Capítulo 39
Anteriormente: Ash, Serena, Gary, Lillie, Yazir y Lana decidieron pasar un día de relajación en la playa, en celebración por la primera victoria de Ash en la isla de Akala, y claro por supuesto, otras cosas más. Ash, en su charla con Serena, la "invitó" a salir al recordar aquellos momentos que tuvieron solos en Mele Mele. Mientras Gary y Lillie, decidieron ir a las Ruinas de la Vida, hogar del Pokémon Guardián de Akala, en búsqueda de información para resolver los misterios alrededor de Nebulilla (Cosmog).
A la mañana siguiente...
Ash se despertó esa mañana temprano; no había podido conciliar el sueño en toda la noche, debido a los nervios que le producía lo que iba a ocurrir ese día, iba a estar completamente solo con Serena, sin interrupciones; aunque ya hubieran caminado sin la compañía de nadie más en otras ocasiones, y además de haber pasado un tiempo solo con ella, en esta ocasión, estaba plenamente consciente de que había algo "diferente", era extrañamente emocionante, pero a la vez inquietante e intimidante, eso no lo había dejado dormir.
Entre muchas de sus pesadillas, se vio a sí mismo listo para acudir a su encuentro con Serena, solo para llevarse la desagradable sorpresa de ver a una peli miel horrorizada, al ver que se le había olvidado ponerse pantalones, llevando solo su ropa interior; se vio a sí mismo totalmente mudo sin saber exactamente que decir o que hacer al lado de ella; iban caminando juntos y de repente vio la mano libre de la chica, una especie de fuerza sobre su brazo le impedía moverlo, y cuando al fin lo lograba y tomaba su mano, al alzar la mirada era el rostro de Yazir, despertando horrorizado; en otro Serena se aburría y se iba con su amigo, mientras este le dirigía una mirada burlona y llena de victoria. Salió de su cama y comenzó a caminar de un lado al otro sin detenerse, con extrema ansiedad, pensando en todos los detalles y el itinerario del día.
-Buenos días Ash, – lo saludó Gary, que llevaba observándolo ya un buen rato. – si sigues haciendo eso, vas a abrir un agujero en el suelo. – Ash volteó a verlo, al percatarse que su amigo estaba despierto.
-Ah… Hola Gary… – le devolvió el gesto Ash en un tono de voz bajo, deteniéndose en seco, aunque bajo un poco la mirada y se encogió de hombros. – Es que… estoy muy preocupado.
-Me doy cuenta, ¿qué vas a hacer hoy? – preguntó Gary.
-Pues… hoy voy a… voy a… ¡compartiruntiempoasolasconSerena! – respondió Ash tan deprisa que Gary no pudo entender lo que dijo, además de que había bajado un poco la voz.
-¡¿Qué?! ¡Habla más alto y modula!
-Voy a… ¡Compartir un tiempo a solas con Serena, ya lo dije! – dijo alzando la voz el azabache, viendo a Gary muy serio, pero con los nervios de punta aún.
-A ver a ver un momento, te refieres a… ¡¿una cita?! – Gary tardó un par de minutos en entender todo mientras Ash volvía a pasear por la habitación, estaba atónito con lo que había oído, no lo podía creer. – ¿Es en serio? Sabes que esto no es chistoso. ¿Dónde está la cámara oculta aquí o qué? – dijo volteando en varias direcciones viendo donde podían haberla escondido.
-¡Es muy en serio, zoquete! Se supone que debo verme con ella en el vestíbulo del Centro Pokémon, pero…, ¡no sé qué hacer hoy, ni qué decir, ni sobre qué hablar! Ya he estado solo con ella antes, ¡pero esto es totalmente diferente! No sé si ella la vaya a pasar bien; no se me ocurre algún tema interesante, no sé qué debo hacer en caso de esos silencios incómodos, qué ordenar...
-Oye Ash. – empezó a decir Gary tratando de llamar su atención, pero él seguía hablando sin prestarle atención, Pikachu observaba a su entrenador moverse de un lado al otro, se dio una palmada en la cabeza, preocupado por su amigo. – Ash. – lo volvió a llamar Gary, para no obtener respuesta hasta que finalmente se levantó de su cama. – ¡ASH! – se puso frente a él zarandeándolo un poco, captando la atención del entrenador. – Relájate.
-¡Pero…!
-¡Relájate! – Gary se volvió a sentar en su cama, e hizo un ademán a Ash para que se sentara a su lado; el chico lo hizo. – Poniéndote nervioso no vas a hacer que las cosas mejoren.
-Es fácil decirlo… pero no hacerlo. – replicó el azabache. – Pasé una noche de perros, quiero olvidar esos sueños.
-Ya me imagino que clase de sueños habrán sido si estás así. – respondió Gary riéndose con ganas, solo para ver la expresión seria de Ash, con cierto enojo.
-¡No ayudas! – exclamó enojado.
-Ya ya, tranquilo. Solo se tú mismo Ash, ya has estado solo con ella en otras ocasiones tengo entendido, ¿verdad? Esto no va a ser muy diferente, debes tratarla como siempre; no puedes demostrar nervios, sino la confianza que siempre te ha caracterizado amigo. – dijo Gary con voz serena y muy serio.
-Siiiiií, confianza en mí mismo, solo que hay un problema… ¡Esto no se trata de una batalla Pokémon, es diferente! – añadió Ash con nerviosismo. – Es un encuentro con una chica que no tiene nada que ver con eso, ¡y no quiero arruinarlo!
-Ya te dije que no lo harás, el tema de conversación va a venir solo, no te preocupes por eso, es importante que no cambies demasiado tu actitud con ella, – destacó su amigo. – se vería raro ya que tú no sueles ser así, si bien esto es un poco distinto y debes ser más detallista, no debe ser demasiado exagerado.
-¡¿Detallista?! ¡¿A qué te refieres?! – exclamó el azabache alarmado.
-A que le debes prestar atención, so bobo. – dijo Gary un poco impaciente. – Trátala bien, no pienses en la palabra "cita" porque si no, va a salir mal. Se tú mismo, no pretendas ser algo que no eres y todo saldrá bien. – Ash dio un gran suspiro luego de escuchar las palabras de Gary.
-Está bien… trataré. – dijo el chico.
-Por cierto, deberías arreglarte para ello, y yo también debo prepararme.
-¿A dónde vas? – quiso saber el azabache.
-Debo atender unos asuntos sobre mi investigación, nada interesante. – mintió Gary, cruzando los dedos sin que su amigo se percatara.
-Suerte con eso. – dijo Ash levantándose de la cama de su amigo dirigiéndose al baño para arreglarse. En eso, Gary se acercó a Pikachu.
-Oye, vigílalo por mí, no dejes que haga alguna estupidez, cuento contigo Pikachu. – le susurro Gary a Pikachu, extendiendo su brazo con el pulgar levantado.
-¡Piiii, pikachuu! – (¡Claro, cuenta conmigo!) – respondió el Pokémon, devolviendo el gesto, saltando fuera de la cama de Ash. Gary se dirigió a su bolso, buscando cosas que le servirían en las Ruinas de la Vida, y datos sobre algunas cosas que había investigado y averiguado sobre esos lugares, en eso cierto dispositivo salió volando de su mochila.
-Hola señor. – lo saludó su Rotom-Dex. – ¿Qué vamos a hacer hoy?
-Hola Rotom, pues hoy tenemos asuntos pendientes en las Runas de la Vida. – explicó Gary.
-¡¿Qué?! – exclamó el dispositivo enseñando una cara con un símbolo de exclamación sobre sí misma en la pantalla. – ¡No puede ser, ese lugar es sagrado para los habitantes de esta isla, allí habita Tapu Lele, la deidad guardiana de Akala, mis circuitos no están de acuerdo con ir a un lugar tan peligroso!
-Se supone que tú deber es obedecerme e ir conmigo, ¿no? – lo regañó Gary con cara de pocos amigos. – Agradezco tu advertencia, pero debemos ir de todas formas, debo ayudar a Lillie, necesitaremos tu guía para ir allí, ¡así que ve preparando tus circuitos, no hay marcha atrás! – añadió el chico muy serio.
-¡De repente tengo la enfermedad de no-puedo-entrar-a-esas-ruinas! – musitó la Rotom-Dex mostrando una cara verde como si estuviera enfermo.
-¡He escuchado que se quita dándose un buen baño con agua tibia, ¿quieres probar?! – le preguntó Gary entrecerrando un poco los ojos viendo a su dispositivo.
-¡No no no, no hace falta, creo que podré curarme yo solo! – se apresuró a responder.
-Que bueno, me alegro entonces. Ahora… en que estaba… – dijo volteando nuevamente a sus cosas.
Mientras en la habitación de las chicas…
Serena y Lillie se preparaban para tener sus actividades pautadas para ese día, mientras Lana iba a cumplir con su deber como Capitana de la Isla de Akala. Lillie ya estaba lista, se puso el bolso donde iban Nebulilla y el huevo que le había dado el Profesor Kukui y se disponía a salir de su habitación.
-Bueno amiga, me adelanto. – le dijo Lillie. – espero te vaya a bien hoy, te estás arreglando bastante.
-¡Gracias Lillie! – respondió la peli miel volteándose a ver el espejo frente a ella en la habitación. – He esperado esto un buen rato, quiero tener cuidado hoy.
-Siempre te ves bien Serena, tranquila. – le dijo guiñándole un ojo. – Nos vemos luego, adiós. – finalmente salió por la puerta.
-¡Lillie espera! – exclamó Lana levantándose de la cama siguiéndola.
En eso, Lillie chocó con alguien que se había metido en su camino, Lana alcanzó a detenerse para no hacer lo mismo que la rubia.
-Pero si es Yazir. – señaló Lana dirigiéndole una sonrisa.
-Hola chicas. – las saludó cordialmente Yazir.
-Lo siento, no fue mi intención. – se disculpó Lillie rápidamente.
-Tranquila, pierde cuidado no es nada importante. – le respondió el chico con tranquilidad. – Serena aún está aquí, ¿verdad? – preguntó.
-Sí, se está arreglando.
-¿Arreglándose? – dijo extrañado el chico.
-Parece una cita en mi opinión. – añadió Lana pensativa, volteando a ver a Lillie.
-Yo no sé nada, no me ha comentado. – dijo cruzando los dedos a sus espaldas. – debo seguir amigos, tengo cosas que hacer, nos vemos al rato. – siguió su camino.
-Oye Lillie, ¡espera! – Lana corrió un poco para alcanzarla, mientras Yazir entraba a la habitación de las chicas, luego de tocar la puerta.
-¿Qué sucede Lana? – le preguntó la rubia, pero Lana puso una mirada seria.
-Mucho cuidado a donde tienes planeado ir. – le advirtió.
-No sé de qué hablas. – le respondió Lillie sin inmutarse.
-Cumplo con decirte, solo espero que no vayas sola. – prosiguió. – Mucho cuidado. Nos vemos. – siguió el camino para bajar al vestíbulo del Centro Pokémon e irse al lugar del desafío, finalmente Gary había llegado.
-Buenos días Lillie, ya estoy listo. – saludó el chico, con expresión relajada y tranquila, parecía que se trataba de un paseo por el campo. – Bien, vamos allá.
-Buenos días Gary – le devolvió el saludo Lillie, se sintió más tranquila con su llegada al saber que no tendría que ir sola esta vez. – te sigo.
-¡Sigo diciendo que esto no es buena idea! – exclamó Rotom-Dex flotando frente a ellos.
-¡Solo guíanos! – ordenó el chico a su aparato. – ¡Vamos, usa tus circuitos!
-De acuerdo, de acuerdo. – se quejó el dispositivo: "¿¡Para esto me construyeron!? ¡Dios mío que alguien me apague! Si sigo vivo después de esto, voy a necesitar un baño de aceite. Espero no terminar como un pisa papeles."; pensó, mientras seguía flotando en dirección a las Ruinas de la Vida.
Mientras, en la habitación de las chicas…
-¿A dónde vas, que te estas arreglando tanto? – preguntó su amigo a la chica.
-Voy a dar una vuelta con Ash y quiero verme bien pues. – le respondió su amiga con cierta intranquilidad, para asombro de Yazir.
-¿Qué van a hacer? Si se puede saber. – dijo Yazir.
-Eh, pero mira a este chismoso. – respondió la chica viéndolo de reojo en tono de broma. – ¿tiene algo de malo?
-Simple curiosidad nada más, pero bueno, haz lo que quieras Serena, solo ten cuidado. – le dijo su amigo, si bien era decisión de ella, seguía sin estar muy de acuerdo con lo que estaba pasando entre ella y Ash. "Solo espero que ese tonto no lo arruine de nuevo, no quiero ver a Serena triste.", pensó el chico.
-Oye Yazir… necesito un favor tuyo.
-Sí claro, dime ¿qué es? – le preguntó.
-¿Puedes evitar que Ash entre a buscarme hasta que termine de arreglarme? – le rogó su amiga con una cara tierna, con sus manos juntas. Yazir la vio fijamente algo incómodo por su petición, pero al final no pudo oponerse.
-Está bien – dijo dando un suspiro. – Dime cuando estés lista tocando la puerta, voy a evitar que entre.
-¡Gracias! – le agradeció su amiga, luego de eso, Yazir salió de la habitación.
Mientras tanto, Ash en su habitación ya se había terminado de cambiar, se puso pantalones cortos de color negro, zapatos converse color azul de tobillo corto, una camisa negra con detalles en blanco, y una chaqueta de color rojo; se iba a colocar su gorra, pero… se le ocurrió una idea que le pareció bastante genial.
-Oye Pikachu, ¿tú como crees que me quede un peinado de lado? Algo así a lo emo. – le preguntó un poco nervioso.
-¿¡Pikaaa!? (¿¡Y a este que le pico!?) – Pikachu se quedó perplejo ante lo que dijo su entrenador, nunca pensó escuchar semejante oración que proviniera de Ash. Pero solo hizo un gesto con la mano aprobando lo que decía su entrenador.
¿Enserio? Gracias por tu opinión. – acto seguido, Ash fue al baño a peinarse y ponerse colonia, cuando por fin estuvo satisfecho, salió y Pikachu se subió a su hombro como de costumbre, aunque… al final decidió llevarse su gorra solo por si acaso.
Salió de la habitación y se dirigió por el corredor hacia la habitación de las chicas, mientras lo hacía, el ruido que hacían sus pasos lo ponían más nervioso, porque cada vez estaba más cerca de su encuentro con Serena, no podía evitar sentir ansiedad a pesar de lo que le había dicho Gary sobre mantenerse calmado, era la primera vez en su vida que le importaba tanto la primera apariencia y ese tipo de cosas, los niveles de miedo y nervios no eran normales, nuevamente sintió aquella sensación de que prefería enfrentarse a algún Pokémon Legendario, a entrenadores fuertes como sus antiguos rivales como Paul, Barry o Trip inclusive, una batalla de gimnasio o sus días por la batalla de la frontera, aquello sonaba más fácil que lo que estaba a punto de suceder, mucho más fácil, hasta el punto de considerar que se iba a enfrentar a un pelotón de fusilamiento o algo por el estilo ese día. Se preguntó si era prudente tomarla de la mano en algún momento mientras caminaban, pero recordó aquel sueño que tuvo con respecto a ese tema e inmediatamente sacudió su cabeza de un lado al otro enérgicamente tratando de borrar ese recuerdo, Pikachu volteó a verlo en señal de no entender que le ocurría.
Respiro hondo y trató de relajarse, mientras seguía caminando, preguntándose cómo se vería Serena hoy, ¿se vería más linda de lo que ya la veía desde hace no mucho tiempo? "Pero ¿qué rayos estoy pensando? Ash, estás muy raro de verdad.", dijo para sí mismo; se preguntaba si Serena también estaría nerviosa, aunque eso no parecía muy acorde a su perfil, de seguro ella iba a estar tranquila sin sudar una gota mientras él estaba nervioso, aunque no podía estar más equivocado, ya que Serena no la estaba pasando mejor que él en esos momentos.
Serena se estaba tomando su tiempo en vestirse y prepararse mientras trataba de calmarse, a pesar de que ya se sentía lista y había estado esperando por algo como esto, tenía ciertos niveles de ansiedad, sabía que era una experiencia nueva para los dos, pero aun así no podía estar tranquila del todo, ¿qué haría si Ash trataba de tomar su mano en algún momento? Al imaginarse la escena se puso roja, tanto que al verse en el espejo pensó que iba a iluminar un poco de rojo la habitación, su corazón dio un vuelco y solo sintió más ansiedad y miedo: "Eres hermosa Serena, soy un tonto al no haberme dado cuenta antes de la gran chica que tengo a mi lado.", se imaginó dicha frase con el chico tomándola de la mano, "Aaaaaw, ¡Oh sí que bonito, que bonito, no puedo con esto pero sería geniiiiaal!", pensó aún roja, aunque en alguna parte de su cabeza, sabía que tendría que esperar, pero sus sentimientos aún no flaqueaban. Se decidió por usar zapatos rojos, una blusa bastante linda de color amarillo, un short de color rosado y se puso de nuevo su sombrero rojo luego de peinarse un poco, se puso un perfume que había comprado en el Centro Comercial de Mele Mele, esperando verse bien.
-¿Qué tal me veo? – preguntó la chica, que estaba sentada frente al espejo; Braixen, Luz y Sylveon hicieron un gesto de aprobación a su entrenadora.
-¡Gracias! Aunque no puedo evitar, estar un poco ansiosa. – les dijo; Sylveon saltó a su regazo mientras Luz se puso frente a ella en el tocador, Braixen se puso a su lado, tratando de calmarla. La chica dio un ligero suspiro. – Gracias chicas, espero que todo salga bien, la verdad… me siento mejor en los concursos o presentaciones, pero… de seguro Ash está intranquilo también, así que voy a relajarme lo más que pueda y disfrutar la experiencia. – sus Pokémon movieron la cabeza en señal de aprobación. – Ahora, lo más importante…
En la puerta de la habitación…
-¡Oye tú, déjame pasar, tengo que ver a Serena! – replicó Ash mirando fijamente a Yazir que le estaba estorbando el camino.
-¡Bájale dos a tu tono de mando, sarcasmo, te faltan 100 años para darme órdenes! – respondió Yazir con frialdad. – Tengo instrucciones de no dejar entrar a nadie en este momento, y eso te incluye a ti.
-Tengo una cita pendiente con Serena, y ya casi es hora, ¡así que sáquese de aquí! – añadió Ash en un tono de voz un poco más bajo, pero aún desafiante.
-Te dije que no me dieras ordenes mocoso, no me hagas repetirlo. ¡Espera y punto! – le respondió Yazir, sin echarse para atrás y en tono desafiante también.
-Bien, traté de hacerlo por las buenas, ahora tocará a la mala. – dijo Ash tomando una de sus Pokebolas.
-Perfecto, eso es lo que necesitaba una excusa, no sabes las ganas que tenía de barrer el piso contigo. – le dijo Yazir tomando sus Pokebolas con cara muy seria y un tono más grave y frío.
-Vamos a ver si lo logras, ¡tú ego será tú caída! – "voy a acabar contigo ya verás.", pensó el chico.
En eso, finalmente la puerta de la habitación de Serena comenzó a abrirse, la chica salió y por un momento Ash se quedó viéndola de nuevo y la sensación que tuvo en la playa volvió a repetirse, al ver que la chica se veía muy bien, en su hombro iba Luz con ella.
-Hola chicos, ¿cómo esta…? – comenzó a decir Serena, pero al verlos en posiciones de batalla y con expresión de haberlos pillado in fraganti, frunció un poco el ceño. – ¿Qué están haciendo?
-¡Nada, solo estaba enseñándole unos movimientos a Ash, ¿verdad?! – preguntó al chico.
-¡Sí, eso mismo, no estábamos peleando! – lo secundó Ash.
-Y se supone que les tengo que creer. – añadió la chica dando un suspiro. – ¡Me descuido un par de minutos y ya parecen perros y gatos! – dijo alzando la voz Serena. – ¡Dejen de comportarse como niños peleoneros, ya están bien grandes para esas tonterías!
-Pero si es verdad, no estábamos peleando. – insistieron ambos al unísono.
-Sí sí, lo que digan. – musitó la chica, para luego ver a Ash, y quedarse en silencio ante lo que vio, sonrió al verlo. – Vaya, te ves bien Ash. – dijo, el temor volvió al instante.
-Tú-tú también Serena. – le devolvió el halago Ash.
-Yazir, gracias, pero ya estoy lista. – le dijo la chica a su amigo.
-De acuerdo, entonces me retiro, que tengan un feliz día. – dijo Yazir para darse media vuelta e irse del Centro Pokémon, no sin antes ver de reojo a Ash, este último frunció un poco el ceño, pero lo dejó pasar.
-Bueno Serena, vamos entonces. – le dijo el chico parándose a su lado para salir juntos.
-Claro, pero antes. – dijo la chica viéndolo con atención por un rato. Extendió una mano hacia su cara, cosa que hizo que Ash se quedará totalmente inmóvil, pero se desvió hacia su cabello y lo movió un poco para ponerlo al estilo que Ash siempre lo usa. – Así está mejor.
-Pero… – comenzó a decir el chico, pero Serena solo le dio un beso en la mejilla que hizo que Ash se quedara mudo.
-Aprecio el gesto de verdad, pero me gusta más así. – le respondió la chica con una sonrisa al entrenador. – Vamos.
Finalmente, los chicos salieron del Centro Pokémon.
-Y, ¿qué hacemos? – le preguntó Serena con curiosidad a Ash viendo al cielo.
-Mmm, bueno, ¿qué te parece si vamos al parque de Ohana y nos tomamos algo? – le sugirió el chico tratando de sonar lo más seguro posible.
-Está bien, de acuerdo. – le respondió la chica.
Ambos se dirigieron hacia el parque que estaba al extremo este de Ohana, compraron una bebida y comenzaron a caminar por el lugar. Hubo unos minutos de silencio, mientras el chico trataba de dejar ir toda la ansiedad que tenía en su cuerpo mientras respiraba profundamente, vio en varias ocasiones la mano de la chica, pero no se atrevió a hacer algo como eso aún, un impulso dentro de su cabeza le decía que aún no era el momento; pensó durante un momento, hasta que finalmente, tomó el valor suficiente y decidió tomar la iniciativa.
-Oye Serena, se me acaba de ocurrir algo interesante. – manifestó el chico sonriente, convencido de que su idea era buena, mientras iba tomando de su gaseosa.
-¿En serio? ¿Qué es? – le preguntó la chica con curiosidad, mientras tomaba del agua que había comprado.
-Veras, nos conocimos en el Campamento de Kanto hace ya algún tiempo, y no fue sino hasta hace poco que nos encontramos en Kalos, aunque no te recordaba. – bajó un poco los hombros al decir esto.
-No me recuerdes eso. – dijo la chica encogiéndose de hombros también. – ¿A que quieres llegar? – insistió curiosa.
-Bueno, hay cosas que yo no sé de ti, y cosas que tú no sabes de mí, ¿qué tal si hacemos algo así como un juego de preguntas y respuestas? – sugirió el chico. Pikachu miró a su amigo con asombro por su idea, y Luz también se sorprendió.
-Oye esa idea me gusta. – Serena se mostró entusiasmada por esa idea.
-¡Genial! Bueno, las damas primero, ¡lánzame tú pregunta! – exclamó el chico con confianza, se sentaron en una banca cercana.
-Mmmm, veamos… - la chica se puso un dedo en el mentón pensando en una buena pregunta, sentándose a su lado. –Ah sí ¿Siempre tuviste claro tu sueño?
-Mmm bueno, a decir verdad, cuando era niño no era muy social que digamos. – le respondió el chico.
-¿En serio? Pero si ahorita tienes muchos amigos y conocidos.
-Eso es ahora, de niño no era así. – prosiguió el azabache con su respuesta, la chica lo miraba con atención mientras hablaba. – por eso solía pasar mucho rato en el bosque.
"Un día, comenzó a llover muy fuerte cuando iba de regreso a mi casa, y me escondí en un tronco hueco que había cerca, era bastante amplio, al hacerlo ví a unos Pokémon que no habían encontrado refugio, así que les hice señas para que entraran y así lo hicieron, desde ese momento me hice amigo de esos Pokémon y me acostumbre a ellos, fue cuando me di cuenta que mi vida iba a girar en torno a ellos; cuando supe sobre la Liga Pokémon, decidí convertirme en el mejor entrenador y el mejor Maestro del mundo, y eso me ha llevado a viajar por muchos lugares."
-¿Te arrepientes de eso? – le preguntó la chica con curiosidad.
-¡Claro que no! Todo lo contrario, es genial. – aseveró el chico viéndola directamente a los ojos muy serio, y luego le sonrió. – He conocido a muchas personas gracias a eso, ya no solamente tenía a Gary como amigo, sino a Brock, Misty, May, Max, Dawn, Barry, Paul, entre otros. Nunca los hubiera conocido, y no te hubiera encontrado en Kalos después de todo ese tiempo, ni me hubiera acordado de ti, por eso agradezco todo esto. – al terminar se dio cuenta de lo que había dicho y se puso un poco rojo, volteo a ver a Serena que tenía sus ojos azules, un poco brillantes viéndolo.
-A mí también me alegra todo eso Ash, y que nos hayamos podido ver de nuevo. – dijo la chica con voz risueña y muy contenta, la ansiedad en ambos comenzaba a disminuir poco a poco. Ambos se sonrojaron un poco hasta que Ash habló de nuevo.
-Bueno, ahora me toca a mí. Mmm… a ver. – Ash se tomó unos segundos para pensar su pregunta mientras Serena esperaba sonriente. – ¿Alguna vez te imaginaste compitiendo en Concursos o Presentaciones Pokémon, antes de iniciar tu viaje?
-Para nada. – respondió la chica recordando los tiempos antes de eso. – Siempre pensé que terminaría convirtiéndome en una Corredora de Rhyhorn como mi mamá. Confieso que eso no me gustaba para nada.
-Se notaba que no era lo que querías, pero en aquella ocasión en la que participe en las carreras en Kalos, me enseñaste bien, eras buena.
-Eso es porque mi mamá me enseño desde niña a cómo tratarlos. – le dijo la chica. – eso fue útil en una de mis presentaciones, ¿recuerdas?
-Sí, ganaste por tú "facilidad" para atraerlos. – le respondió Ash riéndose.
-¿A qué te refieres? – le preguntó la chica.
-¡No pudieron resistirse a tus encantos naturales!, inclusive hiciste que uno se uniera al grupo. – recordó el chico sonriendo, ignorando nuevamente el efecto de sus palabras en Serena, que la hacían sonrojar. "¡Tonto, no digas esas cosas!", pensó alarmada mientras su corazón daba un vuelco y su pecho se calentaba.
-Gra-gracias Ash. – logró responderle la chica, volteando a ver a Ash y vio que él sonreía armoniosamente.
-Bueno, ahora te toca a ti Serena.
-Cierto… mmm a ver. – Se quedó pensativa, y recordó algo que siempre quiso saber. – ¿Por qué me invitaste a viajar contigo en Kalos? – le preguntó viendo a Ash fijamente, ocultando lo más que podía su emoción y la ansiedad por la respuesta del chico.
Esa pregunta no se la esperaba, lo tomó realmente por sorpresa, Ash se puso un poco nervioso, pero se mantuvo sereno lo mejor que pudo, luego de pensar rápidamente, tomo aire.
-Vaya, me coges fuera de base… a ver; te invité en esa ocasión porque me hiciste recordar algo que yo ya sabía en aquella derrota en el primer gimnasio de Kalos, y es que no debo rendirme, siempre hay que levantarse después de caer y enfrentar los problemas. – comenzó a responder el chico viendo hacia el cielo, luego volteó a ver a Serena. – Me sentí unido a ti de una forma extraña, me llamó mucho la atención y decidí invitarte a ver si querías venir conmigo, algo me decía que iba a disfrutar tú compañía – "¡No puede ser, ¿es en serio Ash?", pensó la chica.
"Lo hice con cierto escepticismo debo admitir. – Ash recordó que le dio un ligero temor preguntarle eso a una chica, porque por lo general ellas siempre terminaban uniéndose a él por otras razones. – Pensé que lo ibas a rechazar, pero me alegro que no haya sido así. Disfrute mucho de tú compañía, y aún lo hago."
-Yo también. – dijo la peli miel observando a Ash. – Agradezco que me hayas invitado, fue gracias a ti que tuve el coraje para salir de mi casa y buscar mi camino de otra manera, y fue gracias a Shauna que encontré las Presentaciones Pokémon, les debo mucho a ustedes dos.
-Tú diste el primer paso Serena, por eso creo que eres valiente, – opinó Ash con voz firme y llena de convicción. – me pareció muy loable la forma en cómo te enfrentaste a tu mamá, para demostrarle que eso era lo que querías, y lo hiciste sola.
-Clemont, Bonnie y tú estaban allí dándome su apoyo también, eso me ayudo. – añadió la chica.
-Esa es una parte importante, pero también el esfuerzo tiene que provenir de ti, y gracias a eso, llegaste lejos en la Clase Maestra. – señalo el azabache recordando las presentaciones de Serena.
-Tú llegaste a la final de la Liga de Kalos también, y eso es una gran hazaña, como te dije antes, ya estás muy cerca de lograrlo Ash, confío en ti.
-Lo mismo digo yo. – se miraron por unos instantes y se sonrieron mutuamente. – Vaya, con todo esto se nos ha ido parte de la mañana. ¡Dios! No puedo con este calor. – dijo tapándose sus ojos de color ámbar del sol. – vamos a buscar un helado mientras seguimos, ¿te parece? – le preguntó a la chica.
-¡Seguro! No me caería mal tampoco. – se levantaron y fueron a buscar un helado.
Ambos chicos se dirigieron a comprar su helado debido al calor que hacía, mientras seguían en el juego que había propuesto Ash; surgieron las típicas preguntas, como el gusto sobre el color favorito, película favorita, el chico escuchaba con atención las respuestas de Serena viéndola directamente a los ojos, aunque había instantes en los que se perdía en ellos y se le olvidaba algunas cosas que le decía.
Sin embargo, el chico de vez en cuando bajaba la mirada y veía la mano libre de Serena, y nuevamente se cuestionaba sobre si debía tomarla o no, cuando eso pasaba, su propia mano sudaba un poco de los nervios, y aquella extraña fuerza que se concentraba solamente en su brazo, no le permitía moverlo. Serena, mientras tanto, recordaba la escena que se había imaginado antes de que empezara el día con Ash, y aunque sabía que era muy lejano que algo así ocurriese, al menos le gustaría que Ash tuviera la iniciativa de tomarla de la mano, pero en una parte de su cabeza pedía que lo hiciera en un momento romántico, no simplemente por hacerlo. Aunque aún tenía la pregunta de si lo haría; ¿Será que aún no estaba muy seguro? ¿No tenía la suficiente confianza en sí mismo para hacerlo? O acaso… ¿no se sentía aún muy cómodo con ese tipo de cosas?
La chica dio un suspiro de desánimo por eso mientras Ash le contestaba una de sus preguntas.
-¿Qué ocurre Serena? – preguntó el chico un poco alarmado. Serena se volteó a verlo apenada.
-¡No es nada Ash! Estaba divagando un poco sobre un problemita, discúlpame, no quería hacerte sentir mal. – le respondió la chica en tono tranquilizador, no quería transmitirle una apariencia errada de que se hubiera estado aburriendo.
-¿Problemita? Si te puedo ayudar en algo, cuéntamelo. – le dijo el chico con la expresión preocupada.
-¡No es nada importante Ash, tranquilo! – respondió alarmada, no podía contarle lo que había estado pensando.
-Ok… está bien. – respondió Ash con desanimo, trato de mantener una expresión neutra, pero se notó que no le había gustado eso; "rayos… tal parece que Serena aún no me tiene mucha confianza.", pensó. Serena de inmediato reaccionó.
-¡No es eso Ash, lo que pasa es que… estoy – pensó por unos instantes lo que iba a decir, para evitar que el chico se sintiera mal, pero al mismo tiempo no podía decir lo que había imaginado. – estoy… preocupada por el asuntó del Pirostal Z! – se apresuró a añadir, era una mentira piadosa para ella, pero que tenía cierto grado de verdad.
-¿En serio? Y eso ¿por qué te preocupa? – le preguntó Ash, un poco más alegre; "bueno, tal parece que si me tiene un poco de confianza."
-Porque no tengo una Pulsera Z, sin eso no puedo usarlo, y además… si lo tuviera, no sé cómo usarlo. – le respondió la chica preocupada.
-¿Es eso? – le preguntó Ash divertido, la chica volteó a verlo. – No te preocupes por eso, estoy seguro que de alguna forma obtendrás tu Pulsera Z, y con respecto al Movimiento Z del tipo Fuego, parece que en algún desafío de la Isla voy a ganar mi cristal, yo te puedo ayudar con eso.
-Bueno… – comenzó a decir la chica más preocupada que antes, recordó aquella especie de danza que tenían que hacer los entrenadores para activar el ataque, así como a Ash realizándolo, era gracioso que él hiciera algo como eso, y aunque ella ya estaba acostumbrada a eso por sus coreografías, se puso un poco nerviosa. – Aprecio el gesto Ash, pero… resulta bochornoso hacer ese baile tan extraño, y que tú me enseñes…
-¡Oye, que eso lo hago mejor que cuando intente imitar el estilo de batalla de Tierno! – se defendió Ash ante las carcajadas de Serena, aunque… él también terminó riéndose de sí mismo al recordar esa escena. – Lo hice terrible ¿verdad?
-Un poco… sí. – afirmó la chica secándose un poco las lágrimas de la risa. – Pero… me pareció lindo que me hayas agradecido por intentar enseñarte, aunque no tuve éxito contigo.
-Bueno, ¡déjame intentarlo a mí ahora! – señaló el chico con confianza. – Eso sí es mi fuerte, en la Escuela Pokémon me enseñaron un poco sobre todas las Poses Z, además de que el capitán siempre las refresca después de superar su desafío. Estoy seguro que te verás mejor que yo haciéndolos; además, ¡en los concursos o presentaciones Pokémon te podrían servir! Me muero de ganas de verte hacerlos.
-¡Estas exagerando! – respondió la chica avergonzada, recordando los halagos que solía decirle Ash al terminar sus presentaciones en Kalos.
-¡Claro que no! Seguro será genial. – dijo el chico.
En eso, mientras los chicos salían del parque y se dirigían hacia el centro de Pueblo Ohana, vieron a un niño de aproximadamente 6 años caminar en compañía de sus padres.
-Bien, ¿qué les parece si vamos por un helado antes de regresar a casa? – propuso el padre a su hijo.
-¡Síiiii, quiero helado! – dijo el chico adelantándose rápidamente. – ¡Vamos mamá, rápido!
-¡Oye tranquilo, no corras que te puedes caer! – le dijo su madre alzando un poco la voz.
En eso, el niño chocó contra Serena, ya que no estaba viendo hacia delante, al estar hablando con su madre, haciéndose un poco de daño y cayendo sentado al suelo, el niño alzó la mirada y vio a la chica que le dirigía una sonrisa, se agacho y extendió una mano.
-¿Estás bien? ¿Te hiciste daño? – le preguntó la chica. El niño aceptó la ayuda de Serena y se puso de pie.
-¡Te dije que no puedes correr porque te puedes hacer daño o a las personas! – lo reprendió su madre.
-Lo siento mami. – se disculpó el chico con su madre con ojos llenos de pena, triste.
-Vamos, discúlpate con la chica. – le dijo su papá en tono severo. El chico se puso frente a Serena.
-Lo siento, señorita. – se disculpó el niño en voz baja.
-No te preocupes, no pasa nada. Debes tener más cuidado ¿eh? – le respondió la chica que había puesto una mano en la cabeza del niño sonriéndole, eso hizo que el niño le devolviera una sonrisa, las mejillas del niño se ruborizaron un poco.
-¡Seguro! – dijo el niño.
-Discúlpennos. – dijeron sus padres.
-Tranquilos, no pasa nada. – respondió Ash sin darle mucha importancia.
-Bueno vamos a la heladería, ¡pero sin correr esta vez! Los helados no van a salir corriendo.
-¡Ok, está bien! – dijo el niño tomando a su mamá y papá por las manos. Se despidieron de Ash y Serena, y siguieron su camino.
Ash, sin embargo, luego de eso se quedó bastante pensativo por unos instantes, era la primera vez que algo como eso le pasaba por la cabeza, la idea de tener una familia algún día en el futuro, le resultaba extraño que se estuviera planteando esa clase de preguntas. Se imaginaba a sí mismo en el futuro al lado de Serena con un niño pequeño como el que acababa de pasar frente a ellos, pero más parecido a él. Se ruborizó bastante por ello y agitó la cabeza de un lado al otro tratando de olvidar esa imagen, volteando a ver a Serena, preocupado de que se hubiera percatado de su acción.
-Oye… Serena… – dijo rompiendo el silencio.
-¿Sí? ¿Qué ocurre Ash? – preguntó.
-Alguna vez… ¿te has planteado tener una familia en el futuro? – preguntó el chico.
-¡Oye, me tocaba a mí preguntar si mal no recuerdo! – le respondió la chica con vergüenza por esa pregunta.
-Es simple curiosidad. – señalo Ash esperando su respuesta.
-¡Bu-bueno p-pu-pues – comenzó a decir, imaginándose la misma escena en su cabeza, la cual la hizo ponerse aún más nerviosa ante la idea, aunque en alguna parte de su cabeza consideraba que sería lo máximo, trató de calmarse para poder responder. – Sí… me lo he planteado antes, y me gustaría tener una familia algún día. Aunque… se puede decir que yo la tuve incompleta.
-¿Qué quieres decir? – preguntó el chico con extrañeza.
-Pues veras…
En eso, se escuchó un rugido que hizo que ambos chicos se sobresaltaran, volteando en todas direcciones a ver si encontraban el origen de aquel ruido, pensaron que podía ser algún Pokémon; un Growlithe, Hondouer, Lillipup o Rockruff salvaje o de algún entrenador cercano. Ash revisó sus Pokebolas y vio que su Rockruff seguía dentro de ella. Estaba pensando que podría haber sido.
-¿Qué fue eso? – preguntó Serena.
-No lo sé – respondió Ash, hasta que de nuevo sonó aquel rugido. Sin embargo, bajó la mirada y vio a su estómago, Serena hizo lo mismo viendo a Ash. – ¡Ups! Tal parece que soy yo. – dijo riéndose nervioso. – lo siento Serena, tengo un poco de hambre, ya es hora del almuerzo.
-Hay que ver. – dijo la chica riéndose, hasta que su estómago también sonó, y se sonrojó un poco por la pena que le dio, que le haya pasado eso frente a Ash. – Creo que estoy igual.
-Vayamos a comer entonces, vamos al Restaurant que está por aquí cerca.
-De acuerdo. – secundó la chica la idea de Ash.
Ambos chicos se dirigieron hacia el Restaurant más cercano al lugar donde estaban, caminaron por un rato (y durante ese tiempo, Ash no tuvo tiempo para cuestionarse si debía o no tomar la mano de Serena, el hambre no lo dejaba pensar en otra cosa), hasta que llegaron al Restaurant. Al entrar vieron a diversas personas, entre locales y turistas, hablando alegremente y comiendo; el olor de la buena comida, hizo que Ash se olvidara por completo de todo lo demás, Serena estaba en la misma situación que él. Veían a los mesoneros ir de un lado al otro con bebidas y platos bastante pintorescos y con cosas que nunca antes habían visto.
-Buenas tardes, bienvenidos. – los saludó uno de los empleados, encargado de buscar las mesas. – ¿Mesa para dos?
-Hola buenas tardes, si por favor. – respondió Ash algo impaciente.
-Perfecto, síganme. – les dijo el hombre.
Caminaron durante breves instantes hasta que llegaron a una mesa vacía, ubicada en medio del local, al lado izquierdo había una especie de pared que la separaba de las demás mesas y al lado derecho se encontraba el espacio entre el pasillo y las otras mesas y, para suerte de Serena, no le daba el aire acondicionado de manera directa, lo cual era un alivio ya que, si bien no iba a pasar calor, tampoco le iba a dar demasiado frío.
-¿Le gusta este lugar, caballero? – preguntó el empleado a Ash.
-¿Qué tal Serena? ¿Está bien? – preguntó viendo a la chica.
-Si claro, está genial. – respondió.
-Sí, nos gusta, nos quedaremos aquí.
-Perfecto, entonces tomen asiento por favor, ya les envió a alguien para que los atienda. – añadió.
-Muchas gracias. – dijo Ash, luego de eso el hombre se retiró luego de dejar un par de menús en la mesa. En ese momento, Ash se acercó a la silla más próxima a Serena, y la movió hacia atrás, para ayudarla a sentarse.
-¡Gracias Ash! – Serena se sentó y Ash le acomodó la silla, luego de eso se dirigió a su asiento.
-¡No hay de que Serena! – respondió el chico.
Breves instantes después llegó un camarero para tomar su orden de bebidas, así como la entrada; luego de ordenar, el hombre se retiró a preparar la orden, dejando solos a Ash y a Serena y sus Pikachu.
-Bueno, que te parece si continuamos donde lo dejamos. – sugirió Ash a la chica entusiasmado, la dinámica estaba siendo divertida. – La última pregunta la hiciste tú, así que es mi turno.
-¡Oye, que ya tú me hiciste una! – replicó la peli miel.
-¡Esa no cuenta! Era una pregunta al aire de simple curiosidad. – se defendió Ash enérgicamente.
-Bueno está bien; por esta vez te la dejo pasar.
-Mmmm, ya tengo mi pregunta lista. – dijo el chico riendo un poco, viendo a Serena directamente con sus ojos de color ámbar, Serena le devolvió la mirada (aunque con cierto esfuerzo, porque se perdió un poco en su mirada). – Dime, ¿cuál ha sido tú mayor fuente de inspiración desde que iniciaste tu viaje?
Esa pregunta, hizo que Serena se pusiera muy nerviosa, la tomó por sorpresa, no pensaba que precisamente él se la fuera a hacer; recordó aquella escena hace ya muchos años de cuando era niña y aquel chico que la había ayudado. A pesar de que el tiempo había pasado, aún recordaba sus palabras; incluso ahora, que estaba sentada frente a él, podía recordarlo diciéndolas. Notó como sus orejas se calentaron un poco y trato de que eso pasara desapercibido, debía contestarle, porque Ash la miraba fijamente esperando su respuesta. "Tú", alcanzó a pensar la chica, era la verdad, pero había un impulso en su mente que le indicaba que no podía decir algo como eso.
-Serena… ¿estás bien? – preguntó el chico con extrañeza.
-¡Sí, estoy bien! – respondió. – Solo que no me esperaba eso.
-¿No quieres contestarme? – preguntó de nuevo Ash.
-¡Sí, claro que sí! ¡Solo dame un momento! – "Dios, ¿qué hago? Tengo que responderle, ¡pero no puedo decir precisamente que él es la fuente de mi inspiración! ¡Me voy a poner en evidencia!", pensó alarmada. – Pueees… creo que… sería Aria, ¡sí Aria! Ella tuvo que trabajar muy duro para llegar a ser lo que es hoy, desde que la conocí y tuve mi batalla con ella, me motivó bastante para seguir con esto y superarla algún día.
-¡Esa batalla fue buena, aunque hayas perdido! – respondió Ash mirando hacia arriba recordando el encuentro. "Ufff, de la que me salve, se lo creyó, aunque en parte si es verdad, no me siento tan mal por mentirle.", pensó. – Aunque me pareció gracioso el hecho de que haya estado disfrazada para poder andar por la ciudad.
-A mí me espera algo como eso sí me convierto en Reina de Kalos. – señaló la chica suspirando un poco, aunque estaba dispuesta a cargar con eso para cumplir su sueño.
-¡Ya te imagino con un abrigo blanco y sombrero, con gafas oscuras para que nadie te reconozca! – dijo el chico riendo divertido. – Toda una celebridad, una diva.
-Que te puedo decir, ¡no puedo evitarlo! – respondió la chica también riéndose de aquello. – el público me ama.
-Siempre y cuando no te olvides de mí y de tus amigos cuando seas famosa, no me sentiré mal. – añadió Ash viéndola de frente y con una expresión cabizbaja de repente. – Sería duro.
-Eso no pasará Ash, te lo prometo. – dijo Serena en tono tranquilizador; "después de todo, quiero tener una vida contigo, no sería capaz de eso. ¡Pero que estoy diciendo, si ni siquiera puedo estar totalmente tranquila cuando estoy con él ahora!". La chica volvió a tener la imagen en su cabeza de ella tomada de manos con Ash como una familia; "¡Aaaaw sería genial, pero no puedo! Serena cálmate."
-Serena… – comenzó a decir Ash.
-¡Sí, ¿qué-qué pasa?! – preguntó alarmada.
-Nada, ¿todo en orden? – preguntó. – Tranquila que nadie nos sigue, aún no tenemos que escondernos.
-¡Sí sí, lo sé! Discúlpame. – dijo la chica riendo nerviosamente. En eso llegó el camarero con la orden de los chicos, Ash le dijo que les diera un poco de tiempo antes de poder decidirse por el plato principal.
-Bueno, ahora es tú turno. – le dijo el chico, mientras tomaba sus cubiertos y empezaba a probar de lo que habían traído a la mesa, Pikachu y Luz empezaron a comer de la comida Pokémon que había traído el camarero.
(Hablando en idioma Pokémon)
-(La conversación de esos dos está interesante, ¿verdad?) – preguntó Pikachu.
-(Ya lo creo, aunque… puedo decir que Serena mintió en una de ellas.) – respondió.
-(¿Cómo lo sabes?) – preguntó el Pokémon.
-(Soy una chica, ¿recuerdas?) – respondió Luz. – (Aunque tú deberías entender, ya que no eres hombre según mi hipótesis.)
-(Otra vez con eso… ¡Ya te dije que no sé qué pasó en ese instante!) – respondió el Pokémon un poco enojado.
-(Como sea, sé que mintió allí.) – señaló Luz, mientras comía.
-Cierto – afirmó Serena, pensando detalladamente su pregunta. – Mmm, vamos a ver… está es buena. – dijo tomando una breve pausa. – ¿Qué ha sido lo más raro que has hecho?
Ante esa pregunta, Ash se ahogó con la gaseosa que estaba tomando, al recordar varios sucesos raros, empezó a toser un poco dándose golpes en el pecho, Pikachu también se sorprendió por ello, recordándolo y riéndose un poco.
-¡Cuidado Ash, no te sorprendas tanto! – dijo la chica alarmada.
-Tenías que preguntarme eso. ¡Pikachu no es gracioso! – dijo el chico reclamándole a su amigo, que no podía dejar de reír.
-Vamos Ash, no pasa nada, esto queda entre nosotros, podemos decirnos las cosas ¿verdad? – dijo la chica sonriendo con algo de malicia.
-Está bien, te lo contaré, pero con una condición. – dijo el chico.
-¡Oye, yo no te puse condiciones! – reclamó la chica.
-Pero si no es algo muy complicado. – señaló el chico encogiéndose de hombros.
-No va a salir de aquí.
-A parte de eso. – dijo Ash.
-¿Qué es? – preguntó la chica con curiosidad.
-Bueno… yo te cuento una, y tú me vas a contar algo raro que hayas hecho. – explicó el chico sonriente. – Así estamos a mano, ¿no te parece?
-Buenooo… está bien, ¡pero cuenta! – exclamó la chica al final.
-(Esto va a ser divertido.) – dijo Pikachu riéndose.
-Bueno… esto pasó hace ya algún tiempo. – comenzó con su relato Ash mientras Serena lo escuchaba con atención mientras comía, viéndolo fijamente. – En Kanto… tuve un pequeño problema con Erika, la líder de gimnasio de Ciudad Azulona, ella es experta en Pokémon hierba y hace perfumes. Pero… yo hice algunos comentarios no muy divertidos respecto a ellos, y me prohibió la entrada a su Gimnasio.
-¿En serio? No pensé que pudieras hacer eso. – lo miró Serena sorprendida.
-Eran otros tiempos, no suelo medir lo que digo a veces, aún trabajo en eso. – dijo cabizbajo.
-Tranquilo, estas mejorando, aunque a veces se te salen. – dijo la chica aliviándolo un poco.
-Pero… no recuerdo haber hecho algo para que eso pasara. – destacó el chico extrañado ante el comentario de Serena.
-No le prestes atención, solo estás mejorando, ¡sé por qué te lo digo! – dijo recordando las cosas que solía decir Ash, aunque ingenuamente. – ¡sigue!
-Bueno… el asunto es que quería tener mi batalla con ella a como diera lugar, así que… tuve que entrar de incógnito.
-¿Y eso que tiene de raro? – preguntó Serena extrañada, sin embargo, Pikachu comenzó a reírse recordando todo, sin hacer caso a la cara de molestia de Ash.
-Me disfracé… de mujer para poder entrar. – confesó finalmente, Serena bajo la mano con la que había agarrado su vaso y lo puso en la mesa. – Me puse un vestido naranja y una peluca rubia, y… entré.
Serena se quedó en silencio por un momento, Ash la miró, y vio que la chica había bajado un poco la mirada, y empezó a temblar un poco llevándose una mano a la boca; el chico escucho un ligero bufido; Serena estaba usando todo su autocontrol para no reírse de la imagen de Ash vestido así, aunque finalmente no pudo contenerse y soltó una carcajada junto a Pikachu y Luz, se puso una mano en su vientre al dolerle un poco de tanta risa, mientras Ash estaba colorado.
-No lo quería hacer, pero no había opción. – dijo el chico avergonzado.
-¡Ay Ash, no puedo… parar de-de… de reír! – decía Serena respirando con dificultad. – ¿Qué-qué nombre usaste?
-Ashley… - respondió.
-Al menos usaste parte de tú nombre. – dijo Serena aun riéndose, al final pudo calmarse un poco. – Una rubia llamada Ashley, cumpliste con el estereotipo.
-Tenía que convencer a todos, sobre todo a Misty y a Brock que estaban allí, aunque Pikachu me puso al descubierto. – explicó Ash.
-¿Pudiste tener tu batalla?
-Al final sí pude, gané y obtuve mi medalla. – respondió.
-Bueno… - comenzó a decir Serena. – Ya sé que, para la próxima, puedes interpretar el papel de chica, Ashley. – dijo riéndose de nuevo.
Aunque le dio vergüenza contarle eso a Serena, extrañamente se sentía cómodo, era algo que nadie más sabía a parte de él y sus amigos Misty y Brock, terminó por reírse de ello junto a Serena.
-Cuando quieras amiga. – respondió Ash imitando la voz de una chica, acompañando a Serena en su risa.
-Tranquilo, no se lo diré a nadie, será nuestro secreto. Pero guardaré esa imagen en mi mente hasta el día que muera. – respondió Serena recuperando el aliento.
-Bueno, ahora es tú turno, cuéntame algo. – dijo Ash viendo a Serena.
-Pues a ver… - Serena se quedó pensativa un rato. – Paso hace tiempo también, cuando estaba en la Escuela en Kalos. Resulta que había una obra, cuya trama era un entrenador en Kalos que iba superando varias pruebas para finalmente obtener el título del mejor entrenador de Kalos, y yo tenía el papel de un Pokémon que pertenecía uno de sus rivales.
-¿En serio? ¿Cuál era?
-Pues, me tocó interpretar a un Sylveon. – respondió la chica.
-¿Y qué paso?
-Pues… resulta que el chico que iba a interpretar al oponente del protagonista, se enfermó; y su sustituto también, y de todos ellos solo había una persona que se sabía el guion… - dijo la chica con vergüenza.
-Un segundo… eso quiere decir que… - Ash la miró fijamente con los ojos muy abiertos.
-Sí, me tocó hacer el papel a mí, ¡yo interpretando a un chico! – exclamó Serena recordando aquello. – Si ya era raro que hiciera el papel de un Pokémon donde además tenía pánico y solo tenía que decir el nombre, ¡imagínate ahora cambiando de papeles, y con la ropa de un chico, sabes lo difícil y vergonzoso que fue eso, además de raro!
-Pero Serena – decía Ash riéndose de aquello. – Tú ya me imitaste una vez recuerdas.
-Sí, pero eso fue porque te sentías mal y quería evitar que fueras a combatir, y era fácil porque ya te había visto luchar antes. Pero esa era diferente, solo estábamos ese cantante y yo, nadie más, aquí había mucha gente viéndome, ¡en especial mi mamá y mis amigos! – explicaba la chica un poco enojada. – Fue horrible.
-Mira el lado positivo, te sirvió para poder imitarme a mí en esa ocasión. – decía Ash riéndose un poco. – y también te ayudo a liberar el pánico escénico un poco, para tus Presentaciones Pokémon hoy día, y en los Concursos Pokémon.
-Bueno… creo que en eso tienes razón. – dijo la chica después de pensarlo por un momento.
-Además – añadió Ash recordando cómo se veía Serena con su ropa puesta en aquella batalla. – de seguro no fue tan malo, debiste haberlo hecho bien a pesar de todo, me hubiera gustado ver cómo te veías, cuando me interpretaste a mí te viste genial y lo hacías bien. – al final, el chico se avergonzó un poco por lo que había dicho.
-¡Bu-bueno, supongo que sí… quiero decir! – señaló la chica, entre alegre y avergonzada.
Pasaron un rato más hablando sobre la interpretación de Serena al haberse vestido de Ash, así como de la batalla de Ash con Erika después de haber tenido que vestirse de niña. Seguían platicando distraídos sobre las experiencias de Serena en Hoenn, recordándole cosas del viaje, su reencuentro con Shota y como había capturado a Luz y a Altaria. A medida que pasaba el tiempo, más cómodo se sentía Ash con la situación, todo el temor que había tenido esa mañana se había ido, al final Gary tuvo razón, no había razón para estar intranquilo, solo debía tratarla bien y ser más atento, y prestarle atención a las cosas que dijera para poder conocer más sus gustos; no sabía el género de películas favoritas de Serena ni su gusto por la cocina en general, aparte de los dulces. Lo mismo en el caso de Serena para con Ash, se sentía mucho más cómoda con él y mucho más cercana a Ash.
Mientras comían el plato principal que habían ordenado y Luz y Pikachu tenían una conversación entre ellos; a Ash le surgió una duda.
-Serena… disculpa si esto es muy sensible, pero – comenzó a decir el chico, Serena alzó la mirada prestándole atención. – Nunca conocí a tú papá y recuerdo cuando dijiste hace rato que tú familia estaba incompleta. ¿A qué te referías con eso? ¿Él está bien?
Serena dejo el cubierto a un lado del plato, y notó como un viejo sentimiento volvió a salir a flote, algo que de cierta manera quería olvidar.
-Bueno… sobre eso…
Continuara…
Notas de los autores:
Hola amigos y lectores 😊 , hasta aquí el capítulo 39 de esta historia. Qué les pareció? Les gusto como va?
Muchos se preguntaran las siguientes cosas: Oie Killroy, qué pasó con Lillie y Gary ? Acaso Tapu Lele los hizo desaparecer de la faz de la tierra con su poder Psíquico😱 ? Pues no, claro que no, que es lo que están haciendo Gary y Lillie, representantes del Researchshipping? Eso se verá en el capítulo 40 de esta historia, así como el final de la cita de Ash y Serena.
En el 40!? Oie, pero ahora tardan de a dos semanas o un mes en subir capítulo. 😞
Pueees... últimamente sí. Recuerdan cuando dije que la escritura se iba a complicar por un tiempo? Pues así pasó y de hecho sigue pasando lamentablemente :(, esperemos que el tiempo en que se subía capítulo semanalmente o entre semana, regrese pronto, yo también estoy ansioso :'(, :'v.
Pero no se sientan mal, el capítulo 40 ya está listo, se va a subir en unos días, así que estén pendientes XD XD XD (sí lo se, soy toda una mugre dejando hype por la mitad, que les puedo decir? Así soy XD). Así que estén tranquilos y esperen pacientemente... pacientemente dije!
No olviden dejar su review :v (me encanta cuando lo dejan :D), darle follow y favorito a la historia :D. Hasta la próxima amigos, feliz domingo.
