Capítulo 42
Anteriormente, terribles noticias fueron dadas a Lillie y de la peor forma posible, su hermano del cual había estado separada desde hace tiempo, apareció de nuevo frente a ella como un miembro del Team Skull, los causa problemas de la región de Alola, conocidos por intentar robar los Pokémon de otros entrenadores, y por su obsesión con el rap, dejándola consternada y confundida. Mientras tanto, debido a sus encuentros con esa organización, recibieron una inusual invitación para ir al Paraíso Aether, por parte de la presidenta de la Fundación Aether; Ash, Serena y Yazir decidieron aceptar, mientras Gary decidió quedarse con Lillie en la Ruta 6 para hacerle compañía.
Así fue como Ash, Serena y Yazir, guiados por los integrantes de la Fundación Aether, tomaron un desvío para abordar el barco que los aguardaba para llevarlos al Paraíso Aether. En el camino, Ash no podía dejar de pensar en su encuentro con el hermano de Lillie, Gladio. Un chico bastante particular, impulsivo y arrogante (recordándole mucho a Yazir, por lo que dio un suspiro al encontrarse viajando con él junto a Serena). Pero lo que más lo preocupaba no era su personalidad o su modo de actuar, sino el hecho de que se hubiera unido al Team Skull, era de lo más extraño.
¿Por qué se habría unido al Team Skull? ¿Qué estaba planeando, al intentar atacara a su propia hermana de forma indirecta? ¿Por qué había huido de su casa? Y, sobre todo, ¿qué era ese Pokémon tan extraño que había usado en su contra? En su mente no podía dejar de ver la cara de angustia y de tristeza de Lillie, sintiendo un enorme vacío en su pecho. Bajo un poco la mirada, con expresión pensativa, moviéndose por inercia sin prestar atención a la conversación que mantenían Serena y Yazir, escuchando solo voces de fondo mientras seguía pensando en aquellas preguntas para las cuales no tenía respuesta. Lillie siempre se quedaba en una de las propiedades del Profesor Kukui, nunca había conocido su casa realmente, ¿acaso ella también huyó?
—¿Tú qué crees Ash? Ash. ¡Ash! ¡¿Estás escuchando?!
—¡¿Qué?! ¿Q-q-qué pasa? —Ash volteó a ver alrededor varias veces esperando algún ataque de nuevo, mientras todos lo observaban como si fuera un bicho raro.
—Eeehh, no pasa nada Ash. Es sobre lo que estábamos hablando y no respondiste. —Serena lo miró con desconcierto como todos, tocándole hacer un esfuerzo para no reírse de la reacción de Ash. El chico se sonrojó un poco por eso.
—Aaah, ya veo... pensé que estaba... sucediendo algo —el chico se llevó una mano a la cabeza aún con un ligero rubor por la vergüenza—, yyy... ¿sobre que hablaban?
—Serena, ¿cómo has podido viajar por tanto tiempo con un tipo tan distraído como este? —Yazir se llevó una mano a la frente mientras bajaba la mirada con expresión de fastidio en su rostro.
—¡Lo dice la persona más atenta y agradable del grupo! ¡Al menos no soy desagradable! —replicó Ash enojado.
—¡Por lo menos no soy un despistado, tonto y debilucho como tú!
—¡¿Debilucho?! ¿Quién fue el que se enfrentó a Gladio mientras tú observabas? —Ash entrecruzo los brazos, con el ceño fruncido.
—¡De no haber sido por mí, no te hubieras dado cuenta de esa emboscada, señor sarcástico y distraído! —dijo Yazir parándose frente a Ash, era unos centímetros más alto que él.
—¡Eso no quita que seas desagradable, frío y...!
Pero fueron interrumpidos por un dolor punzante en la oreja izquierda, era Serena que los había tomado a ambos por ellas con fuerza, con expresión seria y muy molesta, mientras los empleados de la Fundación Aether, los observaban.
—¡Ya basta ustedes dos! ¡¿No pueden comportarse?! —exclamó una enojada Serena.
—¡Él empezó! —se defendió el azabache.
—¡No me importa quien empezó, parecen dos niños peleando por tonterías! Les dije que si no se comportaban los iba a tratar como bebés, se lo están ganando a pulso.
—¡Pero Serena, yo solo... ese tonto... tú... me p...! —Yazir trataba de defenderse mientras la chica lo halaba por la oreja.
—¡Pero nada, silencio! —la chica alzo la mirada con expresión seria, soltando a ambos— Ahora, ¡discúlpense los dos!
—¡Pero...! —dijo Ash, preparado para protestar.
—¡Ahora!
Ambos dieron un suspiro de resignación, se acercaron y se miraron aún con recelo, voltearon y vieron que Serena tenía una expresión seria con los brazos cruzados frente a ambos, esperando, finalmente ambos se rindieron y extendieron sus brazos para darse la mano y disculparse mutuamente, apretando sus nudillos con fuerza sin dar señales de dolor.
—Lo siento... —se disculpó Ash haciendo un esfuerzo por pronunciar cada sílaba.
—Yo también, hablé demasiado. —Yazir hizo lo mismo, también con desagrado.
—¡Bien, así está bien por ahora! Podemos continuar.
Siguieron a los empleados de la Fundación Aether por la Ruta 5. Ash y Yazir caminaban sin volver a dirigirse la palabra entre ellos luego de esa escena. Ash aún le tenía cierto recelo, no solo por su actitud que no le gustaba para nada, sino que lo consideraba su rival en aquella extraña sensación que estaba teniendo con Serena cada vez que estaba con ella; cada vez que los veía juntos o riéndose, sentía como le provocaba náuseas y mucha rabia, lo que requería el uso de todo su autocontrol para no volver a meter la pata, como lo hizo en el Concurso Pokémon, no quería que su amiga se sintiera mal de nuevo por su culpa. Debía pensar en un mejor plan para pasar más tiempo con ella que Yazir.
—«Sí, ¡no voy a dejar que ese idiota me venza por ningún motivo, le demostraré a mi Serena que soy mejor que ese idiota...! ¡¿Eehh?! Otra vez le dije mi Serena... ¿por qué digo eso tan seguido? ¡Aaaaagh, detesto no saber qué es esto que estoy sintiendo! ¡¿Qué rayos me pasa?!»
—Ash...
—¿¡Si!? ¿Qué sucede Serena? —respondió Ash sobresaltándose un poco.
—Nada, es sobre lo que estábamos hablando hace rato, sobre Gladio y Lillie —dijo Serena mientras caminaba con expresión preocupada—, se sorprendió mucho de verlo con el Team Skull, cuando me pongo en su lugar y pienso sobre eso, debe ser horrible enterarse que tu hermano al que no veías hace mucho, esta con unos maleantes o metido en cosas peligrosas.
—Eso es verdad. ¿Por qué habrá hecho eso? Ahora que lo pienso..., Lillie nunca me contó sobre su hermano. Me impresionó mucho saber eso. —señaló Ash reflexionando sobre el asunto, todo era muy extraño.
—¿Nunca fuiste a casa de Lillie mientras estuviste aquí? —Serena también estaba pensativa, reflexionando sobre las palabras de Lillie.
—Bueno, una vez la acompañe a su casa —respondió el chico mientras iban caminando, detrás de los empleados de la Fundación Aether—, pero esa solo era una de las propiedades del profesor Kukui, no era su casa de verdad. Eso es porque nunca conocí a su mamá, su papá o hermano.
—¿Nunca te menciono si huyó o algo por el estilo? —preguntó la chica
—No, nunca me lo contó, aunque yo tampoco le pregunte nunca sobre el tema —explicó Ash, recordando cuando acompaño a Lillie a su casa.
—Una familia bastante disfuncional tiene esa chica, y a pesar de eso siempre es muy alegre, sin contar su temor por los Pokémon. Me pregunto si eso tendrá que ver... —dijo Yazir pensando en voz alta sobre el tema, en tono bajo y pensativo.
—No, no es nada de eso. Solo fue una mala experiencia con los Pokémon hace mucho tiempo —lo interrumpió Ash, en tono explicativo volteando a ver a Yazir—, de seguro el huevo que le dio el Profesor Kukui tiene un Pokémon adorable y ella lo cuidará, eso la ayudará; aunque, me llama la atención que últimamente se siente mejor en compañía de los Pokémon, me pregunto a que se deberá ese cambio.
—¡Yo creo que lo sé! —se vio a Serena sonreír, riendo por lo bajo muy contenta de repente.
—Yo también. —dijo Yazir secundando a Serena.
—¿De qué están hablando?
—¿Ves que si eres despistado? No se puede esperar mucho en realidad, aún no entiendes de esas cosas por completo.
—¡Deja de decirme despistado, eres un...! —pero se calló de inmediato al ver la expresión de Serena, haciendo que Yazir no dijera nada más, llevándose una mano a la oreja que Serena le había tomado, aún estaba roja.
—Dejando eso de lado —prosiguió la chica con el tema de Gladio—, si bien es un poco arrogante y orgulloso, la forma en que trató a Lillie fue desagradable, quedo muy consternada, espero que Gary pueda hacer algo para hacerla sentir mejor.
—Yo también, ahora hablando de otra cosa... —Yazir bajó la voz para que solo Serena y Ash pudieran escucharlo—, ¿qué creen que vayamos a ver en este Paraíso Aether?
—Ni idea, esto es muy extraño, nunca escuche algo sobre ellos, aunque si pelean contra el Team Skull, no creo que sean malos. —respondió Ash con cierta duda en su voz.
—Bueno, estamos a punto de averiguarlo, miren al frente. —la chica señalo el barco de la Fundación Aether.
Se trataba de un Yate de color blanco con la insignia de la Fundación Aether, se veía bastante lujoso y espacioso, lo miraron por un rato, mientras los empleados lo abordaban y los invitaban a subir. Era bastante agradable estar a bordo, había una gran mesa en la cubierta principal, una escalera que bajaba hacia los camarotes, mientras que el centro de mando estaba en la parte superior. El capitán los saludo cordialmente mientras abordaban. Cuando todos abordaron y los empleados les dieron un refrigerio a sus invitados, salieron hacia la sede principal de la Fundación Aether.
Mientras tanto, con Gary y Lillie...
Gary caminó hacia donde estaba sentada Lillie, cerca de un árbol en la Ruta 6. Se sentó a su lado con expresión triste y preocupada. Trataba de pensar en que decir o que hacer para que se sintiera mejor, tratando de entender lo que acababa de pasar, luchando además con la rabia que tenía por dentro. Después de todo ese tiempo, ¿por qué Gladio le había hablado así a su hermana? ¿Por qué fue a atacarlos esa vez? ¿Cuál es su objetivo? Le sorprendió escuchar el hecho de que había huido de casa hace mucho tiempo, cuando hablaron por un instante. Además, del enojo que le producía que hiciera sentir triste a Lillie. Recordó, además, la historia que le contó Lillie en las Ruinas de la Vida, sobre lo que paso con su padre y el cambio en su mamá, y que no estaba para nada cómoda cuando le preguntó si ella había huido también.
Cosmog se despertó y salió del bolso, y al ver el cambio en la expresión del rostro de Lillie, se acercó y se puso a su lado, tratando de animarla. La chica le sonrió lo mejor que pudo al pequeño Pokémon, aun con los ojos un poco brillantes y ligeramente rojos. Volteó al otro lado y vio a Gary sentado a su lado, en ese instante se dio cuenta de que, ahora eran mucho más unidos que antes y que él siempre había estado allí para apoyarla, junto con Ash, Serena y también Yazir, eso la hizo sentir un poco mejor, y al ver la expresión de Gary, que estaba preocupado por ella, si bien le producía cierta pesadez, estaba contenta de tenerlo con ella. ¿Qué era esa sensación tan repentina? Ciertamente no lo sabía a la perfección aún, pero se imaginaba que era por todo lo que había pasado desde que la fue a rescatar en el bosque cuando buscaba al travieso Cosmog; recordó lo que pasó cuando fueron a las ruinas y decidió que era el momento de contarle más cosas a Gary, aunque no sabía por dónde empezar, un poco nerviosa y asustada por su reacción, pensando que tal vez sería muy evidente.
—Lillie, sé que esta pregunta es redundante y gastada en un momento así, pero... ¿estás bien? ¿Te puedo ayudar en algo?
La chica no respondió de inmediato, aún no estaba muy segura sobre que decir ni por dónde empezar, ella misma tenía preguntas para las cuales no tenía respuesta en ese momento con respecto a su hermano y el Team Skull, y sobre lo que había estado haciendo Gladio todo este tiempo, que no supo nada de él, desde aquel día.
—Bueno, parece que quieres estar sola, mejor te dejo espacio. —luego de ver la expresión de Lillie, decidió ponerse de pie.
—¡No, espera! —Lillie se apresuró a tomarlo de la muñeca, halándolo hacia ella para que volviera a sentarse—, lo siento, es solo que estoy un poco consternada y confundida, es todo.
—Te entiendo. —el chico tomo asiento de nuevo a su lado, mirándolo de la forma más cálida y comprensiva posible.
—Te contaré todo —Gary se sorprendió por la respuesta de Lillie, se sentó de la forma más cómoda posible para escuchar el relato de su amiga. Ella tomó aire y comenzó a hablar—. Hace exactamente diez años, cuando papá murió, como te dije nuestra madre cambió, eso la afectó mucho y decidió continuar con su investigación.
«Sin embargo, se volvió obsesiva, posesiva y todo debía hacerse como ella quería, sin considerar nuestra opinión o lo que quisiéramos hacer, vestir o hacer. Sus gustos cambiaron radicalmente y comenzó a tener posesión de cosas de lo más siniestras para nosotros en aquel entonces. Mi hermano y yo éramos muy unidos, siempre supo cómo mantenerme al margen y cuidarme en esos momentos, y fue un apoyo muy grande cuando papá murió. Gladio siempre fue fuerte y decidido, acataba lo que nos decía mamá que debíamos hacer a regañadientes... defendiéndome cuando quería vestir o hacer algo que me gustaba.»
—¡¿Por qué su madre se volvió así?! ¡¿Tenía miedo de perderlos igual que a su padre?! ¡¿Lo estaba sobreprotegiendo?! —preguntó Gary tratando de ocultar el enfado con Gladio, al escuchar el relato de su amiga—. Por lo que veo tu madre tampoco es una mujer muy buena que se diga, también te ha hecho sufrir.
—¡No pienses mal de ella, no siempre fue así! —Lillie se impresiono al ver el creciente enojo de su amigo con su hermano y su madre—. Ella y mi padre, Polo, eran buenas personas, solo estaban haciendo una investigación, y fue cuando él murió que mi madre debido a la tristeza y el dolor cambio, planeando incluso nuestras vidas.
«Seis años después, mi hermano se fugó de casa, sin decir nada ni despedirse, tomó sus cosas y se fue. Fue terrible y doloroso para mí, me quede completamente sola, con todos esos problemas, sin ningún apoyo o alguien que me hiciera sentir mejor. Fueron días terribles para mí —prosiguió con su relato su amiga, cerró los ojos y una profunda tristeza se apodero de ella. Notó como una lágrima salió de sus ojos y bajaba lentamente por su cara—. Después de que él se fuera, estuve en casa por dos años más, sufriendo las penas y las ordenes de nuestra madre. Cuando surgió mi miedo a los Pokémon... todo fue incluso más difícil. Hasta que... conocí a Cosmog —el Pokémon dio pequeños saltos alrededor de los chicos sonriendo, hasta que una mariposa paso volando cerca de él y se distrajo por su vuelo—. Lo vi en problemas y decidí ayudarlo, fue en ese momento cuando decidí escapar de mi casa...»
—Y llegaste con la Profesora Pimpinela en Akala. —dijo Gary terminando la frase por Lillie.
—Así es. Ella y el Profesor Kukui fueron los que me tendieron la mano cuando hui, me encontraron y me ayudaron. Estos cuatro años han cuidado de mí, estar con ella me recordó a mi madre antes de que todo esto pasara.
—Vaya... sí que has pasado malos momentos Lillie. —Gary se lamentó un por hacer que su amiga hablara de todo eso, memorias que no eran placenteras y la hacían sentirse muy mal.
—Sí... Pero lo peor de todo, ¡es lo que paso hoy! —saltó cerrando los puños muy furiosa y también herida— ¡No puedo creer lo que está haciendo Gladio! ¡Después de 4 años sin verlo, preocupada por él, se une al Team Skull, ataca a mis amigos y no solo eso, me habla como si fuera una extraña, no es justo! ¡¿Por qué lo está haciendo?! ¿Acaso no pensó en el daño que me haría? ¿En el dolor?
Lillie subió sus rodillas y tapo su rostro con ellas, mientras se escuchaba un ligero sollozo. Era de las pocas veces que Gary había visto a una chica llorar, y no le gustaba tener que presenciarlo, puso su mano derecha sobre su hombro izquierdo, incómodo y también molesto por todo lo que estaba ocurriendo. Su hermano estaba haciendo sufrir mucho a su amiga. No podía creer como alguien tan dulce, linda e inteligente como ella podía tener esa clase de problemas familiares.
Sintió un profundo enojo por Gladio, frunciendo el ceño y cerrando los puños. Gary en ese momento tomó la decisión de ayudarla a descifrar que es lo que estaba pasando con su hermano, aunque no era del todo de su agrado.
—Ahora, escúchame Lillie —Gary se aproximó para estar más junto a ella, colocando una mano en su hombro, Lillie levantó su rostro que aún tenía algunas lágrimas—, puede que te sientas triste, confundida, enojada y sola en este momento, pero eso no es verdad. Ahora tienes amigos que te apoyan y aprecian, y me tienes a mí. Te voy a ayudar a averiguar qué es lo que está pasando con tu hermano, así como en la investigación sobre Cosmog. ¡Definitivamente no te voy a dejar sola, sigue adelante y veras que todo se solucionará, desde tu relación con tu hermano, hasta tu madre también, así que ya no llores más! —dijo, secando las lágrimas de su amiga con sus manos.
El rostro de Lillie puso una mirada de desconcierto, mesclada con alegría, euforia y felicidad, de repente se olvidó de todos los problemas, se sintió muy bien y recordó aquella lejana felicidad cuando estaba con su hermano, antes de que su padre muriera. Se ruborizó un poco y sintió calor en los puntos de su rostro donde Gary había tocado, mientras le dirigía una sonrisa, recordar el hecho de que él estaba allí y que la iba a apoyar y no dejarla sola, era lo que necesitaba oír para sentirse mejor, sintió un vacío en su pecho y su corazón dio un vuelco, algo que pocas veces, había sucedido antes.
La chica se restregó los ojos y puso una expresión decidida.
—Gracias Gary, te-te lo agradezco mucho. —dijo la chica con una gran sonrisa sintiéndose mucho mejor.
—No tienes nada que agradecer Lillie —el chico le sonrió, contento de ver de nuevo a su amiga con una sonrisa—. Ahora, otra pregunta que te quería hacer.
—¿Qué cosa? —dijo la chica extrañada.
—Es sobre ese Pokémon extraño que uso Gladio, Código Cero. Nunca lo había visto en mi vida. ¿Es un Pokémon de Alola? —el chico le dirigió una mirada pensativa a su amiga, que alzo la mirada un poco.
—No estoy segura, yo tampoco había escuchado de ese Pokémon en la región, es bastante extraño... aunque ahora que lo pienso... —la chica se puso de pie y camino un poco buscando algún recuerdo en su mente—, puede que lo haya obtenido el día que se escapó. Puede que mis padres lo hayan creado, no estoy segura en realidad.
—Ya veo —Gary se puso de pie caminando de un extremo al otro pensando sobre aquel Pokémon—. Bueno, creo que no hacemos más nada aquí, deberíamos ir a la Avenida Royale.
—¿No deberíamos esperar a nuestros amigos? —preguntó Lillie.
—No es necesario, ellos de seguro irán para allá luego —respondió el chico viendo a su amiga con una sonrisa, Lillie hizo que Cosmog entrara de nuevo al bolso y echaron a andar hacia la Avenida Royale—. Por cierto... ¿qué es la Fundación Aether y que es lo que quieren?
De regreso con Ash, Serena y Yazir...
Luego de navegar por dos horas, finalmente llegaron a una pequeña isla que se encontraba en medio de la región. A medida que se acercaban a la isla, los chicos pudieron observar un enorme e imponente edificio de color blanco con el emblema color dorado de la Fundación Aether. Ash y Serena platicaban sobre como estaría Lillie. En una de esas conversaciones sobre el Team Skull, Serena le pregunto por la vez donde Ash trato de vencer a uno de los miembros con su propio rap.
—¿Qué querías que hiciera?
—Lo que siempre haces, vencerlo en una batalla Pokémon y asunto arreglado. —añadió Serena alzando un poco la voz desconcertada y con algo vergüenza.
—¡Ese tipo me hizo enojar, se creía el mejor rapeando, por eso tuve que hacerlo! —se defendió Ash, haciéndose el ofendido.
—¡Tu rap no es mejor que el suyo déjame decirte! —dijo la chica riéndose.
—¡Pero te reíste! —dijo Ash riéndose junto a ella.
—Menos mal me hiciste caso y no lo has vuelto a hacer. —destacó la chica agradecida de que haya tomado su consejo.
—No prometo nada, puede que en algún momento lo vuelva a hacer. —cuando dijo eso, Pikachu dio un suspiro de resignación junto a Serena, mientras Luz se reía un poco recordando la improvisación de Pikachu, lo que hizo que el Pokémon también se riera con ella.
Sin embargo, en todo el trayecto, Yazir estuvo muy pensativo y no presto atención a lo que platicaban sus amigos. Seguía un poco incómodo con todo lo que estaba pasando, alerta a todo los que hacían los empleados de la Fundación Aether. Pensó que estaba un poco paranoico por todo lo que llevaba viajando solo, para luego ser acompañado de gente tan extraña. Recordó lo que le había dicho su contacto sobre una organización que se encontraba en un lugar céntrico y con una fachada perfecta, aunque al mismo tiempo pensaba que era ridícula la idea de considerar que esas personas y la organización de la que le hablaron era la misma, pensó que solo era una coincidencia, era imposible que se mostraran a plena luz del día, sin que nadie sospechara nada.
A pesar de ello, no podía dejar de pensar en aquello que le habían informado, y lo que le habían contado Ash y Serena también con respecto al Team Flare, estaba preocupado por Serena y sus amigos, y por su informante también que se encontraba en algún lugar de la región de Alola, cada segundo que pasaba las cosas se ponían más peligrosas, con esa organización desconocida y la llegada de los dirigentes donde estaba infiltrada su informante, aquellos a quienes llevaba persiguiendo desde que abandono la región de Kalos. Finalmente, se detuvieron en el puerto que estaba en la isla.
—Bien, ya hemos llegado —dijo uno de los empleados que los había acompañado durante el viaje—, bienvenidos a Paraíso Aether.
Era un edificio de color blanco, bastante imponente y con una arquitectura bastante moderna. Ash se percató, de un pequeño helipuerto en el techo del edificio. Se podía ver paneles solares en los alrededores del complejo, así como un grupo de seis fuentes, dividas en tres por cada lado del edificio. Un poco más alejados de las fuentes, se podía ver unos generadores que producían energía renovable usando la corriente del mar para generarla, con un pequeño y modesto jardín cercano a los muros del edificio.
Más atrás del edificio principal, se podía ver una Mansión, conectada al complejo por un puente. La Mansión estaba separada del mar por un pequeño muro artificial proveniente de la isla donde se encontraba el edificio principal, dando la forma de una media Luna.
—¡Vaya, este lugar es enorme! —dijo Ash viendo el imponente edificio frente a él mientras se acercaban, sentía como fuera el edificio se fuera a abalanzar sobre él, sintiéndose muy pequeño— ¡Estoy impresionado!
Llegaron al embarcadero y bajaron del yate. En cuando estuvo amarrado al puerto, se dirigieron al elevador, para finalmente comenzar a subir a través del complejo.
Mientras el elevador subía, llegaron al primer nivel al escucharse la voz de mujer anunciando su llegada a «La Entrada». Se encontraron con una gran sala con pisos de mármol color blanco, daba el aspecto de haber sido limpiado hace muy poco tiempo. Las paredes eran blancas también, con el símbolo de la Fundación que llevaban los empleados en sus ropas. Los hombre y mujeres que trabajaban allí iban de un lado al otro entrando y saliendo de las diferentes puertas. Al fondo de la sala, pudieron ver a los encargados de seguridad monitoreando las cámaras, y vigilando a quienes entraban por la puerta principal.
En medio del gran edificio, se encontraba el ascensor principal, que conducía a los pisos superiores, al nivel donde se encontraba la división de científicos e investigadores, al puerto subterráneo, a la Reserva Pokémon, al sector donde los trabajadores dormían y finalmente al despacho de la presidenta. Mientras los chicos avanzaban por la sala principal del complejo algunos trabajadores los veían con curiosidad, otros simplemente seguían de largo sin darles mucha importancia, luego de intercambiar un saludo por mera cortesía y educación, algunos intercambiaban miradas curiosas a Ash y a Serena.
—¡Este lugar es sorprendente! —exclamó Ash viendo todo mientras el ascensor seguía subiendo.
—Estamos orgullosos de nuestras instalaciones, contamos con la mejor tecnología en este recinto para llevar a cabo nuestras investigaciones. —explicó uno de los empleados, mientras caminaban a la entrada principal.
—¿Y qué clase de cosas investigan aquí, exactamente? —preguntó Yazir muy serio mientras caminaban.
—La Fundación Aether se encarga de preservar y proteger a los Pokémon de aquellos que los quieren usar con fines malvados, como el Team Skull —explicó el empleado—. Además de eso, observamos la conducta de los Pokémon en su hábitat natural en nuestro nivel de preservación, para así aprender más de ellos. Por otro lado, la división científica estudia todo lo concerniente a la creación del mundo y a los Pokémon Legendarios.
—¡Interesante! —Serena observaba todo con mucha curiosidad—. Entonces, ¿tienen sedes en otras regiones?
—La presidenta tiene planes de expandirse a otras regiones, pero si ha enviado investigadores para conocer más de otros lugares y traer información útil que nos ayude a salvar y proteger a los Pokémon. —señalo el empleado frente a la gran puerta principal.
—¡Estoy ansioso por conocer a la presidenta de este lugar! —dijo Ash emocionado.
—Tranquilo, ya pronto podrás conocerla, de hecho, nos dirigimos a verla en este momento.
—¿Dónde está ella? —pregunto Ash mientras seguían avanzando.
—En La Reserva, es el siguiente nivel.
Luego de unos minutos en el elevador, finalmente llegaron a La Reserva, era un nivel bastante grande como el principal. La vegetación donde estaban los Pokémon estaba un poco más abajo que el piso por donde caminaban, se podía ver a los Pokémon interactuando o en la copa de los árboles que se podían ver por toda la zona, la cadena evolutiva de Grubin, Pikipeks y Trumbeaks, algunos Fletching, Rattatas, Meowth, Morelul y muchas otras especies de Pokémon, también había pequeños estanques llenos de Corsolas, Marienae, Pyukumuku, Wishiwashis, Magikarp, etc.
Ash iba emocinado junto a su Pikachu, analizando a los Pokémon que no había visto antes con la ayuda de su Rotom-Dex, con Yazir un poco apartado, pero escuchando con atención al artefacto. Serena mientras tanto, se quedó un rato observando un Pokémon volador junto a Luz, que nunca antes había visto tampoco, que Ash no había analizado aún, pero le llamaba la atención lo lindo que era su plumaje rojizo y negro, con ojos azules, estaba distraído comiendo algunas bayas que crecían en los árboles.
—Oye Ash... puedes ver que Pokémon es este por favor. —dijo la chica tomando por una de las mangas de su franela para llamar su atención.
—Claro que sí. Ya la escuchaste Rotom, dinos que Pokémon es ese. —le ordenó Ash enérgicamente a su Rotom-Dex.
—Seguro señor, buscando datos... —el Pokédex lo observó detalladamente y comenzó a buscar en su base de datos; en instantes halló la información—. Oricorio, el Pokémon Bailarín. Este Pokémon cambia de forma según el néctar de las flores de las que se alimenta; a medida que realiza sus pasos, hace que las plumas salgan de su cuerpo y pelea contra sus oponentes haciendo que se conviertan en intensas llamas.
—¿A qué te refieres con que cambia de forma, Rotom? —preguntó la chica con curiosidad, volteándose a ver al dispositivo.
—Pues verá... Señorita Serena —comenzó a responder el aparato, pero al ver el rostro de Serena se pudo ver que puso una cara mostrando un ligero sonrojo, lo que hizo que Ash se volteara verlo, extrañado al principio, pero luego puso una mirada seria, que hizo que Rotom recuperara su compostura rápidamente—, en las islas de Alola existen varios tipos de flores de las que se alimentan los Oricorios, son amarillas, rojas, rosadas y purpura, según la que consuma, cambiará su forma. El Oricorio que está frente a nosotros es conocido como el Oricorio estilo apasionado.
—Ya veo. —la chica volteó a ver al curioso Pokémon. Este se dio media vuelta, vio a la chica unos instantes, dio una breve demostración de sus habilidades y emprendió el vuelo hacia otro lugar de la zona de Reserva. Luz vio como el Pokémon se iba del lugar y mostró una pequeña sonrisa.
—¡Oigan! ¿En este lugar se pueden capturar Pokémon? Me imagino que hay mucha diversidad. —se podía ver a Ash emocionado ante la idea.
—Lo siento joven, pero no se puede —respondió uno de los empleados de la Fundación, retomando el camino junto a los chicos—, entre las cosas que tenemos en este complejo, hay una tecnología que bloquea las señales de las Pokebolas vacías por todo el lugar, por lo que no se pueden capturar Pokémon en todo el Paraíso Aether.
—¡¿Por qué hicieron eso?! Se supone que los Pokémon y los humanos deben convivir juntos, estos Pokémon son muy interesantes. —replicó Ash un poco molesto, viendo a los Pokémon que estaban cerca de donde caminaban.
—Es por la preservación señor, no podemos permitir que aquellos que vienen se lleven a los Pokémon. Todos los que están aquí fueron rescatados del Team Skull o fueron encontrados heridos, los trajimos aquí para ayudarlos y curarlos, en este espacio son protegidos, nos encargamos de preservarlos, por esa razón no se pueden capturar Pokémon en este lugar. —explicó el empleado en un tono muy serio, viendo hacia el frente mientras seguían caminando; Ash se encogió un poco de hombros desilusionado con la información.
Caminaron por unos instantes más, y pudieron escuchar una voz femenina a lo lejos.
—No te preocupes, pronto podrás verlo por ti mismo —dijo, sonando tranquila y con voz muy suave y agradable, los chicos llegaron frente a ellas y la vieron de espaldas, frente a una máquina extraña para ellos.
—Tus dudas serán respondidas pronto, quédate tranquilo... perfecto, no dejes de verlo... —la mujer volteó y vio a los chicos, haciendo que abriera un poco los ojos, en señal de que ya los había visto—... me llegaron las visitas que esperaba, luego hablamos... adiós —dijo colgando su teléfono—. ¡Hola chicos, bienvenidos al Paraíso Aether, espero que disfruten su estancia!
—Hola buenos días, gracias por la invitación. —dijo Serena haciendo una pequeña reverencia.
—Permítanme presentarme, mi nombre es Lusamine, soy la presidenta de la Fundación Aether —dijo revelando finalmente su identidad.
Lusamine era alta, de piel blanca, ojos verdes y cabello rubio muy largo, por debajo de la cintura. Estaba usando un vestido de color blanco, con una tela a la altura de la cintura de color amarillo y una especie de cristal negro en su pecho que reflejaba un distintivo tono de color verde. Llevaba una malla de color blanco y negro, con unos grandes tacones negros y amarillos. Yazir la vio por unos instantes y se sintió extraño, una corazonada le llegó de la nada sin previo aviso al haberla escuchado hablar, y aquella extraña conversación que mantenía por teléfono.
—¿Ellos son los que han estado combatiendo al Team Skull? —preguntó la presidenta a sus empleados.
—Sí, ellos son. Ya los hemos visto antes hacerlo.
—Gracias, ya pueden irse. —dijo la presidenta indicándoles con la mano que se fueran, obedeciendo su orden—. Así que... ¿tú eres Ash Ketchum, cierto jovencito? —dijo viendo a Ash.
—¡Así es! Pero... no recuerdo haberla visto antes en otra ocasión. —señaló Ash dirigiéndole una mirada de extrañeza a Lusamine.
—Lo sé, pero he escuchado hablar mucho de ti. Has viajado por todo el mundo Pokémon antes de llegar a Alola. Aunque no lo creas, he escuchado de tus aventuras. —dijo la mujer en un tono bastante suave, agradable y cariñoso, su voz daba la impresión de que estuviera cantando.
—¿De verdad? No sabía que fuera tan conocido en realidad. —respondió el chico llevándose una mano a la cabeza avergonzado, mientras Yazir escuchaba con mucha atención.
—Ya deberías saberlo —añadió Lusamine—. Eres un chico bastante interesante, no hay muchos entrenadores como tú, y eres bastante apuesto para tu edad.
—Bueno... yo. —Ash no podía evitar sentir un poco de vergüenza por lo que le decía Lusamine, mientras ella le sonreía.
—Veo que viajas bien acompañado —dijo volteando a ver a Serena, la chica sonrió sonrojándose un poco por el halago—. Tú también estuviste involucrada en el desastre de Ciudad Luminalia, ¿cierto? Eres Serena.
—Sí, un placer conocerla. Usted se ve bastante bien también.
—Vaya, esta chica me cae bien, gracias querida, aprecio el halago —respondió la mujer son una sonrisa, luego volteó al otro lado y clavó sus ojos en Yazir—. ¿Qué me dices de ti joven? Parece que también has recorrido muchos lugares.
—Así es señora, mi nombre es Yazir, aprecio su invitación. Hace poco que llegue a este lugar. Pero debo decir que estoy impresionado, este lugar es increíble, y es un buen gesto para con los Pokémon ayudarlos. —dijo observando el lugar, decidiendo ignorar su impresión inicial.
—Me alegra que compartas nuestra visión, debemos ayudar a que los Pokémon estén seguros, esperamos tener muchos más aquí pronto. —añadió la mujer contenta.
—Disculpe... me podría decir... ¿qué edad tiene usted? —preguntó Ash llenó de curiosidad, pero luego sintió una punzada en su costado derecho, acompañado de un ligero "¡ay!".
—¡Ash no seas grosero! A las mujeres no se les pregunta su edad. —replicó Serena viendo al chico un poco enojada.
—¡Pero tú me dijiste la tuya hace tiempo sin siquiera preguntarla! Solo quería saber. —se quejó el chico.
—Bueno, eso fue porque yo decidí hacerlo, pero no puedes hacerlo con una mujer que estas conociendo. —añadió Serena, mientras a Yazir le bajaba una gota de sudor por su frente luego de dar un suspiro.
—No te preocupes jovencita, no me molesta que me quiera preguntar eso —dijo con una sonrisa a los muchachos—, tengo 40 años.
—¡Vaya, pero si es bastante joven! —exclamó Ash impresionado, acompañado de la afirmación de Yazir con su cabeza.
—¡Vaya vaya, este chico me cae muy bien de verdad! —exclamó Lusamine moviendo un poco su cabello con su mano izquierda—. Esta chica tiene mucha suerte.
Ese comentario hizo que Serena se pusiera roja como un tomate, e hizo que Yazir se riera un poco de la expresión de su amiga, Ash también notó como sus orejas entraban en calor; Ash volteó a ver a Serena y su mirada se encontró con la de Yazir, este último lo miró y dejó de reírse en ese momento poniéndose serio, haciendo que Ash pusiera la misma expresión, desviando la mirada nuevamente en extremos contrarios, con el ceño fruncido ambos.
—Ash, cuéntame algo, ¿cuál es la razón por la que has viajado todo ese tiempo? —preguntó Lusamine con curiosidad, interrumpiendo a los chicos.
—Mi sueño es convertirme en el mejor Maestro Pokémon del mundo entero, es por eso que salí de mi casa en Kanto hace tanto tiempo, eso me ha llevado a viajar por muchos lugares y conocer a infinidad de personas junto a Pikachu, ¿verdad amigo?
—¡Pi, Pikachu! —dijo alegremente su Pokémon.
—¡Ya veo, y veo que tienes el potencial para lograrlo! Y dime, ¿te agrada la idea de tener la idea todos los Pokémon que existen en este mundo?
—Bueno, nunca me he planteado tenerlos a todos, durante mis viajes he visto y capturado a infinidad de Pokémon, todos están en mi región natal al cuidado del Profesor Oak, me gustan los Pokémon, pero no estoy viajando porque quiera capturarlos a todos, creo que con conocerlos y capturar a aquellos que me agraden, está bien. —respondió el chico.
Lusamine lo vio por unos instantes, viendo la cara honesta y sincera de Ash, observándola con detenimiento. En ese momento fueron interrumpidos.
—Presidenta, estamos listos para hacer la demostración. —dijo un hombre con tono áspero y con bastante orgullo por su reciente logro.
—Perfecto, están a punto de ver algo interesante chicos, vamos a alejarnos un poco de aquí —añadió la mujer rubia haciendo señas para que los chicos se alejaran, siguiéndolos con su elegante caminar—. ¡Comiencen!
Los científicos iniciaron con su experimento. Los presentes escucharon un estruendo que retumbo en las paredes de la sala, mientras los científicos estaban atentos a los aparatos de tecnología de punta. Pikachu y Luz observaban en todas direcciones esperando lo que fuera que iba a suceder. De repente, donde estaban parados hace unos segundos, vieron una luz muy brillante que empezó siendo un pequeño punto, que se rápidamente desprendiendo una corriente de aire y un fuerte ruido, tomando la forma de un agujero lo bastante grande para que una persona pudiera entrar.
—¡¿Qué es eso?! —exclamó Ash poniendo una de sus manos cerca de sus ojos por la fuerte brisa. Serena hizo lo mismo, pero Yazir observaba atónito lo que estaba pasando.
De repente, una figura extraña comenzó a salir de ese agujero, haciendo que los chicos se asustaran bastante, aquella forma de vida se rodeó inmediatamente de una especie de energía roja tan intensa que se podía ver a simple vista, parecía un pulpo de color blanco. De inmediato Luz y Pikachu saltaron de los hombros de sus entrenadores con expresión seria, listos para defenderse. Ash trató de ver a través de la intensa luz que provenía del agujero, pero no veía más que el resplandor y difícilmente a esa forma de vida que trataba de salir, y como si una energía extraña pasara a través de su cuerpo, haciendo que se sintiera pesado y muy incómodo.
Se escuchó un ruido proveniente de ese lugar extraño, acompañado de una especie de alarma, y finalmente comenzó a cerrarse aquel agujero, con la misma velocidad con la que se formó, acabando así el espectáculo, dejando a Ash, Serena y Yazir perplejos y con cierto temor por lo que vieron. Mientras que Lusamine, por el contrario, se le vio sonreír bastante contenta y con malicia.
—Lo siento Presidenta, hemos fallado, no pudimos estabilizarlo totalmente. —se lamentó el mismo hombre en tono de disculpa.
—No te preocupes, eso era lo que quería ver, al parecer estamos en lo correcto con la distancia —respondió la mujer con el mismo tono de voz suave casi como si estuviera cantando—. «Excelente, estamos muy cerca al fin después de todo este tiempo, ahora solo necesito recuperarlo y todo estará bien.»
—Señorita Lusamine, ¿qué fue eso? —preguntó Ash aún desconcertado.
—¿Señorita? Vaya este chico no deja de sorprenderme —destacó la mujer cada vez más contenta—. No es algo de lo que tengan que preocuparse chicos, estamos probando una nueva tecnología para transportar cosas de un lugar a otro a través del espacio-tiempo.
—Pero... ¿por qué le interesaría eso?
—Bueno, ya sabes lo que dicen, el tiempo es dinero, te ahorrarías mucho si contaras con algo así para llevar los objetos, ¿no te parece? —dijo la mujer sin darle mucha importancia.
—Sentí..., como una energía rara provenía de ese lugar. —destacó Yazir pensativo y preocupado por la intensidad con la que lo sintió.
—Eso fue porque el portal se desestabilizó, por suerte estábamos preparados para eso y logramos cerrarlo. —respondió aquel hombre. Lusamine se quedo en silencio unos instantes hasta que finalmente habló.
—Bueno chicos, me temo que tengo que ponerme al frente de esto, espero puedan disculparme —dijo en tono de despedida— ¡Mucha suerte en su viaje Ash, lo estaré observando con gran interés desde aquí!
—Ok... está bien, gracias. —dijo sonriendo.
—Y no dejes de ser tan encantador como siempre, ¿eh? Mira que tu compañía lo merece —dijo poniéndose al lado de Serena—, cuídate mucho tú también. Adiós Yazir. ¡Llévenlos a dónde ellos quieran ir!
—Muchas gracias por todo, adiós. —se despidieron los chicos al unísono de la Presidenta.
Se quedo un rato allí parada viendo como los chicos se iban hasta que finalmente desaparecieron bajando por el elevador.
—Señora, ¿no cree que era muy arriesgado traerlos aquí? —preguntó Faba extrañado a su líder.
—No te preocupes Faba, ellos no sospechan nada —respondió—, además... quería conocer a ese chico Ash Ketchum en persona, es bastante interesante. Y por lo que veo... sí es tan fuerte como dicen. Quiero que sigan puliendo los detalles de este experimento y nos preparemos para la fase final, dentro de muy poco tiempo, vamos a recuperar los que nos robaron.
—¡Como usted ordene! —finalmente Faba se retiró.
Ash, Serena y Yazir finalmente llegaron a la Avenida Royale al final de la tarde, encontrándose finalmente con Gary y Lillie, les contaron lo que vieron en el Paraíso Aether y sobre Lusamine, así como también lo que aconteció en aquel extraño experimento; Gary escuchaban con mucha atención todo lo que le decían y se lamentaba un poco por no haber podido ir, pero haber ayudado a su amiga a sentirse mejor, lo ayudó a sentirse mejor. Mientras que a Lillie, por el contrario, se le veía bastante distraída y que no prestaba mucha atención, pero al final decidieron que lo mejor era dejarla tranquila, que aún debía estar triste por todo lo que giraba alrededor de Gladio.
Esa noche en el Paraíso Aether, en la Mansión de Lusamine...
[OST DE ESTA ESCENA MYSTERY THEME]
Lusamine caminó a través del puente que conectaba con su Mansión, su mayordomo la vio acercarse y abrió la puerta para que ella pudiera pasar. Se dirigió a la parte trasera de la casa en compañía de su mayordomo, escuchándose el sonido de sus pasos por toda la casa; entró a la sala de conferencias, una habitación amplia llena de máquinas y con una gran pantalla donde se podían ver los distintos niveles de Paraíso Aether, y tomó uno de los puestos de la cabecera. Le pidió a su mayordomo que le trajera algo de beber y salió de la habitación.
Instantes después, entro un sujeto, acompañado de tres escoltas, caminando por la habitación y tomó asiento al lado de Lusamine.
—¡Déjennos! —ordenó en tono seco y áspero, e inmediatamente la mujer y los dos hombres que lo acompañaban salieron—. Debo admitir que estoy impresionado, no pensé que eso pudiera ser verdad.
—Te dije que llevo años investigando esto junto con mi difunto marido, se de lo que hablo. —añadió Lusamine con algo de fastidio en su voz.
—¡Jajaja! Tal parece que no invertí mi tiempo ni mis recursos en una pérdida de tiempo, valió la pena haberte ayudado a sacarlos, aunque fue un completo fastidio llegar hasta aquí.
—Eso es culpa tuya por no haberlo hecho de una forma en que nadie se enterara, tal parece que discreción no es una palabra muy conocida por tus herramientas, la Policía Internacional está buscando por todos lados, esta es la ubicación más segura, ya que la Fundación Aether es una respetable compañía —destacó la mujer tomando un trago del vaso que le había traído su mayordomo—. ¿Quieres algo?
—Seguro que sí. ¡Tráeme un trago del mejor whiskey que tenga!, a las rocas si no es mucho pedir, por favor. —dijo al mayordomo, que inmediatamente salió a buscar lo que le pidieron.
—¡Vaya! Puedes ser educado cuando quieres, ¿no?
—Pues sí, ser educado no me quita que me gusta hacer lo que hago —respondió—. Hablando de otra cosa, no crees que era muy arriesgado traer a Ash y sus amigos a este lugar, y de paso hacer la demostración frente a ellos.
—¡Ellos no tienen idea de absolutamente nada, no son de esta región y no conocen las leyendas, así que no es peligroso, yo sé lo que hago! —replicó Lusamine algo molesta—. Además, quería conocer al chico que tanto despierta odio entre ellos. Es una real lastima tener que acabar con él y los demás, se ve que son muy capaces.
—Y por eso es que son peligrosos, te lo digo por experiencia propia, ya me ha causado problemas antes, aunque afortunadamente, no soy como esos tontos que fueron capturados. —dijo el hombre en un tono burlón y engreído, soltando una ligera risilla, mientras dejaban su trago en la mesa frente a él.
—Que lastima en verdad, con lo que me agrada ese chico —añadió la rubia—. Pero en fin, como bien pudiste darte cuenta, ya lo que necesitamos para canalizar la energía y abrir los agujeros de gusano está listo, pero... tenemos que recuperar nuestro tesoro, para poder terminar.
—Ese es el problema, ellos no quieren simplemente tomarlo y ya, no vamos a poder convencerlos de lo contrario, y como aún no llegan, no podemos hacer nada.
—¡Ya lo sé! Deberías tener algún modo para persuadirlos.
—Yo ya hice mi parte y fue bastante, no te pongas exigente Lusamine —dijo el hombre algo molesto—. Tú eres la que quería que los sacara de donde estaban encerrados...
—Ustedes siempre han sido vencidos porque lo enfrentan separadamente. Yo solo quiero evitar que algo salga mal cuando vayamos a ejecutar nuestro plan. Tú obtendrás lo que quieres y yo también, poder. Los demás también y verán satisfechas sus razones personales. —dijo Lusamine volviendo a tomar un trago de su vaso y dejándolo en la mesa.
Su mayordomo se acercó a ella y le habló en el oído, luego de unos instantes se fue.
—Son unos buenos para nada, así que deberías agradecerme por hacerte un favor y otorgarte algo de lo que estamos a punto de obtener. —destacó Lusamine con una sonrisa excéntrica en su rostro y con algo de burla.
—¡Ten cuidado con lo que dices! Yo no fui vencido totalmente por él, los ineptos son otros.
—Sí, pero eso no quita que hayas fracasado...
Mientras ellos hablaban, un grupo de persona escoltadas por el mayordomo de Lusamine se dirigían a la sala de conferencias, escuchándose el sonido de los pasos retumbar entre la oscuridad. El mayordomo les abrió la puerta y Lusamine y su invitado se quedaron callados, escuchándose los secos y pesados pasos que se dirigían hacia ellos.
—¡Vaya vaya, mis oídos detectan una conversación bastante aburrida! Si quieren pueden gritar más fuerte, para que toda esta insignificante región los escuche. Pensé que usted era lista, señorita Lusamine, siendo esposa de un genio como Polo. —dijo la persona que había llegado, escoltada por cuatro personas con gafas bastante llamativas de diversos colores.
—¡No tienes a tu suerte...!
—¡Xerosic!
Continuará...
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Notas del autor:
Jaaaaaa jajajajaja, XD. (Inserte carita seizy aquí *0*), soy un chico muy muy malo, al cortarlo justo cuando llega alfin uno de los fugados de los cuarteles de la Policía Internacional, Xerosic, nuevo líder del Team Flare. Ya se verá que pasará en el siguiente episodio XD.
Ash y sus amigos conocieron al fin a Lusamine, pero no tienen ni la más remota idea de que es lo que hizo a ciencia cierta, y mucho menos lo que planean, aunque Yazir sabía que ellos iban a llegar, a todo esto... Qué es lo que está haciendo Yazir?
Los chicos podrán descubrir las oscuras intenciones de Lusamine? Gary y Lillie podrán descubrir el misterio tras Cosmog? Ash y Yazir algún día se llevarán bien? Todo eso y mucho más, más adelante! NOTICIA EN DESARROLLO :3!
"Eso se oyó bastante mal y cliche cierto?"
En fin amigos, nos vemos en el siguiente episodio de Caminos Enlazados jijiji, hasta la próxima y cuidense mucho, no olviden darle a la estrellita de seguir si no lo han hecho y dejar su comentario :3, así como recomendarnos si les gusta la historia :3. Hasta la próxima amigos.
PD: Si ya saben que soy troll y lo corto en la mejor parte, no se enojen tanto :(
