Capítulo 33
En el capítulo anterior Satoshi, Serena, Shauna, Miette, Tierno y Yazir se inscribieron en el Concurso Pokémon, abierto no solo a coordinadores, sino también a entrenadores. Luego de la ronda de presentaciones nuestros participantes pasaron a la segunda ronda; sin embargo, el ambiente no es el mejor para Satoshi y Serena, el azabache ha estado muy tenso y presionado desde la llegada de Yazir, sin saber exactamente por qué. Mientras, Nebulilla no estaba en su lugar de costumbre, se escapó para dar un "paseo", y Gary al ver a la preocupada Lillie, decide acudir en su ayuda. ¿Qué irá a pasar en el Concurso Pokémon? ¿Lillie podrá encontrar a Nebulilla antes de que lo capturen?
-Gracias por esperar concursantes, damas y caballeros, la segunda ronda va a comenzar. – dijo el hombre para luego escuchar el clamor del público. – pero antes, tenemos un pequeño comunicado que hacer a todos. – todos lo miraron con cara de duda, igual que nuestros amigos.
"Esto va a ser un poco diferente, en esta ronda de batallas de concurso, en vez de ser 1 vs. 1, serán de batallas de concurso por equipos, es decir, 2 vs. 2. – todos se sorprendieron al escuchar aquello. – las parejas serán escogidas totalmente al azar para esta ronda, esto está hecho para ver cómo se adaptan a los cambios inesperados, así que atentos a la pantalla, es el momento de decidir a las parejas."
-Vaya, esto será interesante. – dijo Trevor.
Las parejas se fueron seleccionando e iban siendo colocadas en los distintos recuadros en el orden de las batallas de concurso, pero aún no había llegado el momento de escoger a Satoshi, Serena, Shauna, Miette, Tierno y Yazir.
-"Vamos… que salga de una vez, dios escucha mis suplicas y que Serena este conmigo en esta ronda de concursos, antes no quise enfrentarme a ella tan rápido en mi fiesta y me escuchaste, por favor hazlo otra vez" – rezó Satoshi para sí mismo, ya había tenido un día difícil y para colmo había hecho que Serena se enojara con él.
-"Ufff, hay que ver a Satoshi, ¿qué le está pasando? Ha estado muy raro todo el día, no me gusta verlo así, y al final tuve que ponerme un poco ruda con él como en aquella ocasión… esto no me gusta, no sé si deberíamos estar juntos en esta ronda, creo que lo mejor es que se calme un poco y luego hablamos." – pensó Serena.
-Vamos, decídanse de una vez nuestras parejas. – exclamó Tierno emocionado.
-Espero que no me toque con algún extraño… y si pasa espero que sea agradable al menos. – dijo Shauna sin quitar el ojo de la pantalla.
-Solo nos queda esperar amiga, veamos que nos depara esta competencia. – manifestó la peli azul, se podía ver a la chica en expectativa, a ver qué es lo que iba a pasar.
Finalmente, el primero en salir en los recuadros de batallas fue Tierno, el chico rápidamente se ubicó en el árbol de batallas y se le vio emocionado.
-¡Miren, ahí estoy yo! Veamos quien me tocará. – dijo el chico, instantes después su compañera fue decidida, se podía ver la cara de Tierno sorprendido y a la vez aliviado al ver quien era su compañero.
-Excelente, no pude haber pedido a alguien mejor, ¡que suerte! – se le escucho decir a Shauna, efectivamente, la primera pareja en ser escogida fueron Shauna y Tierno.
-¡Genial! ¡Vamos a ir por la victoria Shauna, no podemos dejarnos ganar fácilmente! – exclamó un emocionado Tierno.
-Tienes razón, nuestro es deber es acabar con todos, después de todo necesitamos ese listón. – manifestó Shauna con una sonrisa.
-Me alegro por ustedes dos chicos. – expresó Miette, la chica se acercó a Shauna y le habló en un susurro mientras Tierno estaba distraído viendo nuevamente la pantalla. – Pero… parece que las cosas están un poco movidas por el otro sector. – Shauna dirigió una mirada hacia donde estaban Satoshi, Serena y Yazir, pudo observar a Serena al lado de su amigo y a un Satoshi distante con cara afligida, a Serena también se le veía un poco incómoda ante lo ocurrido.
-Tal parece que sí. – aseveró Shauna en un susurro a Miette. – Parece que fue cuando los vimos hablando juntos por última vez, parece que estaban disgustados.
-¿Qué crees que sea lo mejor para que se solucione? – quiso saber Miette preguntándole su opinión a Shauna.
-Mmm, espero que la suerte este con ellos y les toque participar juntos, eso puede ayudarlos a que las cosas se calmen, una charla y un buen momento juntos es lo que necesitan. – opinó Shauna.
En eso, observaron la pantalla y vieron el rostro de Serena en uno de los recuadros, faltaba poco para que se decidiera su pareja. Satoshi vio aquello y no despego los ojos de la pantalla, se encontraba a la expectativa, cruzó los dedos para que él fuera el escogido para ser el compañero de Serena y poder hablar con ella, no quería que permaneciera enojada, y mucho menos que fuera por culpa suya, por primera vez en su vida, se sentía realmente mal consigo mismo, una sensación de pesadez lo invadió.
-"Vamos, vamos, vamos, tengo que ser yo". – dijo Satoshi para sí mismo; todo el grupo se encontraba a la expectativa y atentos a la pantalla a ver quién era el seleccionado, hasta que finalmente fue decidido.
Satoshi se quedó de piedra, sintió un extraño frío que recorría lentamente su cuerpo, desde la parte baja de su espalda hasta la nuca, así como también sintió como si un enorme peso cayera sobre sus hombros, que lo aplastaba contra el suelo donde se encontraba de pie, y nuevamente la ira fluyó por todo su cuerpo con la misma intensidad, solo que esta vez acompañada de tristeza, desilusión y también desesperación, al ver que el compañero de Serena era nada más y nada menos que Yazir.
-No... no puedes ser… – el chico cayó sentado en el asiento que estaba justo detrás de él, no podía creer lo que veían sus ojos. – ¿por qué tiene que ser él, por qué?
-¡Mira Yazir, tú y yo somos un equipo, vamos a darlo todo juntos! – exclamó Serena sin ver la expresión de Satoshi, el chico apretó los puños, cosa que vio Miette.
-Seguro Serena, te ayudare a ganar tu listón. – respondió Yazir sonriéndole a su amiga.
En eso, Miette se acercó a Satoshi, se sentó en el asiento que se encontraba al lado de él. Vio su rostro y sintió pesar por él, debía ayudarle a pasar esa debacle, por su propio bien y por el de Serena, sabía que las cosas solo podrían empeorar, Satoshi estaba enojado y celoso, nunca pensó verlo así.
-Satoshi escúchame, – comenzó a decir Miette. – tienes que tranquilizarte entiendes; piensa con cabeza fría, o te puede pesar luego.
-¿Me pides que actúe con mesura? – le preguntó Satoshi tratando de ocultar la irritación de su voz en cada sílaba sin mirarla, solo tenía ambas manos sobre su cabeza mientras estaba sentado. – ¡¿Acaso no estás viendo lo que está pasando?! ¡Cada momento que pasa presiento que Serena se une más a ese tal Yazir! ¡¿Qué es lo que está pasando aquí? ¿Por qué de repente ese tonto es más importante que yo? Y además de todo, ¿por qué me estoy sintiendo así?! Este ha sido el peor día de mi vida y lo peor ¡es que no entiendo por qué! No entiendo por qué de repente me molesta que otros hombres estén cerca de Serena.
El chico realmente la estaba pasando muy mal, sintió como si un monstruo emergiera de lo profundo de su cuerpo, que lo único que quería era convertir en puré a Yazir, utilizando a su Litten en conjunto con Pikachu y utilizar una combinación de Lanzallamas y Impactrueno, para que sintiera lo que él siente.
-Créeme que te entiendo Satoshi, pero que te pongas así no va a cambiar nada, ni tampoco mejorarlo, sé que esto es muy repentino para ti, pero tienes que tranquilizarte y pensar qué es lo que vas a hacer y cómo vas a enfrentar esto, ¡no hagas algo precipitado porque luego te arrepientes! ¡La ira te ciega y cometes estupideces de las que luego te lamentaras, y muchas veces no se pueden arreglar luego! – explicó Miette hablando en voz baja para que solo Satoshi pudiera escucharla, pero a pesar de ello había un tono de rigidez y firmeza en su voz.
-¿Sabes cuál es el problema Miette? – manifestó Satoshi dirigiendo una mirada bastante fuerte a Miette con el ceño fruncido, la chica se impresionó al ver al azabache de esa forma. – Que no tengo ni la más remota idea de que es o que debo hacer; ni siquiera sé qué pensar en este momento, este sentimiento no me lo permite, hay algo dentro de mí que no me deja ver claramente. ¡No sé qué es lo que pretende Yazir ni tampoco si sigo siendo importante o no para Serena! – exclamó el chico.
Ante eso, el chico se quedó en silencio, no podía creer lo que él mismo había dicho, desde lo ocurrido ese día se formulaba preguntas para las cuales ni el mismo tenía respuesta: ¿Por qué se cuestionaba si era importante para Serena? ¿Esa importancia era de amistad o compañía? ¿Existía algo más importante o que tenga mayor valor que ello? Durante su viaje en la región de Kalos, nunca se cuestionó sobre eso, siempre estuvo seguro y él mismo sentía que su amistad con Serena era importante, por alguna extraña razón era diferente a las otras, pero en aquel entonces no parecía importante preguntarse ello, o tal vez se debía a que no había razón para dudar, ciertamente no lo sabía. Esos pensamientos daban vueltas en su cabeza en ese momento, y en vez de quitar la niebla o la duda, solo la aumentaba.
Mientras, Serena observaba aquella escena con tristeza, podía ver a Satoshi al lado de Miette con expresión afligida; se puso una mano en el pecho, ya que no entendía por qué su amigo tenía ese estado de ánimo tan volátil. ¿Acaso estaba molesto con Yazir por todo lo que le había dicho en el día? ¿Era rivalidad o desprecio? O más bien… ¿es posible que se deba a que tiene celos por Yazir? Era absurdo que pensara eso, no había razones, estaba convencida que todas sus acciones y todo lo que le había dicho y hecho dejaba más que claro lo que sentía, además en su corazón no había dudas sobre ello, ella sabía que es lo que quería; podía deberse a que Satoshi se sentía inseguro por la llegada de su amigo, recordó a Miette y Shauna diciéndole que él no sabía cómo manejarlo; decidió hablar con Satoshi, así de alguna manera lo ayudaría a mitigar su malestar. Además de que no le gustaba verlo así.
-Serena, ¿estás bien? – le preguntó Yazir, al verla supo que algo la incomodaba.
-Más o menos – le respondió la chica con la voz apagada. – no es algo que deba preocuparte Yazir, este problema lo tengo que solucionar yo.
-¿Te puedo ayudar en algo?
-No, pero tranquilo no te preocupes, yo puedo arreglarlo. – le respondió su amiga.
Luego, se vio en las pantallas que la selección de parejas continuaba, y se vio que una de ellas estaba conformada por Satoshi y Miette, cosa que le molesto un poco a Serena ya que sabía que su amiga podía utilizar aquello para sacarla de sus casillas o hacer que se enojara, pero eso no era importante en ese momento, sino lo que le ocurría a Satoshi, estaba decidida a ir a hablar con él.
-Bueno, tal parece que tú y yo seremos pareja Satoshi. – dijo Miette, Satoshi sin embargo aún seguía cabizbajo y sin mucho ánimo.
-Sí. – le contestó el chico sin mucho ánimo. – No te preocupes Miette, voy a ayudarte a obtener tu listón, daré lo mejor de mí.
-No tienes que decir esas cosas, sé que no estás en tu mejor momento – destacó Miette. – Pero aun así confío en ti. No te preocupes, sé que todo se solucionará.
-Eso espero. – respondió el chico.
-Muy bien, la selección ha terminado. – señalo el presentador. – antes de que esta etapa inicie, nos tomaremos unos 30 minutos para que los grupos se pongas de acuerdo en sus estrategias y comenzaremos con la primera batalla de esta fase, estén atentos al llamado coordinadores.
-"Perfecto, voy a usar ese tiempo para platicar con Satoshi, necesito arreglar las cosas con él y tranquilizarlo." – pensó Serena.
Satoshi se levantó de su asiento y salió de la sala de espera de los concursantes a caminar un poco junto a Pikachu, tenía mucho en que pensar además de que necesitaba calmarse, a pesar de todo lo que le estaba ocurriendo no quería que eso provocara un mal para su amiga Miette; "es fácil pensarlo, pero no hacerlo", pensó el chico, realmente le costaba trabajo desligarse de esos hechos, las preguntas y cuestionamientos no dejaban de llegar a su cabeza, aún sin una respuesta clara. Mientras caminaba por el recinto en dirección a la salida y escuchaba el eco de sus pasos, de alguna forma lo ayudaba a pensar; al salir, la cálida brisa de la tarde y el sonido de las hojas de los arboles moviéndose con el viento lo ayudaban también. Siguió caminando hasta llegar a una fuente que se encontraba cerca del lugar, se sentó allí mientras escuchaba el agua caer viendo la fuente; pero a pesar de ello, aún no podía estar tranquilo.
De un momento a otro, su amiga Serena que lo había seguido junto a Luz, llegó a donde se encontraba. El azabache sintió su presencia, de alguna forma ya estaba acostumbrado a estar cerca de ella y ya sabía cuándo ella estaba cerca; Satoshi la vio de reojo, sin voltearse por completo a verla. La chica veía a su amigo con tristeza por como actuaba y esa indiferencia con la que la trató, aunque fuera algo tonto se sintió mal por el hecho de que no le haya dicho nada al verla, aunque debía ser fuerte y no mostrar abiertamente lo que eso significó, ya que no había razones para que Satoshi se molestara por las razones que pensaba, era el motivo por el cual se encontraba enojado.
-Satoshi, ¿podemos hablar un momento? – le preguntó su amiga sentándose a su lado, el chico ni se inmutó; tenía una batalla interna entre su cabeza y aquel sentimiento que no lo dejaba decidir entre que hacer y que no, la poca tranquilidad se fue rápidamente. Serena esperó una respuesta, pero al no obtenerla solo dio un suspiro.
-Quiero que me expliques, qué es lo que tienes Satoshi, es la primera vez que te veo así de extraño desde que te conozco, estas muy sensible e irritable, ¿es por mi culpa? ¿hice algo mal? ¿Te molesta que él esté cerca? – le preguntó la chica; Satoshi solo escuchaba sin responderle ni verla a la cara, sabía que, si lo hacía ella terminaría reprendiéndolo y tendría que responderle; Serena ante eso solo se molestó. – ¿¡puedes al menos dirigirme la mirada!? ¡Si no me dices lo que te pasa, no puedo hacer nada!
-¡Ni siquiera yo lo sé Serena! Y además ¿desde cuando te importa tanto cómo me sienta? – le pregunto Satoshi volteándose a verla alzando un poco la voz sin llegar a gritar, Serena pudo ver sus ojos en ese momento, reflejaban su ira por todo lo que estaba pasando, se quedó sin habla por un momento al escuchar la respuesta de Satoshi.
-¿Desde cuando…? – susurró la chica bajando la mirada un poco, Satoshi se había puesto a la defensiva, cosa que no le agradó ni un poco a Serena. – Esto... ¡esto es increíble, no pensé que fueras así de majadero por algo como esto!
-¿Majadero? ¡No se trata de eso Serena! Lo único que ha hecho ese tipo ha sido molestarme y provocarme sin ningún tipo de razón aparente, y además ¡hace cosas que me molestan mucho y lo hace adrede! Y además… - Satoshi apretó los puños y desvió la mirada en otra dirección.
-¡Además ¿qué?! – lo cuestionó Serena, tratando de sonsacar alguna información.
-¡No… no lo sé! ¡Ni siquiera yo mismo me entiendo ahora! – le respondió el chico levantándose para irse. Pikachu observaba la escena sintiéndose incómodo.
-¿¡Cómo puedes estar enojado sin saber la razón Satoshi!? – insistió Serena reteniéndolo. Satoshi se sentía muy tensionado porque no sabía que responderle.
-¡Estándolo y punto, no puedo dejar de sentirlo ¿me entiendes?! – se zafó del agarre de Serena.
-¡No, no te entiendo! ¡Solo trato de saber qué te pasa y mira como me tratas! – exclamó Serena reprochándole su actitud, Luz también veía aquello con pesar. – ¿¡Por qué de repente tienes tanta inseguridad!?
-¿¡Inseguridad!? ¿De qué estás hablando? – exclamó Satoshi.
-¡Esa es la única explicación que encuentro! – manifestó la peli miel viendo al azabache muy enojada.
-¿¡Crees de verdad que alguien como él puede ponerme nervioso!? Estás equivocada Serena, no tiene nada que ver con eso. – destacó Satoshi.
-¡Entonces qué es Satoshi! – insistió Serena.
-¡Ya te dije que no lo sé, ¿lo entiendes?! ¡No lo sé! – manifestó el azabache. A cada momento su molestia solo empeoraba, Serena respiró hondo y trató de no dejarse llevar por el enojo que también estaba creciendo.
-Mira Satoshi – exclamó la chica moviéndose el cabello con su mano derecha apartándolo de su cara. – Eres mi amigo y no me gusta lo que te está pasando, ¡si no me vas a decir nada, definitivamente no te puedo ayudar!
-No necesito de tú ayuda. – le replicó el chico fríamente. – ¡Vete y déjame solo Serena, no quiero verte! – manifestó alzando la voz y muy enojado, al escuchar eso, Serena se sorprendió muchísimo, pareció como si el tiempo se hubiera detenido por unos instantes y un profundo sentimiento de tristeza y dolor en su corazón combinado con enojo la invadió. – ¿¡Por qué no te vas con tú amigo y me dejas en paz?, no quiero hablar con nadie! – Serena lo observó aún sin salir de su asombro, su expresión fue cambiando lentamente hasta que frunció el ceño.
-Bien… ¡como quieras! – le gritó Serena, eso hizo que Satoshi por un instante saliera de su trance causado por la ira y volvió en sí, vio el rostro de su amiga que expresaba una gran ira y vio cómo sus ojos brillaban un poco, se dio la vuelta rápidamente. – ¡Satoshi eres un idiota, descortés e inmaduro, este no es el Satoshi que yo conozco, espero que disfrutes TÚ SOLEDAD, que la pases bien! – Serena comenzó a alejarse a grandes zancadas seguida por Luz, Satoshi finalmente reaccionó.
-Dios, ¿qué acabo de hacer? Serena no, ¡por favor espera! – pero ya la chica no podía escucharlo. Al darse cuenta que de nuevo estaba como empezaba, solo y de paso con Serena aún más enojada con él, se dejó caer nuevamente en el asiento, dio un golpe donde estaba sentado con su mano derecha, luego se llevó ambas manos a la cabeza mientras bajaba la mirada hacia el suelo. – "Soy un imbécil, ¿por qué le dije eso? Esto va a acabar conmigo de verdad."
Serena se dirigía hacia adentro de la sede del concurso en compañía de Luz, y sin darse cuenta le dio un golpe con su hombro a Shauna que iba en compañía de Miette, ambas chicas vieron la cara de su amiga, se veía que estaba bastante enojada y consternada, caminando rápidamente sin detenerse con paso firme, pero lo que más les llamó la atención fue…
-Serena, ¿qué te pasó? – preguntó Shauna alzando la voz.
-¡Nada estoy bien! – respondió alzando la voz sin detenerse, se perdió de vista, luego se escuchó un fuerte portazo en los camerinos. Shauna y Miette se miraron mutuamente con preocupación.
-¿Vistes su rostro? – le preguntó Shauna a Miette.
-Sí, parecía que estaba a punto de llorar, y además parecía bastante enojada. – aseveró Miette. Pensó durante un instante y recordó que Satoshi había salido antes que ella y que estaba en la misma dirección, se llevó una mano a su frente negando con la cabeza. – Creo que algo paso.
-Yo iré a hablar con ella, a ver si puedo calmarla y ver que sucedió, ¿vienes? – quiso saber Shauna.
-No, tengo otras cosas que hacer, lo siento, te encargo a Serena. – le respondió Miette para luego seguir el camino que recorrió la peli miel antes de llegar con ellas, Shauna siguió a Serena hacia los camerinos.
Al entrar, pudo verla sentada en una de las sillas enfrente del tocador que había en la habitación, con la cabeza apoyada sobre sus brazos, Luz se encontraba al lado de ella con expresión triste y preocupada, al percatarse de la presencia de Shauna, le dirigió una mirada en tono de súplica dando pequeñas palmadas en la cabeza de Serena. Shauna se acercó lentamente y en eso pudo escuchar un ligero sollozo, podía ver como la chica temblaba un ligeramente por el enojo mezclado con la tristeza. Shauna se acercó lentamente y puso una mano sobre el hombro derecho de Serena, a lo que la chica dejó de moverse.
-Serena, ¿qué te pasó? ¿Qué tienes? – le preguntó Shauna en voz baja a su amiga acercándose a ella. Escuchó a su amiga tomar aire.
-Es… Estoy bien Shauna, no te preocupes. – masculló su amiga disimulando lo mejor que podía, pero el esfuerzo era en vano.
-Claramente no lo estás Serena. – sostuvo Shauna; al no tener respuesta de Serena, quitó su mano y se dio media vuelta. – parece que quieres estar sola, mejor te dejo. – antes de empezar a caminar algo la detuvo.
-¡No! No te vayas Shauna, por favor. – le dijo Serena por lo bajo, había tomado a su amiga por un brazo, Shauna se volteó y pudo ver el rostro de la peli miel que expresaba gran tristeza, dolor y enojo, sus ojos estaban ligeramente rojos, y se podían ver algunas lágrimas. – No quiero estar sola, necesito una amiga en este momento. – Shauna tomó una silla y se sentó frente a Serena.
-¿Qué fue lo que pasó? – le preguntó Shauna, pero Serena solo apoyó su cabeza sobre el hombro de su amiga; ella la rodeó con sus brazos tratando de darle consuelo.
Mientras eso ocurría, Satoshi aún estaba viendo hacia el suelo, enojado no solo con Yazir, sino consigo mismo, Serena solo trataba de ayudarlo y él la trató mal y de forma descortés, nunca se había sentido tan mal ni culpable en su vida, había hecho algo muy malo, metió la pata y ahora su amiga estaba furiosa con él; no sabía qué hacer para arreglarlo, pensó en entrar a hablar con ella pero solo recibiría los gritos de Serena, y no quería que las cosas empeoraran, ni darle más mortificaciones antes de que empezara el concurso. Mientras seguía perdido en sus pensamientos, escuchó pasos que se dirigían hacia donde él estaba, luego se detenían hasta que finalmente, alguien se sentó a su lado, pero aun así Satoshi no levantó la mirada.
-Hiciste algo estúpido, ¿verdad? – le preguntó Miette al chico con algo de dureza, pero Satoshi no le respondió, la culpa y el pesar no lo dejaban. – ¿Me vas a tratar como trataste a Serena?
-No me lo recuerdes Miette, ya sé que metí la pata. – le replicó el chico con voz apagada, levantando su cabeza viendo directamente a Miette.
-¿Qué fue lo que pasó? – preguntó Miette. Satoshi le contó todo lo que pasó aún sin levantar la mirada. – Te dije que no hicieras algo de lo que pudieras arrepentirte.
-No sé por qué lo hice Miette, ¿entiendes? – protestó Satoshi irritado. – De verdad no lo sé, solo salió de mi boca y fue lo primero que me vino a la mente, estaba muy enojado; nunca le diría esa clase de cosas a Serena…
-Pero lo hiciste – replicó Miette. – Realmente como ella te dijo ¡eres un idiota!, no importa si estabas enojado o no, tenías que pensar las cosas antes de decirlas, pero claramente al ser esto algo nuevo para ti, te dejaste llevar por la ira y no suele dar buenos resultados.
-Ya lo sé Miette, ¡muchas gracias por recordármelo en este momento! – exclamó el azabache con algo de sarcasmo. – ¿viste a Serena?
-Fue difícil no verla. – manifestó Miette viendo a Satoshi. – entró al recinto y parecía una fiera, estaba totalmente enfadada y parecía que iba a llorar, no la había visto así antes, realmente estaba dolida y muy furiosa y ya entiendo por qué, ella solo trataba de ayudar y comprenderte ya que habías pasado todo el día furioso y tú no eres así. Pensó que si Yazir o ella eran los del problema iba a tratar de hacer algo para que eso no continuara, pero tú lo único que hiciste fue gritarle y tratarla mal sin que ella se lo mereciera.
El chico se quedó mudo al escuchar a Miette, saber que Serena estaba enojada y triste con él solo aumentaba el malestar y el enojo consigo mismo, se llevó una mano a la frente y la expresión de su rostro cambió, justo cuando pensaba que el día no podía ponerse peor sucedió; "bueno, por lo menos se siente mal consigo mismo, como mínimo.", pensó Miette al ver al afligido Satoshi, buscando que hacer para remediarlo.
-¡Diablos! ¡Y ahora, ¿qué hago?! – se preguntó el chico, quería resolver ese problema de inmediato, no quería que Serena estuviera enojada con él, además quería dejar de sentirse mal con el mismo.
-Por ahora no puedes hacer nada, no es muy sano que hables con ella en este momento, debe estar muy enojada aún y solo van a volver a discutir, además que tú aún estás muy volátil. – Satoshi volteó a verla con desagrado por ese comentario, pero Miette lo ignoró. – Espera hasta que terminen los concursos. Cuando los dos estén más tranquilos, puedes hablar con ella.
-Pero… ¿Qué es lo que debo decir? Nunca me había pasado esto antes. – manifestó Satoshi.
-¿Nunca has tenido una discusión con una amiga? – replicó Miette.
-Esta vez es diferente, con ella todo es diferente, no quiero seguir metiendo la pata. – dijo Satoshi aún muy afligido.
-Es algo que debes hacer tú mismo, yo tampoco tengo la respuesta. – añadió Miette dándose la vuelta. – Debes encontrar la manera de disculparte con ella, pero – Miette mostró una sonrisa antes de empezar a andar. – confío en que lo harás bien. Nos vemos en el concurso Satoshi, suerte.
Finalmente, la chica se fue dejando a Satoshi solo con sus pensamientos.
-Ya veo. – dijo Shauna al terminar de escuchar la historia de Serena, que ya se encontraba más tranquila. – así que eso fue lo que paso. No pensé que Satoshi te fuera a decir eso.
-Me dio mucha rabia, yo solo quería ayudar y comprenderlo, y a pesar de todo, me trató mal sin justificación. – replicó la chica. – Ahora no sé qué hacer al respecto.
-Sí se ponen en plan de orgullo los dos, las cosas no van a mejorar. – opinó Shauna.
-¿Y qué se supone que haga? Él fue el que hizo mal no yo, no voy a ir a disculparme, además que no quiero verle la cara ahora, me dijo que quería estar solo, ¡pues que se quede solo!
-Por ahora, es lo mejor. – secundo Shauna con expresión pensativa. – Estoy de acuerdo en que él hizo mal y definitivamente tú no debes ir a decirle nada, él tiene que disculparse, espera hasta que termine la competencia, yo creo que tienes que ponerte con algo de orgullo por el momento y demostrarle que no te afecta, y mantener tu distancia hasta que las cosas se tranquilicen, pero si no se nos ocurre algo mejor, te tengo una propuesta.
-¿De qué se trata? – le preguntó Serena.
-Pues veras… – comenzó a decir Shauna.
Mientras, fuera de la sede en un bosque cercano…
Lillie seguía buscando a Nebulilla, corriendo por toda la zona, lo había estado buscando por bastante tiempo y comenzaba a preocuparse, sabía lo travieso que era y la facilidad que tenía para moverse de un lado al otro en un instante y además podía ser atacado por Pokémon salvajes; corría viendo en todas direcciones con la esperanza de encontrarlo rápidamente, pero los minutos parecían horas para ella, lo que hacía que la tensión aumentara. Se detuvo en un claro y respiró profundo.
-"Vamos Lillie, tienes que calmarte, así no vas a solucionar nada. – se dijo a sí misma la rubia, respirando profundo para recuperar el aliento y calmarse. – Nebulilla no debe estar demasiado lejos, solo piensa, ¿a dónde pudo haber ido? Si hubiera ido a dar un paseo… ¡eso es! Debe estar buscando bayas seguramente."
Sabía dónde se encontraba un árbol con su baya preferida en esa ciudad, así que se dirigió hacia allí rápidamente. Mientras tanto, sin que ella lo supiera, la segunda ronda de los concursos ya había comenzado y se lo estaba perdiendo, y no solo ella sino también Gary. El chico buscaba a Lillie por todas partes también pero no lograba encontrarla. Mientras seguían pasando los minutos, preguntó a algunas personas cerca del lugar y dijeron ver a una chica de las características de Lillie correr al bosque; al saber su paradero, empezó a preocuparse por el hecho de que en ese lugar había muchos Pokémon salvajes y Lillie aún no estaba muy acostumbrada a ellos, y lo peor de todo es que no tenía Pokémon con ella, apresuró el paso para ir a ayudarla.
-"Es una locura ir al bosque a estas horas de la tarde sin tener Pokémon, los tipo insecto van a comenzar a salir de sus guaridas, esto no es bueno, ¡debo darme prisa y ayudar a Lille ahora!" – pensó Gary preocupado por su amiga, tomó una de sus Pokebolas y sacó a su confiable Arcanine. – ¡Vamos amigo, tenemos que buscar a Lillie antes de que se meta en problemas! – exclamó montando a su Pokémon, este comenzó a correr a toda velocidad adentrándose en el bosque.
Finalmente, Lillie llegó al lugar al que se dirigía, vio el árbol con las bayas y miró a su alrededor buscando a Nebulilla, se dio cuenta que había entrado muy profundo en el bosque al ver la zona muy tupida, llena de arbustos y árboles a su alrededor, hasta que finalmente vio al Pokémon en la copa del árbol de bayas, dando saltos tratando de coger una.
-¡Nebulilla! – exclamó Lillie con voz preocupada al ver que estaba muy alto.
El Pokémon dio un salto y logró tomar algunas bayas, se dio la vuelta y vio a Lillie, sonrió y se movió un poco en ademan de saludarla, pero sin darse cuenta saltó fuera de la rama y comenzó a caer. Lillie se asustó y corrió para tratar de atraparlo, al ver que no podría, se lanzó hacia delante para intentar capturarlo antes de que cayera al suelo, pero para su sorpresa el Pokémon detuvo su caída por su cuenta, "¡Pero qué!", exclamó la chica en su mente en medio del aire, por precipitarse se le olvidó que Cosmog al ser un Pokémon Psíquico tiene la capacidad de levitar.
La chica aterrizó en el suelo y se dio un fuerte golpe, llenándose un poco su blusa blanca de tierra, su sombrero cayó al suelo también y se ensució un poco mientras su cara estaba pegada al piso; Cosmog comenzó a comer las bayas mientras daba pequeños saltos. La chica cerró los puños dejando la marca de sus dedos en la tierra.
-¡Oye Nebulilla! – gruñó la chica alzando la voz, Cosmog la miro a la cara llena de tierra y su mirada daba miedo, estaba notablemente enfadada. – ¿¡Qué te dije de escaparte!? ¡Es peligroso que hagas eso hiciste que me preocupara! Si tenías hambre me lo podías decir; ¡y además es peligroso que estés tan alto en la copa de los arboles buscando tú comida!
El Pokémon solo le dirigió una mirada de no entender lo que estaba pasando, sonrió y comenzó a dar saltos y flotar por el lugar mientras seguía comiendo, Lillie se enfadó y frunció el entrecejo.
-¡No es para reírse! – gritó Lillie molesta con el Pokémon, Cosmog al ver que solo se enojó aún más, cambió su expresión he hizo un pequeño puchero, mientras la chica daba palmadas a su ropa tratando de quitar el sucio de la tierra. – ¡Mira como me dejaste, estoy hecha un desastre! Me costara trabajo lavar esta ropa ahora, ¡hoy has sido un Pokémon muy malo! – Lillie vio a Cosmog y vio que el Pokémon estaba cerca de ella con expresión triste aún con las bayas. – lo siento Nebulilla, pero te lo mereces, te dije que te portaras bien y hoy hiciste totalmente lo contrario. ¡Espero que hayas aprendido tu lección!
El Pokémon solo la vio con expresión triste y bajo un poco su mirada mientras seguía comiendo; Lillie dio un suspiro y lo tomó entre sus brazos.
-Bueno que más da, ya pasó; pero no lo vuelvas a hacer, ¿me entendiste? – le dijo la chica a Cosmog, este volteó a verla y asintió, movió una de las pequeñas antenas que tenía en su cabeza dando algunas palmadas para intentar quitar el sucio de la ropa de la chica. – no te preocupes Nebulilla, yo lo lavo después.
Repentinamente, en los arbustos cercanos se escuchó un ruido y estos se movían violentamente, se vio a Lillie temblar y una gota de sudor apareció en su cabeza, en su apuro por rescatar a Cosmog se le olvidó que ella no tenía Pokémon consigo y no tenía como defenderse, ni tampoco repelentes ni nada que la ayudara, además que tampoco sabía cómo hacerlo, sus ojos expresaban temor y Cosmog estaba en la misma situación. Del arbusto para peor, emergió un Ariados.
-¡KYAAAA! – gritó la chica, El Pokémon volteó a verlos y vio las bayas que tenía Cosmog consigo, y se le vio un brillo rojo en los ojos y movió las pinzas de su boca en además de querer tomarlas, la chica comenzó a correr pero tropezó con una de las raíces de las plantas.
Mientras, Gary alcanzó a escuchar el grito de Lillie más adelante; "¡Diablos sabía que se metería en problemas! ¡Lillie está en peligro!, pensó el chico, reaccionó rápidamente y bajó de Arcanine y seguía corriendo.
-Arcanine, ¡usa Velocidad Extrema y ve a ayudar a Lillie, adelántate! – ordenó el chico, su Pokémon asintió y volteó hacia el frente, puso las 4 patas en el suelo y repentinamente desapareció en un abrir y cerrar de ojos.
Lillie ya se encontraba en el suelo y el Pokémon insecto se dirigía a ella a toda velocidad, puso a Cosmog hacia otro extremo y cerró los ojos esperando el ataque del Ariados con lágrimas; alcanzó a escuchar un golpe seco y algo pesado caer al suelo levantando una nube de polvo y pequeñas hojas de la grama, Arcanine estaba frente a ella, gruñéndole al Ariados, este se levantó y se disponía a atacar.
-¡Lilliiieee! ¿¡Estás bien!? – escuchó que alguien la llamaba, abrió los ojos y vio a Gary.
-¡Gary! ¿Cómo me encontraste?
-Saliste corriendo del concurso y asumí que algo andaba mal, pregunté a algunas personas y pude dar contigo, menos mal decidí venir en tu ayuda. ¿Cómo se te ocurre entrar a este lugar sin compañía si sabes que no tienes Pokémon? – reclamó Gary viéndola, Lillie vio una expresión preocupada en su rostro.
-Es que… yo… – trató de justificarse la chica, se percató que Gary podía ver a Cosmog, trató de guardarlo en su bolso.
-¿No crees que ya es un poco tarde? Ya lo vi, pero eso no tiene importancia ahora. ¡Voy a enseñarle modales a ese Pokémon a base de hostias! – dijo levantándose y poniéndose al lado de su Arcanine. – Oye Ariados, ¿por qué no te metes con alguien de tu tamaño? ¡Se te hace más fácil quitarle su comida a un pequeño Pokémon y a una chica indefensa que buscarla por ti mismo, ¿verdad?! – exclamó Gary enojado.
Ariados también estaba enfadado porque se metieron en su camino, dio un grito al cielo y de repente, otro Ariados salió de los arbustos listo para luchar en equipo.
-Ooh, ¡así que ahora son dos idiotas a los que debo darles una lección, perfecto! Aunque peleen juntos, ¡mi Arcanine es poderoso y será suficiente para encargarme de dos basuras como ustedes! – exclamó el chico enojado. – ¡Arcanine usa Llamarada! – el Pokémon expulsó una gran bola de fuego de su boca que se convirtió en una estrella de fuego y golpeó a uno de los Ariados que no alcanzó a esquivar el ataque, derrotándolo al instante.
El Ariados restante comenzó a usar su ataque de hilo.
-No me hagas reír, Arcanine Protección. – ordenó Gary, su Pokémon formó una barrera a su alrededor y el ataque de Ariados no funcionó. – ¡Ahora usa Rueda de Fuego! – las llamas rodearon a Arcanine y avanzó a toda velocidad hacia Ariados que esquivó el ataque. – ¡Combínalo con Velocidad Extrema! – funcionó, la velocidad de Arcanine hizo imposible que pudiera esquivarlo y le causo un daño fatal al Ariados. Ambos Pokémon huyeron del lugar. – ¡Recuerden bien este rostro y a esta chica, espero que nunca se vuelvan a meter con ella Ariados!
Lillie se encontraba detrás de Gary, observando su espalda. Sintió que se hincho tanto que parecía que iba a flotar unos centímetros del suelo de la alegría, su amigo había venido a rescatarla, para ella Gary se veía muy fuerte y sintió como la temperatura de su rostro aumentaba, y no se debía a los ataques de Arcanine, en su pecho algo comenzó a surgir y sentía como si bailara por dentro.
-Ya paso todo, estás bien, ¿verdad Lillie? – le preguntó su amigo viéndola a los ojos, instintivamente desvió la mirada hacia otro lugar.
-S... Sí, estoy bien. Gra… Gracias Gary. – añadió la chica, Gary extendió una mano para ayudarla a levantarse, ella la aceptó.
-Vaya, ¿qué te pasó Lillie? Estas hecha un desastre. – le preguntó Gary. Su Arcanine se acercó poco a poco a Lillie, la chica lo vio, pero no sintió miedo, al contrario, puso una de sus manos sobre la cabeza del Pokémon acariciándola, el Pokémon cerró los ojos y se hecho al suelo en demostración que le gustaba.
-Gracias a ti también Arcanine. – le dijo Lillie; la chica volteó a ver a Gary y le contó lo que había pasado.
-Mmm, ya veo, estabas buscando a… Nebulilla… ¿Qué Pokémon es ese? – quiso saber Gary, el Pokémon se acercó a Gary y comenzó a flotar a su alrededor, le dirigió una mirada de curiosidad y luego le sonrió. – Vaya este amigo es parecido a Froslass, es bastante inquieto. Eso era lo que se movía en tu bolso ¿cierto?
-Sí – le contestó la chica. – es un Pokémon Legendario, se llama Cosmog, pero yo le digo Nebulilla de cariño, le puse ese nombre por la forma que tiene.
-Ya veo, ¿desde cuándo está contigo?
-Antes de que ustedes llegarán, lo rescate de un grupo de personas y después de eso, se quedó en casa de la esposa del Profesor Kukui, la Profesora Pimpinela. Yo me fui a Mele Mele, el profesor me dejó quedarme en su Laboratorio, mientras Satoshi se quedaba con él en su casa. – explicó Lillie.
-Vamos a ver que dice la Rotom-dex de él. – sostuvo Gary.
-No te va a decir mucho. – añadió Lillie viendo a Cosmog. – es cierto que es un Pokémon Legendario, pero tal parece que no es de esta dimensión.
-¿Dimensión? ¿A qué te refieres? – le preguntó Gary sorprendido.
-Según lo último que me dijo el Profesor Kukui que había descubierto su esposa, es que este Pokémon proviene de muy lejos. Aunque ya ha sido visto a través de la historia en Alola, no es originario de este lugar, el Pokédex solo contiene información de la antigüedad según los nativos, pero nada que sea muy útil. Solo dice que proviene de otro mundo y que era llamado "el hijo de las estrellas", pero nada más. – explicó Lillie. – Se supone que nadie más debe verlo a parte de mí, y de los Profesores Kukui y Pimpinela, es un Pokémon muy raro.
-Ya veo. Pero si es peligroso que alguien lo vea, ¿por qué lo tienes contigo? – le preguntó Gary mientras Cosmog terminaba de comer las bayas y comenzó a flotar por el lugar y a jugar con un pequeño Yungoos que salió de los arbustos, mientras Arcanine se mantenía vigilante.
-Porque está muy apegado a mí. Además, la razón por la que estoy viajando con ustedes es porque tengo que visitar ciertos lugares en las islas de Alola para tratar de descubrir los secretos de Cosmog, estoy segura de que "ellos" pueden ayudarlo. – manifestó Lillie.
-¿"Ellos"? – se preguntó Gary. – Yo te puedo ayudar con eso Lillie.
-¿En serio me ayudarías? – le preguntó Lillie.
-¡Claro que sí! ¿No recuerdas que soy el nieto del Profesor Oak y también del director de la Escuela? Estoy seguro que algo puedo ayudar a descubrir de él, se oye interesante, además me gustaría acompañarte a esos lugares, dos mentes piensan más que una como dice el proverbio, ¿no crees? – le preguntó Gary sonriendo, la chica se sorprendió ante lo que dijo Gary y se sonrojó un poco.
-Pero… es que no podemos decirles a todos de su existencia. – replicó Lillie apenada y por lo bajo.
-Si has podido mantenerlo oculto de los demás, yo también puedo, será nuestro secreto. – le dijo Gary guiñándole un ojo, la mente de Lillie se quedó en blanco por unos segundos. – Soy una tumba, y por la seguridad no te preocupes, mientras estés junto a Satoshi, Serena o conmigo, no te pasará nada ni tampoco a Cosmog, ¡así que puedes contar conmigo! – el chico miró su reloj y se dio cuenta que ya había pasado mucho tiempo. – Cielos, tenemos que darnos prisa y regresar, puede que lleguemos a tiempo para ver algo de la segunda ronda del concurso, ¡vamos!
-Sí, tienes razón. – Lillie abrió su bolso y Cosmog entró en él. – Ahora pórtate bien y no te muevas. Vamos Gary. – el chico se montó en su Arcanine y Lillie hizo lo mismo rodeando a Gary con sus brazos, Arcanine se levantó y comenzó a correr.
Luego de unos minutos lograron llegar a la sede de los concursos, Gary guardó a su Pokémon luego de darle las gracias y entraron al lugar, vieron a Trevor y sus asientos vacíos y se sentaron nuevamente en ellos.
-¿Cómo les fue a los dos en sus asuntos? – preguntó Trevor.
-Bien, pude solucionar lo que tenía pendiente. – dijo Gary.
-Yo también. – añadió Lillie.
-Se perdieron muchas batallas, así como los octavos y los cuartos de final, pero al menos verán la semifinal y la final. – replicó Trevor viendo a los chicos. – Pero hay algo extraño.
-¿Qué sucede? – le preguntó Gary.
-Satoshi y Serena han salido a participar algo raros, se esfuerzan por sonreír, pero… - destacó el chico. – parece que les cuesta trabajo, algo no está bien allí.
-"¿Qué habrá pasado con esos dos ahora? Es cierto que cuando veníamos hacia acá Satoshi estaba fuera de onda. Será acaso… ¿la llegada de Yazir lo que lo incomoda? Tendré que averiguar luego de esto". – pensó el chico.
En eso, en las pantallas vieron que el árbol de batallas nuevamente iba a ser escogido al azar. Del lado de los concursantes, Serena miraba hacia el otro extremo donde no se encontraba Satoshi, en todo ese tiempo lo había ignorado olímpicamente y lo trataba como si fuera parte de la pared, aunque le estaba costando trabajo ya que sus sentimientos la engañaban y jugaban en su contra, se mantenía firme. Satoshi por el contrario al ver la indiferencia de su amiga sentía pesar, parece que se tomó muy enserio y al pie de la letra que quería que lo "dejaran solo", miró hacia el suelo, afligido y llevándose una mano a la cabeza. Luego de ello vio la pantalla que indicaba los contrincantes.
-"No pensé que esto fuera a ser tan difícil, esto de verdad que si me ha dolido y bastante – levantó la mirada y vio a Serena junto a Yazir, platicando. – no sé qué molesta más, lo mal que yo estoy o verla cerca de Yazir, esto me enferma." – pensó el chico.
Finalmente, se escuchó al presentador pidiendo atención a la siguiente ronda de batallas de la semifinal del concurso, Satoshi vio el recuadro asignado a Miette y a él indicando que sería la primera batalla de las semifinales, pero al ver quienes iban a ser sus oponentes, el chico se quedó petrificado y pareció como si el tiempo se detuviera en seco, se sintió como si hubieran sido horas, pero en verdad fueron unos segundos.
-No puede ser… – susurró el chico al ver la pantalla, Miette y Shauna también se quedaron de piedra al ver aquello, se llevaron una mano a la boca, y Serena soltó la Pokebola que tenía en las manos, y en el silencio sepulcral se interrumpió por el sonido al impactar con el suelo.
-"Esto no es bueno." – pensó Miette.
Continuara…
Hasta aquí el 33 de Caminos Enlazados amigos, ¿qué les pareció? Las cosas están realmente tensas entre Satoshi y Serena, una lástima en verdad, ¿no lo creen? Aunque parece que Gary y Lillie tuvieron un pequeño avance
Ahora solo falta por saber qué pasará en la semifinal y la final del concurso, el capítulo 34 esperamos tenerlo lo más pronto posible. Es probable que se suba el sábado o el domingo de esta semana, aún no lo sabemos con certeza, estén atentos como siempre, esperamos lo hayan disfrutado, hasta la próxima y como siempre, no olviden recomendarnos y dejar su review :D.
PD: Nos gustaría que nos dijeran, con total sinceridad, si los capítulos les parecen demasiado largos o tediosos de leer, ya que si es así, tomaremos los correctivos necesarios :D.
