy, y también está aquí, en esta casa.
-¿En… Enserio? – dijo Satoshi aún más extrañado.
-Sí – dijo Delia con una sonrisa, caminando hacia él, se puso a su lado y señalo las escaleras que daban hacia abajo, donde se encontraba el laboratorio de Kukui. – solo mira hacia allí.
En eso, se escucharon pasos que subían a través de la escalera, todos observaban dicho lugar con una enorme curiosidad, Satoshi no sabía que esperar. Pero luego cuando pudo ver el rostro de esa persona que subía las escaleras, sintió como su mente se desconectaba de su cuerpo, se había quedado totalmente petrificado.
-Esto… no puede ser…
Continuara…
Bueno gente, hasta aquí este capítulo XD, esperamos lo hayan disfrutado, estén pendientes hasta la próxima.
