Capítulo 35

En el capítulo anterior, Serena y Yazir obtuvieron la victoria en el Concurso de Ciudad Kantai frente a Shauna y Tierno, obteniendo como premio el Pirostal Z (o.O). Miette y Lillie se enteraron de la propuesta de Shauna a Serena de viajar con ellas, mientras que, en la habitación de Gary y Ash, alguien va a recibir una reprimenda; ¿qué hará Serena? ¿Qué resultará de la conversación de Gary y Ash? ¿Serena viajará con Yazir y las chicas?


-¡Oye Ash! – lo llamó Gary con aspereza.

-¿Uhmm? ¿Qué sucede? – le preguntó Ash volteándose a verlo, se sorprendió al ver la expresión de enojo de Gary.

-Tenemos que hablar… de ciertos asuntos. ¡Vamos a hablar sobre lo que ocurrió hoy entre Serena y tú! – le dijo Gary con seriedad.

-No sé de qué hablas Gary. – dijo Ash desinteresado.

-¡No te hagas el chulo, idiota! – exclamó Gary, vio su rostro y aún seguía pensativo y afligido. – ¡Mírate! ¡Deja de fingir que no te importa!

-Ese no es tú problema Gary. – le respondió el azabache.

-¡Claro que es mi problema, tengo que ver por un idiota como tú en este asunto! Se todos los detalles con pelos y señales Ash. – replicó Gary. – En verdad eres un imbécil, ¿cómo te atreviste a hacer semejante tontería?

-¡Ya no me importa Gary! – exclamó el azabache. Pikachu se sorprendió ante lo que dijo su entrenador.

-Ahhh, no te importa, ¿cierto? – le preguntó Gary, caminó por la habitación hasta la cama de Ash y vio aquel brazalete rojo que le regaló Serena, lo tomó. – Oh vaya, pero que tenemos aquí.

-¡Oye! Eso es mío, ¡déjalo! – le dijo Ash en tono amenazador.

-Te lo regaló Serena, ¿verdad? ¿Qué pasaría si yo hago esto? – Gary volteó hacia la ventana abierta y lo arrojó lejos de allí, cayendo en el bosque cerca del Centro Pokémon perdiéndose de vista.

Ocurrieron muchas cosas al mismo tiempo, Ash estaba viendo fuera de la ventana cuando su expresión cambió, lo invadió la ira, se volteó a ver a Gary directamente con una mirada asesina, su amigo pudo ver como las pupilas de Ash se contrajeron, además de tener los puños cerrados.

-Infeliz… – dijo Ash lentamente y muy furioso. – ¡NO TE SALVARAS DE ESTA! – gritó Ash. Antes de que pudieran reaccionar Gary o Pikachu, Ash avanzó hacia Gary tomándolo por el cuello y ambos cayeron al suelo. – ¡VETE PREPARANDO IDIOTA! – dijo levantando una mano.

-¿¡Desde cuándo te volviste un cobarde!? ¿¡Qué le pasó al Ash seguro de sí mismo ah!? ¿¡Desde cuándo tratas así a tú amiga por un aparecido!? – exclamó Gary viendo a Ash con una mirada desafiante.

El enfado de Ash solo aumentó y por un instante perdió el control y solo reaccionó empezando a bajar su mano; Pikachu, ante la escena logró reaccionar, propinándole una fuerte descarga a ambos, dejándolos chamuscados y en el piso a los dos, eso logró calmar a Ash, que se sentó dándose cuenta de lo que estuvo a punto de hacer; Gary se levantó del suelo y se sentó en una de las sillas que había en la habitación viendo a su amigo, afligido y con la cabeza baja, supo de inmediato que se arrepentía, sabía que esa iba a ser su reacción, y eso era lo que quería lograr, tenía que hacer que toda su ira saliera de un solo golpe para luego poder hablar con él como se debe.

-Lo… lo siento Gary, no sé qué me pasó… yo… – se disculpó Ash en tono bajo y viendo al suelo.

-Eso me demuestra que sí te importa lo que pasó Ash, eso es lo que quería saber. – señaló Gary en tono conciliador.

-Desde que Serena se alejó de mi diciéndome inmaduro e idiota – prosiguió Ash hablando aún cabizbajo sin alzar la mirada. – me ha castigado con la ley del hielo, no me ha vuelto a decir nada en todo el día ni a dirigirme la mirada, me siento muy mal conmigo mismo… yo… - cerró el puño con su mano derecha dándole un golpe al suelo. – Soy un imbécil, no debí decirle esas cosas a Serena… y lo peor es que… llevó todo el día pensando en que hacer y aún no se me ocurre nada. – Gary pudo ver como su amigo empezó a temblar un poco donde estaba sentado. – ¡Demonios!

-Vamos Ash, tranquilízate. – le dijo Gary levantándose y caminando hacia él para darle unas palmadas en su hombro. – Ven, vamos a buscar el brazalete al bosque. – Gary entró al baño para cambiarse y poder salir al bosque.

Ash se levantó del suelo pasándose una mano por los ojos, se puso su gorra. Pikachu saltó de la cama y subió al hombro derecho de Ash dándole una sonrisa que el entrenador correspondió. Tras unos breves instantes Gary salió listo, y ambos chicos salieron de la habitación con rumbo al bosque.


Mientras tanto, en la habitación de las chicas…

Serena estaba acostada viendo al techo de la habitación perdida en sus pensamientos, no lograba conciliar el sueño, su cabeza estaba dando vueltas buscando de tomar una decisión con respecto a lo que había sucedido y la propuesta de Shauna. Ella realmente no quería separarse de Ash, pero dadas las circunstancias estaba comenzando a tomar en cuenta esa posibilidad. Aun así, de alguna manera sentía que esa no podía ser la solución a su problema, aunque ella podía perfectamente irse, ya que iba a seguir con su propósito de participar en los concursos.

-"Vamos, sabes que no quieres irte de su lado." – dijo una vocecilla al fondo de la mente de Serena.

-"Déjame en paz, no puedo pensar claramente." – le respondió Serena a aquella voz.

-"Soy tu subconsciente, niña tonta, hay que ver. Tú y yo sabemos que no puedes estar lejos de él por mucho tiempo sabiendo que están los dos aquí." – añadió aquella voz.

-"Él me trató mal y me dijo cosas feas sin necesidad, ¡es lo que se merece! – exclamó Serena a aquella voz.

-"¿Realmente consideras que ponerte en plano de orgullo ayudara con esto?" – le preguntó aquella voz.

Serena pensó sobre ello por un momento, ciertamente tenía su punto, si se separaban solo era evitar el problema, era probable que no ayudara en nada, además de que alcanzó a escuchar a Ash tratando de detenerla, aunque estaba tan enojada que no se detuvo. Su corazón se sentía inquieto.

-"Ves, tú misma sabes que la solución no es esa." – destacó la voz.

-"¡No voy a dejar que eso nuble mi juicio." – exclamó enojada la chica. – "me trató mal y no se comportó como debía, no entiendo por qué se siente de esa manera si yo creo que he sido bastante clara."

-"Vamos Serena, él es nuevo en esto y no sabe nada de nada, irte con tus amigas no ayudará a resolver las cosas; debe estar arrepentido, dale un poco de tiempo pero no le des muchas luces si él no hace nada." – le aconsejó su subconsciente.

-"Si hago eso va a parecer que soy débil y que estoy loca por él, no quiero dar esa imagen." – dijo refunfuñando, su cara se frunció un poco poniéndose un poco roja sus mejillas y sus cachetes se inflaron un poco, le desagradaba eso.

-"Pero si es cierto, ¿verdad? – le preguntó aquella voz, su corazón comenzó a latir un poco más rápido. – jaja viste, creo que él es más sincero que tu parte consciente."

-"¡Silencio!, rayos ahora tú también me traicionas." – le reclamó la chica.

-"Yo solo soy un reflejo de tú memoria y tus sentimientos, tú misma te estás traicionando, no me metas en eso. – señaló aquella voz. – tú y yo sabemos que él no se va a dar cuenta de eso, si ni siquiera él sabe lo que tiene, además esta vez está pasando porque lo vio de primera mano, puede que este comenzando a sentir algo, ¿no te parece?" – la voz estaba un poco emocionada.

-"¡Oye, eso es asunto mío!" – exclamó Serena con cierta emoción.

-"Y mío también." – respondió divertida.

-"Joder, es que… no sé si eso vaya a hacer que se disculpe." – reclamó la chica.

-"Y alejarte de él lo va a ayudar a hacerlo…, ¿verdad? ¿Cómo se va a disculpar si tú no estás presente? Eso es lo que más deseas, ¿no? Además, ¿no crees que ya es suficiente? Miette dijo que ya había tenido un día bastante duro." – le recordó.

-"Rayos… odio cuando tienes razón… está bien, tú ganas. – se rindió Serena que ya comenzaba a quedarse dormida. – veamos… que… sucede… ra. – finalmente se durmió.


De regreso con Ash…

Gary estaba a su lado mientras caminaban hacia el bosque en búsqueda de aquel obsequio de Serena, mientras lo hacían Ash seguía pensando en todo lo que le había pasado ese día y esa nueva experiencia. Gary al ver su expresión, dio un suspiro.

-Ash, no te preocupes, es normal. – le dijo Gary. – Esa rabia que tienes es por el pesar, y porque estás arrepentido.

-Lo sé Gary… pero es que yo aun no entiendo por qué lo hice… me he estado haciendo cuestionamientos todo el día, me he preguntado muchas cosas que antes no sabía. – dijo Ash aún cabizbajo.

-Veo que no tienes remedio Ash, ¿aún no te das cuenta? – le reclamó Gary.

-¿Cuenta de qué? – le preguntó el azabache a su amigo. Pikachu dio un suspiro.

-No te hagas el tonto Ash, algo tuvo que pasar en Kalos con Serena, algo dentro de ti cambió, ¿cierto?

-Bueno… sí… desde aquella ocasión todo es diferente, nunca lo había pensado o sentido antes, pero… en verdad fue duro separarme de ella en aquel momento, aunque sabía que debía hacerse. – le respondió Ash, mientras seguían caminando.

-Serena es muy especial para ti Ash, es por eso que te sientes así. – explicó Gary, tratando de ayudarlo. – Reaccionaste así porque al ver a Yazir, pensaste que él era más importante que tú, en resumen, inseguridad.

Era verdad, recordó lo que el mismo le había dicho a Miette sobre Serena, algo dentro de él hacía que se sintiera bien cuando estaba a su lado, un poco de luz comenzó a aparecer dentro de él. Al final ella tenía razón.

-Y esa rabia – prosiguió Gary, Ash volteó a verlo saliendo de sus pensamientos. – te la provocaron lo celos hacia él, me imagino que te cuestionaste si realmente eras importante para ella. Eso te hizo reaccionar así y dijiste cosas que no querías decir; pero ya lo debes saber… ¡La ira no es tu mejor aliada a veces! Esa no era la forma de manejar la situación.

Las palabras de Gary hacían que Ash se sorprendiera, realmente era como si lo estuviera leyendo, no hizo falta que le dijera nada para que él entendiera que es lo que pasaba.

-Gary… ¿cómo lo haces? – le preguntó Ash.

-¡No es como lo hago, es porque pienso, no como tú, cabeza hueca! – exclamó Gary notablemente enfadado y con fastidio. – Desde que te vi aquí en Alola supe que algo era diferente en ti por esa chica Serena, su nombre me sonaba familiar y ya veo por qué, el campamento de mi abuelo hace mucho tiempo; quién diría que la volverías a ver en Kalos después de tanto tiempo. ¿Me vas a contar que fue lo que pasó allí? – quiso saber Gary.

Ash comenzó a contarle todo lo que había pasado en Kalos a Gary, desde que la vio en el primer gimnasio, así como el motivo por el cual Serena salió de su casa en un principio, así como otras cosas; su amigo lo observaba como hablaba de eso alegremente.

-Mmm, ya veo… y… ¿no pasó nada más? – insistió Gary enérgicamente.

-No sé de qué hablas. – mintió, ocultando lo que había pasado en su despedida en Kalos. Gary se llevó una mano a la cabeza.

-Ash, ¿acaso no recuerdas lo que casi dijiste en aquella ocasión cuando perdiste contra Hala y en tu fiesta de cumpleaños? – insistió Gary con enojo e incredulidad, lo quería hacer pasar por tonto. – Algo está pasando entre ustedes dos, Serena definitivamente es alguien importante para ti, ya deberías saberlo. Estas sintiendo cosas por ella, ¿sabes a que me refiero no?

-Su… supongo. – dijo Ash tratando de hacerse el loco, sabía a qué se refería Gary, aquella calidez que siente en su pecho ahora cuando esta con Serena, aún no sabía con certeza que era, si era su amistad por ella o algo más.

-¡Idiota, deja de ocultarlo! – exclamó Gary con enfado y fastidio. – El punto es que…

-¡Eso ya no importa Gary, es el problema! – destacó el azabache alzando la voz, desesperado. – No importa cómo me sienta o que es lo que me pase; por culpa de los celos como dices hacia Yazir, le grite y ahora ella está furiosa conmigo, y no sé qué hacer.

-Lo único que tienes que hacer, es disculparte con ella. – le dijo Gary muy serio mientras seguían caminando. – te equivocaste, ahora debes asumirlo y hablar con ella.

-Pero… no sé qué decir. – dijo Ash bajando la voz.

-¡Subnormal! – gritó Gary notablemente enfadado levantando un puño y dándole un golpe en la cabeza, ignorando el ligero "Auch" que dijo Ash al recibir el golpe. – ¡Lo único que tienes que hacer es buscarla y hablar con ella! Todo lo que hay entre ustedes, su amistad y aquello que está creciendo dentro de ti no importa como quieras llamarlo, se va a perder si no haces algo, ¿¡acaso no te importa!?

-¡Claro que sí! Quiero arreglar todo con Serena, no quiero que esto se prolongue más. – manifestó Ash pasándose una mano por la cabeza donde Gary lo golpeó, aterrado ante esa idea.

-¡Entonces deja la cobardía! – exclamó Gary con energía deteniéndose frente a Ash. – ¡Tú siempre has estado seguro de ti mismo, y este es el momento más importante en que debes tener confianza, y como dices tú, no rendirte! Ustedes dos deben superar esto y arreglar las cosas.

-Pero…

-¡Pero nada! ¡Ella también está como tú! – "aunque ella sabe que está enamorada, tú aún no lo sabes, pero definitivamente es lo que te está pasando.", dijo el chico en su mente. – Los dos están sufriendo a causa de tú estupidez, así que se hombre ¡y arréglalo!

-Pero aún no me has dicho que debo decir. – insistió Ash enojado y preocupado, Gary se llevó una mano a la cara y la bajo con expresión cansada dando un suspiro.

-Escúchame. – dijo tomando aire y relajándose un poco ante la poca experiencia de Ash en cuanto a los sentimientos se trataba, retomando su camino. – Vas a ir a buscarla cuando lo creas conveniente; vas a decirle que quieres hablar con ella, y una vez hagas eso, – Gary puso una expresión seria. – vas a hablarle como siempre lo haces, pero vas a dar lujo de detalles sobre tú comportamiento y le vas a suplicar que te perdone. ¡Las palabras van a venir solas, si de verdad lo sientes desde adentro! – lo interrumpió al ver la cara de su amigo que iba a preguntar algo.

-Pero es que… – Ash realmente estaba nervioso y no sabía por qué, sintió un vacío en su pecho y un gran temor, sentía que una batalla contra algún campeón de Liga, o incluso la final de la Liga de Kalos, era algo pequeño comparado con eso, había una fuerza desconocida que iba desde su mente y se expandía por su cuerpo que le producía terror, ante la idea de hablar con Serena "desde adentro" como le dijo Gary.

-¡QUE DEJES LA COBARDÍA, POR UN DEMONIO! – gritó Gary poniéndose frente a él de nuevo. – ¡Valentía, hazlo por ti y por ella! ¡Si no lo haces, todo se acabó así que se hombre y pide disculpas como se debe! – le dijo. Ash se quedó impresionado ante el fuerte regaño de Gary.

-De acuerdo, de acuerdo, tranquilo, ¡lo haré! – exclamó Ash tratando de sonar seguro.

-¡Así me gusta! – exclamó Gary dándole una fuerte palmada en la espalda. – Ahora busquemos eso para irnos a dormir.

Finalmente, consiguieron el brazalete que le había obsequiado Serena a Ash; el chico se lo puso en la muñeca y sintió un alivio enorme, realmente estaba contento de encontrarlo, para él esa era su posesión más valiosa, aunque se tratara de algo simple; "así es como te sentiste al tener esto, ¿verdad Serena?", pensó el azabache. De regreso al centro Pokémon, Ash recordó que Serena se había quitado su cinta azul.

-Gary… ¿por qué crees que Serena se quitó su cinta azul? – le preguntó el azabache.

-¡Aja! Sabía que tú tenías que ver con eso. – exclamó Gary satisfecho consigo mismo al haber acertado.

-¡Solo responde! – dijo un enojado Ash, tratando de ocultar el nerviosismo.

-Bueno, me imagino que quería mandarte un mensaje bastante gráfico, – opinó Gary pensando con cuidado el asunto. – está furiosa contigo y como iban a tener ese combate en el Concurso, era el momento para demostrarte que no iba a echarse para atrás en su decisión, es para que te dieras cuenta que algo se había perdido con eso; me imagino que eso debe tener algún valor para ella y para ti.

-Pueees… sí, fue un regalo que le hice en Kalos en una ocasión; me dijo que lo iba a atesorar por siempre… y cuando vi que se lo quitó, eso hizo que me sintiera mal. – señalo Ash con tristeza, bajando los hombros.

-Esa es la idea – aseveró Gary llevándose una mano a la frente suspirando. – es para hacerte entender que se había distanciado de ti en ese momento, y por lo que veo tuvo éxito. – vio como el efecto de sus palabras hacían que se confirmara un temor dentro de Ash que hizo que se detuviera en seco. – De nada te sirve eso; lo hecho, hecho está, solo haz lo que te dije y todo saldrá bien.

-De acuerdo… lo haré… pero no sé si ella me perdone. – dijo cabizbajo y en voz baja.

-Vamos Ash tranquilo ella te perdonará, estoy seguro. – lo animó Gary sonriéndole. – Así que arriba ese ánimo.


Al día siguiente, en la habitación de las chicas…

Serena fue la primera en levantarse esa mañana, se estiró por unos instantes en su cama, extrañamente de muy buen humor, sabía que decisión iba a tomar con respecto a la propuesta de Shauna, de cierta manera tenía un aire bastante animado. Se levantó y fue al baño a echarse agua en la cara y cepillarse los dientes como de costumbre, procurando no hacer mucho ruido para no despertar a las demás. Miraba el nuevo día con optimismo tratando de olvidar todo lo que había pasado mientras hacía aquello. Luz también se despertó y fue a saludar a Serena, sonriéndole, gesto que devolvió la chica.

Una vez terminó de usar el baño luego de acomodarse un poco el cabello, fue a buscar su ropa para cambiarse; en eso escucho que alguien tocaba la puerta.

-¿Estás allí Serena? – preguntó la voz de Miette del otro lado de la puerta.

-Sí, ya salgo. – le respondió la chica. Se terminó de poner los zapatos y salió del baño.

-Buenos días. – la saludó la peli azul.

-Hola Miette, buenos días.

-Tienes mejor semblante hoy Serena, ¿pasó algo? – le preguntó su amiga.

-Nada en especial, es solo que ya tomé mi decisión. – añadió Serena contenta.

-Yyyy, ¿cuál es?

Serena cerró los ojos por unos momentos y luego respondió.

-Me voy a quedar con Ash, no voy a ir con ustedes. – aseveró Serena con voz firme y decidida, sin dejar de sonreír. Luz parecía contenta con esa decisión.

-Lo sabía. – dijo Miette.

-No quiero irme dejando las cosas así con Ash, sigo enojada con él, pero… sé que debe estar como yo en este momento; de seguro debe estar buscando la forma de hacer algo y si me voy… no lo podrá hacer… no creo que irme solucione las cosas, solo lo haría más difícil. – añadió Serena en tono reflexivo.

-Si eso es lo que dicta tu razón, entonces está bien. – opinó Miette mientras caminaba en dirección al baño con su ropa en las manos. – Ash es un tonto, de eso no hay duda, pero creo que estas en lo correcto, estoy segura que todo se arreglará.

-Te espero para bajar a desayunar. – le dijo Serena.

Luego de unos instantes, ambas bajaron y ya estaban listo el desayuno en el Centro Pokémon, pidieron y fueron a sentarse en una de las mesas del comedor.

-¿Qué vas a hacer con Yazir? Tal parece que te dio a entender que quiere viajar por Alola también. – manifestó Miette un poco preocupada.

-Ese es otro tema… Ash y él van a llevar la vida de perros y gatos, pero debo admitir que me gustaría estar junto a ambos. – se llevó una mano a la cabeza. – No sé cómo lo vaya a tomar Ash… eso solo puede empeorar las cosas.

-Eso puede ser un problema bastante gordo Serena, vas a tener muchos problemas. – le dejo saber Miette.

-Ya veré como manejo eso, ¿por qué no se pueden llevar bien esos dos? Sería tan genial – dijo Serena con resignación y dando un gran suspiro. – Van a tener que acostumbrarse.

-Vas a tener que darles un empujón a esos dos; Ash realmente ha cambiado bastante desde lo que hizo Serena en Kalos, está surgiendo algo dentro de él. – opinó Miette en voz alta. Serena que estaba tomando de un vaso de agua casi se ahoga al haber tomado de golpe por la impresión que le dio lo que dijo su amiga, aunque no supo si era júbilo o nerviosismo. Luz también se impresiono ante lo que dijo Miette, tanto que soltó lo que estaba comiendo.

-¿¡Qué dices que dijiste!? – exclamó Serena. Miette se dio cuenta que había dicho algo que era para sí misma.

-¡Nada, yo… este… quiero decir! – se apresuró a corregir la peli azul.

En eso vieron a Shauna y a Lillie bajando por las escaleras.

-¡Mira! Shauna y Lillie bajaron. ¡Chicas aquí estamos! – Miette alzó la voz y les hizo señas para que las vieran. Serena se inclinó hacia delante haciendo que Miette retrocediera.

-¡No me cambies el tema, ¿qué fue lo que dijiste!? – insistió Serena bajando la voz. Luz se acercó a Miette también sobre la mesa, lista para propinarle una descarga y hacerla hablar.

-¡No sé de qué hablas Serena! – se defendió Miette como pudo.

-¡Claro que sí! – en eso Shauna y Lillie llegaron junto a Miette y Serena y pusieron una cara de extrañeza.

-¿Qué están haciendo ustedes dos? – preguntaron al mismo tiempo.

-¡Nada, ¿por qué? ¿pasa algo? – respondieron las dos al mismo tiempo.

-Olvídenlo. – dijo Shauna al saber que no les dirían nada.

Las chicas tomaron el desayuno mientras hablaban animadamente sobre moda y sobre los concursos. Lillie en ese momento habló sobre lo animada que había sido la competencia, nunca había estado en una y disfruto el rato allí, aunque solo habló de las batallas de las semifinales y la final. Cuando le preguntaron sobre por qué había visto únicamente esas 3 peleas, la chica se puso un poco nerviosa ya que no quería contar demasiado sobre lo que pasó con Gary y Cosmog en el bosque, recordar aquello hizo que la temperatura de su rostro subiera un poco; la demás se rieron y trataron de sacarle algo de información sobre ese intervalo de tiempo, pero Lillie inventó cualquier excusa de que tenía unos recados que hacer que había olvidado y que eran importantes para ayudar al Profesor Kukui, aunque no fue suficiente para que dejaran de insistir con el tema.

-Pero… eso hace que te pongas roja, ¿hacer recados? – preguntó Serena con bastante curiosidad.

-Es que está haciendo calor, y como soy muy blanca, seguro se nota por eso. – mintió.

-Pero si está bastante fresca la mañana. – opinó Miette viendo por la ventana cerca de la mesa.

-Aquí está caliente. – insistió Lillie.

-Estás ocultando algo amiga, habla. – Shauna tenía una sonrisa en su rostro.

-Eso eso, habla. – la secundó Serena.

-Es su imaginación, chicas. En serio no fue nada interesante, solo hice eso y ya. – Lillie no se salía de su respuesta transmitiendo la mayor cantidad de calma que podía.

Siguieron platicando hasta que terminaron de comer; Shauna y Miette se pusieron de pie luego de terminar.

-Bueno chicas, aquí nos despedimos, ya nos vamos. – les dijo Miette. – La próxima vez que nos veamos, yo ganaré Serena.

-Lo mismo digo, será mejor que te cuides. – añadió Shauna.

-Seguro que sí chicas, no me voy a descuidar, tengo mucha competencia. – las secundó Serena dándoles una sonrisa. Luego intercambiaron a abrazos y gestos para despedirse.

-Adiós Lillie, cuídate mucho. – dijo Miette dándole un abrazo a la chica.

-Seguro que sí.

-Suerte con tu miedo a los Pokémon, seguro lo superaras. – afirmó Shauna dándole ánimos.

-Gracias, seguro que sí, tengo amigos que me ayudarán.

-Adiós, cuídense. – dijo Serena.

-Mucha suerte Serena, recuerda, calma y paciencia. – dijeron Miette y Shauna a la vez. Salieron del Centro Pokémon con rumbo a la siguiente ciudad y desafío.

-¿Cómo vas a arreglar tú problema con Ash, Serena? – le preguntó Lillie. – Se referían a eso ¿no?

-Sí, – afirmó Serena. – No te preocupes, tengo un buen presentimiento.

Al rato Ash en compañía de Pikachu, Gary, Yazir, Tierno y Trevor bajaron al comedor, Gary estaba en el centro, Yazir del lado izquierdo y Ash del derecho, junto a Trevor y Tierno. Fueron a pedir algo y luego se acercaron a la mesa donde estaban Serena y Lillie.

-Hola chicas, buenos días. – saludaron Gary y Yazir.

-¡Hola! – les devolvieron el saludo.

-Hola Lillie, Serena… buenos días. – dijo Satoshi.

-Hola Ash. – lo saludó Lillie un poco distante, Serena sin embargo no le dijo nada. El chico dio un suspiro.

-¿Miette y Shauna? – preguntaron Trevor y Tierno.

-Ellas ya se fueron.

-¡¿Quéeeee?! Se nos van a adelantar. – dijeron los dos, comieron lo más rápido que podían y rápidamente se fueron del lugar. – Lo sentimos chicos, nos gustaría quedarnos más tiempo, pero debemos irnos a Mele Mele, suerte en su viaje ¡adiós! – salieron corriendo del lugar, dejando a todos atónitos.

Mientras los chicos tomaban el desayuno, finalmente Yazir habló.

-Oigan, le había dicho esto ayer a Serena. – añadió Yazir viéndolos a todos. – Voy a viajar con ustedes por esta región. así tal vez tenga la ocasión de conocer entrenadores fuertes y hacer otras cosas.

-"¡EEEEEEEEEEEH! – exclamó Ash en su mente. - ¡Justo lo que me recomendó el doctor, perfecto, esto va a ser genial… sobre mi cadáver voy a ir por allí con este!". – Pikachu dio un suspiro al ver el rostro de Ash.

-A mí me parece genial. – Lillie apoyó la idea sonriendo, le agradaba poder viajar con una persona más, además que el Froslass de Yazir se había vuelto su amiga.

-Yo también lo apoyo. – la secundó Serena, las tripas de Ash se retorcían y aquel monstruo que tenía dentro de sí dio un quejido bastante fuerte.

-Claro, sería estupendo. – dijo Gary, Ash volteó a verlo, pero este tenía los ojos cerrados.

-Y a ti, presumido, ¿qué te parece? – le preguntó Yazir.

-¡Me parece muy… bien! – respondió Ash con algo de dureza y sonando lo más convincente que podía y ocultando lo mejor que pudo su expresión de dolor, al haber recibido un pisotón por parte de Gary por debajo de la mesa, su respuesta hizo que Serena casi se ahogara con el agua que estaba bebiendo y lo observó sorprendida.

-¿Seguro? – le volvió a preguntar Yazir dándole pequeñas palmadas a Serena para que recuperar el aliento.

-Síi, ¡muy seguro! – dijo algo de frialdad y a regañadientes.

-"Vaya, ¿será que por fin aprendió? Sería bueno, aunque sigo enojada con él." – pensó Serena.

-¡Oye imbécil, ¿por qué hiciste eso? ¡Me dolió! – le reclamó Ash a Gary en un susurro.

-¡Es lo que te mereces! ¿Qué ibas a decir? ¿Que te negabas e iba a ser sobre tú cadáver? ¿Qué ibas a lograr con eso eh? – le respondió Gary regañándolo con aspereza. – ¿No crees que ya tienes bastantes problemas como para añadirle otro más? Evite que la cagaras de nuevo, deberías agradecerme.

Ash sabía que Gary tenía razón, aunque le costaba trabajo acostumbrarse a la idea, pero respiro profundo y se relajó, no quería que las cosas empeoraran con Serena por culpa de alguna tontería que pudiera hacer por culpa de la ira, así que mantuvo sus celos bajo control y siguió comiendo. Al terminar todos se fueron del Centro Pokémon.

-Bien, Rotom-Dex, ¿dónde es el siguiente desafío? – preguntó Ash, este salió de su mochila.

-Es en la Colina Saltaagua, en la ruta 5, al norte de aquí, – le informó Rotom-Dex. – cerca de Pueblo Ohana.

-Perfecto, vamos entonces chicos. – dijo Ash empezando a caminar, los demás lo siguieron.

Y así partieron hacia aquel lugar, guiados por la Rotom-Dex de Ash.


Pasaron tres días mientras se dirigían a aquel lugar, fue un viaje bastante pesado y agotador emocionalmente, sobre todo para Ash que no soportaba ver a Yazir tan cerca de Serena; además de que la peli miel seguía con la ley del hielo para con Ash. A pesar de que gracias a Gary sabía de alguna manera como controlar su malestar, le estaba costando mucho trabajo. Su amigo siempre se encontraba atento a la expresión del azabache para evitar que volviera a cometer una tontería y siempre recordándole que mantuviera la calma.

-Ash, recuerda tu viaje y todo lo que ha pasado, con eso debes tener motivos de sobra para estar tranquilo. – le repetía Gary constantemente.

Y a pesar de que tenía razón, no podía evitar sentirse incómodo. Lillie mientras tanto iba observando los alrededores durante el día en compañía de Gary y de Froslass, que de vez en cuando se salía de su Pokebola para dar una vuelta o entretenerse con Lillie; ya cuando pasaba un rato y se habían olvidado de su presencia solía hacerse invisible y comenzar a gastar bromas nuevamente, como por ejemplo cuando alguien iba a tomar agua enfriaba el envase para que se congelara y no saliera nada, dejando atónito por unos instantes al consumidor; o hacer que de golpe se enfriara una parte del cuerpo de su víctima que solía ser Ash o el mismo Gary, por lo general la espalda, causándoles una sensación desagradable y logrando hacer que sus expresiones fueran extrañas y muy graciosas, riéndose de ello junto a Lillie, para luego ser reprendida por Yazir; sin embargo no todos se divertían con las travesuras de Froslass, ya que cuando esta se acercaba mucho a Pikachu, se podía ver como Luz no lo disfrutaba para nada y la veía con recelo, lo que provocaba un discusión terminando en un regaño por parte de Serena, y claro Pikachu en el medio sin saber qué hacer ante la situación.

Cuando caía la noche, Serena y Lillie compartían tienda mientras Yazir tenía la suya propia, lo cual era un alivio para Ash, al no tener la necesidad de compartir lugar con él, así podían evitarse problemas y discusiones inútiles. El azabache pasaba las noches despierto hasta tarde pensando en formas para disculparse con Serena, sin tener aún alguna idea clara de cómo hacerlo o que decir, veía como Gary dormía plácidamente mientras él se rompía la cabeza pensando.

Finalmente, llegaron a Pueblo Ohana la mañana del tercer día. Era un lugar bastante apacible, a pesar de ser pequeño. Los niños corrían por el lugar en compañía de algunos Pokémon; vieron una especie de supermercado con bastantes personas comprando víveres y platicando alegremente, unas cuantas calles más a la derecha se encontraba el Centro Pokémon; una de las calles, a la izquierda del Centro Pokémon, iba directamente hacia un claro, lograban escuchar el agua correr como si hubiera una especie de cascada cerca; a lo lejos se podía ver un rancho con bastantes Tauros corriendo por la zona

-Vaya, son muchos… me preguntó para que serán. – dijo Ash sorprendido, Pikachu también observaba aquello con atención, viendo a los Pokémon correr. Gary, Yazir, Lillie y Serena y Luz en su hombro también veían aquello.

-Esos Tauros son criados como Monturas Pokémon, aquí en Alola los entrenadores suelen utilizarlos para moverse de un lugar a otro o para tener carreras, son bastante dóciles una vez son entrenados para ello. – dijo alguien detrás de ellos.

-Increíble. – exclamó Serena.

-Así que aquí es donde entrenan a los Tauros destinados a la Montura, no lo sabía. – añadió Ash.

-¿Tú sabías sobre la Montura Pokémon? – le preguntó Gary con asombro.

-Pues claro Gary, vi sobre eso en la Escuela Pokémon, pero lo que sí no sabía era donde entrenaban a los Tauros. – explicó el azabache aún sin voltear la mirada viendo a los Pokémon. – Oiga, usted parece ser de por aquí, ¿sabe dónde está la Colina Saltaagua? Vengo a desafiar al capitán.

-Pues claro, es por el sendero al extremo contrario del Centro Pokémon al Oeste. – dijo aquella persona.

-Oh, que amable eres muchas gracias, aunque… tu voz se me hace conocida. – señaló Ash confundido.

-Tienes razón. – afirmó Gary.

-Es verdad. – los secundó Lillie a ambos.

-A mí también se me hace conocida… - continuó Serena.

En eso, los chicos se voltearon a ver quién les hablaba y se quedaron atónitos al ver de quien se trataba, una chica baja, vestida con una camisa con detalles en azul y bermudas blancas, sandalias y de cabello azul, de ojos azules y con algunas pecas en el rostro.

-… La… ¿¡LANA!? – exclamaron Ash, Serena y Gary sin salir de su asombro.

-¡Hola chicos! – saludo a sus aún incrédulos amigos.

-Pe… pero… ¿cómo es que estás aquí Lana? – le preguntaron al mismo tiempo.

-A… eso. Pues yo tengo mi casa aquí en Akala, en una ciudad hacia el Sur de la isla, Ciudad Konikoni. Te lo comenté Ash, pero parece que no prestabas atención… - lo vio Lana con cara de pocos amigos al ver lo despistado que era Ash.

-Lo siento Lana, mala costumbre mía, soy un poco olvidadizo.

-Me doy cuenta.

-¿Vienes de paso entonces? – le preguntó Serena. Lillie sin embargo sonrió un poco.

-Nop, en realidad – Lana alzó una mano hacia arriba en expresión de sorpresa. – Yo soy la Capitana de este desafío.

-¿¡Quéeeeeeeeeee!? – exclamaron todos menos Lillie. Todos voltearon a verla, tenía una sonrisa cómplice junto a Lana.

-¿Tú lo sabías? – le pregunto Ash.

-Pues claro que lo sabía. – le respondió con entusiasmo. – Aquellos que estuvimos en la Escuela fuimos nombrados Capitanes, menos tú y yo claro está.

-Si eso es así, ¿por qué no me enteré? – preguntó Ash.

-Porque era una sorpresa. – le respondió Lana alegre y sonriendo. – en realidad tú también fuiste candidato para ser uno, pero el Profesor Kukui sabía que te negarías, así que no te dijo nada, como era seguro que ibas a hacer el recorrido, decidimos que iba a ser sorpresa.

-Entonces… eso quiere decir que… ¿Mallow, Kiawe y Sophocles también son Capitanes? – preguntó el azabache.

-Exactamente. – afirmó Lana. – Y por eso es que decidimos no participar en el torneo en tú cumpleaños, queríamos que nuestro posible enfrentamiento fuera una sorpresa también. Aunque… no sé quién es él. – terminó diciendo con extrañeza.

-Ah lo siento, permíteme. Mi nombre es Yazir, soy un amigo de la infancia de Serena, es un gusto. – la saludo Yazir cordialmente, pero distante.

-Hola, un gusto. – lo saludó Lana con la mano, para luego ver a Ash directamente. – Así que... estás aquí para el desafío.

-Sí, estoy listo. – dijo Ash enérgicamente.

-Muy bien, entonces, ¡prepárate porque no será fácil! – exclamó Lana con energía y con expresión confiada, pero conservando su alegría. – Síganme a la Colina Saltaagua.

Emprendieron camino hacia dicho lugar, en ese momento Gary se acercó a Serena, que estaba perdida en sus pensamientos.

-¿Emocionada? – le preguntó Gary.

-Siiih… seguro. – le respondió Serena con desanimo.

-¿Qué pasa? – le preguntó el chico al ver su reacción. – Lo vas a apoyar como siempre, ¿no?

-Yo… yo… yo… ¡No lo haré! – exclamó Serena, lo que hizo que todos voltearan a verla, incluso Lana y Ash.

-Serena… ¿estás bien? – le preguntó Yazir al ver lo que había hecho.

-S… sí, estoy bien, tranquilos. – les dijo Serena, los demás inclinaron un poco la cabeza y la miraron preocupados, pero siguieron su camino. – ¡No lo voy a hacer Gary!

-¿Es por qué aún no se ha zanjado ese asunto no? – le preguntó.

-¿¡Cómo es que sabes de eso!? – quiso saber Serena con nerviosismo.

-Eso no es importante, el punto es que solo va a hacer que Ash se sienta mal si no lo haces…

-Pero… no quiero ceder… él fue el que… - comenzó a decir Serena.

-Yo lo sé Serena, pero si no lo haces… eso de verdad va a ser un golpe bajo. – señaló Gary viendo la espalda de Ash.

-¿¡Crees que para mí no lo es!? No sabes las ganas que tengo de hacerlo, pero no puedo, ¡dejaría de ser yo si lo hago! – le respondió la chica.

-Pero...

-¡Esta decidido! – exclamó Serena con firmeza, Gary se dio cuenta que hablaba en serio y dejó de insistir.

Algunos minutos después, llegaron a su destino. Era un lugar tranquilo, un claro con un lago en medio, rodeado por algunos árboles y un sendero por el cual bajaba la pequeña colina, rodearon el lugar y pudieron ver un conjunto de estanques conectados entre sí por una mini catarata. El agua se movía a través de los estanques y estos seguían el camino bajando a través de los distintos niveles del lugar.

-Ahora entiendo por qué le dicen Colina Saltaagua. – opino Serena.

-El agua se mueve por todo el lugar, debe ser un lugar muy bonito en la noche. – añadió Yazir observando los alrededores con atención.

-En eso tienes razón. – lo secundó Lana emocionada, le dirigió una mirada decidida a Ash. – Bien, que comience la primera etapa del desafío.

-¿Primera Etapa? – preguntaron todos con curiosidad

-Sí, solo debes tener una batalla conmigo, sencillo ¿no? Pero te advierto que no te confíes. - manifestó Lana señalando a Ash.

-Nunca lo hago Lana, espero que estés lista. – respondió el azabache con su clásica pose de confianza. – ¿Cuál será la modalidad?

-Será una batalla de 2 contra 2. - explicó Lana, la chica tomó una de sus Pokebolas y de ella salió un Lapras, que la llevó a una de las rocas que servían de plataforma para estar de pie. Saltó hacia una de ellas, este mismo proceso ocurrió con Ash y con Gary que iba a ser de árbitro.

-Bien, esta es la batalla entre Ash el retador de Pueblo Paleta y la Capitana Lana, en un combate de 2 contra 2, aquel cuyos dos Pokémon no puedan seguir combatiendo perderá el encuentro. Ambos entrenadores podrán hacer cambios en medio de la batalla. – una vez dicho eso, tanto Ash como Lana asintieron, con una mirada llena de emoción, listos para comenzar el combate. – ¡Comiencen!

-Bien de acuerdo, ¡Popplio sal a pelear! – exclamó Lana arrojando su Pokebola con bastante confianza en su expresión.

-¡Dartrix, sal ahora! – dijo Ash en voz alta arrojando su Pokebola.

-Veamos cómo le va a al malhumorado este. – señalo Yazir.

-¡No le digas así! – exclamó Serena con expresión bastante enojada y con los puños cerrados sentada al lado de él.

-Pero si eso es lo que es. – le dijo su amigo con expresión decidida.

-¡No lo conoces lo suficiente para decir eso! Así que no puedes opinar, guarda silencio y observa. – replicó Serena; Yazir solo se quedó allí con expresión llena de sorpresa, no le gusto lo que le había dicho la chica, pero supo que en parte tenía razón.

-"Ash, este encuentro va a ser difícil para ti, veamos como lo afrontaras." – a Gary se le vio preocupado en el medio del campo de batalla.

-"Puede que no lo pueda apoyar a viva voz, pero de verdad espero que le vaya bien… yo sé que tú puedes." – pensó Serena.

-Dartrix, debemos tener cuidado con su Pokémon, es muy fuerte. – Ash conocía al Popplio de Lana desde hace rato en la Escuela Pokémon, ya había visto de lo que era capaz con anterioridad, Dartrix asintió.

-¡Popplio, usa Voz Cautivadora ahora! – le ordenó Lana, su Pokémon emitió una onda sonora que de color rosa de su boca que volaba hacia Dartrix a buena velocidad.

-¡Esquívalo y usa Capa de Hojas! – dijo Ash a su Pokémon.

Dartrix salió volando y esquivó el ataque de Popplio, para luego contra atacar con su ataque de capa de hojas. Sin embargo, el Popplio de Lana uso su cola para impulsarse y saltar, dando una pirueta en el aire lo que hizo que esquivara por completo el ataque de Dartrix.

-Vaya tu Rowlet evoluciono y se hizo más fuerte, esto será interesante. – dijo Lana emocionada.

-Tú Popplio sigue siendo tan bueno como lo recuerdo, no me lo vas a dejar fácil ¿no? – "Su Pokémon es muy ágil y rápido, tendré que pensar en algo."

-Claro que no Ash, será mejor que luches con más ganas. ¡Popplio, usa acua jet ahora! – Popplio saltó al agua y se movió a una velocidad impresionante, saltó fuera del agua y acertó un golpe al Dartrix de Ash en medio del aire.

-¡Ahora es tu oportunidad Dartrix, hojas filosas! – Dartrix se recuperó en medio del aire y agito sus alas, de donde salieron una gran cantidad de hojas con un frente bastante amplio, golpeando de lleno a Popplio provocándole un gran daño.

-Ese fue un buen movimiento, aprovecho que su Pokémon estaba en medio del aire y al no poder esquivarlo uso un ataque de gran alcance, nada mal. – destacó Yazir analizando la acción de Ash. – Este encuentro se pondrá divertido.

Serena, sin embargo, observaba la batalla sin emitir concepto, lo que requería de todo su esfuerzo, pero por dentro estaba feliz al ver la maniobra de Ash.

-Muy bien Ash, ahora veamos como reaccionas a esto. ¡Popplio Escaldar ahora! – un chorro de agua hirviendo salió de la boca de Popplio directamente a Dartrix.

-¡Esquívalo Dartrix! – Dartrix trató de esquivarlo, pero no pudo hacerlo y recibió el impacto directamente, logrando afectarlo un poco, pero ese era el menor de los problemas de Ash, ya que su Dartrix fue afectado por los efectos secundarios del ataque de Popplio.

-Oh oh, eso no es bueno, su Dartrix está quemado por el ataque de Popplio, eso significa que su poder ha sido reducido a la mitad. – añadió Gary con preocupación al ver como estaba el Pokémon de Ash.

-Ahora la batalla será más difícil para él. – dijo Yazir sin alterarse mucho. A Serena si se le vio preocupada ante el comentario de Gary.

-Debemos confiar en él, aún es muy pronto para preocuparnos. – dijo Lillie con bastante calma en su voz.

-¡No te rindas Dartrix, usa Garra Umbría! – Dartrix como pudo se dirigió hacia Popplio, pero el Pokémon saltó al agua esquivando el ataque.

-¡Popplio, Voz Cautivadora! – ordenó Lana a su Pokémon, nuevamente el Pokémon tomó impulso y salió disparado hacia Dartrix, dándole un gran golpe.

En eso, se vio que una especie de aura de color verde rodeó el cuerpo de Dartrix.

-¡Daaaartrix! – el Pokémon cambio su expresión a una fuerte y decidida.

-¡Se activó su habilidad, Espesura! – dijo Gary por lo bajo emocionado. – Ahora es el momento.

-¡Esto debe ser una broma! – dijo Lana alzando la voz. – ¡Popplio usa acua jet ahora!

-¡Dartrix As Aéreo! – Dartrix voló a toda velocidad hacia Popplio, y en el último segundo logró esquivar el ataque de Popplio, dejando al Pokémon impresionado junto a su entrenadora.

-¡Ahora Capa de Hojas! – exclamó Ash, Dartrix dio vueltas sobre sí mismo y abrió las alas de donde salieron miles de hojas que golpearon directamente a Popplio en medio del aire.

-¡Nooo Popplio! – exclamó Lana, su Pokémon cayó al agua y luego salió a flote derrotado.

-¡Popplio no puede continuar, Dartrix es el ganador! – exclamó Gary sentenciando la batalla. Lana luego de eso regresó a su Pokémon, Dartrix se posó en una de las rocas, se le veía cansado.

-El chico ganó esta batalla, pero su Pokémon se ve agotado, ¿será capaz de ganar la siguiente? Lo veo difícil. – opinó Yazir analizando la situación. – Tal vez sea mucho para él, ¿qué crees tú Serena?... ¡Oye Serena!

-Ahh, ¿qué?... ¿qué paso?

-¡Estabas en la nebulosa! ¿escuchaste lo que dije? – le preguntó Yazir.

-Sí claro, fue una buena batalla. – opinó Serena con sin mucho ánimo.

-¡Eso no! Que tal vez el Pokémon de Ash no pueda enfrentar otra ronda. – le recordó el chico con algo de desesperación ante la distracción de su amiga. Pero al ver que no le contestaba ya que estaba distraída viendo el campo de batalla, vio que era una causa perdida y decidió dejarlo estar.

-"Vamos Ash, tú puedes yo sé que sí, aunque no lo parezca, estoy contigo."

-Buena batalla Ash, pero mi siguiente Pokémon le dará fin a esto. – dijo Lana muy segura de sí misma tomando una Pokebola. – ¡Araquanid, yo te elijo! – de su Pokebola emergió un Pokémon con el aspecto de una araña.

Continuara…


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Notas de los autores:

Bueno amigos, hasta aquí el capítulo 35 de Caminos Enlazados. Qué les pareció? Esperamos haya sido de su agrado. La Batalla de Ash y Lana va a continuar en el siguiente episodio, veamos como le va a Ash en esa pelea.

El siguiente capítulo llegará el día de mañana :D, así que estén atentos, feliz día, tarde o noche XD. Recuerden dejar sus reviews :D